VII

Han pasado tres días cuando escucha el inconfundible sonido de los paracaídas que traen regalos. Se demora unos segundos antes de elevar su mirada, y cuando lo hace, no puede creerlo.

Un arco.

Pero... ¿cómo es posible?

Un arco.

La última vez que un tributo recibió un regalo de estas características se trató de Finnick Odair, y ella apenas recuerda esa edición de los juegos.

Un arco. Grande, negro, con decoraciones de llamas en rojo y naranja. El caraj de flechas también es naranja. Lo acaricia unos segundos hasta que se da cuenta que trae una nota pegada.

Acabemos con esto preciosa, ¿quieres?