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Capítulo 7 (Noche Caliente)
Cuando salí de mi casa las chicas ya estaban esperando cerca del taxi, pero antes de que pudiera subir Lissa me detuvo y me miró de arriba abajo, no sé lo que vio por qué me llevó detrás de un árbol, donde no se podía ver nada.
Subió mi vestido y yo estaba confundido al principio, pero me dejó más confundida cuando de su cartera tomo una navaja y cortó mi tanga la dejó caer al suelo, me acomodo el vestido y me miró de nuevo.
- Mucho mejor, estos vestidos se usan sin bragas – ella dijo como si fuera la cosa más obvia.
- Bueno, gracias por dañar mis bragas- dije con voz sarcástica
- Vivirás - respondieron con alegría.
Nos metimos en el taxi y pronto estábamos en nuestro camino hacia la ciudad nos tomos unos 30 minutos en llegar al centro, pronto llegamos al bar, pagamos al conductor y salimos, había una fila interminable, estábamos a punto de hacer cuando alguien llamo a mi nombre.
- Miss Mazur – me volví para ver de quien se trataba, y era el guardia de seguridad me acerque y le sonreí
- Si, en que puedo servirle – pregunte batiendo mis pestañas
- Señorita usted y sus amigas no tiene que hacer fila, por favor pase – dijo dándonos permiso.
- Gracias – di mi mejor sonrisa y vi que trago visiblemente.
Adentro no era muy diferente a otras discotecas lo único a resaltar es que las paredes las mesas y la barra, estaban salpicados por un líquido que brilla de muchos colores, así mismo era la ropa de las meseras, nos dirigimos a la barra y pedí un botella del mejor tequila acompañado de sal y limón. El mesero me miro como si fuera loca pero igual puso todo lo que le pedí en la barra.
Serví tres chupitos se los entregue a cada una de las niñas y conté tres, el tequila quemo mi garganta pero al combinarse con la sal y el limón sí que fue delicioso, pronto antes de darme cuenta íbamos por la tercera botella y ya el licor estaba haciendo un poco de efecto en mí. Estaba sola en la barra bebiendo un poco de agua para bajar la borrachera, lissa estaba hablando con un chico pero nada serio ella era muy esquiva con él y Sídney no era por ninguna parte.
Sentí que alguien se sentí a mi lado y me voltee a mirarlo, era sexi muy sexi tenía la piel bronceada, cabello castaño claro, ojos azules, labios carnosos, pero lo mejor era su cuerpo era hermoso, era todos los músculos. Me extendió la mano y se presentó.
- Soy Kevin y tu hermosa – me sonrió mostrando todos sus dientes blancos
- Rose – dije tomando su mano
- Bueno hermosa Rose que tal un baile – extendió su mano esperando mi respuesta, no vi por qué no y se la tome dejándolo que me guie a la pista de baile, a lo lejos pude ver a Sídney besándose con un chico, bueno no es tan santa como pensamos.
Empezamos a movernos al ritmo del baile, él tenía un fuerte agarre de mí y pude empezar a sentir contra mi culo lo emocionado que era así que decidí jugar un poco con él, poco a poco empecé a moler más duro mis caderas con las de él y pronto sentía una gran roca detrás de mí el gruño, me tomo del brazo y me alejo de la multitud, estaba un poco aturdida cuando sentí un pared detrás de mi espalda y hay vi que me había llevado a un lugar oscuro, lo último que supe es que me estaba besando con brusquedad, sentí sus manos ahueca mi culo y me levanta por lo que mis piernas estaban enrolladas en sus caderas, pude sentir que lo excitado que era.
Pronto su lengua pidió entrada en mi boca y se la di nuestras lenguas se encontraron y se sentía tan delicioso tal vez por mi estado en embriagues, pronto ambos necesitábamos aire por lo que nos alejamos pero el seguí besando por mi cuello y chupando en cierto punto estaba segura que me dejo un moretón. Pero en este momento no me importaba estaba a punto de volverme a besar cuando alguien lo quito bruscamente de mí.
- Que carajos – dije acomodándome el vestido y viendo al intruso, era lissa y estaba muy asustada, ella sostenía el teléfono en la mano y con la otra me estaba arrastrando hasta la entrada.
- Que demonios te pasa Lissa – dije cuando logre soltarme de su agarre, a lo lejos pude ver a Sídney que sostenía la puerta abierta de un taxi, Lissa colgó su llamada y me miro.
- Rose nos debemos de ir tu padre está furioso, dijo que si no estabas en 20 minutos en casa mandaría a su escoltas – su rostro tenia tanto miedo.
- Por que ha de hacer eso, son las 11 apenas – no entendía mis padres nunca me impusieron un toque de queda.
- Rose son las 3 de la mañana – ella dijo y no lo podía creer a donde se había ido todo el tiempo, pero de ahí sale la frase que dice'' el tiempo se va volando si uno se divierte''
- Por favor Rose vamos, su padre está furioso pensó que algo le había sucedido – su voz tenia tanto desespero así que le hice caso y me subí en el coche.
20 minutos más tarde logramos llegar a casa dando un poco más de dinero al taxista para que sobre pasar los limites, me baje del carro despidiéndome de las chicas. Sídney tenía una cara ensoñadora y lissa tenía una cara asustada tal vez ella estaba en los mismo problemas que yo les dije a dios y prometí llamar en la mañana.
Entre en la casa rezando para que mis padres no estuvieran pero como siempre no tuve suerte, en la sala había tres figuras dos de ellas eran mis padre y la tercera era nada más ni nada menos que Dimitri.
- Buenas noches familia – dije dando mi mejor sonrisa, los tres se voltearon a mi voz y se quedaron de piedra, mi madre tomo mi apariencia y yo creí que se iba a desmayar.
- Que son estas horas Rose – mi padre pregunto, en un tono calmada pero por dentro sabía que estaba furioso
- Baba lo siento, perdí la noción del tiempo no vuelve a pasar – le dije dando mi mejor carita de perro que sabía que no podía resistir, sus ojos se suavizaron al instante, pero mi madre a un seguía furiosa así que decidí hablar.
- Momma lo siento de verdad. No pesen que fuera tan tarde te prometo que no vuelve a pasar – inmediatamente ella abrió sus brazos y Salí disparada a sentarme en su regazo, ella me acuno en sus brazos y hablo.
- Lo siento Rose por estar enojada, es solo que eres mi niña y me da miedo de que algo te pueda pasar, esta ciudad es grande y alberga muchos peligros – ella hablo acariciando mi cabello, sabía que dimitri me estaba mirando pero decidí ignorarlo, a un estaba muy enojada con él.
- Te amo Baba, Te amo Momma – dije besando a mis padres.
- Te amamos Kiz, Ahora ve y descansa- y cuando me iba a disponer hacerlo Dimitri hablo.
- Señor Mazur, puedo tener unas palabras con Rose – el pregunto y me miro con una mirada dura y fría.
- Por supuesto hijo, buenas noches – mi padre tomo a mi madre del brazo y la llevo a su habitación, antes de que el pudiera decir algo di media vuelta y subí hacia mi cuarto consiente de que él estaba detrás de mí, pero decidí ignorarlo cuando llegue estaba a punto de cerrarle la puerta en la cara pero el entro y la cerro con llave detrás de él.
- Donde diablos estabas y por qué estas vestida así – hablo en un tono de frio y sin emociones.
- eso no es tu asunto Belikov, piérdete – le dije quitando mis tacones, y Dios sí que se sentía bien.
- Respóndeme Rose no estoy jugando – dijo y esta vez su voz me helo la sangre.
- No es asunto tuyo por que no mejor vas y follas a Tasha – mi voz mostraba veneno mientras le dije esas palabras y el hablo pero esta vez un poco más calmado.
- Con que es por eso, mira Rose no hay nada entre ella y yo no sé lo que te dijo, pero nada es verdad - su voz sonaba cansada pero decidí ignorarla y me dispuse a recoger mi cabello. Debió a ver visto algo en mi cuello porque en dos segundos estaba parado delante de mí sosteniéndome para poder ver mi cuello.
- Que demonios tienes en el cuello, que bastardo se atrevió a tocarte – y esta vez sí tenía un poco de miedo en la forma en que me hablo. Logre soltarme de su agarre y respondí.
- No es asunto tuyo, además te soy sincera no recuerdo su nombre solo que esta caliente – y creo que fue una mala respuesta por en un abrir y cerrar de ojos me tenía contra la pared.
- Es asunto mío cuanto tocan lo que es mío – pero antes de que pudiera responder su labios estaban en los míos, me besos como si su vida dependiera de ello, pronto sentí su lengua pedir entrada y por supuesto que se la di y cuando nuestras lenguas se encontraron el mundo desapareció todo el drama de Tasha quedo olvidado. El sabía a canela con un toque de vodka lo que indica que tomo anteriormente pero su sabor era exquisito. Pronto nuestros cuerpo pidieron aire pero él no se alejó en cambio bajo y empezó a besar mi cuello lentamente con una mano bajo mi vestido dejando mis senos al descubierto, se alejó un poco y observo mis pechos.
Sus ojos se volvieron negros de la lujuria, lentamente paso una mano entre mis dos senos y se sentía como el cielo un leve gemido escapo de labios que causo que se excitara mas, poco a poco se bajó y tomo un pecho en su boca y ese fue mi fin deje escapar un gemido demasiado duro él se apartó y dijo.
- Shhh Roza, no queremos despertar a sus padres – y continuo con su tarea, tomo mi pezón en su labios y chupo duro mientras rosaba sus dientes por él, con su otra mano masajeaba mi otro seno. En este punto yo estaba perdida su cálida boca hacia magia en mí.
Cuando tuvo suficiente se alejó y arranco mi vestido y me gruño en el oído cuando se dio cuenta de que no traía bragas.
- No me gusta este vestido. Quiero solo tu cuerpo para mí – su voz me hiso dar un escalofrió por toda mi columna. Estaba tan perdida que solo asenti.
Suavemente me levanto y me llevo hasta la cama, me acostó suavemente y se posó encima de vi y me empezó a besar apasionadamente, una de sus manos bajo lentamente y acaricio mi vagina no pude contener el gemido que se me escapo se sentía tan delicioso, tire mi cabeza hacia atrás y el beso mi cuello y dejándome marcada en el proceso como suya siguió bajando si dejar de acariciar mis labios llenos de lubricación, cuando llego a mi abdomen me beso y se aseguró de dejar un chupetón en él, siguió su recorrido y cuando llego entre mis muslos, no pude dejar de sentirme emocionada por lo que haría a continuación.
Suavemente empezó a besarme entre los muslo hasta que por fin llego a mi centro, lentamente con su lengua toco mi clitoris, su lengua se sentí como el cielo pero necesitaba más y él lo noto así que inserto un dedo y su acción me hiso arquear mi espalda en esas el hablo tan sucio que casi me vengo.
- Dios Roza eres tan apretada no puedo esperar a tener mi polla en ti - sus palabras me hicieron gemir, pronto inserto un segundo y tercer dedo empecé a sentir como se construye mi orgasmo le pedí que fuera más rápido y así lo hizo.
- Dimitri me voy a venir – le dije con voz entre cortada.
- Vente Roza, vente en mi boca quiero probarte – dijo mordiendo suavemente mi clitoris sus palabras y su acción hicieron que viniera gritando su nombre.
Tenía mis ojos cerrado aún estaba en mi alta, es el mejor orgasmo que he tenido. Cuando logre bajar de mi alta abrí mis ojos y él tenía una mirada de confusion en su ojos, poco a poco me incorpore y vi que mis sabanas estaban manchas con un poco de mi semen y sangre, sentí mis mejillas arder Dios porque me tiene que pasar esto a mi escondí mi cara y el hablo.
- Rose eres virgen, porque no me dijiste - su voz tenía una mescla de tantas emociones, me encogí de hombros y respondí
- No creo que fuera importante – en este punto tenia tantas ganas de llorar, nunca en mi vida me había sentido tan niña. Él se arrodillo entre mis piernas y hablo.
- Roza, por supuesto que es importante pude haberte echo daño – él dijo, no atreví a mirarlo me sentía muy avergonzada sentí que se retiró y pensé que se marcharía lentamente una lagrima se escapó de mis ojos. Pero luego sentí que la cama se hunde y él me toma en sus brazos.
Lentamente me acuesta en sima de la almohada y se posa encima mío, con su pulgar limpia la lagrima que se me escapo y me besa, pero este beso es tierno y esconde deseo y algo más que no puedo poner en su lugar le devuelvo el beso igual de amoroso hasta que él se retira y con voz ronca pregunta.
- Se mia esta noche, se solamente mia – sus ojos muestran esperanzas.
- Soy tuya – dije en susurro pero es fue todo lo que el necesitaba.
Me beso con lujuria dejando sus manos vagar por todo mi cuerpo, pero yo necesitaba más, necesitaba tenerlo desnudo así que levante su camisa y se tire algún lugar de mi cuarto él era hermoso su piel era totalmente bronceada y sus músculos eran la perfección, poco a poco nos di la vuelta por lo que estaba en la cima y bese su mandíbula bajando por su cuello y marcándolo como mío la acción lo hizo gemir, lentamente baje por su abdomen y deje besos mariposas por todo el. Cuando llegue a sus vaqueros estaba muy emocionada y así lo era él lo podía ver en sus ojos, abrí el botón y baje la cremallera, lentamente se los quite y lo tire con el resto de nuestra ropas, solo quedaba con sus boxeadores pero en ellos había una tienda de campaña, así los tome por los lados y los baje por su perfectas piernas.
Su polla salto cuando por fin quedo sin restricción deje escapar un grito ahogado cuando lo vi era enorme no podía creer que eso fuera a encajar en mí, el me dio un sonrisa descarada y orgulloso de lo que tenía. Puse mis labios en la punta y lambí una gota de su pre semen y sí que era deliciosa, abrí mi boca y lo inserte lentamente cuando supe que no tenía nauseas empecé a follarlo con mi boca, al parecer le gustaba porque sus gemidos se volvieron más fuerte tomo mi cabello en sus manos y me empezó a guiar al ritmo que él quería, lo que no cabía en mi boca los acariciaba con mis manos pronto su paso aumento como el volumen de sus géminos.
- Mierda Rose estoy a punto de venirme – su voz era roca y pesada con su acento.
Viendo que estaba tan cerca lo saque del todo de mi boca y lo metí de nuevo a mucha velocidad y en el proceso raspe mis dientes ese fue su detonante lo sentí estallar en mi boca, sentí como derramo sus semillas en mi bebí todo lo que medio pero algo de su esperma cayó en mis senos, cuando me asegure de que llevo su orgasmo limpie los residuos de él y bese su punta.
Me levante y vi que en su perfecta cara tenía el ceño fruncido, instantáneamente sentí pánico, pero antes de tomar cualquier mal pensamiento el hablo
- Por favor dime que es suerte de principiante – dijo a un con los ojos cerrados
- Lo es – dije con mi voz en un susurro, nunca en mi vida había dado una mamada, pensaba que era asqueroso pero hoy aquí haciéndolo a Dimitri me encanto.
Abrió sus ojos y me miro con una sonrisa en sus labios, nos dio la vuelta por lo que otra vez estaba encima de mí, me beso y se probó así mismo en el proceso. Lo sentí que se despierte de nuevo así que para dar un poco de ayuda lo tome en mis manos y lo empecé a masturbar el gimió en mi boca y eso causo vibración en todo mi cuerpo. Cuando estaba erecto del todo se posiciono en mi entrada y empezó a lubricarse con mis jugos antes de entrar me miro y dijo.
- Seré suave lo prometo – y con eso empezó a meterlo suavemente, me estremecí cuando lo sentí. Era más grande lo que pensé cuando supo que esta lista me miro y hablo
- Eres mia y siempre lo serás – con eso me penetro por completo, deje escapar un grito cuando sentí que rompió mi barrera, pero el pronto lo silencio con un beso se quedó quieto por un momento, cuando el dolor se sustituyó con placer mecí mis caderas para hacerle saber que estaba bien. Entendió el mensaje porque empezó hacerme el amor lento y apasionado.
Siempre tuvo un ritmo lento pero yo quería más así que nos di vuelta y ahora estaba sentada a horcajadas de él, nuestros rostros eran a la misma altura y pude ver lo hermoso que se veía su cabello estaba suelto y cierta parte estaba pegada a su frente por el sudor, nuestros cuerpos eran brillantes con una fina capa de sudor , empecé a ir un poco más rápido cuando sentir otro orgasmos construyéndose dentro de mí, él lo noto por que no volteo se arrodillo tomo mis piernas y las monto encima de su hombro desde esta posición se sentía más profundo. Lo sentí golpearme en mi punto g y la sensación era exquisita pero necesitaba más duro.
- Dimitri más duro – dije con los ojos cerrados
- Dios Roza eres tan apretada – dijo aumentado su ritmo.
El noto que estaba a punto por que bajo su mano y empezó a jugar con mi clitoris y ese fue el detonante como mi orgasmo me golpeo grite su nombre como mi vision se puso negro estaba en la séptima nube, sentí que se tensó dentro de mí porque pronto salió de mí y sentí un líquido caliente en mi abdomen. Abrí los ojos y vi como regaba sus semillas en mi cuerpo, su pene se desinflo pero igual se veía grande.
Se desplomo en sima de mi sin importarle ensuciarse con su semen, nos miramos en los ojos del otro no sé por cuanto tiempo, el beso cada parte mi cara y la acción me hiso reír, en este punto yo era tan feliz él se apartó me miro y dijo.
- Gracias Roza, gracias por ese regalo – sus ojos eran tan brillantes que me encontré perdida en ellos, no respondí solo lo bese apasionadamente, no sé cuánto nos quedamos así pero el lentamente se paró y desapareció en mi cuarto de baño.
Unos minutos después salió con una toalla húmeda y empezó a limpiar mi cuerpo en este punto mis ojos se sentía pesado y solo quería dormir el noto mi cansancio así que quito las cubierta de mi cama y me metió debajo de ella, pensé que se iría pero me sorprendió cuando se metió también y me atrajo a su pecho, automáticamente lo abrase y descanse mi cabeza en él, mis ojos se estaba cerrando y lo último que recuerdo fue que dijo.
- Buenas noches mi hermosa Roza – bostece y le dije
- Buenas noches Dimitri – y así caí en un sueño en los brazos de mi hermoso Dios Ruso.
