Hello!!! xDDDDD

Ne ya en español, hola a todos, espero que estén bien jejejeje

Les he traido un nuevo capitulo de este fic y he de confesar que me ha gustado mucho escribir este capitulo, porque si bien tiene sus partes felices hay otras bien triste jeje, pero mejor lean y luego comentan.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

Capitulo 7: Desilusión amorosa

-Ya está anocheciendo ¿Vamos a un bar y nos tomamos unos tragos?

-P-pero Naruto, si tú sabes que yo no tomo, además tú te embriagas con facilidad y luego soy yo la que tiene que cargar contigo cuando estás por golpear al barman, así que olvídalo.

-Vamos, solo serán uno o dos.

Hinata suspiró viendo su vaso vacío. Ella lo sabía, sabía que si traía a Naruto a un bar solo se iba a emborrachar como siempre lo hacía, y ya estaba harta de ello.

Hace más de media hora que el rubio discutía con el pobre y aterrado barman porque éste no le quería servir más tragos y no solo eso, sino que se había tomado media docena de botellas de whisky en menos de lo que canta un gallo y estaba tan borracho que a duras penas se podía mantener en pie. La ojiperla volvió a suspirar mientras Naruto aventaba una botella.

-Debí preverlo – Rezongó resignada al ver como el rubio amenazaba ahora al hombre que atendía el local.

-Señor, usted ya ha bebido demasiado – Decía el hombre asustado.

-¿Tu sabes quien soy yo? ¿Lo sabes? – Le gritaba en la cara - ¡Yo soy el gran Uzumaki Naruto y a mi nadie me dice lo que tengo que hacer! ¿Me oyes?

-S-si, señor – Respondió el tipo entre asustado y confundido.

Hinata volvió a suspirar – Aquí tiene – Dijo dándole algo de dinero al hombre para luego tomar al rubio por el brazo y lo entrelazó sobre su cuello – Es para pagar los daños ocasionados y los tragos que se bebió, yo me lo llevaré.

-¿Está segura señorita? – Preguntó incrédulo al ver como el amenazante rubio ahora roncaba con la cabeza apoyada en el hombro de la ojiperla.

-No se preocupe – Sonrió la chica.

De verdad estaba tan acostumbrada a los shows de Naruto, que ya nada podía empeorar esa noche, o al menos eso pensaba.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

Como siempre se encontraba solo. Estar con gente a su al redor era molesto, por eso Hiashi Hyuuga siempre había sido un hombre de respeto.

-¿Estás bien papá?

-Ya te he dicho que debes tocar antes de entrar Hanabi, se te hace costumbre – Regañó el Hyuuga sentado en un imponente sillón aterciopelado.

-Solo quería saber como estabas, después de hablar con mi hermana… dime algo ¿Te convenció?

-Tú sabes que yo no voy a tomar ningún tratamiento, ahora vete y déjame solo – Dijo fríamente Hiashi. Hanabi sólo suspiró y salió del cuarto tristemente, de verdad no quería perder a su padre, aunque fuese un hombre tan frío.

-No lo logró… Hinata… - La chica sólo suspiró mientras que Hiashi recordaba la visita de ésta tarde.

//////Flash Back//////

-Padre… ¿Por qué? – Preguntó Hinata con sus ojos llenos de lágrimas. Llevaban un buen rato hablando sobre lo del tratamiento, pero la conversación se fue por otros rumbos.

-¿Por qué que? – Preguntó fríamente y sin mirarla a los ojos.

-¿Por qué… por que me odias tanto? ¿Por qué no me has perdonado a pesar de estos siete años? ¿Por qué no me miras a los ojos?

-Porque… - Hiashi volvió a desviar su mirada – Te pareces a ella…

-¿Eh? – Hinata se quedó con los ojos muy abiertos y de su boca no salió más ningún sonido. Sabía quien era ella, su madre… por eso él la odiaba, todavía la culpaba por la muerte de su madre. La joven no pudo más y se fue corriendo del cuarto.

Hiashi sólo se quedó ahí, sin hacer nada.

//////Fin Flash Back//////

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-Hinata… mira… yo, Naruto Uzumaki… - Balbuceaba el ebrio rubio mientras Hinata trataba de poner la llave en la puerta. Le había costado un mundo meterlo en su auto, más aun sacarlo y subirlo por las escaleras pues el elevador estaba descompuesto, pero lo peor vendría después.

Cuando finalmente pudo abrir, no se preocupó de encender las luces, sino que llevó a Naruto de inmediato al baño. Una vez allí puso su cabeza bajo el agua helada para ver si así reaccionaba, y pareció hacerlo pues temblaba de frío.

-Está fría – Murmuró.

-Eso te pasa por embriagarte Naruto, te lo advertí – Dijo retirando la cabellera rubia de la ducha y cerrando el grifo – Te llevaré a tu cuarto, ven.

La chica llegó hasta el cuarto y como la vez anterior, no se preocupó de encender la luz, sólo abrió la puerta de golpe para que ambos pudieran pasar. Una vez en la habitación de Naruto se dispuso a dejarlo tendido sobre la cama, iba a soltarlo sobre la misma, pero… algo salió mal (por así decirlo), Naruto no la soltó, se aferró a su cintura haciendo que ella cayera bajo él en la cama.

Por un momento Hinata creyó que había sido algo accidental, pero pudo comprobar que no cuando trató de levantarse y Naruto se lo impidió, él la había arrojado a propósito.

-N-Naruto ¿Qué haces? – Preguntó con las mejillas encendidas cuando los ojos azules del rubio se clavaron en los suyos.

-Shhh – La cayó poniendo su dedo índice sobre los fríos labios de la chica – Estás temblando… - Le susurró en la comisura de los labios - ¿Tienes frío o estás nerviosa?

Las gotas de agua del cabello de Naruto –que aun seguía mojado- caían sobre el rostro de Hinata y la mano izquierda de Naruto comenzó a acariciar desde el contorno de sus labios, hasta sus mejillas, su frente, su cabello, mientras que la otra subía desde su rodilla a su muslo. Todo su cuerpo se tensó ¿Qué estaba pasando? Podía sentir la respiración de Naruto sobre su rostro, sus labios bajando hasta encontrarse con su cuello desnudo, sus manos recorriendo su cuerpo ¡Esto tenía que ser un sueño! Pero un sueño tan hermoso que no quería despertar jamás.

-N-Naruto-kun… - Susurró nerviosa al sentir la respiración del rubio de nuevo sobre su rostro. Hubiera dado todo por que ese momento durara para siempre, o se repitiera mil veces, todo. Pero más hubiera dado por no dejar de sentir los labios de Naruto sobre los suyos. Sus ojos se abrieron con la sorpresa, Naruto la estaba besando, por primera vez podía sentirlo, besarlo, abrazarlo. Quería ser suya a toda costa, no importaba nada ya. Sentir la lengua de Naruto entrar en su boca sólo hizo que quisiese más, no podía soportarlo, le faltaba el aire, sus ojos se cerraban lentamente, hasta que Naruto se separó de ella, lentamente, con los ojos entrecerrados.

Hinata estaba ahí, sintiéndose tan indefensa ante cualquier caricia suya, ante cada suspiro, cada beso, pero él lo tenía que arruinar, tenía que romperle el corazón una vez más.

-Sakura-chan…

-¿Saku… ra? – Ahora lo comprendía, toda esa pasión, aquel beso, esas caricias, todo era dirigido a otra persona con la cual sólo había sido confundida por mera casualidad. Era otra mujer la dueña de los pensamientos de Naruto, de su corazón, de su cuerpo, de todo su ser.

Las lágrimas no tardaron en salir de sus ojos. Ya no quería estar ahí, así que apartó a Naruto de un empujón y se fue corriendo a su departamento. Cerró fuertemente la puerta y se encerró en su cuarto llorando a mares, no podía soportarlo más, sentía como algo dentro de ella se había hecho pedazos con sólo oírse llamada como otra persona, sentía como Naruto había tomado su corazón e hizo lo que quiso con él, lo rompió por completo, dejándola vacía.

-Soy una estúpida… - Lloraba tirada en la cama - ¿Cómo pude creer que él iba a quererme? Estaba borracho, era obvio que no iba a hacer todo eso por su voluntad – Tocó sus labios – Y aún así… te siento aquí Naruto-kun… ¿Por qué?

Mientras tanto Naruto seguía balbuceando cosas por lo ebrio que se encontraba en ese momento y ni cuenta se dio cuando Hinata había salido corriendo.

-Sakura-chan… ya no… te quiero… quiero a Hinata… - Con estas palabras finalizó su noche cayendo dormido completamente, sin saber que había hecho pedazos el corazón de Hinata.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

En un antro de mala muerte un grupo de personas de vestimenta oscura bebía mientras jugaba una partida de póker. Varias mujeres con vestimenta ligera pasaban tras ellos con tragos y esas cosas mientras los cinco sujetos seguían en lo suyo sin prestarles mucha atención.

-Gané – Dijo un tipo con medio rostro cubierto.

-¡Ja! ¡Tú siempre haces trampa puto Kakuzu! – Gritó un tipo con el cabello peinado hacia atrás y un rosario colgando del cuello. A simple vista parecía muy normal si no fuera porque en ese momento sacó un revolver y lo apuntó al otro sujeto.

-Oye, cálmate Hidan – Lo calmó el chico rubio – Además tú fuiste quien hizo trampa, no deberías sacar ese revólver por todos lados.

-Bah, sólo hice un poquito de trampa – Dijo Hidan guardando su arma sin mirar al que lo calmó.

-Oye Deidara ¿Al fin que hiciste con la tipa del teatro?

-¿Qué no viste las noticias Sasori? Esa perra me iba a traicionar, hasta tenía otro novio, por supuesto que la maté, aunque ese Uzumaki estaba ahí, por poco y me descubre.

-Me sorprende que un tipo como el Uzumaki te ponga en esos aprietos Deidara – Dijo Sasori con una sonrisa arrogante.

-¿Qué has dicho? – Deidara se subió sobre la mesa y sacó una navaja la cual puso justo al lado del cuello de Sasori mirándolo con expresión asesina en el rostro – Repite eso bastardo.

-¿Oye quien es el que pierde los estribos? – Habló Hidan con fastidio, luego volteó a ver a otra persona - ¿Y tú por qué tan callado Itachi?

-Por nada… juguemos otra partida – Dijo mientras veía a Deidara y Sasori ahorcarse mutuamente – Y dejemos solos a ese par de idiotas.

-Voy a volver a ganar – Dijo Kakuzu.

-Con trampa quien no – Dijo Hidan.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-Cielos… - Suspiró Sakura mientras salía de la ducha con una toalla cubriendo su cuerpo y otra en su cabello. Estaba confundida, no sabía que había sido esa escena con Sai hoy en la tarde y además le intrigaba un poco esa sorpresa que según él tenía.

Se sentó frente al televisor y vio que en las noticias pasaban el caso de la muerte en el teatro, ahora si que nadie iba a querer hacer esa obra jamás.

-Esa chica… no era tan pobre como parecía, en los informes que yo misma reuní pude ver como había cometido algunos crímenes junto a los Akatsuki, bueno… espero que descanse en paz después de todo, al final nadie se merece morir así – Apagó la tele con el control remoto y fue cuando su teléfono celular sonó. Se sorprendió al ver que la llamada era de Sai y contestó de inmediato.

-¿Bueno?

-Hey, Sakura – Dijo el chico muy animado - ¿Qué tal ya te has acostado?

-No, pero estaba a punto de hacerlo ¿Qué sucede? – Preguntó confundida.

-Mira por la ventana de tu casa.

-¿Eh? – Sakura le hizo caso y se acercó a su ventana. Ella vivía sola en una casa de dos pisos, la verdad no era la gran cosa pero se sentía cómoda ahí, y como sus padres habían muerto hace mucho tiempo durante un asalto al banco, no tenía a nadie más. Al mirar por la ventana, hacia abajo, notó a Sai quien traía un ramo de flores amarillas en sus manos y sonreía como un idiota - ¿Pero que es esto?

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

Hoy como todas las noches, cenaba solo. Desde la muerte de sus padres no había querido confiar en nadie, porque cuando confió en él, en su hermano mayor, él los asesinó a ambos. Así es, el hermano mayor de Sasuke había acabado con la vida de sus dos padres cuando él era apenas un niño de nueve años. Jamás iba a poder perdonar a Itachi ¿Por qué lo había hecho? No sabía con exactitud, sólo quería encontrar a su hermano y poder decirle cara a cara cuanto lo odiaba, cuanto deseaba una explicación, cuanto anhelaba una venganza.

-Maldición ¿Hasta cuando me voy a seguir atormentando con eso? Si tan solo pudiera encontrarte y destruirte con mis propias manos, Itachi…

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-S-Sai ¿Qué significa esto? ¿Estás loco o qué? – La sorprendida pelirrosa se puso una bata y salió a recibir a su amigo, éste solo le sonrió y entró a la casa con ella.

-Son para ti – Sai le ofreció las rosas que eran de color amarillo, nunca le habían regalado rosas de ese color, sólo Naruto una que otra vez cuando trataba de conquistarla, pero eso ya no sucedía pues lo veía muy apegado a Hinata.

-Que lindas Sai – Sakura las recibió algo apenada - ¿Pero por qué te molestas?

-Bueno… he tomado una decisión en mi vida y como eres la que se ha portado mejor conmigo quise venir a agradecerte. Pregunté en la florería que flores debía regalar para agradecer a alguien que haya sido gentil conmigo y me recomendaron rosas amarillas, simbolizan agradecimiento y… - El pelinegro se comenzó a acercar a la nerviosa Sakura – Quieren decir "piensa en mi"

-¿Q-que? – Para ese entonces el rostro de Sakura ya estaba completamente rojo, no sabía si por la cercanía del chico o por la frase que le había dicho, se contuvo de lanzarse a sus brazos y simplemente sonrió - ¿Y cual es tu decisión? – Preguntó para zafarse de la embarazosa situación.

-He decidido regresar a ser policía – Dijo sonriendo y retomando su posición lejos de Sakura – En parte te lo debo a ti porque siempre me has ayudado y apoyado en todo, aunque yo soy un poco torpe con las mujeres.

-Ah, ya veo, pues me alegra mucho – Sakura también sonrió, entonces se sintió muy a gusto con Sai.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

La noche por fin acabó. Fue una larga y fatídica noche para Hinata, quien aun no podía creer lo que le había pasado con Naruto. Se sentía como un alma en pena, ahí, tirada en la cama, con el rostro húmedo de tanto llorar, los párpados rojos he hinchados y la garganta reseca. No había dormido más de dos horas y ya debía irse al trabajo, e inevitablemente tendría que verlo ¿Oh Dios por qué tenían que trabajar juntos? ¿Por qué tenía que haberse enamorado como una niña de ese hombre que no la amaba? ¿Por qué tenía que haberle roto el corazón tan duramente?

Beep… Beep…

-No puede ser – Masculló rendida – Ese estúpido despertador – Se puso de boca arriba en la cama, sin levantarse, tenía mucho sueño pero el despertador no la dejaba dormir. Si, iba a llamar al trabajo para avisar que no se sentía bien y no podría ir hoy, eso era mejor que tener que mirar a esos ojos azules que la hipnotizaban – Eso será lo mejor…

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-Rayos… mi cabeza. Siento que un tren pasó sobre mí – Decía con pesadez el rubio mientras se levantaba de la cama con calma. Le dolía la cabeza de la peor forma, como si tuviera mil martillos golpeando dentro de ella, definitivamente no volvería a beber así de nuevo - ¿Cómo llegué aquí? – Se preguntó de pronto, lo último que recordaba era que estaba en el bar gritándole en la cara a un tipo que jamás había visto en su vida y luego de eso ya nada, todo era negro, hasta que una imagen que vino de pronto lo dejó desconcertado. Hinata sobre su cama, debajo de él, con su rostro sonrojado, tan frágil y tan bella - ¿Pero que fue lo que hice?

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

Lugar: aeropuerto de Konoha.

Hora: 07:30

-¡Hey Gaara! ¿Por qué demonios caminas tan rápido? ¡No estamos en una carrera!

-Calla Temari, quiero llegar pronto para verla, ya que nos pasamos toda la noche en el avión además no he comido nada y tengo muchísima hambre – Dijo Gaara malhumorado.

-Hambre, Hinata… lo tengo, hoy vas y la invitas a almorzar – Dijo Temari haciendo que su hermano se parara en seco.

-¿Cómo? ¿Así tan rápido?

-Claro, mira lo haremos de esta forma, yo la llamo y la invito, le digo que pasaremos unos días en Konoha y luego cuando sea la hora me invento algo y los dejo solos ¿No soy genial?

-Bueno… si es una buena idea pero… tengo ciertas dudas – Respondió el pelirrojo mirando a su hermana de forma reprobatoria.

-¿Dudas de que? Venga, toma esas maletas y busquemos un hotel, será lo mejor – Temari comenzó a empujar a Gaara para que avanzara y éste solo la miraba de manera seria y sin decir nada.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-Así es… me duele mucho la cabeza Uchiha-san, así que por favor no me hagas ir a trabajar hoy… - Decía Hinata por teléfono sentada en el sillón de su apartamento y bebiendo un vaso de agua, la verdad aun tenía los párpados rojos y no quería presentarse así. Luego de eso colgó y dio un hondo suspiro, a pesar de todo no lo podía sacar de su cabeza, había sido tan maravilloso ese momento… tan perfecto, hasta aquello.

Se recargó en el sillón de color rojo y las lágrimas comenzaron a aflorar otra vez, no podía evitarlo, se sentía tan humillada, tan triste.

-¿Por qué Naruto-kun?

-¡Oye Hinata! – Se escuchó la voz del rubio de pronto. Hinata se sobresaltó pero se quedó ahí inmóvil, sólo podía oír los golpes de Naruto hacia la puerta - ¡Hinata, ábreme, se que estás ahí! ¡Por favor Hinata abre la puerta! ¡Hinata!

Pero ella no le pensaba abrir, no después de cómo la pisoteó la noche anterior. Solo cubrió sus oídos con sus manos y cerró sus ojos mientras la lágrimas corrían por su rostro.

-¡Hinata! ¡Ábreme por favor! – Naruto seguía golpeando, pero pasado un rato se cansó y dejó de hacerlo. Hinata abrió sus ojos y destapó sus oídos.

-Al fin se fue…

En eso la puerta se abrió de golpe y Hinata vio consternada como Naruto había roto su cerradura y se hallaba con una cara aun peor que la de ella parado en el umbral de su puerta. Entonces escondió su rostro entre sus rodillas y siguió llorando.

-¡Vete de aquí! – Gritó la chica.

-No por favor Hinata escúchame, se que anoche te hice algo horrible, te besé sin tu consentimiento, perdóname por favor – Decía Naruto ensimismado, con la cabeza baja y un tanto avergonzado por lo que había hecho.

-¿Solo me vas a pedir perdón por eso? – Preguntó la chica aun escondiendo su rostro entre las rodillas, ella no estaba así por el beso, sino por lo que dijo después.

-¿Eh? No entiendo, ¿acaso hice algo más? – Preguntó muy confundido el rubio, no sabía que su beso había molestado tanto a Hinata, se sentía algo trise por ello. Se le acercó y con sus manos tomó su mentón para obligarla a verlo a los ojos, y cuando lo hizo pudo notar el rostro de la chica y se sorprendió muchísimo de verla así – H-Hinata ¿Estuviste llorando toda la noche?

Hinata desvió su mirada soltándose del agarre del rubio, de verdad lo menos que deseaba era ver esos ojos azules que tanto amaba. Jamás pensó que su primer beso con el hombre que amaba iba a ser tan doloroso.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

Sasuke suspiró mientras estaba en su oficina. Había sido llamado por Hinata avisando que no podía ir hoy y además por Naruto ¿Pero que estaba pasando hoy que todos estaban enfermos? Le dio una ligera patada al basurero que estaba junto a él y en eso alguien entró a su oficina.

-Vaya ¿Estás de mal humor?

-Sakura… y veo que tú vienes de buen humor ¿Te sucedió algo bueno?

-Pues si – Dijo la pelirrosa sonriendo y recordando la noche anterior, la visita de Sai y sus flores – Oye Sasuke, te traigo a alguien que viene de vuelta.

-¿Eh? ¿Quién? – Sasuke se quedó viendo la puerta que Sakura se acercó a abrir y ahí pudo verlo, a Sai justamente parado con su sonrisita estúpida en el rostro, como odiaba esa sonrisa.

-Hola Uchiha – Saludó el pelinegro.

-¿Qué haces aquí tú? – Preguntó el azabache fastidiado.

-Eh Sasuke no seas grosero, él viene a quedarse, espero no te importe.

-¿Así que abandonaste tus pinturitas? – Preguntó Sasuke con arrogancia.

-Si, pero hay otra cosa que no he abandonado – Mirando a Sakura. Sasuke se puso furioso, pero no dijo nada más, sólo le entregó su placa a Sai.

-Bienvenido, Sai.

-Gracias, Uchiha.

-"Las cosas se ven un poco tensas por aquí ¿Por qué será que se odian tanto?" – Pensaba la pelirrosa sin entender (N/A: Pues por ti babosa).

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-Déjame en paz, por favor vete… - La voz se Hinata sonaba quebrada y a Naruto se le rompió el corazón de verla así, pero no entendía que podía haber sido tan malo para dejarla en ese estado.

-Hinata… yo… - La chica finalmente se levantó del sillón y le dio la espalda a Naruto – Por favor mírame – Naruto la tomó del brazo y la volteó quedando pegada a él. Juntó su frente con la de ella y la miró intensamente a los ojos – Si hice o dije alguna estupidez por favor perdóname, sabes que cuando me emborracho no hay quien me detenga, además no quiero verte así, me rompes el corazón.

-Sólo déjame sola, por favor Naruto – Decía la ojiperla también viéndolo a los ojos, aunque no quería hacerlo, ya que su corazón estaba latiendo fuera de control y no podría hacer nada para evitar que Naruto lo oyese.

-¡No! – Gritó muy alto el rubio – No te dejaré sola, Hinata yo… yo… no puedo vivir sin ti… - Le susurró en la comisura de los labios, tal como la otra noche, tan dulce, tan romántico ¿Era esto acaso una declaración de amor?

-N-Naruto-kun… yo… - Pero Naruto no la dejó terminar la frase, porque con sus labios la calló de inmediato, con un solo roce que se fue volviendo cada vez más intenso, un beso de verdad que si era para ella y para nadie más. A pesar de lo mal que se sentía, tuvo que corresponder ese beso, porque jamás podría negarse a los labios de Naruto, de ninguna forma. El aire le faltaba y fue cuando se tuvieron que separar, con mucho pesar porque hubieran querido seguir así.

-Perdóname Hinata, no debí hacerlo, soy un idiota – Y sin más, el rubio Salió corriendo, dejando a Hinata entre sorprendida y alegre, no sabía muy bien como sentirse, si bien o mal, si triste o feliz, pero ese beso… no había sido para Sakura, sino para ella.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-¡Ahh ¿Pero que torpeza acabo de cometer?! – Se reprochaba Naruto mientras se revolvía la rubia cabellera. Estaba afuera de su edificio y se sentía patético de solo pensar en lo que le había dicho a Hinata y en lo que había hecho después ¿Cómo se atrevió a besarla? Ahora si que ella lo iba odiar de por vida, no la podría mirar a la cara nunca más, pero… aquel beso había sido tan real, tan embriagador, tan lleno de pasión y deseo que se reprochaba aun más el querer repetir aquella sensación, aquel contacto tan suave. – Es verdad… desde que conocí a Hinata siempre había querido besarla, al menos una vez – Rió con nostalgia.

//////Flash Back//////

-Que fastidio ¿Por qué me envían a mí a dejar un recado a la nueva vecina? Ese conserje maldito me las va a pagar, ya va a ver cuando me lo encuentre – Se quejaba un rubio mientras apretaba insistentemente el botón del ascensor, pero este nunca bajaba y ya se estaba desesperando.

-¡Maldito ascensor del demonio, que siempre está descompuesto! – Gritó mientras la demás gente que estaba por ahí lo miraban asustados.

Con toda su rabia subió por las escaleras, pensaba gritarle a los cuatro vientos o a la nueva vecina que él no era ningún recadero, era un hombre respetable y no era posible que tuviera que hacer ese tipo de cosas, era el colmo.

-202, 203… 204 ¿Qué? – Naruto miró el apartamento al cual debía llevar el dichoso recado, se llenó de la cólera al notar que estaba frente al suyo – "Con razón me mandan a los mandados" – Pensó.

Golpeó la puerta una vez y nada, dos veces, y nada, la golpeó una tercera vez, ya se estaba impacientando, cuando iba a dar el cuarto golpe la puerta se abrió y se quedó boquiabierto al ver a tan hermosísima chica del otro lado. Todo lo que tenía para decir se fue por la borda mientras apreciaba sus "atributos" y se le caía la baba, pero enseguida notó como los ojos de la joven estaban enrojecidos, al parecer había llorado.

-¿Tu eres? – El rubio miró el papel que traía - ¿Hinata Hyuuga cierto?

-S-si, soy yo etto… ¿Quién eres? – La chica trató de esconder un evidente sonrojo desviando su mirada hacia el suelo, y su flequillo aprovechó de cubrir un poco sus hermosos ojos color perla, algo que Naruto jamás había visto en otra persona.

-Ah, yo, soy Naruto Uzumaki, vivo aquí en frente tuyo y me enviaron a darte este recado – Entregándole un pequeño sobre – Etto… si se te ofrece algo solo golpea aquí en frente y yo te ayudo en lo que sea, bueno… me voy – Naruto le sonrió de forma muy amistosa y alegre y la chica sonrió para corresponder el gesto, luego de eso cerró la puerta y Naruto se quedó solo en el pasillo, aun en un estado de shock – Que chica tan hermosa ¿Pero por que estaría llorando? – En eso miró su reloj de mano - ¡Ah, voy a llegar tarde a la academia!

El rubio se fue corriendo rápidamente de ahí, pero pensando en aquella chica, en esos hermosos ojos que le recordaban a la luna… y esos labios de rubí, ojalá algún día pudiera besarlos.

//////Fin Flash Back//////

-Soy un idiota, tanto tiempo tratando de disimular lo que siento y ahora tenía que salir a flote, Hinata me va a odiar y eso es lo que menos quiero – Suspiró.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-Las cosas no fueron tan mal como pensaba – Decía una pelirrosa mientras ella y su amigo Sai caminaban por la calle.

-¿Tu crees? A mi me pareció que el Uchiha trató de fulminarme con la mirada, o más bien fusilarme – Decía el pelinegro con su sonrisa – Pero estuvo bien, después de todo… creo que está celoso…

-¿Celoso? No lo creo, es decir ¿Por qué iba a estarlo? El siempre me ha ignorado como mujer, no me ve más allá de una compañera de trabajo y nada más, no creo que estuviera sintiendo celos por mi, además por qué si entre tu y yo no hay nada.

-Pero quien quita esa posibilidad.

Sakura sonrió – Eres un bromista Sai.

-"No estaba bromeando" – Pensó el chico, pero prefirió guardarlo para sí. La verdad es que desde hace tiempo que estaba sintiendo cosas por la pelirrosa, pero no sabía como decirle, y durante este ultimo tiempo había habido una conexión especial entre ellos, que le había dado cierta confianza para tratar de confesarse, pero claro, Sakura lo tomaba como una broma de su parte.

-Oye Sai ¿Vamos a almorzar juntos? Ya son casi la una y me está dando hambre – Propuso Sakura con una animada sonrisa.

-Bueno.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-¿Quieres que vaya a almorzar con ustedes Temari? – Preguntaba Hinata hablando por teléfono, ya se veía mucho mejor, se había arreglado un poco y sus párpados ya no estaban rojos como antes, y es que ese beso de Naruto le había arreglado el día.

-Si, venga, mi hermano Gaara y yo estamos muy contentos de poder verte Hinata, aunque Kankuro no pudo venir porque ya sabes, alguien tiene que ocuparse del puesto de Gaara, y como él no me dejó hacerlo tuve que venir con él.

-Em, si ¿Pero que clase de asuntos urgentes tenían que arreglar aquí en Konoha para venir de forma tan repentina?

-Bueno… -Temari se oía algo nerviosa – Eh son cosas de Gaara, a mi no me preguntes ¿Y te vienes o no? Vamos a almorzar en el restaurante ese ¿Cómo se llama? Ichuraku o algo así.

-Ah si lo conozco, bueno iré, nos vemos ahí en media hora Temari, ah y mándale saludos a Gaara-kun de mi parte, adiós – Hinata colgó la llamada y se quedó pensando un momento. Gaara, era verdad, se suponía que él estaba enamorado de ella, pero ahora que al parecer todo iba bien con Naruto, las cosas con el pelirrojo no podían ser – Bueno, será mejor que me aliste, tengo que hacer algo con mi cara, cielos.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

Temari terminó su llamada con Hinata y luego de eso miró a su hermano Gaara quien estaba sentado en una silla a su costado, vestía ropa casual, una camisa delgada de color rojo que combinaba con su cabello y unos pantalones de tela negros, sobre la camisa llevaba una chamarra negra abierta y sus zapatos también eran negros. Ambos estaban en una habitación de hotel. La chica rubia sonrió.

-Todo listo, esta es la dirección del restaurant, tú solo vas y me disculpas con ella porque… hem… me dio dolor de estómago y ya, te quedas con Hinata a solas ¿No soy genial?

-Pues tengo que admitir que sí – Dijo Gaara con una sonrisa. No podía creer que había dejado hasta su trabajo tirado por ir a conquistar a una chica, pero tenía que admitirlo, no era cualquier chica sino el amor de su vida, la chica con la cual quería estar para siempre, la única que había conquistado su frío corazón y la única con la cual quería compartir el resto de su vida.

-Bien, me voy entonces – Dijo Temari saliendo del cuarto de hotel.

-Espera ¿Qué harás mientras tanto?

-No se, esta ciudad es muy grande, voy a ver si hay algo de ropa que comprar, ya sabes que la que he usado más de dos veces ya no sirve – Respondió la rubia con una sonrisa antes de salir.

Gaara suspiró – Temari y su obsesión compulsiva por las compras… - Miró el teléfono que minutos atrás había usado su hermana – Bueno… será mejor irme a este restaurant – Mirando el papel donde estaba anotada la dirección – Ojalá tenga suerte con Hinata.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-Que se joda este estúpido del capitán Kakashi – Mascullaba con rabia Tenten mientras salía de narcóticos. Una vez más la había hecho traer recaditos, estaba harta ¿Por qué todo el mundo tenía que pensar que era confiable? Le fastidiaba que todos le encargaran cosas y cuando preguntaba por que a ella le decían "porque eres confiable". Al demonio con eso, ya estaba harta.

Caminaba por la calle mientras hablaba sola, cruzó sin darse cuenta de que la luz del semáforo estaba en rojo (N/A: aquí en mi país la gente cruza con luz verde) y de pronto escuchó una bocina a sus espaldas. Lo último que vio fue un coche negro que se dirigía hacia su persona, y después todo era negro, perdió la noción de todo a su alrededor.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

Naruto iba por la calle, estaba tan pensativo que no notaba que su celular estaba sonando. Le dio un fastidio enorme contestar, pero lo hizo de todos modos.

-¿Qué sucede Sasuke?

-¿Dónde demonios estás? ¿Y como es eso que no vienes hoy?

-Mira, me duele la cabeza horrible y no quiero que me molestes por favor.

-¿Se te olvida que soy tu jefe? Que te jodan Naruto.

-Eh, déjame ser – Respondió el rubio con desgano – Me ha pasado algo horrible con Hinata y no quiero hablar ahora, por favor entiéndeme si eres mi amigo Sasuke.

-Bien, te voy a entender y a perdonar sólo por esta vez, porque te oyes realmente fatal ¿Qué diantres te pasó? No, mejor me cuentas luego, te invito a Ichiraku.

-Bueno – Le rugió el estómago – Ya tengo muchísima hambre.

-Bien, nos vemos ahí…

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

Hinata llegó al lugar acordado y ahí estaba esperándola el pelirrojo, pero estaba solo, y Temari no se veía ni las luces.

-Etto, hola Gaara-kun – Saludó con una sonrisa la ojiperla.

-Hola Hinata – Gaara también sonrió – Disculpa que esté yo solo, a ultima hora Temari se sintió mal de… el estómago y no pudo venir, y me pareció una descortesía cancelarte la invitación así que vine de todas formas.

-Ah bueno… si es por eso yo entiendo, entonces vamos a comer algo, me muero de hambre.

-Si – El pelirrojo la vio entrar al restaurante, se veía un poco triste, como si algo le hubiese pasado, pero sea lo que sea él la haría olvidar aquello.

Ambos se sentaron en una mesa muy bien acomodada y Gaara pidió uno de los platos más costosos y también pasó un hombre ofreciendo rosas rojas, él enseguida compró una para Hinata.

-Gracias Gaara-kun, no imaginé que fueses tan atento – Decía Hinata pues la cita estaba resultando de ensueño ¿Cita? ¿Acaso era una cita entre ella y Gaara? Todo le resultaba tan lindo, incluso romántico, esa rosa roja… como su cabello de fuego.

-De nada Hinata, no podría comportarme de otra forma estando a tu lado, te mereces eso y mucho más – Con una sonrisa.

Hinata se sintió muy avergonzada y se sonrojó levemente, de pronto pudo oír una voz muy conocida entrando al mismo lugar donde ella estaba con Gaara, era la voz de Naruto. Se levantó rápidamente de la mesa, como asustada.

-Disculpa Gaara-kun, etto… voy al tocador – Y se fue del lugar directo al baño – "¿Voy al tocador? Que excusa más absurda Hinata, pero no quiero ver a Naruto, no quiero que me vea con Gaara-kun"

-¿Eh? – El pelirrojo se quedó ahí sentado y parpadeó varias veces, fue entonces cuando vio a Naruto entrando junto a Sasuke al restaurante, pero rápidamente pasaron a otra sección del mismo sin si quiera verlo y se sentaron. Gaara estaba algo confuso ¿Hinata había huido por Naruto?

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-¿En donde rayos estoy? ¿Y por que me duele todo el cuerpo?

Tenten se despertó, estaba en un lugar donde las paredes eran completamente blancas. Se encontraba recostada sobre una camilla, si, eso tenía que ser un hospital ¿Pero como llegó ahí? Claro, la habían atropellado, con razón le dolía todo pensó.

De pronto alguien abrió la puerta y se acercó a ella. Aun llevaba puesto su uniforme de policía, se dio cuenta de ellos al mirarse un poco, estaba algo morada por el golpe. La persona que entró se acercó un poco más.

-Vaya, al fin despierta, espero que no me demande señorita.

-¿Qué no lo demande? Claro que lo voy a… - En ese instante, dos orbes color perla se hicieron presentes frente a Hinata. Era un joven, un joven de cabello castaño y mirada seria, su piel era clara y era increíblemente guapo, guapísimo.

-¿Qué? ¿Me va a demandar? Pero si fue usted quien cruzó con la luz roja señorita – Aclaró el joven.

-Mi nombre es Tenten, oficial Tenten Ama para usted "Aunque sea guapo no le perdono que me haya atropellado, encima me culpa por ello ¿Pero quien se cree?"

-Soy Neji Hyuuga, y de verdad siento haberla atropellado, pero la doctora dijo que no era nada grave, fue solo un topón.

-Como sea ya me voy – Tenten intentó pararse, pero todo el cuerpo le dolió al hacerlo. Neji la sostuvo con sus manos y al contacto con las mismas Tenten se sonrojó violentamente. –Suélteme ¿Pero quien se cree que es?

-Es mejor que descanse por ahora oficial Tenten – Dijo Neji con una sonrisita medio arrogante, lo que molestó mucho a la castaña quien se soltó de su agarre bruscamente y se volvió a acostar pues aun estaba algo mareada.

-Váyase, yo se me cuidar sola – Dijo la chica molesta.

-Bien, como quiera – Neji salió del cuarto con una sonrisa, nunca había conocido a alguien así, normalmente las chicas cuando lo conocían caían rendidas a sus pies, y aunque las hubiese atropellado ellas estarían contentas, pero esta chica era diferente, además de ser muy linda a su manera - ¿Pero en que tonterías estás pensando Neji Hyuuga? Será mejor regresar a la empresa.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-Ah si, Sakura-chan no ha tenido tiempo de comentarme nada porque no nos hemos visto, pero el caso del teatro me sigue perturbando la cabeza.

-Si, es que Sakura pasa demasiado tiempo con ese Sai, es un idiota, no se como Sakura no se da cuenta de ello – Decía Sasuke bastante molesto. Él y Naruto estaba en Ichiraku almorzando mientras platicaban.

-Oye, eso me suena a que tienes celos Sasuke, vaya Sasuke Uchiha celoso, eso si es de verse pocas veces – Reía Naruto.

-Cállate, como si un hombre como yo pudiera sentir celos por alguien como Sai – Vociferó el azabache fastidiado.

-Bien, bien, como tú digas, solo era un inocente comentario.

-Y en todo caso otro debería ser el celoso ¿No estabas tan enamorado de Sakura? – Sasuke le dio un pequeño sorbo a su vaso.

-No, de eso te quería hablar, creo que me estoy enamorando de Hinata – Sasuke escupió todo lo que se había bebido sobre la cara de Naruto - ¡¿Qué rayos crees que haces?!

-Lo siento es que… me sorprendes Naruto.

El rubio se puso de pie – Voy al baño, ya vuelvo teme.

-Si, como digas, date prisa.

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

Hinata estaba frente al espejo tratando de darse ánimos por si veía a Naruto, luego de eso decidió salir y afuera chocó contra el pecho de una persona.

-Lo siento – Se disculpó apenada.

-¿Hinata?

Hinata levantó su vista y sus ojos se clavaron en unos ojos azules como el mismo cielo.

-¿N-Naruto que haces aquí?

-Vine a almorzar con Sasuke ¿Y tú? – El rubio se acercó a la chica tomándola desprevenida y la tomó por la cintura. Sin duda su aspecto era mucho mejor que el de esta mañana, se veía hermosa con un vestido blanco y unas sandalias negras, su cabello suelto y liso, podía ser acariciado por el viento en cualquier momento, ella era perfecta, tal y como siempre había soñado al amor de su vida, un ángel caído del cielo y él un ciervo cegado por su luz.

-¿Naruto que haces? – Hinata trató de zafarse, pero le resultaba imposible, al ver como Naruto entrecerraba sus azules ojos y se le acercaba, que estaba a centímetros de sus labios, ella comenzó a hacer lo mismo. Quería besarlo, sentir sus labios dulces otra vez, que fueran suyos para siempre.

-¡Hinata! – Se oyó como la llamaban y al instante ambos se separaron, estaban nerviosos, pero más que todo se sentían frustrados – Hinata que bueno, pensé que te había pasado algo – Dijo Gaara al llegar junto a ellos - ¿Eh? Ah hola Naruto.

-¿Gaara? ¿Qué haces aquí? – Preguntó Naruto parpadeando.

-Vine a Konoha a arreglar unos asuntos y me quedaré unos días ¿Cómo has estado Naruto?

-Bien – Respondió Naruto mirando a Hinata y esta se sonrojó de inmediato.

-Que bien, bueno Hinata, sigamos con nuestra cita – El pelirrojo tomó la mano de la chica y se la llevó con él – Nos vemos Naruto – Se alejó.

Pero Naruto no dijo nada, más bien se había quedado en shock ¿Una cita? ¿Gaara y Hinata? Eso no podía ser verdad ¿O si?

-Hinata… ¿Estás con Gaara? ¿A pesar de lo que pasó entre tú y yo? No puede ser…

*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*

-Cielos, cuantas cosas que comprar, que lindura, todo está genial – Decía Temari pegada a una vitrina en el centro de Konoha. Ya llevaba al menos cinco bolsas consigo y aun quería seguir comprando más, de verdad tenía una obsesión.

Después de salir de esa tienda con una sexta y séptima bolsa, caminó sin rumbo mirando a la gente, había chicos muy guapos en Konoha. Se distrajo viendo a un tipo que estaba del otro lado de la calle y chocó con alguien cayéndose todas sus bolsas al piso, y además ella misma cayó sentada y se golpeó muy fuerte.

-¡Auch! ¿Pero quien ha sido el idiota?

-Que problemático – Se oyó decir a un tipo. La chica levantó su vista y vio a un sujeto entre serio y no, andaba vestido de traje pero llevaba una coleta desordenada y parecía no prestar mucha atención a su alrededor.

-Oye tú – Lo apuntó la chica - ¿No piensas ayudarme o que?

-¿Yo? No, eso es demasiado problemático, yo me voy – El joven comenzó a caminar y se alejó lentamente, en medio de los gritos histéricos de Temari.

-¡Oye vuelve acá! ¡Me tiras todas mis compras y encima te vas de esa manera! ¡Regresa maldito hijo de pu**!

Toda la gente volteó a ver a la chica mientras ésta lanzaba improperios al aire, pero el tipo ya se había ido, así que tomó sus bolsas como pudo y se largó del lugar sin importarle la mala impresión que había dejado.

-¿Pero quien se ha creído que es? Pero pobre de que lo vea de nuevo porque es que lo reviento a puñetazos, y encima me tira todo lo que me costó tanto tiempo comprar porque no me decidía por nada, ese tipo no se saldrá con la suya, que se joda.

Así la rubia se fue lanzando improperios mientras la gente la veía asustada, otros se reían y algunos otros solo pensaban "loca".

Mientras Shikamaru se paró en una esquina y encendió un cigarrillo, no acostumbraba fumar mucho, pero de vez en cuando lo había en memoria de su novia y de Asuma, su sensei, quien fue su mentor, un abogado brillante en sus tiempos y que jamás perdió un caso, pero le estaba pisando los talos a Akatsuki, y por eso hubo que desaparecerlo como dicen los asesinos. Todavía recordaba la cara y el nombre del culpable, Hidan, él había sido el asesino de su sensei. Era demasiado haber perdido a dos personas tan queridas a manos de la misma gente, era demasiado.

Apagó el cigarrillo y lo aplastó con la suela de su zapato para apagarlo. Sonrió al recordar a tan bella mujer, esa rubia no era cualquiera, nunca la había visto, al parecer era de otro lugar, pero debía admitir que era hermosa.

-Tsk, que mujer más problemática.

Continuara…

Bueno, pues como dije arriba este ha sido uno de los capítulos que más he disfrutado escribir, me gusta el drama que quedó al final entre Naruto y Hinata y como el día se terminó convirtiendo en encuentros casuales que desataron el carácter de más de alguna de las chicas. El encuentro de Neji y Tenten la verdad lo había planeado diferente, pero este está aun mejor que el que había pensado, ella siendo atropellada por el chico de sus sueños y con ese carácter que tiene no se iba a quedar así nada más, y Neji al final no la vio como a todas las demás chicas.

El encuentro de Temari y Shikamaru fue uno de los que más me agradó porque digamos que la chica no se sabe controlar ni en público.

Pero lo que amé de este episodio fue sin duda el momento Naruhina, que por ahora se ve amenazado por Gaara y su cita con Hinata.

Al igual que ¿Quién se hubiera imaginado a Sasuke celoso de Sai? Jejeje de vez en cuando me gusta pensar que es así, porque en el fondo Sai ha venido a reemplazar a Sasuke resultando ser incluso más leal que él.

Bueno, mis agradecimientos a: Heero Kusanagi, LennaParis, Gabe Logan, Denishitaz, azul, Link-kun, adrifernan19 y a todos aquellos que leen mi fic.

Besos para todos

Bye, Bye