Capitulo VII: Tía Wanda y el Retorno de los dioses

No puede ser, no puede ser… - murmuraba para si Arien, mientras sacaba todo de su pequeña madriguera, en la jaula que se había habilitado para vivir.

En ese minuto entro Chester. Tenía una expresión de franca preocupación, pero se le borro al ver a su hada a salvo.

¡Estas bien! – grito contento - ¿que demonios estas haciendo?

Chester de verdad, de verdad, me gusto estar contigo – dijo atropelladamente el hada – pero temo que me voy… volveré a mundo mágico o al anti-mundo o a la cárcel mágica… o donde sea, pero en resumen, me voy.

¿Cómo que te vas? – se enfadado el chico – si apenas llegaste y tú magia recién se empieza a adaptar.

No entenderías – murmuro escuetamente el hada, mientras le sacaba una foto. Te recordare y haré un bonito informe y obligare que te den un padrino con todas las de la ley.

¡No quiero un padrino con todas las de la ley, yo quiero saber que rayos te ocurre! – grito enojado Chester – cuando llegue a la casa de Timmy, aparecieron sus padrinos, pero de ti ni la sombra y ahora que te veo, luces asustada y sales con que te vas… Se supone que me ayudarías a encontrar a mi madre.

Escúchame… - murmuro nerviosa la chica – pero una gran explosión la interrumpió.

ALTO – grito Jorgen – aquí el único que decide las cosas soy yo, y a ti hada patética te ordene que estarías aquí un año¡¡Esta claro!

Pero… - murmuro miserable Arien.

Si es Arnold Schwarzenhada – murmuro con respeto el chico.

Yo, humano miserable, soy Jorgen Von Strangle, el hada más poderoso del universo.

Y el mas gritón – murmuro para si Arien.

¡Que dijiste! – grito Jorgen.

Nada…

Te quedas, le cumples deseos y obedeces a tus tutores… al menos a Wanda – ordeno escuetamente Jorgen.

Al escuchar ese nombre, el hada de cabellos blancos se estremeció.

¿Qué, ya tuviste problemas con Wanda? – pregunto el soldado – iré a hablar con ella, inmediatamente.

¡No! – grito desesperada la joven hada. Pero era demasiado tarde, con otra gran explosión, el soldado desapareció.

Waaauuu – sonrió Chester, que estaba tan negro como Arien por la desaparición de Jorgen – a eso yo llamo poder…

No tengo tiempo para eso ahora – lo sacudió su hada – desea que estemos lejos… en un lugar del trópico estaría bien… ¡pero hazlo luego!

Chester sonrió con maldad y una cara que decía claramente: "Si no me explicas, no hay deseos"

Te lo explicare – dijo urgente el hada – ahora ¡desea!

Deseo que estemos en Hawai.

¡Poof!

Déjame ver si entendí ¿Wanda es tú tía? – murmuro Chester.

Aja.

Estaban en Maui, tomándose un tercer jugo de coco (en su coco) y mirando como los surfistas atrapaban unas olas enormes.

Pero y eso ¿Qué tiene de malo? – pregunto confundido el rubio – a mi me parece genial todo queda en familia, te puede ayudar con tus calificaciones y no tendrás que esforzarte demasiado…

¿Escuchaste alguna palabra de lo que dije en la última hora? – murmuro el hada – ella no tiene idea que es mi tía, yo no le puedo decir que es mi tía y tú, ahora tampoco podrás…

¿Por…? – pregunto el chico, mientras la mirada se le iba a causa de un diminuto bikini.

Por que mi dulce madre hizo un conjuro al respecto – replico la chica con una ceja levantada observando a Chester - ¿Qué no le tenias alergia a las chicas?

Lapsus – respondió el rubio - ¿Cómo es eso del conjuro? Me lo pudiste contar a mi ¿no?

Lapsus – sonrió el hada – mi madre no es… un hada muy notable con la magia, quizás por eso se dedique a actriz. En cualquier caso, dejo muy en claro que no podríamos, en la eventualidad de que nos encontráramos con un pariente, contarles nuestra historia. Supongo que como no eres pariente, te lo pude decir.

Chester frunció el ceño – no se… como que me parece que la magia no funciona así, es mas bien… ¿Le has contado tú historia a alguien importante?

Nah, que va, solo a mis amigas, a un sujeto que no debí contarle y… a ti – respondió ella.

¿Un sujeto que no debiste contarle? – pregunto el rubio.

Olvídalo quieres, me sentía vulnerable esa vez.

¡Y apuesto que las veces anteriores! – sonrió el chico victorioso – como hoy. Para mi que el hechizo de tú madre, "se anula" en ciertas circunstancias, pero incluye a las personas a las que les cuentas, en este caso yo. Y desde ahora, ya no podré hablar con nadie al respecto. Es "magia pensante"

Arien se quedo helada, esa era una torpe manera de explicar las bases de la magia avanzada y la forma en que se incluía los sentimientos, para que la magia funcionara de la forma en que el hada quería o mas bien sentía. Pero lo que la intrigaba era¿Cómo su hermano humano tenia una ligera noción acerca de eso…? Según lo que había aprendido, los humanos hacia milenios que habían dejado de lado la magia y esta los había abandonado casi por completo… si un humano tenia la mas ligera idea… era peligroso.

Si, supongo… - fue lo único que dijo – lo cual haría que mi madre fuera mejor en la magia de lo que creía… Miro pensativa al rubio, pero descarto hacer preguntas y dejar de lado lo que le intrigaba, por que a cada minuto que pasaba, las tripas se le contraían más y más. No podría evitara a su tía por siempre.

Oye Arien, si tú nunca has visto a ninguno de tus parientes ¿Cómo sabes que esa hada es tú tía?

Ya te lo dije – respondió desanimada – es idéntica a mamá. Al punto que creo que son gemelas… y una de las dos se tiñe el pelo o solo tienen esa diferencia… nada raro al ser hadas.

Y cual crees que sea el famoso "peligro mortal", por el cual su madre los oculto – sonrió el rubio, que no se había creído mucho esa parte.

La chica negó con la cabeza – tratando de dilucidarlo, es que me duele la cabeza varias veces al mes. Pero estoy casi convencida que tiene que ver con mi padre.

Vaya ¿Entonces crees, que hablaba en serio? – murmuro el rubio.

No tengo otra explicación por la cual mi madre nos negaría una familia… - el hada frunció el ceño – me da rabia admitirlo, pero dudo que no nos quiera, hasta tal punto.

¿Y no has buscado a tú padre? – pregunto Chester.

He tratado, pero tengo poquísimas pistas – respondió su hada, mientras se acariciaba el collar – es difícil acceder a la clase de hadas, que podría ser un buen partido para mi madre.

Este – dudo Chester, antes de decir lo que pensaba – y si tú padre… no es un hada.

El hada lo miro francamente sorprendida, antes de soltar una carcajada. Imposible – dijo riendo – dudo que un hombre de otra especie la soportara o ella lo soportara… además, creo que va en contra de las reglas.

¿Pero podría ser una posibilidad, no? No puede haber reglas respecto de quien uno se enamora, o al menos eso creo – se defendió él.

Arien solo se encogió de hombros.

Se quedaron en silencio un momento. Él disfrutaba del paisaje (las "bellezas" que lo rodeaban) y Arien, sentía que el concierto de tripas se había reanudado, con mayor intensidad.

Creo que hay que volver – dijo el rubio, mirando a su hada - ¿Estas bien?

Ella negó con la cabeza.

Vamos – le sonrió levantándose – vas a estar bien, estoy seguro que se llevaran perfectamente y que podrás tolerar el hecho de no decirle que eres su sobrina… además, tómalo como la única posibilidad de estar cerca de algunos de tus parientes, sin que tu madre pueda hacer nada al respecto. Y sabes una cosa, mientras buscamos a mi madre, también podríamos buscar a tú padre. Al menos tienes una pista, yo no tengo ninguna.

Todavía – le sonrió Arien – supongo que ya… no podré evitar mas a mi tía. Pero sabes, pienso que deberíamos venir mas a menudo por estos lados, te hace bien para tus "alergias"

Deseo estar en casa – dijo el chico, no pudiendo evitar reírse.


Muy bien – gruño Wanda, un vez que Jorgen se había ido – esa hadita me debe una explicación¿Cómo esta eso de querer irse al primer problema¿Y por que cree que yo soy un problema?

Cierto – afirmo Cosmo – ni siquiera la has regañado… ¿o si lo has hecho?

(Tonto) – le trasmitió Wanda, pero con cierta ternura.

(Yo también te amo) – le respondió él.

¿Dónde este Timmy? – pregunto Wanda – quiero ir a la casa de Chester.

En el baño – dijo Cosmo.

El chico salio del baño con una expresión curiosa, llevaba en su mano el teléfono inalámbrico.

¿Con quien hablabas? – pregunto intrigado Cosmo.

Nadie – respondió él – es decir no me respondió nadie, lo cual no carece de toda lógica… Se quedo pensativo.

Tootie seria ese "nadie" – insinuó Wanda.

Miro a su madrina y asintió. Quería preguntarle por que se había asustado tanto al ver el collar y además… sabes, me parece que he visto antes esa cosa, pero me es muy difícil recordar donde… Wanda ¿de donde sacaste ese collar?

El hada se encogió de hombros. Cuando pediste algo bonito para Tootie, pensé en un collar, pero nunca imagine la clase de collar que estaba en esa caja. Ahora que lo pienso mejor, al concederte tu deseo, sentí que las energías mágicas eran diferentes a las usales, pero tú no entenderías de lo que hablo, además que le reste importancia, es algo que sucede de vez en cuando…

Hasta a mi me a ocurrido – sonrió Cosmo – fue así como conseguí a "Bola de nieve"

Timmy, vamos a la casa de Chester, tengo que hablar con el hada de tu amigo – le dijo Wanda.

Esta bien – respondió el chico, aun pensativo.

Después de un "poof" aparecieron en la pieza del rubio, que estaba mas amplia y a causa de lo mismo, mucho mas desordenada.

¡Huy! Un trailer aéreo muy moderno – comento Cosmo mirando por la ventana.

¡Que desastre es este! – exclamo Wanda al ver la selva.

En ese minuto se escucho otro "poof" y aparecieron Chester y Arien.

¡Vaya, que bueno que estén aquí! – exclamo Chester al verlos - ¿hacemos una pijamada?

Arien por su lado ahogo un grito y rauda busco refugio detrás de Chester.

Wanda no pudo evitar pensar que, definitivamente algo iba mal con esa hada, mientras que Cosmo se reía solo.

Juguemos a las escondidas – grito contento – persiguiendo a la joven hada, que salio detrás de Chester y trato vanamente de buscar otro refugio.

Wanda se acerco a ella, con planes de aclarar las cosas mientras los chicos se dedicaban a conversar.

¿Tuviste algún problema? – pregunto.

Este… nooo, ninguno – balbuceo Arien, no pudiendo evitar evocar la imagen de su madre.

Eso no fue lo que Jorgen me dijo – replico secamente Wanda.

El hada joven junto sus manos retorciéndoselas¿Qué diablos se supone que respondería frente a eso?

Bueno, la verdad es (que eres mi tía, que quiero saber un montón de cosas de ti, si tengo primos, si te gustan las coca-colas, los chocolates y el mango, si te desagrada el frío, las arañas y los fanfarrones…) que me sentí algo desorientada después de la fiesta – mintió.

Wanda levanto una ceja, señal que no le creía del todo, pero trato de razonar y ser amable… no era necesario que conociera su explosivo genio, tan luego.

Mira, se que es difícil venir a la tierra por primera vez, sobre todo en circunstancias como la tuyas, pero te prometo – Wanda hizo una pausa – no indagar el motivo por el que estas aquí, al menos no mucho, si tú pones de tú parte y me prometes no volver hacer… lo que sea que hacías, como para que te mandaran a la tierra. Nos tenemos que llevar bien mientras te toca estar con nosotros, así yo te podré enseñar y tú podrás aprender mejor…

Wanda capto la mirada de la joven hada y lucia como si ella hubiese estado hablando en sánscrito.

Este… - balbuceo Wanda - ¿dije algo malo o no quieres que seamos tus tutores? Pregunto, sintiendo como su genio se empezaba a levantar.

Arien se había estado preguntando durante el discurso de Wanda, como alguien tan igual a su madre por fuera, fuese tan distinto en su forma de ser, era amable y calida… pero si se estaba enojando, casi de la misma forma que lo hacia ella. Blonda era mas bien fría… ¿Enojando? Eso no era bueno…

No, no – se apresuro a decir – es solo, que no estoy acostumbrada a que sean amables conmigo, solo eso… Eres muy gentil.

Wanda se sintió sonrojar, mientras su aprendiz volaba alrededor suyo. No pudo evitar darse cuenta de que la estaba estudiando.

¿Ese cabello es tuyo? – pregunto Arien estirando la mano, pero retirándola a tiempo al darse cuanta de que eso no era correcto.

Si – respondió Wanda divertida – mi gemela es rubia… pero supongo que sabes que eso suele ocurrir en hadas. Wanda pudo notar como Arien se estremecía al oír hablar de Blonda. Raro¿acaso tendría alguna relación con ella o estaría en líos con su padre? Ya lo averiguaría.

Pero ahora lo que yo quiero saber – continuo Wanda – es que significa este caos. Apunto hacia las ventanas.

Arien soltó una franca carcajada, eso, bueno paso por… y se largo a explicar lo de las semillas.

Al final Wanda accedió dejar el trailer con su nuevo estilo, ya que ella parecía ser la única que parecía poner objeción a la selva y además le pareció que no era algo que causaría mucho daño.

Bueno, ahora que hemos solucionado – Wanda movió las manos, mientras buscaba la palabra adecuada – más bien aclarado ciertos puntos, me parece que es hora de irnos.

Creo que debemos ponerle una "A" – agrego Cosmo – por estos estupendos chocolates.

Arien se espanto y le arrebato las flechas de chocolate. ¿Cuántas te comiste? – pregunto con urgencia.

Gracias a ti, solo una – se enojo Cosmo – pero, le guarde esta a mi esposa.

Oh, querido – agradeció Wanda y antes de que alguien pudiera decir nada, se comió su chocolate.

Arien se palmeo la frente. Creo que lo mejor es que se vayan.

Wanda miro a su aprendiz captando que algo no iba bien del todo. ¿Que tienen los chocolates?

Los hizo Voluptuosidad, la hija de Cupido – respondió Arien.

Ah… ¡AH! – comprendió Wanda, abriendo mucho los ojos - creo que tienes razón mejor nos vamos, pero me debes una explicación respecto a como conseguiste los chocolates… y tienes una "B" por la fiesta… ¡Vamonos Cosmo, Timmy! Agarro a su esposo por el cuello de la camisa y antes de que Timmy se pudiera despedir o reclamar, los desapareció.

¿Qué diablos tienen esos chocolates? – se pregunto Chester.

Son afrodisíacos, así como todas las cosas que cocina Voluptuosidad – respondió su hada, no pudiendo evitar una sonrisa picara.


¿Wanda, por que nos fuimos de esa forma tan abrupta? – pregunto Timmy.

Buuueeennnooo – trato de evadir la pregunta – ya era tarde.

Cosmo abrazo a su esposa sin motivo aparente. Hola Miriel - saludo a la pequeña que se asomo a la pieza.

Ella sonrió a modo de saludo.

¿Qué tal la fiesta? – pregunto.

Bien al principio, fatal al final – respondió Timmy.

La niña se sonrió, con una mirada de "ya lo sabía".

Tú, ya lo sabias ¿verdad? – gruño Timmy – ¿han pasado cosas interesantes en el mundo metafísico?

La cara de la chiquilla se puso muy seria. Zeus esta de regreso – respondió susurrante y algo asustada – las cosas, se nos complicaran…

¿Qué significa eso? – pregunto sin entender – lanzo una mirada confundida a sus padrinos, pero habían desaparecido de una forma muy discreta, iba a interrogar a su hermana, pero ella ya no estaba.

Estupendo, me quede solo, mejor me voy a cenar.


Cupido estaba cenando, junto con casi toda la familia del amor, solo faltaban sus hermanos, Anteros y Armonía, lo cual no importaba mucho ya que ninguno de los dos vivía con él. Armonía se dedicaba a viajar y Anteros prefería el Anti-mundo mágico.

Estaba comenzando el postre y ya había pedido su café, cuando un sobre reluciente apareció de la nada. Con curiosidad lo tomo, mientras que su madre, su esposa y su hija, seguían conversando. Lo que leyó le hizo perder su sonrisa y los colores… era imposible.

Psique detecto enseguida el cambio de humor de su esposo. ¿Qué pasa, querido?

Él solo negó, tratando de recuperar su aplomo. Pero, no pudo evitar sobresaltarse cuando sonó el timbre de su casa.

Yo abro – dijo levantándose muy nervioso.

Soltó un suspiro de alivio, al ver en el umbral de su puerta a su hermano Anteros y en el jardín a su hermana Armonía, que estaba calmando a los caballos de su carro.

Eros ¿Te llego el mensaje? – pregunto su hermano sin rodeos, apenas lo vio.

Aquí, prefiero que me llames Cupido – dijo él – y si me llego, pero me parece imposible…

Anteros pasa - los interrumpió Psique.

Gracias – murmuro él, comprendiendo las intenciones de Psique – Armonía les contara todo, debo hablar con mi hermano a solas y eviten que Voluptuosidad, sepa de este asunto.

Cupido asintió, mostrándose de acuerdo con su hermano. Ambos se dirigieron al estudio de Cupido, mientras Psique le decía algo a su hija, acerca de unos strudell que el hada de los dientes le había encargado.

Escucharon a la joven diosa, saludar apenas a su tía y salir de la casa rápidamente.

Cupido, se dejo caer en un gran butacón y su hermano se sentó frente a él.

¿Cómo supiste que no quería que mi hija se enterara de nada? – pregunto Cupido.

Es mi sobrina, la diosa del placer y no quiero que tenga ninguna relación con su bisabuelo. Solo la corrompería – respondió secamente Anteros, como si fuera la respuesta obvia.

No puedo creer que Zeus este de regreso – soltó Cupido con rabia – no puedo creer que nos convoquen de vuelta a Olimpo. ¿Por qué?

Tengo muchas teorías – respondió su hermano – y mucho me temo que Zeus esta de vuelta, gracias a Amariel Iluminati Solem.

Los hermanos callaron y ambos tuvieron la impresión de que una helada brisa recorría la habitación. Hasta que Cupido hizo aparecer una taza de café y soltó con ira el mensaje, que aún tenia en sus manos.

Quizás sea por la loca hija de Lantabilla… Yamir… - aventuro Cupido, con esperanza.

Anteros rió con amargura, negando con la cabeza – ojala fuera por eso, pero Amariel, se encargo solita, del padre y la hermana. Yamir es un hueso mas duro y… chiflado de roer, pero Iluminati quiere ese trabajo para ella sola. No, me temo que Zeus volvió por otra causa, volvió para imponer orden, el orden que a Iluminati le parece el correcto.

Ese ángel esta loco – murmuro Cupido. Los hermanos se miraron y se estremecieron. Los dos habían sufrido el castigo de Amariel, por algo que habían hecho cuando apenas eran unos niños.

Es por eso ¿verdad? - murmuro Cupido – por lo que hicimos, cuando el universo era joven…

Anteros se recostó sobre el sofá.

No lo se – respondió – quizás, mira están pasando un montón de cosas extrañas, que estoy seguro que a Amariel no se le han pasado por alto. Primero, desde hace unas cuantas décadas atrás, los antiguos ángeles de fuego, han ido despertando de su largo sueño.

Pero Amariel, los ha ido asesinando uno por uno – replico Cupido – el único ángel de fuego que queda con vida, es Yamir. Y yo que sepa, no se han despertado más.

Anteros se mostró de acuerdo con su hermano, pero prosiguió con su reflexión - segundo, la barrera del mundo mágico y el Anti-mundo mágico, se ha debilitado. Ya sabes que tanto el mundo de las hadas, el cementerio de hadas y el anti-mundo son puertas. El anti-mundo es una de las puertas del infierno… a si que, me temo que si la barrera del anti-mundo se ha debilitado, es por causa del infierno.

El Señor de las Pesadillas – murmuro Cupido.

Anteros asintió – las esta buscando, por lo que significa que tanto Rael como Azael, están despertando y si ellas están por recordar su pasado…

Lo mismo ocurrirá con los dos ángeles de luz, desterrados en la segunda guerra celestial y obligados a encarnar en humanos – murmuro levantándose ligeramente Cupido.

Ese es el tercer punto, y cuando ambos ángeles despierten – prosiguió Anteros – Amariel, se centrara en encontrar las trompetas celestiales, que los dos ángeles escondieron al ser desterrados. Esas trompetas, son muy poderosas…

Pero, para eso no necesita a Zeus… - gruño Cupido.

No, ya te dije que me temo que Zeus viene a poner orden… el orden que tú y yo, hemos desestabilizado… los híbridos, hermano.

¡Hay no! – se sobresalto por completo Cupido, comprendiendo – nosotros… nosotros… a los ojos de Amariel…

Hemos corrompido la raza y la pureza de las hadas – susurro suavemente Anteros – su creación.

Pero si ella y sus ángeles les hicieron un daño terrible a las hadas – se defendió Cupido – no entiendo…

No es necesario que te defiendas conmigo – sonrió tristemente Anteros – pero solo Oberon y Titania, saben la verdad… y están condenados a no decir nada, para proteger a las hadas, a las anti-hada y a sus hijos… los dos reyes, son los últimos que quedan de la raza original de las hadas…

Es necesario proteger a los híbridos – murmuro Cupido – aunque mientras se mantengan en mundo mágico… quizás puedan estar a salvo… quizás puedan pasar desapercibidos.

Hay muchos híbridos que pueden pasar desapercibidos, pero dudo mucho que los hijos de Lantabilla logren hacerlo… - Anteros, se vio interrumpido por la mirada de miedo de Cupido.

Lo había olvidado, ni Zeus, ni Amariel, deben enterarse o esas pobres hadas estarán condenadas - dijo firmemente Cupido.

Medias hadas – murmuro para si Anteros – ¿Qué va ocurrir con los hijos de Oberon y Titania?

Nadie sabe quienes son los príncipes de mundo mágico… ni siquiera ellos conocen su verdadera identidad. Sus padres tuvieron que hacer un gran sacrificio para dejar descendencia, en caso de que ellos lleguen a faltar y por milenios, han velado de manera secreta por sus hijos – respondió Cupido – tengo fe, de que sortearan esta crisis, sin que nadie se entere de nada. Empezando por los mismos príncipes.

Anteros suspiro - crees que sea solo una crisis, más bien, me da la impresión de que a Amariel se le acabo la paciencia con los humanos y los seres mágicos, y que cuando la "crisis" termine, el mundo como lo conocemos, ya no será el de antes. Será una dictadura de luz.

No digas esas cosas – dijo Cupido, moviendo una mano, como tratando de espantar el miedo que se le había metido.

¿Y quien la va a detener? – pregunto con amargura Anteros - ¿Yamir y sus hermanos? Esa chiflada puede desafiar a las legiones de Amariel solita, pero por mucho poder que tenga no los vencerá, mas bien terminara hecha cenizas… ¿Los demonios, a ellos solo les interesa el dominio de todo, perder la tierra solo será un revés en sus planes y si estas pensando en el Señor de las Pesadillas, lo único que tiene en su cabeza es recuperar a Rael y Azael, sobre todo la ultima. Si crees que las hadas harán algo al respecto… pues yo creo que no. Ni siquiera conociendo su verdadera historia. Seria una crueldad pedirles que peleen en contra de ángeles y en cuanto a las anti-hadas, serian masacradas y por lo tanto, las hadas también.

Miguel, Gabriel y Rafael, no dejaran que Amariel haga lo que quiere – dijo firmemente Cupido – la detendrán antes de que complete sus planes.

Yo no lo creo – murmuro Anteros sin fe – para los ángeles, que no comparten los pensamientos de Amariel… perder la tierra, solo seria un pequeño inconveniente. Están demasiados dolidos con las dos guerras celestiales, como para tomar una acción directa.

Por lo que me dices, estamos condenados – suspiro Cupido tomando un sorbo de su café – ya que los dioses la apoyan para no perder sus poderes y los que se le oponen, terminan como nuestro padre…

Para eso es que utiliza a Zeus – gruño Anteros – para mantenernos controlados, sobre todo a nosotros. A Iluminati no le agradamos, por lo que hicimos en el pasado y por lo que hemos hecho a lo largo de los años. Muchas de nuestras uniones, no le parecerán correctas… empezando por los híbridos.

Creo – prosiguió Anteros – que nuestra única esperanza radica en encontrar las trompetas celestiales, antes que lo haga ella. Quizás así, se pueda evitar una nueva guerra y una dictadura de luz.

Tienes razón – murmuro Cupido – Tamael y Miriel, jamás se pondrán de su lado, bastante daño les hizo en el pasado. El problema es, que hay millones de humanos en la tierra ¿Cómo saber en quienes encarnaran los ángeles?

Los hermanos guardaron silencio, reflexionando…


Lamento la tardanza... la verdad es que hace rato que tenía este capitulo escrito, pero por un motivo u otro no lo había subido...

Bueno chicos los dejo y hasta la próxima.