Hola!, qué tal?, what's up? xD

Después de una semana con full ejercicio y full dolor xD, regreso con otro capítulo de este fic…

Sin más preámbulos les dejo el capítulo 7:


Una dolorosa despedida


"Estas listo, Blu" —dijo Marcos.

"Por supuesto" —afirmó Blu, preparándose para lo que venía.

"Entonces hijito, de igual forma como te lo explicó tu padre, ayer, tienes que…"—dijo Lucía pero lo interrumpió Blu.

"Correr, impulsar, aletear y volar…ya lo sé má, no te preocupes estaré bien" —sonrió Blu.

"Jajaja, bueno estás listo mi bebé, tú puedes y no te olvides de relajar tu mente" —dijo Lucía, acariciando la cabeza de Blu.

"Gracias mamá, ahora hagámoslo" —dijo Blu motivado y listo para volar.

"Muy bien Blu, ahora hazlo" —exclamó Marcos.

"Allá voy…"—gritó Blu, corriendo hacía donde terminaba la rama.

Blu empezaba poco a poco a aumentar la velocidad, conforme llegaba a la punta de la rama. Justo antes de llegar, tomó impulso y saltó hacia el vacío. Él empezó a aletear con todas sus fuerzas, hasta que vio que no se caía, por el contrario estaba como flotando en el aire.

"Mamá, papá…miren ya puedo volar, lo logré, ya no me caigo…jajaja" —se reía Blu de la emoción de haber volado y no haber caído como la anterior vez.

Sin embargo, sus padres no le prestaban atención, ya que ellos estaban mirando al lado contrario de donde estaba volando Blu.

"Oigan no lo vieron" —dijo Blu decepcionado—"¿Porque no me miraron?" —preguntó Blu a sus padres, pero ellos seguían mirando para atrás. —"Mamá…papá, me escuchan, porque no responden" —dijo Blu algo triste, pero ellos no reaccionaban. —"Mami, papi, porque me ignoran…snif… ya no me quieren ver…"—dijo Blu, empezando a llorar.

En el momento en que Blu empezó a llorar, sus padres voltearon, Blu se percató de ese acto, empezó a alegrarse y sin perder más el tiempo se enfocó a volar hacia ellos. No obstante, justo cuando agarró impulso para volar hacia ellos, empezó a sentir que algo le impedía volar y empezó a asustarse, entonces de la nada comenzó a caer al suelo, trataba de volar, pero no podía ya que vio que no podía sentir las alas. Blu seguía cayendo sin poder volar, él gritaba a sus padres por su ayuda pero ellos solo seguían mirando como su hijo caía al piso, sin reacción alguna. Blu seguía cayendo, hasta que se dio un fuerte golpe contra el suelo, entonces empezó a ver como el cielo se ponía gris y oscuro. Blu empezó a levantarse medio mareado, luego comenzó a caminar en dirección a sus padres con lágrimas de dolor en sus ojos; se acercaba poco a poco a donde estaban sus padres. Sin embargo, antes de que Blu llegara al árbol donde se encontraban sus padres parados, desde el cielo cayeron varios barrotes de metal justo donde se encontraba el pequeño guacamayo azul, de manera que estos barrotes empezaban a hacer una especie de jaula alrededor suyo, encerrándolo en el lugar donde se encontraba. Blu empezó a temblar y a llorar más y más por el miedo y la desesperación sobre la situación en la que se encontraba. Él siguió pidiendo ayuda.

"MAMAAA…AYUDAAA...AAU…PORQUE NO ME HACEN CASO" —gritaba Blu llorando muy fuerte, pero ante estos lamentos, Lucía y Marcos solo seguían mirando. Empezaron a caer relámpagos y a llover por todas partes.

"Por favor ayuden…"—suplicó Blu, pero sus lamentos se detuvieron, ya que la tierra comenzó a temblar debajo de él.

En ese instante del temblor, Blu miró que el piso donde se encontraba parado, se transformaba en metal y luego miró arriba y vio que algo caía hacia él. Blu se quedó en shock y sin poder moverse por alguna causa extraña, se quedó viendo como venía para aplastarlo; sin embargo, se paró a unos centímetros de Blu y entonces se expandió y se convirtió en un techo de acero, insertándose en los barrotes de metal. Blu logró recapacitar, pero su corazón empezó a latir más rápido que nunca pues todas las cosas que habían caído se habían transformado en una jaula, esto espanto a Blu y corría de un lugar a otro, sin saber qué hacer, hasta que está jaula empieza a levantarse del suelo y a flotar, subiendo más arriba, llegando a la altura donde se encontraban sus padres. Esto hizo que Blu y sus padres se vieran cara a cara.

"Porque…no me ayudan…por favor no me abandonen…"—decía Blu llorando sin cesar, pero sus padres solo lo miraban sin expresión alguna.

"No me… ignoren… ayuu…"—dijo Blu entrecortado pero no terminó, porque empezó a ver que la jaula se alejaba de ellos, esto hizo que Blu rompiera en desesperación, viendo como sus padres no hacían nada y como se alejaban más y más de él.

"NO ME ABANDONEN" —gritó Blu muy fuerte y llorando del mismo modo.

Luego la jaula empezó a alejarse demasiado rápido de los padres de Blu, que estos, ya no eran perceptibles. Blu se sentó en la jaula y siguió llorando desconsoladamente, hasta que sintió que la jaula se detuvo y empezó a caer al vacío. Blu comenzó asustarse y nuevamente se quedó en shock, sin poder mover ninguna parte del cuerpo. La jaula siguió cayendo hasta que se estrelló duramente en el suelo rompiéndose y lanzando a Blu a unos metros de la jaula.

"¿En dónde estoy?" —se preguntó Blu débilmente, echado en el suelo y levantándose poco a poco—"Esta cosa que es" —dijo Blu recogiendo un poco de nieve del suelo —"Nunca había visto nada pareciiii...ifffffss" —no concluyó porque la nieve que tenía a sus alrededor, lo estaba congelando.

"¿Por qué…hace…demasiado…frío?" —se preguntó Blu con dificultad para hablar. La nieve comenzó a cubrir todo su cuerpo, empezaba a congelar al pequeño y débil Blu, que poco a poco perdía las fuerzas para seguir de pie y entonces se cayó al suelo casi desmayándose.

"Haaceiee…demaaasiiiado friiio" —dijo Blu, a duras penas. —"Porqueeee…no…me…salvaron" —se lamentaba Blu, cerrando los ojos poco a poco, mientras su cuerpo se ponía tieso y frío—"Porque…"—exclamó sus últimas palabras, mientras se dormía profundamente para no despertar.

Lo último que pudo escuchar fue su nombre… "BLUUU". Entonces de la nada, el cielo empezó a retumbar, comenzó a moverse toda la tierra, y los vientos a soplar; Blu abrió un poco los ojos y logró escuchar su nombre… "Blu…Blu…Blu, despierta…Hijo despierta…"

"Blu, despierta" —dijo Marcos tratando de despertar a Blu, quien estaba retorciéndose bastante. El ruido que había estado haciendo Blu mientras estaba durmiendo, había levantado a sus padres a las tres de la mañana para ver lo que estaba pasando con su hijo y también con el clima, ya que se estaba volviendo fuerte cada vez.

"Mi niño levántate, deja de llorar, vamos despierta" —dijo Lucía, moviendo su espalda.

"No…no…no me abandonen…NOOO" —gritó Blu saltando de la cama, agarrando a su madre muy fuerte y llorando sin control.

"Oh por Dios, Blu, estas frío" —dijo Lucía con tono de preocupación, mientras lo arropaba entre sus alas para darle todo el calor posible.

"Wuaaa….aaa...noo…noo…snif" —lloraba y gritaba Blu, con escalofríos en los brazos de Lucía. Marcos miraba la situación muy preocupado, triste y también un poco alarmado, porque el clima estaba espantoso, los vientos corrían demasiado fuerte, la lluvia era torrencial y se veían rayos en el cielo de vez en cuando.

"Ya…ya mi hijito…ya pasó…solo fue una pesadilla…tranquilo…mami está aquí…no te va a abandonar" —dijo Lucía con ternura, tratando de consolar al pobre Blu.

"Snif…mumm…snif…mumm…snif" —lloraba Blu pero ya más calmado y tranquilo, poco a poco recuperaba la cordura. Marcos al ver que ya se tranquilizaba Blu, sonrió un poco y se fue a la entrada del nido a ver cómo iba el clima.

"Sh…sh…ya pasó, ya pasó…solo fue un sueño" —dijo Lucía meciéndolo delicadamente de un lado a otro y entonces Lucía, le empieza a cantar una canción para que se duerma.

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"Mmmm..." —gemía menos Blu, empezaba a volver a tener sueño de nuevo y por consiguiente comenzaba a cerrar sus ojos marrones, dejándose llevar por la tranquilidad y la ternura de su madre y la melodía de la canción que le cantaba...una canción que permitiría llevarlo de una pesadilla a un lindo sueño, del miedo a la alegría, del sufrimiento a la felicidad, del infierno al Paraíso…

Oo-oo-oo, oo-oo-oo, oo-oo-oo.
Oo-oo-oo, oo-oo-oo, oo-oo-oo.
When she was just a girl,
she expected the world,
but it flew away from her reach,
so she ran away in her sleep.
Dreamed of para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Every time she closed her eyes.
I-I
Oo-oo-oo, oo-oo-oo, oo-oo-oo.
Oo-oo-oo, oo-oo-oo, oo-oo-oo.
When she was just a girl,
She expected the world,
But it flew away from her reach,
And the bullets catch in her teeth.
Life goes on,
It gets so heavy,
The wheel breaks the butterfly.
Every tear, a waterfall.
In the night, the stormy night,
She closed her eyes.
In the night,
The stormy night,
Away she'd flied.
And dreames of para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Para-para-paradise,
Whoa-oh-oh oh-oooh oh-oh-oh
. (x2)

Marcos regresó a ver que Lucía le cantaba a su hijo, tan hermosa canción en inglés, se quedó un rato a escuchar y después volvió sonriendo a la entrada del nido de nuevo y mirando como el cielo nebuloso comenzaba a despejarse, poco a poco viéndose las estrellas de nuevo y dejando de llover, al igual que el viento empezaba a disminuir.

La-la
La-la-la-la-la
La-la-la-la-la
La-la-la-la.
And so lying underneath those stormy skies.
She said "oh-oh-oh-oh-oh-oh.
I know the sun must set to rise"
This could be
Para-para-paradise
Para-para-paradise (
x2)
Oh, oh. Oo-oo-oo-oo-oo.
This could be
Para-para-paradise
Para-para-paradise
(x2)
Oh, oh. Oo-oo-oo-oo-oo.
I-I

This could be
Para-para-paradise
Para-para-paradise
(x2)
Oh, oh. Oo-oo-oo-oo-oo.
Oo-oo-oo, oo-oo-oo, oo-oo-oo
Oo-oo-oo, oo-oo-oo, oo-oo-oo
Oo-oo-oo, oo-oo-oo, oo-oo-oo
Oo-oo-oo, oo-oo-oo...

Canción Paradise - Coldplay

Lucía terminó de cantar y vio que Blu, había vuelto a dormirse de nuevo pero esta vez, Blu estaba sonriendo y durmiendo profundamente y plácidamente. De modo que, llevo a Blu a su cama y lo recostó suavemente, para luego envolverlo con hojas y finalmente dándole un beso en la frente.

"Que hermosa canción, mi amor" —agregó Marcos, acercándose a Lucía que estaba saliendo de la habitación de Blu.

"Gracias cariño, es una canción que escuché de los humanos" —dijo Lucía sonriendo y pensativa.

"En serio, ¿cuándo la escuchaste de ellos?" —preguntó curioso Marcos, preparándose para acostarse.

"Fue en una especie de reunión de humanos, donde van muchos de ellos y ven cantar a otros humanos, en una especie de escenario…no me acuerdo la palabra" —explicó Lucía.

"Aaah hablas de un concierto" —dijo Marcos ayudándola.

"Si eso, yo estaba por allí y vi ese concierto, y tocaron esa canción que me llegó bastante al corazón y decidí memorizarla." —Respondió Lucía—"Sabía que esta canción me serviría algún día a mí y ahora a nuestro hijo"

Marcos sonrió y le dijo a Lucía para ir a dormir, ya que era muy tarde y además cuando amaneciera, ese día iba a ser emocionante porque se cumplía 5 meses desde que Blu llegó a sus vidas, cambiándolas extraordinariamente. Luego de conversar un rato, la pareja se dejó vencer por el sueño y se quedaron dormidos profundamente esperando el amanecer.

Unas horas después…

Unos rayos que caían del sol empezaban a tocar la cara de MarcoS, este empezó a moverse en su cama hasta que no aguantó más y se levantó con mucho sueño. Al levantarse hizo un movimiento fuerte e incomodó a Lucía, quien se levantó también por causa de su pareja.

"Aaaah…mmm…ya amaneció" —dijo adormilado Marcos, levantando las alas.

"Si, amor…mmm…vaya que se pasó rápido las horas" —dijo Lucía en el mismo estado, levantándose de su cama y estirando todas las partes del cuerpo.

"Mmmm… si pues, parece que Blu, nos quitó nuestro sueño de nuevo" —se quejó un poco Marcos.

"Si, pero que vamos a hacer, es el sacrificio de ser padres" —sonrió Lucía.

"Así es y hablando de sacrificios, voy a traer el desayuno para todos" —aconsejó Marcos, preparándose para salir de su nido.

"Está bien, tráenos unas naranjas y una piña, es la favorita de Blu" —dijo Lucía, acercándose a Marcos y dándole un tierno beso de despedida.

"Por supuesto que las traeré… y antes que me olvide dile a Blu que volveré para seguir enseñándole a volar" —sonrió Marcos y luego se fue volando en busca de la comida.

"Yo le digo, no te preocupes" —le gritó Lucía, viéndolo partir.

El ruido que hizo Lucía, al gritarle a Marcos, hizo que Blu se despertara lentamente y abriendo poco a poco sus ojos café.

"Aaaah, que raro y horrible sueño que tuve" —bostezó Blu con los ojos medio cerrados. —"Sí que me dio miedo esa pesadilla, parecía tan real; pero luego mi mami vino y me calmo con esa hermosa canción…"—pensó Blu pero sus pensamientos fueron interrumpidos por su madre.

"Buenos días hijo, ¿cómo amaneciste?" —preguntó Lucía acercándose a Blu y rascándole su cuello, provocándole cosquillas.

"Jajaja, muy bien mamá, ya para eso me da cosquillas, jajaja" —se reía Blu, mientras le respondía su mamá.

"Ya está bien" —dijo Lucía parando de hacer, lo que estaba haciendo—"Que bueno que hayas dormido esta vez con tranquilidad, porque hace unas horas no parecía" —agregó Lucía.

"Sí, lo sé y lo siento por despertarlos"

"No te preocupes, hijo. Eso es lo que hacen lo padres"

"¿Así?"

"Sí, nuestro trabajo como padres es cuidarte, alimentarte y darte mucho amor"

"Wow, sí que es difícil"

"Yo no diría eso, en realidad es bonito, como cuando te cante esa linda canción"

"Sí, fue hermosa, me ayudo a dormir bastante…Gracias má"

"Eso es lo que hacen los padres…Blu, consolar también es una de nuestras funciones" —sonrió Lucía—"Hablando de padres…tu padre fue a buscar el desayuno y me pidió que te dijera algo"

"Qué bueno, porque tengo hambre…espera… ¿qué es lo que me quería decir papá?" —preguntó curioso Blu.

"Jeje, él me pidió que te dijera que luego de desayunar, retomarás tu clases de vuelo, ¿Qué te parece hijo?" —dijo Lucía sonriéndole a su hijo, pero su sonrisa cambio a una de preocupación puesto que Blu, no mostro ninguna alegría o emoción, más bien se notaba pensativo.

"Blu, hijito, ¿Qué pasa?... ¿No quieres aprender a volar?" —lo miraba Lucía con preocupación.

"No…no es eso, es solo que mi pesadilla está relacionada con el volar y no quisiera que pase de nuevo" —respondió Blu con un poco de tristeza.

"Mi angelito azul, no te preocupes solo fue un sueño, no tienes nada que temer, como dijo tu padre y también te lo he dicho hace un rato, que nuestro deber es cuidarte y amarte mucho" —dijo Lucía, abrazándolo muy fuerte, a lo que Blu correspondió.

"Jeje, si tienes razón, no fue nada real o algo así…muy bien vamos a hacerlo, si puedo hacerlo" —dijo Blu motivado y rompiendo el abrazo.

"Así se habla Blu…ahora esperemos a tu padre" —aconsejó Lucía.

Blu asintió.

Ambos se sentaron un rato a hablar de cosas de madre e hijo, como consejos para tratar con las mujeres, mas Blu no entendía nada de lo que se refería. Sin embargo, el tiempo que Marcos se había pasado buscando el desayuno, ya había sido bastante, ya había pasado como dos horas, cosa que empezó a preocupar a Lucía.

"Qué extraño, ya pasó demasiado tiempo y aún no llega Marcos…" —pensó Lucía con preocupación, pero sus pensamiento fueron interrumpidos por Blu.

"Mami, ¿por qué no llega papá?" —preguntó inocentemente Blu.

"No lo sé hijo, pero ya no debe tardar" —respondió Lucía con inseguridad.

Sin embargo, pasó media hora más y la situación era la misma, seguía sin aparecer Marcos, entonces Lucía no aguantó más y decidió ir a buscarlo.

"Blu… ya vuelvo… voy a ir a buscar a papi… quédate aquí y no te muevas" —dijo ansiosa Lucía, mientras lo besaba en la frente.

"Está bien" —dijo Blu dubitativo.

"Ya regreso" —dijo Lucía, saliendo del nido.

Blu se quedó viendo cómo se iba su madre en busca de su padre, estuvo un tiempo esperando a sus padres, pero este se prolongó demasiado y se quedó dormido en la cama de sus padres.

Unas horas después…

Blu empezó a despertarse por un ruido que le llamaba bastante la atención, de afuera de su nido y empezaba a abrir sus ojos. Pero este no era cualquier ruido, Blu empezó a escuchar una sinfonía de sonidos y cantos de aves, afuera de su nido. Sin perder el tiempo, él se levantó rápidamente y se fue corriendo a ver lo que estaba pasando afuera y se dio con la sorpresa que habían un montón de aves de diversos tipos, especies y colores, cantando una bonita y original canción. Todo esto hizo que Blu se emocionara bastante, que empezó a bailar por el ritmo que tenía la canción y los diferentes movimientos que estas aves hacían. En eso él ve que una guacamaya amarilla lanza a sus dos hijos, para hacerlos volar; esto hace que Blu se preocupe un poco pero se le quita todo viendo como esos pequeños volaban.

"Wow…si ellos pueden…yo también puedo, aquí voy" —dijo Blu decidido.

Sin embargo, antes de que pudiera hacer los pasos que su padre le había enseñado y lanzarse a volar, de la nada empezaron a capturar todas las aves que habían hecho la gran coreografía, se veía, que volaban trampas, jaulas y redes por todas partes, capturando todas las aves que podían. Esto a Blu le asustó mucho, que empezó a temblar de miedo.

"Queeee… está pasando… porque están capturando a todos" —pensó Blu con mucho pánico viendo las aves ser apresadas, no obstante sintió algo que terminó de impactarlo—"Peeeero, ¿qué me pasa?… ¿por qué no me puedo moverme?" —se preguntó a sí mismo, quien había entrado en shock.

Unos segundos después de que Blu entró en shock, pasaron unas aves escapando de sus atrapantes por el nido de Blu, haciendo que reaccionara pero a la vez se asuste, perdiendo el equilibrio porque se encontraba en la entrada; eso causo que Blu cayera de su hogar que estaba a 10 metros del piso, yendo en dirección a una muerte segura.

"AAAAHHHH…"—gritaba Blu de terror viendo como caía hacia su final.

Blu caía a una muerte segura, viendo pasar por su cabeza los momentos de su vida, pero fue rápido porque solo tenía 5 meses de nacido (xD), él siguió cayendo hasta llegar al suelo, estrellándose duramente contra el piso. El sonido del impacto fue como si una roca grande hubiera caído desde una buena altura, el ruido fue tan fuerte que atrajo a los cazadores de aves. El cuerpo de Blu yacía en el piso, hundido un poco profundo en la tierra de este. Entonces de ese hueco generado surgió de la nada Blu, tosiendo, levantándose poco a poco.

"Auuuu…que golpe me dí… pensé que iba a morir… auuu…me duele un poco la cabeza" —se quejó Blu, sobándose la cabeza y luego limpiándose las alas y el cuerpo que estaban cubiertos por tierra. Después de que Blu se terminara de limpiar, se levantó de donde había caído.

"Wow, esa si fue una gran caída" —dijo Blu asombrado, mirando su nido, de donde había caído. Pero su asombro cambio a uno de miedo y sorpresa, cuando de la nada una persona apareció y lo encerró en una jaula. Esto hizo que Blu entrara en shock de nuevo y sin poder mover una sola parte de su cuerpo, vio como lo llevaban.

"Te tengo" —dijo el hombre que había capturado a Blu—"Que increíble, otro guacamayo Spix…este es mi día de suerte…ouuuu pobrecito estas temblando del miedo pequeño…jejejeje…un momento…mmmm…pero… pero que… ¿Qué es eso?" —dijo con asombro mirando a Blu precisamente en su pecho—"Parece una especie de tatuaje, muy raro y tiene la forma exacta de un rayo…primera vez que veo uno de tu tipo con esa cosa en el pecho, de seguro valdrás más…Ya sé a dónde enviarte" —sonrió malvadamente, llevando a Blu en una camioneta con las demás aves que recién había atrapado.

"¿A dónde me llevan?" —se preguntó Blu con mucho pánico—"Esto no me gusta, quiero a mi mami y a mi papi…snif…" —dijo Blu empezando a botar unas cuantas lágrimas, hasta que alguien que estaba al lado de su jaula, lo interrumpió.

"Tranquilo pequeño, no llores…tienes que ser valiente" —dijo un guacamayo militar, tratando de consolar a Blu.

"…snif…no puedo, tengo mucho miedo"—dijo Blu deprimido.

"Vamos chico, no puedes darte por vencido, sin importar en qué situación te encuentres"

"Perdí a mis padres, no pude volar y ahora estoy atrapado…snif…yo creo que ya todo está perdido"

"No te equivocas, no todo está perdido"

"No, tú te equivocas, es imposible salir de esto"

"Nada es imposible en la vida, pronto te darás cuenta" —dijo el guacamayo mirando a Blu con una sonrisa, poniéndole el ala en el hombro.

"¿Quién eres?" —preguntó Blu con curiosidad, mirándolo a sus ojos.

"Un amigo" —dijo el guacamayo guiñándole el ojo, pero el momento de amistad terminó, ya que el carro que los transportaba se detuvo.

Una persona abrió la cajuela del carro, haciendo cegar por la luz del sol, a todas las aves que estaban guardadas sin haber visto la luz por un buen rato. El cazador, los empezó a sacar uno por uno, poniéndolos en orden para luego ser subidos a los dos aviones que estaban cerca del auto. El asistente del cazador levantó a Blu y lo llevo junto a otras aves que tenían el mismo color que él.

"Muy bien, ya está organizado por colores, ahora a subirlos" —dijo el asistente, empezando a meter las jaulas de las aves a los aviones.

Blu escuchó lo que dijo y se sentó a llorar en silencio, hasta que sus lamentos fueron interrumpidos por unas voces conocidas.

"BLU" —gritaron dos guacamayos azules detrás de él. Blu volteó y se llevó una gran sorpresa y alegría, quien no dudó ni dos veces y fue a abrazar a esas dos aves.

"Mamá, papá…snif…los encontré…por favor no me dejen de nuevo…snif" —exclamó Blu llorando de alegría y un poco de angustia, abrazando a Marcos y Lucía, entre los barrotes de las jaulas.

"Oh mi pequeño, lo siento mucho por dejarte" —dijo Lucía, con unas lágrimas de felicidad.

"Por fin te encontramos, pensé que nunca te volveríamos a ver" —dijo Marcos.

"Yo también, pensé que los había perdido para siempre, ahora nunca nos separemos" —dijo Blu con emoción.

"Así es, nunca nos separaremos" —afirmó Lucía abrazándolos a los tres ahora. Sin embargo, algo levantó a Blu y se lo llevó del lugar donde estaba y lo puso adentró de otro avión diferente al de sus padres, haciendo que sus padres saltaran del pánico y gritando por su hijo, al igual que Blu por sus padres.

"Oye idiota, te dije que este iba conmigo en el avión con destino a Norteamérica" —se molestó el cazador con el asistente, quien se había confundido.

"Lo siento jefe, no volverá a suceder" —se disculpó y se fue a seguir haciendo su trabajo.

"Eso espero y apúrate con esas jaulas, parece que va a empezar a llover" —dijo el cazador, viendo el cielo que ya se estaba empezando a nublar.

Mientras tanto Blu, empezó a llorar y a gritar, viendo como él era alejado de sus padres, al igual que sus padres de él, viendo como Blu era alejado de ellos.

"NOO…mami, papi, no me dejen" —gritaba Blu, mirando cómo era alejado de sus padres y esto causo que empiece a llorar otra vez.

"Bluuuu…no mi hijo…Marcos hay que hacer algo, se lo llevan" —gritaba Lucía viendo a Blu como era metido en el otro avión.

"Demonios, no puedo salir de esta jaula…Bluu…noo" —maldecía Marcos, mientras trataba de encontrar la forma de salir, pero sin éxito alguno.

"Listo...última jaula, cierra la puertas, vámonos" —confirmó el cazador, dando la orden de cerrar y de partir. En ese momento, empieza a llover muy fuerte y el cazador empezó a apurar a todos. —"Rápido…rápido, que ya no hay mucho tiempo, las otras aves van en el otro avión más tarde, este debe salir primero…vamos…vamos"

"Por favor, no me abandonen…"—Blu lloraba angustiosamente pero se detuvo al ver como cerraban la puerta del avión, hasta que ya no vio más a sus padres. "Nooo…mamá…papá…no me dejen" —lloraba Blu dolorosamente, mientras el avión empezaba a moverse para adelante, aumentando cada vez la velocidad.

"No se lo lleven…nooo…nowuojojo" —exclamaba con dolor Lucía, entre los barrotes de metal, viendo como el avión empezaba a elevarse y perderse entre las nubes.

"Bluuuuuuu…aaaahah…" —gritó Marcos con unas lágrimas en sus ojos, arrodillándose y pegando fuerte con sus alas el piso de la jaula, sintiéndose derrotado y deprimido.

Mientras tanto, dentro del avión que se dirigía a Norteamérica, Blu yacía en el piso llorando y sufriendo demasiado en silencio.

"Porque mami…porque papi…porque me dejaron…ustedes me prometieron que no me dejarían…ustedes me dijeron que nunca me abandonarían…porque me dejaron solo…porque…porque…no puede ser cierto…ustedes volverán…solo es una pesadilla…si solo es un sueño…pero…porque siento tanto dolor…tanto sufrimiento…tanta tristeza...es demasiado real todo…no puede ser un simple sueño…en serio los he perdido para siempre…nunca los volveré a ver…ya nunca estarán junto a mí…esto casi se parece a mí pesadilla de la noche anterior…pero sin una voz dulce y materna que me calme y me consuele… y sin un padre que me ayude a aprender a volar o a jugar…¿jugar?...ahora para que…perdí también a mis amigos…había conocido tantos…jugar con ellos ya solo será un recuerdo que se perderá para siempre…el momento más feliz de mi vida… se borrará por la eternidad…y todo se perderá…la soledad será la única que me acompañe, el resto de mi vida…porque…yo…lo he perdido todo…"—se ahogaba Blu en sus pensamientos hasta que en algún momento del viaje, se quedó dormido.

Después de un largo viaje con complicaciones por el clima y la turbulencia, el cazador y su piloto pudieron llegar a su destino.

"Ese sí que fue un gran reto, nunca había viajado en un clima tan fuerte, lluvioso y húmedo" —le dijo el piloto, quien estaba empezando a aterrizar.

"Sí, pensé que el clima iba estar en buenas condiciones…Nunca más vuelvo a confiar en los pronósticos del clima" —dijo el cazador, cogiendo el radio del avión—"Aquí AP/RIO-342, pido permiso para aterrizar"

"Aquí Base de Control, permiso concedido…Bienvenidos a Minnesota, Estados Unidos"

"Gracias y buenos días"

Luego del aterrizaje, varias personas empezaron a bajar las jaulas del avión, haciendo despertar a Blu por el ruido y el movimiento.

"¿Qué, pero qué pasa?...brrrrrr… ¿por qué hace demasiado frío?" —se preguntó Blu, abriendo sus ojos, para ver que todo estaba cubierto de blanco, sin embargo solo lo vio por un instante, porque luego lo pusieron inmediatamente en una caja, cerrándola y subiéndola a un camión. Blu se envolvió en sus alas por el frío y se volvió a dormir nuevamente.

Después de un viaje largo, algo hizo que se despertara Blu.

"¿Qué está pasando?, ¿por qué se mueve demasiado el carro?" —se preguntó Blu tambaleándose por el movimiento—"Bueno, no me importa, ya no importa na…aaaaaah" —gritó Blu, sintiendo como la caja era lanzada afuera del camión causado por un movimiento brusco, cayendo cerca de la vereda y dándole un buen golpe a Blu. —"Auuch…eso dolió…pero que habrá pasado" —dijo mirando por un hueco en la caja, observando todo blanco a su alrededor—"Que extraño, todo es blanco y hace mucho frío…brrrr…se parece mucho al sueño que tuve… esto no me gusta para nada" —dijo preocupado Blu y se recostó en el rincón de la caja, temblando de escalofríos, mirando para abajo y empezando a botar unas cuántas lágrimas de tristeza. No obstante, en el momento en que se comenzaba a tranquilizar, Blu escuchó un sonido de que alguien se acercaba, luego se detuvo y empezó a abrir la caja.

"¿Quién está ahí?...Por favor váyase…no me haga daño" —decía Blu con miedo y angustia. La caja se abrió y dejo entrar la luz del sol, encegueciendo a Blu.

"Por favor…No me lastimes" —dijo Blu temblando de miedo y tapándose los ojos.


Pobre Blu, lo ha perdido todo :'( y se encuentra en otro problema…
Bueno este fue el capítulo de hoy, ojala les haya gustado…si les gusto dejen un review y sino también para corregir o mejorarlo la próxima vez; y si tienen una pregunta o duda me lo hacen llegar por PM.

Gracias a los que están siguiendo mi fic y me dejan su review, me ayuda bastante y gracias mi amigo TheBluHell por apoyarme con este capítulo.

Finalmente para los que quieren terror, ya subí el primer capítulo de Feliz Carnaval parte 2, que lo disfruten y bueno también dejen review.

Un abrazo literal xD

Se despide ahora con cabello corto

Dark B-B out