Nueva York a 20 febrero 1915.
Mi niña pecosa:
Me perturba profundamente lo que me has escrito acerca de Albert. Comprendo tu preocupación, pero piensa que lo mejor que pudo haberle pasado fue llegar justo al hospital donde estás tú; aunque sea sin memoria. Estoy seguro que todo saldrá bien en tu examen y te permitirán cuidar de él; si alguien puede hallar la mejor forma de ayudar a un amigo cuando lo necesita, eres tú. Te diría que le digas que le envío mi cariño pero no me recuerda seguramente y ya que no puedo ir a ayudarte lo único que puedo hacer enviarte algo de dinero para cubrir sus gastos. No permitas que lo echen del hospital, no lo pierdas de vista Candy, no mientras se encuentre en ese estado.
Tengo noticias: la siguiente obra si será Romeo y Julieta, el día 15 del próximo mes serán las audiciones y me presentaré para el papel de Romeo. Si lo obtengo te invitaré a Broadway. Tienes que verme en mi primer protagónico. Lo obtendré, lo haré porque recitaré mis líneas como si fueras tú quien estuviera frente a mí. Mi hermosa Julieta pecosa.
Te alegrará saber que ya he visto a mi madre y comparto algunas tardes con ella, quiere convencerme de vivir con ella pero yo no quiero. Al menos por el momento no quiero que nadie se entere que ella es mi madre, no quiero que eso pueda influir en mi carrera, quiero ganar mi propio lugar en el teatro, por mis propios medios. Pero a pesar de eso llevamos una relación cordial, supongo que no la típica relación madre-hijo pero nos llevamos bien. Sé que vas a regañarme y a decirme que no debo ser frío con ella pero no es tan fácil pecosa, han sido muchos años y tú me conoces, no confío en cualquiera, aunque se trate de mi madre apenas la estoy conociendo. Sin embargo estamos mucho mejor que hace un par de años, y todo gracias a ti. Por cierto que Eleanor te envía muchos saludos.
He recibido tu fotografía y me parece que en ella te ves más bella que de costumbre, si es eso posible. Al menos tengo tu imagen sonriéndome cada mañana cuando abro los ojos, después de soñar contigo. ¡Maldita sea la distancia que nos separa! Aunque, por alguna razón, te siento tan cerca. Debe ser porque siempre estás en mi mente y corazón. Pero hay ocasiones que eso no me parece suficiente, quisiera tanto tenerte junto a mí; porque a tu recuerdo no puedo abrazarlo ni besarlo. ¡Dios, como extraño tus besos! Han sido tan pocos los que me has regalado que la próxima vez que te tenga enfrente no me importará que estén presentes tus primos, la señorita Pony, la hermana María o el mismísimo tío William, te voy a besar hasta que sacie mi sed de ti y créeme que eso va a tomar bastante tiempo.
Te quiero siempre, siempre.
Terry
NOTAS:
Malinalli: Gracias por tu review. Si terminé de actualizar en el foro rosa, pero ya que andamos por aquí puedes continuar recibiendo el correo. Saludos.
Gizah: querida niña muchas gracias por tus palabras. Que pueda al menos arrancarles un suspiro con mis cartas es la mejor recompensa. Y será un honor si te sirven de inspiración para tu fic, sobre todo porque es muy bueno. Ya sabes que me gusta mucho tu trabajo. Y que bueno que estés bien por lo de la contingencia.
Elyzha: Si, nosotras tomamos las riendas y les damos el final que se merecían y que anhelabamos. Gracias por leer.
missju: jajaja No, no escribo tan rápido como quisiera, pero la lucha se hace. Espero que esta carta también te haya gustado.
Lita Wellington: Muchas gracias por seguir acompañándome y que bien que te gustó la entrega anterior.
lerinne: jajaja. Si, deberías estar mal de la cabeza para negarle un beso a semejante belleza de hombre. Yo hasta se lo robaría apenas lo tuviera enfrente. ¡No me importa! Me lanzaría sobre él.
Gracias a todas por leer la correspondencia de este par de enamorados. son un público genial y me alegra mucho recibir sus reviews. a las que no lo hacen, gracias por leer.
Nos leemos.
Nashtinka
