¡HE VUELTO! Lo siento mucho por la tardanza, de verdad. He recibido muchos reviews y estoy encantada pero no he tenido tiempo de escribir. Ahora que tengo libre, a ver si puedo hacer más caps.

Aviso que he decidido cambiar la categoría del fic a M, debido al contenido de este capítulo. No sé, pienso hacerlo un poco más obsceno.

Espero que os guste mucho,!


Rock U!Capítulo 7: "Donde la locura comienza"

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Había pasado una semana desde la gran fiesta de cumpleaños de Naruto y los días habían transcurrido con normalidad para todos excepto para Sasuke y Sakura. No habían vuelto a comentar lo del beso ni tampoco se había vuelto a repetir aunque ganas no faltaban para ninguno de las dos. Sakura había decidido actuar con normalidad ante todos, pero le fue imposible aparentar serenidad con su mejor amiga y al cabo de dos días se lo confesó todo.

- ¡Esto es increíble, Saku! – había dicho la rubia tras oír la historia. – Pero es una buena ventaja para nuestro plan de venganza contra la arpía pelirroja.

- No puedes decírselo a las chicas – pidió Sakura. – Aún no.

Tras esa conversación, Ino y Sakura mantenían en secreto lo que había pasado con Sasuke. Por otra parte, el Uchiha menor tampoco había comentado nada a ninguno de su grupo sobre el beso con la fierecilla, ni si quiera al dobe de Naruto. Durante toda la semana, se sintió un poco enfadado con la chica porque ella actuaba con normalidad y eso le molestaba mucho. Así que él decidió tratarla como siempre aunque también planeaba una forma de vengarse de esa desatención por parte de la Haruno.

El plan de venganza del equipo Saku-Ino, comenzaba ese mismo sábado con un cambio de actitud y vestimenta gracias a Sakura. Por esa razón, las chicas se encontraban en la casa de Tenten. Habían decidido quedarse a dormir ahí para hacer compañía a la chica, puesto que sus padres se encontraban de viaje, y saldrían esa misma noche de fiesta. Sakura estaba en la habitación de Tenten vistiéndose mientras Ino ayudaba a Hinata con su pelo.

- ¿No iréis a salir así? – inquirió Sakura mirando a sus amigas.

- ¿Qué ocurre? ¿Vamos mal? – preguntó Tenten mirándose de arriba abajo.

- Horribles – bufó la pelirrosa. – Habéis decidido vengaros y para ello hay que cambiar la imagen también por fuera. ¡Tenéis que ser más provocativas, chicas! - Sakura abrió el armario de Tenten y miró con cara de disgusto la ropa que había en ella. – Dios mío, cuántas camisas, ¿eres una mujer o un chico? ¿Dónde escondes las minifaldas?

- ¿Las qué?

- Bueno, este pantalón corto servirá – comentó Sakura sacando del armario un vaquero claro corto. – Necesitas vestidos, ¿sabes? – siguió buscando en el armario sacando una camiseta sin mangas de color rosa claro. – Ponte esto.

Tenten iba a protestar pero agarró las prendas con algo de duda mientras se metía en el baño. Sakura observó a Ino: minifalda vaquera y camiseta de mangas caídas de color azul celeste. Asintió con la cabeza dando su aprobación a la rubia quién se dispuso a maquillarse. Los ojos jades se posaron en la tímida Hinata.

- Me gusta la camiseta larga pero no que lleves vaqueros – comentó con una mano en su mentón. La joven Hyuga vestía una camiseta de finos tirantes y larga de color gris azulado con un cinturón ancho gris en su cintura a juego con sus zapatos. - ¿Has traído algo más?

- Tengo un pantalón corto blanco – murmuró la chica con un sonrojo en sus mejillas.

- ¿Y por qué demonios no lo llevas puesto?

Y tras esto, las chicas se siguieron vistiendo y arreglando con las indicaciones de Sakura. La pelirrosa se había puesto una minifalda vaquera un poco más oscura que la de Ino y una camiseta roja oscura de finos tirantes y escote en forma de corazón que se moldeaba perfectamente a sus curvas.

- ¿A dónde vamos a ir? – preguntó Ino con una sonrisa.

- ¿Qué bares suelen frecuentar Karin y su séquito de arpías?

- Bueno, suelen ir a una discoteca llamada Jutsu, ¿sabes cuál es?

- Sí, he ido alguna vez con los Akatsuki.

- ¿Akatsuki va ahí? – preguntó emocionada Tenten. - ¡Vaya! Sería genial encontrarnos con ellos.

- No te alegres tanto, Tenten – dijo Sakura. – Dudo que nos los encontremos.

Tenten puso una mirada triste mientras abría la puerta de su casa, era hora de irse de fiesta. Decidieron ir en el coche de la Hyuga, por lo que está sería la que no bebería casi esta noche. Durante el camino, Ino recibió un mensaje de Kiba Inuzuka y otros chicos de clase para ir de fiesta y decidieron quedar dentro de la discoteca. Cuando Hinata consiguió aparcar dos manzanas más abajo de la discoteca, las chicas se dirigieron a la puerta donde un portero las miró de arriba abajo. Parecía sorprendido de ver a Sakura, pero mostró una pequeña sonrisa y las dejó entrar con una mirada cómplice hacia la chica pelirrosa.

Una vez dentro, la alta música y el calor invadían entre la gran multitud. A pesar de haber bastante gente, pudieron avanzar con facilidad hasta la barra de enfrente de la pista donde habían quedado con el resto de chicos. Sakura buscó con la mirada por todo el lugar y divisó en la segunda planta y zona VIP una cabellera pelirroja bailando junto con un chico alto.

¡Bingo!

Los pensamientos de la Haruno se vieron interrumpidos por la voz del barman cerca de su oído.

- ¿Qué vas a pedir, encanto? – dijo el chico de ojos verdes con una sonrisa de lado en la cara.

- Tres cubalibres y algo suave para ella – pidió Sakura con una sonrisa señalando a Hinata con la cabeza.

El barman asintió y se alejó un momento para ordenar las bebidas mientras que las chicas observaban el lugar. Una vez que tenían sus bebidas y habían sido invitadas a un chupito de tequila que Hinata no tomó, observaron desde la barra hasta que Kiba apareció junto con Rock Lee.

- Hola chicas – saludó Kiba con una sonrisa perruna y salvaje. – Sentimos la tardanza.

Sakura observaba con ojos críticos a sus amigos y sonrió de lado al fijarse en Kiba. Ino notó su sonrisa y quiso averiguar que pasaba por la mente enredadora de la Haruno.

- ¿En qué piensas?

- ¿Qué te parece Kiba? – preguntó sin apartar los ojos del chico que se mantenía a una distancia de ellas.

- Es un chico guapo y tiene una sonrisa muy atrayente. No me digas que te gusta – habló en tono sorprendido.

- No, no – negó y sus ojos se fijaron en los celestes de su amiga. - ¿Qué te parece para Hinata?

Ino miró al chico y luego a la tímida Hinata quienes mantenían una conversación acompañado de un pequeño rubor en las mejillas de la chica y un poco de nerviosismo por parte del castaño. Sonrió ampliamente al comprender el mensaje de su mejor amiga: ¡a Kiba le gustaba Hinata!

- Me gusta la idea. Deberían bailar juntos, ¿no crees? – Sakura asintió. – Yo me encargo.

Y sin decir más, Ino consiguió que Rock Lee bailara con Tenten y que la tímida Hinata también lo hiciera con Kiba. Las dos chicas observaban desde la barra como se divertían hasta que fueron interrumpidos por una voz masculina.

- ¡Sakura-chan!

- Na-Naruto – articuló la joven pelirrosa sorprendida al ver a su grupo aquí. - ¿Qué hacéis aquí?

Los ojos jades se fijaron en los cuatro chicos, en especial en Sasuke que se mantenía con una mirada seria y distante. Vestía un pantalón vaquero y un jersey negro por el que juraba que debajo no llevaba nada debido a que se ajustaba perfectamente a todos sus músculos, haciendo que la chica se mordiera el labio inferior y contuviera la respiración.

- Hoy decidimos salir por aquí, venimos alguna vez – explicó. - ¿Vosotras estáis solas? – Sakura negó mientras miraba la pista a la vez que Naruto seguía su mirada. Su expresión feliz cambió a una más seria. – Oh, vaya, veo que os estáis divirtiendo.

Sakura entendió la mirada de Naruto a la primera y un sentimiento de culpa la invadió en el pecho, ¿sentía algo Naruto por la joven Hyuga? No había podido hablar con él sobre ello y viendo su mirada cabreada creía comprender que eran celos los que dominaban al Uzumaki. Tenía que abortar la misión, los sentimientos de su mejor amigo estaban en juego.

- Sí pero – habló Sakura con una sonrisa – yo creo que deberíamos tomarnos todos algo, llevan bastante tiempo bailando. ¡Eh, chicos! ¡Venid! – llamó Sakura mientras hacía gestos con la mano.

- ¿Qué estás haciendo? – articuló entre dientes Ino. - ¿Qué pasa con el plan?

- Abortamos misión, Ino – murmuró mirándola a los ojos. – No te puedo explicar mucho pero tan sólo tienes que mirar los ojos de Naruto para comprender.

La Yamanaka se fijó en los ojos celestes que miraban algo enfadados al Inuzuka y atando cabos comprendió a lo que se refería Sakura. ¡Por supuesto que había que cancelar la misión! Hinata estará más que contenta en saber que el rubio se ha fijado en ella y siente algo.

- ¿Qué pasa, Sakura? – preguntó Tenten fríamente al darse cuenta de la presencia del Hyuga.

- Tan sólo quería saber si querías unos tequilas.

- Prefiero seguir bailando – comentó con un tono duro mirando directamente a Neji, dejando al resto expectantes.

- ¿No te atreves ni con unos tequilas, Tenten? – preguntó en tono de burla el ojiperla.

Tenten dirigió una dura mirada hacia Neji mientras se acercaba a él, tomó un tequila de la barra y lo bebió de golpe sin ni siquiera apartar los ojos marrones de los fríos del Hyuga.

- No todos somos tan cobardes como tú, Hyuga – respondió de una manera fría y cortante.

Tenten desapareció de la vista de todos con una mirada de rabia. Neji miró hacia donde la chica se había ido, chasqueó la lengua y despareció en dirección contraria seguido de un preocupado Rock Lee, quien era el único en poder calmarlo.

- Kiba – llamó Sakura. - ¿Puedes ir a buscar a Tenten, por favor? – Kiba asintió con la cabeza y despareció en la dirección de la chica. Los ojos de Sakura contemplaron a su mejor amigo y a la tímida de Hinata. - ¡Eh, Naruto! ¿Por qué no bailáis Hinata y tú?

- ¿Ba-bailar? – preguntó tímidamente Hinata con las mejillas encendidas. – No sé si…

- ¡Venga, anímate! – Ino empujó a ambos a la pista.

La pareja empezó a moverse con la música con algo de timidez, pero poco a poco se fueron soltando y bailaron más pegados y con una sonrisa en sus caras. Kiba apareció con una testaruda Tenten de la mano y se acercaron a la pista donde bailaron junto a la otra pareja.

Los ojos de Sakura divisaron las escaleras de la zona VIP al percatarse de un chico alto, el acompañante que bailaba con Karin. El chico, de cabellos rubios, vestía una camisa negra de botones que lo hacía extremadamente deseable y tenía un rostro serio. Sakura mostró una pequeña sonrisa de lado solo percibida por Sasuke y, cogiendo su copa, se dispuso a comenzar su plan.

- ¿Dónde vas Saku? – inquirió Shikamaru.

- Tengo una cosa que hacer – respondió con misterio mirando a los ojos de Ino. – Luego nos vemos.

Los pasos de Sakura fueron seguidos por unos ojos negros como la noche. Sasuke bebió un trago de su copa mientras se apoyaba en la barra, sin apartar ni un segundo la mirada hacia la pelirrosa. ¿A qué estaba jugando?

Sakura se acercó disimuladamente hacia el rubio desconocido que estaba apoyado en la barra derecha de la pista hablando con dos chicos de su misma edad. Se situó a sus espaldas, bebió un trago de su cubalibre y su espalda se tropezó intencionalmente contra la espalda del chico. El chico se giró con el ceño fruncido a encarar al responsable de semejante desastre, pues una pequeña parte de su bebida se había caído al suelo.

- ¡¿Por qué no tienes más cuidado?!

- Lo siento mucho – pidió Sakura con ojos de inocente mirando los ojos negros del chico. Era muy guapo. – Me empujaron.

El chico rubio cambió su expresión de enfado por una más relajada y sus ojos negros como la noche estructuraron a la chica que tenía enfrente de él. Sexy. Una sonrisa de lado se posó en su cara y sus ojos negros se tiñeron de deseo.

- No ha sido nada – el chico rubio hizo una señal a sus dos amigos para que los dejaran a solas. – A ese par de ojos se les puede perdonar todo. Dime, ¿cómo te llamas, ojazos?

- Sakura – respondió coquetamente.

- Un nombre muy bonito. Yo soy C, todos me llaman así – mostró una sonrisa que podría derretir a cualquiera. - ¿Quieres una copa, Sakura?

- Claro, gracias.

Desde el otro lado de la pista, Sasuke observaba con el ceño fruncido los movimientos de la pelirrosa con ese chico. Bebió su copa de un trago y chasqueó la lengua al ver como él la susurraba cosas en el oído y ella reía. Su mano apretó fuertemente el vaso vacío cuando notó que se intercambiaban los números de teléfono.

Shikamaru bebía su copa con aburrimiento hasta que un suspiro a su derecha llamó su atención. Ino se apoyaba en la barra mirando su bebida con aburrimiento.

- ¿Qué te pasa?

- Ellas saben cómo divertirse – contestó señalando con la cabeza a sus amigas de la pista. Luego miró a Sakura. – Y ella consigue lo que quiere – sus ojos celeste se giraron hacia Shikamaru. – Yo no sé qué hago aquí.

- No digas eso Ino – comentó Shikamaru. – Mira, Naruto sabe divertirse y Neji seguramente lo esté haciendo por ahí – explicó. – Incluso Sasuke parece que sabe lo que quiere – dijo mirando al chico que se encontraba ausente a la conversación. – No eres la única que no sabe qué hace aquí.

Ino miró atentamente a Shikamaru, ¿cuándo se había vuelto tan guapo? Quizá siempre lo fue y nunca se había dado cuenta de ello. ¿Qué la pasaba? Será el alcohol – pensó al sentir calor. Sintió que sus mejillas se encendían y tuvo que apartar su mirada de aquellos ojos marrones que la estaban empezando a intimidar. Bebió de su copa pero se percató de que estaba vacía así que soltó un chasquido.

- Qué problemática – murmuró Shikamaru con una sonrisa de lado. – Te invito a una, Ino.

- Gracias – dijo con una pequeña sonrisa.

Sakura llevaba un buen rato hablando y riendo con C y sintiendo los ojos de Sasuke a cada movimiento que hacía. C era un chico muy divertido e inteligente, razón por la que no comprendía que hacía bailando con alguien como Karin. Tenía 20 años y estaba estudiando Medicina en Kumogakure, pero actualmente estaba haciendo unas prácticas en el hospital de Konoha hasta que el mes se acabara.

- ¿Me dirás tu nombre verdadero?

- Lo siento ojazos, pero eso es algo que no digo y menos a desconocidas, por muy guapas que sean – dijo guiñando un ojo.

Sakura mostró una pequeña sonrisa mientras miraba hacia donde estaba Sasuke. Seguía en su postura de dios griego con la copa en su mano y siendo devorado por cientos de miradas femeninas, pero su mirada oscuro seguía fija en ella y en C. De pronto, Sakura lo vio todo claro y, mostrando una sonrisa coqueta, su vista se volvió a los ojos negros de C.

- Pero puedo cambiar eso – susurró con voz sensual poniendo sus menos detrás del cuello del chico. – Puedo dejar de ser una desconocida.

Y se lanzó a sus labios ante la sorpresa de ambos chicos. C recibió con gusto el beso y situó sus manos en la cadera femenina, pegándola a su cuerpo. Sakura profundizó el beso y abrió los ojos para mirar a Sasuke quién apretaba el vaso fuertemente a la vez que su cuerpo se tensaba. Ella sonrió contra la boca de C, estaba consiguiendo lo que quería. Se separaron por falta de aire.

- Vaya – suspiró C con una sonrisa de lado. - Si juegas así de bien, te acabaré diciendo mi nombre, ojazos.

Se volvieron a besar pero esta vez con un poco más de pasión. Las manos de C acariciaron las curvas de la cintura femenina mientras ella enredaba sus dedos en los cabellos rubios, detrás de su nuca, y sus lenguas jugaban en la boca ajena. A pesar de tener los ojos cerrados, podía percibir la mirada oscura de Sasuke sobre ella. Los abrió mientras tiraba lentamente del labio inferior de C y miraba a Sasuke, en un acto muy sensual que excitaría a cualquiera que la estuviera observando. Se separó de C con una sonrisa en la cara y batió las pestañas suavemente, de forma coqueta.

- ¿Voy por buen camino?

- Muy buen camino – articuló el chico como pudo.

- Voy al baño, ahora vuelvo – comentó en su oído antes de darle un casto beso y desaparecer de su vista.

Caminó entre la multitud hacia la zona de los baños que estaban situados bajando cuatro escalones y pasando un pasillo estrecho y algo oscuro. Sakura caminó con decisión hacia el baño femenino, notando que la seguían, y entró en él. Se miró al espejo durante unos segundos antes de apoyar su trasero en el lavabo y mirar fijamente a la puerta. Ésta se abrió mostrando un par de ojos negros que entraron en el baño ante la sonrisa orgullosa de Sakura. El chico atrancó la puerta de una manera ágil y miró a la Haruno.

- Eres demasiado predecible – dijo ella sin moverse un centímetro.

- Hmp – emitió acercándose a ella en dos zancadas. - Tú demasiado molesta.

Ambos se lanzaron a los labios del otro con pasión y desesperación, como si llevaran toda una vida esperando ese momento. Sasuke puso sus manos en el rostro de la chica mientras ella enredaba sus dedos en su oscuro cabello. Los besos se tornaron más apasionados y los labios de Sasuke jugaron con el blanco cuello de la chica llenándolo de marcas mientras ella seguía en su labor de acariciar el sedoso cabello y disfrutar del placer de sus labios. Se separaron al sentir una vibración en la falda de Sakura, comprobando que era el móvil de ésta que había recibido un mensaje de C preguntándola donde estaba.

- ¿Es ese tipo? – inquirió Sasuke. – Dile que hoy ya estás ocupada o se lo diré yo.

Sakura miró con el ceño fruncido a Sasuke, iba a protestar pero Sasuke deslizó sus manos por sus muslos mientras levantaba una ceja. Sensual. Envió un mensaje a C pidiéndole disculpas porque se había ido a casa a cuidar de una amiga algo ebria y guardó su móvil en el bolsillo para lanzarse a los labios de Sasuke. La daba igual todo, que estuvieran en un baño público o que sus amigos esperaran a fuera bailando y bebiendo.

Ella sólo se quería divertir. Y él también.

Las manos de Sasuke se metieron debajo de la falda, acariciando sus largas y torneadas piernas, su piel suave. Sakura introdujo sus frías manos debajo de la camiseta del Uchiha para poder tocar y acariciar el bien formado torso y la piel caliente del chico. Los labios masculinos descendieron por su cuello y una de sus manos acarició el seno derecho por encima de la tela mientras que la otra separaba las piernas femeninas para acariciar la tela del tanga. Sakura gimió al sentir sus dedos rozando su pezón y excitándola con cada movimiento que él hacía, creando una sonrisa de orgullo en la cara del chico. Las hábiles manos femeninas desataron el pantalón de Sasuke y rozaron su bien abultado miembro por encima de la tela recibiendo un gruñido de Sasuke. Cuando uno de los dedos del Uchiha se introdujo en su interior haciéndola gemir, supo que ya era demasiado tarde para recapacitar y que no había sitio para la cordura entre ellos dos. Sasuke añadió otro dedo a la húmeda intimidad y movió sus dedos dentro de ella a la vez que la pelirrosa acariciaba su miembro dentro del bóxer.

- Dios – pensaba Sakura notando el miembro masculino cada vez más grande.

Sabían que no tenían mucho tiempo, así que el pelinegro retiró el tanga rojo de la chica, se bajó el bóxer y buscó un condón en su bolsillo. Una vez puesto, Sasuke levantó levemente el trasero de la chica y se introdujo en su interior ante un gemido de la chica y se empezó a mover ágilmente.

Sakura sabía que estaba rozando el límite de la locura al hacerlo con Sasuke en un baño público, pero llevaba demasiado tiempo sin sexo y estaba completamente segura que no podría hacerlo con nadie más que con Sasuke en un baño. Él la hacía estar loca. Sasuke también pensaba en lo mismo, ¿cómo una persona lo podría atraer tanto hasta llegar a límites insospechables o hacer cosas que dudaba que haría?

Cuando llegaron al clímax, tanto Sasuke como la Haruno juraron rozar el cielo como nunca antes lo habían tocado. Sasuke se retiró y se intentaron calmar durante unos segundos, hasta que unos golpes en la puerta los alteraron. Sasuke se emepezó a vestir y miró a la chica, sonrió de lado se acercó a ella y la besó apasionadamente.

- No soy tan predecible como parezco – susurró contra sus labios dejando aturdida. Se dio la vuelta, desatrancó la puerta y la miró una última vez. – La próxima vez puedes venir sin esto – comentó burlonamente mostrando el tanga rojo femenino en su bolsillo. – Yo también se vengarme, Haruno.

- ¡Devuélveme eso, Uchiha! – gruñó Sakura acercándose a él.

- Hasta luego, Sakura.

Y se marchó del lugar dejando a una Sakura desconcertada y sin ropa interior. ¿Qué mierdas iba a hacer con este tío? ¡La estaba volviendo loca, muy loca! Chasqueó la lengua peinándose en el espejo y recordando lo que acaba de pasar hace escasos minutos en ese mismo lavabo.

- Estás demente, Sakura, estás demente – soltó una risita antes de salir por la puerta del baño.

Era hora de ir a casa, pues esta vez el pelinegro había ganado la partida aunque no la guerra. Y si algo tenía que reconocer Sakura es que él sabía vengarse de una buena forma.

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¿Qué os ha parecido? Espero que os haya gustado su primer encuentro, era algo que tenía en mente desde hace tiempo.

Me gustaría que me digáis si está bien lo de cambia si es mejor dejarlo en T.

Espero vuestros reviews y no dejéis de leerme.

Un saludo, SheNdy.