Capitulo 7. Marcada.

SAKURA POV

-¡Oh por Dios! ¿Qué pasó?-

-No lo se- no tenía idea de lo que estaba hablando Hinata. Moví los dedos de mis manos y pies para asegurarme de que no me faltaba un pulmón o algo así.

-¡Haruno! ¡Te voy a matar!-la voz de Sasuke se oyó desde el baño del cuarto de hotel. Se escuchaba asustado. Escuche las risotadas de Kiba desde el mismo lugar de donde escuche el grito de Sasuke. Estaba con una risa histérica. Me reí, demasiado preocupada por la expresión de Hinata como para prestarles atención a ellos

-Primero, ¿Qué diablos estoy usando?- Me di cuenta de que solo estaba en mi bra deportivo y un tipo de shorts que eran pijamas. Hinata se sentó sobre mis piernas y se agachó, picando donde provenía mi dolor, en las costillas.

-Ahí, ¡Detente!- intente alejar su mano. Extrañamente, lo que sea que me haya pasado se tuvo que cubrir con ¿un vendaje? No me sorprendía. Lastimarme no era raro para mí. Pero ¿No recordar un viaje entero a Emergencias? Eso era raro

-Quiero ver- Hinata intentaba quitarme las vendas con las uñas

-¡Detente!- De repente tuve un pequeño recuerdo de la noche anterior. Oh, mierda. Puta madre. No. Salté del suelo y rápidamente corrí hacia el baño, donde Sasuke estaba parado frente al espejo sin playera, tañando frenéticamente sus costillas con una esponja. El corazón me latía tan rápido que sentía que se me salía del pecho. Kiba estaba sentado en la taza, riéndose tan fuerte que casi no podía respirar. Ni siquiera se había dado cuenta que había entrado al cuarto.

-Hombre, tállate la piel todo lo que quieras. No va a pasar nada-Oh Dios.Mi memoria estaba en lo cierto El cabello de Sasuke estaba fuera de control, y sus ojos estaban enrojecidos Estaba maldiciendo en voz baja y parecía estar a dos segundos de apuñalar a Kiba en la garganta.

-Kiba, quita esto.- Me puse frente a él y señale las vendas.

-¡¿Tu también?- eso pareció llevarlo al limite. Estaba riéndose histéricamente tanto que empezó a llorar. Me quite toda la mierda de vendas y cuando me vi en el espejo mi cara se puso blanca.

-Puta. Madre-mi única reacción fue empujar a Sasuke tan fuerte como pude. El se tambaleó y choco contra la puerta de la regadera, haciéndolas vibrar mientras hacían mucho ruido.

-Que mierda- me gritó. Para ese punto, Kiba tuvo que salirse del baño, probablemente porque estaba a punto de colapsar debido a la falta de oxigeno por reír tan fuerte

-¡Eres un IDIOTA! Vamos por un trago mas-lo imité -¡Mira lo que un trago mas me hizo!-

-¡Es tu culpa! ¡Ni siquiera me acuerdo que te preguntara ir por otro trago! ¡Apenas si me acuerdo cuando nos registramos en el hotel!-

-Si, como sea. Imbécil- Me reí. Toda la situación era completamente retardada y eso era todo lo que podía hacer

-Yo no soy el imbécil. Quien sea que sea el mas sobrio se supone que debe ser el más responsable- Sasuke murmuro.

-Si no te acuerdas ¿Cómo sabes que no estaba mas ebria que tú?- le contesté

-¡Por que nunca nadie en la historia del mundo ha estado tan borracho como estaba yo anoche! ¡Mira esto! ¡Los dioses del alcohol intentan enseñarme una lección!- No lo estaba mirando Estaba demasiado desconcertada con mi reflejo y el estúpido tatuaje en mi costado

Era una "S. U.". Una gran y tonta, puta, cursiva "S. U" Significando Extremadamente Estúpido Sasuke Uchiha. En mi cuerpo para la Eternidad. Mierda, iba a pasar el resto de mi vida escondiéndolo de Jiraiya. Ya no habría más bikinis y paletas de hielo en el jardín para mí Mire a Sasuke, que todavía seguía intentando arrancarse la piel con la esponja.

-No es marcador mágico- le dije. -El agua no lo va a quitar.- Derrotado, tiro la esponja en el lavabo y me miro. Yo solo me encogí de hombros

-¿Puedo ver el tuyo?- él resopló mientras levantaba el brazo y yo me acercaba, inspeccionando el lado de sus costillas. Además de lo irritado por la esponja, se veía igual que el mío, excepto que era un poco mas largo.

Y era una "S. H" obviamente. Idiota Lo toqué con el dedo y me reí

-Ya no me voy a juntar contigo. Eres una mala influencia-

-Si, esta bien. Seguro que fue mi idea ponerme una maldita "S.H." cursiva de niñita en mis costillas Te aprovechaste de mi cuando estaba demasiado frito para darme cuenta-

-Mmm, ¿en serio? Porque creo que incluso estando en coma no me tatuaría tus iniciales.-

-Bueno, te las tatuaste, así que crees mal-Me hizo una mueca mientras yo me cruzaba de brazos sobre el pecho y evitaba su mirada.

-Bien escucha, discutir no va a servir de nada. Es culpa de los dos- razonó Sasuke. Asentí para que viera que estaba de acuerdo con eso.

-¿Quiere saber que pienso que es lo gracioso?-

-Mmm, ¿nada?-

-Tu papá me dijo ayer que no le importaba que estuviera cerca de ti mientras no te metiera en problemas. Bueno, eso y otras cosas. Ni siquiera han pasado 24 horas y ya rompí la regla principal- Me reí de eso.

-Wow, que irónico. Empiezo a entender cual es el problema que tiene Jiraiya contigo-

-Yo también Cuando él se entere de esto tengo el presentimiento de que me va a cortar las bolas y las va a colgar en tu porche como advertencia para otros chicos- El humor de todos pareció aligerarse cuando vieron el resultado de las idioteces de Sasuke y mías. Kiba e Ino decían chistes cada vez que podían. Eso como alejo todo el drama el resto de la noche.

Probablemente eso fue lo único bueno que salió de eso Cuando íbamos para el estacionamiento, me puse a un lado del auto de Naruto, imaginando que nos regresaríamos de la misma forma de cómo llegamos. Sasuke no tuvo esa idea.

-No. Mierda no.- Me agarró de la cintura y me llevó al auto de Ino.

-Dame las llaves, Ino- Ella lo miro feo pero se las dio de todos modos. Ino y Hinata decidieron irse con sus amores en el auto de los secretos, así que solo éramos yo y Sasuke. El viaje entero. Yupi Me deje caer en el asiento del copiloto y lo recline más de lo necesario. Sasuke me dio una mirada cuando me puse la capucha de mi sudadera sobre la cabeza y me puse mis enormes lentes La luz de día hacia cosas malas a las personas con resaca

–¿Cuál es tu problema?- él pregunto, levantando su estúpida ceja

-Necesito que me inyecten café- El se rió de mí. Después de tres minutos del viaje a casa, me di cuenta porque me había quitado la playera cuando me dormí. Se rozaba contra mi marca de Sasuke y me irritaba la puta madre. Me quite la sudadera y la playera y las use como almohada después de prender a máxima potencia la calefacción.

-¿Qué putas haces?-

-Me duele mi tatuaje Me lo quiero quitar ¿Cómo me lo puedo quitar?-

-Eh… dinero y cirugía láser. O te lo puedes quitar del viejo modo, ponte sal hasta que se coma toda tu piel- sugirió, sonriéndome burlón. El era un bastardo sarcástico

-Dios, no sabes cuanto te odio en este momento.- Comencé a cantar lo que estaba en la radió hasta que el cambió a una canción que no me sabía. A propósito.

-Así que, Sasuke. ¿Qué harías si solo te quedaran un par de días? Porque creo que eso será lo que nos va a pasar cuando Jiraiya vea esto.-

-Si yo fuera tu, me la chuparía mientras manejo. Esa es una experiencia que no se puede perder- Le enseñe el dedo.

-Lo haría si eso hace que te calles el hocico de una vez- murmure con los dientes apretados

-¿Y que te detiene?-

-A que estoy totalmente en contra de contraer herpes bucal Ya tengo un recuerdo de ti en mi cuerpo que no quiero y del que no me podré librar en toda mi vida-

-¿Has oído hablar de la protección bocal? Son unos pedazos de plástico para la boca, como condones. Estoy seguro de que Ino tiene uno de esos por aquí.- El bromeó, abriendo la guantera y haciendo como que buscaba algo.

-Usas eso en una mujer tu maldito imbécil Y estas metiendo te con mi voluntad de no vomitar en el auto de 80,000 de Ino. Si eso pasa y es tu culpa yo no lo voy a limpiar-El se calló de inmediato Sasuke golpeo la llanta cuando llegamos a mi calle, despertándome No me había dado cuenta que me había dormido.

-Salte rápido antes de que tú papá me castre.- Me puse la playera y la sudadera de vuelta, imaginando que si entraba a la casa en un brasier deportivo y un tatuaje recién hecho de unas –S.U.- alguien iba a morir o Jiraiya por un aneurisma cerebral o yo por un golpe en la cabeza. Agarre mi bolsa del asiento trasero y le di a Sasuke una débil despedida antes de llegar a la puerta

-¿Papá?- grité su nombre mientras entraba a la casa, tirando mi maleta en las escaleras.

-¡Aquí!- intente parecer viva cuando entre a la sala.

-¿Cómo estuvo lo de Hinata?-

-Divertido. Estoy cansada. No dormí mucho.- Me quite los lentes de sol y lo deje en la mesita.

–Ah... Duerme un rato, supongo.- Jiraiya tomó un trago de su cerveza y ni siquiera me miró. Estaba viendo un partido, así que estaba sorprendida de que me estuviera haciendo caso

-Si eso es lo que iba a hacer. Y no es como si pudiera salir o algo con mi camioneta incapacitada.-

-Tu camioneta esta bien- Dijo tomando otro trago

-Sasuke remplazó el alternador conmigo ayer. Di una vuelta en ella, esta bien.- Espera. Un. Momento.

-¿Qué? ¿Sasuke?- Jiraiya asintió.

-¿Tuy Sasuke arreglaron mi camioneta? ¿Juntos? ¿Cómo pasó?-

-El hizo casi todo el trabajo. Pero eso no cambia nada así que no te emociones mucho.- Rodee los ojos y suspire.

-¿Y eso que significa Jiraiya?- Sin esperar a que me respondiera corrí a mi cuarto y saque mi teléfono. ¿Sasuke arreglo mi auto? Eso era raro El hizo algo ridículamente bueno por mi y a diferencia de los regalos de cumpleaños no era para meterse en mis pantalones porque el ni siquiera me dijo lo que había hecho. Ugh.

Ese maldito niño confuso ¿Cómo alguien podía ser tan insoportablemente molesto y en un minuto convertir se en tu maldito ángel guardián? Marqué su número y me senté en la orilla de mi cama, esperando.

-McDonald's ¿En que puedo ayudarle?-

-Muy gracioso- le dije. -¿Arreglaste mi auto?- El se rió.

-Si. ¿No te dijo tu papá? Ahora somos mejores amigos.-

-Sasuke no tenías que haberlo hecho. Gracias. El asunto del tatuaje sigue sin ser perdonado, pero aun así, gracias.-

-No hay problema.-

-Ven aquí- sugerí-Toma una siesta conmigo. Incluso te ayudare a subir por la ventana.-

-Wow, que generosa. Pero creo que no puedo. Algo se atravesó en mi casa.- El divagó, como si no quisiera que supiera lo que estaba haciendo. Me hizo sospechar.

-¿Algo o alguien?- -No alguien. Bueno, no realmente Puedes venir si quieres. Solo me tomara un rato, y después podemos tener una 'siesta' o lo que sea a lo que te refieras con eso.- Lo pensé durante un segundo, y como no tenía nada que hacer, acepté

-Me refería a una siesta. Estoy cansada. Pero, si, estaré ahí en un rato.- No sabía quien estaba en la casa de Sasuke, así que toqué el timbre. Solo cuando oí el estúpido dong dingme di cuenta que debí haber cambiado mi atuendo descuidado para que Fugaku y Mikoto no me juzgaran. De pronto, la puerta se abrió. Fruncí el ceño cuando me di cuenta quien estaba parado ahí.

-Sasuke dijo que te fueras- Ahí estaba un niño mirándome, tal vez tenia como siete años. El se rió cuando le fruncí el ceño y empuje la puerta con mi mano.

-¿Quién eres?-

-Konohamaru.- El chico corrió, hacia la sala de Sasuke. Me quedé ahí, muy confundida Me recargue en la puerta, cerrándola con mi espalda y en silencio me dirigí a donde el niño había corrido

Cuando entre a la elegante sala, Sasuke estaba sentado en el gran piano, Konohamaru junto a él, arreglando hojas con partituras.

-Ella es Sexy ¿eh?- Sasuke me señalo y el chico saco la lengua

-Si, tienes razón. Tal vez no con esa ropa, pero se ve bien.- Le di la típica respuesta. Le enseñe el dedo.

-Hey ¿hola? Ahí niños aquí. Respeta.- Me senté en un incomodo sillón que estaba cerca del piano y los observe.

-No recuerdo cuando fue la última vez que te vi- Sasuke le dijo a Konohamaru, dándole las hojas con partituras

-¿Qué estas haciendo exacta mente?- le pregunte a Sasuke mientras tocaba algo sin esfuerzo en el piano con una mano

-Bueno, gracias a ti, tuve detención el miércoles así que Konohamaru perdió su lección de piano. Y lo estoy compensando-Fruncí el ceño.

-¿Les das lecciones de piano a los niños?-

-Si. ¿Qué hay de malo en eso?- Negué con la cabeza. No sentía que fuera el momento para un comentario grosero

-El también es muy bueno.- Sasuke miró a Konohamaru y suspiró.

-Esta bien, no tengo todo el día así que solo escoge algo- El niño le dio una hoja a Sasuke, que puso sobre las teclas. Sasuke se hizo para atrás y me guiño el ojo

-Esta bien, empieza- Sasuke tenía razón. El niño era un pequeño prodigio Miré con envidia mientras el tocaba las complicadas piezas, ya que yo solo podía tocar ¿Estrellita donde estas? De pronto el niño se equivoco y Sasuke gimió

-Mira, observa mis manos.- Dijo Sasuke Mire a Sasuke mientras tocaba, impresionada por el modo en el que él se comportaba con el niño. Era la cosa más tierna que había visto Konohamaru comenzó otra vez y se equivoco en la misma parte

-No, no. Aquí-

-Sasuke tomó sus muñecas y puso sus dedos en el lugar correcto-Le das aquí y luego aquí. Vamos, tu sabes esto- Era extraño para mí.

Ver este lado de Sasuke que no había visto antes. Siempre pensé que el era un mujeriego, cínico, coqueto, incorregible imbécil. Pero este era otro lado de él. Una parte que me daba regalos de cumpleaños que él sabía que quería.

Un lado que arreglaba mi auto, ya que sabía que mi papá no podía. Una parte que daba lecciones de piano a niñitos los miércoles por la tarde. Maldición, Sasuke Uchiha Era bueno

Mire la lección entera de una hora, disfrutando especialmente cuando Sasuke levantaba la cabeza para mirarme y me guiñaba el ojo o hacía esa cosa de la ceja. Dios, quería sacar a ese niño por la puerta de enfrente y hacérselo a Sasuke arriba de su piano. Si no estuviera tan débil por la resaca tal vez lo hubiera intentado.

Después de un rato, la madre del niño tocó el timbre y Sasuke lo acompaño afuera mientras yo me quede sentada en las enormes escaleras y lo esperaba. El regresó y se quito los zapatos de una patada antes de pavonearse frente a mí

-Perdón. Mikoto me hace hacerlo. Eso hace que me deje en paz, ya sabes- me explicó Sasuke, metiendo las manos en sus bolsillos de sus pantalones deportivos y encogiéndose de hombros

-No te disculpes. Esa fue la cosa mas malditamente adorable que he visto en mi vida-El sonrió y me saltó saltando escalones rápidamente.

Caminé detrás de él camino a su habitación, donde cerré la puerta y me quite mi sudadera El cuarto de Sasuke estaba impecablemente limpio exacta mente como la última vez que lo vi. Apostaría a que él no lo mantenía así. Puso su iPod en el iHome que estaba en su mesita de noche después quito su colcha y apuntó la cama.

-Querías una siesta. Adelante.- Hice un puchero con mi labio inferior y me acerqué unos pasos a él.

-También métete tú.- Tomé su iPod, tratando de encontrar una canción que me gustara Escogí Playground Love.Encajaba perfecto El cumplió acomodándose en la cama para que hubiera suficiente espacio para mí. Pero yo salté a la cama y me acosté en mi lado, descansando la mitad de mi cuerpo sobre él Puse mi oreja sobre su corazón, y él sacó su mano y la puso sobre mi cabello, moviendo delicadamente sus dedos adelante y atrás. Ya nos habíamos besado antes, pero esto por alguna razón se sentía mas intimo.

La habitación estaba en silencio excepto por nuestras respiraciones y el murmullo de la música de las bocinas Cierto, ya habíamos tenido fiestas de pijama antes y nos habíamos acurrucado en broma, pero algo de ese momento era diferente. Era como si por primera vez, Sasuke se hubiera quitado esa actuación de idiota y empezaba a portarse como el mismo cerca de mí.

No era creído, pretencioso o intentaba impresionar a sus amigos. El solo era él. Me gustaba esa parte de él. Enterré mi cara en su playera, oliendo su maravilloso aroma. Y entonces sentí las puntas de sus dedos en mi piel entre el dobladillo de mi blusa y el elástico de mis pantalones, sus dedos levantaron un poco mi blusa para revelar mi nuevo tatuaje.

Esa maldita cosa. Ya no me parecía tan malo, mientras Sasuke trazaba la letra con la punta de su dedo índice una y otra vez. Especialmente por que sabía que el tenía mi marca debajo de su playera también.

-¿Esto significa que ahora estamos atrapados el uno con el otro?- le susurré, mis ojos cerrándose por cada movimiento de sus suaves dedos

-Sip- Intente vencer el cansancio, intentando apreciar tanto como pudiera de esteSasuke, porque sabía que cuestión de tiempo antes de que regresara a ser el típico él, pero solo me tomó un par de minutos quedarme profundamente dormida.