Aquella mañana despertó con jaqueca… tenía la grave impresión de que sería un día de decisiones para todos. Decidió bañarse, vestirse, tomar desayuno en su cuarto, y correr a la oficina de Minerva a pedirle algo para el dolor de cabeza…

Al llegar, Estrella estaba que se tapaba la cara con sus manos.

- Minerva, me impresionas ¡hoy pareces un sol de lo radiante que estás!

- jajajaja, en el desayuno Garrid me mostró el diseño del escenario, y quedé feliz, feliz, feliz. Tienen mi aprobación absoluta, y si necesitan ayuda solo me avisan. Tan segura estoy, que he decidido informarles a los alumnos hoy mismo sobre lo que trata la competencia y la fecha…

- ¿Así de segura?

- ¡Claro!

- Y… entonces ¿Cuándo va a ser?

- ¡La próxima semana!

- ¡¿Tan pronto?!

- ¡Claro!

Estrella tenía cara de que faltaba 1 semana para su funeral.

- ¡Anímate¡Será muy emocionante!

- Claro…

- ¡Ah! Y he conseguido tu túnica. Está lista y a medida. ¡Vamos, póntela, póntela!

Estrella se puso la túnica con cara de susto, pero realmente no estaba nada mal… se sentía muy cómoda. Parecía que Minerva no podía brillar más de felicidad.

- Muy bien. Hagrid me dijo que querías investigar en la biblioteca acerca de las luces que van a poner. Aquí tienes el nombre del libro, y avisé en la biblioteca que irías, así que no tendrás problemas para pedir libros ni nada…

- okis… Minerva…

- ¿qué?

- ¡Tengo miedooooo!

- Jajajajaja, nada de miedo, nadie te va a morder. ¡Vamos, ve!

- Espera, primero… te quería pedir algo para el dolor de cabeza…

- Toma estas hierbas, te las tomas como un té y se te quita el dolor. Madam Pomfrey me las dio ayer.

- Muchas gracias…

- Vamos, ve, te ves hermosa.

- Gracias…

- Nos vemos más tarde… ¡adiós!

- Adiós…

Digamos que Estrella no estaba nada motivada… pero se preparó el té, y se le quitó el dolor al instante. Se armó de valor, y fue a la biblioteca. Y leyó, leyó y leyó… Hasta se pasó la hora de almuerzo. Cuando recién vio la hora de nuevo, ya era hora del té.

- Ummm… creo que la biblioteca es un lugar más tranquilo de lo que pensaba… pero ya estoy incómoda en esta silla… quiero ir a sentarme entre los libros. Me encanta su olor…

- ¡Miau!

- ¿Pip¿Qué haces aquí?

- ¡Miau miaaau!

- ¿querías acompañarme¿me extrañabas? Qué lindo eres… vamos por ahí, ya estoy incómoda, necesito cambiar de posición…

Y se acomodaron entre las estanterías. Estrella estaba feliz entre el maravilloso olor a libros antiguos… Cuando escuchó a alguien que entraba.

- Menos mal que nos vinimos para acá Pip. No querría que ella me viera… vaya, es Hermione…sí, mejor nos quedamos acá.

Luego de un buen rato, sintió otros pasos. Era Draco… y silbaba. Hermione se molestó, y le pidió que se callara… ¿porqué hablaba tan fuerte esa chica?... Menos mal que inmediatamente fue a sentarse… y Draco fue detrás de ella. La miraba fijamente…

- Pip, mira, parece que Draco al fin se decidió.

La chica le pidió que se fuera a otra mesa, pero Draco se negó… Le hizo notar que la biblioteca estaba ¿vacía?... claro, estaba escondida, no iba a notar su presencia… Draco coqueteó con ella un poco, la fastidió, y luego la chica se marchó…

- ¿Ves Pip? Quien te quiere te aporrea…

- ¡Miau!

- ¡Auch! Pip, no me arañes…

- Miau miau miau…

- jajaja, yo también te quiero Pip… eres hermoso.

La tarde se pasó volando, y llegó la hora de la cena. Estrella no podía sacarse de la cabeza aquel sueño de las serpientes bailarinas. Prefirió concentrarse un poco, y ver lo que sucedía en la cena… las imágenes eran borrosas, pero las voces se escuchaban claramente… Pansy le dijo a Draco que si quería que ella dejara de estar enojada con él… Draco evidentemente estaba algo molesto por eso… Pansy le pidió un favor para compensarle, y le muestra una hoja a Draco… y él firma sin pensarlo.

- ¡Pip¡Pansy quería a Draco para engatusarlo y hacerlo bailar con ella!

- ¿miau?

- Bueno, bueno… en-gatusarlo… tienes razón, ni idea porqué esa palabra contiene la palabra gato en ella, y porqué tiene ese significado… sé que no harías tal cosa… pero es que yo sabía que algo se traía entre manos. Ahora ya no podemos hacer nada… Lo más chistoso es que si él no hace lo que ella le pida, le van a salir unas espinillas horribles en la cara. Eso fue bastante hábil.

- ¡Miau!

- Sí, tienes razón… eso le pasa por vanidoso… ya Pip, a dormir… mañana será otro día de biblioteca…

Al día siguiente…

Nuevamente se sentó junto a Pip entre los libros… se sentía tan cómoda entre ellos. Además, pronto llegó Hermione… nuevamente se felicitó por esconderse. Parece que ella era un habitante común de la biblioteca. Algo que tuviera en común con ella… el amor a lo libros. Pero Hermione no podía concentrarse realmente en su libro. Gracias a Dios llegó Draco… él haría algo, la haría enojar, y se tendría que concentrar sí o sí…

Como lo sospechó, él le dijo algunas cosas para molestarla, pero ella ni se inmutó… solo miraba por la ventana con un puchero. Estrella no pudo escuchar más de la conversación… hablaban muy bajo. Pero se paró de un salto cuando Draco sacó su varita, y salió un hechizo de ella…

- ¡Minerva me dijo que lo cubriera! Rayos, qué hiciste Draco Malfoy…

Rayos… Hermione reía muy fuerte, la víctima de Malfoy al parecer los había descubierto…

- Pip, quédate aquí, tengo que hacer algo sí o sí.

Notó que Draco y Hermione se escondían en un ropero, y fue directo a la ventana.

- ¿Qué pasa allá abajo¿Porqué ríen tan fuerte?

Prefirió hacer como que alguien afuera reía, para despistarlos… pero cuando miró con más atención, Estrella quedó impactada. Ronald y la chica Sara estaban vomitando unas feas babosas.

- ¿Alguien está allá arriba en la biblioteca¿Viste quién fue?

- No, estoy sola aquí…

Tenía que mentirle al pelirrojo, no le quedaba otra salida.

- ¿Estás segura?

- ¿Porqué habría de mentirte?

- ¿No habrás sido tú?

- ¿Porqué haría algo tan tonto?...

El pelirrojo tomó a la chica de la mano, y se la llevó…

- Fiu… Pip, ven… nos vamos a llevar el famoso libro a mi cuarto, voy a seguir leyendo allá… No vaya a salir el par de tortolitos y me vean… vamos, vamos…

Al terminar el día, ya estaba practicando. Pequeñas luces de colores iluminaban su dormitorio, Pip intentaba cazarlas, saltando y tratando de agarrarlas con sus garritas. Estrella no podía más de la risa…

Alguien tocó a la puerta…

- ¡Pase!... ¡Minerva! Que bueno que viniste… mira ¿te gustan las luces?

- Se ven espectaculares… me encantan.

- Que bueno…

- Estrella, quería preguntarte si es que habías notado si los alumnos estaban entusiasmados o no.

- Um… sí, están entusiasmados. Creo que ya hay un número que está siendo preparado.

- Muy bien… y hoy recibí otra noticia.

- ¿Qué?

- Unos chicos formarán una banda, y van a tocar el viernes después del concurso.

- Oh ¡muy bien! Eso se ve espectacular.

- Estrellita, venía a visitarte por otra cosa…

- Dime.

- Te he notado poco entusiasmada. ¿Qué te sucede?

- Ummm…

- Vamos, con confianza…

- Es que… me recuerda muchas cosas esto…

- ¿Cómo qué?

- Ummm… yo alguna vez intenté ser cantante…

- ¿En verdad?... ¿y porqué no eres cantante entonces?...

- No fue por falta de talento, sino por falta de tiempo y apoyo…

- Pero Estrella, no te desanimes. ¿Porqué no intentas practicar?

- Lo intentaré…

- Puede ser que en el futuro cantes después de la competencia, igual que esos muchachos.

- No, no, y no. Ni lo sueñes. Ni loca me hago famosa. Además, creo que ya he perdido practica…

- A ver… vamos a hacer lo siguiente. Practica, crea una canción. Y yo te diré si eres talentosa o no. No hay nada que perder en esto…

- Está bien… pero después del concurso, porque no tendré tiempo antes.

- jejejeje, ya vas a ver…

- ¿qué?

- Nada, nada…

- Por favor, no hagas nada en mi contra, por favor, que me sentiría muy mal…

- jajajaja, tranquila, tranquila… no haré nada malo. Mejor duerme… y quédate tranquila, todo va a estar bien. Buenas noches…

Antes de quedarse dormida, imaginó a Minerva mostrándole un contrato, igual que Pansy… y se vio a sí misma firmándolo con cara de terror… ¿Qué sería lo más terrible que podría pasar?... Ummm… el contrato diría… Tienes que hacer esto, o tendrás que contar un chiste delante de todo el colegio…

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Mala memoria, más ser fome, más vergüenza, más cara de sufrimiento, igual ridícula…

Tocó madera como 1000 veces en su cama, y se durmió tranquilamente… Minerva no haría nada de esas cosas…