Awww!! Me alegra tanto ver que les ha encantado el curso que tomo este invento mío, la verdad no esperaba que tan loca idea me llevara a realizar una historia tan compleja, aunque todavía no esté terminada... Tengo muchas cosas en mente! Ahora a leer se ha dicho…
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Cap. VII. Seguimos con la farsa?
No podía conciliar el sueño, abrió nuevamente los ojos y se encontró con su techo grisáceo, sintió nuevamente la suave respiración de la ojiblanca, bajo su mirada y suspiro, todavía no entendía como había acabado en aquella situación.
"Que rayos me está pasando?..." Pensó algo irritado moviéndose ligeramente, la chica gruño pero se acomodo para seguir durmiendo, se sentó al borde de la cama y vio la cadena en el suelo, sintió nuevamente su molestia. –Kuso…- Murmuro mirando nuevamente el techo.
Flash Back.
-Arigatou Sasuke-san…- Dijo la ojiblanca sonriendo poniendo su cartera sobre la mesa. –No tenía que esperarme… Otra vez…-
-Iie… No me importa- Dijo sirviéndose un poco de agua. –Hoy no parecías muy animada…-
-Etto…- Empezó dudosa caminando hacia la que era su habitación temporal. –Es que antes de que llegaras Neji-niisan vino a verme…-
-No me importa…- Corto algo irritado mirándola fijamente, noto entonces nuevamente aquel brillo plateado de hace unos días. –Porque siempre usas esos suéteres tan grandes?- Interrogo deteniéndose en el umbral de la puerta.
-No lo sé… Siempre he tenido esta costumbre- Dijo sonriendo quitándose el gran abrigo dejando a la vista una cadena con un dije en forma de corazón, el pelinegro lo miro con cierta curiosidad, avanzo unos cuantos pasos sorprendiendo a la chica. –Pasa algo?- Pregunto suavemente trayéndolo nuevamente a la realidad.
-Que es…- Dijo tomando el dije entre sus manos, sintió como la ojiblanca se ponía algo nerviosa y suavemente aparto las manos del dije.
-Solo un regalo- Dijo intentando sonreír, camino hacia la cama y se sentó. –Estoy muy cansada…- Dijo sin mirar al pelinegro.
-Quien te lo regalo?- Pregunto ignorando la indirecta de la chica, camino hacia ella y volvió a atrapar el dije entre sus manos. –Podría verlo?-
-Iie…- Respondió prácticamente arrancando la joya de las manos del pelinegro. –Gomen… Sasuke-san- Dijo dándose cuenta de lo que había hecho.
-Es tan importante?- Dijo con amargura en el tono, vio como la ojiblanca apretó sus manos sobre su pantalón, pero no subió su mirada para verlo. –Hasta mañana- Dijo frio empezando a salir del lugar.
-Sasuke!- Llamo la ojiblanca poniéndose de pie de golpe, deteniendo al chico. –Yo… Te lo diré cuando… Cuando sea el momento…- Dijo tristemente, se había detenido a unos pasos del pelinegro, subió sus manos al pecho y sintió una presión muy extraña.
"Por Kami… Porque debo hacer que se ponga así" Se recrimino girándose para abrazar a la chica, que para su sorpresa se quito el dije y lo dejo caer en el suelo, subió su rostro sonrojado rozando los labios del pelinegro.
-Sasuke-san…- Murmuro escondiendo su rostro en el pecho del chico que gruño y apretó a la chica entre sus brazos.
Fin del Flash Back.
"Por Kami…" Pensó abriendo lentamente los ojos, habían pasado varias horas desde aquello y para su sorpresa o mejor dicho su incomodidad no había intentando acostarse con Hinata, sino que simplemente se quedo para verla dormir, ella se lo había permitido.
-Sasuke-san…- Sonó suavemente la voz de la ojiblanca sentándose en la cama. –Sucede algo?-
-Iie…- Respondió secamente sin girarse a verla. –Puedes seguir durmiendo…-
-No has podido dormir…- Murmuro acercándose al chico abrazándolo por la espalda. –Gomenasai…- Susurro al oído del pelinegro que se confundió.
-No te preocupes…- Dijo pero la ojiblanca negó todavía escondiendo su rostro en el cuello del pelinegro.
-Gomenasai… Solo… Solo te he dado problemas desde que me conociste- Dijo apretando un poco más el cuello del chico, este subió sus manos para tocar los antebrazos de la chica alrededor de su cuello.
-Yo los acepte- Se resigno sintiendo un leve brinco por parte de la ojiblanca. –Es algo interesante…-
-Duerme conmigo…- Propuso sensualmente la ojiblanca confundiendo al pelinegro.
Sasuke no podía creer lo que pasaba, Hinata lo había acostado en la cama con toda la delicadeza y agilidad que su frágil cuerpo pudo, acuno entre sus brazos su cabeza acariciando maternalmente sus cabellos, mientras respiraba calmadamente.
-Hi…Hinata- Intento decir el pelinegro haciendo reír a la ojiblanca que bajo un poco su rostro para volver a besar los labios de él.
-Sasuke-san… No esté a la defensiva… Onegai- Murmuro sintiendo como el pelinegro se relajaba entre sus brazos, ella aflojo un poco el abrazo sintiendo como el chico abrazaba ligeramente su cintura mientras ella seguía acariciando sus cabellos y su rostro descansaba en su gran y suave pecho.
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Una suave brisa rozo su rostro mientras ligeros rayos de sol iluminaban su habitación, intento sentarse pero sintió un peso sobre su pecho, bajo su mirada y con ternura sonrió al encontrar el rostro del pelinegro descansando plácidamente.
"Por lo menos pude hacerlo dormir algo…" Pensó bostezando y moviéndose lentamente para no despertar al chico, era sábado y además su día libre, recordó que su padre regresaría el día siguiente, suspiro algo frustrada.
Termino de ponerse de pie y se encamino hacia la cocina, vio con detalle todas las ollas y sartenes que existían por aquella cocina casi profesional, sonrió y estirándose tomo un poco de agua para empezar a hacer el desayuno; camino hacia el refrigerador y vio que había gran variedad de verduras y carnes.
"Se nota que le preparan cada una de sus comidas" Pensó y empezó a elegir con cuidado algunas cosas, cuando termino de poner las verduras sobre la mesa para empezar a cortarlas sintió como abrían la puerta principal de la casa.
-Ohayo Gozaimasu- Dijo la mujer muy alegre, paso sin esperar respuesta, parecía estar acostumbrada a llegar con algún tiempo de anticipación.
-Ohayo…- Dijo suavemente la ojiblanca sonriendo ante la sorpresa de la mujer. –Kotomi-san no?- Agrego mientras la mujer asentía todavía sin salir de la sorpresa; Hinata suspiro y empezó a cortar las verduras.
-Hinata-chan…- Dijo la mujer sentándose frente a la chica. –No debería estar haciendo eso…-
-Hoy quise variar…- Dijo alegre mientras empezaba a hervir algo de agua. –Siempre nos sirves desayunos occidentales, quise hacer algo más tradicional…- Dijo poniendo algo de arroz y unas cuantas verduras en el agua que empezaba a burbujear.
-Sasuke-kun se molestara…- Dijo la mujer suspirando y apoyando su rostro sobre sus brazos cruzados. –Quieres que te ayude?- Dijo pero enseguida la ojiblanca negó.
-Puedo encargarme…- Respondió volviendo al refrigerador y sacando algo de pollo. –No seré tan tradicional…- Dijo sonriendo mientras volvía a recibir un suspiro como respuesta de la mujer.
Siguió moviéndose con mucha destreza y gracia entre la cocina para dejar todo listo, riendo de vez en cuando por el gesto atónito que tenia la mujer que la estaba acompañando; coloco a freír algunas pechugas de pollo mientras terminaba de hacer la sopa y dejaba reposar el arroz.
-Eres bastante buena… Pensé que eras de una familia poderosa- Dijo sintiéndose tonta al ver como la mirada perlada de la joven estaba algo confusa, pero se relajo al escuchar aquella melodiosa risa.
-Vengo de una familia poderosa…- Agrego sorprendiendo a la mujer. –Demo… Mi okasan siempre nos dijo que debíamos saber hacer todo en la casa… Por el bien de nuestro matrimonio…-
-Ya veo…- Dijo reflexiva la mujer poniéndose de pie. –Sasuke-kun eligió bien a su esposa…- Concluyo escuchando como caían al suelo algunos cubiertos, se giro sorprendida viendo como la ojiblanca estaba estática totalmente roja.
-Iie… Yo… Yo no seré la esposa de… Sasuke… Sasuke-san- Dijo entrecortadamente sintiéndose avergonzada porque ahora era la mujer la que reía.
-Sumimasen si te preocupe…- Se disculpo caminando hacia la chica. –Es que eres la primera que el deja estar tanto tiempo en su departamento…- Agrego divertida escuchando por segunda vez como caían los cubiertos al suelo.
-Kotomi-san!- Dijo algo contrariada intentando ocultar su vergüenza. –No diga esas cosas onegai…- Pidió mientras la mujer asentía y caminaba nuevamente hacia la puerta principal.
-Nos veremos más tarde Hinata-chan- Dijo alegremente saliendo como había entrado, dejando a una Hinata bastante confundida agachada viendo los cubiertos esparcidos por el suelo.
"Esposa… Esposa de Sasuke-san" Se repetía una y otra vez intentando calmar el frenético latir de su corazón.
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Un ligero olor de sopa tradicional japonesa llego hasta su delicada nariz, se revolvió entre las sabanas intentando en vano encontrar aquel cálido cuerpo con el cual había logrado conciliar el sueño; gruño al notar que no se encontraba por toda la cama, abrió pesadamente los ojos y escucho la risa de la ojiblanca.
"Hinata…" Pensó suspirando y sentándose al borde de la cama, como en la madrugada encontró la cadena tirada a sus pies, la miro unos cuantos segundos y cayó en la tentación de abrirla.
-Yo… Te lo diré cuando… Cuando sea el momento…- Sonó en su cabeza la voz de la ojiblanca, gruño y apretando ligeramente el collar lo coloco sobre la mesa de noche justo cuando escuchaba un fuerte estruendo proveniente de la cocina.
"Que habrá pasado… Kuso" Pensó irritado deteniéndose de golpe en la entrada de la habitación, desde su lugar podía escuchar claramente lo que decían las dos mujeres, vio con sorpresa a la ojiblanca agachada sonrojada, sonrió para sí.
-Iie… Yo… Yo no seré la esposa de… Sasuke… Sasuke-san- Sonó la voz de la ojiblanca nerviosa mientras las risas de la mujer que lo cuidaba sonaban por todo el departamento arrancándole un gruñido.
-Sumimasen si te preocupe…- Escucho la voz de la mujer algo más tranquila, avanzo unos pasos para ver como sonreía y se inclinaba junto a Hinata, pareció decirle algo, causando que por segunda vez la chica soltara los cubiertos ahora algo indignada.
-Kotomi-san!- Grito exaltada girándose hacia la mujer, Sasuke pudo admirar el rostro de la chica sonrojado pero molesto, aquello le causo gracia. –No diga esas cosas onegai…- Continuo avergonzada mientras la mujer solo asentía y se alejaba dejándola sentada en medio de su desastre.
-Nos veremos más tarde Hinata-chan- Dijo y camino hacia la puerta principal, el pelinegro se aparto de la entrada de la habitación de la ojiblanca. –Creo que hace algunos años te enseñe que no es bueno espiar las conversaciones ajenas- Agrego divertida saliendo del departamento definitivamente.
"Kuso… Siempre me descubre…" Pensó algo frustrado volviendo a entrar a la habitación de la chica. –Creo que sería correcto bañarme antes de desayunar…- Murmuro entrando al baño privado que tenia aquella habitación, realmente se sentía complacido de que pensaran en todo aquello cuando remodelaron aquel piso del edificio para que el pudiera vivir cómodamente.
Abrió el agua fría y caliente del cuarto de baño dejando que llenaran aquella mini piscina, se apoyo en el lavamanos mirándose en el espejo; suspiro, no podía comprender como había permitido que aquella niña dominara tanto su departamento, hasta le había agradado a la anciana.
-Como pudo?...- Murmuro quitándose el pantalón y el bóxer para entrar en el baño, sintió entonces un ligero aroma a lirios, gruño y miro como todo alrededor de aquella bañera estaba rodeado de velas y esencias. –Esto es el colmo…- Gruño poniéndose de pie de golpe, tomo una toalla y salió hacia la habitación dispuesto a gritarle a alguien.
-Sasuke-san…- Sonó la voz de la ojiblanca que le sonrió y se sonrojo al encontrarlo de aquella forma.
-Se puede saber que son todas esas cosas en el baño?- Regaño sintiendo como se le hacia un nudo en la garganta al ver que la ojiblanca lo miraba con curiosidad para luego ampliar su sonrisa. –No es gracioso…-
-Iie… Gomen- Dijo inclinándose y caminando hacia el chico. –Sasuke-san me dijo que me pusiera cómoda… Y así suelo bañarme- Murmuro provocando un sonrojo en el pelinegro.
-Hmp…- Gruño y salió del lugar escuchando en el fondo la risa de la ojiblanca, casi corrió hasta su propio baño y noto que estaba lleno de agua, se confundió pero sin pensar en nada mas se sumergió en aquella agua normal, sin olores ni cosas raras alrededor de la bañera, cosa que por lo visto le causaba mucha incomodidad.
-Que se habrá creído trayendo todas esas cosas…- Dijo molesto sintiendo como poco a poco el olor de lirio desaparecía con el vapor de su agua. –Ella… Ella siempre tiene este dulce aroma- Murmuro dejando que aquella fragancia relajara todo su cuerpo.
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"Sasuke-san…" Pensó suspirando la ojiblanca sumergiéndose en su propia bañera, pudo sentir levemente el aroma del pelinegro. –Ojala no se haya molestado porque entre en su habitación- Murmuro algo nerviosa.
Suspiro dejando que la fragancia del lirio relajara su mente y su cuerpo, empezó con lentitud a limpiar su cuerpo, cada pedazo que extrañamente le hacía pensar en el pelinegro, sintió entonces un calor en sus mejillas y su corazón empezó a latir fuertemente.
"Estoy loca…" Pensó negando con la cabeza, quería alejar aquellas ideas. "El… El no puede estar celoso…" Se dijo intentando calmarse con aquella frase, haberlo escuchado tan exaltado la noche anterior y justo con la cadena que su primo le había regalado la confundió.
Recordó con vergüenza que se había levantado de golpe para no dejarlo salir de su habitación, era la primera vez que simplemente dormían y para colmo en la misma habitación. Se puso de pie suspirando dejando libre su húmedo cabello, limpio el vapor de su espejo y se miro.
-Realmente estoy loca…- Murmuro resignada y salió del cuarto de baño para por fin empezar a desayunar; tomo un conjunto bastante cómodo color azul oscuro, consistía en un pantalón suelto negro con detalles en blanco y escarchado la camisa era de tirantes larga en azul oscuro con pequeñas mariposas color lila casi al final de la camisa, se peino el cabello y sin recogerlo salió a la cocina.
-Hasta que llegas…- Dijo algo irritado el pelinegro sentado en el comedor, había servido su comida y la de la chica que camino sin ocultar su sorpresa, cuando llego junto al pelinegro se percato de su atuendo, prácticamente habían pensado en lo mismo.
-Gomen…- Se disculpo y se sentó, se inclino levemente agradeciendo la comida y sonriéndole al pelinegro, empezaron a comer en silencio, la ojiblanca no sabía cómo comunicarle que aquel era el ultimo día que estaría en aquel lugar.
-Hoy es tu día libre cierto?- Dijo serio el pelinegro sacando de sus pensamientos a la ojiblanca, la cual asintió dándole permiso a Sasuke de continuar hablando. –Quieres… Quieres hacer algo?- Dijo con dificultad, intento en vano ocultar su incomodidad, Hinata sonrió ante aquel gesto y asintió nuevamente.
-Hai… Cualquier cosa que desee Sasuke-san- Dijo terminando de comer, se puso de pie y se acerco al puesto del pelinegro, este se puso de pie y camino hacia el interior de la cocina. –Matte…- Dijo algo nerviosa la ojiblanca llegando junto al chico.
-Que sucede?- Dijo sin entender aquella actitud de la chica, esta lo separo del lavaplatos confundiéndolo aun mas y sin decir nada empezó a lavar las cosas. –Oe… Es mi casa recuerdas?-
-Demo…- Empezó con tono altanero. –Demo… No estás acostumbrado a estas cosas… Déjame a mí…- Dijo volviendo a su tono sumiso de siempre, el pelinegro sonrió sin que la chica lo notara y acaricio su largo cabello.
-Si que serias una buena esposa…- Murmuro divertido viendo como la ojiblanca se tensaba ante aquel comentario. –Si no te molesta saldré un momento…-
-Hai…- Dijo intentando no parecer nerviosa. –Cuídate mucho…- Agrego inconscientemente sonrojándose al percatarse de lo que había dicho, pero se calmo al ver la sonrisa que el pelinegro le estaba regalando.
-Si no te incomoda prefiero quedarme todo el día en casa…- Agrego tomando unas llaves, se giro a la ojiblanca que estaba algo sonrojada pero que asintió al sentir su mirada sobre ella. –Volveré pronto…-
-Hai…- Murmuro despidiéndole con una sonrisa, justo cuando entraba en el ascensor para llegar al estacionamiento.
"Sigo sin entender como alguien tan prácticamente perfecta termino enredándose con un promiscuo como yo…" Pensó algo frustrado recordando el dulce rostro sonrojado de la ojiblanca, gruño y subió a su auto, donde todavía permanecían algunos objetos de la chica.
-Kuso…- Maldijo sintiendo como poco a poco aquella chica parecía estar convirtiendo todo lo que era su vida, para ser más exactos la estaba modificando a su conveniencia.
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Termino de ordenar todos los platos que habían ensuciado, coloco las ollas y sartenes en su lugar y seco sus manos; salió a la sala y observo algunas revistas desordenadas sobre la mesa de café.
-Vaya que es desordenado- Murmuro empezando a organizarlas, miro con detenimiento la portada de una de ellas, era su compañía, bueno la de su padre, busco otra y también era de empresas, en cada una de ellas hablaba algo sobre la compañía Hyuuga y quienes estaban disputándose el puesto de presidencia. "Kuso…" Pensó sintiéndose frustrada, recordó que le había llamado prácticamente ignorante por no conocer la compañía de su padre pero esto, ahora era más vergonzoso.
Se puso de pie con lentitud y poniendo las revistas en orden camino hacia la habitación del pelinegro; sintió todo su cuerpo temblar, no había detallado aquella gran habitación, donde había entregado su virginidad, a pesar de querer olvidarlo, todavía podía sentir sus suspiros atrapados en aquellas paredes, los gruñidos roncos del pelinegro y sus salvajes besos.
-Sasuke-san…- Murmuro sentándose en la cama, sintió entonces algo raro, recordó que el pelinegro la llevo hasta allá de una discoteca… Como a tantas otras. –Porque…- Dijo poniéndose de pie de golpe, no podía estar en el mismo lugar que cientos de mujeres, se sentía sucia. Camino hacia la peinadora y vio todo bastante ordenado, vio el gran espejo cuerpo completo que se levantaba frente a ella, podía sentir la mirada del pelinegro sobre ella a través de aquel espejo.
Suspiro y dejo aquel lugar, cerro lentamente la puerta y camino hasta su propia habitación, donde se sentía tranquila, de alguna forma en aquel lugar si podía estar tranquila, recordó el primer día que estuvo en aquella habitación, todo era prácticamente nuevo, nadie aparte de ella se había acostado en aquella cama, nadie aparte de ella había comido en el mismo comedor que el pelinegro, se sintió feliz de golpe.
-Soy diferente… Demo… Como me ve realmente…- Se dijo dejándose caer en la gran cama, se acostó de lado y sus ojos cayeron sobre el collar de su primo; suspiro y estiro su mano para poder tomarlo, lo abrió desganadamente y se vio así misma con el castaño, sonreían; realmente había sido feliz en aquellos tiempos, eran muchos más fáciles.
Se giro quedándose boca arriba en la cama, en una de sus manos estaba el collar, lejos de su corazón, tal vez… Tal vez era hora de olvidar definitivamente el pasado; por ella, para poder volver a sentir felicidad. Sonrió ante su ingenua idea y empezó a escuchar el tono de su móvil; se sentó de golpe y saco el aparato de una de las gavetas de la mesa de noche.
-Hina-chan!- Sonó la voz alegre de la pelirrosa. –Que harás hoy?-
-Etto… Nauma-chan…- Empezó nerviosa escuchando la risa de sus amigas al otro lado de la línea. –Estoy ocupada…-
-En serio?!... Con Uchiha-kun?- Se burlo la voz de la pelinegra, seguida de un ligero golpe y la risa de sus amigas. –Gomen…-
-Iie… Ella siempre es así- Dijo sonriendo acercándose a la gran ventana, vio una gran cantidad de autos pasando a gran velocidad. –Demo… No creo poder zafarme de esto…-
-Lastima… Pensamos ir al parque de diversiones… Como teníamos mucho tiempo sin salir juntas…- Continuo la pelirrosa riendo mientras parecía que su risa se alejaba la ojiblanca escucho un gruñido.
-Discúlpala… Hina-chan entonces será en otra ocasión… Cuídate- Dijo divertida la voz de la peliazulada cortando la comunicación.
-Hai…- Murmuro lanzando el aparato sobre su cama. "Supongo que podría cuidarme un poco mas… De Sasuke-san…" Pensó sintiendo nuevamente la presión en su pecho.
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Necesitaba despejar sus dudas, realmente no podía creer lo que le habían dicho, le parecía hasta injusto, pero no con el… Con ella, todavía no lo sabía, como se lo diría, aunque… Eso era lo que en el fondo quería, pero, forzarla?... Tal vez no sería tan buena idea.
-Sasuke-kun…- Sonó la serena voz de un hombre de cabello largo negro. –No entiendo tu descontento…-
-Aniki…- Murmuro el pelinegro mirando fijamente al mayor, era prácticamente idéntico a él, aunque sus ojos, aquellos ojos que llevaban a la más profunda oscuridad si los admirabas más de lo que deberías. –Esa es la decisión final?-
-Hai… Tras mucho discutirla, esa fue la conclusión- Dijo sentándose junto a Sasuke. –La conocerás pronto…-
-Iie… No es eso…- Dijo con dificultad notando la incomprensión de su hermano. –Lo que no entiendo es porque ahora?... Porque yo?-
-Sasuke…- Empezó cambiando su tono despreocupado a uno más serio. –Hay gran inestabilidad entre los socios, tú lo sabes… Algunos accionistas han tomado esta opción como una forma de proteger sus inversiones millonarias…-
-Demo…- Se quejo apretando los puños. –Si ella quiere a otra persona?...-
-Sasuke…- Dijo burlesco el mayor. –No ha nacido todavía alguna chica que se resista al atractivo Uchiha…-
-No creo que eso sea cierto…- Dijo apretando sus dientes. –Cuando le dirán?...-
-Su otosan vuelve mañana de una junta importante…- Dijo pensativo. –Hasta los momentos su guardián ha sido su Niisan…-
-Y si… Si ella lo ama?...- Dijo inseguro recibiendo como respuesta una mirada incrédula del mayor. –Aniki…-
-Lamento ponerte en esta situación… Demo… Yo ya estoy casado- Dijo sonriendo. –Y no cambiaria nunca a mi esposa…-
-Lo sé… Demo… Porque decidieron hacer un compromiso fuera de la misma familia?- Pregunto algo indignado.
-Al parecer también hay problemas con saber quién sucederá a Hiashi-sama… Demo, más le importa sus acciones en las compañías externas…-
-Así sea su sobrino quien lo suceda?!... Ella no tendría derecho a nada de aquella herencia…-
-Ella siempre se ha mantenido al margen de todas las cosas de negocios… Desde la muerte de su okasan… No quiso saber más de eso… Por lo que rompieron su primer compromiso…-
-Ella… Ella quedara destrozada…- Murmuro bajando la cabeza.
-Dijiste algo?- Interrogo el mayor mirando con confusión a su hermano menor.
-Onegai… Déjame… Déjame conocerla sin la presión del compromiso…- Pidió asustando ahora al mayor.
-Que rayos dices?!... Eso estaría más que negado...- Dijo sobresaltado clavando su mirada al techo. –Oh… Oh ya la conoces?...- Dijo seriamente al cabo de unos segundos.
-No quiero ser el motivo de su sufrimiento… Ella… Ella todavía ama a su ex prometido…- Dijo poniéndose de pie, apretando sus puños. –Quisiera ver que logro sin presionarla a un compromiso forzado…-
-Nuestro otosan se negara… Si tardas mucho y consigues lo que deseas corres el riesgo de que cambien a tu prometida- Dijo serio poniéndose de pie. –Oh… que Hiashi-sama vuelva a unir a su sobrino genio con ella, forzándola a asumir el liderazgo de su compañía…-
-Consigue algo de tiempo… Mañana… No quiero que mañana se entere que deberá estar a la fuerza con alguien a quien no ama- Dijo empezando a salir del lugar.
-Como quieras… Luego te diré de cuánto tiempo estamos hablando- Dijo suspirando y adentrándose en el gran edificio. Sasuke no podía entender que clase de vueltas da el destino, pero de algo si estaba seguro, ahora tendría que jugar en serio.
"Hinata Hyuuga…" Pensó sacando la foto de su bolsillo, sonrió sintiendo una gran tranquilidad. –Realmente esto es cosa del destino…- Murmuro subiéndose al auto, arranco de golpe y se coleo a algunos autos sin chocarlos por pura suerte.
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"Que es lo que tendrá pensado hacer hoy…" Pensó colocándose su cadena. –Ya se ha tardado demasiado… Ya casi es hora de preparar la comida…- Murmuro algo cansada, había esperado prácticamente toda la mañana por el chico.
Se puso de pie y camino nuevamente hacia la cocina, saco un pote de helado y se sentó en la mesa para seguir comiendo de él; agradecía internamente que aquella mujer estuviera siempre a la disposición del Uchiha.
-Ese baka… Creerá que tengo toda la vida para estar sentada esperándolo- Dijo molesta golpeando ligeramente la mesa. –Como lo detesto…- Murmuro poniéndose de pie, llevaba entre sus brazos el pote de helado, camino hacia una de las ventanas sintiéndose triste.
"Estar aquí… Me hace sentir una cautiva…" Pensó colocando su mano libre en el gran vidrio, suspiro y se alejo de la ventana, nuevamente hacia la sala, encendió la televisión y empezó a ver una película que estaba casi terminando, lo dejo y se acomodo un poco en el gran sofá. –Baka…- Dijo gruñendo al tiempo que mordía la cucharilla con la que estaba comiendo.
-Arigatou…- Sonó la voz del pelinegro haciendo que la ojiblanca gritara por la sorpresa. –Lamento si te hice esperar mucho…-
-No me importa…- Dijo intentando calmarse, realmente la había asustado. –Supongo son cosas de tu compañía…- Dijo algo distante, el pelinegro sonrió y se sentó junto a ella.
-Acertaste…- Dijo quitándole la cucharilla y el pote de helado. –No deberías comer tanto…-
-Y a ti que te importa…- Dijo cruzándose de brazos, la verdad estaba muy molesta, aparte que la hacía esperar por tonterías de su compañía la asustaba y ahora le impedía comer su helado. –Gomen…- Dijo al cabo de unos segundos.
-Porque es esta vez?- Dijo sereno el pelinegro que se había sentado a ver el final de aquella película.
-No… No debí hablarte así…- Dijo nerviosa. –Yo…- Suspiro pesadamente, captando la atención del pelinegro. -Me… Me molesta que sea más importante… Esa… Esa compañía…- Completo sintiendo como la sangre se volvía a acumular en sus mejillas.
-Siempre huyo de esas reuniones- Dijo serio sintiendo como la ojiblanca temblaba al sentir su mano sobre su mejilla. –Odio estar encerrado en una oficina…- Murmuro clavando sus negros ojos en los perlados de Hinata, esta lo miraba intranquila intentando encontrar alguna mentira tal vez.
-Gomenasai…- Susurro Bajando su rostro, sintió como los brazos del pelinegro rodeaban su cintura acercándola a él; se sintió extraña pero dejo que las manos del pelinegro subieran su rostro acercándola a su boca. Sasuke atrapo aquellos inocentes labios en un posesivo beso.
"Eres solo mía… Hinata Hyuuga…" Pensó apretando más aquel frágil cuerpo entre sus brazos.
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Espero este capi haya cumplido con sus expectativas! Dejen reviews! No lo olviden onegai! Se les quiere y chicas gracias por dejar los reviews! en realidad los aprecio mucho mucho, espero seguir leyéndolas!
Mari-Adri-chan Uchiha Hyuga
sairiko
oSiToPaNdA
luz estrella
vegetapr69
Misty Takenouchi Hanakoganei
hinatauchiha20
Dark Amy-chan
Gracias chicas de verdad que me alegra mucho leerlas y pues nada más que decir solo, espero leerlas en mi siguiente actualización… Cuídense mucho.. Matta ne!
