Ninguno de los personajes de esta historia me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama :)
ADVERTENCIA: Este capítulo incluye lenguaje vulgar y escenas fuertes y subidas de tono, pero no es LEMON, no se emocionen xD
Capitulo 6: El Primero De Muchos
Cuando estaba seguro que sus amigas ya no la veían Vegeta se acerco a ella, estaba muy distraída lamiendo su helado, se le corto la respiración al ver como la chica lamia el helado de chocolate, se imagino a esa chica en su cama, totalmente desnuda, lamiendo su miembro totalmente erecto, se prometió a si mismo que haría todo lo posible porque esa imagen se volviera realidad.
-¿Por qué tan solita?- Bulma dio un pequeño brinco al oír aquella voz tan cerca de ella.
-¿Acaso me estas siguiendo?- le pregunto ignorando lo que le había preguntado aquel chico tan misterioso.
-Solo pasaba por aquí- se justifico rápidamente Vegeta.
-Te pido de favor que dejes de seguirme- Bulma siguió caminando pensando que ese chico era un completo acosador.
-¿Y si no quiero?- a Vegeta le divertía ver como se enojaba esa chica.
-Llamare a la policía- amenazó Bulma.
-Tranquila niña, ni que te estuviera secuestrando-
-Entonces deja de molestarme- Bulma siguió su camino, ese chico sí que es un engreído, pero aunque lo negara, sentía una gran emoción de que un chico tan guapo como él le hablara, eras un estúpido, pero sentía una gran atracción por él.
Vegeta sonrió con arrogancia, le divertía ver a la peli-azul enojada, no le importo lo que le dijo y la alcanzo para caminar a su lado.
-¿Cómo te llamas?- le pregunto Vegeta a la chica. Vegeta vio que la chica dudo unos instantes si contestarle o no.
-Bulma- respondió la chica.
-Yo me llamo Vegeta-
-¿Qué edad tienes?- aunque al principio quería que su fuera, ahora quería saber más sobre aquel chico misterioso.
-21 ¿y tu niña?-
-No me llames niña, ya te dije, mi nombre es Bulma y tengo 16-
-Eres una niña- le dijo Vegeta divertido.
-Oye pero quien te has creído, eres un estu…- el sonido de un celular interrumpió a Bulma.
Vegeta saco su celular y contesto de malagana.
-¿Qué quieres idiota?-
-Ven de inmediato, Freezer nos tiene un trabajo- era Raditz el que había llamando a Vegeta.
-¿De qué se trata?- Bulma se sintió incomoda de estar oyendo aquella platica y decidió que lo mejor era irse.
Vegeta se dio cuenta que la chica se estaba alejando así que fue rápido y la tomo del brazo para que no se fuera.
-Oye suéltame- la chica intentaba zafarse del agarre de Vegeta. El la ignoro y siguió hablando por teléfono.
-En unos momentos voy- Vegeta finalizo la llamada y guardo su celular-¡Maldita lagartija!-
-Auch, me lastimas imbécil- el chico inconscientemente había puesto más fuerza de la necesaria en el agarre que tenía en la peli-azul, disminuyo su fuerza pero todavía no la saltaba.
Vegeta se fue acercando a la chica muy lentamente, ella no hacía nada para impedir su acercamiento.
La beso, al principio solo fue un simple rose entre ambas bocas, pero después de unos segundos empezó a aumentar la intensidad del beso, la tomo de la cintura con un brazo para acercarla más a su cuerpo y la tomo de la nuca con el otro brazo para hacer mas intimo el beso.
El beso se fue haciendo más intenso, mas apasionado. Se dé separaron minutos después por la falta de aire. Ambos tenían la respiración agitada, se quedaron viendo fijamente, la chica estaba muy sonrojada. El chico la volvió a besar, pero esta vez fue rápido y después la soltó.
-Nos vemos después niña- sin esperar respuesta Vegeta se fue.
Bulma se quedo parada sin saber qué hacer, llevo sus dedos a sus labios, jamás alguien la había besado con tanta pasión. Con una gran sonrisa siguió su camino.
Cuando llego a su casa se dio cuenta de que su madre todavía no llegaba, era raro para ella llegar a su casa y que esta estuviera en total calma, decidió poner música.
-¡No lo volveré a preguntar!, ¿Dónde carajo esta nuestro dinero?- Vegeta golpeo en el estomago a un hombre que se encontraba en el suelo sangrando.
-Ya les dije que les pagare cuando pueda, solo les pido un poco más de tiempo- el hombre estaba desesperado, sabia de lo que eran capases estos sujetos.
-Ya te dimos mucho tiempo. ¡Raditz tráelas!- el hombre volteo y se sorprendió al ver como un sujeto traía amordazadas a su mujer y a su hija de 19 años las cuales él creía que estaban de vacaciones en Europa.
-No por favor, no les hagan nada, el asunto es entre nosotros, no las involucren en esto- las mujeres lloraban del miedo, no sabían que es lo que sucedía.
-Nappa ¿no crees que soy unas mujeres muy preciosas?- pregunto Vegeta a su compañero mientras acariciaba la mejilla de la chica.
-Así es Vegeta, son unas preciosuras- dijo Nappa mientras acariciaba el cabello de la señora.
-¡No, no les hagan nada, se los ruego, llévense todo lo que quieran, les doy todo el dinero que tengo, pero no las lastimen!- el hombre no paraba de llorar.
-No crees que ya es demasiado tarde- Vegeta le sonrió de manara perversa-Nappa, Raditz, pueden divertirse con ellas-
-¡Nooooo!- grito el hombre.
Nappa tomo a la señora y Raditz a la chica, las empezaron a desnudar de manera brusca, ambas mujeres no paraban de llorar y suplicar para que no les hicieran nada. Una vez desnudas las mujeres ambos hombres se bajaron los pantalones.
Nappa tomo a la señora y la penetro sin importarle que empezó a sangrar empezó a embestirla bruscamente, le mordía los pechos y le dejaba horribles marcas de sangre.
Raditz, por otro lado, volteo a la chica y la penetro por atrás, esto provoco que la chica gritara de dolor y se desmayara.
El señor tenía los ojos fuertemente cerrados y no paraba de llorar, no soportaba oír los gritos de dolor de su esposa y no poder hacer nada, Vegeta lo había amarrado y se encontraba muy herido.
-Son unos malditos bastardos- dijo en susurro, apenas y Vegeta logro escucharlo.
Cuando Nappa y Raditz terminaron la señora como pudo se puso su vestido que se encontraba desgarrado y a su hija la vistió con la falda que traía y su ombliguera. Vegeta tomo al hombre y lo acerco a su familia.
-Despídete- le dijo Vegeta al hombre. Vegeta se acerco a Raditz y le dijo algo al oído.
-Antes de irnos toma a la chica- Raditz solo asintió como respuesta.
La señora se acerco a su esposo y la abrazo lo más fuerte que pudo, el señor no paraba de llorar y de culparse de lo sucedido.
-Ya es tarde y estoy cansado, ay que irnos ya, Raditz, Nappa, llévense todo lo que tenga valor- Unos minutos después Nappa y Raditz habían terminado. Vegeta tomo un galón de gasolina y la esparció por toda la casa.
-Eso es todo, ya vámonos, Raditz- Raditz entendió lo que Vegeta quiso decir, fue y tomo a la chica.
-¡No, no se la lleven!- grito llorando la señora.
-¡Malditos, hijos de puta, no se lleven a mi hija!- grito el hombre con todo el odio de mundo.
Los tres hombre ignoraron los gritos de la pareja y salieron de la casa, antes de que Vegeta subiera al auto lanzo un cigarro encendido, esta callo en donde había gasolina provocando que en pocos minutos todo la casa empezara arden en llama, se podían escuchar los gritos de dolor de la parejera. Sin esperar más se fueron rápido de aquel lugar.
Llegaron a una gran mansión, bajaron todo lo que se habían llevado y también a la chica que todavía se encontraba inconsciente.
-¿Y qué tal les fue?- pregunto Freezer.
-El sujeto al principio no quiso cooperar pero después de una pequeña charla todo fue más fácil, de hecho nos regalo todo esto- Nappa y Vegeta le mostraron a Freezer todas las joyas y el dinero que lograron encontrar.
-No es mucho, pero no importa-
-Esto no es todo, ¡Raditz!- Raditz estaba esperando afuera de la habitación con la chica en brazos, cuando entro Freezer se sorprendió al ver a la chica.
-Que sorpresa, también nos dio a su hermosa hija- Freezer se acerco para examinarla-Pueden tomar lo que quieran, dejen a la chica en mi cuarto-
Raditz fue a dejara a la chica al cuarto de Freezer y regreso para tomar su parte.
Ya era tarde antes de dormir decidió darse una ducha, empezó a imaginársela, al igual que esa tarde, en su cama, totalmente desnuda, lamiendo su miembro totalmente erecto, sintió como su miembro comenzaba a ponerse duro.
Ya sabía cuál era su sabor, el sabor de sus exquisitos labios, eran dulces como la miel, totalmente adictivo, al igual que su aroma, una dulce fragancia, nada de perfume.
Tomo su duro miembro se empezó a masturbar mientras pensaba en ella.
-¿Qué me has hecho pequeña bruja?- pregunto a la nada- Muy pronto estarás en mi cama y no tendré que hacer esta para satisfacerme, te tendré a ti para darme placer pequeña azulita-
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Espero que le haya gustado este capitulo
Me pidieron que los capítulos fueras más largos, no les prometo nada pero intentare hacerlos más largo, la caso es que no tengo mucho tiempo para escribir pero hare mi mayor esfuerzo por escribir mas
Gracias por sus REVIEW y no olviden dejar REVIEW porque sus REVIEW me hacen feliz :) 3
