"Confianza"

Disclaimer: Inu y compañía no me pertenecen, sino créanme que de antemano hubiera matado a la muerta!! Muahaha

Naaaa, como sea, son creación de la gran Rumiko Takahashi, yo solo los tome prestados para recrear esta idea loca salida de mi mente atrofiada sin ningún fin lucrativo y/o en beneficio propio.

Capitulo 7

"Confianza en el destino"

Inu Yasha. Su rostro, sus ojos dorados, su voz seductora y profunda. Tan perfecto y sublime, Inu Yasha. Mi amado Inu Yasha. Pero él ya no era más mi amado Inu Yasha. Esa desconocida me había abierto los ojos a mi realidad. Mis sentimientos me habían cegado y lo único que me quedaba de mi anterior compromiso era el mal sabor de boca, acompañado por la sensación de haber sido usada.

Un amor consumado en tan sólo unos días no puede ser, simplemente no es posible. Ya sea porque hay que conocer más a la otra persona, o tal vez no es conveniente apresurarse demasiado a la emoción del momento.

Esos pensamientos no me servían de nada ahora que lloraba apoyada en el hombro de Sango, llevaba poco más de una hora en la misma situación y en todo ese rato Sango no había dicho ni una sola palabra. Ella era más que una mejor amiga, debía ser mi ángel guardián.

No preguntó el motivo de mi llanto, tan sólo me abrazó, me cobijo con una manta, me sirvió un chocolate caliente y la próxima la había pasado secando mis lágrimas y consolando mis sollozos.

Tras unos minutos más en esa pose los parpados me pesaron y me separé del hombro de mi amiga.

Por primera vez mi amiga se atrevió a dirigirme la palabra.

-¿Quieres hablar o prefieres esperar a mañana?- dijo tan comprensiva y asertiva como de costumbre.

-No, prefiero contarte ahora amiga. Lo menos que te debo es una explicación- respondí agachando la vista hacía el chocolate ahora frío.

Le conté cada detalle a Sango desde que me dejo en mi habitación, miraba su expresión mientras avanzaba mi historia. Sus gestos dejaban ver lo confusa y molesta que estaba, al igual que yo. Varias veces la noté con ganas de intervenir, pero paciente, esperó a que terminará mi relato.

Cuando lo hube hecho me dio otro abrazo y me sugirió descansar. Me sentí mejor después de haber desahogado mis penas, me hacía falta dormir, definitivamente este no había sido mi día.

Aunque la reacción de Sango me extraño, fue como si supiera algo que yo no.

Al igual que en mi anterior visita me instalé en el cuarto de huéspedes, lo que me trajo más recuerdos de un ojidorado. Pero no me iba a afligir por ello una vez más, ya no.

Mi amiga me dirigió una mirada comprensiva antes de apagar la luz y me dijo:

-Descansa Kag, mañana tenemos escuela. Y más nos vale estar bien.

La escuela. Lo había olvidado por completo. Ahora las tareas pendientes y prácticas inconclusas atravesaban mi pensamiento. No podría pegar un ojo en toda la noche con toda esa información procesando a mil por hora en mi cabeza.

Pero ya ni eso me importaba, lo único que quería era descansar, de ser posible me hubiera gustado tan sólo dormir eternamente. Justo como en los cuentos de princesas, pero mi realidad no era un cuento, y sabía que por más que quisiera, no lo iba a cambiar con solo desearlo.

Me hacía demasiada falta dormir, por lo que desconecté todo pensamiento de mi ser y caí en las profundidades de la inconsciencia. No esperaba que mis sueños se tornaran pesadillas...

Una joven de largo cabello negro estaba vestida de novia, frente al espejo. Su vestido y figura la hacían la novia de ensueño. Todo en ella parecía perfecto. Mire de cerca y esa novia era yo.

La imagen cambio y me vi a mi misma caminando al altar, la marcha nupcial inundaba la hermosa capilla y al final de la alfombra se encontraba el hombre de quién me hallaba perdidamente enamorada. Sus ojos dorados resaltaban con su perfecto traje negro.

Pero en ese instante la escena cambió repentinamente y un viento frío me caló, dejando todo en negro.

Una mujer llegaba al lado de Inu Yasha al altar, y esa mujer no era yo. Era ella. Esa desconocida que había encontrado en su apartamento... Ambos me miraban con apatía y se burlaban de mi en la cara, hasta en mis sueños seguían haciéndolo...

Un grito estremeció la casa. Mi llanto se hizo presente y los recuerdos e imágenes acerca de Inu Yasha me abrumaron.

Me sentí patética, parecía una niña pequeña que necesita dormir con sus padres para aplacar los malos sueños. Pero yo no le iba a pedir eso a Sango. No podía interrumpir su propia calma.

Respiré hondo y volví a recostarme, cerré mis ojos y caí rendida después de tanto sufrimiento, demasiado por un día...

X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X

La mañana siguiente me despertaron dos cosas: el resplandor de los rayos del sol y las voces de Sango y Miroku charlando animadamente.

Me senté en la cama y puse más atención cuando creí escuchar mi nombre.

-Te digo Miroku que tu amigo es un dos caras y muy traicionero. En verdad lastimó a Kagome. Nunca creí que fuera capaz, lo suyo se veía tan... de ensueño. Una semana de conocerse y se iban a casar, creí que había sido un flechazo... amor a primera vista... Pero veo que me equivoqué- Sango sonaba molesta con alguien, tal vez con ella misma.

-Sanguito, amor mio, no sé qué haya pasado realmente con ellos, pero lo más probable es que sea sólo un malentendido. ¿Por qué no les damos un tiempo? Kagome debió esperar y escuchar a Inu Yasha en lugar de haber malinterpretado las cosas.

-Espera. ¿Por qué crees que Kagome debió escucharlo? Él fue el que estaba con otra mujer- Sango subió su tono de voz. Oh, no. Eso no sonaba nada bien para Miroku.

-Nena, no te enojes yo sólo...- Miroku pareció reflexionar su tono y decidió dejarlo por la paz. Demasiado tarde. Sentí lástima por él.

-Nada Miroku. Prefiero dejar esto por el momento. No quiero molestarme contigo antes de la boda. Pero créeme cuando te digo que no estoy nada contenta con Inu Yasha. Kagome es como mi hermana, la conozco de toda la vida y nunca la había visto tan ilusionada. Ni siquiera con ese inútil de Naraku. Sin duda, fuera lo que fuera Inu Yasha lastimó a Kagome y sólo por eso no voy a perdonarlo.- Sango sonó tan seria que me hizo sentir las fuerzas renovadas. Mi amiga no era eso, definitivamente era un ángel.

-¿Sabes amor? Tengo una buena idea para ti y Kagome- viró Miroku en la conversación.

-Si, ¿Cuál?- respondió Sango tratando de sonar indiferente, pero aun así note el interés de su voz.
Hasta yo me acerqué para oír mejor la idea de Miroku.

-Bueno, es una sorpresa. Aun debo afinar los últimos detalles, pero sé que les hará bien a las dos, amor.

En fin, me voy al trabajo Sanguito. Debo golpear a alguien a petición de mi chiquita.

-Está bien, mi cielo.- Sango sonó animada. Miroku sabía como contentarla perfectamente.

Salí de la habitación y me encontré con Miroku que salía por la puerta, él se limitó a sonreírme y decirme quedamente:

-Lo golpearé también por ti, Kag- y con su clásica sonrisa salió.

Fui con Sango a desayunar, y concluido eso me alisté para la Universidad. Sango de nueva cuenta me prestó algunas de sus ropas y así, ambas salimos con rumbo a la tortura diaria.

X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X

Bien, la vida siempre tiene un complot contra mi. Justamente el día que necesito la escuela para distraerme un rato es el día en que se inicia una huelga.

A las afueras del edificio universitario encontramos a Ayame, quien animadamente nos saludó.

-Sango, Kagome. ¡Qué gusto verlas!- dice con una enorme sonrisa.

-Hola, Ayame- le respondé Sango de la misma manera, yo me limitó a corresponder el gesto con una leve sonrisa.

-¿Cómo han estado? ¿Qué tal las cosas con Inu Yasha, Kags?- pregunta inocentemente mi amiga pelirroja.

-Este... bien, gracias, supongo.- afirmo nerviosa, pero esa pregunta me reanimo el dolor que había contenido en la mañana- Creo que mejor regreso a mi casa, Sango. No me siento muy bien.- le digo a mi amiga por lo bajo.

-¿Estás segura? ¿No quieres que te acompañe?- me pregunta ella, preocupada por mi estado.

-No, tranquila. Al menos sé que puedo hacer esto. Nos vemos luego amiga. Hasta luego Ayame.

-¿Fue algo que dije?- interroga Ayame a Sango.

-No tienes idea...- le contesta Sango.

X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X

-¡¡¡Maldita sea Miroku, no estás ayudando en nada!!!- grite a todo pulmón. Mi frustración, mi coraje, mi miseria necesitaban desahogarse en algo, y siendo Miroku el objeto más próximo, estaba descargandome en él.

-Tranquilo, no es mi culpa que la arpía se apareciera en ese momento. Creí que habías dejado las cosas en claro con ella.

-Yo también lo creí, pero al parecer el capricho le entró de nuevo. Y eligió a la peor persona para cobrarse el despecho- digo con las menos en la cabeza, aminorando de alguna manera la jaqueca que me aquejaba.

-¿Y no has hablado con ella?- pregunta Miroku. Estúpida pregunta amigo.

-La he estado llamando a todas horas Miroku, pero su celular está apagado. Llamé a su casa, creyendo que había regresado pero no la he encontrado, o tal vez no quiere contestar. Como sea, empiezo a preocuparme por ella.

-No tienes nada de que preocuparte, ella paso la noche conmigo y Sango.

-¡¡¿¿QUÉ!!?? ¿¿¡¡Por qué no me lo habías dicho!!??

-Bueno, no lo creí conveniente. Tan sólo mírate, no podrías hablar seriamente con ella en ese estado Inu Yasha. ¿Te cambiaste si quiera la ropa de ayer?

-No, pero no veo cómo eso va a ayudarme. Miroku, tienes que ayudarme. Estoy desesperado. No he podido explicarle, no la he visto. En serio necesito verla y aclarar las cosas. Sólo pido 5 minutos para hablar con ella...-

-Yo te puedo ayudar, sé como hacerlo Inu Yasha. Y de hecho, sé que me lo agradecerás.- dice confiado.

-¿Cómo?- cuestiono dubitativo.

-Bien, ¿Qué tal te caería un fin de semana con ella?- me dice con su sonrisa confiada y victoriosa.

-Miroku, eres un dios amigo.- mi rostro se ilumina ante los planes de mi hermano del alma.

-Lo sé, lo sé.- responde con falso ego y su amigable sonrisa.

X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X

Volví a mi casa desganada. Subí las escaleras casi a rastras y cada escalón se me hacía más difícil que el anterior. Mire la contestadora, 80 llamadas nuevas 50 mensajes. Todos de un sólo remitente.

No quise molestarme en escucharlos, simplemente me dirigí a mi habitación. Lejos y segura de cualquier recuerdo de Inu Yasha.

Y en ese momento el teléfono volvió a sonar. No pude ni moverme considerando quien era el que seguramente llamaba. De nueva cuenta la contestadora se activo y la voz no era de Inu Yasha. Era Sango.

-Kag, espero que ya hayas llegado a tu casa. En cuanto escuches este mensaje llamame. Tengo buenas noticias y seguramente te alegraras. Te quiero.

Buenas noticias que me iban a alegrar. Bien, no perdía nada. Así que tomé la bocina del teléfono y presione el botón de remarcar para comunicarme con Sango.

Al instante ella contestó del otro lado.

-Kagome. Te tengo una sorpresa.

-Bueno, amiga. ¿Recuerdas cuando estábamos en secundaria y tú siempre me decías que darías cualquier cosa por conocer el mar?

-Si ¿Por qué? ¿Qué con ello?

-Miroku tiene un amigo que trabaja en una agencia de viajes. Y nos consiguió boletos para un viaje a la playa este fin de semana, es un viaje corto pero sé que te gustara.

-¿¡En serio!? ¡Genial! ¿Cuándo nos vamos?

-Mañana por la noche. Viajaremos durante la noche y llegaremos antes del amanecer.

-Está bien. Gracias por la invitación.

-Bien amiga, entonces te veo mañana. Estaré temprano allí para ayudarte a empacar e irnos ¿de acuerdo?. Te quiero Kag. Bye.

Un viaje a la playa. No era mala idea. Era cierto que siempre había querido conocer el mar y no me caería nada mal abandonar mis problemas y divertirme en el sol, arena.

Si, esto lo iba a disfrutar. Sólo Sango, Miroku y yo. Sin Inu Yasha.

X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X

Mi celular vibró cuando me encontraba aburrido a morir en una junta. Revise el número y una sonrisa se dibujó en mi rostro. Salí al corredor tras disculparme y atendí.

-Dime, Miroku. ¿Acepto?- pregunté ansioso.

-Si, todo de acuerdo al plan Inu Yasha. Pero déjame decirte que me costo mucho convencer a Sango.

-¡¡Inu Yasha más te vale no arruinar las cosas o yo misma te castro!!- Sango, mi vida. Permiteme un momento, ¿si? Después lo amenazas mi cielo.

-Sango me odia cierto- un escalofrío me invadió cuando me imagine a Sango furiosa.

-¿Qué te hace pensarlo?- dijo Miroku con sarcasmo.

-Bien, dile de mi parte que no la defraudaré. Tengo que ganarme a Kagome una vez más.

Te veo mañana Miroku y... amigo

-¿Si?- dijo interesado

-Gracias, te debo una- le dije sincero.

-Si... de nada...- agregó algo impresionado por mi gesto.

Inu Yasha colgó. Este fin de semana conseguiría el perdón de su amada. Así que con el animo renovado regreso a su aburrida reunión.

X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X

La mañana transcurrió tranquila entre mi desayuno, el aseo y jugar con Buyo. Hasta medio día que Sango llegó cargando una enorme maleta con ella.

-Vaya, ¿Por qué tanto equipaje?- pregunté curiosa.

-Bueno, son cosas mías. Sólo lo básico.

-Bien, no sé que opines de mi equipaje cuando lo veas.- le dije apenada.

-Me lo imagino, creo. Por eso, me prestaron este bebé.- y sacó de su bolsillo una tarjeta dorada.

-¿Iremos de compras?- dije emocionada.

-Sip, y vamos a comprar como locas.- me animo Sango.

X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X

Mientras nos debatíamos entre un pareo lila o uno blanco el celular de Sango timbró.

-¿Bueno?¡Ah! ¡Hola mi vida! Si, aquí estamos. Si, creo que si. Aja. Claro, entonces aquí nos vemos.

Te amo, adiós.

-¿Miroku?- cuestioné aunque era muy obvio que era él.

-Ajá. Dice que pasará por nosotras en 10 minutos. Espero que estés lista amiga. Nos la vamos a pasar muy bien este fin de semana.- Sango me sonrió, pero algo en su sonrisa me hizo sospechar que sabía algo que yo no.

Paranoia. Debía comenzar a relajarme. Por este fin de semana disfrutaría de mi libertad a la universidad, a las responsabilidades y sobre todo, a los problemas del corazón.

X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X.X

Tal y como Sango me lo dijo, al cabo de 10 minutos Miroku arribó al centro comercial. Sango lo dirigió de vuelta a mi casa para ir por nuestras maletas y en seguida partimos hacia el aeropuerto.

En el primer momento en que aborde ese avión, una fragancia conocida me lleno las fosas nasales, pero ya conocedora de mis alucinaciones abordé sin más reclamo.

Nuestros asientos estaban separados. Sango y Miroku iban unas filas detrás de mi, lo cual me pareció justo. Eran una pareja próxima al matrimonio, y aunque ya vivían juntos me pareció correcto darles privacidad para sus momentos llenos de miel.

Pronto dieron las indicaciones sobre los cinturones y qué hacer en caso de una emergencia.

El asiento junto al mío estaba vacío, mejor para mi, podría extenderme a toda mi anchura cuando durmiera.

Pero justo en el momento anterior a despegar, la azafata condució al último pasajero retrasado.

No reparé en quien acababa de ocupar el asiento continuo al mío. Yo mantenía mi vista hacía la diminuta ventanilla por la que podía ver a los jóvenes con luces haciendo indicaciones al avión.

Pero entonces, como si una explosión atómica me golpeará, el olor llegó a mi. Su perfume, ese era el perfume de Inu Yasha.

Giré mi vista temerosa de saber la verdad. Y lo observé. Era él. Él causante de mi desdicha.

Inu Yasha Taisho. Quien me miraba en una extraña mezcla de sorpresa, amor, tristeza y confusión.

Rápidamente volví mis ojos a la ventanilla. Pero sentí su mano posarse sobre la mía, lo que me hizo encararlo de nuevo.

-No me dejaste explicarte, Kag.- me dijo en tono suplicante.

-No hay nada que hablar Taisho.- le dije fríamente y retiré mi mano de la suya.

En ese preciso momento sentí un leve espasmo en mi abdomen, que derivó una sensación del tipo mariposas en el estómago, resultado del despegue del avión.

Las nauseas me golpearon y tuve que correr al diminuto baño, justo para devolver lo poco o mucho de comida que había en mis intestinos.

Este viaje iba a ser muy largo...

…CONTINUARÁA!!...

Bien, de nuevo por aquí actualizando!! No me maten por favor!! Créanme que quise escribir pero el tiempo no me alcanzaba. Tuve momentos de mucha inspiración!! En especial la semana después de que Kikyo murió en Kanketsu Hen... pero no me dejaban trabajar en la compu!! T_T

Pero como sea, aquí está el nuevo capii!! ^^

Sango y Miroku están basados en mis amigos, jeje Que generalmente son igual de alcahuetes conmigo.

Ahora ya se unieron para que Inu Yasha y Kagome hagan las paces...

Bueno, alguien tiene que ayudar a la escritora... y si no son ellos quienes?? XD

jejeje

Espero les guste el capitulo, ya salí de vacaciiones por lo que en cuanto me de un atacazo artístico haré el próximo capitulo... No tardaré mucho, lo prometo ^^

Y ahora, los reviews!! =D Muchas gracias a...

Kesiichan: Muchisimas gracias por tu review!! Me alegra que te guste la historia ^^ Y espero que el capitulo sea de tu agrado

Setsuna17: Gracias por tu review, querida Setsuna17, espero te agrade el episodio

MRS Taisho-Potter: Muchas gracias por tu comentario, sii, esa mujer se hace odiar jaja XD
Y me parece maravilloso que ames Kanketsu Hen tanto como yo!! ^^ Simplemente es genial. Espero te guste el episodio

Sele-Thebest: Amiga Sele!! Muchisimas gracias por tu bello comentario. En verdad yo tmb me sorprendo de mis progresos jeje Y gracias a ti por ser mi juez siempre, no lo habría logrado sin tu ayuda Sele. Ese pobre Inu, veremos como arregla las cosas jeje

aya-pame-kagxinu: Maniixx!!! ^^ Ohhh, claro que golpearas a Kikyo!! ^^ Te lo habia prometido jeje

Espero te guste el capitulo!! Gracias por tu apoyo a lo largo de esta historia!! Tqm y espero te guste el capitulo!! ^^

¿Logrará Inu Yasha que Kagome lo perdone?

¿Kagome soportará este viaje sin volverse anorexica de tanto vomitar?

¿Ayame golpeará a Sango? -tenlo por seguro hermana- jeje

¿De verdad actualizaré pronto? -téngalo por seguro-

Hasta luego!! ^^

*.*.*.*.* Kyome-chan *.*.*.*.*