Hola amigos, les debo otra explicación. Primero que nada siento mucho la tardanza. No sé si los cambios que hice llegaron al mismo tiempo que este episodio, por las dudas se los voy a explicar, a partir de ahora solo voy a escribir parodias de los simpsons y Loud house, me parece lo mejor. Adoro escribir one-shot pero es mejor que todos traten de un mismo tema.

Este capítulo está basado en "La isla del doctor Hibbert".


La familia estaba más que feliz, el señor Loud había ganado un viaje con todos los gastos pagados hacia una isla privada junto con toda su familia. Para los Louds sería todo un evento, después de todo al ser trece integrantes en total los viajes siempre habían sido cerca de la ciudad. Ahora, por primera vez, podrían salir de excursión todos juntos.

– ¡Literalmente no puedo esperar! –Decía Lori emocionada.

–Tú lo has dicho hermana. –Secundó Luna mientras cargaba una guitarra

–Yo tampoco, esto será de lo mejor. –Decía Leni con una botella en la mano. –Ya tengo mi bloqueador.

–Eso es aceite de cocina Leni.

–Ay rayos, siempre me confundo.

–Es una lástima que mi "osito" no pueda venir. –Dijo la mayor con cierta melancolía, no tuvo que intentarlo mucho para convencer a su padre pero hacer que Bobby regresase a la ciudad era otra historia. –Le traeré el mejor de los regalos.

Sus padres ya estaban en vanzila.

–¡Todos a bordo! –Gritó Lynn padre.

Lincoln se encontraba en su habitación, ya tenía la valija llena cuando le llegó el gritó de su padre. Miró una última vez hacia el frente.

–Deséenme suerte, por primera vez los Louds se van de vacaciones.

Afuera de su cuarto se desarrollaba el griterío habitual, pero este era por otra cosa. Según su papá la familia iría solo por cuatro días y por eso les habían dicho a todos en la cena de ayer que llevasen solo lo necesario y sus hermanas no lo estaban haciendo muy bien.

Lola empujaba tres maletas y la más pequeña de estas le doblaba en altura. Lana intentaba por todos los medios llevar a sus reptiles junto con los insectos que según ella servían de alimento. Lucy juró que no se iría sin su ataúd y su querido busto de Edwind junto con unos libros sobre ataques de tiburones que estaba segura le serviría en cuanto llegasen allá. Luan intentaba meter al señor cocos en su valija junto con sus demás artículos de bromas, al parecer no podrían salvarse de eso ni siquiera fuera de casa. Lynn tenía el mismo problema con sus pelotas. Luna estaba acostumbrada a cargar y ordenar equipaje para cuando quería salir a tocar a un bar, por eso ya estaba preparada. Lori y Leni igual aunque esta última no dejaba de parlotear sobre qué conjunto debería llevar. Lisa se armó un laboratorio portátil para poder estudiar la ecología del lugar y Lily traía puesto un sombrero de paja que se le caía hacia adelante resultando sumamente adorable.

Al final tuvieron que dejar muchas de sus cosas ya que la vieja van familiar no podía llevar todo.

–Muy bien niños, una vez que lleguemos quiero que se comporte. –Les dijo su madre. –No quiero que se repita lo que pasó en el spa ¿Quedó claro?

–Si mamá. –Dijeron al unísono.


El camino hacia el aeropuerto fue extrañamente tranquilo, todos están planeando en sus mentes lo que iban a hacer en cuanto llegasen, cuando llegaron subieron al avión con la misma tranquilidad pero no faltó mucho para que los louds hicieran honor a su apellido.

Lori estaba escribiendo mensajes de texto cuando un instructor de vuelos le dijo que no permitían el uso de aparatos electrónicos.

–Usted es camarero.

Dijo ella, pero lo apagó y al mismo tiempo lo hizo el avión precipitándose hacia la tierra en picada.

– ¡Enciéndelo! ¡ENCIÉNDELO! –Gritó el instructor desesperado.

Lola y Lana se la pasaron durmiendo, Lincoln jugando con los juegos del avión con los auriculares puestos tanto para centrarse en su juego como para no oír a Lisa enumerar los riesgos de viajar en avión, por desgracia sus acompañantes si la escucharon y los dos ya habían sacado sus bolsas para vómito.

A Leni le pusieron ojeras y auriculares gruesos para que no se despertara, es que esta también es la primera vez que los Louds viajan en avión y para todos fue muy emocionante menos Leni quién empezó a gritar ni bien dejaron el suelo, solo consiguieron callarla haciéndola dormir.

Luna exploraba las opciones de música y Luan intentaba por todos los medios hacer reír a la gente, llegó un momento que tomó la radio para dirigirse a todos.

–Buenas amigos. –Dijo ella. –Dentro de poco llegaremos a parís, espero que estén muy emocionados.

Las personas se pusieron pálidas y muchas empezaron a oprimir los botones en sus asientos requiriendo atención inmediata.

Luan al darse cuenta del desastre que había armado (Algo muy poco común en ella) les dijo que solo había sido una broma. El resto del viaje se la pasó muy callada y recibiendo miradas de reproche, Lincoln no soportó verla así y le envió una solicitud para jugar al ajedrez con él por el monitor en frente de ella.

Lucy se la pasó callada y Lily se unió en la siesta.

Al final solo fueron dos horas de vuelo cuando al fin llegaron a la isla. La pista de aterrizaje era lo suficientemente grande para que aterrizara el avión. De ahí subieron a una camioneta que los estaba esperando y llegaron al hotel en el otro extremo de la isla.


Lincoln estaba fuera observando esa hermosa isla, sus padres estaban en la recepción a la espera de recibir sus llaves ¡Tendrían una habitación para ellos solos! Es más, sus hermanas estarán divididas en dos grupos de cinco pero él, al ser un varón, ¡Disfrutaría de su propia habitación! Tan pronto se enteró comenzó a realizar su propio baile de la victoria sin importarle las miradas de extrañeza del personal, de vergüenza de sus padre y las asesinas de sus hermanas. Después decidió salir afuera ya que los demás estaban mirando un mapa con todos los lugares que había para visitar.

–Buenas tardes jovencito. Soy el dueño de esta isla.

La voz provenía detrás de él y le resultó vagamente familiar.

–Hola… –Lincoln volteó y se llevó una gran sorpresa al ver a su viejo director de escuela vestido con traje y sombrero blanco, zapatos de cuero y corbata gris. – ¿Señor Huggings?

– ¡Valla pero si es Lincoln loud! Aunque vi tu pelo blanco desde atrás, no esperaba verte aquí.

–Lo mismo digo.

Desde que el director renunció nadie había vuelto a saber de él. Se decía que había retornado ciertos estudios ilegales y que había perdido totalmente la cordura.

– ¿Enserio esta es su isla?

– ¿Qué puedo decir? La vida me ha tratado muy bien.

El jefe de la isla miró a Lincoln atentamente con una gran sonrisa.

– ¿Primera vez de viaje pequeñín?

Lincoln le devolvió la sonrisa.

– ¡Así es señor! ¡Todos estamos muy felices!

–Me alegra oírlo y déjame ser en primero en darte la bienvenida a… – Huggings borró su sonrisa y se paró firmemente. –"La isla de las bestias". –Pronunció con la voz grave y tenebrosa.

–Ammm… ¿Qué no se llamaba "La isla malvavisco"? –Preguntó él con suma inocencia.

– ¿Cómo?

Lincoln apuntó al letrero en la cima de la montaña.

–Oh claro… Le pusimos el nombre por la arena blanca y los acantilados igual de blancos que rodean la parte norte de la isla je je je. Siempre me olvido de cambiarle el nombre.

Tras este pequeño intercambio de palabras los de más Louds llegaron y el señor Huggings los invito a cenar con él de noche a lo que todos estuvieron de acuerdo.

– ¡Rápido aún podemos ir a la playa! –Gritó Luan.

Pasaron la tarde cada quién haciendo de las suyas hasta que el señor Loud quizá probar uno de sus cupones que trataba sobre hacer esquí acuático.

– ¡RÁPIDO RITA!

Gritaba Lynn padre a su esposa que conducía la lancha, mientras él corría sobre el agua con la punta de sus pies. Detrás de él un grupo de tortugas lo perseguían mientras abrían y cerraban la mandíbula.

– ¡LAS TORTUGAS SON RÁPIDAS EN EL MAR!


En la noche los recibió el ex-director de escuela. La casa así como su sala estaba a las afueras del complejo construida enteramente por madera, ramas entre tejidas y decorada con hojas secas dando un aire natural.

–Díganme ¿Qué les ha parecido la isla?

– ¡Una maravilla! –Exclamó Lynn mientras hacía esfuerzos por no gritar de dolor por la mordida en su orgullo. –Señor, este hotel es de primera clase ¿Podría aconsejarnos alguna actividad?

–Bien, una actividad de la que podría gozar… es la de no hacer preguntas ja ja ja ja ja.

Lisa decidió intervenir.

–Pero señor, la naturaleza inquisitiva del hombre es lo que nos diferencia de los animales.

Huggings se levantó del asiento de forma repentina y dirigió una mirada dura hacia su hermana genio.

– ¡¿Y por qué el hombre debe quedar separado de los animales?! ¡Imaginen lo que Shakespeare pudo haber hecho de tener ojos de águila o de haber rociado de hedor a sus críticos!

La mesa quedó en silencio tras el exabrupto de señor, nadie esperaba eso y por lógica no sabían que decir a continuación. Fue el mismo Huggings quién rompió el silencio ofreciendo un pollo con la cabeza extraña, por un instante a Lincoln la pareció la de Liam.

Antes de comer quiero que revisen en sus celulares la nueva aplicación "Animales, hombre". La aplicación analiza sus perfiles y luego determina cual es el animal que los representa.

Los Louds sacaron sus celulares ansiosos por descubrir a sus animales internos y Huggings empezó a cortar el pavo.

– ¡AH! –Empezó a gritar el pavo pero nadie lo escuchó.

Señaló con sus alas su pierna siendo cortada.

–¡Ah! –Gritó más fuerte.

Todos siguieron concentrados en sus celulares.

– ¡Oigan! ¡El pavo parlanchín está pidiendo ayuda! ¡Qué dolor! ¡Tengo mantequilla en las venas en lugar de sangre y clavos de olor en las alas!

Nadie respondió.

– ¡Maldita sociedad! ¡No dejan ni un segundo sus condenados aparatos electrónicos! ¡Ay no! ¡Dios! AGGG.

El pavo calló muerto sobre la charola de plata.

Lincoln dejó su celular solo para observar que se habían llevado la cabeza del pavo.

–"Lastima, quería sacarle una foto y enviársela a Liam"


–Luna, creo que algo tenebroso está ocurriendo en esta isla.

Mencionó Luan a su hermana roquera mientras todas las demás dormían plácidamente.

– ¿Crees que intenten vendernos un tiempo compartido?

–No. Mejor iré a investigar.

–Tráeme un poco de hielo.

Fuera del edificio la selva se alzaba indómita, llena de ruidos extraños y fragancias naturales.

–"Lo más sensato es ir a investigar sola" –Pensaba mientras se adentraba.

En un pequeño claro había una cabaña con un letrero que decía La casa del dolor.

–Debe ser en donde se paga la cuenta ja ja ja ja ¿Entienden?

Su humor se vino para abajo cuando la sujetaron desde atrás.

–Claro que lo entendí. –Respondió Haggings.

–AhhhhhGGRRRAAAA


Lincoln estaba plácidamente dormido, disfrutando su sueño que incluía a Ronnie Anne, Clyde, una bazuca y sus hermanas convertidas en Zombis.

Maten a las Louds. –Decía dormido. –Maten a las Louds, voy a matar a todas las Louds…

Un inesperado dolor en la mejilla lo hizo despertar de golpe. Cuando se levantó notó a su hermana Luan al lado suyo, había poca luz en la habitación pero la silueta de su cola de caballo era inconfundible. Al tocarse la mejilla sintió un fuerte dolor al palpar los tres tajos.

– ¡Diablos Luan! ¿Por qué me despertaste? Estaba teniendo el sueño más maravillosos… creo que tú estabas en él.

Luan se rió pero esa risa sonó muy extraña. Se lanzó hacia la ventana para atrapar una paloma con los dientes, la luz de la luna la iluminó dejando ver a su hermana cubierta de pelo marrón, manchas negras, garras, orejas puntiagudas y un hocico canino con la paloma entre los dientes.

– ¡Luan te convertiste en hiena!

Su hermana se tragó la paloma, rió una vez más y salió por la ventana.

Lincoln, muerto del miedo, empezó a llamar a gritos a su familia pero nadie respondió. Las habitaciones estaban completamente vacías. Al encontrarse solo volvió a su habitación para vestirse y salió afuera del complejo.

No pasó mucho tiempo para que encontrase la cabaña. Abrió la puerta de un empujón, dentro encontró toda clase de químicos.

–Hora de iniciar con la operación: Rescatar a mi familia, salir de esta isla, cambiar los dulces que tomé de la oficia y también pensar en un nombre más coro para esta operación.


Mis más sinceras disculpas para aquellos que esperaban una escena Loudcest entre Lincoln y Luan.