Declaración: Los personajes no me pertenecen y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 6: Pan VI
Pan permaneció al otro lado del pasillo de Vegeta. Ella sabía que él era un hombre grande, pero en este pasillo, con sus facciones como piedra sin revelar nada de sus pensamientos o emociones, parecía positivamente enorme. Su único reconocimiento de ella cuando se acerco fue un leve movimiento de cabeza. Pan no pudo dejar de pensar que en cualquier momento iba a reventar con un lenguaje tipo: "Yo Vegeta, tu Pan". Ese pensamiento trajo una sonrisa a su cara. Sabía que era un comentario que Bulma habría apreciado. Ya que ella podía notar que él no iba a convertirse en el conversador del año, podría al menos tratar de conseguir algo de él.
-¿Cómo estas, Vegeta?- bien, Pan admitiría que dadas las circunstancias tal vez esa fue una pregunta: "¿realmente acabas de decir eso?", pero bueno, eso fue todo lo que se le pudo ocurrir.
Vegeta alzo una ceja ante la humana frente a él y considero la pregunta ¿Cómo estaba? ¿Acaso siquiera el sabia como estaba? La respuesta era simple, había un monto de: "estoy colgando en un hilo" rugiendo en su interior. Así que, naturalmente, le mintió.
-Estoy bien, ¿Cómo estás tú?- ven, Vegeta pensó para sí, puedo ser accesible cuando pongo mi mente en ello.
-Ja- reconoció Pan- ¿Siempre eres tan reticente?
¿Reticente? Y aquí Vegeta pensando que no estaba siendo para nada reticente. Vaya usted a saber.
-Estoy de guardia en esta puerta, no estoy siendo reticente. Estoy siendo sensible a mi entorno, lo cual puede hacerme parecer distante.
-Bueno, seré honesta, eso es lo más que te he oído decir- dijo Pan con sincero asombro- vaya, eso fue como, tu explicándote ante mí y esas cosas. Bulma estaría muy orgullosa de ti- Vegeta se tensó visiblemente ante la mención de Bulma- sabes, creo que ella piensa que eres como los conejitos de chocolate que venden durante la Pascua, ya sabes todos muy ricos por fuera pero huecos por dentro- ahora Pan estaba imitando a Bulma, su cerebro y el filtro en su boca pareciendo no cerrar.
-¿Ella me compara con un conejo?- pregunto Vegeta con incredulidad.
-No con esas palabras. Tienes que entender que a Bulma le gustan los chicos. Bueno, a ella le gustan los chicos calientes- Pan noto que ahí estaba esa tensión ligeramente en todo su rostro de nuevo, pero esta vez la mención de Bulma y chicos en la misma frase pareció provocarlo. Voy a tener que hacer un poco de trabajo detectivesco, se dijo- pero ella no sale mucho porque, a pesar de sus asperezas, es muy inteligente y se aburre fácilmente. Así que si el paquete exterior es interesante, pero el interior es una mierda, solo se conformara con comerse con los ojos al paquete desde la distancia.
Antes de que Vegeta pudiera considerar sus palabras o responder, la puerta de la sala de operaciones se abrió. Vegeta se volvió bruscamente, quedándose directamente delante a un hombre medio calvo, de mediana edad con ojos saltones y una barbilla fuerte. Sus ojos se abrieron repentinamente cuando miro a Vegeta, quien se dio cuenta que su lobo debía de haber estado viéndose a través de sus ojos, porque la mandíbula del médico cayó abierta.
Pan dio un paso al frente de Vegeta y puso su sonrisa más dulce. Miro al distintivo con el nombre del médico antes de hablar.
-Doctor Thomas ¿Cómo esta Bulma?- Pan no pudo evitar un ligero temblor en su voz. El miedo a la desconocido, a veces es peor que la realidad.
El Dr. Thomas miro a Vegeta y luego de nuevo a Pan. Parecía estar tratando de tomar una decisión.
-¿Tiene Bulma algún familiar por aquí? ¿Sus padres, tíos, tías?
-Soy su prometido- dijo Vegeta.
A Pan casi se le rompe el cuello cuando se giró para mirarlo, su mandíbula casi golpeando el suelo. Vegeta la fulmino con la mirada, desafiándola a contradecirle. No lo hizo. Ella simplemente se dio la vuelta al médico, el escepticismo escrito en su rostro.
-Vegeta es de Rumania. Hacen cosas de diferente manera a por aquí y su matrimonio ha sido planeado desde hace mucho tiempo, si usted me entiende- Pan estaba luchando por algún tipo de razón para justificarse de que este sujeto de 20 años parecido a una montaña estuviera comprometido con una joven de 17. Honestamente, ¿en qué demonios estaba pensando?
-Un matrimonio de conveniencia- el Dr. Thomas todavía no sonaba muy convencido.
-Sí, bueno, las cosas son diferentes en otros países. Pero ya ve, Bulma va a cumplir 18 en tan solo un par de semanas y es por eso que Vegeta está aquí ahora, porque…
Antes de que Pan pudiera continuar cavando su tumba, el oscuro y serio Vegeta intervino.
-Me dirá como esta- Pan lo fulmino con la mirada y el de mala gana agrego- Por favor.
Pan decidió que el Dr. Thomas solo quería terminar con ellos porque finalmente desistió.
-Tu amiga aún no está consciente y no tengo manera de saber cuándo va a hacerlo. En realidad, es una bendición para ella no estar despierta para experimente el proceso de cicatrización de las quemaduras. Ha sufrido quemaduras en el 70% de su cuerpo- Pan no pudo evitar el chirrido que salió desde su garganta, sintió que sus rodillas se debilitaron y podría haber golpeado el suelo si la mano de Vegeta no la hubiera estabilizado- la mayoría de sus quemaduras son en su lado izquierdo y espalda. Había un poco de vidrio y pequeños trozos metal incrustado en su espalda y brazos que tuvimos que quitar uno a uno, eso es lo que tomo más tiempo. Tendrá que ser trasladada a nuestra unidad de quemados donde tendrá desbridamiento diario. No voy a endulzarlo, tiene un camino largo y doloroso a la recuperación.
-¿Habrá cicatrices?- pregunto Vegeta. Pan se dio cuenta que debería haber sido ella la que preguntara, ya que Bulma era como una hermana para ella, pero no era capaz de hacer que su boca funcionase.
-Van a ser extensas ¿Qué? ¿Ya no cumplirá con tu deseo de novia por correspondencia?- dijo el Dr. Thomas con desdén evidente por la idea de que la inminente boda de Vegeta y Bulma no se diera, lo cual era falso, por supuesto.
Pan sintió como si hubieran salpicado con agua fría en el rostro ante el comentario del doctor. Sintió la rabia surgir como ondas desde Vegeta. Malditos hombres lobo temperamentales. Ella se acercó y puso una mano en su brazo, un gesto que esperaba transmitiera su deseo para que el permaneciera en calma.
-Está bien, bueno, gracias, Dr. Thomas ¿Podemos seguirlos cuando transporten a Bulma a la unidad de quemados?- pregunto Pan, su brazo aun en el de Vegeta en una advertencia silenciosa.
-Eso estará bien. Las enfermeras me notificaran tan pronto como sus padres lleguen e iré a hablar con ellos de su tratamiento- el Dr. Thomas le dio a Vegeta una última mirada penetrante, por añadidura asumió Pan, pero cuando Vegeta entrecerró esos ojos negros suyos en el doctor, el repentinamente se dio vuelta y, con pasos apresurados, se alejó.
Trajeron a Bulma en una camilla poco después de la salida nerviosa del médico. Después de la pequeña exhibición que Vegeta había armado, Pan se sorprendió cuando solo le dio una mirada al pasar. Vegeta aparto la mirada rápidamente y se volvió para mirar a Pan a los ojos.
-Voy a ir hasta Bardock para dejarle saber lo que está pasando con Bulma. Ve con ella, enviare a Gine para que te acompañe.
-Está bien, ¿Podemos detener esta pequeña comedia por un segundo, porque hace un momento eras todo: "esta es mi prometida bla, bla, bla", y ahora estas a punto de dejarla a mi cuidado? No lo entiendo- dijo Pan.
-No tienes que hacerlo- casi le gruño Vegeta.
-Solo uno, todo lo que quiero es un maldito lobo que no sea un mando, cabezón, gruñón, peludo e idiota- murmuro Pan al techo cuando se volvió para seguir a la camilla- están jodidamente mucho pedir.
Ella no estaba completamente segura, pero le pareció oír un "si" murmurado por parte de Vegeta.
Goku vio a Vegeta venir por el pasillo hacia ellos. Supuso que esto significaba que le habían dado noticias sobre Bulma. ¿Por qué estaban tardando tanto con Milk? justo cuando iba a peguntarle a Vegeta lo que sabía, la puerta de la sala de Milk se abrió y una mujer de baja estatura, que parecía estar en los mediados de sus 30, surgió. Llevaba el cabello corto de una manera práctica y sus ojos hablaban de alguien que había visto demasiado dolor en su vida. Nada de eso mantuvo la atención de Goku cuando capto el olor de la mujer. Su cabeza se giró hacia su padre. El vio que la mirada de Bardock era decidida y que también estaba evaluando el aire. Antes el apenas aparente asentimiento que su padre le dio, Goku confirmo lo que había pensado al principio, esta mujer era una Canis Lupis.
-¿Quién es el tutor de Milk Satan?- pregunto la mujer, explorando el grupo que se había reunido a su alrededor. Cuando sus ojos se posaron en Bardock, Goku pareció ver un leve reconocimiento en estos.
Lily dio un paso adelante, con pasos pesados por la preocupación y el miedo.
-Yo soy su madre, Lily Satan- respondió ella.
-Soy la doctora Bulla Gold- la inhalación brusca de Lily no pasó desapercibida ante el sonido de ese nombre. Después de todo, solo habían pasado 24 horas desde que Goku había matado a Freezer Golg- tengo que hablar de la condición de su hija con usted ¿Quiere ir a un lugar privado?
Goku dejó escapar un gruñido que hizo que la cabeza de la Doctora Gold se girara para mirarlo.
-No tenemos que ir a ninguna parte- explico Lily- aquí todo el mundo es familia de Chichi.
Antes de que la doctora pudiera continuar, Bardock dio un paso adelante.
-Doctora Gold, necesitamos que sea clara con nosotros acerca de todo lo que sabe de su condición ¿Entiende lo que digo?
-Usted no tiene que empujar toda esa mierda Alfa sobre mí, Son Bardock, se quién es usted y se quién es su cachorro, teniendo en cuenta que mato a mi hermano hace apenas un día- le espeto. Goku y Vegeta se tensaron ante el tono de voz que la mujer fue lo suficientemente valiente para usar con su Alfa. Bardock lo tomo con calma.
-Tienes razón- confirmo Bardock- mí…
Goku lo interrumpió.
-Sí, yo mate a tu hermano y lamento tú perdida, pero no lamento el proteger a mi compañera de alguien que trato de alejarla de mí.
-¿Proteger a tu pareja? Si ella esta tan protegida, Son Goku, entonces, ¿Por qué ella está allí acostada, quemada a cenizas en mi hospital?- la voz de la doctora Gold fue como una bofetada en la cara.
Los ojos de Goku fulguraron a medida que el poder se desataba a su alrededor, haciendo que la doctora Gold bajara la cabeza a pesar de que no estaba en verdadera sumisión.
-¿Podríamos volver a mi hija? Podemos hacer frente a la mierda de hombres lobo en un minuto- dijo Lily mientras el estrés endurecía su voz.
-Mis disculpas- dijo la doctora Gold- Milk ha sufrido quemaduras en más del 65% de su cuerpo, la mayoría de las cuales son de tercer grado, pero algunas son quemaduras de segundo grado. Su pierna derecha se ha roto en dos lugares por debajo de la rodilla, su cadera se disloco y fragmentos de vidrio tuvieron que ser sacados de sus brazos. Esta estable en este momento, pero no se ha despertado de la anestesia que le dimos para la cirugía. No sé si va a despertar en cualquier momento pronto- hizo una pausa por un momento y cuando nadie dijo nada, continuo- no he hecho nada en su pierna, quería esperar a ver cuál es el proceso de curación de su cuerpo. Puesto que ella es medio lobo va a sanar más rápido que un ser humano. Su piel debería sanar por completo sin cicatrices, su pierna no estoy segura, pero me preocupa que si pongo clavos pudiera curar demasiado rápido y eso clavos serian un obstáculo, no una ayuda. Hay un problema del cual no estoy segura cual sería el resultado.
-¿Qué problema?- susurro Lily.
-Chichi recibió una transfusión de sangre humana antes de que pudiera llegar hasta aquí. No sé cómo su sangre va a interactuar con ella, o si va a dificultar el proceso de curación. No es algo que me allá encontrado antes.
Para el momento en que la doctora siguió hablando, Gine tuvo que sostener a una desalentada Lily entre sus brazos. Goku se había recostado contra la pared en busca de apoyo mientras sentía que se quedaba sin aliento.
-Tengo que verla. Ahora.
Los ojos de Goku brillaban y le temblaban las manos ante la cantidad de esfuerzo que tenía que ejercer para mantener a su lobo bajo control.
-Eso no va a ser posible hasta que sea trasladada a la unidad de quemados- dijo la doctora Gold.
-Creo que no me has oído bien. Tengo que ver a mi compañera ahora- los ojos de Goku continuaron fulgurando y su piel se estremeció con la necesidad de cambiar.
La mandíbula de la doctora Gold se tensó brevemente pero rápidamente se recompuso.
-¿Compañera? ¿No crees que ambos sean un poco jóvenes para decidir algo permanente?
-No puedo, ni quiero, cambiar lo que el destino a escogido para mí. Ella es mía y ya sea que vas a llevarme hasta ella o yo derribare esta hospital en pedazos para encontrarla.
Ella permaneció quieta, desafiante, hasta que finalmente dijo:
-Está bien, sígueme- Goku tomo la mano de Lily mientras se disponía a seguir a la doctora, dándole una pequeña sonrisa de tranquilidad.
Entraron en la sala de operaciones y luego pasaron por delante de la mesa en la que había visto a Milk cuando le habían forzado a salir de la habitación. La doctora Gold abrió otras puertas dobles adentrándolos donde había varias habitaciones con revestimiento de vidrio para que aquellos que las ocupaban fueran claramente visibles. Allí había una enorme mesa redonda en el centro de la habitación que parecía servir para lo que Goku consideraría el centro de mando.
Goku tomo una respiración profunda y, aunque había un montón de olores de enfermedad, pulcritud y preocupación, pudo aun así recoger la fragancia de algodón de azúcar de su compañera. Empujo a Lily junto a el a medida que seguía el camino de su esencia, ya no preocupándose por seguir a la doctora. Paso tres habitaciones de vidrio antes de que finalmente estuviera de pie delante de la de ella. Abrió la puerta de la pequeña habitación y dejo que Lily entrara antes que él. Ella corrió a la cama de Milk y de inmediato comenzó a hablar con ella, sosteniendo su mano, acariciando su cabello fuera de su cara. Goku se apartó y observo en silencio, dándole a Lily tiempo con su hija. Su lobo estaba tan inquieto, tan ansioso por estar cerca de su pareja, tocarla y sentir la vida fluyendo en ella. Casi gruño ante la idea de esperar un minuto más. Finalmente Lily se giró a Goku.
-¿Quieres que salga?- el odiaba pedirle eso a ella, pero necesitaba unos minutos a solas con su Luna.
-Si, por favor- su voz era tensa ya que se contenía. Lily asintió, le dio a Milk un rápido beso en su mano vendada y luego salió de la habitación, cerrando la puerta detrás de ella. Por fin eran solo Milk y el. Se acercó lentamente a su cama, con miedo de que el momento fuera solo un espejismo y se evaporara ante sus ojos si el siquiera respiraba profundamente. Pero cuando llego a su lado, ella todavía estaba allí, no siendo un producto de su imaginación, sino de verdad, en carne y hueso.
Goku se inclinó hacia a adelante y rozo suavemente algunos mechones de cabello fuera de su rostro envuelto en vendaje. Puso su nariz tan cerca de su cuello como le fue posible sin tocarla y respiro su aroma en profundidad. Su olor era como un bálsamo, acaricio a su lobo, calmándolo y ayudándolo a aclarar su mente del miedo que había sido su compañero constante desde que había sentido el miedo y el dolor de Milk a través de su vínculo. Luego la beso en los labios con tanta ligereza que apenas sintió su calor y susurro su nombre.
-Milk- primero en voz alta y luego a través de su vínculo. "Milk, por favor, escúchame, mi amor, despierta para mí". Goku no sabía si podía ayudar, pero tenía que intentarlo. Después de esperar varios minutos, se dio cuenta de que ella no iba a despertar, al menos no en ese momento. Oyó la puerta abrirse detrás de él y se volvió para ver a la doctora Gold y Lily esperando pacientemente.
-La vamos a trasladar a la unidad de quemados, su amiga también está ahí. Las dos tendrán que someterse a múltiples desbridamientos para eliminar la piel muerta de modo que la nueva por debajo de su piel se pueda curar- les explico la doctora Gold.
-¿Puedo quedarme con ella?- pregunto Goku, sin apartar los ojos de Milk.
-Puedes visitarla, pero no puedes permanecer en la misma habitación que ella. Existe un riesgo demasiado grande de infección.
A Goku no lo gusto su respuesta, pero quería lo mejor para su compañera. Fuera lo que fuera que necesitara su cuerpo dañado para sanar era lo que él quería para ella.
-¿Cuándo cree que vamos a saber si la sangre humana va a afectarla, o como la afectara?- pregunto Goku a la doctora.
-No hay manera de saberlo, Goku. Sé que no es lo que quieres oír. Durante los próximos días, mientras su cuerpo empiece a sanar, su sangre lobuna debería aumentar la velocidad de ese proceso. Si no es así, entonces sabremos que, posiblemente, la sangre humana está obstaculizando el proceso.
