Gracias a:
jailys-sama
ichi-kia-chan
nessie black 10 Frany H.Q
Gracias por sus comentarios, lamento que el pasado haya sido tan corto pero como ya muchos en el grupo: Mis Fics Ichiruki de Face saben mi jefe estuvo de pesado mirando que hacia.
Gracias a los que la han puesto como historia favorita y la siguen, a los que me leen sin dejar comentarios tambien mil gracias.
**Aclaraciones**
-Es una adaptación de la pelicula "She's all that".
-Los personajes son del troll Tite Kubo.
-La historia no se apega totalmente a la película.
-No intento ofender a los raperos y su ropa
Disfrútenlo ...!
Alguien Como Tú
capitulo 5
"Ashido y Rukia"
Pvos: Kurosaki Ichigo
...
Ese día en la fiesta Rukia se veía realmente hermosa, nunca creí que con un poco de pintura y un vestido que resaltara su cuerpo la llevara a ser una chica que te tiene babeando, ni si quiera Senna a removido sentimientos como los que ahora le tengo a ella.
Sus ojos, sus labios, sus enormes pestañas y ese ceño fruncido que me hace recordarme a mi mismo.
Rukia será la reina del baile, de eso me encargo yo.
Apenas llegue a casa necesitaba hablar con Uryuu pero mis atolondradas hermanas me hicieron la santa inquisición.
—¿Besaste a Rukia? —pregunto Karin apenas me vio cruzar el umbral.
—No.
—¿Qué? —se quejo Yuzu desde la cocina—. Se suponía que ese era el plan.
—¿Qué plan? —me detuve al pie de las escaleras y las dos se acercaron a mi.
—Que hoy seria la velada perfecta.
—¿En una fiesta de adolescentes borrachos?
Yuzu y Karin se miraron confundidas como si ellas hubiesen esperado algo más entre nosotros.
—Creíamos que la rechazarías ir a la fiesta y se irían a un restaurante.
—Es solo una amiga, quiero que se integre en la gente de su edad y deje de estar en su jaula.
—¿Solo una amiga? —pregunto muy decepcionada Karin, enarco una ceja y frunció los labios molesta.
—Ichi, es más que eso. —apunto Yuzu.
—Ustedes dos están mal. Ella es mi amiga.
—A otro perro con ese hueso. —bufo Karin— La amas Ichigo y ella te ama.
—No digan tonterías. —entre cerré los ojos—. No me gusta.
—Miéntete a ti Ichigo idiota, a nosotras no, la miras de una forma especial, ni si quiera a Senna mirabas así, jamás fuiste tan atento con ella.
—Tonto. —me miraban como si hubiera cometido un crimen.
Se fueron echando chispas, subí corriendo a mi habitación, abrí al puerta de golpe y la cerré de un portazo, odio esto, odio sentir esto por Rukia, odio la forma en que me mira, su sonrisa, su cabello, sus ojos.
Me recuesto en mi cama boca arriba y pego la almohada a mi rostro, quiero gritar o golpear algo pero eso seria mas infantil que admitir que la amo, yo no la amo, es simple atracción, eso es todo, con un beso quizás se me quite, eso me pasa cuando tengo ganas de besar a una chica, aunque jamás me había puesto tan mal y mucho menos jamás había odiado a alguna de ellas. Siempre era al revés.
Quiero terminar esta apuesta pronto.
Saque mi celular de mi pantalón y marque a Uryuu. Espere a que sonara y finalmente contesto.
—Dime por que le estas haciendo esto a Kuchiki.
Genial, otra molestia.
—Si Uryuu llegue bien a mi casa ¿Y tú?
—Déjate de tonterías, dime, ¿Qué vas a ganar cuando le rompas el corazón a Rukia?
—Ella no tiene ni la menor idea y mas te vale que no se entere, además lo estoy haciendo por su bien.
—¿Por su bien? —jamás le había escuchado tan molesto y mucho menos hablar tanto, siempre fue muy cortante— ¿Enamorarla es algo por su bien?
—Ella no esta enamorada.
—Te lo dijo Ashido en la fiesta ¿No? Estaremos borrachos mas no ciegos Ichigo, se nota que ella te interesa y mucho mas de lo que quisieras admitir y se nota que ella esta caminando en un hilo frágil por ti, ella esta mas que enamorada y no se me hace justo lo que haces.
—Estas equivocado.
—¿Me vas a decir que aun te interesa Senna?
—No. simplemente, no tengo interés por nadie.
—Eres un imbecil y te juro Ichigo si llegas a lastimar a Kuchiki…
—¿Es que acaso te interesa ella? —me estaba empezando a enojar, nadie es digno de Rukia y menos Uryuu— ¿No tienes ya a Orihime?
—Imbecil, hago esto por que Kuchiki es amiga mía y de Orihime, amo a Orihime más que a nada y es tiempo de que tú te vayas alejando de Rukia por que tú o ella saldrán muy lastimados.
Colgó.
Uryuu es un idiota.
Le marque a Kensei, el chico que hace trabajos por dinero, le pedí que me hiciera todo tipo de propaganda…
—¿A nombre de la linda chica de hoy?
—Rukia, Rukia Kuchiki.
—De acuerdo, haremos la propaganda y daremos… —se quedo pensativo un momento— Que te parece un león como su mascota.
—Conejos. A ella le gustan los conejos.
—De acuerdo. Mañana por la mañana la escuela estará llena de carteles para Rukia. Pero, te puedo pedir un favor si no es mucho.
—Claro.
—¿Me podrías presentar a Mashiro?
—¿Te gusta?
—Mucho, quiero invitarla al baile, además faltan cinco meses para ello. Quiero por lo menos acercarme un poco a ella.
—De acuerdo.
—Bye.
—Bye.
Todo el fin de semana me la pase encerrado, no quería hablar con nadie, no quería ver a nadie pero el domingo mi padre me sermoneo desde el otro lado de la puerta que ya se tardaron en contestar las universidades a las que él me había inscrito. Es horrible que quiera controlar mi vida, quiero ser arquitecto más no un aburrido doctor.
El lunes al fin llego y el momento de ver la propaganda estaba en puerta. Baje de la camioneta cuando llegue al colegio y me apresure a entrar, por todos lados se veían carteles con el nombre de Rukia, incluso su foto estaba, alguien le tomo alguna en la fiesta del viernes y le quedo bellísima, los chicos de Kensei repartían folletos y botones.
—¡Ichigo! —alguien me llamo, me volví a ver y era Senna, venia en uno de sus famosos mini vestidos pero venia llorando—. ¿Me puedes explicar que es esto?
Señalo los enormes carteles que cubrían una considerable parte de la escuela.
—Son carteles de Rukia.
—Ya hable con esa maldita enana y me dijo…
—¡Jamás le vuelvas a llamar así! —me miro boquiabierta.
—Como que esa enana te importa demasiado o ¿No?
—Eres una persona despreciable, aléjate de ella y de mí, ya nadie te quiere Senna.
—Ichi, no digas eso —tranquilizo su voz y ahora me hablaba dulcemente— De hecho, —trato de abrazarme pero retrocedí— quería saber si aun tenemos oportunidad.
—No, Senna, ya no me interezas.
La deje con la palabra en la boca y me aleje de ella, entre a mis clases pero en todo el día no vi a Rukia. Espere verla en el estacionamiento pero Ashido me andaba buscando; hoy seria el partido en nuestro equipo de futbol y yo lo habia olvidado por completo, hastiado de enojo camine a rastras hasta el campo de juego.
Honestamente no tenia ganas de jugar y se noto en mi desempeño, falle cinco goles y por poco meto un autogol.
Al final perdimos tres a uno.
Me metí a las duchas de la escuela, deje que el agua tibia me relajara, me siento muy molesto con todo, estoy empezando a creer que algo malo, realmente malo terminara con todo esto y se que arrastrare a Rukia en todo esto, no quiero lastimarla, exijo que todo el mundo se aparte y que no la lastime y la persona que esta mas unida a ella le causara un daño fatal.
Sali del baño con una toalla amarrada a mi cintura y me cambie, estaba listo para irme cuando Uryuu paso detrás de mi con una toalla en su cintura y otra alrededor de su cuello.
—¿Qué te paso Ichigo?
—No se Uryuu. —suspire aun inmerso en mis pensamientos
—¿Tal vez no será el síndrome de abstinencia? —dijo en tono burlon Ashido que estaba detrás de mi en una de las bancas de los casilleros de las duchas.
—¿Disculpa? —le mire furioso, estaba empezando a perder la paciencia con este pendejo.
—Bueno, no se cuanto pero hace tiempo que no tienes sexo ardiente y alocado don Senna. Y si, se pierde la concentración. O estas pensando ya que Senna esta libre quieras otra vez con ella.
—Ella ya me da asco. —conteste ignorándolo, cerré mi casillero y tome mi mochila
—A no ser de que ahora quieras hacerlo con Rukia. —insistió Ashido en joderme el día
—No es para tanto.
—Si tu no quieres entonces deberías dejarme, por que la verdad esa noche en la fiesta estaba su trasero tan…
—¡JAMAS LA TOQUES!
Me lance de bruces hacia él y casi tropiezo con algo que había en el suelo, lo avente haciendo que cayera de espaldas contra un casillero, le logre dar un puñetazo en la boca e iba directo a tomarle del cabello pero alguien me detuvo por la espalda, eran Shinji y Tsukishima quienes me tomaron con fuerza, Uryuu se interpuso entre Ashido y yo, a él lo sostenia Keigo y Mizuiro.
—¿Qué te pasa Ichigo? Por tres años has hecho que todos te veamos tan perfecto como un Dios. ¿Pero que crees? —me señalo con odio—. Esta es una apuesta que ya gane. Vas a hundirte idiota y a Rukia la perderás.
Jamás he tenido a Rukia, eso lo se pero aun así me podía permitir estar al rededor de ella, contemplarla. Ella será mi más anhelada utopia, mi historia perfecta que jamás existirá. Al salir de la escuela con mi enojo por los aires maneje hasta la casa de Rukia, no dejare que Ashido le diga a Rukia lo de esta puta apuesta, si nunca hubiera aceptado esto en este mismo instante estaría con Senna teniendo una nueva relación y no aquí idiotizado por Rukia, queriendo probar sus labios y soñando con tenerla entre mis brazos y que me quería. Odio esto, me arrepiento de la apuesta, me arrepiento de Senna y sobre todo me arrepiento de haberme enamorado de Rukia por que se que jamás la tendré, ella nunca será para mi y me merezco esto, merezco sentir este dolor y esta rabia por ser tan vil con mi pequeña enana.
Maneje hasta su casa, necesitaba decirle la verdad de todo, espero y me perdone.
Toque la puerta y salio el padre de Rukia, traía un libro en mano, ¿Es que nunca deja de leer? Un padre que lee mucho ha de ser peligroso, bueno, si lee las nuevas novelas literarias que hay llenas de cosas pervertidas como la de 50 sombras me daría miedo vivir bajo el mismo techo que el señor.
Sus ojos grises como y fría me examinaba de arriaba para abajo. Le hable de nuevo de esa forma tan formal.
—Buenas tardes señor —hice una reverencia— ¿Se encuentra Rukia?
—Esta pintando, no le gusta que le molesten cuando lo hace.
—¿Cree que se molestaría si va a hablarle usted? Tengo algo muy importante que decirle.
—¿Es una propuesta de matrimonio? —¿Qué?—. Por que si así lo es tengo una escopeta y la estrenare en tu cabeza.
Por primera vez en toda mi vida me sonroje, un calor inmenso se apodero de mi, me sentía nervioso, todo el cuerpo me temblaba y mas con esa mirada asesina, ya veo de donde Rukia saca ese lado tan aterrador. Como cuando golpeo a Senna, me dio miedo y orgullo, pero esto es distinto.
—No señor no es asi.
—¿Crees que mi hija no es suficiente como para casarte con ella?
—N-no, digo —balbuce—, ella es perfecta, es hermosa, inteligente, ruda pero, es mi amiga.
—¿No son novios? —cruzo los brazos.
—No.
—De acuerdo —sonrío—. Aun así no te la lleves pronto.
Salio de la casa dejando la puerta abierta, tanteo los bolsos de su pantalón y me miro con aun ese profundo gris aterrador.
—Cuando estoy fuera las puertas deben estar abiertas, iré por algo a la tienda y como se que no habrá nada iré al súper, dile a mi hija que tardare. Esta en el sótano.
Su padre era igual de raro que él, entre y cerré la puerta, bajo las escaleras había una puerta que tenia un letrero que decía: "Aléjense" tenia a su alrededor conejos enojados, toque la pintura y sonreí como un idiota. En ocasiones Rukia es muy tierna e inocente. Abrí la puerta con delicadeza, el lugar estaba totalmente oscuro, falto de vida y de luz. Empecé a bajar por las escaleras cuando la voz de Rukia se escucho como un eco musical.
—No pueden entrar.
Seguí bajando las escaleras, no eran muchas y cuando llegue al pie de esta una Rukia ceñuda volvió a mirarme molesta, pero cuando se percato que era yo sus enormes ojos se agrandaron en confusión y sorpresa, me dedico una media sonrisa y siguió su trabajo. Una tabla ovalada llena de miles de colores y un pincel sucio y desgastado eran suertudos de estar entre sus finos y pálidos dedos. Una diadema negra jalaba hacia atrás su cabello azabache, incluso su mechón que siempre esta travieso entre sus ojos no estaba, se veía hermosa; aun después de solo vestir con unos jeans enormes y una camiseta gris agujerada.
Era un cuadro enorme, lleno de olas de mar, pasando su ciclo desde como se forma hasta como se extingue entre las demás, al centro la foto a escala de grises de una hermosa mujer idéntica a Rukia, solo que mayor y de cabello mas largo.
—Es sorprendente. ¿Es tu mama? —murmure.
—Si, también fue artista, —contemplo el cuadro melancólica— era fotógrafa.
—Es hermosa.
—Bueno, —se recargo de lleno sobre su silla— no todo se hereda.
—¿De que murió? —era lógico que ella ya no estaba así o sus ojos no estarían a punto de humedecerse, se lo que es esa mirada, es cuando uno pierde lo mas grande del mundo. Una madre.
—Leucemia. —siguió observando el cuadro. Evito mi mirada y yo también mire el cuadro para no incomodarla—. ¿Te digo una parte extraña? Creo que no pude llorar ese día. Recuerdo el funeral y después de ello fuimos a casa de mi abuelo, Koga se sentó en su enorme silla conmigo en sus piernas. Y recuerdo que sabia que ya nada volvería a ser lo mismo.
Me vi a mi mismo, cuando me encerraba en mi cuarto a llorar y preocupaba a mi padre y sobre todo mis pequeñas hermanas. La idea de pensar en una Rukia de corta edad, vestida de negro y tan triste que las lágrimas no salían me enojo y me lastimo. Ella no debe llorar, ella no debe llorar por causa mía nunca.
—No puedes seguir haciendo esto.
—¿Asiendo que?
—Alejándote de los demás. Encerrándote con veinte cerraduras en la puerta
—¿Así que yo me alejo? —curvo sus labios molesta, se levanto de la silla y camino hacia una mesa donde había miles de botes, tubos de pintura y pinceles—. Al menos yo tomo decisiones y es más de lo que tú haces.
—Yo tomo decisiones. —me defendí. La seguí hasta quedar a poco espacio de distancia entre ella y yo.
—¿A si? —pregunto sarcástica— ¿En donde vas a estudiar la universidad? Fui a la oficina del consejero y vi tu nombre con unas letras enormes abajo que decía: Aun no se decide. —mierda— ¿Qué harás?
—Hay cosas que no entiendes. —genial, venia a verla para encontrar paz y ella como siempre me somete a sus huracanes emocionales—. Mi padre es estricto.
—Explícamelo. —sus manos pasaron por mi pecho y me miraba tranquila, atenta a escucharme.
—Mi padre también estudio donde tu y yo. Los mejores años de su vida, según dicen. Y desde que yo llegue a estudiar… —estaba empezando a levantar la voz y Rukia me miraba igual, como si soportara mi enojo y mi dolor—. Hay una foto mía en su oficina, yo tenia cinco años, es un zoológico o algo parecido yo estoy sobre sus hombros con una playera de la preparatoria.
—¿Y?
—Es algo enigmático. —me queje muy molesto— Lo escucho decirlo a cada momento, "Piensa en una carrera Ichigo" "Piensa en un futuro" pero lo que el quiere decir es: "Piensa en mi carrera" "Piensa en mi futuro"
Solté sus manos de mi e iba a marcharme echando maldiciones por lo bajo pero Rukia me tomo de la mano y me trajo de nuevo a ella, con una mano le tome la cintura y ella también tomo la mía mientras nuestras otras manos se aferraban a no soltarse.
—¿Estas escuchando lo que dices? —bufo— ¿No ves la suerte que tienes? Puedes ir a Estados Unidos, Francia, Las islas marías a estudiar el calor, —me estaba regañando y se veía que estaba escuchándome realmente y que yo le importo— el punto es que tienes dieciocho años y tienes que tomar tus decisiones.
Estaba gritándome y se puso roja de coraje, es tan hermosa cuando se enoja. Sonreí embelesado por su belleza y su griterío le solté y puse mis manos alrededor de su pequeño y fino rostro, mire esos ojos orgullosos y le mire con dulzura.
—Si, si, así es. Tranquila, espera Picasso.
—¿Qué me dices de ti?
—Créeme trabajo en eso. —sonrío sin quitar sus ojos de mi.
—¿Oye, eres tan gritona siempre?
—Pues tengo mis momentos. —hizo un mohín. Nos miramos apenas unos segundos, sus ojos brillaban— ¿Para que viniste aquí Ichigo?
Sabia la respuesta, claro que la sabia pero, he avanzado tanto con ella, nuestro vinculo cada día es mas fuerte, no pienso decirle la verdad, al menos no hasta que sepa que es lo que ella siente por mi y yo descubra que es lo que siento por ella, aunque tengo un nombre para lo que siento pero no quiero, no aun, tengo miedo de echarlo a perder todo.
—Lo olvide. —mentí sin apartar el castaño de mis ojos a los amatista de ella.
Me acerque de nuevo a ella, quiero saber si…
Le tome de la cintura, la atraje hacia mi, incline mi rostro hacia ella y Rukia se puso de puntitas acercando sus labios rosas a los míos, sentí el roce de nuestras narices e incluso su respiración contra mi boca, estaba a solo unos milímetros de cumplir mi mas anhelado sueño, besarla.
Pero algo nos detuvo de nuevo.
—¿Tu pusiste mi nombre en votación? —pregunto una curiosa Rukia abriendo delicadamente sus ojos hacia mi, abrí también los míos y comenzamos a apartarnos el uno del otro.
La maldita apuesta, odio esto, quiero decirle la verdad pero la idea de que ella me odie y se aleje de mi me horroriza aun mas, imbecil el que dijo: La felicidad del ella a mi me hace también feliz. Ella no seria más feliz con nadie si no conmigo y yo no soy más feliz sin ella.
—Ichigo te quería hablar sobre el baile y…
—Tengo algo que hacer. —bese su cien—. Me voy.
—Quería hablarte de eso.
Subí apenas unos escalones y le volví a mirar.
—Si pero, mi padre me pidió algo que no me puedo negar.
—¿Ahora?
—¿Te llamo luego?
—Claro.
—Esta bien, lo hare.
Subí por las escaleras y me fui directo a mi casa, todo el día me la pase encerrado y ni siquiera me di cuenta de que ya había anochecido, me acosté en mi cama y dormí placidamente y tuve la peor pesadilla de mi vida.
Se suponía que estaba en la telenovela de Ginjo y el estaba recostado en un sillón con su patética ropa de rapero.
Estaban ahí también Senna y Rukia parecía que platicaban.
—Hizo una apuesta —platicaba conmigo— ¿Por qué esta tan enfadada? ¿Cuál es su problema? ¿No le gusta su costoso maquillaje o su popularidad nocturna? ¿Qué sucede?
—Ese no es el punto por que estoy enamorado de Rukia
Pero ellas se acercaron venían como si fueran grandes amigas de toda la vida, Rukia se veía distinta se vestía como Senna y eso me puso en shock.
—Tengo que reconocértelo Senna, —se tomaron de la mano— Ichigo hizo exactamente lo que dijiste.
—Claro que si, es mi creación. —me dedicaron una sonrisa sensual— Págame.
—Oh, claro. —Rukia saco dinero del escote de su vestido y se lo dio a Senna.
¿Qué? ¿Rukia aposto?
—Rukia, Rukia, aguarda. —trate de acercármele pero Ginjo se interpuso.
—Oye, aguarda. —me detuvo tomándome del brazo.
—Además —Rukia me miro con burla— tuvo sus buenos momentos. "Tus ojos son muy hermosos"
Ambas se echaron a reír.
Ashido apareció detrás de Rukia, la abrazo poniendo sus asquerosas manos en su cintura, ella echo la cabeza hacia atrás y él aprovecho para besarla con pasión.
—¡No!
Desperté gritando, Ashido y Rukia es una mala combinación, Ashido nunca podría quitarme a Rukia.
