Hola! Espero saber sobre vuestra opinión de la historia aunque realmente lo que espero es que la disfrutéis.

Un saludo.

...

Me debí quedar dormida meciendome afuera. No tenía fresco ni nada, me di cuenta de que me habían puesto una manta.

Me removí aprovechando lo cómoda que estaba.

Oí la puerta de la terraza abrirse y después unos pies corretear. Seguidos por otros pisotones más sonoros.

-Anda no corrais... Que me ha pedido vuestra mamá que os ponga las sandalias.

jijiji se oía a las pequeñas correteando.

Decidí ayudar a Castle. Me levanté rápido cuando vi que las niñas se acercaban a mí y las encerramos, cogiendo cada uno a una. No paraban de reírse de su rebeldía.

-Gracias Kate, estas pequeñas me estaba tomando el pelo. Dijo cariñosamente.

-Vamos a calzar a estas canijillas. Dije haciéndolas cosquillas.

-¡No! Gritaron riéndose.

-¿No queréis calzaros?

-¡No!

-¿ Queréis ir a la playa?

-¡No!

-¿Queréis un caramelo?

-No. Siguieron contestándose riéndose. Mientras les seguía el rollo ya estaban ambas calzadas, muy ocupadas en seguir diciendo que no.

-Pues ya estáis , vamos a ver al resto, que ¡vamos a la playa! Dije alto poniendo una entonación que sólo usaría para mis sobrinos.

-¡ Plaaayaaa! Contestaron felices.

Me levanté y antes de seguir adentro a las niñas, me paré a hablar con Castle, necesitaba de algún modo agradecerle todo.

-Castle, yo.. No sé como agradecerte todo... Fue a hablar pero le tapé la boca... No tenías porque venir aquí pero estás, no tenías porque apoyar en este berenjenal y aquí estas.. Gracias.

Castle se quedó callado un poco asustado pero acabó asintiendo con la cabeza. Supuse que era su forma de aceptar mis palabras.

Nos dirijimos hacia la casa cuando Castle dijo:

-¡Vamos a la playa! Imitando mi voz riéndose de mi.

-Lo dijo el adulto. Le respondí.

-¡Tata no seas enfadicaaa! Siguió poniendo una vocecilla aguda.

Le cogí de la oreja y tiré para abajo, solté rápido porque tampoco quería hacerle daño.

-Abusona. Repuso poniendo morritos. - Ahora ya en serio, no es que no te imaginaba como madre, que si lo hacía, pero tienes que verte con tus sobrinos.. Estas echa una total mama Kate.

No contesté y entré en la casa, no quería pensar en las palabras de Castle, no sabía si me estaría metiendo en terreno cenagoso.

Dentro todo estaba superrevuelto. Por un lado los cuatro pequeños haciendo de las suyas, mi hermana no estaba y TJ estaba sentado en una silla mirando a la pared.

-¿ Estáis preparados? Les pregunté medio gritando.

El descontrol de los niños corriendo por todos lados no se apaciguó como esperaba.. Ni caso.

-Alex, Jimmy aquí vamos.

Ese grito fue bastante más desafiante. Ya estaba al punto de ponerme a tratarles como sospechosos.

Me estaba poniendo nerviosa porque no paraban de tirar juguetes y hacer un estropicio. Castle me miraba sin saber que hacer. Noté como la vena de mi frente empezaba a sobresalir.

-¡Niños, ya!

Quizás las palabras no fueran mucho, pero mi tono les debió asustar porque se pararon y vinieron a mi cabizbajos.

-Vamos a recoger y nos vamos a la playa...vamos a recoger. Dije indicando los juguetes.

TJ ni se había inmutado, seguía sentado ausente. No supe que hacer, le deje estar y subí por si mi hermana necesitaba algo.

-¿Te queda mucho? Pregunté subiendo las escaleras.

-Ya, ya estoy.. Me la encontré de cara limpiándose las lágrimas.

-¿Has hablado con TJ? La susurré.

-No quiere hablar.. Creo que hay que darle unos días, no le quiero forzar.

-Vale, entiendo. Pues vamos a la playa. ¿Conduces tú?

-Te guío mejor.

En unos minutos ya estábamos rumbo a la playa. Castle iba en la fila de atrás con los gemelos que no le paraban de molestar aunque se le veía bastante entretenido. Atrás del todo iba TJ con las niñas. Los tres iban adormilados y para cuando llegamos a la playa ya estaban dormidos como troncos.

Nos costó un poco despertarlos y que no bajaran como unos cascarrabias a la playa.

Nos embadurnamos de crema, ninguno éramos especialmente moreno y el sol pega muy fuerte en esa zona.

Miré a Castle que les echaba crema a las niñas. Mas que echarles crema parecía que las pintaba la cara, poniendo estrellitas, puntitos mientras las gemelas se reían.

Me quedé un poco embobada mirándole...hasta que alguien me dio un golpecito en el mentón.

-Que se te cae la baba... Dijo mi hermana de broma.

-Tonta, a mi no se me caía nada. Realmente sabía que si, pero no iba a decírselo a mi hermana con él a escasos metros. Verle tratar a mis sobrinos con tanto cariño le sacaba una de las facetas que más me gustaban de él y cualquier persona se podría sentir atraída por alguien así.

Cuando volví a tierra, me di cuenta de que ya estaban camino a la playa y yo seguía al lado del auto.

Fui trontando hasta ellos que se rieron de mi empanamiento.

No había nadie en la playa por ser una mañana entre semana así que se podía disfrutar de su gran terreno de arena, de las olas.. era perfecto.

Monté con Castle la sombrilla y pusimos unas sillas y desplegamos las toallas y todo tipo de juguetes de los peques.

Mi hermana y los gemelos fueron rápidamente al agua.

-¿Traes bikini? Me preguntó Castle -¿ Podrás manejarlo? Le contesté de broma.

-¿ Podrás manejarme tu a mí? Contestó acercándose muy peligrosamente.

-Tataaaa, castillo. Me dijeron las gemelas interrumpiendo el momento.

Me quité la ropa bajo la atenta mirada de Castle que parecía un niño en busca de un caramelo. Por ello, le tiré mi camiseta a la cara y no le dio ni tiempo a reaccionar. Cogí los cubos con ellas y me fui al borde del agua contorneando mis caderas de forma que sabía que iba a tentarle, puse una sonrisa gatuna porque me hacia sentir "poderosa" saber el efecto que tenía en él. Oí un murmullo de su parte. -Esta mujer me va a volver loco.

Reí y me senté con las niñas a hacer un súper castillo.

Me di cuenta de que había dejado a Castle sólo con TJ. Estuve mirando hacia ellos cada poco tiempo por ver si pasaba algo. TJ no se había querido bañar y ni siquiera se había quitado la ropa. Estuvieron un buen rato mirando el mar, aunque también pillé a Castle mirándome y luego conversaron pero tampoco pude prestarle mucha atención porque las gemelas me estaba embadurnado.

Nuestro castillo estaba un poco de capa caída, no eran mi fuerte.. La verdad es que de pequeña siempre acababa haciendo hoyos porque los castillos no se sostenían .

Me salvaron los gemelos que salieron del agua con mi hermana y quisieron ponerse a ayudar.

Me metí al agua para entre otras cosas quitarme todo el barro, dejándoles bajo la mirada de mi hermana que se había unido al grupo de la sombrilla.

Me puse a hacer el muerto aunque no duré mucho porque había el oleaje justo para que con cada ola me tragase medio mar. Llamé a TJ porque sabia que le gustaba cuando la mar estaba así.

Se hizo el remolón pero con unas palabras de Castle se vinieron ambos a las olas.

Mi corazón latió fuerte, tenía ganas de llorar de alegría de cómo podía haber conocido a alguien como Castle.

En nada estuvieron conmigo y estuvimos saltando largo rato, las olas nos arrastraban y dábamos volteretas en el agua.

En una de ellas acabé en el rompeolas tras llenarme de tierra y de todo, fue un súper revolcón. Al levantarme vi a TJ riéndose , casi me vuelvo a caer porque estaba un poco débil, cuando no sabes si estas de pie o del revés.

Cuando volví con ellos se acercaron a mí.

-Has volado tata, dijo medio riéndose.

Le cogí de los sobaquillos y le lancé por haberse reído de mi, el se intentó resistir mientras se reía.

Entonces noté que era yo la que estaba siendo cogida por detrás. Intenté resistirme, pero ya estaba siendo lanzada.

-Eres una abusona, los chicos somos minoría y nos tenemos que ayudar. Dijo Castle riendo.

-Me vengaré, de los dos.

Los tres nos reíamos y seguimos pasando el rato. TJ estuvo un rato abrazado a mi como una lapa y nos estuvimos haciendo aguadillas. En una de ellas vi a Rick totalmente desprevenido y lanzando una sonrisa maliciosa a TJ sumergí con fuerza la cabeza de Castle.

Cuando ya creí dar todo por concluido, sentí que algo me tiraba del pie.

El muy malvado se agarró de mi pie y me metió con él al agua. Había sido todo una trampa.

Forcejeamos un poco y al salir estábamos muy pegado el uno del otro. Con la respiraciones agitadas, lo único que quería hacer en ese momento era besarle, nos mirábamos a los ojos sabiendo que queríamos lo mismo... Pero sabia que no era el sitió idóneo con todos mirando. Aproveché y le hice otra aguadilla y esta vez si que escapé.

TJ se reía y supe que todo había merecido la pena por haberle sacado un poco de alegría.

En eso llamó mi hermana para que nos volvieramos a echar crema y salimos del agua.

Noté a Castle un poco ausente, una vez que nos untamos la crema, en vez de meternos mi hermana sugirió que diésemos un paseo. Castle decidió quedarse allí con los niños y las niñas y mi hermana nos fuimos a andar a orillas del mar.

Las niñas iban delante nuestra hablando la una con la otra .

-Katie, ¿de verdad me vas a decir que no sientes nada por Rick?

-Yo... Es complicado.. Me limité a decir.

Mi hermana me miró levantando la ceja.

-Tengo miedo.

-¿De qué? A ver no le conozco menos por lo que me cuentas de él, pero me parece un buen hombre.

-Tengo miedo de mí. Contesté con mucho esfuerzo. -No quiero estropear lo que tenemos y sé que en algún momento la cagaré y no tenerle cerca.. No quiero.

Mi hermana me miró con pena, entre todas las miradas que me esperaba quizás esa fuera la que menos, ella había perdido a su marido y yo la decía sandeces.

Me pasó su brazo por el mío y me dijo en bajito.

-Kate, imagina que le pasase algo como a Alex...te ibas a estar arrepintiendo el resto de tu vida de no haberle permitido entrar... Yo te he visto con otros chicos pero nunca te he visto como con él. Ni he visto a nadie que te mire como él.

No supe que decir, sabía que llevaba razón. En silencio ambas llorábamos: mi hermana recordando a su marido y yo de impotencia.

-Me encantaría que mamá estuviese aquí, ¿sabes lo que te diría?

-Te lo dije. Dijimos juntas riendo y llorando a la vez.