MR. & MRS. TOMARI
Drabble #7: "El Libro Azul"
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¿Lo guardaste durante todo este tiempo?
¿Y enserio funcionaron esos consejos?
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El sonido de una risita atrajo la atención de Kiriko, quien se asomó por el marco de la puerta que daba a la sala principal donde su primogénito de 10 años se encontraba.
― ¿Eiji…? ― Llamó. ― ¿Qué es tan gracioso? ― Interrogó empezando a acercársele.
El niño finalmente notó la presencia de su madre, y apartó su vista de aquellas hojas. Y su atención se volvió a la mujer. ― Oh, Hola mamá ¿qué ocurre? ―
― ¿Qué estás leyendo? ― Volvió a pedir torciendo su cabeza en un intento por descifrar aquellas letras.
Eiji jugueteó con el libro en sus manos y sonrió. ― Es un libro que encontré en la caja de cosas viejas de papá que me pediste que limpiara ― Respondió tranquilo.
Eso aumentó el interés de Kiriko. ― Oh, ¿de verdad? ― Tomó el libro en sus manos y leyó la portada del mismo. "Siete Consejos Para Convertirse En Un Chico Genial" La mujer dejó escapar una pequeña risa. ― No puedo creer que aún lo tenga ― Musitó sin desvanecer aquella sonrisa.
Eiji se extrañó. Su mamá era una persona de pocos gestos y esa sonrisa burlona empezaba a ponerlo nervioso. ― ¿Acaso este libro le pertenece a mi papá? ― Inquirió el niño con curiosidad.
Kiriko se llevó una mano a su boca para recobrar la compostura. ― Algo así… ― Respondió tranquila. ―…Recuerdo que lo usó hace unos once años ―
El niño se giró asombrado.― ¿Antes de que yo naciera? ― Meditó unos segundos. ― Eso quiere decir que lo usó cuando… ―
Su madre asintió. ―… Cuando tu padre era Kamen Rider Drive, en aquellos tiempos que combatíamos contra los roidmudes ―
Ambos se acomodaron en el sofá más grande y continuaron su charla.
― Recuerdo que tu padre quería aumentar de nivel utilizando el Type Technique ― Empezó a relatar mientras miraba a la nada. ― Sin embargo ese type requería de una persona genial ― Volvió a sonreír. ― Como siempre tu padre resulta ser algo lento, pero al final logró descubrir aquel poder con su propia genialidad ― Finalizó con orgullo.
Eiji seguía atento al relato y emocionado con el mismo. ― ¡Vaya! Me pregunto si algún día podré ser tan genial como papá ― Musitó con anhelo.
Kiriko sonrió con ternura. ― Estoy segura que sí Eiji… la genialidad Tomari corre por tus venas ― Le animó mientras revolvía su cabello oscuro.
Eiji soltó unas risitas ante el tacto. ― Gracias mamá ― El sonido de un coche estacionándose los alertó. ― ¡Papá ha llegado!― Chilló el niño bajándose del sillón corriendo a la puerta para recibir a su progenitor.
Kiriko suspiró y se puso de pie con el libro en la mano. ― Será mejor que queme esta cosa ― Musitó formando un gesto de desagrado. Apresurándose para deshacerse de aquel "absurdo" libro azul de una vez y para siempre. Después de todo si su esposo Shinnosuke no necesitó de aquellos ridículos consejos juveniles, su pequeño hijo no necesitaba envenenar su mente con esas cosas, de eso estaba segura.
