Disclaimer: Boku no Hero Academia es propiedad de Kohei Horikoshi.

Capítulo VII
Conversaciones

Era de noche. Todoroki caminaba silente rumbo a los dormitorios. "¿Qué habré hecho mal? Fui sincero, pero Uraraka se veía herida. ¿No se supone que la sinceridad lleva a la felicidad?". El chico recordaba lo que había sucedido hace algunas horas. Después de que la castaña se fuera corriendo, Aizawa-sensei les ordenó a todos inmediatamente que se fueran, exceptuando a Todoroki y a Bakugou, y habló con ellos durante bastante tiempo acerca del ejercicio completado. Tras ello, le pidió al protagonista que fuera a verlo la mañana siguiente a la sala de profesores y, que de ser posible, no hablara con Uraraka.

"Parece que mi confesión molestó a Aizawa-sensei. Tal vez… no se permiten romances escolares en UA. Otra cosa extraña es que Bakugou se fue inmediatamente, ni siquiera me insultó". Mientras el solitario chico seguía reflexionando acerca de lo acontecido en el capítulo anterior, finalmente llegó al edificio de los dormitorios.

Al entrar escuchó un ruido, pero al voltear sólo se encontró con Mineta, quien había cambiado rápidamente el canal de televisión.

—Buenas noches, Mineta. ¿Dónde están los otros? —preguntó Shouto.

—Primero Bakugou y ahora él —gruñó Mineta por lo bajo—. ¡Se fueron a dormir! —exclamó.

—Ya veo, ¿y qué estás viendo?

Mineta rápidamente volteó a ver la televisión.

—Es un programa sobre un bote en un gran lago y el bote… eh… navega, sí.

—Es un lindo bote —comentó el de la cicatriz.

—¿No te irás a tu habitación? ¿No tienes sueño? —inquirió Mineta un tanto preocupado.

Todoroki meditó para saber si sentía sueño.

—Sí, un poco. Iré a dormir —anunció el protagonista.

El de la cicatriz se despidió y se encaminó hacia las escaleras. Justo cuando comenzó a subir, escuchó que Minoru exclamaba "¡Al fin solo!". El chico caminó con calma hasta que llegó al pasillo en donde estaba su habitación. Grande fue su sorpresa al encontrarse con Iida y Midoriya parados frente a la puerta de su recámara.

—Todoroki, por fin llegas —habló Iida serio.

—Tenemos que hablar —complementó Midoriya con rigidez.

Ya dentro del cuarto del protagonista, Todoroki se encontraba sentado en el suelo frente a sus amigos, los cuales lo miraban seria y silentemente.

—Muy bien, chicos, ¿de qué querían hablar? —inquirió el semi pelirrojo.

—Todoroki, para mí es muy difícil decirlo, pero estoy tan… tan…molesto contigo —expresó Izuku con dificultad—. ¿Acaso no pensaste en los sentimientos de Uraraka?

—Claro que pensé en ellos —se apresuró a decir el acusado—, por eso lo confesé todo.

—¿Y cómo pensaste que reaccionaría? —interrogó Tenya estoico.

—En mi mente habían dos opciones: Que me correspondería o que me rechazaría —respondió simplemente.

—No, Todoroki. La heriste —habló Iida endureciendo su voz—. Ahora ella está llorando en su habitación y Tsuyu-chan-kun dice que no quiere ver a nadie.

—Yo… no entiendo… —dijo Shouto consternado.

—¡Te precipitaste, arruinaste el plan! Se supone que te acercarías a ella gradualmente, ¡pero ahora lo echaste todo a perder! —le recriminó el peli verde exaltado.

—¡¿Pero qué querías que hiciera?! ¡Monoma me dijo que la iba a besar! —respondió acaloradamente el semi albino alzando la voz y colocándose de pie bruscamente.

—¡¿Y tú crees que ella lo habría permitido?! —le gritó Iida fuera de sus casillas irguiéndose de igual manera.

Todoroki se derrumbó, dejándose caer sobre sus rodillas mientras se apoyaba en el suelo con sus manos.

—Realmente lo he echado todo a perder —sentenció el protagonista abatido.

—Todoroki —habló Midoriya ya más calmado—. Si solamente te quedas aquí lamentándote, no lograrás nada. Tienes que disculparte.

—¿Cómo? Después de lo que he hecho, ni siquiera me atrevería a mirarle a la cara —expresó el hijo de Endeavor desalentado.

—Eso no puede detenerte de hacer lo correcto —insistió Deku.

—Tienes que buscar cualquier medio, cualquier excusa para acercarte a Uraraka y disculparte por lo que has hecho —dijo severamente el de anteojos.

—Sí, tienen razón, chicos. Lo tengo que hacer —declaró el de ojos heterócromáticos levantándose del suelo.

Tanto Iida como Midoriya parecían relajarse ante la respuesta de Shouto y decidieron que ya era hora de retirarse. El peli verde se encaminó hacia su habitación, mientras que Tenya fue a la planta baja para asegurarse de que nadie se estuviera desvelando.

Una vez solo, Todoroki armó su futón y se recostó mirando al techo. "Mañana será un largo día. Tengo que disculparme con Uraraka, sólo así arreglaré las cosas". Justo en ese instante, un grito se escuchó desde los pisos inferiores.

—¡MINETA! ¡¿CÓMO PUEDES INSULTAR A UA VIENDO UN PROGRAMA TAN DESHONROSO?! —retumbó la voz de Iida.

"¿Qué tenía de malo el bote?" fue lo último que pensó Todoroki antes de dormirse.


Era un nuevo día, Shouto se había levantado temprano "Afortunadamente es fin de semana, así que dudo mucho que haya gente desayunando a esta hora. Para su información, son las 8:30 de la mañana. Si se preguntan a quién dirijo estos pensamientos, es a ustedes, queridos lectores". El muchacho no perdió más tiempo y bajó a desayunar y, tal como se lo esperaba, nadie más se encontraba en la planta baja.

Como buen chico japonés, Todoroki desayunó arroz con pescado y otros acompañamientos clásicos de Japón. Una vez terminado, decidió repasar su plan para el día.

"Antes que nada, iré a ver a Aizawa-sensei. Después regresaré a los dormitorios a buscar a Uraraka para pedirle perdón hasta la hora del almuerzo. Luego iré a visitar a mi madre, pero debo tener cuidado de no preocuparla. Cuando regrese, buscaré a Uraraka nuevamente hasta el anochecer.

"Si esto no resulta, el deshonor me seguirá y tendré que huir por un túnel cavado con cucharas, me dejaré crecer el cabello, cambiaré mi nombre a María y criaré ovejas."

El adolescente se puso de pie con decisión, lavó los utensilios que utilizó y, para asegurarse de que su plan no tuviera falla, buscó un par de cucharas. Grande fue su sorpresa al no encontrar ninguna.

"¡No hay cucharas!" pensó el joven preocupado "¡Qué va a pasar con mis ovejas!".

En ese instante, una voz lo sacó de sus pensamientos.

—Sabía que te encontraríamos temprano, Todoroki. Debemos hablar —dijo Jirou seria.

El de la cicatriz se volteó y se encontró frente a frente con Yaoyorozu y Jirou, las cuales tenían los brazos cruzados.

—Puedo intuir que se trata acerca de mi confesión hacia Uraraka —respondió Shouto con precaución.

—Intuyes bien, Todoroki-san —confirmó Momo—. Sentémonos para conversar calmadamente.

El grupo de jóvenes fue a sentarse a los sillones junto a un apagado televisor.

—Supongo que te diste cuenta del error que cometiste, ¿verdad? —inquirió Kyouka apuntándolo con una de sus orejas extensibles.

—Sí, apresuré las cosas y por eso herí a Uraraka —contestó el semi albino.

—Pero también causaste otro problema —replicó la peli morada.

—¿Otro problema? —preguntó Todoroki sin entender.

—Todoroki-san, es vergonzoso para mí decirlo, pero desde anoche nuestros compañeros de clase me han dado sus condolencias por haberme enamorado de Bakugou-san —informó Yaoyorozu bajando la mirada.

—Entiendo —dijo el semi pelirrojo con lentitud—. En ese caso, te felicito por tu enamoramiento.

—¡Eso no! —saltó Jirou—. ¡A Yaomomo no le gusta Bakugou!

—¿Qué? Pero si Uraraka y yo lo escuchamos —recordó el de la quemadura extrañado.

Kyouka se llevó una mano al rostro mientras Momo daba un largo suspiro.

—Todoroki-san, sé que mi actuación fue muy convincente, sin embargo, todo lo que dije era mentira. Yo no tengo sentimientos de carácter romántico hacia Bakugou-san —reveló la pelinegra.

—¿De verdad? Estoy realmente sorprendido —musitó el chico alzando las cejas—. ¿En serio no sientes nada por él? Sonabas muy sincera.

—Bueno, he de confesar que me gustaría acercarme más a él para cambiarle algunas de sus actitudes —admitió Creati desviando la mirada.

—Yaomomo, no lo confundas —la reprendió Jirou para después volver a Todoroki—. ¿Cómo es posible que creyeras que era cierto? ¿Acaso Iida y Midoriya no te dijeron el plan?

—Claro que sí. Me dijeron que llevara a Uraraka a la máquina de café del tercer piso en el ala oeste del Departamento de Economía y allí ellos se encargarían de eliminar los celos de Uraraka —narró el bicolor.

Ambas chicas miraron fijamente al protagonista durante unos instantes.

—Tenemos que hablar con Iida y Midoriya —concluyó Earphone Jack.

—¿Eso era todo? —inquirió Todoroki haciendo el además de levantarse.

—No, también queríamos hablarte un poco sobre Ochaco-san —respondió la pelinegra.

—Muy bien, escucho —dijo el joven dispuesto a oír todos los regaños que sabía que se merecía.

—Ella ha estado muy afligida por lo sucedido, tanto que a nosotras, sus amigas, nos es difícil acercárnosle. Por eso te recomendamos que te aproximes cuidadosamente a ella y que, de preferencia, no haya nadie más alrededor —aconsejó Momo.

—Seguiré los consejos y retiro mis felicitaciones —acordó el hijo de Endeavor—. Por cierto, Yaoyorozu, ¿me puedes hacer un par de cucharas?

—¿De té o postre? —preguntó Creati.

—¿Cuáles crees que sean las mejores para cavar?

—Las de postre, definitivamente —dijo Momo creándolas y dándoselas al muchacho frente al extrañado rostro de Jirou.

El chico le agradeció, se despidió de sus amigas (sí, ahora son amigos) y fue rumbo a la sala de profesores, mientras que ellas se quedaron a esperar a Iida y Midoriya.


Todoroki se encontraba frente a la sala de profesores y golpeó la puerta hasta que le dijeron que ingresara.

—¡Oh yeah! ¡Es Todoroki Shouto, el rompecorazones de la clase 1-A! —dijo Present Mic moviendo los brazos como si fuera un dj.

—¡Todoroki! ¡Justo a tiempo! —exclamó Midnight emocionada acercándose rápidamente al chico—. Dime, ¿qué pasa en tu cuerpo cuándo piensas en Uraraka?

—Ustedes dos, cállense y fuera. Hablaré con Todoroki en privado —ordenó Aizawa desde su asiento.

—Aguafiestas —dijo Midnight por lo bajo saliendo de la sala.

—Dadzawa ataca de nuevo —susurró Present Mic con una gran sonrisa al salir.

Shouto agradeció que no hubiera ningún otro profesor en la sala en ese momento y se fue a sentar junto a Aizawa.

—Aquí estoy, sensei. ¿Qué quiere decirme? —inquirió el de ojos heterocromáticos.

El adulto cerró su libreta de gatitos, inspiró hondo y encaró al muchacho.

—Cuando acepté ser profesor en UA, jamás pensé que tendría que discutir sobre estos temas, pero después de tu pequeño show de ayer simplemente no puedo ignorarlo —empezó a hablar Aizawa.

—Ya sé a qué se refiere, sensei, mis amigos me hablaron de ello. Apresuré las cosas al confesarme tan luego y eso hirió a Uraraka —contestó Todoroki.

—No, Todoroki, Uraraka está herida porque la avergonzaste frente a todos sus amigos.

—¿La avergoncé? —cuestionó Shouto sorprendido.

—Sí, no tan sólo la presionaste al decirle lo que tú sentías por ella frente a un gran grupo de personas, sino que revelaste que Uraraka tenía sentimientos hacia Midoriya que no eran correspondidos.

Todoroki estaba silente frente a las palabras del profesor.

—Piensa esto: Un amigo suyo se le declara, lo cual ya es incómodo; pero la declaración no es en privado, sino que es pública, por lo que a la incomodidad se le añade también presión social. Además, en dicha declaración exponen los sentimientos que ella tiene hacia otra persona e inmediatamente le dicen que no tiene oportunidad. Con esto tenemos incomodidad, presión social y sentimientos destrozados. ¿Qué nos deja eso?

—Vergüenza, humillación pública y un corazón roto —respondió Shouto bajando la mirada y sintiéndose infinitamente culpable.

—Bueno es que te des cuenta. Ahora dime, ¿qué es lo que vas a hacer?

—Debo disculparme inmediatamente con ella. No he hecho más que herirla —decidió el semi albino apretando los puños.

—Es una buena intención, pero un pésimo plan —replicó Aizawa.

—¿Por qué? —cuestionó el chico.

—Al avergonzar a Uraraka frente a sus amigos, su primer impulso fue huir. No obstante, si se vuelven a encontrar y están solos, ella va a golpearte —explicó el profesor.

—¿Entonces qué debo hacer?

—Por el momento, tú espera. No hables con ella. Tu deber es hacer las paces con Midoriya e Iida, porque claramente los lastimaste al herir a su amiga —aconsejó Aizawa.

—¿Y cuánto tiempo debo esperar? —se preocupó el de la cicatriz.

—Horas, meses. Sigo molesto con Joke —gruñó el adulto—. Todo dependerá de Uraraka.

Todoroki reflexionó en silencio todo lo dicho por su sensei.

—Gracias —Fue lo único que musitó.

—Muy bien, Todoroki. Ya puedes retirarte y no te preocupes de lo que comenten tus compañeros, yo hablaré con ellos.

Shouto se puso de pie e inmediatamente hizo una reverencia.

—Gracias por todo, sensei —dijo para después retirarse.

Minutos más tarde, nuestro protagonista deambulaba por los pasillos de UA. Faltaba poco para que comenzaran las visitas en el hospital y había decidido ir a ver a su madre antes de lo usual.

"Aizawa-sensei me explicó muy bien las cosas, pero realmente siento que debo disculparme con Uraraka lo antes posible". Justo cuando dobló por un pasillo, se encontró frente a frente con la chica de sus pensamientos.

—Uraraka, yo lo sien…

Todoroki fue interrumpido por un fulminante derechazo que le propinó Ochaco en la mejilla izquierda. Shouto retrocedió dos pasos y se tocó la mejilla golpeada, estaba totalmente impactado.

Por su lado, Uraraka lo miraba fijamente con los ojos enrojecidos por llantos pasados. La chica inspiró hondo y continuó su camino hacia la sala de profesores, ignorando completamente al muchacho. El bicolor, por su parte, se la quedó observando hasta que ella desapareció de su vista.

"Aizawa-sensei tenía razón" pensó con tristeza el joven mientras retomaba el rumbo para ir a visitar a su madre.


Todoroki regresaba de ver a su madre en el hospital. Cuando la visitaba, siempre se sentía mejor, además de que le había dado palabras de aliento y que, a pesar de su error, debía seguir adelante. No obstante, estaba un poco ofuscado porque Fuyumi le había quitado las cucharas cuando les reveló su plan.

Cuando Shouto entró a los dormitorios se encontró con la bizarra escena de Kaminari amarrado en el suelo rodeado por Hagakure, Mina y Jirou.

—Eres un enfermo, Kaminari —recriminó Mina.

—¡Les juro que no fui yo! ¡La televisión ya estaba en ese canal! —se defendía el rubio.

—Claro, y ese canal transmite esas cosas todo el día —comentó Hagakure alzando una ceja, aunque nadie lo vio.

—Es que ese canal siempre estaba bloqueado, ¡no sé cómo pasó esto! —respondió Denki.

—¿Quién más tiene un quirk eléctrico para dañar el televisor y desbloquear el canal? —acusó Jirou.

—¡Es una trampa! ¡Me hackearon! —exclamó Kaminari.

—Vamos, Kaminari. Admite tu culpa —habló Mineta avivando el fuego con una enorme sonrisa.

—¡Deténganse, compañeros! ¿Qué es lo que está pasando? —cuestionó Iida, quien fue atraído por los gritos.

—Pues fíjate que Kaminari nos dijo que nos iba a mostrar un programa genial y en cuanto encendió la televisión, ¡estaba en un canal indecente! —explicó Hagakure.

—¿Kaminari, es eso cierto? —inquirió impactado Tenya.

—¡Les juro que no fui yo! ¡Ya estaba ese canal cuando encendí la televisión! —se justificó el rubio.

—¿Y esperas que creamos que uno de nosotros estaba viendo esas cosas anoche? —inquirió Mina.

—Mineta estaba viendo televisión anoche —recordó Todoroki aportando a la conversación.

—¡Mineta! —llamó Iida exaltado—. ¡¿No te dije anoche que bloquearas ese canal?!

Todos inmediatamente voltearon a ver al aludido.

—¡Malditos traidores! ¡No les compartiré lo que alcancé a grabar! —gritó Minoru huyendo del lugar.

—¡Vuelve aquí! ¡Cobarde! —exclamaron Mina y Hagakure empezando a perseguirlo.

Por otro lado, Jirou se quedó a desatar a Kaminari.

—¿Ven? ¿Ven? ¡Les dije que no fue mi culpa! —habló el rubio.

—Lamento haber dudado de ti, Kaminari —se disculpó Iida haciendo una reverencia en 90°.

—Yo también lo siento —se disculpó Kyouka mientras lo desataba—. Estaba horrorizada cuando vi eso en la televisión.

—Que sepas que de todas maneras te apoyo con Bakugou, a pesar de que Yaomomo ya se haya confesado indirectamente —dijo Denki alzando un pulgar.

—Esto no lo siento —contestó Earphone Jack dándole un golpe en la cabeza.

Dejando a este par de amigos de lado, Todoroki aprovechó la oportunidad para acercarse a Iida.

—¿Iida, puedo hablar contigo un momento? —inquirió apartándose un poco del resto.

—Claro que sí, ¿qué sucede?

—Lamento mucho mi comportamiento anterior. Sé que con el incidente de ayer no tan sólo herí a Uraraka, sino que también a ti y a Midoriya, ya que ustedes son muy cercanos a ella —dijo Shouto al tiempo en que bajaba la mirada.

Iida soltó un pesado suspiro mientras se llevaba una mano al cuello.

—También eres mi amigo, Todoroki, pero anoche no podía evitar estar enfadado por lo sucedido. Perdón si fui muy estricto —se disculpó el presidente de la clase—. ¿Ya pudiste hablar con ella?

—Aizawa-sensei me recomendó no acercarme a ella por un tiempo, sin embargo, me la encontré justo después de hablar con él y me conectó un derechazo —contó Todoroki alzando la mirada y tocándose inconscientemente la mejilla golpeada.

—¿Estás bien? —preguntó Tenya preocupado.

—Yo considero que me lo merecía, pero mi madre insistió en usar su quirk de hielo para bajar la hinchazón. Ahora casi no se nota.

Tristemente, esta conversación fue interrumpida.

—¡Hey, Todoroki! —exclamó Kaminari alegre apoyando su codo en el hombro del aludido—. ¿Cómo estás?

—Bien, supongo —contestó el semi pelirrojo.

—Oye, gracias por apoyarme antes y todo eso —agradeció el rubio—. A cambio, te daré unos consejos para que superes tus problemas.

Todoroki observó fijamente a su compañero de clases y supo que hablaba en serio.

—Muy bien, escucho.

—Lo que tienes que entender es que el amor es como el mar: hay muchos peces en él. Las personas como Mineta son anchoas, mientras que tú eres un majestuoso tiburón blanco —ejemplificó Denki abriendo los brazos.

—Creo que entiendo… —habló Shouto—. Lo que quieres decir es que soy una clase de depredador.

—Exacto —afirmó el rubio—. Y lo que tienes que hacer es devorar a las sirenas.

—Creo que me perdí —reconoció Todoroki pensando en canibalismo—. ¿Qué tal si lo ejemplificas en tu persona?

—Muy bien —aceptó Denki—. En ese caso, yo sería un ajolote.

—Pero, Kaminari-kun, los ajolotes son de agua dulce —replicó Iida.

—Detalles —contestó el del quirk eléctrico restándole importancia.

—¡Ni siquiera son peces, son anfibios! —continuó Tenya.

—¡Detalles! —repitió el rubio—. El punto es que yo no puedo comer sirenas, pero sí puedo comerme un caballito de mar ¿entiendes?

Todoroki frunció el ceño profundamente.

—Creo que no me gusta este ejemplo.

—¿Qué dices? ¡Es muy fácil! —replicó Kaminari—. Comencemos de nuevo: Piensa que Iida es un atún, ellos puedes comer caballitos de mar y además tienen la capacidad de poder comer algas.

—¿Algas? —repitió Iida alzando una ceja y un brazo.

—Algas, como esa chica de cabello verde de la clase B —explicó Chargebolt.

—¿Shiozaki? ¿Y por qué ella no es una sirena? —cuestionó Todoroki.

—O un caballito de mar —aportó el presidente de la clase.

—¿Cómo no me entienden? —preguntó Kaminari frustrando—. Voy a comenzar de nuevo: Los tiburones son carnívoros…


Midoriya caminaba por los pasillos de UA después de tener una spoileadora conversación con All Might acerca de su quirk y su futuro como sucesor, pero justo cuando llegó a la salida del edificio se cruzó de frente con una chica.

—¡Uraraka!

—¡Deku!

Los dos adolescentes se quedaron de pie evitando el contacto visual sin saber bien qué decir. "Esto no me lo esperaba. Tengo muchas ganas de preguntarle cómo está, pero es una pregunta estúpida, ¡claro que sigue dolida! Aunque tampoco puedo ignorarla, es mi amiga" pensó Midoriya "Sí, tengo que ser valiente. Se lo preguntaré".

—¡Uraraka!

—¡Deku!

Los dos jóvenes hablaron al mismo tiempo y enmudecieron al notar que el otro quería decir algo.

—Tú primero —concedió Izuku.

La joven se removió nerviosa antes de hablar.

—Dime, Deku. Lo que dijo Todoroki… ¿es cierto?

"Debí haber hablado primero" pensó el peli verde, quien no se esperaba tal pregunta.

—Sí —respondió tras una pausa.

—Ya veo —murmuró la castaña cabizbaja.

—Lamento no corresponder lo que sientes, sin embargo, yo valoro mucho nuestra amistad. Fuiste mi primera amiga y lo último que deseo es verte triste —dijo Midoriya buscando su mirada.

—Deku —pronunció Uravity haciendo contacto visual—, desde la primera vez que te vi tenía la impresión de que eras alguien de buen corazón y estaba muy feliz de compartir el día a día contigo. Con el pasar del tiempo yo creí que comenzaba a tener sentimientos especiales por ti, pero después de lo que pasó ayer y tras la conversación con Aizawa-sensei me he dado cuenta de que es más… admiración lo que siento.

"Creo que esto aliviana un poco las cosas" pensó Midoriya relajando un poco sus hombros.

—Entonces, ¿podemos seguir siendo amigos? —cuestionó el de pecas tendiéndole una mano.

—¡Claro que sí! —afirmó Ochaco estrechándosela con una pequeña sonrisa—. Quiero que las cosas vuelvan a ser como antes: Tú, yo, Iida…

—Y Todoroki —completó Izuku sin pensar demasiado.

Uraraka se tensó inmediatamente al escuchar ese nombre y soltó de manera brusca la mano del peli verde.

—Yo… no quiero hablar de él —dijo la castaña frunciendo el ceño y desviando la mirada.

—¿Por qué? —preguntó el sucesor de All Might.

—Sigo enojada con él —contestó Uraraka cortante apretando el puño con el que lo golpeó.

—Uraraka, sé que Todoroki lo hizo pésimo, pero él no es un mal chico y tampoco tiene malas intenciones —lo defendió Midoriya.

—Lo dices porque eres su amigo —replicó Ochaco—. Fue tan humillante. Me quería morir.

—Apuesto a que si hablas con él, podrían llegar a entenderse —propuso el chico.

—Lo golpeé apenas lo vi —reveló la castaña mirando al peli verde.

—… Supongo que también era una opción —contestó Midoriya anonadado.

—Era mi amigo, pero ya no sé si lo pueda perdonar —confesó la muchacha mientras se le quebraba la voz y se le humedecían los ojos.

Deku, al sentir el sufrimiento de Uraraka, se acercó a ella y la abrazó, sorprendiéndola.

—Lamento mucho por lo que has tenido que pasar, pero quiero que sepas que estoy aquí —habló suavemente Izuku.

Ochaco quedó paralizada por unos instantes antes de devolver aquel reconfortante abrazo que no sabía que necesitaba.

—Gracias, Deku. Gracias por ser mi amigo —expresó la joven soltando un sollozo.


En la sala de estar del edificio de dormitorios de la clase 1-A, todos los hombres de la clase, a excepción de Midoriya, Bakugou y Mineta, escuchaban atentamente el gran discurso de Kaminari.

—… y en resumen, si un pulpo puede camuflarse para atacar un cangrejo, eso significa que el cangrejo no se comerá el plancton ¿Me entendieron?

—¿Y quién era el plancton? —interrumpió Kirishima.

—¡Tú! —respondió Denki exasperado.

—¿Yo? ¡Pensé que era el cangrejo! —se desconcertó el pelirrojo.

—¡No! ¡El cangrejo es Kendo de la clase B y el pulpo es nuestro senpai! —exclamó el rubio.

—¿Qué senpai? —cuestionó Sero.

—¿Es que les tengo que presentar a toda la escuela? ¡Es el de tercer año! —les intentó recordar Kaminari—. ¡El que tiene cara de…!

—Buenas tardes, chicos ¿de qué están hablando? ¿Biología marina? —preguntó interesada Momo, quien acababa de llegar.

—¡Oh, Yaomomo! Lo siento, pero Bakugou no está aquí —se apresuró a decir Kirishima.

—¡No, yo no…! Bueno, no importa —se resignó la pelinegra—. ¿Han visto a Kyouka-san?

—¡Por supuesto! ¡Jirou! ¡Así me van a entender! —exclamó Kaminari creyendo tener una buena idea.

El chico rápidamente se acercó a Yaoyorozu y le hizo una reverencia.

—¿Yaomomo, puedo pedirte por favor usar a Bakugou en un ejemplo?

—Eh, sí. No hay problema —afirmó Momo con una gotita en la sien.

—¡Muy bien, chicos! ¡Escuchen! —llamó la atención el rubio—. Bakugou es un pez payaso…

—¿Por qué? —inquirió Todoroki.

—Sólo escúchenme, ¿sí? —pidió Denki—. Bakugou es un pez payaso y Jirou es una anémona ¿Cuál es la relación entre los dos?

Shouto alzó la mano para responder, sin embargo, otra persona llamó la atención de todos.

—¿Qué mierda es esto? —saludó Bakugou, el cual venía de su habitación.

—Estamos hablando de biología marina, creo —explicó Sero.

—Que estupidez. Yo me largo de aquí —gruñó Katsuki.

—¿Adónde vas? —cuestionó Kirishima.

—Voy a las malditas clases de recuperación —respondió el rubio cenizo yéndose del lugar.

—Es cierto, yo también tengo que ir —recordó Todoroki—. Los veré después, chicos.

El protagonista recogió sus cosas y fue detrás de Bakugou.

—Bueno, nuestro majestuoso tiburón blanco se fue —anunció Kaminari—. Pero en serio, chicos, ¿nadie puede decirme la relación entre Bakugou, el pez payaso y Jirou, la anémona?

En esta ocasión, fue Yaoyorozu quien levantó la mano haciendo que todos voltearan a verla.

—No entiendo qué tienen que ver Bakugou-san y Kyouka-san en esto, pero la relación entre un pez payaso y una anémona es…


Ya habían pasado varias horas. Estaba atardeciendo y tanto Todoroki como Bakugou regresaban de sus clases.

—Camina detrás de mí, maldita sea —se quejó Bakugou.

Por su parte, Shouto estaba perdido en sus pensamientos "Me pregunto si Kaminari seguirá hablando del amor en el mar. Según él, Jirou es una anémona, Yaoyorozu es un pez ángel, Ashido es un pez león, Asui es una rana aunque eso no es un pez, y Hagakure es una medusa. Me pregunto qué pez sería Uraraka. Espero que una sirena, aunque eso tampoco es un pez".

—Oye, bastardo mitad y mitad, ¿me estás escuchando? —interrumpió sus pensamientos Bakugou.

—¿Qué? —cuestionó Todoroki volviendo a la realidad.

—Te pregunté qué pensaba Orejas largas respecto a la estupidez que hiciste ayer —repitió Katsuki desviando la mirada.

—Pues me regañó, me dijo que lo que hice le causó problemas a Yaoyorozu y me gritó con muchas fuerzas que…

—No me importa, no me interesa la historia de tu vida —interrumpió Bakugou—. Pero, dime, ella fue la que te golpeó ¿verdad?

—No, esa fue Uraraka —reveló Shouto con pena.

—Cara redonda ¿eh? Bueno, estaba en su derecho. Espero te haya dolido.

Todoroki se quedó en silencio rememorando su doloroso encuentro.

—Oye no te pongas sentimental, sólo responde. ¿Qué más te dijo Orejas largas? ¿Me nombró o algo?

—Bueno, sí —recordó el de la cicatriz—. ¿Por qué? ¿Te interesa?

—¡Y una mierda, no me interesa! —gritó rápidamente el de ojos rojos—. Pero responde, ¿qué dijo de mí?

—Me parece que sí te interesa —concluyó el semi albino.

—¡Claro que no! —exclamó.

—Se me hace que claro que sí.

—Eres un maldito bastardo ¡¿Quieres que lo diga?! ¡Pues bien! ¡Me g-g… Orejas largas!

—¿Qué quieres decir con eso? ¿Te desagrada? ¿Por eso pareciera que vas a vomitar?

Bakugou se paró frente a Todoroki, desafiándolo con la mirada.

—Me gusta Jirou ¿Estás contento, maldito infeliz? —soltó un frustrado Bakugou.

—Estoy sorprendido —expresó Shouto alzando sus cejas—. ¿Cómo pasó?

—¿Qué eres? ¿Una vieja chismosa? —acusó Katsuki reanudando la marcha—. Además, tú estabas ahí, ella me dio un beso en la mejilla y desde entonces no me la he podido sacar de mi maldita cabeza.

—Vaya, a mí me gusta Uraraka después de que la vi sonreír tras comerse una enorme hamburguesa —reveló el protagonista—. Ojalá ella me hubiera besado en la mejilla.

—Cara redonda nunca te besó ¿eh? —cuestionó Bakugou mientras sonreía con burla.

—Pero ya no importa, lo he arruinado todo —replicó Todoroki con tristeza.

—Sí, lo hiciste y de paso me jodiste —gruñó el rubio cenizo—. Ahora todos en la maldita clase me dicen que debo ser amable y aceptar los sentimientos de Cola de caballo.

—No tienes que preocuparte, no le gustas a Yaoyorozu aunque sí quiere cambiar ciertas actitudes tuyas. El punto es que ese fue un plan ideado por Jirou, Yaoyorozu, Iida y Midoriya para quitar los celos que sentía Uraraka al ver a Yaoyorozu y Midoriya juntos. El plan fue un éxito —explicó Todoroki.

—¡Lo sabía! —gritó Bakugou—. ¡Como siempre, todo es la puta culpa de Deku!

—Pero había más gente involucrada en el plan.

—¡Te voy a matar, Deku! —rugió.

Los chicos continuaron caminando hasta que llegaron al edificio de dormitorios. Una vez dentro, ambos se encontraron con Kaminari, el cual tenía un ojo morado, y Sero, quien le traía carne para enfriar el ojo.

—Creo que llegaste muy lejos con el ejemplo del arrecife de coral —dijo Sero.

—¿Cómo iba a saber yo que Hagakure se pondría así? —se defendió el rubio—. Al menos creo que entendieron lo de la anémona.

—Ustedes, bastardos. Díganme dónde está Deku —interrumpió Bakugou.

—Midoriya dijo que iría a correr un poco antes de dormir —informó Hanta—. Pero te aviso que Yaomomo salió junto con Jirou a pedir unos libros, por si quieres esperarla.

—¡Voy a matarte, Deku! —se escuchó decir a Kacchan mientras salía del lugar.

—¿Qué hay de Uraraka? ¿Ha regresado? —inquirió Todoroki.

—Sí, llegó hace como veinte minutos junto a Midoriya. Ella se fue directo a su habitación. Lo siento —respondió el pelinegro.

—Ya veo, supongo que también iré a mi alcoba —suspiró Shouto encaminándose a la escalera.

—¡Todoroki, espera! —detuvo Kaminari—. Recuerda: Eres un majestuoso tiburón blanco.

El de la cicatriz agradeció con la cabeza y fue rumbo a su cuarto. Una vez solo, rememoró todas las conversaciones que había tenido. Lo molestos que estaban Iida y Midoriya anoche; lo serias que estaban Jirou y Yaoyorozu esa mañana; la verdad que le reveló Aizawa-sensei; las curiosas conversaciones con Kaminari y Bakugou; las reconfortantes palabras de su madre y de Fuyumi antes de quitarle las cucharas; y, finalmente, el golpe que le propinó Uraraka.

"Me pregunto si alguna vez me perdonará". En ese momento, solo en su habitación y sin querer evitarlo, Todoroki dejó escapar unas lágrimas.

Y así acaba el presente capítulo.

Este es el capítulo que más me ha costado escribir, pero creo que me quedó bien xD. Me siento un poco mal por dejar a Todoroki así, sin embargo, me parece que era necesario que se desahogara el pobre chico.

Me gustaría decir que el siguiente cap estará listo la otra semana, pero no quiero ilusionar a nadie. Puede estar en dos semanas…o tres… o en septiembre… o diciembre… ¡Pero habrá! Nunca he abandonado un fic y no lo planeo hacer xD

¡Gracias a Dragon-Slayer-Del-Arcoiris, FleyaEclipse, f. Sofy-Chan X3, 2314, paulina, Alex y a marronstd por sus reviews!

¡Además gracias a Camitsune, PiperValdez888, vicki. mx, Kary Gomez, Sad Noir, Carolina Alamo y a Jenn Kirsty por agregar esta historia a favoritos!

Sin más, me despido.

¡Éxito!

¿Reviews?

PD: Por si se lo preguntan, Uraraka es un manatí, un animal usualmente confundido con una sirena.