El anime y manga "Inuyasha" le pertenece a Rumiko Takahashi, su única creadora. Yo sólo he tomado prestados a sus personajes para reírme a sus costas para la actividad "Trololo lolo lolo lo: Troleando a los personajes" del foro "¡Siéntate!".


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Elegancia con sabor a cafeína
496 palabras

Kagura advirtió su mal humor cuando escuchó sus gruñidos intensificarse. Tanta cercanía entre ellos le resultaba agónica al helado de frutas rojas, quien no tenía manos para taparse las orejas y así librarse un poco de sus berrinches. ¡Ni siquiera tenía orejas! Esto era peor que en las películas donde los muñecos cobran vida.

—Naraku, hazle un favor al mundo y cállate.

El señor chirimoya sólo cambió la causa de sus quejidos: —Estoy en mi lado del envase, así que no quieras ordenarme en mis territorios —lastimosamente, eso era algo que ella no podía discutir—. Gente altanera que se cree con el poder de decirme qué hacer, todo por unas simples posiciones encima de mí…

—¡Por favor! —la mujer helado se sintió sumamente desesperada que temió el que sus trozos de fruta perdieran su brillo—. Haz otra cosa. Reparte tu odio a alguien que no sea yo.

Naraku no lo aceptaría ni aunque su vida dependiera de eso, pero tales palabras de Kagura le dieron una idea para buscar un poco de satisfacción en su vida de antisocial. ¿Quién quería ser famoso, participar activamente en un sistema opresor creado por una humana cualquiera? Después de todo, eso no era lo que más deseaba.

Su compañera de residencia suspiró agradecida cuando lo vio deslizarse por las paredes de metal, en busca de una de sus antiguas vecinas. No hacía mucho, algunos helados fueron movidos de lugares, así que ella quedó un poco más al centro, junto a la prole.

La distancia no importaba mucho. La imagen parecía de obra de teatro. Un Romeo y Julieta con altos niveles de lactosa.

—Kikyou —él llamó a la silenciosa y elegante representante del café. Amarga, fuerte, pero también azucarada. Qué mujer.

—¿Qué…?

—Cállate y escúchame —le interrumpió. Lo último que quería era que arruinara su momento, su declaración pasivo-agresiva—. Seríamos los mejores si unimos nuestros potenciales. Hagamos una alianza. Tendremos el mundo a nuestros pies cuando logremos reducir al resto en simples charcos. Tú cómo la reina sofisticada, yo seré el rey con mano de hierro, y puede que algún chiquillo, no lo sé, que se llame Maquiavelo —una pausa para sonreír con confianza. Había salido como lo practicó—. Ahora sí. Puedes hablar.

Kikyou se quedó muda por unos segundos —no la culpamos—, hasta que recobró su serenidad.

—Intentaba decirte que nos estaban escuchando, pero ya lo hiciste —Naraku se dio cuenta muy tarde que los habitantes del centro de la ciudad detuvieron su fiesta para no perderse el drama. Eso no fue lo peor—: En todo caso, ¿quién eres?

—Vaya que tienes valor para decir tal cosa —el mango se mostró violento y la chica vainilla le regañó por algo.

Avergonzado y enfurecido, Naraku vio hacia Kagura quien pasó de un placer maligno a compactarse en su envase, sabiendo lo que seguiría. Aunque él no se limitaría a eso. ¡Ya estaba harto! ¡Destrucción, caos! Y esta vez no se quedaría en una promesa.


Ay, hasta penita me dio mi muchacho, pero jaja, también es cómica la situación. Qué cruel. Aunque él no se quedará con las manos (imaginarias) cruzadas. Ha comenzado la venganza.

¡Agradecimientos a Yumi, que siempre está ahí para apoyarme! Es una buena mujer, gracias a ella tengo energía para actualizar. ¡Admírenla! (¿?). Demasiadas locuras por hoy y apenas comienza el día. ¡Nos leemos mañana con el siguiente drabble!

Loops.