Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! No me pertenece ni sus personajes es propiedad de Akira Amano.

Advertencias: Comienzo de la segunda temporada. ¡Reborn pervert!

Aclaraciones:

_Hablan los personajes.

-Pensamientos-.

-aclaraciones- (Mías XD)

Summary: Pensando que su vida esta completa, Reborn, un asesino a sueldo, toma la misión de averiguar sobre cierta familia que al parecer tiene mucho que ver en su mundo. Pero un invasor en su vida le hace darse cuenta que ser un asesino no lo es todo.

Reborn nunca se había enamorado, porque el amor no era necesario en su vida, pero en Italia era diferente, en Italia Reborn se dio la oportunidad de amar. Pero antes de conocer el verdadero amor, Reborn debía de enfrentar todos sus pecados.

Nota: Este capítulo esta dedicado a "catunacaty" Yunmoon te ha regalado esta actualización, llena de limme y mucho amor entre Reborn y Tsuna, este capitulo fue pensado en ti. ¡Así que disfrútalo!


Yunmoon Projects

Presenta:

Unlimited

Parte 2: Pecado

Capitulo 7 – Italia

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Si había algo que odiaba Tsuna, era la humedad. Su cabello, que de por si era un desastre, se ponía todo raro y se le dificultaba la visión, odiaba tenerlo así. El clima en Italia se encontraba húmedo en la noche que llegaron. Eso y contando que tenía sobre si a Reborn era lo que provocaba que su cabello se le pegara a la frente. Cosa que nunca le había gustado.

_E-espera… pa-ra… R-Reb-born…

Reborn por su parte, continuaba manoseando y besando la piel del cuerpo del menor. Tsuna se encontraba sin su camisa y con los pantalones abajo, ¿en que momento eso había pasado? Ni siquiera el castaño lo sabía, el sicario se movía rápido. Cuando Reborn le mordió el cuello y succiono su piel, Tsuna cerró los ojos, la sensación era placentera y tan nueva que realmente no sabía si era bueno emitir algún sonido o morderse los labios como lo estaba haciendo.

_Si muerdes profundo… te lastimaras.

Dijo Reborn tomándole el rostro y dándole en nuevo beso. Tsuna entrecerró los ojos luego los cerró por completo, sus manos automáticamente rodearon la espalda del pelinegro y abrió la boca, ya fuera de forma automática o no, estaba comenzando a acostumbrarse a ser besado… y sinceramente le daba un poco de miedo.

¿Y si terminaba aceptándolo por completo?

Tsuna no era tonto, al menos no tanto, y sabía que podía terminar necesitándolo, eso no era algo bueno, Reborn, después de todo, era un sicario.

Algo que el castaño nunca podría aceptar.

Se sorprendió cundo sintió la mano de Reborn dentro de su ropa interior, trato de separarlo, pero Reborn no se alejo, tomó su miembro con la mano izquierda y comenzó a hacer un vaivén, arriba hacia abajo, de forma lenta, tortuosa, demasiado placentera para poderla ignorar.

_P-para… nhg… Re… ¡Aah! ¡N-no! Mnh… Ngh… aah…

Reborn volvió a besarlo, adentrando su lengua al instante, sofocándolo y tomando cada rastro de cordura de su mente, una vez Tsuna se corrió en su mano, el sicario hizo el beso más lento, en ese momento de éxtasis el castaño disfrutaría más ese tipo de besos que uno profundo y asfixiante.

Por primera vez en su vida, el sicario, sin pensarlo, lamió sus dedos, Tsuna no podía verlo pero cuando se dio cuenta de lo que hacía el sicario, se sonrojo tanto que sintió que el humo escapaba por sus orejas.

_¿Qu-qué… es-tas ha-haciendo?

Reborn sonrió perverso, pero no hizo nada más, estaban en un avión que volaba alrededor de veinte mil pies, hacerlo en un avión sería realmente excitante, pero no quería asustarlo.

Y joder, no supo porque quería ser amable con él.

Tsuna se acomodó la ropa con ayuda del pelinegro y una vez vestido se encamino al baño. Reborn rió por lo bajo al verlo sonrojado, era tierno, era lindo, era suyo.

La sensación de tener el poder sobre alguien de esa forma era mejor que la adrenalina que sentía cuando mataba a alguien, mucho mejor.

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-Tengo un hermano… me gustaría que lo ayudaras un poco-.

Reborn, que arrojaba piedras a los canales de Venecia volteo a mirarla, le sostuvo la mirada unos segundos y luego volvió a mirar la luna que se alumbraba en el agua de Venecia.

-Lo pensare…-.

-Es bastante impulsivo y pocas veces me escucha… creo que me odia. Pero yo lo amo, después de todo es mi pequeño hermano-.

El sicario no comento nada sobre ello, él no tenía familia, así que nunca había experimentado algo similar al cariño entre hermanos. La chica se levantó de donde estaba sentada y se subió en la barda que limita el puente y que evitaba que la gente cayera al agua, miro a Reborn con una sonrisa.

-Lo amo, y a ti también te amo, Reborn-.

Ella hizo ademán de dejarse caer y Reborn salto de su lugar para alcanzarla, ella se detuvo y lo miro.

-¿Me dejarías morir?-.

-No-.

Dijo claro y cortante, tomándola de la mano y bajándola de ahí, ella sonrió y se abrazó a él.

-Es una lástima que no me ames, Reborn. Estoy segura que serías amable con la persona que realmente amaras-.

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-¿Reborn?-.

El sicario levanto la vista y miro al niño, lo jalo del cuello de la camisa azul que llevaba y lo sentó sobre sus piernas.

-Podemos dormir una hora más-.

Anuncio mientras abrazaba a Tsuna y lo acomodaba, el menor estaba tan sonrojado que no fue capaz de quejarse.

Tsuna se acomodó un poco y luego estiro los brazos y los enredo alrededor del cuello del mayor, no sabía cómo interpretar todo, Reborn lo besaba, lo tocaba e incluso habían hecho ese tipo de cosas, pero él no estaba seguro de que clase de relación tenían.

-¿Reborn?-.

Como única respuesta recibió un ligero gruñido, Tsuna no quiso mirarlo, era vergonzoso lo que le preguntaría.

-¿Estamos saliendo… como novios?-.

Reborn rió por lo bajo y con una mano tomó la cara de Tsuna, tan lindo y pequeño, pero tan tonto e ingenuo.

-¿Acaso crees que no?-.

-Te lo he preguntado por eso-.

-Hmm… es verdad… ¿Qué seremos ahora?-.

-¿Estás jugando conmigo?-.

Reborn volvió a reír por lo bajo, ciertamente había tenido unas cuantas aventuras con hombres, pero con ninguno había tenido las ganas de hacerle el amor como las tenía con Tsuna… espera… ¿había pensado en hacerle el amor?

Sí que Tsuna le afectaba mucho.

-Claro que no, Dame-Tsuna-.

-No me llames así-.

Dijo con las mejillas ligeramente infladas, tan lindo. Se acercó un poco con la intensión de besarlo, pero una mano se interpuso en su camino.

-¿Qué?-.

-No me has contestado… y no me beses mientras hablamos-.

Porque si lo hacía simplemente olvidaría lo que había hablado con él, el sicario tenía un no sé qué que realmente le hacía perder la noción del tiempo, lo que hacía y lo que pensaba.

Algo así como una anestesia.

-Que listo… dame-Tsuna-.

-Te dije que no me digas así-.

Anuncio, medio molesto. Reborn dejo que Tsuna se pusiera de pie y el niño cruzo los brazos, puso una mirada severa y miro al sicario, esperando una respuesta, ante eso Reborn no pudo evitar pensar que era absolutamente divertido verlo así, tan… lindamente molesto.

-Dejo que tú decidas lo que quieras sobre esta relación-.

Tsuna frunció el ceño, las relaciones no servían de esa forma. El sicario estaba muy equivocado si pensaba que eso iba a complacerlo, porque realmente no se sentía complacido en nada.

-Entonces… no quiero tener nada contigo… Y tampoco te permito que me toques de nuevo… jamás-.

Reborn dejo de sonreír de lado y detuvo a Tsuna del brazo antes de que se marchara, el niño trato de soltarse del mayor, pero un solo jalón basto para dejarlo caer de nuevo sobre Reborn, el sicario de inmediato lo beso y aunque el castaño trato de separarse al principio pronto fue absorbido por el calor de ese beso y por ende comenzó a corresponderlo.

Besaba tan bien. El beso termine de un momento a otro, Tsuna volteo el rostro, avergonzado por haber caído ante el sicario.

-¿Quieres que te diga que me gustas y que salgas conmigo? Por favor, sabes lo que soy… no me pidas algo así-.

Aunque si le decía de nuevo que no permitiría que lo tocara tal vez debería reconsiderarlo.

-… no soy una chica… no necesito algo como eso… pero tampoco te permitiré jugar conmigo… Reborn-.

El sicario miro a Tsuna y le sostuvo la mano, lo miro serió y por primera vez en su vida dijo lo siguiente:

-No estoy jugando contigo…-.

Se miraron fijamente, tal vez cinco o más minutos y luego Tsuna dejo caer los hombros, derrotado por el hecho de saber que Reborn le gustaba lo suficiente como para aceptar esa respuesta corta y nada segura.

-Si me engañas te dejaré-.

Dijo simplemente Tsuna, sentándose de nuevo en sus piernas, Reborn sonrió de lado, en Italia tenía muchas amantes, ya vería la forma de evitarlas sin que el niño se diera cuenta.

-Si tu lo haces te matare-.

Dijo el sicario, Tsuna lo miro, sus intensos ojos caramelo penetraron los ojos de Reborn y por primera vez el sicario desvió ligeramente la mirada, Tsuna sonrió al notar ese pequeño y mínimo acto, pero no dijo nada, no quería decir algo que lastimara el orgullo del sicario.

-Claro, mátame-.

Poco sabía lo que estaba diciendo en ese momento.

Pero las palabras provocaron que Reborn tuviera de nuevo el recuerdo de aquella mujer.

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Iemitsu había llegado a Japón un lunes por la mañana, así que esperaba encontrar sola a Nana comenzando a limpiar la casa en ausencia de los chicos, pero al llegar encontró su casa sola, totalmente sellada, con todas las alarmas activadas y con la apariencia de no haber sido alumbrado por el sol desde hace ya varios días.

Sintió lo peor.

Se acercó a paso dubitativo a la casa y se detuvo cuando escucho a una voz.

-¿Sawada-san?-.

Iemitsu sonrió ampliamente y volteo a mirar a la mujer de avanzada edad que lo miraba con duda, como si no creyera que quien estaba frente a ella fuera realmente Iemitsu Sawada.

-Señora Mikahiro-.

-Oh, realmente es usted, Sawada-san… Su familia ha salido de viaje-.

Alzo una ceja.

-¿Nana-san no le dijo nada? Al parecer ganaron un cupón y se fueron a Hawái… que hermoso-.

Ella sonrió con amabilidad, pero Iemitsu estaba preocupado, Nana no le había dicho nada de eso. Imposible que se hubieran ido así como así.

-Oh, así que la carta que me envió se trataba de eso… ¿Desde hace cuanto que se fueron?-.

La señora coloco una mano sobre su mentón y luego sonrió.

-Creo que hace ya una semana y media-.

Eso era mucho tiempo, demasiado tiempo.

-Ya veo, muchas gracias señora Mikahiro-.

-No hay de que-.

Iemitsu se mordió el labio inferior mientras caminaba a su casa, sentía el corazón en un puño, el timbre de su teléfono lo alerto de sobre manera, miro el numero y sin más contesto.

-Soy yo, Noveno-.

Del otro lado le comunicaron algo y de un momento a otro sonrió.

-¿De verdad? Quiero decir… Regresare a Italia de inmediato… Muchas gracias… Noveno-.

Termino la llamada y sonrió aliviado.

Su familia estaba bien y eso era lo único que le importaba.

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Tsuna estaba asombrado, el departamento de Reborn era grandioso, mucho más grande que el que tenía en Japón… pero seguía teniendo una sola recamara… y ahora no quería dejar al sicario durmiendo en el sofá como en esos días.

Pero eso no significaba que lo quisiera dejar dormir a su lado.

-¿Qué tal?-.

-Es lindo… me gusta-.

Reborn se quito la fedora y Tsuna pudo admirarlo abiertamente, esas patillas risadas lo hacían lucir fabuloso. Se veía realmente apuesto y apenas se había dado cuenta.

-Eres atractivo-.

Soltó, de forma inconsciente. Reborn, que se peinaba los cabellos hacia atrás, miro al chico un poco sorprendido, y en ese momento Tsuna cayó en lo que había dicho, su cubrió la boca y comenzó a mirar a todos lados.

-No… no es lo que yo… digo…-.

-Tú eres lindo-.

Dijo Reborn.

-También bastante amable-.

Tsuna bajo su cabeza, se estaba avergonzando más.

-Sin duda… también lascivo-.

-¡Oye! Yo… no soy lascivo…-.

-Porque para ti es normal verte… para personas como yo… podemos notarlo-.

-Eso es porque eres un pervertido-.

Anunció. Reborn soltó una ligera risita y lo tomó del brazo y lo acercó.

-Vamos a la alcoba… Es la mejor parte-.

-No… tú solo quieres…-.

-Claro, me gustaría estrenar esa cama… contigo-.

-Pero tú ya…-.

Reborn coloco el dorso de la mano de Tsuna cerca de su boca y lamió un poco, lo suficiente para estremecer a Tsuna.

-Nunca he dormido en ella… este departamento lo tengo desde hace poco de tres meses… no tuve tiempo de estrenarlo muy bien-.

Tsuna cerró los ojos cuando Reborn le beso el dorso de la mano… ese maldito sicario sabía excitarlo muy bien. ¿De verdad que su trabajo era matar y no seducir? Porque era muy bueno en el tema.

-Reborn… no… espera…-.

-¿De verdad? Pareces muy dispuesto a cop…-.

Su diversión se fue al caño cuando sintió un zumbido dentro de los bolsillos de su pantalón, soltó la mano de Tsuna y tomó el aparato y se alejo un poco de Tsuna, esa llamada debía de ser de la casa Vongola.

-Soy Reborn-.

-Reborn-kun, estamos esperando por ti-.

-Iré ahor…-.

-No, no… Bueno, te esperaremos mañana por la mañana, falta nuestro líder de la CEDEF-.

-Entendido… ¿Cuándo conoceré al Decimo Vongola?-.

Una risita le hizo fruncir un poco el ceño, pero enseguida el viejo paro de reír.

-Lo conocerás antes de lo que crees… ¿Cómo se encuentra Tsunayoshi-kun? ¿Todo bien durante el vuelo?-.

Reborn miro al chiquillo que se había sentado en el sofá y seguía admirando el lugar, se le antojo terminar la llamada e ir a besarlo, se veía apetitoso con esa mirada.

-Él se encuentra bien-.

-Eso me alegra… tráelo contigo, me encargare de él-.

Reborn recordó entonces lo que le había dicho al Noveno el día anterior, eso de cuidar a Tsuna. Pero ahora ya no lo deseaba de esa forma.

Ahora quería quedarse con el menor.

-Sobre ello, yo me haré cargo de él… Hemos llegado a un acuerdo-.

-¿De verdad? ¿Eso no interferirá en tu misión?-.

-Para nada-.

-Oh bueno… entonces claro que puedes quedarte a su cuidado… si así lo deseas… pero aunque sea, tráelo contigo, deseo conocerlo-.

-Claro, lo llevare conmigo… Quería preguntarle algo-.

Reborn se alejo un poco más.

-Dime-.

-¿Cómo se encuentra Gokudera Hayato?-.

-Él esta muy bien, así que no tengas cuidado-.

Reborn miro el suelo y asintió, aunque el Noveno no podía mirarlo.

-Tengo que despedirme de ti, Reborn-kun, nos veremos pronto-.

-Claro, Noveno-.

El pitido de fin de la llamada le hizo cerrar el teléfono. Tsuna lo miro al ver que se acercaba, el sicario se sentó en el sofá y jalo a Tsuna hacia si y lo sentó en sus piernas, el castaño hizo un ligero mohín con la boca pero se dejo hacer.

-Vamos a salir mañana-.

-Ya veo-.

-Mientras tanto… quiero besarte-.

Y sin más, una larga sesión de besos comenzó entre ambos.

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Well…

Yunmoon a quedado satisfecha con este capitulo… y no lo hubiera actualizado pero… catunacaty me dijo que deseaba de regalo/premio la actualización de este fic… Me hubiese encantado regalarte un lemmon, pero como es el inicio de la segunda parte me fue imposible hacerlo, pero como verás, lo he hecho tan puro y pervertido como Yunmoon ha podido.

Bueno, Yunmoon te agradece mucho seguir sus fics. Gracias!

Shao~ shao~