Disclaimer: Los personajes son de Stephanie Meyer pero la trama es mía propia de mi propiedad, use los personajes porque AMO a Jasper!
Clasificación M por temas adultos, escenas fuertes y lemmons.
En el capitulo anterior…
"Sin decir una palabra más, Jasper se tumbó en la cama conmigo aún en sus brazos, yo lo abracé para asegurarme de que no se fuera a apartar de mí para irse con ella.
La idea de hace unos momentos daba vueltas en mi cabeza y sin darme cuenta ya estaba tejiendo un plan para conocer toda la verdad que Jasper me estaba ocultando, porque la certeza de que había algo más no se había ido y ahora estaba más que decidida a saber qué me falta a mí que tiene ella."
Capitulo 7
Alice POV
De vuelta a la rutina, preparo el desayuno mientras Jasper se ducha y Dylan ve televisión en el salón. Despertarme abrazando a mi esposo antes era algo que no sucedía mucho y cuando esto pasaba era una alegría inmensa conseguirlo allí, pero ahora era incomodo. Sentía que él no deseaba estar allí. ¡Demonios! Que inseguridad tan grande, esta opresión en mi pecho constante, el temor de ser abandonada en cualquier momento.
Sus brazos enfundados en una inmaculada camisa me rodean por la cintura mientras distribuyo el desayuno en los platos, su respiración en mi cuello hace que mi piel se erice. Lanzo un suspiro cuando sus labios se ubican debajo de mi oído causando que me tiemblen las piernas. ¡Maldición! ¿Cómo puede tener tanto control sobre mi cuerpo? ¿Cómo se me hace imposible negarme a sus caricias?
Sus manos se posan en mi vientre y sus dedos me acarician con delicadeza por encima del camisón de seda que llevaba puesto desde la noche anterior.
-¿Has dejado de tomar la píldora? - Preguntó con un ronroneo suave en mi oído.
Al escuchar esa pregunta salí del estupor en que me tenían sus caricias y me tensé, removiéndome de su agarre y volteando a mirarlo con incredulidad.
-¿Cómo puedes pensar en algo así? Cuando estamos en medio de una crisis, tú aún sigues pensando en embarazarme - dije sin poder creérmelo.
-Pero Ali… yo pensé… yo creía que…- balbuceaba nerviosamente pasando sus manos por el cabello y comenzando a caminar.
-No Jasper, no me he olvidado de la píldora ni un solo día, ni siquiera sabiendo que no había riesgo porque tú no me tocabas - le interrumpí el balbuceo y espeté con rabia contenida.
Suspiré cerrando los ojos, conté mentalmente hasta diez, esto de perdonarlo no iba a funcionar si a cada momento estaba gritándole sus errores a la cara.
-Yo no debí decir eso – murmuré bajando la cabeza avergonzada -. Lo siento, pero no creo que sea el momento más apropiado para tener otro hijo.
-Tienes razón, Ali – susurro él acercándose a mí y tomando mi barbilla delicadamente, haciendo que levantara la vista y mirara sus profundos ojos azules que brillaban de intensidad y dolor -. Primero tengo que resarcir mis errores, no podemos traer un niño al mundo cuando nuestra relación pende de un hilo, es solo que yo sé lo felices que fuimos cuando nació Dylan y que otra alegría como esa nos uniría y volveríamos a ser la familia que éramos.
En sus ojos vi tanta añoranza como la que yo sentía, su arrepentimiento resultaba aplastante al fijarme de esa manera en su mirada.
-Comprendo lo que dices, pero no es la solución, Jasper. Yo no confío plenamente en ti y si me siento completamente presionada a tomar decisiones que no perjudiquen a mi hijo de tres años, no puedo imaginar cómo me las arreglaría con dos y uno de ellos recién nacido o pronto a nacer - le expliqué y pude ver el dolor en su mirada.
-¿Aún piensas irte? ¿O botarme? - Preguntó con voz ahogada mientras tomaba mi rostro entre sus dos manos.
-Tengo que pensar en todo, si tú me volvieras a fallar no podría soportarlo - le dije pestañeando para evitar las lagrimas.
Él asintió con la cabeza tristemente y respiró profundamente soltándome.
-No te fallaré Ali, no me arriesgaré a perderte - aseguró viéndome a los ojos.
Yo también respiré profundo y volví a lo que estaba haciendo, él me convenció de que lo dejara terminar mientras yo me iba a duchar y arreglar para ir a trabajar, además también se encargaría de Dylan.
Cuando el niño y yo estuvimos listos, los tres desayunamos mientras convencíamos a Dylan que tenía que volver a la guardería.
-Mami, pero no quero ir - dijo cruzándose de brazos y arrugando toda su carita, cerrando fuertemente la boca para que yo no pudiera darle el desayuno.
-Dylan, abre la boca- le advertí endureciendo mi voz un poco.
-Pero mami, la escuela me cansa y yo quiero jugar con papi - dijo obstinadamente aún con los brazos cruzados.
-No puedo jugar contigo hoy Dylan, tengo que ir a trabajar. En la tarde cuando regrese jugaré contigo - intervino Jasper con voz tranquila.
-Pero tú llegas tarde, muy noche - le respondió con un puchero. Yo contuve la respiración tragando fuerte y miré a Jasper, esperando su reacción.
Él me miró de vuelta y bajó la mirada, se levantó de la mesa y caminó hacia el otro lado de Dylan, agachándose para quedar de frente a él.
-No volveré a llegar tarde Dylan, ya te lo he dicho, eso fueron solo unos días. Ahora todo será como antes - sus palabras tranquilizaron al niño que casi inmediatamente comenzó a halar mi mano con la que sostenía su cucharilla y me la quitó, comenzando a comer con ganas.
Jasper tomó su plato a medio terminar y se fue a la cocina, yo miré mi desayuno y sin mucho apetito me obligué a comerlo, sus palabras y promesas me dejaban un sabor amargo en la boca.
Salimos al garaje los tres juntos, como siempre, Jasper se encargó de acomodar a Dylan en la silla para niños de mi auto, mientras yo lo encendía. Luego se dirigió a mi puerta y por la ventanilla me besó, en sus ojos veía la promesa implícita de hacer las cosas bien, yo intenté que mi mirada le pidiera que no cometiera ninguna estupidez.
-Que tengas buen día - me deseó mientras se separaba de mi auto con expresión torturada.
Yo seguí mirándolo, con mi miedo a flor de piel, la presión en mi pecho era asfixiante, tenía ganas de amarrarlo a mí con millones de cadenas y candados, para que no tuviera que ir al hospital y verla a ella.
-Compórtate- fue lo único que salió de mis labios mientras arrancaba el auto rápidamente.
Estuve a punto de ponerme a llorar como una niña de cinco años a la cual le estaban quitando su muñeca preferida, casi giro el auto en "U" unas ocho veces para devolverme a casa y amarrar a Jasper de la cama de por vida. Por el bien de mi hijo, respiré profundo cada vez que lo necesité intentando controlar la vorágine de sentimientos y dudas que tenia. No quería que por la imprudencia de dejarme llevar por mis inseguridades mientras manejo tuviéramos un accidente.
Llegamos a la Escuela Primaria donde trabajaba. En la misma escuela estaban la Guardería y el Jardín de Niños, me bajé con Dylan para llevarlo a su Sala de Cuidado cuando nos conseguimos con Bella que estaba bajando de su auto también. Ella me miró interrogante y yo le sonreí triste y resignadamente, ella asintió sabiendo que no era el mejor momento de hablar y le sonrió a su ahijado.
-¡Mi príncipe adorado! ¿Cómo te sientes? - Lo saludó levantándolo en brazos.
-Bien, Titi Bella - le respondió el niño riéndose mientras la abrazaba.
Caminamos los tres en silencio y una vez que hablé con la cuidadora de Dylan sobre las medicinas que le tenía que administrar, Bella y yo nos regresamos hacia la Primaria para esperar a nuestros grupos y cantar el Himno Nacional.
-¿Hablaron? - Pregunto Bella en un susurro mientras caminábamos, yo solo asentí sin mirarla -. ¿Te explicó? ¿Lo perdonaste? Era un malentendido, ¿verdad? Bueno, debe serlo, porque sinceramente esperaba que de un momento a otro aparecieras por mi departamento con Dylan en brazos y maletas a rastras, bueno puede ser también que lo botaras a él, es lo más lógico y quizás en este momento está viviendo con Peter. ¡Alice habla! No puedes callarte lo que sea que te esté pasando -. Bella hablaba rápidamente, como un volcán haciendo erupción. Ella y yo éramos muy parecidas, ambas éramos muy ansiosas. Yo suspiré y me decidí a hablar, antes de llegar al patio tenía que pasar por la dirección a dejar la constancia de la enfermedad de Dylan.
-Lo perdoné, vamos a intentar arreglar todo, por Dylan - le respondí en una sonrisa y cuando volteé a verla ella me miraba con una sonrisa cálida.
-Eres una excelente madre - dijo aún sonriendo y yo negué vehemente, aún me faltaba mucho para serlo -. Pero eso quiere decir que Jasper sí… que él...- se interrumpió como si le fuera imposible terminar la frase frunciendo el ceño.
Yo cerré los ojos y le asentí tragando grueso para que se fuera el nudo que tenía en mi garganta.
-¡Demonios! Pero que grandísimo hijo de la… - Bella guardó silencio abruptamente porque yo le abrí los ojos desmesuradamente porque estábamos en medio de un pasillo de la escuela y la psicóloga de la escuela que iba a gran distancia delante de nosotras volteó al escuchar la expresión de mi amiga a voz en grito.
-¿Sucede algo, Maestras? - Preguntó con el ceño fruncido y fulminando a Bella con la mirada.
-No, nada, es que me ha dado un calambre - respondió Bella con una sonrisa inocente y yo rodé los ojos.
-Espero que no le den calambres delante de sus alumnos entonces, tendría que atender a muchos niños con traumas por las malas palabras de su maestra- dijo volteándose y entrando a su oficina unos metros más allá.
Bella y yo nos habíamos detenido en medio del pasillo y cuando quise seguir avanzando ella me tiró de un brazo haciendo que me volteara hacia ella.
-¿De verdad lo hizo? - Preguntó en un susurro viéndome a los ojos.
-No lo negó y Bella él ha cambiado - dije pasando una mano por mi frente, mire hacia los lados para asegurarme que no había nadie más en el pasillo y me acerqué para susurrarle -. Cuando me hace el amor, es diferente - le dije y me mordí el labio.
-¿Pero han hecho el amor? ¿Dejaste que te tocara después de saber que estuvo con otra? ¿No sentiste asco? - Preguntó en un susurro también.
-Sí, lo dejé porque lo necesitaba Bells, necesitaba saber que era mío aún, necesitaba convencerlo de que soy suficiente para él además de convencerme a mí misma, aún lo necesito - le dije al borde de volver a llorar.
-No seas tonta, ¿cómo que no sabes si eres suficiente para él? - Cuestionó Bella molesta y me tomó de los brazos para sacudirme un poco. Un grupo de otras maestras pasaron por nuestro lado saludándonos y preguntándome por la salud de mi hijo, a los pocos minutos se fueron y Bella me llevó a una de las aulas vacías y cerró la puerta detrás de ella, no entendía su súbita furia.
-¿Dónde está Alice? - Preguntó violentamente.
-¿Qué? Bella, deja la estupidez, estamos hablando seriamente, no jugando - le dije extrañada.
-Yo no estoy jugando, esta que tengo enfrente no es mi amiga, no es mi compinche, es una sombra de ella, una muy mala imitación - dijo duramente.
-Bella, por favor…- le pedí impaciente, no estaba para juegos.
-Por favor te digo yo a ti - me dijo colocando sus manos en sus caderas -. ¿No ser suficiente para un hombre? ¡Por Dios Alice! Podría esperar esa frase de cualquiera menos de ti, tú, que siempre has sido la mata de la seguridad en sí misma. Es que…- parecía no conseguir las palabras para expresarse - Es que me siento tan impotente de escucharte hablar así -. Hacía gestos desesperados enfatizando sus palabras - Entiende que eres mucha mujer para él, amiga, luchadora, independiente, fuerte y además le perdonas la peor ofensa que puede recibir una persona de parte de su pareja, sinceramente yo lo habría sacado de la casa desnudo, lo hubiese dejado sin nada. Pero tú piensas en tu hijo, cosa que él no hizo cuando se metió en las faldas de esa tipa -. Caminaba de un lado al otro realmente molesta y yo estaba sentada en una de las mesas encogiéndome con cada una de sus palabras.
-Dylan adora a su padre, no puedo alejarlo de él, si estuviera sola las cosas hubiesen sido diferentes - le dije bajando la mirada.
Me miró negando con la cabeza y cuando ella iba a hablar nuevamente sonó el timbre, anunciando que era hora que los chicos pasaran al patio.
-Después continuaremos esta conversación e iré a patearle sus partes nobles a mi "querido compadre"- dijo con una sonrisa diabólica cuando salimos del salón.
-¿Podrías quedarte con Dylan esta tarde? Tengo que hacer una investigación por mi cuenta - le dije mientras caminábamos apresuradas por el pasillo.
-No puedo, tengo una cita para almorzar - dijo con sonrisa boba.
La miré interrogante y ella sonrió.
-No estás para escuchar sobre el piloto que conocí el fin de semana - dijo haciendo un gesto con la mano quitándole importancia.
-¿Piloto? - Le pregunté incrédula.
-Es una larga historia- ya habíamos llegado al patio y la Directora me llamaba por medio de señas para que me acercara a ella.
-Me debes la historia - le murmuré mientras me dirigía hacia la directora.
-¡Y también te debo el regaño que te corresponde! - Me gritó y yo la fulmine con la mirada.
Me alegraba por mi amiga pero al mismo tiempo me preocupaba. Ella no había tenido mucha suerte con los chicos con que había salido, ninguno era estable, y ahora venía a salir con un piloto, que hoy podía estar aquí y mañana no.
-¿Alice, cómo estas? ¿Cómo sigue Dylan? - Preguntó la Directora Watson con preocupación.
-Ya está bien, aún tiene un poco de tos pero es normal, gracias por preocuparse y discúlpeme por no avisar el Jueves, pero estaba muy distraída a causa de la preocupación por el niño- le dije tendiéndole el comprobante.
-Comprendo, en realidad nos preocupamos ya que nunca faltas - dijo sonriendo y mirando el comprobante -. Me alegro que no sea la firma de tu marido, eso sería sospecho – bromeó y yo me obligué a sonreír.
-Si fuera por él, me haría muchos comprobantes, pero no sería ético, por eso se los pide a sus colegas - le dije intentado bromear también, pero sabía que mi sonrisa era forzada.
-¿Te pasa algo, Alice? Te noto algo extraña - dijo mirándome con el ceño fruncido.
-Nada, estoy bien - dije volteándome y caminando hacia mi grupo.
Ese día me dediqué más que de costumbre a las lecciones, quise olvidarme de lo que era mi vida fuera de ese salón de clases y logré abstraerme tanto que el timbre del recreo me asustó. Los niños salieron del aula y yo me quedé donde estaba, cuando volvieron yo estaba el mismo sitio, y el timbre me volvió a sobresaltar a la hora de la salida.
Con la fila de niños detrás de mi fui hacia la salida y me dediqué a conversar con algunos padres que quisieron saber sobre las clases perdidas por mi ausencia y el avance de sus hijos, etc.
Al irse mi último alumno Bella me acompaño a buscar a Dylan.
-Siento no poder cuidarlo - se disculpó y yo le sonreí.
-Tranquila, solo quería hacer algo pero quizás sea mejor que vaya con Dylan - dije restándole importancia -. ¿El piloto es guapo? - Pregunté intentando distraer mi mente, no quería darle muchas vueltas a lo que iba a hacer.
-Mucho, es un adonis – respondió con una sonrisa captando mi intención de distraerme -. Tiene unos ojos verdes espectaculares, cabello cobrizo y unos labios que provoca agarrarlos a mordiscos - dijo y me hizo sonreír, yo solía decir lo mismo de los labios de Jasper.
Suspiré y me maldije mentalmente por ser tan tarada de pensar en él hasta sin querer hacerlo.
Dylan salió de la guardería corriendo hacia mis brazos con su cabello al viento, lo atajé y llené su rostro de besos mientras él reía feliz.
-Te tengo una sorpresa - le conté agachándome a su altura.
-¿Qué es, mami? – Pregunto después de abrazar a Bella.
-Visitaremos a tu papi en su trabajo y comeremos con él - le dije con una sonrisa y mientras los ojos de Dylan se iluminaban de emoción, los de Bella se llenaron de suspicacia y advertencia.
-¡Siiii! - Gritó mi hijo saltando y comenzando a correr delante de nosotras por el estacionamiento rumbo a mi auto.
-¡Dylan! - lo llamé - Cuidado con los autos, ven conmigo - le reprendí extendiendo mi mano para que la tomara.
Él se regreso poniendo su cara de bravo que a mí me hacia reír por lo tierno que se veía y tomó mi mano.
-¿Qué piensas hacer? - Preguntó Bella en un susurro para que mi hijo no la oyera.
-Marcaré territorio como la Sra. Whitlock y trataré de conseguir unos aliados en el campo de batalla - le dije nerviosa.
-Me gusta y al mismo tiempo no - respondió Bella pensativa mientras llegamos a mi auto y yo me disponía a acomodar a mi hijo en su silla.
-¿Cómo? - Pregunté intrigada.
-Me gusta la idea, pero no me gusta la forma en que lo dices, tienes que decirlo como la antigua Alice, esa que sé que está por ahí escondida - me miraba como esperando algo y yo fruncí el seño.
-Te falta la seguridad- me dijo con tristeza.
-Y no tienes idea de cómo está mi autoestima- le dije entre dientes mientras ella besaba a Dylan despidiéndose.
Luego me abrazó fuerte, transmitiéndome un poco de su entereza y dándome la seguridad de que contaba con mi amiga.
-Saldrás adelante, lo sé - me dijo y se alejó hacia su auto.
Me subí al auto y reuní todas mis fuerzas para conducir hacia el hospital para buscar a mi marido. Dylan iba contándome anécdotas de sus compañeros de guardería y en un momento comenzó a cantar una canción que le enseñaron tratando de que yo me la aprendiera también.
Una vez en el estacionamiento del hospital me quedé sentada tras el volante viendo hacia la entrada del edificio, había visto su auto en su puesto asignado y me daba la seguridad de que se encontraba allí.
Suspiré profundamente mientras apretaba el volante intentando darme fuerzas para salir de allí y encontrarme con cualquier cosa. Podía haber cumplido su palabra y estar trabajando tranquilamente o podría estar en su oficina, en un baño, en un cuarto de descanso con ella.
-Mami ¿esperaremos a papi aquí? - Me llamó mi hijo desde el asiento trasero.
Yo volteé y le sonreí, ese pequeño me estaba dando la fuerza que necesitaba, por él, por su felicidad tenía que asegurarme de que Jasper era sincero esta vez. No podía condenar a mi hijo a vivir con unos padres que no confían el uno en el otro.
-Iremos a buscarlo, le daremos una sorpresa - le dije y él comenzó a tratar de quitarse las correas de seguridad de la silla.
Yo negué con la cabeza sonriendo ante su impaciencia, mi hijo en carácter se parecía a mí, o por lo menos a la que yo era antes de toda esta Pesadilla. Me bajé del auto y fui hacia su puerta sacándolo de la silla, tomé mi bolso y luego de cerrar el auto me dirigí hacia el Hospital con mi hijo de la mano.
Iba diciéndole a Dylan que allí no podía correr cuando me choqué con alguien que iba saliendo.
-Disculpa - dijimos ambas al mismo tiempo y cuando vi con quien me había chocado sonreí.
-Hola Bree- la saludé.
-Sra. Whitlock- exclamó sorprendida y sus ojos viajaron a Dylan -. ¿Se encuentra bien el pequeño Ben? - Ella solía llamarle así por su fanatismo a Ben 10 y se agachó frente a él para darle un abrazo que mi hijo le correspondió.
Ella fue la enfermera fija de mi hijo y tanto él como yo le habíamos tomado cariño pero aún insistía en llamarme "Sra. Whitlock" a pesar de que teníamos un poco de confianza.
-Se encuentra perfectamente- le dije con una sonrisa-. Y deja de llamarme señora, haces que me sienta vieja y solo soy un par de años mayor que tú.
Ella sonrió mientras se levantaba.
-Es la costumbre de ser profesional, pero ya que ustedes no son pacientes del hospital si puedo darme el lujo de llamarte por tu nombre, Alice -. Yo sonreí, esta chica me agradaba y pensándolo confiaba en ella, podía ganármela como aliada -. ¿Qué hacen por aquí? - Preguntó extrañada interrumpiendo mis pensamientos.
-Venimos a secuestrar a mi marido para comer juntos - le dije forzando una sonrisa.
-¡Que bien! El Dr. Whitlock se alegra mucho de que su familia venga a verlo - dijo Bree contenta.
-Bree, que bueno que no te has ido - dijo una chica acercándose rápidamente a nosotros, la reconocí como la chica que no quise que atendiera a mi hijo y me tensé involuntariamente, había algo en esa chica que no me gustaba.
-Disculpe, Sra. Whitlock - murmuró Bree y volteando hacia la chica espetó molesta -. ¿Qué sucede, Charlotte?
La chica se tensó al escuchar el apellido y volteó a mirarme con los ojos abiertos. Me miró interrogante por mucho rato, miró a Dylan también que en ese momento estaba en un mundo aparte con un muñeco en su mano libre y cantando las canciones de su escuela, lo vio como había hecho en la habitación aquel día y yo la miré de vuelta frunciendo el ceño, molesta por su escrutinio indiscreto conmigo y sobre todo por la manera en que miró a mi hijo.
Bree se aclaró la garganta llamando así la atención de la chica y la miró impaciente invitándola a que hablara.
-Es que no firmaste la administración del medicamento del paciente de la habitación 215 - dijo la chica con nerviosismo y le tendió un portapapeles con las manos temblorosas.
Mientras hablaba me puse a detallarla, una chica rubia, sin duda era bonita y bien proporcionada, un poco mas alta que yo y quizás de contextura mas fuerte, pero en sus actitudes se podía ver que internamente era débil, frágil, como una muñeca de porcelana.
Bree la miró con una sonrisa victoriosa y rápidamente firmó lo que la chica le tendía.
-Listo, Charlotte, gracias- le dijo a la chica devolviéndole el bolígrafo y volteo hacia mí.
-Bueno Alice, no te entretengo mas, anda a secuestrar al Dr. Whitlock que estará más que feliz de estar con su familia- dijo en un tono muy alto y la chica que parecía haberse quedado pegada al suelo enrojeció profundamente y luego se volteó y prácticamente corrió hacia uno de los ascensores.
Bree la observó alejarse y luego volteó a mirarme con la disculpa marcada en su rostro.
-Siento por eso, pero no pude evitar hacerlo. Detesto a las resbalosas, por chicas como ella es que las esposas de los doctores creen que todas las enfermeras somos unas zorras que queremos acostarnos con sus maridos, cuando tenemos una profesión como cualquier otra - dijo con evidente molestia.
-Eso quiere decir que ella… que esa chica…- no sabía cómo expresar lo que estaba pasando, mi corazón parecía a punto de salirse de mi pecho, Bree me estaba ayudando ya sin yo proponérselo aún.
-El Dr. Whitlock no le presta atención, la ignora totalmente- dijo de manera tranquilizadora-, de hecho parece odiarla - agregó luego de pensarlo un momento -. Nunca lo había visto ser tan duro, tan rudo, tan brusco, con una de nosotras - se estremeció un poco, imagino que recordando o imaginándose como se sentiría la chica al ser tratada de esa manera -. Pero ella se lo ha buscado.
-¿Qué hace? - Pregunté con un nudo en la garganta.
-Alice yo no debería estar diciéndote estas cosas, me dejé llevar por la complicidad femenina, eso de defendernos unas a otras- parecía nerviosa y contrariada-. Yo y mi gran bocota… - se regañó a sí misma.
-Necesito saberlo, Bree, por favor - le pedí comenzando a respirar superficialmente.
Ella me miró inclinando ligeramente su cabeza, como estudiando las opciones de decirme o no, podía notar su indecisión pero no se que habrá visto en mi expresión que suspiró rindiéndose, vislumbré su resolución de contarme lo que pasaba con esa chica.
-Bueno Alice, nada de lo que debas preocuparte, ella sigue a tu esposo por todos lados, busca llamar su atención de cualquier manera parece un perrito faldero, es insoportable, y eso que solo ha sido hoy en la mañana que se reincorporó el Doctor pero igual fue muy estresante la tensión que ambos provocaban, la persecución de ella y la irritación de él por el acoso. Si continúa de esa manera el pobre Dr. Whitlock estallará- agregó preocupada -. Por eso me parece maravilloso que vinieras, lo salvas a él de ella y a ella de su ira - las palabras de Bree me dejaron en un estado de shock.
Este era un enorme rompecabezas con muchas piezas faltantes, pero debía unir lo que tenia.
-¿Alice, te sientes bien?- pregunto Bree preocupada interrumpiendo mis cavilaciones y sacándome de mis turbulentos pensamientos.
Yo solo atiné a asentir como restándole importancia sin ser capaz de pronunciar una palabra.
-No estás bien, te haz puesto pálida y parece que te desmayaras, vamos- dijo tomándome del brazo y arrastrándome a algún sitio, Dylan aún estaba aferrado a mi mano y me miraba asustado.
-¿Qué tienes mami?- preguntó con voz quebrada.
-Tu mami, se siente mal. Llevémosla a que coma algo dulce y así se siente mejor- le respondió Bree dulcemente, podía notar su mirada preocupada y culpable, además de su desconcierto por mi reacción ante lo que ella me estaba diciendo.
Dylan asintió y apretó mi mano con la suya, no fue algo realmente fuerte pero sabia que ese gesto tenia la intención de reconfortarme y cuidarme.
Bree me sentó en una mesa en lo que supuse era la cafetería, me estaba costando enfocar las cosas a mi alrededor. Mi niño no se apartaba de mi y ahora aparte de apretar mi mano pasaba su otra manito por mi rostro, su toque me aligeraba el peso en mi pecho pero no completamente.
Mi mente actuaba por si sola, volteando y acomodando las piezas del rompecabezas por sí solas, las reacciones de la chica cuando entró en la habitación de Dylan.
"-Te amo - habló con una sonrisa en sus labios como si no estuviese pasando nada, al mismo tiempo que él hablo se abrió la puerta de la habitación y entró una enfermera que no conocía.
Ella se quedó paralizada al ver a Jasper y estoy segura de que lo escuchó por el rubor que cubrió sus mejillas."
Otra imagen acudió a mi cabeza en de ese mismo día.
"-No hijo, la enfermera solo pondrá la medicina en el tubo que tienes en el brazo - dijo Jasper acercándose a nosotros por el lado de la cama donde estaba yo. Tomó mi mano y tuve ganas de apartarla pero no quería que Dylan notara siquiera el mínimo cambio en el trato entre nosotros, cuando tomara la decisión definitiva sería otra cosa y ya sabría cómo explicarle.
-Hijo...- susurró la enfermera mirando a Dylan y luego a Jasper, luego me miró a mi y creí ver celos en su mirada."
Mi respiración se atoró en la garganta al notar que las señales habían estado allí, siempre delante de mí y yo no las había visto porque no había querido hacerlo. ¡Qué ciega estaba! Ese mismo día, más tarde había escuchado la fatídica conversación que me había dado la certeza de la infidelidad de mi "perfecto marido".
"-¿Qué quieres que haga? No sabía que eras casado - era una voz femenina, se escuchaba llorosa y venia de una puerta cerrada que acababa de pasar, no tenía identificación así que imaginé que era un armario o algo así."
La voz, debí haber reconocido la voz de ella en aquel momento, pero cortada por los sollozos y en mi propia nube de dolor no pude identificarla, pero ahora si, ese tono, la forma en que pronunciaba algunas letras, era ella.
-¿Alice? ¿Dylan?- su voz me distrajo del rompecabezas de imágenes que se agolpaban en secuencia en mi mente y a duras penas logré enfocar su rostro preocupado- ¿Qué anda mal Ali?- preguntó inclinándose hacia mi para tocarme, yo instintivamente me incliné hacia atrás para evitar su contacto.
-Papi, mami se ve malita- le dijo mi hijo y su voz sonaba realmente asustada.
-Dr. Whitlock que bueno que está aquí- exclamó Bree con evidente alivio llegando desde la barra de la cafetería, ella se inclinó hacia mí y puso algo en mis manos- Comételo Alice- me pidió amablemente y yo me di cuenta que era un trozo de chocolate lo que me había dado.
-¿Qué sucedió Srta. Tanner?- dijo Jasper asustado acercándose nuevamente a mí.
Ella le contó que me había conseguido en la puerta y que luego de conversar un rato yo me descompensé, omitió la conversación que habíamos mantenido y yo le agradecí en silencio.
Ambos vigilaban atentamente que me comiera el chocolate, con expresiones angustiadas. Sabía que no saldría de ese hospital sin cumplir con una serie de exámenes innecesarios ya que mi malestar no se debía a algo físico, sino a la impresión de mi reciente descubrimiento.
Sin querer había descubierto por fin quién era ella, la otra, ya podía ponerle un rostro a la traición de Jasper y hasta un nombre: Charlotte
-::-
Nota de Autora: Chicas, se que la semana pasada les falle, pero estoy teniendo problemas con un lipoma (mejor conocido como goma) en mi muñeca izquierda y esto me causa dolores en la mano y brazo cuando me empeño en escribir mucho en la compu y además la semana pasada me dio por participar en un Contest y me puse a escribir el One- Shot rápidamente y eso como que me afecto mas. Les pido disculpas y espero que me entiendan.
Hablando del Contest que trata sobre experiencias Adolescentes inspiradas en canciones de Katy Perry, las invito a leer mi One- Shot, se llama "ET Mi Chico del Tejado" y este es el link http :/ www . /s/ 7230200/1/ ET_Mi_chico_del_Tejado ( ya saben, sin los espacios)
Y si no es mucho pedir me gustaría contar con su voto, la Poll se abrirá en este perfil http :/ www. fanfiction. Net /u/ 3034151/ TeenageDreamsTwilightContest desde el Sábado 6 de agosto hasta el Viernes 12 de agosto, si quieren votar por otra historia es valido, con sus comentarios y opiniones soy feliz.
Gracias a las que dejaron su review: adriana cullen hale, dulceswanseitacullen, Dafne Clarisa Cullen, carly360, Alice Carlie Hallen, MarVe.S, Adriu, Romy92, alijazz4ever, MARY, Asira Cullen, betzacosta.
Gracias especiales a mis queridas y amadas Betas, Ginegine y betzacosta, soy afortunada de tener dos y además las mejores! Son Genialosas!
Otra cosa mariposa, esta historia fue bellamente recomendada por mi hermana adorada Ginegine en el blog de nuestra prima, hermana, ya no se que es, betzacosta http: / betzacosta. blogspot. com/ ?zx=7563ead9fa678e5d un gesto que me conmovio enormente.
Respuestas:
Dafne Clarisa Cullen: Hola Nena, Que bueno tenerte de nuevo por una de mis historias, que bueno que te gusto, no era mi intencion que te pusieras asi, lo siento, yo tambien me imagino a Dylan asi, tan cuchi. Gracias por tu review y tu apoyo.
MARY: Hola! Bienvenida a mi historia, que bien que te decidiste a leer algo de esta pareja y me alegro y me halaga que se trate de mi historia. Que bueno que te gusto y espero lo siga haciendo. Nos seguimos leyendo! Cuidate!
Ya esta bueno de hablar…
¿Merezco Review? ¿Qué pasara ahora que Alice sabes quien es la amante?
