-
-
DISCLAIMER APPLIED.
Advertencia: OCC en algunos personajes.
Rating T
-
..
.:NUEVO PROYECTO:.
..
Capítulo VI: Día 4 - A punto de saber la verdad
.
Cuando piensas que las cosas no pueden ir a peor, irán a peor. De hecho lo peor que podía suceder en esos momentos ocurrió, y no es que Sakura se despertase, no, era algo más horrible todavía.
La puerta de la habitación se había abierto, revelando una amplia figura masculina.
- "¿Qué estás haciendo?" - Le preguntó con total tranquilidad, sin ningún tipo de sentimiento en la voz.
- "S-sai, ¡no es lo que parece!"
- "Vaya Uchiha, que frase más original."
.
.
.
Apenas pudo dormir en toda la noche. En cuanto Sai entró en la habitación y le descubrió, curiosamente no tuvo ningún problema para quitarse de encima el cuerpo de Sakura.
Tenía que reconocerlo, esas sensaciones le estaban empezando a parecer molestas, quería seguir pensando en que sólo eran los estragos de sus hormonas, pero una sensación aún mucho más extraña le provocaba una gran intranquilidad. Además el imponerse autocontrol no parecía que estuviera funcionando demasiado bien. Sólo tenía que recordar lo que había ocurrido la noche anterior, porque había sido su culpa... ¿para qué se había acercado a ella? Si no lo hubiera hecho Sakura no le habría hecho quedar encima de su cuerpo. Y ahora que lo pensaba, ¿acaso era normal hacerle caer así? Sí, eso es, todo había sido culpa de ella.
Por lo menos debía agradecer que había conseguido convencer a Sai de que todo había sido un accidente o al menos parecía que le había creído, sus sonrisas hacían dudar siempre de lo que realmente pensaba el pintor. Todo porque el dobe de Naruto no se enterara de lo que había pasado. Ya bastante le había contado como para que ahora pensase que quería violar a la 'pobre Sakura-chan'.
Se levantó el primero, no quería encontrarse con la mirada de ninguno de sus compañeros de habitación. Sólo de pensar en los ojos pervertidos de Kakashi (¿por qué tenía la impresión de que parece que estaba al tanto de todo lo que estaba sucediendo?), la estúpida sonrisa de Sai recordándole lo que pasó el día anterior, en Naruto (todo él en general, no sabría por qué aspecto decidirse del rubio que le haría enfadarse más) y por su puesto Sakura, pensar en ella ya hacía que esa extraña sensación le embargara de nuevo. No, lo mejor sería salir rápidamente de ahí.
Arregló un poco su futón que durante la noche lo había colocado lo más lejos posible de los otros tres los cuales en cambio permanecían juntos en un intento de circunferencia. Salió de la habitación cuando el sol aún no había ascendido por el horizonte con el firme propósito de poder alejarse e ir a algún lugar solitario en donde poder pensar.
.
.
No se lo podía creer. ¿Cómo había podido ser tan estúpida? Si no hubiera sido porque había estado perdiendo el tiempo ahora sabría quien era el maldito anbu que le hizo eso. Pero ahora ya era demasiado tarde. Se le había presentado la oportunidad perfecta en medio de esta peculiar misión, pero a estas alturas ya era demasiado tarde.
Recordó las palabras del primer día de su ex-sensei cuando le dijo que no entrenarían mientras estuvieran en esa misión. Y fue por eso que decidió descartar la idea de descubrir al shinobi peleando contra él, descubrirle a golpes, estaba convencida que un solo un golpe en la misma zona en la que le golpeó serviría para descubrirlo. Ahora los recuerdos de esa mañana le provocaban una sensación en el estómago de profunda decepción.
- "¡Vamos chicos! ¡Demuestren lo que es el poder de la juventud! Tienen que demostrar toda la energía que tenemos en Konoha."
Claro, nótese como Gai-sensei esta apaciblemente sentado bebiendo un refresco y tomando el sol, mientras los demás se encontraban dando vueltas al enorme jardín de la mansión. Claro, así que fácil es demostrar vitalidad.
- "¡Con la próxima vuelta, habrán hecho 500! ¡Eso será un nuevo record dentro de los shinobis de Konoha, y en sólo 3 horas!
El único que parecía tan fresco era Lee, algunos trataba de seguir su ritmo como si no estuvieran agotados por el desgaste físico, véase, el Uchiha y el Hyuuga. A cada cual más orgulloso. Los demás no se esforzaban por disimularlo, especialmente Shikamaru y Chouji.
- "Gai-sensei, nuestra llama de la juventud es tan fuerte que deberíamos llegar a las 1.000 vueltas sólo para asegurarnos que nadie más podrá alcanzar nuestro record."
En cuanto le oyeron esa petición, la mayoría se lanzaron hacia él para tratar de silenciarle, en esos momentos no parecían acordarse del agotamiento que hacia que casi no pudiera continuar con la 'tarea'.
- "¡Qué vitalidad! ¡Estoy tan orgulloso!" - Decía entre lágrimas el antiguo sensei. - "Pero no se adelanten, las peleas vendrán ahora después y serán en parejas".
'¿Qué? ¿Iban a pelear? Pero eso no puede ser... ¡Kakashi les dio a entender que no era posible realizar entrenamientos!' Pensó la pelirrosa. Y eso mismo le preguntó la joven al sensei encargado, como respuesta sólo se pudo oír un fuerte resoplido de Gai.
- "Estoy seguro de que Kakashi lo hace para fastidiarme" - se quejaba más para sí mismo. - Él sabía perfectamente que esta iba a ser la prueba que yo iba a elegir, ¿cómo ha podido hacerme esto mi mejor rival?
A pesar de que no hablaba demasiado alto, la mayoría alcanzó a oírle. Tenten hizo la pregunta en voz alta que todos se estaban preguntando.
- "¿Qué quiere decir con eso de que esta prueba es suya Gai-sensei?"
- "Oh, pero mi querida y delicada flor, mi estudiante más querida, ¿cómo puedes preguntarme eso? ¿A caso no os lo hemos explicado ya?" - Observó su rostro interrogante y de un vistazo comprobó que los demás se encontraban con la misma duda y decidió continuar.
- "Cada uno de nosotros tiene el encargo de hacer una prueba cada día, Kurenai las charlas, Asuma el juego entre grupos y yo he decidido hacer la mejor y más sana de las pruebas: un poco de entrenamiento para pasar a unas pequeñas competiciones en combates de parejas."
- "¿Un poco ha dicho?" - Dejó escapar en un suspiro Naruto al mismo tiempo que se tiraba al suelo en busca de más aire.
Poco a poco, sus amigos fueron haciendo lo mismo. Unos más disimuladamente se apoyaron ligeramente sobre el tronco de un árbol, otros se sentaron bruscamente en el suelo y alguno simplemente dejó de correr.
- "¿No van a ser 1.000 entonces?"
Antes trataron de abalanzarse sobre él, y ahora lo consiguieron. Fue una suerte que Gai no pareciera haberle oído ninguna de las dos veces, si no con seguridad hubiera hecho caso de la sugerencia del que fue su alumno favorito.
Aprovecharon para descansar mientras terminaba de agruparlos en parejas como había dicho.
Todo resultó ser como un entrenamiento tan habitual como el solían hacer todos los días, salvo por el hecho de que al estar dirigiéndolo Gai era mucho más...intenso. Sakura maldijo su suerte puesto que ¿cuál es la probabilidad de que de 13 personas y tres sean chicas, le toque pelear con dos de ellas? De vez en cuando trató de acercarse a Gai-sensei para convencerle de que por lo menos le dejara combatir con una persona más. Y aunque el se mostraba totalmente ilusionado con su voluntariedad, los demás senseis se lo impidieron alegando que eso implicaría hacer más combates para los demás y que entonces esa prueba se alargaría demasiado.
Finalmente se dio por vencida de haber perdido una oportunidad tan estupenda para poder pelear con alguno de los chicos. De todas formas con la suerte que estaba teniendo últimamente, seguro le hubiera tocado pelear con la única chica que no lo había hecho, con Hinata.
Parece que tendría que buscar otras formas de averiguar quién era el anbu. Tenía que haber algo en lo que no hubiera pensado, algo que le diera una pista...
.
- "Ne, nee, neee Sakura-chan te he visto con muchas ganas de pelear antes, dattebayo. ¿Te ocurre algo?" - Le preguntó su ex-compañero de equipo mientras corría tratando de alcanzarla.
- "¿Eh?" - Salió de sus pensamientos al ver quién la llamaba. - "No es nada Naruto". - Trató de sonreír para que dejara de preocuparse, tampoco era algo tan grave si lo pensaba un poco.
- "Sabes que puedes contar conmigo para cualquier cosa, ¿verdad?"
Le miró emocionada, ¿quién sino él sería capaz de decirle algo tan tierno? Afirmó levemente con la cabeza, mostrándole una gran sonrisa de gratitud.
- "Bueno...entonces....ya que sabes que cuentas con todo mi apoyo, ¡podrías demostrarme el tuyo dándome tu voto para elegir ramen como premio!"
- "¡¡Baka!!" - Le insultó enfurecida su inner - "¡Es increíble lo bien que sabe estropear los mejores momentos!"
El rostro de la pelirrosa se transformo en una extraña mueca fantasmagórica a la vez que sus ojos brillaban con un naciente instinto asesino. ¡Y ella que pensaba que estaba preocupado! Sólo se estaba preocupando por él mismo.
- "¡Dale la paliza de su vida, Shanaroo!"
- "¡¡¡Narutooooo!!!"
Se alejó respirando con dificultad. Ese idiota le había interrumpido cuando estaba tratando pensar en algo que era importante. Ahora ya no podía hacer nada para descubrir al ero-anbu. Aunque si se paraba a pensarlo le parecía sorprendente que en algo menos de cuatro días una persona se hubiera sanado completamente de un golpe como el que le dio. A no ser que...
- 'A no ser que ya haya recibido una cura médica'. - Terminó de razonar su inner.
- ¡¡Sí, eso es!! - Exclamó en voz alta.
Era increíble como había podido cambiar la situación. Ya le tenía. Pronto podría descubrir su identidad. Lo único que tenía que hacer era pedir en el hospital los registros de primera hora de la mañana de hace cuatro días, y en cuanto viera el nombre de uno de esos imbéciles ese sería el auténtico culpable. ¡Claro! Por eso quien quiera que fuese llegó tarde a la cita de Tsunade, aunque en realidad casi todos llegaron tarde. Pero sólo uno de ellos llegó tarde porque tuvo que pasar primero por el hospital.
Tenía la oportunidad de saber la verdad. Y por fin podría vengarse.
A partir de ese momento se sentía feliz, sonriente. El sol que hace unos momentos era abrasador y molesto ahora era brillante y hermoso. Los pájaros piaban una dulce melodía, sin molestar en ningún momento con su constante gorjeo. De hecho ahora hasta el altercado con Naruto le parecía una mera tontería.
Escuchó a lo lejos que gritaban su nombre. Se detuvo y se giró para comprobar quién era. Se trataba de Kiba. Dejando a un lado esa felicidad empalagosa, Kiba estaba siendo demasiado amable con ella. No terminaba de entender que sin tener demasiada relación durante todos estos años ahora pareciera preocuparse por ella más que incluso cualquier miembro de su antiguo equipo. Gruñó con fastidio al hacer esa inevitable comparación, pero la verdad es que con Kiba apenas había compartido varias misiones y su relación había sido totalmente formal y de compañerismo. ¿Por qué no había pensado un poco en lo raro que era todo esto?
- 'Porque no me quisiste escuchar cuando te lo avisé.' - Le avisó su inner.
- 'Tú eres una exagerada.'
- 'Y tu una ilusa que no quiere darse cuenta de las cosas que pasan delante de sus narices. Kiba está tratando de ligotear contigo'
- 'Pero que dices eso es absurdo. Kiba jamás ha sentido ese tipo de interés por mí.'
- 'Aja, lo que tu digas, luego no te quejes de que no te avisé. Por cierto te está mirando con cara de sorprendido desde hace un tiempo, debes de estar poniendo cara de idiota. ¡Despierta!'
- ¿Sakura me escuchas? - Le preguntaba Kiba pasando su mano por delante de sus ojos para ver si despertaba de esa especie de trance en el que se encontraba.
- '¡¡Avísame antes!!' - Se quejó a su otro yo.
- 'Es divertido' - Dijo empezando a reírse.
Decidió dejar a un lado a su inner pues que no le ayudaría en absoluto y centrarse en la conversación que Kiba parecía tratar de tener con ella.
- "Sí, estoy bien. Un poco distraída, eso es todo."
- Sakura quería hablar contigo, ayer cuando me acompañaste...bueno al final no te lo pude decir...y yo...me gustaría saber si...tú....yo...
- "¿Si?" - Preguntó ante su indecisión.
- '¡Se te va a declarar, Shanaro!'
- 'No digas tonterías'.
- "Sé que no tengo ningún derecho, pero después de lo que pasó el otro día...
'¿El otro día? ¿Qué pasó el otro día? ¿Se estará refiriendo al abrazo tal vez.' Comenzó a divagar.
- "...me preguntaba si te gustaría salir a tomar algo un día de estos cuando termine la misión." - Finalizó el castaño.
- 'Soy o no soy la mejor' - Afirmó orgullosa.
Sakura se había quedado con la boca abierta, ¿de verdad Kiba se le estaba declarando? No sabía que responder, cuando su inner le había avisado sobre Kiba jamás tomo en serio que pudiera suceder algo así.
- "B-bueno, Kiba y-yo..." - Agachó su mirada, se sentía totalmente avergonzada, con toda seguridad sus mejillas estarían haciendo juego con el color de su cabello. - "esto...supongo qu--"
- "¡¡Eyy Kiba!!" Les interrumpió Naruto.
Kiba trató de matarle con la mirada, Naruto había aparecido en el peor momento posible, y no sólo eso además venía acompañado del 'soy mejor que tú sólo tienes que verme' del Uchiha. Cada vez llevaba peor tratar con el portador del sharingan.
- "¡¿Qué?!" - Prácticamente le gruñó.
- "Vaya se te están pegando demasiado las maneras de Akamaru." - Se rió Naruto.
- "Grrr."
- "Vale, vale, era sólo una broma. ¡Qué carácter! Necesito preguntarte un par de cosas, es sobre Hinata.
Al oír el nombre de su compañera, se alegró internamente pensando que pudiera ser que Naruto se estuviera dando cuentas de los esfuerzos que hacía la Hyuuga por acercarse a él. Le miró asombrado y fue entonces cuando descartó esa idea de su cabeza, ver su habitual cara desenfadada y sonriente hacía imposible que pudiera tener dobles intenciones con su petición. De todas formas aceptó hablar con él, todo fuera por ayudar a Hinata.
- "Sakura, no te preocupes por lo que te he preguntado, luego me dices, ¿de acuerdo?" - Le dijo a la chica antes de volverse para marcharse con Naruto.
Los dos comenzaron a marcharse por otro camino pero antes el rubio se giró y viendo que sólo el Uchiha estaba prestándole atención, le hizo unas señas dándole a entender que 'le debía una muy grande'. Después se dirigió a Kiba para que no sospechase.
- "Verás Kiba, el cumpleaños de Hinata fue hace poco, se me olvidó completamente regalarle algo, pero quiero compensarle y darle algo que realmente le guste ¡dattebayo! ¿Crees qu--?"
Se oyó ya casi a lo lejos que hablaba Naruto. Mientras Sasuke miró de lado a la pelirrosa quien parecía estar ausente. Haber oído lo último que estaban hablando ella y Kiba le había hecho enfadar. Por lo que no pudo evitar pronunciar con cierta acidez:
- "Y no está pasando nada, ¿no?"
- "¿D-de qué estas hablando?" - Esta vez sí sabía a qué se estaba refiriendo, pero no sabía como reaccionar ante él en una situación así. Porque al final había resultado tener algo de razón. Sólo que no tenía nada con Kiba.
- '¡¡Todavía!!'
- "Cállate"
- "Hmph, nada."
- '¿Pero que les pasa hoy a todos que están tan extraños?' - Se preguntó a sí misma.
Sasuke se volteó para marcharse. Lo reconocía, no sabía como acercarse a Sakura. Y tenía que admitirlo, estaba sintiendo algo por ella. Podía negarlo todas las veces que quisiera, pero no con todas las chicas fantaseaba en sueños ni le molestaba cuando otros chicos se les acercaban.
Al principio pensó que era normal. Cuando sus compañeros de cuartel comenzaron a alabar sus atributos, que hasta ese momento habían pasado inadvertidos para él, dio por hecho que tenían razón. No le dio mayor importancia a que hubiera algo más detrás que unas cuantas hormonas alborotadas.
Luego comenzaron esos sueños y siguió pensando que sólo se trataba de eso, una mezcla de sueños, hormonas y una adolescencia pendiente de vivir. En especial se decía a sí mismo que en cualquier momento la protagonista de estos podrían ser Ino, Hinata o cualquier otra fémina. Pero siempre eran con Sakura, siempre con ella. Y tenía que reconocer que aunque los veía como una molestia, al mismo tiempo le parecían interesantes.
Y así estaba la situación, después de varios meses reconocía que había algo más, no sabía el qué, pero el que le dedicara tanto tiempo en sus pensamientos tenía que significar algo, ¿no? Y sin embargo no sabía como acercarse a ella. La conversación nunca fue su fuerte y aunque durante todo este tiempo habían tenido una relación bastante cordial, nunca había sido nada que fuera más allá de lo estrictamente necesario.
Y ahora se encontraba con que Kiba la estaba rondando. Aunque ella le había dicho que no sabía de qué le estaba hablando, después de verles hace unos momentos, había llegado a la conclusión de que el castaño sí le había dicho la verdad el otro día.
Que Sakura le había besado.
Estuvo a punto de perder el control y que por un momento su rostro inexpresivo y frío dejara de serlo. Pero afortunadamente supo esconder ese pequeño momento de debilidad.
Bien, puede que hubiera algo de cierto, pero no por nada había sido compañero de la pelirrosa, la conocía perfectamente y podía darse cuenta que al menos todavía no había nada entre esos dos. Puede que Kiba fuera alardeando por ahí, pero estaba convencido que todavía tenía una oportunidad.
Y un Uchiha jamás se rendía. Si Sakura estuvo enamorada tanto tiempo, ¿acaso no iba a ser capaz de hacerle recordar sus sentimientos por él? Sólo una cosa le venía a la cabeza sobre esto, que donde fuego hubo, cenizas quedan. Y él se encargaría de avivarlas.
.
.
- "Sakura-chan, si no tienes hambre, yo me puedo comer tu parte." - Dijo con una sonrisa zorruna.
Sakura le cedió su plato sin pronunciar nada más. Después de lo que estaba sucediendo no tenía apenas apetito. Por un lado Kiba le pide salir, Sasuke parece estar molesto por eso. Y siendo sinceras, era la actitud de Sasuke la que le hacía sentirse con ese pesar. Realmente la confundía. Y eso le molestaba, no podía seguir permitiendo que si Sasuke soplaba en su dirección, un tornado comenzara a moverse en su interior.
- "No te preocupes Naruto, Sakura-san simplemente no termina de acostumbrarse a verse envuelta en tantas situaciones comprometedoras."
Silencio entre todos los presentes.
- "¡Ey, ey, ey! ¿Qué ha querido decir este pintor del tres al cuarto con eso?"
- "Yo se distinguir una indirecta cuando la veo. Y esta lo es. ¡¡No le dejes escapar!!
- Ya lo sé, ¡me he dado cuenta!
- "¿Qué estas queriendo decir con eso Sai?" -
El mencionado seguía con una sonrisa imperturbable en su rostro mientras que le aseguraba que no quería decir nada y que sólo se trataba de una pequeña broma para hacerla despertar de su ensoñación.
No muy convencida con su respuesta se levantó y se marchó siendo seguida por Naruto.
Un silencio mortal se instaló entre los dos morenos que quedaron en la mesa. Sasuke le miraba con una especial mirada de rencor que era ignorada por el pintor.
- "Dijiste que no le ibas a decir nada a nadie. Sólo te faltó publicarlo, ¿qué buscas diciendo eso delante de Naruto y Sakura?" - Preguntó finalmente Sasuke.
- "Yo nunca dije que no fuera a decir nada Uchiha-san. Sólo que me creía tu patética excusa de que te habías caído sobre Sakura-san."
- "Hmph". - Emitió alejándose de la mesa.
- "¡Es tan fácil hacer enfadar a Naruto-kun y Sasuke-san!" - Expresó cuando finalmente se había quedado solo.
.
.
- "¡Sakura-chan! ¡Escúchame por favor!"
- "¡¡Naruto, déjame en paz con tu máldito ramen!!"
- 'Quizás Sai dijo eso porque él es el anbu que estamos buscando.'
- 'Arghh. No lo sé, me estoy haciendo un lío con todo esto.'
Ya habían llegado a la habitación que compartían todos y Naruto seguía detrás de ella hablándole sin parar pero sin prestarle demasiada atención.
- 'Fue el último que llegó a la reunión, así que es el que tiene más probabilidades de serlo.'
- "Si me apoyas te contaré quien fue el pervertido que fue a tu casa a entregarte el mensaje de esta misión."
- "¿¡Quéeeee?!"
.
.
Han pasado unos dos meses desde la última vez que actualice y aunque puede parecer mucho tiempo yo todavía no me creo que haya conseguido actualizar "ya" otro capi de esta historia T^T (lo del ya supongo que dependará de cada uno xD).
En fin, ahora que ya sólo tengo de proyectos pendientes este y una traducción quiero y espero que pueda llevar este fic por lo menos a un buen ritmo de actualización.
Gracias a los reviews anónimos de: coolstar y julicego.
Cualquier error, opinión o sugerencia en el boton de abajo!
¡¡Besos!!
