Perdón por la tardanza, mucha tardanza, acabo de empezar las clases y no he tenido mucho tiempo TAT

7.- Dueto

-L-Luka...-dijo Luki al besar a Gakupo.

-¿Sí?-dije limpiándome los labios después de parar de besarle.

-¿P-Por qué lo has hecho?-me preguntó Luki anonadado.

Gakupo parpadeaba como un tonto sin acabar de creérselo, pero al menos se fue apartando poco a poco.

-Si es lo único que me gusta de él... no significa que esté enamorada de Gakupo-dije para librarme del marrón.

-No hay quien te entienda-murmuró.

A pesar de todo, seguíamos en el cuarto, encerrados los tres, yo y Luki estábamos apoyados mutuamente mientras que Gakupo después de sonreír de alegría se puso en una esquina de su habitación.

-Así que has pasado tu infancia en Hokkaido para venirte después aquí...-me dijo Luki.

-Si... Cuando la mujer que me adoptó murió, me llevaron de nuevo al orfanato, luego otra familia que no podía tener hijos me adoptó y me criaron aquí, conocí a tres chicos, los tres me dejaron y ahora estamos aquí hablando de mi vida...-le expliqué de nuevo.

-Ummm... Yo me crié en Kyoto... y bueno, fui cambiando de familias, me trataban mal y yo me escapaba de casa, así que nunca tuve un hogar de verdad-dijo melancólico Luki.

-P-Puedes quedarte aquí con todos, si quieres... a mi no me importa que duermas conmigo, de todos modos, somos familia y debemos apoyarnos-le dije sonrojándome.

-No te preocupes, si no puedo vivir aquí, siempre puedo buscar un piso cerca. No abandonaré a mi hermanita recién que la acabo de encontrar-dijo.

-Vaya, aún no me acostumbro a esto de que me llamen hermana...-murmuré.

Luki sonrió.

-En realidad... yo no sirvo para cantante...-me dijo de repente.

-Eso habrá que oírlo... Venga, canta algo-dije animada.

-No... No tengo ninguna canción propia...-murmuró apenado.

-¡Oh! ¿Conoces "El hilo rojo"? Es una canción bastante conocida-le dije.

-No hago más que oírla ¿quieres que la cante?-me preguntó algo nervioso.

Asentí con la cabeza y estaba muy impaciente por que él cantara, acarreó la voz un momento y cerró los ojos.

-Dicen que hay una tormenta acercándose al cielo de cristal, posiblemente será un viento tremendo. Con solo eso, tenemos suficientes razones para reír...-dejó de cantar pausando la canción.

Movió la cabeza y marcaba el ritmo con los dedos.

-Había luz por todos lados y no la podíamos ver... ¿Qué es este líquido que se derrama al cerrar nuestros ojos? Adiós...aaahhh... –

Miró hacia abajo y sonrió con melancolía.

-El amor que siento por ti, se funde en un hilo rojo... Viene desatado... aahhh...La magia está pendiente ¿podré caminar solo?-

Luki era muy guapo cuando cantaba, él ponía toda la voz en la canción y movía los labios con delicadeza, Luki parecía tener experiencia en eso del desamor, otra cosa que tendríamos en común. Lo que menos quería era enamorarme y él parecía comprenderme a la perfección, ni siquiera Miku me ha entendido cuando le expliqué una vez que no quería hacerlo. Me inspira un tema, otro más para los tres que tengo en mente. Dos hermanos corrompidos por dentro que después de tanto infortunio amoroso han encontrado la paz al apoyarse mutuamente. ¡Amor fraternal!

-Adiós...ahh... No podremos vernos más, pero el hilo rojo permanecerá. Una promesa de meñiques... ahh... Quiero que las amables mentiras...sigan...engañándome...Snifff...-seguía cantando antes de empezar a llorar.

-Luki ¿Qué ocurre? ¿Por qué lloras?-le pregunté alarmada.

-Delirio...ahh...Repetí tu nombre como si fuera un hechizo mágico. No olvidaré...ah... Tu voz, tus distintas caras y nuestros corazones...-lloraba mientras cantaba, a lo mejor la canción le hacía llorar.

¿Por qué empezaba a derramar lágrimas yo también? Me gustaba la canción pero nunca, nunca había llorado...

Abracé a Luki para consolarnos mutuamente.

-Adiós... ahh...El amor que siento por ti, se funde en un hilo rojo... Viene desatado... ahh... La magia está pendiente ¿podré caminar solo? Adiós... ahh... No podremos vernos más, pero el hilo rojo permanecerá. Una promesa de meñiques... ahh...Quiero que las amables mentiras sigan engañándome... Adiós... ahh...-seguía cantando aunque lloraba como un niño pequeño.

Me abrazó mientras lloraba, los dos llorábamos por una estúpida canción que ni siquiera tiene un vídeo bueno.

-¿Por qué lloráis?-nos preguntó Gakupo.

-¡Tú no lo entiendes! ¡Insensible!-le grité.

-Vale, ya me callo... anda, tomad estos pañuelos-nos dijo tirándonos una caja de clínex.

Luki cogió uno y se quitó las lágrimas.

-L-Lo siento, me recuerda a una cosa... y bueno... snif snif...-se excusó Luki.

-N-No pasa nada... A mi también me hace llorar... si no... Mírame-le dije.

-Parecéis niños pequeños que lloran por la muerte de Mufasa...-dijo Gakupo.

-¡Tú no te metas!-exclamé.

Anochecía y seguíamos en la misma habitación que Gakupo, Luki y yo seguíamos hablando mientras Gakupo se ponía a jugar con una pelota.

-¡Ahhhh! ¿Vas a hacer un dueto con Gakupo?-me preguntó Luki.

-Si... supongo... me da igual hacerlo o no, mientras cante todo me da igual, lo que no me gusta es que me engañen para firmar el contrato...-murmuré molesta.

Gakupo siguió golpeando la pelota contra la pared aún más rápido.

-¿Y ya tenéis canción?-me volvió a preguntar.

-Si, según él, no me ha dado ninguna de sus letras así que...-murmuré antes de que Gakupo me pasara a través del suelo una funda con 3 letras de canción y sus respectivos ritmos.

-¡Uaaaaaaaah! ¡Quiero verlas!-exclamó Luki ilusionado.

Él cogió la funda y empezó a hojear las canciones.

-¿Cacophony? ¿Kiss? y ¿Romeo and Cinderella? ¿Esta última no es una canción de Miku?-dijo Luki.

-Copión-le dije.

-Es una versión nuestra... Las otras dos son mías...-murmuró Gakupo avergonzado.

-¿Cómo es Cacophony?-Le preguntó Luki.

-Ohhh... Veamos, ahí pone el comienzo ¿no? Bueno, yo canto mi parte...-dijo Gakupo incorporándose.

Acarreó la voz, suspiró y estuvo un ratito memorizando la letra.

-Uhhhhhh... Buenas noches, mientras aún no despiertas. Por el bien de enfrentar el mañana viviendo en dos conjuntos diferentes de palabras. Por el bien de ambos...-empezó a musitar.

La voz de Gakupo era como un hechizo, me cautivó por completo su mezcla de voz grave y aguda. Marcaba el ritmo con los dedos en el suelo.

-Estos sentimientos no se pueden expresar en palabras. Todo lo murmuraba en voz baja...-siguió tarareando la canción porque tocaba mi parte.

Según así lo ponía en la letra.

-En la estrecha salida de la luna flotante...-siguió musitando.

-Buscando el calor del sol-probé a cantarla con él, el trabajo en equipo no se me daba bien, pero supongo que valdría la pena esforzarme.

-Extiende la palma de la mano, y el brazo en la oscuridad de la noche. Estaba pensando en el día en el que comprendimos a la luz. Buenas noches, mientras aún no despiertas. Por el bien de enfrentar el mañana. Las lágrimas salen de mi corazón por culpa del fin-cantamos los dos al mismo tiempo.

Gakupo fue el que paró y me miró con cara de asombro. Al menos era bonita la canción y eso es lo que importaba.

-¡Qué bien cantáis! ¡Hacéis un buen dueto!-exclamó Luki sorprendido y hechizado.

-G-Gracias...-murmuró Gakupo avergonzado.

-No es nada... estaría mejor con música...-dije yo pasando de todo y apoyándome en el hombro de Luki.

-¿Tienes sueño?-me preguntó.

-Si...-afirmé recostándome en el suelo y apoyándome en las rodillas de Luki.

-No me importa si te duermes-me dijo despreocupado.

Miré de reojo a Gakupo que nos miraba con envidia, pobre.

-Que bien te huele el pelo, Luka-dijo él acariciándomelo.

Gakupo se puso rojo de la envidia y se mordía el labio inferior, me giré para no mirarle la cara, no sé porqué sonreí. Me sentía feliz. Al poco rato me quedé dormida en el regazo de Luki, que olía a fresas por todos lados. Soñé que estaba en medio de una ciudad, una ciudad hecha por niños pequeños, los edificios estaban mal hechos y mal coloreados, el cielo era oscuro y rayado por colores azules, las estrellas eran como las dibujan los niños, de cinco puntas y amarillas.

Yo caminaba sola por la ciudad con un paraguas, aunque no llovía. Sonaba una música de nana, sin saber porqué me sentía protegida y acompañada, aunque no había nadie a mi alrededor. Fue un sueño muy lindo y lleno de calidez que solo puede darme alguien como Luki, no, estoy equivocada, es la misma sensación que me da Gakupo cuando me abraza... y la misma que me da Luki cuando me llama "hermana" es... un sentimiento de afecto.

-¿Luka? ¿Te desperté?-me preguntó Luki al abrir los ojos.

No dije nada porque no tenía nada que decir. Él estaba enfrente de mí mirándome con esos ojos azules, los dos acostados en el suelo.

Parpadeé y me incorporé algo mareada, era de día y tenía una manta encima de mí, Luki se tapaba con lo restante, me imitó y me dio un beso en la sien.

-Buenos días-musitó contento.

-¿P-Por qué estás tan contento?-le pregunté.

-Porque al despertarme vi que no era un sueño de que tenía una hermana...-dijo sonriendo.

Que... Que dulce...

Bostecé y miré a mi alrededor, aún seguíamos en el cuarto de Gakupo, él estaba durmiendo apoyado a su cama y abrazando su iPod, me acerqué a él y a su iPod, lo encendí y lo primero que ponía debajo de la hora era: Luka Megurine Little Mermaid.

La cara de Gakupo transmitía paz y melancolía, no era una canción con final feliz, no era una canción basada en un chico, no, era una canción de un cuento. Aunque era de amor.

Zarandeé un poco a Gakupo para que se despertara, se sobresaltó y me miró.

-¡¿Luka?-exclamó.

Me halagaba que escuchara mis canciones, pero era algo obsesivo ¿no?

-Quiero salir de aquí, dile a Meiko que hemos hecho las paces-dije.

Puso una cara de fastidio.

-No me mires así, hazlo, es lo menos que puedes hacer, digo yo... tengo 3 canciones que grabar y no puedo estar aquí encerrada...-le dije molesta.

Refunfuñó y se levantó, dio dos pasos y le sonó el estómago.

-L-Lo hago porque tengo hambre no por ti...-exclamó.

Suspiré de mala gana.

-Volvemos al principio...-dijo Luki fastidiado.

-¿Qué pasa ahora?-nos preguntó Meiko al otro lado de la puerta después de que la llamara Gakupo.

-Meiko, ya hemos hecho las paces, no creo que Luki aprenda nada aparte fue él quien nos ayudó y es testigo ¿verdad?-dijo Gakupo.

-Si, soy testigo-respondió.

-Jumph, bueno no os puedo dejar ahí encerrados y de todos modos tenemos una compañera nueva, así que nada de numeritos-dijo Meiko secamente.

-¿Otra?-pregunté más para mi misma.

Se oyó el ruido que hace una llave al abrir una puerta.

-¡Venga, salid! ¡Está a punto de llegar!-nos dijo algo molesta.

Me agarré al brazo de Luki y caminé junto a él por el pasillo, los demás estaban en el salón comiendo tranquilamente.

-¡Bienvenidos al mundo exterior!-nos saludó Rin nada más vernos.

-Ja ja... Qué graciosa...-dijo Gakupo.

-¡Sabía que no podríais estar tanto tiempo encerrados! ¡Os he preparado el desayuno!-dijo contenta Miku poniendo un plato lleno de tostadas en el centro de la mesa.

Nos sonaron la tripa a los tres, haciendo que Luki y yo nos avergonzáramos.

-Se nota que sois hermanos-dijo Haku sonriendo.

-N-No digas tonterías, en algo no nos parecemos...-murmuré.

-¿Cómo qué?-nos preguntó Len.

-Pelo y voz...-dije secamente.

Len y Haku se aguantaron la risa mientras que Rin y Miku se reían abierta y escandalosamente.

-Luki es como una versión masculina de ti, Luka. Porque el pelo lo tenga más corto y la voz un poco grave no significa nada-dijo Len.

-Cállense, tengo hambre y me la vais a quitar...-dije sentándome y metiéndome de golpe dos tostadas en la boca.

-Luka, no seas bruta...-dijo Luki preocupado.

De pronto tocaron la puerta.

-¡Oh! ¡Seguro que es la recién llegada!-exclamó Meiko.

-¡Buenos días, gente!-exclamó una chica con el pelo verde y vestida de naranja.

-Tú debes de ser Gumi ¿verdad?-le preguntó Meiko haciéndola pasar.

-¡Estás en lo correcto! ¡Gumi Megpoid a la orden! –exclamó alegremente esa chica.

-Nos pillas desayunando ¿quieres tú también?-le preguntó Meiko.

-No... ya he comido... ¡Uoohh! –dijo Gumi acercándose a Gakupo.

Sin que yo quisiera me puse alerta y mirándola con recelo.

-¡¿Kamui Gakupo? ¡Gakupo Kamui! ¡Kyaaaa! ¡Qué ilusión!-gritaba Gumi mientras saltaba.

-E-Encantado... Supongo que ya me conoces... je je...-dijo algo avergonzado.

-¡Me encanta tu canción Paranoid Doll! ¡Simplemente es fabulosa, combina a la perfección con tu voz! Me encanta, eres fabuloso y muy guapo. Y tu pelo me encanta ¡Kya!-dijo Gumi.

-Bueno, si eres fan de Gakupo no hace falta presentártelo, los demás son...-comenzó a decir Meiko.

-¡Tú eres Meiko Sakine, lo sé, me han hablado de ti, tú eres Miku Hatsune, cantas de maravilla, los gemelos Rin y Len son monísimos, Haku Yowane, no te he oído cantar pero seguro que es una voz muy linda, Neru Akita tienes pinta de amargada pero tienes tu encanto, ¡Kaito Shion! Adoro tu voz, es tan sexy, pero no tiene comparación con la voz de Gakupo... Ooohhh... Luka Megurine...-dijo Gumi terminando la frase en disgusto.

-¡Encantados! –dijeron todos menos yo y Luki.

-Encantada-dijo con una sonrisa.

-Aammm... ¿no te cae bien Luka?-le preguntó Neru.

-Sinceramente si... No es por su voz, es solo que parece una amargada, siempre los mismos temas... amor, amor, amor y más amor... Es muy cansina-dijo Gumi sin inmutarse.

Eso me tocó las narices e hizo que me levantara.

-Lo siento por hacer temas así de "cansinos" pero al menos tengo algo que se llama: canciones, y me gustan, si a ti no te gustan... te aguantas...-dije molesta.

-Luka...-dijo Luki para tranquilizarme.

-¿Ese es tu hermano?-me preguntó.

-Si ¿tienes algún problema?-le preguntó Luki molesto.

-No nada... pensaba que los que no tienen talento son iguales y no me equivocaba... ¡Ja!-dijo Gumi.

-¡¿Cómo has dicho? ¡Tengo talento! ¡Por algo no estaría aquí!-le grité.

-Pues yo no lo veo...-dijo Gumi en plan contraataque.

-Será porque no tienes oído para el talento...-dijo Luki con una mirada de suficiencia.

-¡Ya basta! –gritó Meiko.

Abracé a Luki para protegerme de la ira de Meiko.

-Jumph... Gakupo y Luka vayan a cantar las canciones que tengan pendientes y Gumi, como tú empezaste la pelea te daré las normas de convivencia de esta base ¿entendido?-nos gritó Meiko.

-¡Señora, sí, señora!-gritamos Luki y yo cogiendo las últimas tostadas y yéndonos a la sala de grabación.

Kaito, tenía que preparar un tema con Miku, así que le enseñó a Luki los comandos y Gakupo le dio el CD base, lo más importante de una canción porque tiene la música.

-¿Cual cantamos?-le pregunté a Gakupo.

-Cacophony ¿no? Se te da bien –me dijo sonriendo.

Gakupo y yo entramos a la cabina y nos pusimos los cascos, puso la letra entera en el soporte.

-Emmm... chicos... necesito salir un momento, tengo que ir al baño ¿os importa?-dijo Luki.

-No... en absoluto...-le dije con una sonrisa.

-Luka, diga lo que digan a mí me gustan tus temas, son preciosos... y tu voz es increíble, para mí es un lujo poder cantar contigo...-me dijo Gakupo con una sonrisa.

Me quedé mirándole, estaba muy guapo cuando sonreía de esa forma tan sincera ¡¿Pero que demonios estaba pensando?

-G-Gracias...-dije tímidamente mirando al papel que tenía delante.

-Siento la tardanza... me estaba lavando las manos, las tengo sucias... ¡Je je!-dijo Luki entrando muy rápido.

Luki se sentó en el sitio de Kaito y preparó el CD de audio con cuidado, más las condiciones de sonido y eso...

-Podéis empezar cuando queráis...-dijo Luki.

-Luka...murmuró Gakupo.

Terminé de releerme la letra y asentí no muy segura.

Lo primero que teníamos que hacer es hacer la introducción con las voces.

-Uhhhhhhhhhh... One... two... one, two... Buenas noches, mientras aún no despiertes, por el bien de enfrentar el mañana, viviendo en dos conjuntos diferentes de palabras, por el bien de ambos...-musitamos los dos mirando al micrófono.

Entonces empezó la música, tardó un poco pero al terminar y suavizarse le tocó a Gakupo, luego a mí, luego a los dos, fue como antes... Todo igual, pero, poco a poco fui mirando a Gakupo en vez del micrófono. Estaba muy concentrado y daba envidia, pensaba que era de esas personas que no se tomaban en serio su trabajo. Pero me he estado equivocando con Gakupo todas las veces.

Cuando me quise dar cuenta, le estaba mirando con la cara girada completamente y el micrófono delante de mí porque yo lo había movido, Gakupo me miraba a los ojos y solo había movido la cabeza un poquitín.

-Lo he pensado varias veces. Lo que tanto podemos hacer nosotros solo en este momento. Es llorar la armonía que se acercó demasiado y se desplomó. Buenas noches, como si nunca fueras a despertar, por el bien de enfrentar el mañana. Es bueno seguir viviendo para así despertar y enseñar la hermosa mañana...-cantamos los dos a la vez.

Paró la música al poco rato.

-¡Habéis estado fantásticos! ¡Me ha llegado al corazón!-dijo Luki apagando todo el equipo después da sacar el CD grabado.

-¿D-De verdad?-le pregunté.

-Si... Vuestras voces son maravillosas ¡Me encantan! ¡Combinan a la perfección!-exclamaba Luki.

La verdad... es que era muy cómodo cantar al lado de Gakupo, transmitía mucha paz estar a su lado. Me tranquilizaba en cierto modo. Puede que mis respectivas hacia Gakupo sean equivocadas, a lo mejor. No es tan malo... No es malo... Es todo lo contrario, una buena persona.

-Luka, has estado fantástica-dijo Gakupo sonriendo ampliamente.

-No... ha sido nada...-le dije avergonzada.

-¡Ha sido un honor cantar contigo, soy el hombre más feliz del mundo!-dijo Gakupo sonriendo.

-No es nada... solo me he limitado a cantar la canción- dije haciéndome la dura.

No... no tendría que pensar en estas cosas...No puedo enamorarme de Gakupo... él no me gusta... ni un poco...

-¡Gakupo!-gritó Gumi mientras entraba sin permiso en el estudio.

-¿Eh? ¿Qué pasa Gumi?-le preguntó Gakupo amablemente.

-¡Quiero salir contigo! ¡En plan novios! ¿Podemos?-le preguntó Gumi.

Me quedé mirándoles. Sorprendida, recelosa y algo molesta. ¿Cómo se le ocurre a Gumi pedirle eso si se acaban de conocer? ¡Es tonta!

Gakupo se quedó anonadado por esa repentina proposición.

Deseaba con todas mis fuerzas que no dijera que si... Por favor, no lo digas, no aceptes...

Me miró de reojo y bajó la mirada.

-S-Sí... supongo que podemos, no salgo con nadie-dijo Gakupo.