Siento ser cruel con este Fic, pero no tengo tanto tiempo como al inicio D:
Enjoy it! It's Show Time~


Sesshömaru observaba detalladamente a su doctor, quien sólo sonreía con tranquilidad.

─ ¿Ella? -Myoga asintió- ¿Conoces a la persona que se supone yo debo recordar?

─Por supuesto, ella es quien ha traído esto. -tomó las cosas que estaban sobre la mesa- Ella está buscando trabajo para poder hacer su pasantía en el desierto.

El más joven se puso de pie con el ceño fruncido. Myoga seguía en lo suyo, teniendo claro está, segundas intenciones en sus palabras.

─ ¿Por qué una estudiante haría su pasantía en el desierto?

─Dos razones: Es estudiante de lenguas, especialidad de lenguas antiguas y muertas, ya sabes, ellos deben ser auxiliares de los de arqueología. -sonrió internamente con las reacciones que provocaba en Sesshömaru- Segundo, su compañera de piso se muda allá por una oferta de trabajo para ambas.

─Entonces ella no necesita el trabajo aquí. –Myoga negó levemente y abrió sus ojos con lentitud.

─Ella no ha aceptado aún, por eso debe pagarlo todo por sí misma.

Sesshömaru introduce su mano derecha en su bolsillo para sacar su billetera, y de esta una tarjeta pequeña con su nombre y número telefónico, de esas que suele dar para los seminarios de historiadores.

─Los mellizos necesitan una niñera provisional, Jaken está muy enfermo ─Myoga la acepta gustoso la tarjeta.- Que me llame lo más pronto posible.

Sin más, Sesshömaru se fue. Jaken rápidamente tomó su teléfono y marcó a Rin para avisarle de las nueva, ella estaba más que emocionada con la idea. Rin había investigado más acerca de la oferta de trabajo, la cual tenía muchas ventajas como que le ayudaría al trámite de universidad y trabajo inmediato en cuanto saliera de ella.

Rin marcó el número y anotó la dirección sin prestar mucha atención a su interlocutor. Tras tomar una ducha y vestirse de una manera más decente para conocer a su futuro jefe. Tomó un taxi puesto a que no conocía la dirección que le habían dado. Miraba a todos lados con asombro en todas direcciones, observaba las bonitas casas, que sin ser grandes o lujosas, se veían muy elegantes.

El taxi se detuvo frente a una casa de tres pisos, con un bonito jardín y muchos juguetes sobre todo el pasto. Iba a tocar el timbre cuando sintió que tiraban levemente de su blusa, se giró del tronco y se encontró con unos ojos violetas, cuyo dueño le abrazó con mucha fuerza para su cuerpo.

─ ¡Hakudōshi! –dijo con mucha alegría la chica de pelos oscuros mientras acariciaba los blancos cabellos del niño.- ¿Qué haces aquí?

El niño le miró extrañado, hasta que captó. De la nada, el niño comenzó a vociferar con gran energía y el rostro sonriente.

─Mira, Kanna –su melliza apareció de la mano de su padre- ¡Rin es nuestra nueva niñera!

Rin sentía que el viento soplaba lentamente mientras que su mirada se fundía con la del padre de los niños.

─¿Qué si me niego a trabajar aquí? -el niño frunció el ceño con bastante molestia.

─Tú eres quien necesita el dinero para la pasantía, no yo. -contradijo Sesshömaru- ¿dónde están tus cosas?

─¿Me contratas sin una entrevista tan siquiera?

─Confío en el viejo. -una mirada filosa apareció en los ojos de Sesshömaru, sacó un cigarrillo y lo encendió una vez en sus labios- ¿O hay algo que te impida trabajar para mí?

─No debería fumar -pasó por alto las palabras de su "jefe"

─Y usted no debería sugerirle cosas a su jefe.

Los mofletes de Rin se llenaron de aire, creando un puchero de esta manera. Los días serían bastantes largos de ahora en adelante, o al menos hasta que tenga el dinero para su viaje.