Todos los personajes me pertenecen excepto los de Sega Corporation y otros user/usuarios.
Hola a todos, muy buenas, espero que les esté gustando la historia puesto que hoy he subido dos capítulos mañana subiré otro más (nose porque les prometo esto ¬¬)
Dejen comentarios o no abrá más capitulos.
Capitulo 7: El final de la vía parte 2
Las 3 erizas se dirigían hacia unos túneles que las llevarían a una pequeña estación subterránea, Rouge iba delante seguida de Amy y Avelyn, el ambiente era terrible, un olor a sangre impregnaba las paredes haciendo que el aire fuera más pesado que de costumbre, ya era suficiente con aguantar los esqueletos y que ahora tuvieran que aguantar más olores, sangre y muerte.
-Rouge, ¿qué te pasa? ¿Por qué te paras?
-El radar... Se ha apagado.- Rouge comprendió que las pilas se habían agotado y que ya no les serviría de mucho utilizar el radar por lo que lo depositó en una roca y siguieron su trayecto.
A medida que se adentraban más en los subterráneos, la sangre era menos intensa y el olor se iba disipando poco a poco, pasados unos minutos encontraron una puerta blindada en su camino y Rouge le dijo a Avelyn que la cubriera mientras ella y Amy intentaban abrir la puerta.
-Parece que necesitaremos un código, sin él no podremos pasar.- Dijo Rouge.
-¿Y de dónde sacamos el código? Ni que fuera a caer del cielo.- Dijo Amy sarcástica.
En otra parte de esos mismos subterráneos...
-Knuckles, ¿que és eso que llevas en la mano?
-¿Eh? Ah, ¿esto? Lo encontré cerca de esa mesilla, creo que es un papel con números.
Red se artó de que cada dos por tres, Knuckles cogiera una cosa del suelo y sonic le preguntase "¿qué es eso?", por lo que le arrebató el papel y lo tiró por un conducto de ventilación antiguo.
-Red! Eso era mío.- Dijo Knuckles con furia.
-Bueno Sonic, ¿qué te parece si seguimos andando?
Volviendo a las chicas...
-Eh! Mirad eso! Es el Código!- Dijo Avelyn.
-Vaya, pues si que deberían caer más amenudo cosas del cielo.- Dijo Rouge mientras abría la puerta.
Entónces un esqueleto cayó encima de Rouge y ella pegó un grito, el sonido se escuchó por todo el subterráneo pero algunos erizos no lo oyeron.
Con los chicos...
-Maldición, te digo que no es lo que tu piensas!- Dijo Red sonrojado.
-Ya, ya, eso dicen todos los chicos, los aprovechados!- Dijo Knuckles con una sonrisa triunfal.
-Sssshhh... Callaros... Escuchad...- Dijo Sonic.
-Sí, ¿qué ocurre?- Preguntó Red.
-Me pareció haber oido algo.- Dijo Sonic.
-¿Como qué?- Preguntó Knuckles.
-Gritos...
Con las chicas...
-Sssshhh... Rouge, tienes que tener más cuidado, es solo un esqueleto, como los de los que se venden en las tiendas.- Dijo Avelyn.
-Me asustó.- Dijo indignada.
-Ya, chicas no es momento de pelearse, mirad esto.- Dijo Amy señalando un vagón de tren, parecía que aún funcionaba.
Las chicas, y con chicas me refiero a Avelyn y Amy, inspeccionaron el vagón y vieron con sorpresa que aún funcionaba por lo que decidieron subirse y ir con él a la ciudad. Rouge buscó los mandos del vagón, mientras que Avelyn y Amy se sentaban tranquilamente en los asientos del vagón de pasajeros y dejaban que Rouge controlara el tren. El tren se puso en marcha y con una velocidad no muy acelerada fueron a la ciudad, pero... En otra estación... No muy lejos de ellas...
Con los Chicos...
-Wooowaaaa...!- Gritaron los tres erizos por la velocidad a la que iba el tren, manejado por nada más y nada menos que Sonic.
-Jajaja, más rápido Sonic, más rápido.- Dijo Red con una amplia sonrisa.
-Wooooo! De eso nada!- Dijo Knuckles intentando agarrarse a lo que podía.
La velocidad del tren era impresionante pero la diversión se acabaría cuando un esqueleto vestido de GUN como los que se les había aparecido anteriormente les saltó encima y con una espada de metal duro, rompió el techo y alertó a nuestros tres erizos.
-Sooooniiiic! Ennnneeeemiigoos!- Gritó Knuckles intentando ponerse de pie.
Sonic no escuchaba los gritos de Knuckles y Red estaba intentando que el esqueleto callera del vagón dandole patadas. Knuckles vió a un esqueleto delante suya apunto de propinarle un patada para que cayera del vagón pero un golpe que retumbó el tren hizo que el esqueleto quedara en la misma posición que Kunckles, acosta de que Knuckles estaba agarrado a una barra y el a otra. La velocidad del vagón fue cada vez mayor hasta que el tren descarriló y fue por un tunel sin vías chocando contra una estación, el estruendo del golpe resonó por todas partes pero el sonido no llegó a que lo escucharan las chicas.
Con las chicas...
Las tres erizas estaban en un trayecto tranquilo, no había aparecido ningún enemigo por el camino y les quedaba medio camino para llegar a la ciudad, pero su tranquilidad duraría poco cuando un esqueleto grande como un golem se cruzó en su camino y paró el tren de golpe.
-¿Qué es eso?- Dijo Rouge.
-Parece que tendremos algo con que divertirnos.- Dijo Amy mientras sacaba una pistola de color oscuro con lineas rojas parecidas a unas garras.
Dió unos cuantos disparos y el golem gritó enfurecido, acto seguido saltó encima del vagón y empezó a golpearlo con fuerza, Rouge estaba frustrada por lo que dijo a las chicas:
-Agarraos a algo!- Sin pensarlo dos veces el tren fue con fuerza por la vías y como un rayo fue directo hacia la estación.
Avelyn dió un salto por el hueco de un agujero del techo que el golem había hecho y sus manos empezaron a desprender una luz morada oscura, puso sus manos enfrente del golem y sus manos dispararon un laser morado oscuro que golpeó al golem, esto no lo detuvo, Amy pegó un salto y calló encima de Avelyn, esta le dió impulso y ella le dió al golem una patada voladora que hizo que este monstruo se soltara y callera del vagón. Poco duró la alegría cuando el tren se estrelló contra un muro, atravensándolo y que las tres erizas salieran disparadas, se golpearan contra una columna y quedaran inconscientes. Amy antes de quedar completamente inconsciente vió una sombra de un erizo que le resultó familiar y solo pudo articular una palabra ntes de cerrar los ojos: "Shadow".
Abrió los ojos y no vió a nadie, pero tenía la mano vendada y había un mapa en el suelo, lo cogió y vió que era un camino hasta el edificio principal de la ciudad donde había una pequeña marca de una X en el centro de ese edificio. Una lágrima brotó de sus ojos y una sonrisa revivió toda su felicidad: "Shadow sigue vivo", se dijo a si misma mientras apretaba su mano vendada. Sus ojos recuperaron el brillo esmeralda y su sonrisa indicó que volvía a ser la misma pero más fuerte y decidida. Despertó a las otras que estaban también vendadas por las heridas provocadas por el accidente.
-¿Quién nos ha curado las heridas? ¿Has sido tú, Amy?- Preguntaron Rouge y Avelyn.
-No hay tiempo que perder chicas, debemos ir a por Sonic Exe.- Dijo Amy con una sonrisa radiante y un brillo en sus ojos que sorprendió a las otras dos chicas.- Esta vez Sonic Exe, no te escaparás.
En otro lugar...
Sonic se levantó y sacó a rastras a sus dos amigos de los escombros y vió con sorpresa una calle que parecía ser el centro de la ciudad, los coches estaban en llamas, las armaas de los GUN estaban esparcidas por todas partes, cadáveres de soldados GUN por todos los rincones de la plaza y entonces vió a unas erizas que le parecieron conocidas. Soltó a sus amigos y fue corriendo como un rayo y sin que se lo esperaran Sonic abrazó a Avelyn con una alegría casi inimaginable, Rouge apartó a Sonic y Amy hizo lo mismo mientras Avelyn le decía con sonroje:
-Tran-tranquilo Son-Sonic, estoy bien.- Su sonrisa era nerviosa y su cara tenia un ligero sonroje.
-Chicas! ¿Dónde os habías metido? ¿Os hizo algo Sonic Exe?- Preguntaron Red y Knuckles que se habían despertado poco después de que Sonic los soltara y se fuera corriendo a abrazar a Avelyn.
-¿Qué? Sonic Exe no nos hizo nada, venimos por nuestra cuenta para acabar lo que vosotros no podeis hacer.- Dijeron las tres.
-Perdonad chicas pero esto es cosa de...- Red le calló la bocaza a Knuckles y le dió un giño en señal de que no se pasara con las palabras.
-Lo que Knuckles intentaba decir era que esta misión es demasiado peligrosa para vosotras, a si que nosotros nos encargamos de todo.- Dijo Red intentando calmar el asunto.
-Perdona Red, pero esto es algo personal, a si que no os pongais en medio.- Dijo Amy.
Los erizos empezaron a discutir hasta que una voz paró la pelea:
-Vaya, vaya, vaya... Si son los seis erizos estrometidos, ¿qué ocurre? ¿No le dais un abrazo a vuestro erizo favorito?- Su sonrisa era diabólica, pero lo que más sorprendía era que tenía el aspecto de Shadow.
-N-No puede ser!- Amy calló de rodillas, se sentía perdida, otra vez había perdido la esperanza de que Shadow siguiera vivo, sus lagrimas calleron por sus mejillas.
-Sí, a si es, yo dejé el mapa para que crelleras que fue Shadow quien te lo dejó allí.- Rió y luego prosigió- Ahora debes de sentirte tan estúpida, me gusta que mis enemigos se sientan a si. Hoy es un día increíble...- Sus palabras iban a ser interrumpidas por Red que le intentó propinarle una patada pero él lo esquivó y lo golpeó mandandolo fuera de su alcanze.- Como decía, hoy es un día increible para acabar con el mayor héroe de todo Mobius! Sonic The Hedgehod! Hoy morirás con esto!- Mostró una esmeralda de color sangre que brillaba con gran intensidad.
-¿Qué es eso que tienes en la mano?- Preguntó Knuckles.
-Esta belleza es la esmeralda más poderosa de todas, con ella controlo este mundo y con ella dicto mis normas, quien la posea puede destruir cualquier cosa, se llama: La Esmeralda Sangrienta.- Su sonrisa era horrible, contemplaba la maravilla que tenía en sus manos como un trofeo.
-Alto ahí! No dejaré que nos manipules a tu antojo!- Dijo Avelyn a punto de lanzarle un rayo de energía.
-No, no, no... Tengo a vuestro amigito el zorrito, si haceis algo para detenerme, el será el primero en sufrir.- Rió victorioso, pero su sonrisa se fue cuando sintió un puñetazo en su barriga, la esmeralda la soltó del dolor intenso que le provoco el puñetazo. Voló a unos metros etrellandose contra el muro del edificio que tenía detrás y levantó la vista para ver quien era el que lo había derribado.- Tú! No puede ser... Tú caiste!
Todos los levantaron la vista, todos se sorprendieron y una eriza lloró de felicidad al ver que no lo había perdido todo, porque su caballero había vuelto... Shadow... Las esmeraldas del caos lo rodeaban y volaban a su al rededor, su cuerpo no tenía heridas y sus anillos dorados, los anillos que escondían toda su fuerza, desprendían un aura dorada que acabó por rodear todo su cuerpo.
De la nada llegó Eggman con su vehículo volador personal, con Tails en brazos, y se acercó a Sonic para darle a su mejor amigo que aún seguía inconsciente.
-Eggman, ¿como has...?- Sonic no podía creer lo que veía.
-Fue difícil, luego te lo explicaré, mi querido amienemigo.- Dijo con una sonrisa y rascándose su bigote.
-No por tener todas las esmeraldas podras detenerme! Soy muy poderoso y con esta esmeralda,- la esmeralda que se le había caído volvió a su mano- podré derrotarte con facilidad.
Shadow sonrió ante tales palabras que el erizo oscuro le había propinado, se fue acercando lentamente y Sonic Exe, por instinto, dió un paso atrás.
-¿Tienes miedo Sonic Exe?- preguntó Shadow con una sonrisa.
-Por supuesto que no erizo.- Dijo alzando la esmeralda y haciendo que un aura roja lo rodease.
-Pues deberías...- Y con esas últimas palabras corrió hacia Sonic Exe con rapidez y decisión, Sonic Exe hizo lo mismo y fue contra su enemigo, sin duda, la lucha sería una verdadera batalla.
Nuestros héroes observaban con entusiasmo como se desrrollaría la batalla pero una horda de esqueletos se les empezó a acercar por detrás, Sonic y los demás se pusieron en guardia y entonces un gran golem surgió de la tierra, era el mismo que apareció en los subterráneos, llevaba un gran mazo y tenía un ojo dorado y otro rojo. Los esqueletos estaban vestidos de una forma diferente a los anteriores, llevaban trajes de GUN, de las fuerzas especiales y sus numeros de identificación eran los números malditos: "666".
-Venga chicos!- Gritó Sonic con una amplia sonrisa y rasacándose la nariz.- Demostrémosles quienes somos!
Continuará...
