Hooooola chicos :3, estoy de vuelta con un nuevo cap

Hace mucho muuuucho que no aparecía por aquí y me disculpo por eso pero digamos que los últimos meses han sido algo difíciles en el colegio, quien diría que ultimo año de preparatoria seria así de difícil, pero ya que me acostumbre así que la historia la iré actualizando más seguido :D

Gracias por seguir mi historia

uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

De pronto noto que las lagrimas caen por si solas por mis mejillas y veo la cara de preocupación de los gemelos y es ahí cuando pienso "que rayos me está pasando" por lo que seco mis lagrimas y levanto mi mirada hacia los gemelos

-tranquilos no pasa nada así que no pongan esas caras- digo lo más natural que puedo

-como que no pasa nada Hel, puede ser que solo te conozcamos un par de meses pero sabemos muy bien que tu jamás lloras

-exacto gemela, Hel sabes que puedes confiar en nosotros así que si algo o alguien te molesta puedes decírnoslo

-gracias chicos pero en serio no es nada grave, son solo tonterías

-eso espero, pero si eso se vuelve grave no dudes en pedirnos ayuda e iremos a matar al maldito

-jajajaja no va a ser necesario pero gracias- sonrío hacia ellos, son en verdad unos buenos amigos

Cuando veo salir a Arnold y a Kate del pequeño callejón trato de no verlos, resisto lo mas que puedo en no pensar en ellos, junto con los gemelos reímos, conversamos de todo y de nada a la vez y cuando el receso terminó, volvimos a clases, las cuales fueron lo suficientemente entretenidas y difíciles como para mantener a mi mente ocupada en otra cosa que no sea Arnold y Kate.

Al salir de clases voy directo a la cafetería que queda cerca a la universidad de Bellas Artes a la cual asiste Lila, de vez en cuando la veo por allí aunque la verdad no podemos conversar mucho ya que mi jefe suele quejarse de que no trabajo aunque solo sea un minuto (literal), pero aparte de eso el trabajo no está nada mal, incluso es agradable pasar ahí las tardes ya que me permite conocer a muchas personas y con ellas sus diferentes modos de actuar, lo que es vital para un psicólogo y un escritor.

Al llegar saludo a mi jefe mientras cierro la puerta tras de mí y digamos que se notaba a leguas que el discurso sobre la puntualidad que estaba formando en su mente para decírmelo a penas estuviera al frente de él, (últimamente recibo muchos de esos discursos)

-Que hay Joe- lo saludo como siempre

-Hel querida, que gusto me da verte, al fin llegas, te recuerdo que tu hora de entrada era hace exactamente 10 minutos

-Lo sé Joe y lo siento de acuerdo, si quieres puedo quedarme a la salida y recompensarte esos 10 minutos en los que te falle, no me imagino lo horrible que debió ser estar sin mí en ese tiempo

-Eso espero jovencita- el finge no haber escuchado lo último, típico- y también espero que no te escapes como siempre mientras…

-¿Coqueteas con Annie?- le corto

El se pone nervioso- ¿Con, con quién dices? ¿Annie? ¿Qué Annie?

-Si ya sabes Annie la clienta que seguido suele venir por aquí a las tres, con la que siempre conversas y cuando lo haces te vuelves algo torpe, sabes- El se pone más nervioso aún, Annie es una clienta que frecuenta mucho la cafetería, desde que trabajo aquí he notado que hay algo entre ese par pero ninguno de los dos es lo suficientemente valiente como para aceptarlo, aunque está claro que sus sentimientos son recíprocos pero ninguno de los dos se atreven a tomar la iniciativa, a pesar de ya pasar los treinta ambos son muy tímidos

-Yo, no sé de qué me estás hablando- desvía la mirada avergonzado y cuando ve que voy a contestar me vuelve a gritar adoptando su postura de siempre- ¡será mejor que dejes de estar hablando tonterías Pataki y mejor ve a cambiarte y ponerte a trabajar!

-Sí, sí ya voy- me dirijo a donde se encuentran los casilleros pero antes de entrar por completo le digo a Joe- ¿Sabes? Deberías decírselo, creo que tienen una oportunidad juntos- le giño y entro a los casilleros

La tarde se pasa realmente rápido, entre órdenes y distintos pedidos de los clientes que entran y salen por esas puertas de vidrio sin darme cuenta ya es mi hora de salida, exactamente las 6 de la tarde, un día realmente normal a excepción del momento en el que Annie entro a la cafetería

Como siempre Joe le llevó una taza de café de vainilla cuando se acerco a ella también vi que tenía una carta en sus manos la cual deja sobre la mesa de Annie, ella le sonríe y saluda luego baja su mirada y al toparse con la carta sonríe y levanta la mirada en dirección a Joe, el se pone nervioso y comienza a tirar las cosas cercanas a él. Es realmente torpe cuando ella está cerca, el avergonzado comienza a recoger las cosas y Annie la ayuda, charlan un poco y creo que las cosas han salido bien ya que Joe parece mas alegre de lo normal, espero que al fin le haya pedido salir.

Silenciosamente me aproximo a Joe, el cual no se da cuenta de que estoy atrás de él hasta que le hablo- Me voy yendo Joe- El esconde de inmediato el sartén en el que se estaba arreglando la camisa mientras veía su reflejo en él

-Sí, que ve con cuidado-Es lo único que me dice esperando a que me vaya

-Suerte- digo antes de salir por la puerta, estaba tan nervioso que ni siquiera noto que me fui 10 minutos antes

Voy caminando a casa, pensando en lo que ha pasado esta tarde, desde que volví a Hillwood he actuado como jamás lo haría, me voy perdiendo a mi misma a medida que pasa el tiempo y a medida que dejo que Arnold me atormente, las acciones que he hecho hasta ahora me agobian, esta no soy yo, todo esto me atormenta y me detengo a mitad de la calle, tapo mis ojos y me siento de cunclillas para despejarme antes de seguir- Tonta, tonta, tonta- me sigo diciendo hasta que me calmo un poco y me paro ya que la gente que pasaba a mi alrededor me miraba de forma extraña, no es de extrañar ya que estoy en pleno centro.

Al cruzar la calle miro a mi alrededor ya que este me parece conocido, suelo regresar a casa en autobús por lo que jamás lo había notado, al frente mío veo una plaza con unos monumentos y estatuas contemporáneos, una fuente y algunos árboles y jardineras, y es entonces que lo recuerdo, solía venir aquí con frecuencia a pensar y despejarme cuando aún estaba en secundaria, es perfecto para mi estado actual, en esta plaza suelen tocar varios artistas callejeros, cualquiera que tenga talento en la música solo viene se instala y se pone a tocar, hay gente que los escucha y otra que no, pero a ellos no les importa, solo les importa compartir su música con el mundo.

Cruzo la calle y me siento en la fuente que está al frente de los chicos que estaban tocando, era una chica (cantante) y un chico (violinista) que juntos entonaban una hermosa canción, por un tiempo me dedique solo a escucharlos, a dejar que la música me consumiera y eliminara todas mis preocupaciones, pero a medida que los escuchaba me sentía más inspirada, fue cuestión de segundos para que sacara mi libreta y me pusiera a escribir como no lo había hecho desde que llegue, desde que me fui.

Cuando termine ya era de noche y los faroles del lugar ya estaban encendidas, lo que significaba que era hora de marcharme, antes de irse el chico que tocaba el violín se lo pasa a la chica y comienzan a tocar una canción la cual conocía a la perfección, era Radioactive de Imagine Dragons, en violín sonaba todavía más increíble, me sorprende lo hábil que resulta la chica que ahora toca el violín y momentos después comienza a cantar el chico, me suena conocida su voz, de hecho su música en conjunto me parece conocida, cuando terminan me paro y me acerco a ellos aplaudiendo

-Uds son increíbles chicos

-gracias Hel

-wow la reina del hielo al fin nos dice algo que no son críticas destructivas

-Vaya que no lo vi venir de ti Hel

En ese momento ya estaba más que confundida y ellos lo notaron pero se divertían con la situación

-espera, ¿cómo saben mi nombre?

-¿Por qué tan seria de pronto?, antes solías decirnos que éramos un asco y ahora nos felicitas, tenemos el derecho a sorprendernos- me dice él y mi giña el ojo

-No puede ser- digo al reconocerlos y me abalanzo sobre ellos- Rose, Henry- sonrió separándome de ellos- ¿cómo han estado chicos?

-Claro ahora nos reconoces, auch!- dice cuando le doy un ligero codazo- ya veo que al menos tus fuerzas no han cambiado Pataki

-No creerías que me volvería una debilucha con los años o ¿sí?

-Unos años en Inglaterra y se olvida de nosotros, eso sí es triste

-Lo sé Rose, lo sé- dice poniéndole una mano en el hombro

-que graciosos chicos, muy gracioso, pero ¿Cómo han estado zopencos?

-oh nosotros estamos bastante bien, si, entraremos a Julliard en enero así que supongo…

-¿Qué? ¡!Felicidades! Chicos uds son realmente geniales, les dije que mis críticas les servirían de algo o no?

-¿Criticas?, solo recuerdo los zapes que nos dabas cuando desafinábamos

-Vamos sin eso y mis críticas no sabrían en que fallaban, denme crédito por destrozar su moral

Ambos rompen en risas- Tienes razón Hel, sin ellas no habríamos trabajado tanto para cerrar esa gran bocota tuya

-Lo ves- sonrió triunfante

-Lástima que te fuiste antes de que pudiéramos callarte

-Pero volví, y lo han logrado chicos, mi gran bocota al fin ha sido cerrada

-Si!- se dieron los cinco triunfantes con una gran sonrisa

-Vaya no creí que le alegraría tanto- los miro divertida

-Ya ves que sí Pataki

- Sí, sí solo no lo divulguen ¿de acuerdo?, mi imagen se arruinaría- todos nos reímos

-Fue un gusto volver a verte Hel, pero como todo lo bueno llega a su fin…- dice Henry mirando a Rose

-Tenemos que irnos- termina Rose

-Claro chicos, igual yo debería irme, me encanto verlos- los despido algo triste

Se alejan pero poco después Rose viene corriendo hacia mi- Hel no creerías que te dejaríamos perderte de nuevo ¿o sí?, intercambiemos números

Le sonrío- si sabía que no sería fácil deshacerme de uds- intercambiamos números y ella alcanza a Henry- BYE, BYE- me grita a lo lejos sacudiendo su brazo, yo hago lo mismo, luego ellos desaparecen en la muchedumbre, me quedo parada ahí viendo a la luna que ahora se muestra llena y totalmente hermosa, suspiré y me di la vuelta dispuesta a irme pero algo, o más bien dicho, alguien me detuvo

-No sabía que aún venias por aquí- su voz me era totalmente inconfundible y es que el universo realmente me odia, era Arnold

Al darme la vuelta en búsqueda del dueño de la voz que tantas pesadillas me causaba lo encuentro finalmente sentado bajo una estatua casi al frente de la fuente en la que yo me encontraba antes, no es sorpresa el hecho de que jamás lo vi, estaba muy concentrada en mis escritos y en la música de Henry y Rose como para verlo, me sonríe al coincidir nuestras miradas

-Maldición, ¿debes estar siempre en todas las partes a las que voy?- le grito

-Sí, de hecho debo pagarte todos los años de tortura que sufrí a tus manos así que, ¿qué mejor forma que siguiéndote?

-Así parece- digo molesta y retomo mi camino, el esta levemente sorprendido por mi reacción pero se recupera y me alcanza al salir de la plaza y caminamos por las calles

-Así que…-comienza Arnold

-Así que…, ¿qué?- digo

-¿Vas seguido a la plaza?

-No realmente, hoy fue la primera vez que voy allá en muchos años- y era cierto, ahora que recuerdo la última vez que fui fue cuando visite Hillwood hace 2 años

-ya veo

-¿y tú que hacías ahí?

-No lo sé, de tanto ir a buscarte a ese lugar cuando te metías en problemas supongo que me comenzó a gustar el lugar

Solo asentí y aceleré el paso dejándolo atrás- A todo esto ¿por qué me sigues?

-Vivimos en el mismo edificio recuerdas?

-Si, pero no tienes que ir a trabajar o algo así?

-Si pero comienza en tres horas más, antes quisiera volver a casa y darme un baño

-Sí, sí como sea. No me interesan los detalles

-tranquila Hel por que estas a la defensiva?

Volteo tan bruscamente que él se sorprende y pone las manos en alto para protegerse, supongo que su subconsciente aun no me ha olvidado- no estoy a la defensiva- grito y continuo caminado

-Bien, entiendo, no estás a la defensiva y mucho menos estas enfadada- dice con notorio sarcasmo

-Para que quede claro, no estoy a la defensiva y no estoy enojada- digo sin regresarlo a ver

-Vuelves a estar a la defensiva

-No lo estoy, simplemente quisiera que te calles y me dejes en paz de acuerdo?

-Sí, es obvio que no estás para nada enojada, ahora la cuestión es…- dice colocándose a lado mío mirándome inquisitoriamente- estas enojada con el mundo…-me mira y lo miro, el continua- o conmigo…-mi mira y yo desvío la mirada

-Así que es eso, yo soy el problema

-Yo no dije nada

-No hace falta preciosa, pero ¿qué hice?

-Nada

-No estarías así si yo no hubiese hecho nada

-como digas

-¿Por qué de pronto me odias?

-¿Por costumbre quizá?

-si, talvés, pero ahora parece algo un tanto más personal

-¿tú crees?

-Si

-No es nada, solo…-suspiro- solo olvídalo de acuerdo?

El suspira y caminamos en silencio, pocos segundos después el reduce la velocidad y se queda atrás, yo continuo sin mirarlo, solo camino mientras trato de no pensar en él cuándo de la nada unas flores se interponen ante mí a unos centímetros de mi cara

-Pero que rayos- digo sorprendida

-Ok, no sé que hice para que te enfadaras conmigo y está claro que no me lo dirás pero siendo sincero eres la única persona de la que me importa su opinión, y créeme no sé cómo paso, actualmente eres la única amiga verdadera que tengo y no quisiera perderte por tonterías y mucho menos quiero que estés enfadada, no sé lo que hice pero prometo no volver a hacerlo, así que… que dices, me perdonas

Lo miro despectivamente para luego suavizar mi mirada y sonreír cuando cojo las flores- Aceptaré tus disculpas solo por que los mis flores favoritas- comenzamos a caminar a la par esta vez

-Así que no me dirás que hice mal

-No- le digo esta vez sonriente con las flores en mis manos, el me mira y suspira

-Está bien, al menos ahora estamos en buenas condiciones

-Talvés

-Talvés?

-Si melenudo- le digo sacándole la lengua, el se ríe

- Pataki a veces me sacas de quicio

-Tu igual, así que estamos a mano

El ríe- supongo que sí- me da una sonrisa y se la devuelvo

El resto del camino lo pasamos conversando mientras yo trato de ocultar la sonrisa indiscreta de torpe enamorada que a ratos muestro sin darme cuenta, se que el volverá a bersarla y que el "prometo no volver a hacerlo" no se cumplirá ya que Kate es su novia pero supongo que está bien por ahora, está bien que nos llevemos tan bien y está bien que tenga estos sentimiento, solo debo aprender a vivir con ellos hasta que estos desaparezcan o me consuman.