Disclaimer: Harry Potter no me pertenece, solo me gusta escribir cosas distintas con él.
CAPÍTULO 7
Hacia una semana desde que había iniciado el curso y Harry estaba muy ocupado intentando coger el ritmo a sus clases. Ahora se daba cuenta de unas cuantas cosas: porque los horarios eran fijos cada año variando solo las materias, porque las clases se intentaban hacer en la misma aula y porque el número de alumnos era tan bajo.
Para empezar, al contrario que en Thanatos, sus padres le habían explicado que en Hogwarts, al acabar cada clase, se llenaban los pasillos de gente intentando llegar a su próxima clase mientras charlaban amigablemente con sus amigos. En Thanatos las clases que se hacían en la misma aula con tal de ahorrar tiempo y evitar retrasos que podrían interrumpir al Profesor. Claro está, no todas las materias podían hacerse en un aula de teoría, pero a Harry le resultaba muy cómodo no tener que andar a puntas distintas del castillo pudiendo hacer Historia y Protocolo y Leyes en la misma aula. Harry no tendría tiempo ni para echarse la siesta así que era obvio que no se perdiera ni un segundo pudiendo estar haciendo clase.
Por otro lado, le había costado coger el ritmo de trabajo, siendo mucho más volumen de lo que sus compañeros, o él, estaban acostumbrados en sus casas. Era un alivio saber que, cada año, la estructura del horario no iba a variar, solo lo que dieran en dichas horas. Podía pensar menos rato en saber qué le tocaba y dónde y dirigir su atención en los estudios. Realmente lo habían montado genial. Además, como no tenían que entregar tareas, podían leer antes de dormir o en los descansos por adelantado, de esa manera siempre seguían el hilo de clase.
La biblioteca, que estaba pensada para poder ocupar a la escuela entera, siempre estaba abierta y tenía libros nuevos y antiguos pero de rigor. Cada vez que alguien tocaba un libro quedaba registrado en la pulsera y en el libro de registro así que si ese libro se perdía o estaba fuera de lugar suponía perder puntos, algo que nadie quería así que todos cuidaban atentamente de la biblioteca. Su pulsera, que tenía ya 170 puntos, algo insólito, era de cuero trenzado negro con una placa pequeña cosida de fondo negro y números blancos.
Harry quería guardarse los puntos porque, realmente, no tenía nada en los que gastárselos. Sí, quizá pudiera gastarlos pidiendo comida más elaborada pero realmente no le hacía falta ya que su bandeja, conectada con la Mansión Potter, enviaba comida de su gusto, de parte de los elfos, si él lo pedía (cosa que ya había hecho). Mikail, con quien se había apuntado con 2 personas más para ser compañeros de dormitorio, todavía no sabía cómo lo hacía Harry pero cada noche, en el dormitorio cuando las cortinas de sus compañeros se cerraban, habían estado comiendo un postre distinto.
"Hey Harry", llamó en inglés uno de sus compañeros de clase y de dormitorio, Alexey Alapin, quien practicaba su inglés en Harry y él ruso en Alexey, "¿Cómo ha ido tú clase de transfiguración?"
"Bien, bien, ha sido teoría", le contestó, ya había leído su capítulo de teoría y realmente era fascinante aunque no tanto como practicar la magia, "Has hecho magia mental, ¿no? ¿Cómo ha ido?"
Alexey rodó los ojos a su nuevo amigo. A veces era tan inteligente que daba miedo, lo peor de todo era que Harry no se daba cuenta de su propia inteligencia hasta que veía que los demás no lo eran tanto. En cuanto se enteró que Harrison estaba cursando cuarto de magia mental casi se le salieron los ojos de las cuencas. ¿Qué niño de 9 años era capaz de guardar su mente y leer la de otro con tanta sutileza? Harry, al parecer. La edad de éste también era algo que les había sorprendido a todos. Era el alumno más joven desde hacía 3 siglos y, para ese entonces, las cosas eran duras siempre así que no era sorprendente esperar que los Herederos intentaran perfeccionarse desde los 8 años.
Sin embargo, Harry media lo mismo que él, 1.55, y tenía un aspecto incluso más atlético que el suyo. Era uno de los únicos de primero que podían aguantar la hora entera de entrenamiento por las mañanas, sudando y jadeando al acabar, sí, pero sin desmayarse o sin tener que parar unos minutos (y eso que solo estaban entrenando y ejercitando, no combatiendo aun). Sacudió su cabellera negra y miró con sus ojos azules como aparecía la comida en la mesa. Mikail, que siempre era visto con Harry, apareció por la puerta del comedor y se sentó cansadamente. Él había tenido pociones.
Al parecer todos tenían un horario más o menos semejante, Mikail y Harry tenían todas las clases iguales exceptuando pociones y transfiguración, teniendo más conocimientos de pociones Harry y Mikail de transfiguración. Entonces aparecieron Zelda y Veratos, compañeras de clase que Harry les había presentado el primer día, junto con Claude Bardot, el otro compañero de dormitorio. Se sentaron delante de los 3 chicos y se pusieron de comer suspirando cansadamente. Ellos habían tenido herbología. Suspiró, le costaría tiempo acordarse de todo.
"¿Habéis escuchado?", preguntó Veratos en inglés, la única lengua que conocían todos y en la que se habían puesto de acuerdo hablar, inclinándose en su asiento y mirando con entusiasmo a su grupo de amigos, "La semana que viene empieza la competición mensual de los puntos".
"Había un cartel en el pasillo principal", dijo Zelda, llenándose el vaso de agua, su acento alemán pronunciando sus palabras.
"¿Qué vais a hacer?", preguntó Harry con curiosidad, lo más beneficioso sería unirse a un grupo mayor que ya sabía cómo iba el sistema pero eso no garantizaba que dicho equipo ganara más puntos, "Yo lo he estado pensando y, sea cual sea el equipo, no es más favorable hacer uno nuevo o unirse a uno antiguo, en realidad no influye en la cantidad de puntos sea el equipo novato o no".
"¿Y lo dices tú? ¿La persona con casi 200 puntos en solo una semana?", preguntó algo incrédulo y divertido Mikail, que había estado presente en las casi 20 veces que los Profesores le habían dado a Harry 10 puntos por conocimientos más que razonados y bien investigados.
"El caso es que Harry tiene puntos, perdonad la ironía, para que los demás le quieran en su grupo", dijo Claude, su pelo rubio rojizo cayendo sobre sus ojos turquesa, siendo parte Furia, "Supongo que es por eso que los puntos de ésta semana cuentan, en realidad así se aseguran que los alumnos se esfuercen la primera semana para ganar más puntos y llamar la atención de otros grupos veteranos".
"¿Y por qué no hacemos uno nosotros?", preguntó saltando en su asiento Veratos, sus ojos zafiro brillando como joyas relucientes, "Es decir, somos 6 y los puntos son proporcionales a los miembros que tenga un equipo así que no importa no ser 12".
"A mí me parece bien", contestó Harry, sonriendo, sabía que los demás no dirían nada si no lo hacía él, temerosos a que pensara que querían aprovecharse de sus casi 200 puntos.
"A mí también", siguió Mikail y los demás asintieron más decididos.
Antes de acabar la comida e irse todos hacia Defensa sumaron los puntos y salió la friolera de 505 puntos. Con amplias sonrisas, pasaron las próximas 4 horas y 45 minutos intentando recaudar más puntos para el equipo, acabando con 75 puntos más.
Cuando llegó el viernes, a Harry ya le habían parado un par de alumnos mayores por si quería formar parte de su grupo, sin embargo, todos parecieron entender cómo era de excitante ganar junto con sus amigos y no con alguien con quien no conoces; algo que le sorprendió, Harry estaba seguro que entre los mayores alguno pensaría distinto. Cuando se acabaron las clases dando paso al fin de semana, Alexey estaba a punto de echarse a llorar de felicidad. Esa noche, Harry decidió mostrarles a sus otros 2 compañeros de dormitorio la bandeja portable.
"Alex, Claude, ¿queréis flan con nata y trufas?", preguntó Harry desde su cama, donde Mikail había conjurado una pequeña mesa que aguantaba los 4 platos de postre.
"¿De dónde lo has sacado?", preguntó sorprendido Claude, rápidamente lanzándose sobre la cama de Harry, sentándose en las sábanas azules, "¿Has gastado puntos?"
"¿Estás obsesionado con el dulce, eh, Bardot?", bromeó Alex, poniéndose un par de calcetines antes de moverse al sitio libre en la cama de su amigo.
"En realidad no he gastado puntos", respondió Harry riendo, al ver la cara desmayada de Claude, que había querido probar dulce desde comenzó con la dieta austera de Thanatos, "Mi madre es un genio con las runas y los encantamientos, fabricó una bandeja portable que conecta ésta a otra en otro lugar".
Alexey y Claude se quedaron boquiabiertos, mirando la bandeja encima de la mesita de noche de Harry, era una simple bandeja, ni siquiera la habían mirado un par de veces. Mikail rio, empezando a comer su flan, menos mal que a él no le habían visto hacer el idiota, todavía.
"Me puede pasar de todo, cartas, libros, ropa, comida…", dijo Harry, "Es por eso que yo no he traído una lechuza, me hablo con ellos cada noche".
"Genial…", susurró atónito Claude y Alexey asintió sin mediar palabra, mirando la bandeja.
"Podría decirle a mi madre que os hiciera un par a cada uno como regalo de Yule", bromeó Harry, "pero recordad, es una invención Potter".
"¿Qué más han inventado tus padres?", preguntó Mikail, escuchando en la frase de su amigo que esa no era la única cosa que habían creado.
"Oh, muchas cosas, en realidad", se encogió de hombros Harry, sin contestar nada detallado.
Los otros asintieron, sabedores que todavía no se conocían tanto, y lo dejaron pasar, cogiendo sus flanes. Coatl, que ya había sido más que presentada a los otros, se desenrolló del cuello de Harry y cayó al suelo, dispuesta a cazar al ratón de turno que le tocaba esa noche. Harry cogió la caja donde los tenía en estasis y lo dejó en el suelo bajo la cama. Todos cogieron sus platos, levantándolos, cuando Coatl se lanzó por encima de la mesa, siseando furiosamente y desapareciendo en dirección a la puerta abierta del baño. Moonshine, el lobo de Mikail levantó la cabeza curiosamente desde donde estaba tumbado, en la cama de su compañero, mientras que las 2 lechuzas de Alexey y Claude les dieron la espalda.
….
Habían pasado 2 años desde que Harry empezó a estudiar en Thanatos y ahora era el momento que tanto Draco como Neville habían ansiado después de las largas charlas con su primo por espejo. ¡Iban a empezar Hogwarts! Claro estaba, no era lo mismo una escuela que otra, ni punto de comparación, sabía Draco, pero no todos habían sido entrenados desde pequeños o eran tan espeluznantemente inteligentes como Harry. Todavía quedaban un par de horas para ir a la estación de trenes pero Neville y Draco, que habían compartido la habitación esa noche con Harry al ser una ocasión especial, no podían volver a dormirse y eso que aún faltaban 5 horas para coger el expreso.
"Mírale", gruñó Draco, cansado, pero sin poder evitar tener los ojos abiertos, "Ni se ha inmutado".
"No me extraña, para él ir a la escuela no es nada nuevo", comentó Neville con una sonrisa en su voz aunque Draco no podía verle claramente en la oscuridad, "¿Recuerdas aquella vez que Harry nos dejó oír su clase de Transfiguración por el espejo? ¿Crees que será igual de difícil Hogwarts?"
"¡Claro que no!", gritó en un susurró Draco, incrédulo, "Harry estaba cursando el cuarto curso de Transfiguración no el primero".
"Bueno, a eso me refiero, a cuando llegue cuarto curso en Hogwarts", repuso Neville, estirándose en la cama con los ojos abiertos.
"No lo sé", suspiró Draco.
Ni Draco ni Neville recibieron respuesta aun cuando llegó el momento de despedirse en la estación. No querían admitirlo pero se encontraban nerviosos, todos sabían la serie de pruebas por las que Harry había tenido que pasar antes de ser admitido y, aunque les dolía decirlo, su conocimiento se reducía a la teoría y poca práctica. ¿Qué pasaría si tenían que luchar? ¿O hacer un test? Lo único que Narcisa les había dicho era que no se preocuparan aunque eso les dejó casi indiferentes. Se subieron al tren y se despidieron de sus familias, Harry levantando el pulgar sonriendo, cogiendo con la otra mano a la benjamina Hera de 6 años.
Entonces la puerta del compartimento se abrió, después de un par de golpes, y allí aparecieron 2 niñas y otro niño, Draco y Neville los reconocieron rápidamente. Eran Daphne Greengrass, Tracey Davis y Blaise Zabini, aliados de los Potter-Black. Los Longbottom, después de la reaparición del patriarca, habían cortado las alianzas con las familias neutrales y la familia Black, cerrándose en banda a negociaciones. A la parte neutral del Wizenmagot le pareció extraño que la familia del chico-que-sobrevivió no quisiera tener aliados, claro está, hasta que, con los años, se dieron cuenta que el verdadero héroe era Harrison Potter.
Los aliados habían prometido no decir nada y no podrían hablar bajo el juramento de alianza, así que Draco sabía que el secreto de Harry estaba bien guardado; lo que no querían las familias neutrales minoritarias era perder el favor de los Potter, o los Black, la familia directa de éstos. Aun así, las familias se llevaban bien entre sí, lo suficiente como para celebrar cumpleaños y algunas fiestas juntos, así como la ocasional cena de negocios. Las familias Greengrass, Davis, Zabini, Boot, Goldstein y Turpin, curiosamente familias relacionadas con las casas Slytherin o Ravenclaw, se vieron altamente beneficiadas al hacer negocios con los Potter-Black.
"Hey Draco, Neville", saludó Tracey, la más habladora del trío, Daphne y Blaise asintieron sonriendo brevemente, "¿Dónde está Harry?"
Neville y Draco intercambiaron miradas. Era normal que los padres de familias importantes educaran durante 9 meses a sus hijos en casa así que nadie, a parte de la familia más directa, sabía que Harry ya había empezado otra escuela. Después de todo, los hijos e hijas se veían algunos días de vacaciones de invierno o verano, cuando Harry tenía fiesta. También había utilizado sus privilegios semanales de visita Harry cuando los tuvo así que todo les había parecido normal a ellos.
"Harry asiste a otra escuela", dijo finalmente Neville, viendo que Draco había vuelto a usar una táctica Slytherin de 'dilo tú'.
"¿Cómo?", preguntó sorprendida Daphne, antes de que pudiera hablar Blaise la interrumpió.
"Decidme que no ha ido a Beauxbatons", suplicó ligeramente Blaise que pensaba que la escuela francesa era un lugar de sarasas y tontas del bote, quizá su mala impresión se debiese a que él había estado a punto de asistir.
"No, veréis, en realidad Harry empezó la escuela hace 2 años", dejó caer Draco, viendo que la delicadeza no servía, "en Thanatos".
Todos los que, la mayoría de sangre pura, habían oído hablar de la maquiavélica escuela, dejaron caer sus mandíbulas. Primero porque Draco había dicho 'hace 2 años' y, segundo, porque Thanatos tenía una reputación bastante… peligrosa. Aunque todos los que acababan su educación en Thanatos eran de los más preparados del mundo, había rumores de que los 7, o más años, en sí eran un infierno; una razón más en vista de las pocas graduaciones en Thanatos anuales. Cualquiera que acabara sus estudios allí merecía un premio o, al menos, unas cuantas maestrías.
"¡P-pero Thanatos es una escuela que no censura la violencia!", exclamó Tracey, preocupada por su amigo, ni siquiera pensó que Harry había sobrevivido ya un par de años intacto.
"Harry sabe cuidarse Tracey", repuso Draco, rodando los ojos, algo que nunca le habría dejado hacer su padre de haberlo criado, "Demonios, Harry podría patearle el culo a la mayoría de los estudiantes de Hogwarts, sino a todos".
"Mmhmm", asintió Neville, los otros 3 posaron las miradas en él, "a los 9 años ganó el torneo de duelo juvenil francés y ya sabía hablar 10 lenguas. Ahora creo que ya va por 15, si no me equivoco".
Durante las 6 horas de viaje restantes, Draco y Neville fueron atentamente interrogados por sus amigos sobre Harry, después de asegurarles que Harry estaba bien y que no había sufrido ningún daño todavía. Lo que no sabían Neville o Draco era que Harry sí que había tenido algunas peleas en la escuela, sobre todo cuando se dieron cuenta que su grupo de amigos parecía dispuesto a ganar varios meses al año la competición de puntos. Si bien era cierto que muchos de los competidores comprendían porqué Harry no quería hacer grupo con ellos y lo dejaban estar sin enfadarse, había grupos, como el grupo de séptimo curso que había ganado 10 meses de privilegios el curso anterior, que no querían tener competencia por unos privilegios a los que se habían acostumbrado.
En cuanto habían empezado el segundo curso, había sido Zelda la primera en caer a manos de un ataque de los alumnos mayores nada más comenzar el primer día. Como no tenía puntos, Zelda se veía obligada a dejar que la curaran y ser expulsada o no tratarse las 2 piernas rotas y un corte profundo en el brazo. Había sido Harry el que había curado el corte con un Episkey potente y le había dado una poción Reponedora de Sangre. Después de llamar de emergencia a Narcisa, que tenía conocimientos profundos de sanación, ésta les había dicho que lo mejor que podían hacer con las piernas era desaparecer los huesos rotos, sanar las heridas abiertas y, luego, darle una poción Crece Huesos.
Durante 8 horas Zelda sufriría dolores intensos mientras sus huesos se curaban así que la dejaron inconsciente con un Stupefy, guardaron los dormitorios y fueron a clase de nuevo. Harry sabía que volverían a intentarlo en otro miembro del grupo, sobre todo cuando vieran que Zelda, al día siguiente, estaba como nueva y sin ser expulsada. Las horas restantes del día fueron dedicadas a ganar el máximo posible de puntos con tal de poder usarlos de ser atacados de nuevo. No obstante, también sabía que era una solución momentánea y necesitaban encontrar una a largo plazo.
Lo único que se le ocurría a Harry era atacarles a ellos también. No podían quejarse porque no estaba prohibida la violencia, robarles los puntos mediante el Imperius, que no podrían mantener eternamente, solo serviría para enfadarlos de nuevo pero un ataque, de ser de proporciones violentas, podía hacerles dudar un par de veces antes de atacar. En cuanto llegó a dicha conclusión supo que era justamente eso lo que los Profesores intentaban enseñar, a defenderse con todos los medios posibles. Quizá en una escuela sirvieran las reglas, los castigos, pero en el mundo real a nadie le importaban esas cosas de críos.
Al tercer día, cuando intentaron atacar fallidamente a Claude, Harry tuvo una excelente idea. Sacando unos cuantos de sus numerosos viales de poción Multijugos, con la ayuda de Veratos y Mikail redujo a un par de integrantes del grupo, uno de los cuales era hermano del que había atacado a Zelda. Poniendo unos cabellos de Mikail y de Veratos en las pociones se las hicieron beber de manera que, durante una hora, parecieran ellos. Los dejaron en un lugar apartado, como si estuvieran echándose la siesta, que sabía que frecuentaban 2 de los otros miembros, uno de ellos el asaltante de Zelda.
Desde las sombras, vieron como Stefan y Almeric atacaban sin piedad a los cuerpos inconscientes de los que creían eran ellos, dejándolos sangrientos, atados y silenciados. Los 3 amigos salieron de las sombras con sonrisas maliciosas y caminaron hasta las víctimas, Harry y Mikail utilizaron el Imperius al mismo tiempo que Veratos quitaba el encantamiento de silencio. Seguidamente, les hicieron darles los puntos que habían recopilado que, entre ambos, sumaban 215. Volvieron a silenciarlos y se fueron en busca de otros miembros del grupo.
Alexey, Claude y Zelda les estaban esperando en uno de los rincones del patio interior de piedra y enredaderas que, cada tarde, 3 otros miembros del grupo frecuentaban en su rato libre de descanso. Allí, como no, se encontraban riendo sobre algún que otro pobre niño al que habían abusado. Sabían que iba a ser difícil atacarlos a los 3 a la vez, incluso siendo el doble de gente, solo habían podido hacerse con el par anterior debido a que estaban en el mismo curso que Harry a pesar de tener más años que él. Esos 3, sin embargo, eran los mayores, seguramente detectarían cualquier encantamiento que se dirigiera a ellos desde el momento de lanzar el hechizo.
Así pues, tenían que jugar sucio. Veratos y Harry se escondieron a ambos lados del banco donde estaban sentados con una poción paralizante en mano, Mikail y Alexey se encaramaron sobre las columnas de piedra, sin hacer ruido y enmascarando su magia y, por último, Zelda y Claude se agazaparon en el suelo bajo unos arbustos a sus espaldas. Como Harry había pensado eran rápidos pero no tanto, en cuanto se dieron cuenta que una poción desconocida volaba hacia sus cabezas, levantaron las varitas para crear un escudo, no obstante, estaban acorralados. Mikail y Alexey lanzaron Stupefy desde arriba y Zelda y Claude les ataron las manos con un Incarceus al mismo tiempo que Veratos y Harry utilizaban un Expeliarmus. Solo uno de ellos se resistió a la poción y a sus ataduras pero Mikail rápidamente le dejó inconsciente.
"¿Qué hacemos con ellos?", preguntó Zelda en italiano, la lengua en la que se habían puesto de acuerdo ese año.
"¿Claude? Ellos fueron los que intentaron atacarte", dijo Veratos, jugando con su varita suavemente.
"Desnudémoslos, les partimos unas cuantas partes y los colgamos de los pies desde algún techo", contestó finalmente, sus ojos turquesa brillando con rabia, quién sabía lo que pensaron hacerle a él hacía días, "Oh, y quitémosles los puntos, ¿voulez-vous?"
"Hecho".
Repitieron el mismo proceso que antes, ganando 420 puntos, y les partieron las piernas y los brazos, atándoles las extremidades detrás de la espalda y colgándolos de una de las paredes del patio. Antes de marcharse, Alexey lanzó una maldición por encima del hombro y rompió a reír. Todos le acompañaron cuando se dieron cuenta que las víctimas no tenían cabello ni cejas. Por último, fueron en busca de los 2 últimos miembros del grupo, los mismos que habían atacado a sus compañeros bajo Multijugos. Reducirlos fue más fácil puesto que ambos se separaban para ir a clases distintas en el sótano.
Después de unas cuantas maldiciones oscuras cortesía de Zelda y de Veratos, dejaron en pasillos separados a los adolescentes con más del 60% de huesos del cuerpo rotos y con unos tatuajes grotescos y cómicamente graciosos en la frente. Lo mejor de todo era que lo habían hecho de forma manual y nadie sabría cómo quitarles la tinta con un hechizo. Ese día ganaron 745 puntos y expulsaron a la mitad de los integrantes del grupo. Fue el comienzo de su reputación vengativa en Thanatos.
…
Draco se agachó para evitar el golpe que el palo del trol iba a propinarle. Escuchó como Neville intentaba distraerle al mismo tiempo que hacía señales a Hermione Granger para que se moviera hacia la salida. Ahora más que nunca deseaba que Harry hubiera estado allí con ellos. Entonces tuvo un flash de una memoria, eso era, ¡el duelo de Harry en la semifinal! Observó el agua que inundaba el baño de niñas e intentó congelar, las primeras veces sin mucho éxito, el agua. Cuando lo consiguió, el trol se tambaleó y acabó chocando su cabeza contra una de las paredes, quedando inconsciente y derribando un par de retretes a la vez.
Neville, que vio como el cubo del trol había salido disparado en la dirección general de Hermione, utilizó el primer hechizo que se le vino en mente.
"¡Wingardium Leviosa!"
Hermione vio el cubo parar a menos de un palmo delante de sus ojos y, sin decir nada, se desmayó. Nada más pasar 5 segundos los Profesores entraron corriendo en el baño y pidieron explicaciones a los únicos conscientes que, desafortunadamente, eran Neville y Draco. El Heredero Malfoy observó con asco como Quirrell, el Profesor de Defensa se sentaba temblorosamente en el suelo, gimiendo del susto. Sin embargo, cuando vio como Severus, que había decidido asistir de nuevo a Hogwarts durante 7 años más para ocuparse de su ahijado Draco, tenía un corte en la pierna, tapado precariamente por la túnica negra, Draco supo que algo pasaba.
"A la cama, los 3", dijo la Profesora McGonagall en cuanto hubo revivido a Hermione y corroborado la historia que le contó Neville.
Los 3 nuevos alumnos de Hogwarts se despidieron de forma rápida y fueron cada uno a sus habitaciones. Daphne, Tracey y Blaise le esperaban en la sala común de Slytherin, habiendo preferido no intervenir debido a las represalias de los demás compañeros de casa al ser vistos con un Hufflepuff. Solo unos cuantos alumnos de sexto curso seguían en la sala común, los demás ya se habían ido a dormir o estaban en sus dormitorios hablando.
"Vamos el dormitorio, aquí hay mucha gente", susurró Draco, sabedor que las paredes tenían oídos.
En cuanto llegaron al dormitorio que les había tocado, sorprendentemente, a Blaise y a Draco durante los siguientes 7 años, se sentaron en la cama y Draco se encontró explicando todo lo que había visto esa noche.
"Es cierto, algo no concuerda", dijo Daphne, pensando en cómo habría recibido la herida el Profesor Snape.
"¿Por qué no le preguntas a Harry? Seguramente él atará cabos", comentó Tracey, que sabía del espejo de Draco que había recibido de James Potter.
"Vale, a ver, a ver, Harrison Potter-Black", llamó Draco y dejó el espejo sobre la colcha en el centro del círculo que formaban sentados en la cama.
"¿Draco?"
"Harry, hey, tenemos un pequeño problema aquí", dijo Draco y empezó a explicarle la advertencia del Director sobre el tercer pasillo, el troll, la herida de Severus, los bludgers encantados hacia Neville hasta que ya no supo que más decir.
"Mmmhm, creo que se me ocurre algo", musitó desde el otro lado del espejo Harry, "Mira, piénsalo de ésta manera, ¿qué persona advierte a una escuela llena de niños que no vayan al tercer piso si no quieren una muerte segura?"
"¿Quieres decir que Dumbledore está intentando que los alumnos vayan?", preguntó incrédulo Blaise, alzando una ceja.
"No, no, me refiero que Dumbledore usó ese momento para, inocentemente, tender una trampa. Hay algo en el tercer piso guardado, algo de valor, seguramente Severus ha ido esta noche a mirar si lo que fuera que se guarda, pongamos un tesoro, sigue en pie", razonó Harry y los 4 Slytherin fueron dándose cuenta del puzle, "Los trolls no entran solos en una escuela tan fortificada como Hogwarts eso quiere decir que alguien le ha dejado entrar".
"¡Una distracción!", exclamó Daphne en un susurro, viendo dónde quería ir a parar Harry, "¿Pero quién lo ha hecho?"
"¿Y por qué?", preguntó Tracey, frunciendo el ceño.
"El otro día en el Diario se decía que alguien había intentado robar algo en Gringotts pero que la cámara había sido vaciada ese mismo día", dijo de repente Draco, acordándose de la conversación entre su madre y tío Regulus.
"¿Qué otro lugar es más, o igual, de seguro que Gringotts? Hogwarts, o eso creen los ingleses. Sea lo que sea que había en Gringotts está en el tercer pasillo de Hogwarts, guardado por algún tipo de bestia capaz de herir a Severus", siguió Harry, "La misma persona que encantó los bludgers contra Neville es la misma persona que intenta robar el tesoro. Además, solo pudo ser un profesor o un alumno de sexto o séptimo curso, en Hogwarts, al menos".
"¿Tienes alguna idea de quién puede ser?", preguntó Blaise, intrigado por el tono de voz de Harry.
"Quirrell", contestó secamente Harry y los otros alzaron las cejas intentando imaginarse a Quirrell dejando entrar el trol en la escuela sin desmayarse, "Por vuestro silencio veo que no me creéis, os tiene totalmente engañados, ¿eh? ¿Quién iba a desconfiar del t-tartamudo y nervioso Quirrell? Para empezar, es el único nuevo Profesor en Hogwarts, ¿será que sabía que iban a mover el tesoro a Hogwarts si fallaba su intento de robo? Segundo, el olor a ajo y a podrido que me habéis explicado es algo más serio, Quirrell está poseído".
"¿Poseído?", jadeó Tracey, atónita, los otros solo miraron boquiabiertos al espejo, "¿Cómo puedes saberlo?"
"Fácil, cuando alguien está poseído su cuerpo se va pudriendo lentamente ya que la posesión es un arte oscura relacionada con el alma, algo muy frágil, y, por lo tanto, corrompe al huésped poco a poco. Hay varios signos de posesión, el más notorio es el olor, después el estado de demacración; seguramente Quirrell esté bajo una fuerte ilusión", explicó Harry, que tenía conocimientos de Artes Oscuras, materia que había empezado ese año, y de Magia Mental, "Eso explicaría el olor a ajo, es uno de los pocos olores que tapa el olor a podrido sin crear un olor aún más nauseabundo. También explicaría el nerviosismo y el tartamudeo, en caso de ser reales; sea quien sea el anfitrión, no es un ente benigno y le hace daño cada vez que Quirrell falla en su misión".
Esa noche, antes de caer rendido, Draco recordó el consejo de su primo: evita mirarle a los ojos o puede usar Legimancia en ti.
…..
Harry observó el progreso de Zelda y Mikail en su transformación de animago. Hacía un par de años, justamente en Yule, que Harry había logrado convertirse al completo en águila real. Decir que estaba encantado era un eufemismo. Sus reflejos y su velocidad se habían incrementado enormemente, ahora era capaz de ver la snitch dorada sin perderle el ojo ni un segundo, cosa que hacía los partidos tremendamente aburridos. Sus uñas se habían endurecido lo suficiente como para no doblarse y cortar varios materiales que antes se las hubieran partido. También notaba más fuerza en sus ataques, sobre todo en sus piernas y brazos.
Su nuevo nombre merodeador era Huitzil, en corto por Huitzilopochtli, el Dios Águila de los aztecas, el Dios de la tormenta, la guerra, la atmósfera y, ante todo, el sol. Cuando su madre vio su forma su expresión se tornó calculadora. Lily se daba cuenta que la profecía estaba más y más presente a medida que pasaba el tiempo. Primero, la runa Sowilo, runa del rayo y del sol; segundo el poder elemental rayo que su hijo poseía; tercero, su familiar que resultó ser una serpiente llamada Coatlicue (y no Coatl como le había hecho creer Harry), en la mitología azteca era la madre del Dios Águila, la Diosa de la muerte y de la vida como normalmente eran representadas las serpientes en occidente y oriente; y cuarto, el hecho de que la parte animal de Harry fuera un águila.
El nombre, después de todo, era apto, ya que incluso siendo todo coincidencia, Coatl sí que trataba a Harry como a su cría y Harry sí que tenía poderes sobre la tormenta y, consecuentemente, el rayo. ¿Coincidencia también con la runa en su frente que significaba sol y rayo? Si Lily no hubiera estado presente durante esos 10 años habría jurado que todo era un montaje. Sin embargo… se estremeció, sabedora que había fuerzas ahí fuera que controlaban la vida de su hijo, y ella no sabía si para bien o para mal.
Salió de sus pensamientos y vio como Zelda había conseguido transformar algo más, su cola. A pesar de ser callada normalmente, Zelda era bastante viciosa en cuanto a los castigos que usaba contra aquellos que les atacaban, era por eso que a Harry le sorprendió ver cómo se transformaba en un conejo blanco. Mikail fue fácil de predecir, era un lobo, adorador de su manada, leal y fuerte, tal y como era el Heredero Zabini. Harry se había preguntado, cuando recordó a Blaise, si existía alguna relación entre ambos, al parecer, Blaise era el primo de Mikail, el hijo del difunto tío Bastian Zabini, que se había casado con Valentine Moon, que más tarde sería conocida como la Viuda Negra.
Se centró de nuevo en su redacción de 50 líneas de encantamientos. En ese mismo momento aparecieron Veratos, Claude y Alexey por la puerta del dormitorio, hablando fuertemente y haciéndole perder el hilo de sus pensamientos. Suspiró y apartó el pergamino. Ni siquiera sabía por qué intentaba hacerlo en pergamino en lugar de hojas en blanco, que también estaban permitidas. ¡Ah, sí! Para practicar cuando, ciertamente, tuviera que enviar citaciones a tradicionalistas de sangre pura que menospreciaban la belleza de un simple bolígrafo y una hoja en blanco.
"Me habéis desconcentrado totalmente", murmuró con cansancio Harry, moviéndose a la cama y tumbándose, era domingo y todavía tenía sueño.
"Contristati", dijeron al unísono disculpándose en latín, el idioma acordado del año, los nuevos visitantes.
Veratos abrió el libro que le había regalado Harry en Yule, era una copia de uno de los libros más antiguos de la colección Potter, datado de más de 1200 años atrás. Hablaba de runas acuáticas y todo tipo de hechizos que se podían utilizar bajo el agua para hacer viable la vida. Sabía que a Veratos le serviría de mucha utilidad, sobre todo porque su comunidad vivía en tierra pero ansiaba vivir en el agua sin perder los privilegios como la ropa seca u otros.
"Huitzil, el reflejo brilla de nuevo", dijo en un siseo Coatl, refiriéndose, desde hacía años, a que alguien le estaba llamado por el espejo.
Sacó el espejo y, por la urgencia, supo que sería otra vez algo de Quirrell. Draco llevaba informándole desde Samhain cuando Harry le advirtió de la posesión del Profesor de Defensa, sabedor que, a no ser que quisiera que los adultos irrumpieran en el castillo para cercionarse de su salud día sí y día no, Harry era la persona con más conocimientos en quien podía confiar. Todos dejaron de hacer lo que estaban haciendo y se reunieron en torno al espejo, sus amigos se habían interesado en la curiosa trama de sucesos en Hogwarts cuando Draco le informó a Harry de que Neville había encontrado el Espejo del Deseo.
"Harry, tenemos problemas", dijo nada más contestar su primo, Harry no podía ver su rostro pero su voz sonaba nerviosa.
"Hola Draco", corearon todos los amigos de Harry al unísono, Harry rio, "Draco, ¿qué pasa?"
"Hagrid tiene un huevo de dragón y lo está criando en su cabaña", contestó de prisa, todos los demás se quedaron en silencio, incrédulos de la estupidez del medio gigante.
"¿Una cabaña?", preguntó Zelda, alzando las cejas.
"¿De madera?", acabó Alexey, frunciendo el ceño.
"¿Y cómo ha conseguido el huevo?", preguntó con sospecha Harry, en Inglaterra era ilegal, así como en otros muchos países, criar dragones o incluso poseer huevos de dragón, Hagrid no iría tan lejos para conseguir uno así que alguien debió habérselo dado, "Déjame adivinar, alguien se lo regaló".
"Bueno, no del todo", contestó Draco, "Dice que lo ganó en una apuesta en una taberna en Hogsmeade. Ya le preguntamos quién se lo dio pero dice que el extraño llevaba túnica y no le vio la cara, además, Hagrid estaba algo bebido así que…"
Todos se miraron entre ellos, con preocupación, era obvio que ganar un huevo de dragón, algo ilegal y tan importante, en una simple taberna ocultaba algo más.
"Draco…", empezó muy lentamente Harry, "¿Sabes qué le dijo Hagrid al extraño?"
"No, ¿por qué?"
"Seguramente quien le dio el huevo fue Quirrell y también le emborracharía para sonsacarle información acerca de las trampas del tercer piso", contestó secamente Mikail, algo sarcástico al ver la estupidez de la gente en Hogwarts, y de su primo Blaise.
"Dijisteis que cada Profesor tenía puesto una serie de trampas, ¿no?", preguntó retóricamente Zelda, pensativa, "Ahora ya sabrá como pasar al menos la de Hagrid, que era la primera, tiene sentido. Necesitaba saber cómo neutralizar al cerberus antes de proseguir".
"Draco, debes decirle a Dumbledore lo del dragón, Hagrid no puede tenerlo en su cabaña de madera, ¡por Merlín!", exclamó Harry, sacudiendo la cabeza a su primo, "A Hagrid no le pasará nada pero, si de lo contrario alguien que no debe le pilla con el dragón entre manos…"
…
Lily Potter cogió la carta de su hijo, ya le había enviado una ayer así que suponía que algo debió haber pasado. Rompió el sello y extendió la carta encima de la mesa de su estudio. Una vez acabó de leer, su rostro pálido, volvió a releer las palabras de su querido hijo antes de hacer llamar a Io para que enviara a James a su estudio. En cuanto llegó, con rostro preocupado, miró a todos lados como si estuvieran a punto de ser atacados hasta que cogió la carta que Lily le tendía, algo avergonzado de sentirse tan protector.
"Mama, Papa,
Han estado sucediendo una serie de cosas en Hogwarts de las que estoy seguro Draco no os ha informado (ni quiere que lo haga yo). No obstante, veo que la situación es cada vez más peligrosa y sé que debéis saber de ella.
Cuando empezó el curso Dumbledore avisó en el Gran Salón, delante de todos, que el pasillo del tercer piso estaba prohibido a menos que se deseara una muerte peligrosa. Cuando llegó Samhain, alguien dejó entrar un troll en la escuela y casi acabó con una alumna llamada Hermione Granger, fueron Draco y Neville quienes le salvaron la vida y, esa misma noche, me llamaron preocupados y me explicaron todo; desde el comportamiento extraño de los Profesores, el hecho de que Hagrid parecía saber que era algo relacionado con el pasillo prohibido hasta la herida de Severus en una pierna.
Con unos pocos detalles más en seguida supe que Quirrell era quien había dejado entrar el troll, quien había hechizado unos bludgers para que cargaran contra Neville en uno de los partidos de Quidditch, quien buscaba algo del tercer piso… También atamos cabos y supimos que lo que buscaba Quirrell había estado escondido en Gringotts y que él ya lo había intentado robar antes, aunque sin éxito, obviamente.
Severus, no obstante, también parecía haber atado cabos ya que cuando Quirrell dejó entrar el troll para distraer a los Profesores, Severus fue directo al tercer pasillo para asegurar que el objeto siguiera en su sitio. Aun así, el cerberus detrás de la puerta le mordió, eso fue lo que vio Draco en Samhain. Asimismo, Draco y sus amigos descubrieron que Hagrid sabía qué tipo de salvaguardas protegían el objeto pero resulta que Quirrell también lo supuso así que emborrachó a Hagrid, sin que éste supiera que era él, en una taberna, y le persuadió con un huevo de dragón que posteriormente Hagrid crió en su cabaña de madera (¡lo sé!).
Avisé a Draco que informara a Dumbledore del dragón y así lo hizo, sin embargo, otra cosa más sucedió. Quirrell empezó a alimentarse de los unicornios del Bosque Prohibido. Existe una razón para que lo hiciera y es que Quirrell está poseído, después de escuchar la larga lista de detalles de Draco sobre Quirrell, era obvio que el hombre está poseso y muriendo más rápido de lo normal; su anfitrión debe ser muy poderoso y cruel. Quirrell usa el olor a ajo e ilusiones para ocultar su estado pero quizá Dumbledore lo sabe, eso no lo sé.
Una cosa más, Draco y los demás escucharon a Quirrell hablar 'solo', proclamando que pronto iría a por la 'piedra'. Creo que ya sé de qué se trata y espero que no sea la Piedra Filosofal de Nicolás Flamel.
Cariñosamente,
Harry".
James miró a Lily, aliviado de que Harry estuviera lejos de Hogwarts pero furioso por la nueva trama de Dumbledore, quien parecía haber perdido totalmente el norte, y dijo, "Lily, ahora mismo vamos a Hogwarts. Avisa a los demás, ten, llévate esto para que lo lean. Dumbledore está senil, definitivamente".
Se dio media vuelta y salió disparado del estudio.
NOTA:
- Me preguntasteis qué es Yule. Bien, en la cultura del norte entre otras muchas que eran paganas, no se celebraba la Navidad o Halloween que son más bien celebraciones modernas y casi puramente comerciales. Los paganos utilizaban algo llamada la rueda de los 8 sabbats paganos, que hablan de 2 equinoccios y 2 solsticios, y 4 días del año llamados los días de cuarto que son los días donde empiezan las estaciones.
Yule es el 21 de Diciembre y es el solsticio de invierno, mientras que Litha es el 21 de Junio y es el solsticio de verano. Samhain es Halloween, el 31 de Octubre, Imbolc el 1 de Febrero, Ostara el 21 de Mayo el equinoccio de primavera, Beltane el 30 de Abril, el 1 de Agosto es Lughnassadh y, Mabon el equinoccio de otoño el 21 de Setiembre.
- Un familiar sería por ejemplo Nagini, que tiene una conexión con Voldemort, o también lo que cuentan las historias la lechuza de Merlín, Arquímedes o Fawkes para Dumbledore. Si os fijáis todos tienen en común que pueden hablar con su familiar o que utilizan a los animales para luchar y defenderse. Hedwig podría serlo pero si yo hubiera podido hablar con serpientes obviamente habría utilizado un animal con el que puedo hablar antes que una lechuza; sin contar que Hedwig no sería muy utilizada debido a la bandeja portable. No obstante, aparecerá más tarde.
- También dijisteis que a Neville no le pega el papel del c-q-s, es muy cierto, concuerdo con vosotros. Pero si yo hubiera podido, siendo Lily, habría querido que mi hijo creciera sin presiones hasta que pudiera estar a la altura. ¡Pronto cambiará todo! No os preocupéis.
- Astoria aparecerá pronto, para que os hagáis una idea de como pienso en los personajes OC y Harry y los demás de mayor, os dejo una lista aquí de links con fotografías en mi perfil.
- Por último, Harry ya lleva 3 años en Thanatos y estas son las materias que ha cursado (para que os hagáis una idea de lo que sabe):
****Primero y segundo (mismo horario): transfiguración, pociones, encantamientos, protocolo & ley, herbologia, idiomas mágicos, artes neutrales, combate, arte, defensa, historia, magia mental y cuidados de criaturas.
**** Tercero (primer curso en Hogwarts de Draco y co.): transfiguración, pociones, encantamientos, transporte mágico, runas, idiomas mágicos, herbologia, arte, artes neutrales, protocolo & ley, defensa, combate y cuidados de criaturas.
¡Gracias por vuestros reviews!
