"Desorden Interno"

"Desorden Interno"

6.- Comenzando.

Comenzó a ordenar todo para poder estar a la hora requerida. Tan solo esperaba que su maestro temporal fuese puntual esta vez, aunque fuese unos minutos antes de los que seguramente llegaría.

Salió luego de besar a su madre y prometer que no cometería ninguna estupidez.

Pensó y propuso hacer una nota menta de que le llevaría algo del viaje, pero algo un poco más especial de lo que acostumbraba a llevarle. Siempre hacía regalos a su madre, por eso esta vez quería hacer algo especial.

Pensando en qué clase de obsequio podría hacerle, se le pasaron los quince minutos de retraso del mayor, el que hizo su aparición con una nube de humo, una sonrisa oculta bajo la tela y la mano alzada.

-Estás listo, Ritsuka-chan?

-Claro, Kakashi-san.

Acomodó su mochila y siguió al hombre que pasó de largo hacia la entrada de La Hoja.

Agradeció que el estuviera acostumbrado a los viajes de distancia prolongada, sabía lo que necesitaba para el viaje y así su mochila no llevaba peso extra.

Caminaron por un tiempo entre árboles milenarios que ascendían sobre los cien metros y con unos cuantos de diámetro. El sol alumbraba lo necesario como para que el calor no fuese sofocante y el aire fuese expedito para poder refrescar al agotamiento producto de las horas de caminata.

-Acamparemos cuando el sol deje de alumbrar tanto.- Le dijo como referencia, cosa que le dio a entender que sería en un par de horas más.- Aún puedes seguir?

-Claro, Kakashi-san.

-Sabes…

-Sí?

-Sería agradable que me volviesen a decir sensei…

Aquello había sido un comentario al aire o una indirecta para que él comenzara a llamarle así?

Quién sabía… pero no perdía nada en complacer al hombre, verdad?

-Prefiere que le llame sensei durante lo que dure el entrenamiento?-sonrió para darle más credibilidad a sus palabras, las que sintió que habían salido más por obligación a pesar de que no lo sentía así.

-Sería divertido.

El ojo que estaba visible había adquirido un brillo de emoción que le había visto cuando le enseñaba trucos a Kotaro para fastidiar un poco a Anko y también en otras ocasiones, como cuando entre Anko y él hacían tratos para molestar un rato a su primogénito.

Sabía que esa familia no pasaba mucho tiempo junta, ya que ambos padres eran shinobis reconocidos y de muy alto nivel, por lo que eran requeridos para diversas misiones y otras cosas, y por eso Kotaro se tomaba normalmente los días cuando sus padres llegaban de misiones.

Tenía que admitir que le daba en parte envidia, ya que siempre había querido tener aquel afecto que sus amigos y compañeros reciben cuando llegan de misiones. A él le tocaba, pero en menor proporción.

Suspiró al notar que nuevamente su mente tomaba aquellos rumbos.

Sasuke Uchiha.

Realmente podría ser su padre? Aunque por los encuentros que habían tenido últimamente, en parte, deseaba que tan solo fuese su tío. No creía poder aceptar haber tenido tan mal comienzo con el que podría ser su progenitor.

Rió para sus adentros al comprobar que ya lo aceptaba como familiar, siendo que había cruzado tan solo un par de palabras y ninguna había tenido una pizca de gentileza o fraternidad, y ya asumía que podría compartir genes con aquel hombre que había estado en cada pensamiento suyo desde hacía más de un par de días.

Cuando se detuvieron para acampar, notó que no había cruzado palabra alguna con el peliplateado debido al simple hecho de que estaba demasiado preocupado en desenrollar sus pensamientos y llegar a una conclusión, la cual sabía que tardaría un par de días para encontrar.

Suspiró sonoramente y sonrió con cansancio. Su cuerpo no estaba acostumbrado al ritmo que había propuesto inconcientemente Kakashi al haber comenzado con su ritmo habitual. Normalmente Kiba se acomodaba al ritmo que ellos llevaban y ellos lo delimitaban con su propia capacidad.

-Kakashi… sensei.- Llamó sonriendo para él mismo, provocando una sonrisa en el mayor a su vez.

-Sí?

-Cree… cree que podremos comenzar con el entrenamiento?

-Creo que será mejor que dejemos eso para mañana, ya que puedo notar que mi ritmo fue un poco mucho.

La risa que salió de los labios del mayor hizo que Ritsuka desease patearle el trasero. Es que pretendía burlarse de él?

-Kakashi-sensei… no es eso, es solo que…

-Tranquilo. Lo sé. – Guardó en el porta shuriken su querido libro y se levantó.- Pero por el momento vamos a dejar eso para mañana. A dormir.

Y así pasó el primer día.

Cuántos le quedaban?

Pregunta que comenzó a hacerse al ver que Kakashi no hacía amago de detenerse para entrenar.

Se habían levantado al alba para entrenar, pero en lugar de eso, emprendieron camino y seguía saltando de tronco en tronco.

--

-Maldición.- Susurró al perder la cuenta de una lista de pacientes al sentir la puerta ser golpeada.- Adelante!

-Haruno-san. Puede venir, por favor?

-Qué ocurre ahora?- Habló levantándose de su asiento para acercarse a la enfermera.

-Es que el paciente de la habitación 205 no quiere obedecer.

Caminaban por los pasillos blancos del establecimiento con algo de prisa.

Qué era eso de que la llamaban para darle los medicamentos a un interno?

Nunca antes habían necesitado recurrir a ella para una cosa así.

-Qué es lo que ocurre?-Preguntó con voz de mando al ingresar en la habitación y comprobar que habían tres enfermeras haciendo el trabajo que una simple nota al lado de un frasco podría hacer. Si simplemente eran un par de fármacos!!

-El señor no quiere…

-Sí, eso si lo sé.

Se acercó un poco y comprobó de quién se trataba.

-Uchiha.- Llamó con la voz neutra, cosa que extrañó al pelinegro.- Si no te tomas los medicamentos, lamento informarte que tendré que recurrir a otro medio.

-Hmp.- Simplemente volteó el rostro y aseguró un poco más sus brazos cruzados.

-Pues.- Hizo un gesto para que una de las mujeres se le acercara.- Prepara una dosis que yo misma me encargaré de suministrarla.

-Sí.

Los ojos del Uchiha se dilataron al ver que la orden de la pelirrosa se seguía al pié de la letra y que a los pocos minutos la jeringa estaba lista para clavarse en su cuerpo.

-Estás de broma.- Preguntó a su modo y con una ceja arqueada.

-Claro que no.- Se situó a su lado y alzó la inyección.- Ahora, por favor, voltéate.

-Qué?

-Que te voltees. Dónde crees que va esto?-Alzó la inyección.

-No.

-Sí.

-Que no.- Se volteó.

-Que sí.- Respondió haciendo un gesto a las cuatro enfermeras que aún se encontraban en esa habitación. No todos los días se le podía ver el trasero a Sasuke Uchiha.

Cada una lo cogió de un lugar en especial y al mismo tiempo ayudaron a la Haruno a voltear al anonadado moreno que no entendía qué diablos estaban haciendo con él.

Sin esperar más, clavó la aguja en el primer lugar que alcanzó a desinfectar de su trasero, acertando y dándole justo a la parte superior derecha, el lugar perfecto según su criterio médico.

El grito del Uchiha no se hizo esperar, dejando medias sordas a las ocupantes de la habitación, que lo soltaron al instante en que la ojiverde retiró la inyección.

-Si viese una lágrima, diría que estás peor que Naruto.

Y ese comentario?

Había sentido las ganas y el impulso de decirlo, pero no creyó que sus pensamientos se volvieses oraciones. Ahora su paciente le miraba con el seño fruncido y el labio levemente sobresaliente.

Sasuke estaba riñendo? No podía creerlo. Siempre había tenido esa clase de espectáculos gracias a Naruto, el cual tenía que ser sujetado por ocho enfermeras y dos ANBUs, sus escoltas Neji y Shikamaru, y aún así le tomaba su tiempo clavar la aguja. Pero nunca creyó estar viva para contemplar al Uchiha con un puchero en su boca y sobándose la nalga afectada, y aún más al escuchar el comentario que había escapado de sus labios.

Sitió que aquella mirada tenía una leve dosis de rencor, pero que atribuyó en milésimas de segundo a lo acontecido, por lo que no pudo evitar reír con más ganas.

-Me debes una.- Susurró el moreno acomodándose con cuidado en la camilla.

-A sí?

Cómo era eso? Ella no le debía nada. Simplemente estaba ahí para salvarle el trasero, aparte de agujereárselo, y de encargarse de que saliera del hospital en perfectas condiciones.

-Sí.

Su mirada le decía algo. Qué era lo que estaba tramando?

-Y se puede saber qué?

-Primero, que ellas se vayan.- Habló dirigiéndoles una mirada fulminadora a las cómplices de tal atrocidad.

-Chicas…

Las mujeres salieron casi indignadas de la habitación y es que aquella mirada de rencor que Sasuke les había dirigido no era de las que recibía la pelirrosa.

Sintió pena por su personal, pero tenía que resolver otro asunto.

-Y?

-Mañana.- Comenzó y la miró directo a los ojos callando por un segundo.-Cenarás conmigo.

-Qué?

Qué?! Cómo era eso de que iba a salir con él?

Más encima, ni pregunta parecía, sentía que le estaban dando una orden y ella a la única persona que obedecía era a sus superiores y mayores. Qué se creía el Uchiha para venir y darle una orden!?

Se lo haría saber.

-Primero.- Habló utilizando el tono que él había utilizado para con las enfermeras.- Tú estás interno en un hospital.- Nombró alzando el pulgar.- Segundo.- Alzó el índice.- Yo tengo trabajo. Y tercero- Alzó el tercer dedo con algo de pesadez.- No eres quién para andar dándome órdenes!!

Y Cual rápido le gritó lo último, salió de la habitación indignada.

Pero qué se creía?!

Suspiró pesadamente y se encaminó a su oficina. Debía terminar de hacer esa lista de pacientes que habían interrumpido.

--

-Kakashi-sensei.

-Sí?

-No cree que podríamos entrenar un momento?

Llevaban tres días de viaje y ya les quedaba medio día para llegar a Suna.

No habían realizado ninguna clase de entrenamiento y Ritsuka ya comenzaba a desesperarse. Si el objetivo de todo aquello era que él practicase!!

-Todo a su tiempo.

Kakashi iba adelante y él le seguía el paso de cerca. Se había acostumbrado a su paso en el trayecto del segundo día y comenzaba a hacérsele un poco más fácil llevarlo. Sus pies pesaban menos cuando se detenían y su aliento ya no escaseaba como anteriormente.

Tan solo quería comenzar con su entrenamiento. Había estado esperando aquello por lo que su memoria le permitía recordar y ahora que lo tenía tan cerca, le salían con que se tomase su tiempo. Es que no entendían que él ya se lo había tomado hacía mucho? Aunque esperar un poco más no le mataría…

-Bien.- Escuchó y lo siguiente que vieron sus ojos fue la espalda del peliplata quedarse tras él.

Se detuvo apenas pudo y volteó para saber el por qué de aquello.

-No querías entrenar?- Se quitó la mochila y la dejó a un lado.- Pues ahora tenemos dos días para hacerlo.

Sus oídos no le engañaban? Había escuchado claro que entrenaría por dos días. Ahora entendía por qué Kakashi había estado casi corriendo. Había pensado en juntar todos esos pequeños momentos de entrenamientos en uno solo para que fuese consecutivo y más productivo, y también había pensado en estar cerca de Suna por si algún inconveniente ocurría y necesitaba asistencia médica.

Sonrió ampliamente y se quitó la mochila.

-Gracias Kakashi-sensei.

Apenas era medio día y lo que quedaba de él no había sido considerado en los dos días de entrenamiento, por lo que podrían tener un tiempo en blanco transcurrido un periodo.

-Lo primero que haremos será saber si es que tienes compatibilidad con los elementos del Clan Uchiha.- Sacó de su bolsillo un par de cuadrados de papel.- Estos son papeles especiales que te indican qué clase de elemento tienes. Si se corta, es viento, si se quema es fuego, si se arruga es rayo, si se deshace es tierra y si se vuelve agua, es agua. Entiendes?

-Sí.

-Toma.

Cogió uno de los papeles que le extendió.

-Ahora concentra tu chakra en tu mano.

-Bien.

Y en menos de un segundo el papel se volvió cenizas.

-Tu elemento es fuego.- Aplaudió con algo de emoción. Quería enseñarle todo lo que pudiera del Clan Uchiha, y en sus planes estaba una de las técnicas preferidas de su ex pupilo.- Entonces estás apto para aprender el Katon Gokyaku no jutsu (si está mal por favor háganmelo saber!).

-Katon?- Alzó una ceja y le miró con extrañeza.- Elemento fuego, verdad?

-Sí.- Sonrió. Sabía que era avanzado y que se había adelantado, pero notaba que aún le faltaban un par de cosas pro aprender, cosas que él se encargaría de enseñarle.- Por ahora te enseñaré los movimientos de manos.

Pasaron un par de horas hasta que Ritsuka pudo hacer los sellos en el orden correcto y fluidos.

-Bien, ahora debes concentrar el chakra en los pulmones.- Habló inhalando y manteniendo el último sello de manos.- Y expulsarlo mezclado con el aire.

Al decir aquello, dejó que todo lo nombrado saliese por su boca y que una bola de fuego se formase delante de ellos.

-Lo intentaré.- Se dijo a sí mismo, realizando paso por paso.

Sabía que no era cuestión de un par de horas, pero estaba intentándolo con todo lo que podía. Quería que ese Uchiha se tragara sus pensamientos, ya que no había nombrado palabra alguna y estaba más que seguro que sus pensamientos habían tenido las intenciones de decirle que no era nada, simplemente un niño sabelotodo.

Ya se lo habían hecho saber de muchas formas, sobre todo los gennins mayores que tenían menos experiencia que su equipo. Habían recibido un par de palizas junto con Jitaku, ya que seis gennins, más grandes que uno, contra dos niños que apenas cursaban los ocho, aunque por lo menos siempre agradecieron que cuando los arrinconaban, nunca se encontraba presente su compañera femenina, la que no habría dudado en ser partícipe del conflicto más de una vez.

Exhaló todo lo que contenían sus pulmones y sintió como un calor recorría su garganta. Expulsó todo y comprobó que en el exhalo se formó una deforme bola de fuego, aunque ni podía igualarse a la monstruosa bola que le había mostrado Kakashi.

-Muy bien!- Medio gritó Hatake al ver que Ritsuka poseía la misma capacidad de controlar el chakra que su madre.- Por ahora solo debes practicarlo hasta que la bola salga con una forma más… esférica.- Se rascó la nuca al recordar la deformidad de la técnica del menor..

-Gracias, Kakashi-sensei.- Orgulloso sonrió mostrando en plenitud su dentadura. Sentía ganas de gritar a medio mundo que él podía y que lo iba a comprobar.

Tan solo esperaba que las cosas se arreglasen con el tiempo y que fuese su familiar el que le enseñase técnicas como esa en algún futuro.

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Volvieron a golpear su puerta y esta vez sí que no se lo esperaba, ya que la puerta que habían golpeado era la de su apartamento, al que sentía desolado con la ausencia del moreno.

-Sí?- Habló al entreabrir la puerta para poder mirar por el espacio.

-Hola.- Sintió una voz grave, pero que conocía perfectamente.

-Naruto!- Medio gritó al abrir la puerta y colgársele del cuello al Hokage.

-Yo también te quiero, Sakura-chan.

La sujetó de la cintura y la levantó del suelo para adentrarse al departamento, cerrando la puerta a sus espaldas.

Era bien sabido por los aldeanos de Konoha que ellos mantenían una relación muy cercana y que se consideraban familia, ya que Naruto no había crecido con una y Sakura la había perdido en la guerra que se desató contra Akatsuki. Ellos habían mantenido una relación de pareja por un tiempo y aquello también era bien sabido, pero no dudaron en aclarar las cosas cuando se percataron que sus vidas no estaban destinadas a estar juntas en ese sentido.

Habían pasado muchas cosas juntos y también habían aprendido otras cuantas, debido a que el tiempo que duró su lazo amoroso fue de un año y medio.

Él había madurado a su lado y ella había descubierto un mundo distinto.

-Y qué te trae por aquí?

Se encontraban sentados en el living, bebiendo una taza de café.

-Pensé que te sentirías un poco sola en la ausencia de Ritsuka-chan, así que dije "Por qué no pasar un rato a ver a mi querida amiga y así aprovecho de abusar de su cocina?"

-Naruto!- Dijo entre risas. Su humor crecía con los años, aunque agradecía que hubiera madurado lo suficiente como para hacer comentarios graciosos y no vergonzosos.- Aunque yo creo que Hinata cocina mejor que yo.

-Sí, pero ella no sabe hacer ese ramen que me preparabas tú.- Sorbió un poco de su taza, la que sostenía con sus dos manos cerca de su rostro.- Tengo que admitir que lo extraño.

Tan solo rió y se levantó de su asiento.

-Pero si quieres tendrás que ayudarme.- Y se encaminó a la cocina.

Como buen niño, obedeció la orden y se levantó dejando la taza sobre la mesa de centro y se dirigió al lugar donde comenzaban a escucharse sonidos de ollas y otras cosas.

Pasaron un momento comentando cosas pasadas y del momento. Los comentarios del equipo que integraban sus retoños era el más frecuente en sus conversaciones.

-Y cómo le está yendo a Tatsuki y a Takeshi?

-Pues, Tatsuki está avanzando rapidísimo, pero el que me preocupa un poco es Takeshi, últimamente ha faltado a clases y se rehúsa a hacer su tarea. Hinata se lleva la tarde para que cumpla con sus obligaciones.

Pudo notar que el rostro del rubio cambiaba a uno completamente exhausto y que sus hombros caían levemente.

-Naruto!- Le llamó como si estuviese cantando.- No puedes deprimirte por eso. Tatsuki es una niña brillante y es más que claro que Takeshi está celoso de que ella se lleve la atención. Él está intentando llamarla de otra manera, y esa es comportarse completamente distinto a su hermana.

-Pero nosotros nos preocupamos de los dos por igual.

-Y eso lo tengo más que claro, pero es que él no lo entiende. Tan solo dale un poco más de tiempo para él. No sé… llévalo un día para que esté contigo en la oficina, reúne un grupo de gennins y mándalo en una misión sencilla. Ni idea… pero hazle saber que la responsabilidad no es mala y que puede llamar la atención logrando cosas, no solo haciendo que lo castiguen y que lo vigilen todo el tiempo.

El rostro del rubio cambió de expresión notablemente y su sonrisa adornó nuevamente su rostro. La idea le había agradado y quería proponérsela de inmediato a su esposa que le estaría esperando en casa con un quebradero de cabeza monumental por estar riñendo todo el día con el menor de sus hijos. Aunque quería quedarse un poco más. Hacía mucho tiempo que no probaba el ramen de la pelirrosa y creía que su esposa podría esperar por un poco más de tiempo, pero después le explicaría la razón de su demora y de daría un buen consuelo.

-Tienes toda la razón, Sakura-chan. Creo que se lo diré a Hinata apenas llegue.

-Pero por ahora.- Habló apagando el fuego de la olla.- A comer antes de que se enfríe.

Comieron en la sala mientras veían el televisor que pasaba un reportaje sobre las tecnologías que estaban integrándose al mundo ninja. Hacían comentarios a favor y en contra, pero llegaron a la conclusión de que todo evolucionaba y que su mundo así también tenía que hacerlo.

Sakura suspiró notoriamente cansada. Pensaba en que su hijo también tenía que evolucionar, crecer para llegar a ser el gran shinobi que él le había prometido un día, que sería el mejor ninja médico de las cinco grandes naciones ninja y que le haría sentirse muy orgullosa de él.

Tan solo esperaba que Kakashi-sensei no le hiciera sufrir mucho con el entrenamiento.

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Se levantó como pudo para dirigirse a la puerta, la cual notó que tenía un poderoso sello para evitar que saliera de la habitación.

Bufó sonoramente y realizó un par de sellos de manos, que ni se acordaba cuándo había aprendido, y deshizo el sello para poder girar la manilla. Salió cautelosamente y se dirigió al despacho que creía recordar por donde podía era. Dobló un par de esquinas y llegó a la puerta donde se podía leer el nombre de Haruno Sakura, golpeó pero no recibió respuesta. Seguramente se encontraría haciendo algo en cualquier parte del hospital, había escuchado que era raro poder encontrarla en su despacho, ya que siempre se encontraba revisando a los internados y los pacientes de urgencias.

Suspiró sintiéndose derrotado y salió del establecimiento por una de las ventanas. Si no se encontraba en el su despacho, no quería esperarla encerrado en éste ni mucho menos en la habitación que habían preparado para él.

Se encaminó a cualquier lugar, simplemente quería algo de ropa y un par de sandalias para poder pasar un poco más desapercibido en la aldea.

Logró robar un par de prendas de un local que estaba cerrado debido a que eran las 12 de la noche. Logró recoger una camiseta de mangas tres cuartos con cuello en V de color verde musgo y unos pantalones que eran holgados de color negro, los cuales le llegaban a las pantorrillas. También consiguió unas sandalias negras, muy similares a las que usaba anteriormente.

Consiguió salir sin que las alarmas sonaran y sonrió orgulloso entre la oscuridad que acompañaba a aquella noche. Sentía que era capaz de mucho y no entendía muy bien cómo había conseguido.

Prefirió encaminarse a la casa de la ojiverde para esperarla en su apartamento. Estaba loco si volvía al hospital luego de conseguir todo aquello, y si se dirigía a su antiguo apartamento, seguro que sería el primer lugar donde buscarían.

Entró por la ventana de la habitación a la que había entrado anteriormente, procurando que el menor que antes había visto no apareciera por los alrededores. No divisó a persona alguna y se sentí en la cómoda camada dos plazas con un cobertor rosa con rallas blancas, la cual estaba contra una de las paredes de la habitación, y por primera vez se había sentido atraído por la variedad de colores que había en esa habitación. Los cojines sobre la cama eran de un verde que hacía juego con el cobertor y las paredes eran de un amarillo tan pálido que podría pasar desapercibido. Tenía un escritorio de madera en la pared contraria de la habitación en el que podía observar una serie de papeles que supuso eran del hospital, también había una silla del mismo estilo del escritorio. Al lado de la cama había un velador con una pequeña lámpara de metal que contrastaba perfecto con lo rústico del mueble, y pudo notar, por primera vez, que el cuarto estaba repleto de fotografías colgadas de las paredes, algunas con portarretratos y otras simplemente pegadas a la pared.

Se acercó con cuidado a cada una de ellas y la que más llamó su atención fue una en la que Sakura salía con un vestido rosa pálido que se ajustaba a sus curvas y sobre todo a su panza que estaba enorme. Seguramente tendría unos ocho meses en la fotografía. En la fotografía que seguía a esa se encontraban Hinata con un bebé tan rubio que el cabello ni se le notaba, e Ino con dos pelirrojos entre sus brazos, también se encontraba Tenten con un pequeño bulto de cabello castaño. Todas sonreían en la fotografía.

Después de esa vinieron muchas más que le habían dejado con los ojos suficientemente abiertos como para pensar que se le saldrían.

Eran fotografías de ella internada en el mismo hospital en el que trabajaba, postrada en una camilla y con un pequeño bulto de cabellos negros entre sus brazos. Se le notaba tan feliz que llegó a sentir envidia de ese pequeño bebé que dormía en sus brazos. Él quería ser el que le proporcionara esa felicidad, el que sacara esas sonrisas tan sinceras que alguna vez habían sido dirigidas a él y que había intentado esquivar por tanto tiempo, tanto que ya no recordaba por qué lo hacía.

Sintió que un par de pies se acercaban a la habitación donde él se encontraba, pero estaba tan sumergido viendo aquella fotografía y en la que ella usaba el vestido rosa, que no podía reaccionar para esconderse o hacer algo más al respecto. Pasaba la vista de una fotografía a la otra, sintiéndose poca cosa ante la felicidad que aquel niño podría entregarle y no él.

Sintió que la perilla era sujetada y girada para permitir que las dos siluetas fuesen vistas.

-Naruto te dije que no.- Rió divertida y volteó para quedar en completo shock.

-Sasuke?- Habló el rubio igual de impactado que la pelirrosa.- Qué… qué es lo que estás haciendo aquí?

El pelinegro se volteó con el rostro contraído, sin poder entender completamente lo que estaba sintiendo en ese momento. Naruto notando esto, se acercó para encararlo. Defendería a Sakura con su vida.

-Yo…

No pudo hablar más. Las palabras se negaban a salir. Es que tan difícil era tener que explicarles que no sabía lo que ocurría y que quería que alguien le explicara qué podía hacer al respecto?

-Sasuke…- Murmuró ella al notar lo que había estado haciendo el Uchiha antes de que ellos entraran.

Él notó aquello y dirigió la vista nuevamente a las fotografías, notando que había una a la que no le había dedicado tiempo. Enfocó su vista en ella y notó como un par de ojos esmeraldas miraban con alegría seguramente a la persona que en ese instante tomaba la fotografía, su cabello revuelto y las mejillas levemente azoradas.

Sintió una puntada en su cabeza y necesitó apoyarse de la pared.

Sintió a Sakura gritar su nombre y a Naruto correr para sujetarlo y evitar que su nuca diera directamente en el suelo.

Qué era lo que esos verdes ojos producían en él que le causaba aquello?

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Bueno… hasta aquí llegó este capítulo… tiene ese nombre porque aquí comienza todo… el entrenamiento y la verdad para Sasuke…

Espero que les haya gustado y que escriban sus reviews xD

También hay algo más que quería decirles…

Sé que hay muchísima gente que agrada de los fiCs y que les gustaría que más gente los leyera, por lo que los suben en otros sitios… por lo que pediría que no lo hicieran, que si quieren que eso pase, que simplemente me pidan que yo suba los fiCs en aquellas páginas, ya que no me costaría nada hacerlo y así nos ahorramos los problemas que conlleva tener que denunciar a la persona y borrar la historia… también que sé de muchas escritoras que han decidido dejar de escribir por aquello y unas cuantas que piensan hacerlo por la misma razón, a nadie le gusta que le roben su inspiración y esfuerzo… por lo que si quieren ver mis fiCs en otros lados, simplemente pédanlo y estoy muy dispuesta a concederles aquello, ya que me halagaría demasiado.

Así que espero entiendan…. Yo no quiero encontrar a otra persona subiendo mis quebraderos de cabeza y llevándose el crédito… ya que a nadie le gustaría eso.

Pero bueno…

Ahora respondo a sus reviews…

Minako uchiha yuki: Sii!! Esa era la gracia! Espero seguir confundiéndolos por un rato más, y Sasuke y el suelo pasarán a ser muy buenos amigos, ya que tendrá más de esas reacciones, como en este chap… gracias por leer! Bye! Alexavenuz: Gracias por leer y no te preocupes… yo tardo más… espero sigas leyendo. Bongio: Por favor sigue leyendo! Gracias por hacerlo! Espero que este chap tbn te guste! Bye! Mitsuko.Ayame: Si es que tienes dudas simplemente has la pregunta y yo me encargo de responderla ;) espero este chap tbn te guste! Gracias por leer! Bye! Antonis: que bueno que todo esté más claro, pero si tienes dudas no dudes en hacerlas xD SII!! Ritsuka es muy juicioso pero también muy curioso, por lo que van a haber veces que sí desobedece a Sakura… pero eso para más adelante, por el momento Sasuke va a avanzar de poco… por lo que todo va a ir siendo dicho a su tiempo, por el momento Sakura sabrá como arreglar su convivencia con ese par de Uchihas xD gracias por leer!! Bye! Ann araban: Gracias por leer!! Espero sigas haciéndolo, espero tbn siga siendo de tu agrado! Bye!!

Eso por el momento… cualquier duda… para cualquiera de ustedes, por favor háganla para poder aclararselas!!

Espero sea de su agrado!!

Bye!

conchito!