Capítulo 7
En un salón de color blanco puro e impecable con ventanas que daban a un parque con muchos árboles y algunos estudiantes conversando, dentro habían solo dos camas de hospital con sábanas blancas y maquinas de monitoreo vital a los lados. Recostados en las camas estaban Axel y Andrew, ambos dormían plácidamente conectados a estas maquinas, Axel tenía su hombro vendado y Andrew, su rodilla.
Minna!- gritó Axel despertando asustado.
Que mierda te pasa?- dijo Andrew despertando pesadamente.
Tuve un sueño- dijo poniendo su mano en su cabeza.
Debió ser malo- dijo extrañado Andrew- no te veía así desde hace años.
Si…fue extraño- dijo con voz agitada, entonces entró su maestro por la puerta del salón.
Ya estaba bien que despertarán!-dijo el anciano- han dormido casi un día entero.
Un día entero!-dijeron ambos sorprendidos.
Así es, estuvieron al borde de la muerte- dijo algo enfadado- les mostré esas técnicas no para que las usaran en pelea, aún son demasiado inmaduros para usarlas sin peligro. Sus corazones estuvieron a punto de desgarrarse, son unos idiotas.
Pero maestro, era eso o probablemente morir-dijo Axel- yo no podía mover mi brazo.
Ni yo mi pierna- dijo Andrew.
Ustedes me harán perder la paciencia!-dijo llevándose su mano a la frente.
Maestro, usted nos trajo?- preguntó Andrew.
Bueno debo contarles algo, no estamos peleando solos esta guerra- entonces aparecen Jul y Giselle por la puerta-Ellos son los encargados de dos divisiones, investigación-señalando a Jul- y medico- señalando a Giselle- Ellos y sus subordinados formamos una alianza llamada "Al'yans".
Para!-dijo Andrew- y eso en que nos influye?
Al'yans es una organización que se opone a Syah, a la cuál ustedes se están afrentado- aclaró Jul- la sección de investigación somos los encargados de averiguar todo lo que podamos para poder ayudarlos en su guerra- Aclaró Jul.
Nosotros los de la sección médica intentamos ayudarlos después de sus combates o siempre que lo necesiten- dijo Giselle.
Muchas de sus compañeras de colegio nos ayudan en distintas misiones- aclaró el maestro.
Porqué?- preguntó Axel- solo por el echo de pelar por aquel arte marcial que creemos justo?
No chicos, cada subordinado de esta organización tiene razones propias para ayudar en esta guerra- dijo Giselle.
La verdad, nadie cree que sea justo que ustedes deban cargar con esta guerra solos- dijo el anciano- ya no están solos chicos.
Entonces ustedes nos trajeron?- preguntó Andrew.
Si algunas de nuestras agentes los encontraron inconscientes y casi sin pulso- dijo Giselle.
Les dije que esos ataque ponen sus músculos sobre su limite, y aún no están entrenados para ese sobre esfuerzo-regañó el anciano.
Pero aquí estamos o no?- Bromeó el rubio- además para eso tenemos al escuadrón médico!
Realmente pensé que morirían cuando llegaron acá- dijo Giselle acercándose a Axel- tu tenías tu hombro dislocado, sin contar que tu codo tenía todo los tendones hinchados, al igual que tu rodilla- mirando a Andrew- pero es increíble que los análisis de hoy están normales, mas aún sus tendones y articulaciones parecen más fuertes, es imposible.
Entonces ya estamos bien?- preguntó Axel.
Según esto si- dijo Giselle.
Entonces podemos irnos!- celebró Andrew.
Esta bien, vayan a casa y descansen- dijo el maestro- pueden tomarse mañana para recuperarse- Dicho eso los adultos salieron del salón, ambos chicos se vistieron y salieron del lugar, el sol ya se estaba poniendo y el cielo se había tornado de un color anaranjado intenso, el viento soplaba tenuemente moviendo las ramas de los árboles que adornaban la escuela. Caminaron a hacia la salida del colegio, ahí se encontraron con quienes menos deseaban encontrarse en ese momento.
Se puede saber que mierda hacen aquí ahora?-dijo algo enfadado Axel- Litt, Luch.
Solo veníamos a corroborar si lo que contaban Yorje y Daig era verdad-dijo Luch.
Entonces también se unieron a Syah- dijo Andrew- ya no pueden caer más bajo cierto?
Se cuenta que vencieron con lo justo- dijo Litt.
Vencimos, eso es lo que importa- Respondió Axel.
Veo que es verdad- dijo Luch dando la vuelta para irse.
Que acaso temen que les pase lo mismo?-gritó Andrew.
No somos tan imbéciles como atacar sin el permiso de la sombra- dijo Litt antes de irse. Dejando ahí solos a Axel y Andrew. Ambos chicos caminaron tranquilamente hasta sus casas, pero en la cabeza de ambos rondaba la palabra de "la sombra", también pensaban en aquello que les dijo su maestro "ya no están solos".
Al otro día Axel y Andrew caminaban con dirección a la escuela mientras conversaban amenamente, el invierno se hacía sentir dejando caer el frio y las nubes sobre la cuidad. Cuando los jóvenes llegaron al colegio se dirigieron a su salón, pero en el camino Andrew divisó a Arlette y se adelantó para poder saludarla, pero en cuanto se encontró a una distancia prudente, notó que la chica venía acompañada de un chico de ojos azules y cabello pelirrojo, de tamaño similar al de él y tez muy clara.
Hola Andrew!-saludó la chica.
Ho-Hola!-respondió algo sorprendido Andrew.
Él es Franz, mi novio- dijo feliz la chica- hace mucho que te lo quería presentar- esta palabra se clavaba en el pecho de Andrew, como una espada, desgarrando su alma y razón.
Gusto en conocerte!-dijo Franz.
Hola- saludó el rubio, fingiendo una sonrisa- permiso chicos debo apurarme para llegar al salón- mintió el joven, salió corriendo del sitio sin direción aparente.
Cuando Axel llegó al salón aún no llegaba nadie, puesto que había llegado bastante temprano, se sentó en su lugar y miró por la ventana, estaba comenzando a llover y las gotas caían suavemente en el vidrio. Su corazón se llenaba de melancolía y al recordar las gotas de lluvia cayendo sobre el charco de sangre a sus pies, mientras buscaba otro lugar donde huir del miedo.
Andrew corrió por pasillos hasta encontrar una salida del edificio, la lluvia se estrellaba sobre él camuflando las gotas de su rostro, y trataba de arrastrar con ella su rabia, su ira, su impotencia. En su mente solo estaba la sonrisa de aquella chica y su mirada brillante, esa bella mirada que le hacía temblar el corazón, pero esa bella luz no era para él, es para otro. Su corazón latía para otro y sus besos eran para otro.
Ella es feliz- se repetía para si mismo, en su mente se trataba de convencer de esto, pero en su corazón solo quería correr hacía ella abrazarla y besarla, no soportaba la idea de que ella estuviera con otro. Bajo la lluvia se quedó dejando que el agua mojara cada parte de su cuerpo, que el frio enfriara su mente y su cuerpo.
Axel había decidido salir a buscar a su amigo, le parecía demasiado extraño que no hubiera llegado, solo quedaban un par de minutos para que comenzara la clase y Andrew no era de perderse de la nada. Cuando pasó por una de las puertas de salida divisó a su amigo de pie en la mitad del patio, mirando hacia el cielo empapado hasta los huesos y sin reaccionar, como si su alma hubiese sido sacada de su cuerpo, corrió hasta él e intento hacer lo reaccionar.
Andrew! Andrew!- llamaba Axel- despierta!
Axel…-dijo bajando la cabeza para mirarlo- yo ya no puedo…ya no lo aguanto.
Tranquilo amigo- dijo en el momento que le daba un fraternal abrazo.
Axel, me duele verla con él – decía entre lágrimas-Yo sería feliz con solo tener sus sonrisas!-gritaba.
Andrew!-le gritó a su amigo, para calmarlo- cálmate! Entremos esta muy mojado, vamos a enfermería haber si podemos cambiarnos allá- ambos chicos entraron y fueron hasta la enfermería, un salón blanco completo, con cortinas azules tres camas separadas por biombos, ahí se encontraron con Sasa y Pam ayudando a la profesora Giselle.
Chicos que les pasó?-preguntó la profesora.
La tormenta nos atrapó camino acá-dijo Axel. Pam y Sasa fueron a buscar ropas secas y Giselle les dio unas toallas para que se secaran y salió del salón para dejarlos secarse. Andrew simplemente se sentó callado, y con la cabeza gacha, entonces Axel le lazó la toalla encima.
Sécate- dio Axel dándole la espalda.
Para que?- dijo Andrew, tomando la toalla que estaba en su cabeza- mis razones Axel, se supone que debemos fortalecer nuestros corazones para poder vencer el de nuestros oponentes, y yo no puedo soportar ver a Arlette con ese tal Franz.
Andrew, nuestros espíritus no se hace mas fuerte simplemente sentándonos a entrenar- dijo Axel.
Quieres decir que debo sufrir?-dijo Irónico Andrew.
Sufrir?- cuestionó Axel- ambos supimos nuestros destinos al momento que nos dejamos llevar por nuestros corazones, sabíamos que nuestro destino era fracasar desde el segundo en que nuestros sentimientos tomaron el control. O acaso ya haz olvidado todo lo que ha pasado?
Lo sé- dijo Andrew, respirando hondo para tranquilizarse- solo pensaba que esta vez sería distinto, que tal por primera vez podría ser feliz.
Recuerda que existimos personas que no tenemos ese derecho, amigo- dijo Axel con voz quebrada- lo hemos sabido siempre. Cada vez que hemos intentado dejar nuestra razón, cada vez…-entonces a su mente veían imágenes.
Axel miraba desde el fondo de la sala a una chica de cabellos dorados, tez bronceada y ojos verdes, ella ponía mucha atención a la clase, sin perder detalle alguno. Axel estuvo mirándola sin darse cuenta que la hora de clase había terminado.
Oye! despierta!-dijo Andrew golpeándole la cabeza.
Ahhh!- dijo sorprendido.
Estuviste toda la clase mirándola, otra vez- le inculpó el rubio.
Me vuelve loco Andrew, ya no lo soporto el otro día me escondí para verla en su practica de natación, ya no puedo más- dijo resignado Axel.
Sin contar ese poema que le escribiste- dijo Andrew recordándoselo.
Ni me recuerdes, ya ni siquiera me reconozco- dijo tapándose el rostro.
Y no haz intentado diciéndoselo- sugirió.
Decírselo?- preguntó el chico- ni siquiera sabe que existo.
Vez no tienes nada que perder!- dijo el rubio.
Odio que tengas razón- mirando el techo del salón, los días pasaron y Axel no podía ni siquiera acercarse a la Caroline, cada vez que estaba delante de ella, no podía respirar bien, su corazón saltaba y su mente daba vueltas.
Jajajajaja no puede ser!- rio Andrew- el hombre con mas fuerza de la banda mas temida de la ciudad no puede mirar a los ojos a una chica- se burló.
Cállate!- dijo algo fastidiado.
Te haz enfrentado a veinte personas juntas sin parpadear! Y no puedes mirarla a la cara?-se siguió riendo.
Ya me harté!- dijo en joven saliendo del salón. Esa misma tarde Axel estaba esperando en al salida del club de natación, ya la había visto suficientes veces para darse cuenta de que era la última en abandonar el entrenamiento. El sol ya se estaba poniendo, haciendo que el cielo se tornara de un color anaranjado intenso, la brisa corría suavemente, Axel esperaba en al puerta del club con los audífonos puestos. Cuando la chica salió el joven se quito el aparato de los oídos y se paró enfrente de ella.
Axel?-dijo sorprendida la joven.
Hola Caroline, puedo hablar contigo un segundo?- preguntó el joven.
Claro!-respondió extrañada- y de que sería?
Bueno antes me gustaría que leyeras esto- dijo el joven mostrándole una hoja de papel que contenía escrito algo que él mismo se había dedicado a escribir, era un poema sincero que nació desde el corazón del chico, por primera vez había dejado que su corazón hablara. La chica leyó el papel cuidadosamente, cuando hubo terminado lo volvió a leer, su cara reflejaba el impacto que sentía en ese momento, Axel el famoso pandillero de la banda mas temida de la ciudad estaba declarándosele.
Que significa?- dijo tratando de convencerse.
Es algo bastante simple Caroline, me gustas… y me gustas mucho- dijo el joven mirando a la cara de la chica, pero desde el segundo que miró sus ojos se percató de que la respuesta no sería jamás la que él quería- solo quería que supieras…- con voz quebrada.
Axel…esto es hermoso, es lo bello que me han hecho- dijo con mirada preocupada al joven- pero yo no puedo aceptarlo- devolviéndole el papel, a lo que el joven sonrió.
Esto te pertenece, consérvalo… puedes hacer lo que quieras con él- dijo levantando la cara mostrando una gran sonrisa, entonces la chica lo abrazó, él respondió sujetándola con fuerza. Pero rápidamente la alejó de él y se volteó.
Muchas gracias por tu tiempo- dijo antes de empezar a caminar.
Axel… mi respuesta ahora es no… pero en no lo sé en el futuro- dijo la chica.
Adiós Caroline- dijo sin voltear levantando su mano en forma de despedida. El joven caminó por horas sin destino, solo caminaba mirando como el cielo se oscurecía, en sus oídos, sus audífonos, sonaba la canción Savior de Rise Against. En su camino vio la silueta de esa chica con la que había hablado esa misma tarde, se dispuso a salir raudo del lugar puesto que no quería verla en ese momento, pero entonces notó como dos sujetos le hostigaban insistentemente, esos sujetos no parecían tener buenas intenciones, empuño sus manos y se acercó al lugar.
So tell me now
If this ain't love then how do we get out?
So I don't know
That's when she said I don't hate you boy
I just want to save you while there's still something left to save
That's when I told her I love you girl
But I'm not the answer for the questions that you still have
Axel se abalanzó sobre ambos hombres que hostigaban a la chica, tomó la mano de uno y la retorció hasta que gritó del dolor, luego golpeó el codo haciendo que su brazo se quebrara, haciendo que el chico soltara un grito desgarrador.
But the day pressed on like crushing weights
For no man does it ever wait
Like memories of dying days
That deafen us like hurricanes
Bathed in flames we held the brand
Uncurled the fingers in your hand
Pressed into the flesh like sand
Now do you understand?
Al otro lo tomó por el rostro levantándolo del suelo, y luego dio un paso hacía atrás para azotar su cabeza contra el piso.
So tell me now
If this ain't love then how do we get out?
So I don't know
That's when she said I don't hate you boy
I just want to save you while there's still something left to save
That's when I told her I love you girl
But I'm not the answer for the questions that you still have
Luego miró la cara de la chica, su rostro lleno de terror, entonces se dio cuenta, su vida no había surgido para amar, su destino eran las peleas y la soledad. Por siempre…
Guardaron silencio, sabían que lo mejor era callar y tratar de olvidar, tenían claro los resultados de haber seguido sus corazones, de haber desencadenado sus sentimientos, y desde hace años que habían decidido aceptar esa carga. Cuando llegaron al salón la clase ya había comenzado así que pidieron disculpas a la profesora para poder entrar, al terminar la clase ambos salieron raudos del salón ignorando completamente las llamadas de Yavih con Camil y a sus amigas. Afuera Axel se topó frente a frente con aquella chica que le robaba el sueño.
Hola Minna!- saludó el joven.
Hola- saludó la chica.
Oye te gustaría salir, no sé a tomar un café?- preguntó el chico.
Lo siento!- dijo la chica antes de salir corriendo, el chico intentó seguirla, pero no sentía motivos para hacerlo, ya no tenía mayores esperanzas. Caminó y alcanzó a su amigo.
Ambos chicos estaban sentados en el patio viendo caer la lluvia que aún caía estrepitosamente, protegidos por el techo de la escuela, entonces dos siluetas se acercaron.
Ustedes de nuevo?- preguntó Axel sin dejar de mirar la lluvia.
Ahora es el momento en que decidí matarlos!- dijo aquella chica con una sonrisa diabólica en su cara.
Cálmate Claudeen- dijo el chico- ellos pelearon ayer deben estar muy cansado- sarcástico.
Nunca lo suficiente como para no golpearte aquí mismo- se puso de pie Andrew.
No quiero hacer esto- se levantó Axel.
Esto será rápido!-rio Claudeen.
bno aqui el cap 7 espero que les haya llegado los sentimientos en este capitulo. ojala les gustara y puedan cometar el capitulo
muchas c¿gracias por leer
BYE!
