Los personajes son de Kishimoto.
Segundo fic que actualizo hoy, ¡increíble!
Advertencia ¡Lemon!
Disfrutad la lectura y gracias por los reviews.
"Porque dicen, amor, que no caminas
si los celos no te calzan las espuelas"
Lope de Vega
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Capítulo 6: ¿Por qué?
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_ Dime Hinata_ repitió fijando sus ojos en los de ella_ si tanto me odias ¿por qué aún lo llevas?
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La Hyuuga se tensó al oírlo. Podía sentir el cuerpo de Neji demasiado cerca, y sus ojos la interrogaban.
_ No sé a qué te refieres_ optó por decir.
_ Claro que lo sabes_ Neji se acercó todavía más dejando su boca cerca del oído de Hinata, ella ahogó un suspiro al oírlo susurrar_ me refiero a ésto.
Notó sus dedos perdiéndose entre el pelo en la zona de su nuca y abrió los ojos con fuerza sorprendida. Neji acariciaba la zona de una forma casi imperceptible y si Hinata no estuviese debatiendo en su interior como él se había dado cuenta de aquello, habría sido consciente de que su piel reaccionaba favorablemente bajo las caricias de Neji.
_ Te lo preguntaré otra vez Hinata ¿por qué lo conservas? ¿Por qué no lo borraste?
Aunque su cerebro le gritaba que se alejase, que lo empujase y lo mandase al diablo, su traicionero cuerpo no obedeció. En vez de eso, cerró los ojos y disfrutó de tener a Neji tan cerca de ella como no lo había estado en años. La tensión y la rabia del momento podrían notarse a kilómetros a la redonda, pero le daba igual. ¿Cuándo había sido la última vez que había tenido a Neji de esa forma?
_ Borrarlo no hubiese hecho desaparecer los recuerdos_ respondió ella. Neji la agarró con fuerza y la giró dejándola de frente a la mesa, pudiendo ver así el ventanal. Ahogó un grito. Notaba a su primo totalmente pegado a su espalda, podía diferenciar cada curva de su anatomía.
Sintió como Neji apartaba su pelo colocándolo sobre su hombro derecho y notó algo húmedo en su nuca, justo sobre sus cervicales. Los labios de Neji estaban besando el pequeño tatuaje que adornaba esa parte de su cuerpo. Un diminuto dibujo del "Yang", que se había tatuado durante su relación con Neji, porque era esa parte del símbolo que le representaba a él. Mantuvo los ojos cerrados y dejó caer su cabeza hacia adelante facilitándole el acceso.
_ Yo también conservo el mío_ lo oyó susurrar mientras uno de los brazos que mantenía presa la cintura de la chica se extendía dejando ver un tatuaje similar en su muñeca izquierda. El yin. Hinata.
Ella todavía asombrada pasó su dedo índice sobre el dibujo casi sin rozar. Mientras continuaba observando anonadada el descubrimiento, notó la otra mano de Neji apretarse con más fuerza en su cadera y comenzó a sentir los labios de su primo atacando su cuello.
Sin remediarlo y maldiciendo su poco autocontrol, gimió.
Neji colocó su otra mano también en el hueso de la cadera de la mujer, pegándose todavía más a su espalda, de forma posesiva. Hinata se agarró con fuerza al borde de la mesa y echó su cabeza hacia atrás dándole mejor ángulo de su cuello.
_ Nisan…_ susurró.
Neji hizo más fuerte su agarre llegando a lastimarla un poco. Ella gimió de nuevo, mezcla de dolor y excitación.
_ No lo digas_ gruñó él cogiendo la blusa negra de Hinata y tirando de cada extremo, rompiendo los botones ascendió con sus manos por el abdomen de la chica_ no me llames así. Lo odio_ mordió su oreja_ lo odio.
Hinata solo consiguió asentir con la cabeza. Por su mente pasaban vagas ideas de que aquello no estaba bien, pero no podía escucharlas.
_ Di mi nombre Hinata_ le dijo con voz ronca al oído al tiempo que aprisionaba uno de sus pechos con la mano_ dilo.
_ Neji_ susurró extasiada, por un momento la cordura pareció apoderarse de ella de nuevo y añadió_ esto no está bien…debemos…debemos parar.
_ ¿En serio deseas que nos detengamos?_ el hombre susurró aquellas palabras mientras la giraba de nuevo y sus miradas se encontraban, llenas las dos de deseo.
_ No.
Neji sonrió aunque no duró mucho tiempo ya que esta vez fue Hinata la que aprovechó la posición para apoderarse de sus labios y comenzar a juguetear con su camisa.
Sumidos en la neblina del deseo oyeron que llamaban a la puerta.
_ Neji_ intentó llamar su atención Hinata.
_ Dile que se vaya.
La mujer suspiró e intentó normalizar su voz.
_ ¿Hinata-sama?_ la voz de Minako, su asistente, sonó al otro lado_ tiene una llamada.
_ Dile…dile…_ se mordió el labio inferior cuando notó las manos de Neji alzar una de sus piernas y acariciar su muslo por debajo de la falda que se había puesto ese día_ dile que lo llamaré más tarde.
_ De acuerdo_ la voz de la secretaria sonó dudosa_ esto…
_ ¿Qué?_ soltó algo presurosa mientras se deshacía de la camisa de Neji.
_ El asistente de Neji-sama lleva un rato preguntando por él y…
_ Dile que Neji y yo estamos ocupados_ respondió deseando ya librarse de la mujer y atender a lo que estaba sucediendo_ y que nadie nos moleste, estamos…_ dudó un segundo_ tratando un tema importante.
Neji dejó lo que estaba haciendo y la miró alzando una ceja y sonriendo irónicamente; Hinata rodó los ojos y volvió a besarle.
Ya se había deshecho de la camisa de Neji y sus manos desabrochaban ahora el pantalón. Estaba teniendo sexo en su despacho con el hombre al que juraba odiar con todas sus fuerzas. Pensó que no había situación más surrealista que aquella.
Al tiempo que se deshacía del pantalón de Neji, él desabrochaba su falda e Hinata la mandaba lejos de una patada. Estaban uno frente al otro sin dejar de tocarse, ambos conservando solo su ropa interior.
Neji agarró a Hinata y la giró de nuevo, inclinándola y haciendo que apoyase sus manos en el escritorio.
_ ¿Qué…haces? ¡aah!_ gritó al sentir la dureza de Neji entre la ropa presionándola al tiempo que sus dedos acariciaban la intimidad de la chica.
_ Hacerte mía_ Neji bajó su prenda e hizo lo propio con la de Hinata, sin darle tiempo a la mujer de decir nada, la penetró.
Hinata gimió ante la inesperada intromisión y Neji gruñó mordiendo el hombro de Hinata, dejando una pequeña marca. Comenzó a moverse sintiendo los pequeños gemidos de la mujer que echó la cabeza hacia atrás y él se inclinó para besarle mientras con una mano sujetaba la cadera para no perder el ritmo de las estocadas y con otra acariciaba uno de los pechos de Hinata.
_ M-más_ oyó a Hinata decir y obedeció aumentando la velocidad. Se sentía desfallecer.
_ H-Hinata_ dijo entrecortadamente. Ella respondió con un murmullo_ dime que me odias.
Ella abrió los ojos sorprendida.
_ Dilo_ y sus embestidas se hicieron más fuertes mientras la mano que aprisionaba el pecho bajaba y acariciaba el clítoris de Hinata.
_ T-te o-odio_ dijo ella mientras lanzaba un gemido.
Neji se movió con más furia y minutos más tarde ambos alcanzaban el orgasmo. Sin retirarse de Hinata y sin moverse esperaron a que su respiración se normalizase.
Hinata notó como su primo se movía y lo oyó hablar.
_ Al principio saber que me odiabas hacía todo más fácil_ ambos comenzaron a vestirse_ esta es la primera vez que oírtelo decir no lo hace más sencillo.
Hinata fue a por su chaqueta, ya que su camisa estaba inservible. Se acercó a él y le miró a los ojos.
_ ¿Cómo puedes creer aún en mis palabras cuando mi cuerpo te ha dicho la auténtica verdad?
Neji la miró asombrado con su camisa a medio poner, sin poder creer lo que estaba oyendo.
_ ¿Qué intentas decir…?_ preguntó.
_ No digo nada que ya no supieses ¿no? _ ayudó a Neji a abotonar la prenda _ has entrado aquí rabioso y enfurecido buscando confirmar algo que ya sabías. De todas formas, te he amado demasiado para no odiarte.
_ El otro día en tu casa tú me dejaste claro que no me querías en tu vida, no de esta forma.
Hinata se separó y lo miró asombrada.
_ Creo que no entendiste mis palabras Neji_ se dirigió a la ventana y observó el exterior_ tú llegaste exigiéndome que te pidiese que te quedases a mi lado.
_ Y tú no lo hiciste y añadiste que aquello sería un error. Y por si fuera poco, fuiste esa noche a casa de Pein.
Hinata se volteó y lo observó sonriendo con ternura.
_ No es a mí a quien corresponde pedirlo Neji_ el nombrado comprendió las palabras.
_ Si yo te lo pidiese, ¿tú respuesta sería diferente?
Hinata sólo sonrió de forma enigmática.
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Pensar en la sesión de sexo que acababa de tener con Neji mientras cenaba con sus dos mejores amigos era algo que desde luego no tenía apuntado en su agenda para aquel día. Podía oír las voces de Kiba y Shino, pero en vez de parecer que estaban a su lado sonaban lejanas y con eco. Miró a su plato, del que apenas había probado bocado aún.
Shino observó a la ausente Hinata e hizo un gesto a Kiba para que hiciese lo mismo. El Inuzuka torció su cabeza a la izquierda y se preocupó.
_ Hinata_ no obtuvo respuesta y frunció el ceño. Apoyó la mano sobre el hombro de la chica_ Hinata.
La mencionada dio un pequeño respingo en la silla y miró a Kiba. Todavía algo aturdida sonrió.
_ ¿Pasa algo?
_ A tu plato de pollo volverán a crecerle las alas de tanto esperar.
La Hyuuga enrojeció y asintiendo se dispuso a saborear la cena.
_ ¿Ha ocurrido algo?_ la voz de Shino le hizo alzar la cabeza para mirarlo de nuevo.
_ No, todo está como siempre_ mintió con su mejor sonrisa para hacerlo más creíble.
_ Entonces supongo que Neji no tiene nada que ver con que te encuentres perdida en tus propios pensamientos_ Hinata miró a Kiba sorprendida, pero no le contestó.
¿Qué iba a decirle? Kiba-kun acabo de tener el, probablemente, mejor sexo de mi vida en mi despacho con Neji, el hombre que me partió el corazón dos veces y al que juro odiar con toda mi alma. Con toda seguridad su amigo la ingresaría en un psiquiátrico. Para ser sinceros, ella misma estaba planteándose el ingreso voluntario.
_ Todo está bien chicos, en serio _ optó por contarles algo sin darles demasiada información_ hoy ha ocurrido algo en la empresa_ hizo una pausa para observar las reacciones_ algo de lo que no estoy preparada para hablar aún. Lo entendéis, ¿verdad?
Shino asintió con la cabeza. Kiba en cambio preguntó.
_ Y ese algo ¿Es bueno o malo?
Hinata llevó la vista al plato de nuevo, cogió su copa y observando el líquido respondió.
_ Todavía estoy intentado averiguarlo.
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Neji había llegado a su casa. Hinata no le había respondido a su pregunta. ¿Qué había querido decir con aquello? Quizá debería ser sincero con ella y pedirle que se quedase a su lado pero tenía miedo a su respuesta. ¿Y si ella decidía pagarle con su propia moneda y decirle que no? Sacudió la cabeza intentando convencerse de que Hinata jamás haría algo así, pero también era cierto que ella ya no era la misma de antes. Había cambiado. Y él era el culpable. Había herido tanto el dulce y frágil corazón de su prima que estaba seguro de que ella jamás llegaría a perdonarle del todo. Y aquel pensamiento, aquella idea, le hacía sentirse totalmente vacío.
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_ Espero Shino que no hayas reservado un hotel_ le dijo Hinata al salir del restaurante_ hay habitaciones de sobra en mi casa y me sentiría ofendida si no vinieses a dormir.
A pesar de hablar muy en serio acompañó el intento de amenaza con una luminosa sonrisa que el Aburame sabía que se debía a la ilusión que le hacía tenerlos a ambos cerca. Así que simplemente asintió y envió, disimuladamente, un mensaje a su agente para que cancelara su reserva de hotel.
_ ¿Y a dónde vamos ahora?_ preguntó Kiba entusiasmado.
_ Mi casa, por supuesto_ contestó Hinata_ tengo bebidas y podemos ponernos al corriente y recordar viejos tiempos.
_ Perfecto_ sonrió Kiba.
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Después de caminar con calma y entre risas, llegaron al enorme portalón que daba acceso a la casa de Hinata. Pero ésta se quedó estática al observar una silueta que la esperaba apoyada en la misma. Miró a sus dos amigos que observaban a la persona con cara de desconfianza. Hinata se acercó y distinguió a un hombre de pelo oscuro y bonitos ojos azules. No lo conocía.
_ ¿Hyuuga Hinata?_ preguntó al tenerla cerca.
_ ¿Quién es usted?_ rebatió ella desconfiada.
_ La estaba buscando. Es urgente_ Kiba iba a hablar cuando sintió el brazo de su amiga extenderse ante él, impidiéndole el paso y mandándole guardar silencio. La Hyuuga estaba petrificada, con la oscuridad de la noche no se había dado cuenta, pero al lado del hombre, medio escondido tras sus piernas había un pequeño niño que ahora la observaba con ojos asustados e intentando escabullirse y desaparecer tras el adulto. Hinata alzó la vista al desconocido.
_ Pase.
Shino y Kiba estaban alucinados, pero Hinata no oía sus protestas, lo único que podía pensar era en aquel niño y en sus ojos, sus blancos ojos. El pequeño era una diminuta copia de Neji.
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En cuanto entraron en la casa Hinata les ofreció asiento al desconocido y al pequeño. Se acercó a sus amigos y suspiró.
_ Chicos ¿podéis dejarnos unos momentos a solas, por favor?
Ambos asintieron con la cabeza y comenzaron a andar por el pasillo.
_ Kiba_ el mencionado se paró y giró lo suficiente para observar a su amiga al otro lado del corredor_ ¿recuerdas que te dije que no sabía si lo que había ocurrido hoy era bueno o malo?_ el Inuzuka asintió en silencio_ ya tengo mi respuesta.
Kiba no necesitó palabras para saber cuál era, los vacíos ojos de su amiga tenían la palabra error reflejada.
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Se sentó frente al desconocido y fijó su mirada en él.
_ Mi nombre es Inoue Kouga_ le tendió la mano y ella se la estrechó_ y usted es la prima de Hyuuga Neji ¿verdad?
Si el hombre esperaba que aquella pregunta sorprendiese a la mujer, estaba equivocado. Ella permanecía con su semblante serio, mirándole fijamente.
_ Así es.
_ Lamento molestarla, pero si estoy aquí es…
_ Le agradecería que fuera directo y dejase las disculpas que no nos llevaran a nada, Inoue-san_ le interrumpió Hinata. El hombre cabeceó y continuó.
_ Esta es mi hermana_ extendió una foto que la Hyuuga observó. En ella había una mujer de asombroso parecido a ella, exceptuando sus ojos, que brillaban en un tono azul zafiro _ falleció hace una semana de una terrible enfermedad.
_ Mi más sincero pésame_ respondió Hinata y observó al pequeño que se encogía en su asiento, temblando levemente.
_ Él es mi sobrino_ continuó Kouga_ Kazuma. Podrá usted ver que…
_ ¿Es hijo de Neji?_ preguntó directamente. El hombre asintió con la cabeza_ entonces yo no soy la Hyuuga que busca Inoue-san.
_ En realidad, si. Su primo hace tiempo que no desea saber nada de mi familia, y me es imposible que acepte recibirme.
_ ¿Y qué se supone que debo hacer yo?
_ A Kazuma sólo le queda su padre, yo vivo muy lejos y por mi trabajo no puedo hacerme cargo de él_el hombre paró la explicación y agarrando las manos de Hinata suplicó_ por favor, tiene que convencer a su primo, tiene que ayudarme.
Hinata miró fijamente al niño, que temblaba desvalido y asustado, consciente a pesar de su corta edad de que lo estaban tratando como una mercancía de la que nadie quería hacerse cargo. Soltó sus manos con brusquedad del desconocido.
_ Está bien_ asintió_ me encargaré de que Neji se haga cargo del niño, después de todo es su responsabilidad.
Vio como al hombre le brillaban los ojos y se levantaba dispuesto a irse.
_ Mi avión sale en unas horas_ le dijo_ así que espero que no le importe hacerse cargo de Kazuma.
Hinata estuvo a punto de protestar, pero la imagen de aquel pequeño de tan solo cuatro años sentado y temblando como una hoja, le enterneció el corazón. Así que simplemente asintió y acompañó a la puerta a Inoue.
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Cuando se giró tras cerrar la puerta Kazuma estaba allí con la cabeza baja y los puños cerrados.
Se agachó quedando a su altura.
_ Puedes llorar_ fue todo lo que Hinata le dijo. El niño la miró con ojos brillantes y empezó a dejar correr las lágrimas por sus mejillas. La Hyuuga lo abrazó_ no debe avergonzarte llorar.
_ Mi mamá no va a volver_ le dijo mirándole fijamente. Hinata se estremeció por aquella contundente frase pronunciada por tan solo un niño_ está muerta.
_ Lo sé_ le acarició la mejilla.
_ Te pareces mucho a ella.
Hinata no respondió a aquello. Vio como Kiba y Shino se acercaban al haber oído que el "invitado" se marchaba. Mientras el niño se acercaba a Hinata y pasaba sus diminutos brazos alrededor del cuello de la adulta y la abrazaba. En esa posición, Hinata lo sujetó bien y se levantó, quedando con él en brazos, notando como el sueño vencía al pequeño.
_ Lo hemos oído todo_ dijo Shino. Su amiga asintió ¿Qué podía decir?
_ Es tan…_ empezó Kiba.
_ Llevaré a Kazuma a la cama_cortó a su amigo. No quería oír aquellas palabras que ella misma estaba repitiendo en su mente. No quería oír lo rastrero que había sido Neji al no hacerse cargo de su hijo, de su sangre. No quería oírlo.
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Neji llegó al día siguiente al edificio de la empresa, temprano como acostumbraba. Estaba algo nervioso después de lo sucedido el día anterior, no sabía muy bien como enfrentarse a ella después de lo ocurrido en el despacho de su prima.
Creyó que el edificio estaba vacío como siempre que él llegaba, por eso se sorprendió al ver a Hinata apoyada al lado de la puerta del despacho que le pertenecía a él, cruzada de brazos y con la cabeza baja, como pensativa. Al notar que se trataba de ella, algo dentro de él le hizo pensar que algo bueno sucedería, pero aquel optimista pensamiento desapareció en cuanto sus ojos se cruzaron con los de la mujer que lucían acusadores. Cuando estuvo lo suficiente cerca, ella habló.
_ Tenemos que hablar Onisan_ su voz sonó fría y cortante, y el apodo le rasgó las pocas buenas expectativas que llevaba. Neji asintió y se acercó a la puerta introduciendo la llave. Quedaron uno al lado del otro, y fue cuando oyó la voz, en un susurro apenas audible de Hinata _ ésta será la última conversación personal que tengamos. No quiero volver a verte nada más que para asuntos profesionales _ Neji la miró e Hinata fijó sus ojos en él _ nunca más Nisan. Después de esta conversación quiero que desparezcas de mi vida, fuera de las paredes de este edificio, para siempre.
Para siempre. Aquellas palabras resquebrajaron cada célula del cuerpo de Neji. Para siempre. Tan contundente, tan definitivo, tan doloroso.
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Otra vez os dejo a medias. ¿Qué le dirá Hinata a Neji?
Espero vuestros reviews y mil gracias por todos vuestros comentarios :)
