Hoooolii gente! =D. Capítulo largo, pero no podía evitarlo por que sino este fic se extiendo mucho y ya es hora de ir tomando forma. Espero que les sea interesante este capitulo. Si lo es hacemelo saber xD

Eeeeen fin, lean nomas =P. Shaman King no es mio.

...

Capitulo siete: Detenidos en un momento

-Y… A donde vamos?- Dijo sonriéndome

Horo y yo nos encontrábamos en, por fin, mi auto. Llevamos solo 10 minutos arriba de este, y ya me había preguntado unas 50 veces a donde íbamos. Que simplemente no podía callarse y disfrutar del rencuentro? De todas formas, jamás admitiré que me encanta escuchar su voz, por supuesto que no, nunca.

-Que no podes callarte un segundo?- Dije hastiado, pero divertido.

-Chino amargado- Murmuro por lo bajo, pero lo escuche igual. Idiota.

Suspire cansado.

Flash back

-Te dirigías a algún lugar?- Me pregunto

-Me dirigía a almorzar. Hasta que una bestia se lanzo a salvar a un integrante de su familia- Dije divertido

-Ren- Dijo en tono de advertencia.

-Ya almorzaste? Porque yo no, y verdaderamente me gustaría hacerlo- No sonaba como una invitación, pero lo era. Si conocía al Ren de siempre, aunque sea un poco, captaría el mensaje.

Al principio, me miro como si viera un marciano, luego lo medito un poco, y finalmente me sonrió como siempre.

-Acepto tu invitación, pero pagas vos- Aprovechador.

Fin flash back

Y esa es la razón por la que ahora estoy tratando de no perder la paciencia. Luego de 15 minutos, y 50 " a donde vamos?" mas, llegamos a mi restaurante favorito, uno que ni Jeanne conocía. Estacione el auto en el garaje, bajamos y nos dirigimos a la entrada. Sin embargo, no podía evitar pensar que se me estaba olvidando algo verdaderamente importante. Aunque, si no lo recuerdo, es por que debe ser una tontería.

-Señor Jackson, que gusto verlo!- Dijo el recepcionista.

Horo me miro con curiosidad, ahí fue cuando me di cuenta de como me había llamado. Hice un gesto de disgusto.

-Hola George. La misma mesa de siempre, por favor- Dije con aburrimiento.

-Excelente. Pasen, enseguida hago que los atiendan- Dijo con su sonrisa de amabilidad incrustada.

Camine con Horo pisándome los talones, tomamos asiento y enseguida vino el mozo a dejar la carta. Pedimos nuestro almuerzo y el mozo se fue, dejándonos solos.

-Así que… Señor Jackson, eh!. Creí que tu apellido era Tao. Aunque, técnicamente estas muerto- Dijo divertido e irónico.

-Callate! Ni lo digas- Dije con aflicción.

El ser rio. Por mi parte, lo único que podía pensar es en ¿Que pasaría una vez que supiera la verdad sobre todo, sobre mis sentimientos, y que estuviera al tanto de mi vida actual? Decidiría quedarse o se iría para siempre? Si optaba por la segunda, no lo detendría, yo en su lugar elegiría lo mismo. Horo se aclaró la garganta para captar mi atención.

-Y que es lo que haces en Nueva York?- Dijo curioso

Su pregunta me descoloco. Que idiota! Como no se me ocurrió preguntarle que demonios hacia ÉL en Nueva York. Estúpidos sentimientos que bloquean mi mente.

-En realidad, yo debería preguntarte eso a vos- Dije entrecerrando los ojos- Yo soy el que vive acá-

El me miro con incredulidad.

-Vivís acá? En Nuevas York? Desde cuando? Aparte, no creí que la cuidad te perteneciera como para que no pueda venir- Quise golpearme, por supuesto que el no sabia nada de lo había pasado conmigo.

-Si, vivo acá desde hace seis años- Dije cauteloso e ignorando su ultimo comentario.

-Seis años?- Dijo incrédulo- Estuviste en este país todo este tiempo?- Genial, su voz reprochadora no daba indicios de algo bueno.

-Si, o te lo tengo que dibujar?- Dije sarcástico.

El frunció el ceño.

-Por qué?-

-Por que, que?- Dije sin entender

-Por qué te fuiste?- Pregunto con pesadumbre

Tome aire bruscamente. Bien, esta es la parte que esperaba, e iba a decir todo por que ya no quiero más mentiras ni secretos.

-Horo… yo, esa noche, la de la graduación- Dije vacilante- Yo hui de mis obligaciones, de todo lo relacionado con la dinastía. Me oculte en todos estos años, y tuve que… cambiar en cierto sentido-

El me miraba atento, pero estoy seguro que no entendió ni media frase de lo que dije

-Recuerdo la noche de la graduación, pero al parecer no por el mismo motivo- Dijo amargo.

-No sos el único- Me apresure a responder

-Que queres decir con eso?- Dijo levantando una ceja

-Te mentí. Pero vos tenes parte de la culpa sobre lo que paso- Dije con una mueca de reproche

-Me mentiste?!- Dijo lanzándome una mirada molesta y elevando el tono de voz- En que? Aparte de que me estas echando la culpa? Yo no fui el que huyo! Fuiste vos- Si, puede que tuviera algo de razón.

-Tenes la culpa en creerme tan fácilmente. Es que sos el único que nunca se dio cuenta de lo que en verdad sentía por vos?- No pude evitar sonrojarme. Que estupidez, tengo 23 años y me sonrojo como colegiala frente al chico que le gusta.

Sus ojos como platos y su mandíbula desencajada me decían que el jamás se dio cuenta.

-Ahora si estas mintiendo. Eso no tiene sentido, vos nunca demostrabas tus sentimientos y menos conmigo. Y si eso fuera cierto, por que me rechazaste esa noche?- En cuanto termino de formular su pregunta vi como una expresión de dolor cruzo por su cara. Y me sentí la peor basura.

-Tuve que hacerlo. No estaba seguro de si las cosas saldrían bien. No podía arriesgarme a que, si me encontraban, te hicieran daño o incluso…- Preferí no seguir. La verdad es que nunca estaría fuera de peligro, por más que hayan pasado años, no dejarían de buscarme, y yo lo sabía- Por eso tuve que mentirte. Se me haría más fácil irme. Cambie mi nombre, mi nacionalidad, incluso mi fecha de nacimiento, y empezamos una nueva vida- Los recuerdos parecían tan lejanos ahora

Su expresión variaba entre el dolor, la comprensión y la curiosidad. Sé que debe tener muchas preguntas pero, al igual que a mi, le cuesta ponerlas en orden.

-Empezamos? Entonces, no huiste solo?- Dijo frunciendo el ceño incrédulo

Maldición, maldición, maldición. Yo y mi gran boca, como pude ser tan descuidado? Bueno, supongo que si se lo digo, no dañaría a nadie, verdad?

-No, no hui solo. Anna vino conmigo, por razones distintas- Dije lento.

Un segundo. ANNA! Me olvide completamente. Que hora era? Mire mi celular para fijarme la hora. 15:46 de la tarde. Maldición, y ese estúpido café esta como a mas de una hora de este lugar. Sé que va a matarme, pero no tengo otra que mandarle un mensaje.

De repente, sentí frio. Trague saliva, deje el celular a un lado, antes de que me quede sin brazos.

-Ya veo- Dijo entrecerrando los ojos, decidió ignorar el hecho de que mandara un mensaje y cambio de tema- Hay algo que debería saber sobre tu "nueva vida"? De suma importancia?-

-Si- Dije en un susurro pero firme.

-Y me va a doler? O va hacer que me arrepienta de estar en este momento con vos?- Dijo entre dientes, escondiendo sus ojos de mi.

-Es probable- Me concentre en mi comida, cosa que no tengo idea de cuando llego

-Dímelo- Dijo seguro y cortante

Inspire profundo.

-El Ren Tao que conociste ya no es el mismo. Es mas, técnicamente no existe y nadie lo conoce. A quien estas viendo ahora es a Jayden Jackson, un abogado reconocido, y… que tiene una familia- Es curioso, pero por alguna razón me sentí peor después de haberle contado

Tal vez por su expresión contrariada o por que mi estomago se cerro de pronto y tenia ganas de que la tierra me tragara.

-Una familia?- Dijo, pero sentí como si esa pregunta fuera dirigida a el mas que a mi- Eso significa…- Pero lo corte

-Antes de que sigas, me gustaría aclarar que yo no amo a Jeanne, y ella lo sabe. Pero ahora esta Men en mi vida. Él es mi hijo, todavía es un bebe de un año, y que sufra una separación, no me parece correcto. Pero no puedo evitar quererte, y querer que seas parte de mi vida- Dije sincerándome completamente

El me miro analíticamente, supongo que no quedaban muchas opciones. Tampoco se las daba, ni hacia esto mas fácil.

-Así que… Me queres?- Dijo burlón- Y te casaste con Jeanne. Supongo que es la que conocemos todos, verdad?-

-Si- Dije suspirando.

-Bueno… es una situación complicada, y no quiero romper una familia- Si expresión era insegura y vacilante. Mi corazón dio un vuelco, debería haberlo supuesto- Peeeero… yo tampoco puedo evitar quererte- Dijo sonriéndome tiernamente- Lo bueno es que, a diferencia tuya, lo único que logre fue recibirme, así que estoy libre de ataduras. Sin embargo, eso no hace menos complicadas las cosas, y no puedo evitar preguntarme en donde quedamos nosotros? Por qué si no estas dispuesto a separarte…- Dejo la frase inconclusa, y otra vez la decisión recaía en mí

Que seria él ahora? Mi amante? No sonaba mal, pero eso solo seria tener una parte de él y yo lo quiero todo.

-Tal vez, fueron demasiadas cosas por un día. Deberíamos dejarlo acá- Dijo relajado

Que?!

-Que?- Dije desconcertado

-Es decir, es obvio que ambos tenemos muchas cosas que pensar- Dijo encogiéndose de hombros

Eso me molesto y mucho.

-O sea que te importa poco y nada lo que pueda llegar a pasar o siquiera formar parte de mi vida? Seguís siendo un idiota- Dije levantándome, tire plata suficiente para pagar la comida y me dirigí hacia la salida.

Estaba a nada de llegar a mi auto cuando alguien, que sabía perfectamente quien era, me tomo del brazo y me giro, dejándome a poca distancia de su rostro. Acaso era una costumbre esto de girarme de esa forma? No me dio mucho tiempo de pensar por que volví a sentir sus labios sobre los míos. Besa tan bien. El rompió el beso en la mejor parte.

-No digas nunca que no me importas. Lo que mas quiero es formar parte de tu vida, pero creo que la situación es complicada, para vos sobretodo. No te quiero lejos. Cuando dije lo de pensar mejor las cosas no significaba que nos dejáramos de ver- Me dijo serio pero suave.

Suspire con alivio. Metí mi mano en el bolsillo de mi blazer, saque mi tarjeta y se la tendí

-Mi celular también esta ahí- Dije tratando de sonreír y no sonar desesperado.

-Bien, nos vemos pronto- Me dio un beso rápido, y sin mas me soltó encaminándose hacia la salida del garaje

Mientras lo miraba marcharse no pude evitar preguntarme dos cosas: Si nos volveríamos a ver pronto, y si sabía hacia donde se dirigía el muy idiota, por que parece que se olvido que yo lo traje en mi auto.

POV Anna

Me miraba seria, penetrantemente, como si tuviera la culpa de algo. Un presentimiento me decía que ella no estaba en este lugar para dar buenas noticias

-Donde esta él?- Me dijo seria y despectiva. Esta no es la Jun que yo conocí.

-Él? Quien?- Dije haciéndome la desentendida

-No te hagas la idiota. Donde esta Ren? Sé que él huyo de la dinastía pero no solo. Así que responde, donde esta?-

-Por que debería saber eso?- Le espete enojada

-Por quien me tomas Anna? Es obvio que huyo con vos. En todos estos años, me encargue de averiguar sobre cada uno y, oh! sorpresa, de la única que no se sabe nada es de vos- Dijo con sarcasmo

-No tengo nada que ver con tu hermano- Dije dándome vuelta para irme pero ella me tomo del brazo. Me gire lanzándole una mirada envenenada

-No hagas esto mas difícil- Me dijo rompiendo su mascara de frialdad para dar paso a una de completo sufrimiento- Necesito saber que esta vivo, necesito saber que paso con él. Anna, mi padre me asigno la dinastía pero nunca dejo de buscar a Ren, esta dispuesto a matarlo en cuanto lo encuentre. Y no solo a el, sino a todos los que lo rodean-

A todos los que lo rodean. No puede ser. Si eso era cierto, no solo el idiota de Ren corría peligro sino que Men, Jeanne, Hanna, e incluso yo corremos el mismo riesgo de morir. No tenía muchas opciones, y no sabia si confiar en Jun.

-Como puedo confiar en vos? Como sé que no darás su ubicación- Dije desconfiada. Sé que le estaba confirmando sus sospechas, pero era necesario para sacarle información. Y ella nunca sabría si estaba mintiendo

-Jamás haría eso, te doy mi palabra. Antes que a la dinastía, jure lealtad a mi hermano y él es lo único que me sigue importando- No parecía mentir. De hecho, sus ojos me dicen que sus palabras son sinceras

-Y que se supone que haces en Nueva York?- No se me había pasado por alto esa cuestión

-Asuntos de trabajo, ya sabes, las empresas Tao tienen posición mundial. Fue casual que nos encontráramos en este parque- Dijo muy segura de si.

-Dijiste que estuviste averiguando. Fue por tu cuenta o tu padre te envió?- Dije entrecerrando los ojos

-Fue por mi cuenta. Ya te dije, la lealtad hacia mi hermano va por encima de mi vida y sobretodo de la dinastía- Me dijo un poco harta de tanto interrogatorio. Poco me importaba- Anna, no voy a dar información para que lo encuentren. Es mas, borrare este lugar del mapa, le mentiré mi padre, él me creerá, y jamás se le ocurrirá investigar por estos lados. Pero por favor, necesito verlo- Me dijo con dolor impregnado en la voz

Suspire. Bien, confiaría en ella. Si me traicionaba, yo misma la mataría con mis manos.

-Ok, por acá. Nos dirigiremos hacia su oficina- Dije empezando a caminar.

Saque mi celular para llamar a Ren y decirle que se vuelva a su oficina ya que supuse que se estaba dirigiendo hacia la cafetería pero me sorprendí al encontrar un mensaje de él.

"Anna, me encontré con alguien importante. No me mates, no voy reunirme con vos en el lugar donde acordamos. No, tampoco voy a estar en la oficina. Al menos, no hasta las 18:00 hs. Sé que vas a querer una explicación hoy mismo, así que te espero a esa hora en la oficina"

Hijo de…. Mire la hora, 17:05 PM. Bueno no importa, tendrá que ser una sorpresa. Que se joda por imbécil y no avisarme antes, ahora se la devolvería.

POV Hao

Escalofríos, muchos escalofríos. Esta mujer se me pego como garrapata desde que subió al ascensor conmigo. Dijo que iba a la oficina de su esposo. Se lo imaginan? Sentí pena por el desagraciado que había decidido estar hasta la muerte con ella. No hablamos, simplemente me siguió. Bah, dijo que la oficina se encontraba por el mismo camino que yo había tomado, pero estoy seguro que me ama y por eso me sigue.

-Y bien? Cuando vas a dejar de seguirme?- Le dije hastiado

-No te sigo. La oficina queda, por desgracia, por este camino- Me respondio, como siempre, tranquila y altanera. Como la detestaba.

-Si, claro. Si te casaste, jodete. No voy a acostarme con vos- Dije mirándola de reojo. Ella frunció el ceño molesta. Como me encanta molestar a la gente, sobretodo cuando tienen la facilidad de enojarse enseguida. Eso me hizo acordar a Ren, era el más divertido de todos.

-Si no queres morir, mejor cerra la boca- Wow, la niña tiene garras. Esto es cómico.

-Fíjate con quien estas hablando, muñeca- Dije sonriendo divertido.

Ella solo resoplo. Dimos unos pasos más, pero se detuvo en una puerta de cristal donde se podía leer "Jayden Jackson" pegado en esta. Así que esta es la oficina del abogado tan prestigioso de Nueva York?. Un segundo, por que esta entrando tan confianzudamente?

-A donde crees que vas, doncella?- Dije tomándola del brazo- No sabias que invadir las oficinas de los demás es un delito?- Le dedique una mueca divertida. Ella se soltó bruscamente de mi agarre. Pero que carácter!

-Primero, no me digas doncella, monstruo. Y segundo, no estoy invadiendo nada. Esta es la oficina de mi esposo-

-QUE?! Vos sos la esposa del abogado que participa en mi caso?- Grite sorprendido

Su rostro, por alguna extraña razón, se puso más pálido de lo normal.

-Que caso?- Dijo casi sin aire y con miedo, como si hubiera visto al espíritu de fuego. Ay, cuanto lo extrañaba, me hacia acordar a mis días de gloria.

-Ah, como? Tu esposo no te conto? Que fea la actitud, guardarle secretos a su esposa- Dije riéndome en su cara. Ja! Pobre maniática de la tortura.

Sin embargo, la risa se me atraganto en la garganta cuando ella me agarro de la camisa y me estampo contra la pared. Que demonios?

-Si no queres que te saque las entrañas, habla. Que caso?- Dijo amenazante

-Tranquila nena, si te gusta el sexo salvaje, solo tenes que decírmelo- Dije cínico

Gruño molesta, pero me soltó, y volvió a dirigirse a la oficina del pobre infeliz que se ató a ella. Iba a huir, DIGO retomar mi camino por que yo jamás huyo, hacia la oficina del juez donde me esperaban. Justo cuando me encare hacia el pasillo, mi estomago se sacudió violentamente. A lo lejos divise a tres personas: Yoh, Tamao y, muy a mi pesar, Lizerg.

Si, el destino, definitivamente, me estaba devolviendo una por una, pero el doble.

POV Yoh

-Te gusta esa remera?- Pregunto Tamao.

Nos encontrábamos mirando una de las tantas vidrieras de nueva York. Sé que va a sonar extraño, pero ella y yo estamos saliendo. Tamao siempre me amo, y estuvo conmigo en mis momentos más difíciles. Así que por que no intentarlo? La compañía no es mala. Aparte, ella es agradable y atenta.

-Si, esta linda- Dije tratando de sonreír, pero me salió una mueca horrible. No quería que se sintiera mal, no tenia la culpa después de todo, así que me esforzaba por ser natural con ella.

Iba a pasar a la siguiente vidriera. Cuando, sin querer, choque con alguien.

-Lo siento, no fue mi intención- Dije como si no lo sintiera, siguiendo mi camino, sin mirarlo

-No hay problema- Respondio. Que raro, ese tono de voz se me hizo extrañamente familiar.

Al parecer a Tamao también, solo que ella si lo reconoció.

-Lizerg?- Pregunto emocionada

Y si, efectivamente, era Lizerg quien estaba parado frente a nosotros con su sonrisa amable, pero no era la de siempre, esta poseía cierta… ¿Tristeza?

-Yoh! Tamao! Que alegría encontrarlos- Dijo aparentando alegría.

-Si, totalmente cierto! Pasaron tantos años sin vernos- Tamao seguía emocionada

-Pero que están haciendo por acá?- Pregunto intrigado.

-Paseando, tomando un poco de aire- Respondio Tamao, tomando mi mano

Lizerg frunció un poco el ceño frente a ese gesto. Seguro pensaba que seguía con… De todas formas, él se fue hace mucho y nunca supe por que, así que no esperaba que este al tanto de la situación.

-Y están solos?- Pregunto con un poco de ¿Temor?

-No- Me adelante a responder- Horo y Hao también vinieron- Dije mirándolo atentamente

En cuanto nombre a Hao su expresión cambio radicalmente a una de angustia. Y yo sentía que las piezas comenzaban a encajar

-Ya veo. Bueno, será mejor que me vaya, me están esperando en el juzgado. Adiós Yoh, Tamao- Dijo rápido y saludándonos con la mano

-Espera, Lizerg- Dije antes de que se fuera- Nosotros te acompañamos. Mi hermano esta allá también, y necesito preguntarle algo- Lo sabia, otra vez, su expresión contrariada me lo confirmaba, entre Lizerg y Hao paso algo verdaderamente importante.

-De acuerdo, vamos- Dijo amable, pero fingiendo.

Fingir, todos lo hacíamos, y él no era la excepción. Llegamos al gran edificio, subimos por el ascensor, y nos encaminamos a la oficina del juez. Al parecer, Hao no había llegado, así que nos dispusimos a buscarlo, va mas bien Tamao y yo, Lizerg se mostro renuente pero no le quedo otra. Grande fue mi sorpresa al divisar a Hao, a lo lejos, frente a una oficina, junto con nada más y nada menos que Jeanne. El noto nuestras presencias ya que estaba de cara al pasillo, y por primera vez supe lo que pensaba: "El destino nos devuelve una por una"

Cuando estábamos a un metro de distancia de donde se encontraban Jeanne y mi hermano, el ascensor se abrió. Todos volteamos a ver en esa dirección, y creo que nuestras expresiones era más o menos la misma: Shock. Quienes salían del ascensor eran Jun Tao y… Anna.