Disculpen la gran tardanza, agradezco su espera o Seguido el 7º Capitulo, recién reeditado…

… Espero tengan a la mano su pañuelo…

VII.- Una dulce Canción de los recuerdos

"A que se debe mi soledad, todo es tan metódico, pero sin razón, aun quiero averiguar el porque, solo quiero saber cual es mi propósito, mi misión, porque vivo?, me pregunto si alguien se preocupara por mi, si realmente tengo alguien por quien velar, por que… acaso no hay familia?, acaso no hay amistad?, acaso no hay amor?, acaso no hay nadie que venga por mi?, quiero salir de aquí… deseo ver a alguien, no es cualquier persona, pero… quien es…?" Pensó ella mientras sostenía en su mano un bello prendedor, una perfecta imitación de un clavel color rojo, era muy hermoso, lo sostenía con infinita delicadeza y lo miraba a detalle, en la pupila de sus ojos se reflejaba aquel color rojo del prendedor, y aunque a la vez lo contemplaba su mirada estaba perdida en algún lugar que ella desconocía, solo era infinita oscuridad y por mas que buscaba y rebuscaba no encontraba ni siquiera un rayo de luz

De pronto un toque a la puerta la distrajo de sus perdidos pensamientos, una mujer de baja estatura, de una corta cabellera blanca –Señora, que es lo que hace, no desea salir?- interrogo la anciana con voz paciente

-Salir?- preguntó, no a la anciana, si no mas bien para si misma…-salir…-

-Vamos, tiene tiempo que se la pasa solo en este pequeño cuarto, acaso no desea salir al jardín?- la anciana no recibió respuesta mas que una palabra se volvió a repetir de parte de la joven mujer

-salir?...- se cuestionaba en su mente porque no salía, siempre desde su ventana escuchaba a las aves cantar una triste melodía que le querían hacer volver recuerdos desconocidos, observaba el cielo y sus formas caprichosas, sus distintas tonalidades, a veces era rosado, a veces lavanda, a veces gris, pero cuando se tornaba de un color dorado era cuando mas le gustaba

-Es verdad- agregó la anciana –mire, le traigo un libro- ella se lo mostró, y se lo dio –Bien, la dejo, espero que considere la propuesta- terminó y salió cerrando la puerta de la habitación

Era un libro no muy común, tenía una textura irregular, de un color vino intenso, casi rojo, un margen en color dorado y algunas flores dibujadas con detalle a mano del mismo color… desde cuando ella anhelaba tanto el color oro?… Ella no tenía intenciones de leerlo, por alguna razón creía saber de que trataba… aunque… no lo recordaba…

Después de observar detalladamente aquel objeto entre sus manos y buscar sin resultado el porque de aquella nostalgia transmitida por este lo abrió en una pagina al azar y enseguida comenzó su lectura

–"Tenemos suerte de que Inuyasha conservara algunos de los diamantes de su ultima técnica aprendida, de esa forma, el, desinteresadamente ofreció que con aquellos cristales comprara un departamento, realmente son demasiados que se podría vivir con ellos durante mucho tiempo.

Los estudios comenzaron el día de ayer, e Inuyasha ya sabe muchas cosas de este mundo desconocido para el, Souta le enseño tantas cosas y se lo agradezco, aunque aun le falta mas por aprender, aun así yo le enseñare…

Después de llegar de clases el me sorprendió de sobremanera cuando me enseño su nueva adquisición, no lo podía creer, una MOTOCICLETA, si, estaba realmente sin palabras y mas cuando me mostró que sabia conducirla… ¿me pregunto quien le enseño mas de lo que yo imaginaba?, dudo que haya sido souta… Pero creo que no me sorprendió tanto el hecho el esta acostumbrado a la velocidad por su antigua forma de vivir, necesitaba supongo yo, algo que le brindara algo de adrenalina, así que termine por aceptarlo.

Una vez que me repuse de la sorpresa fuimos a comprar al supermercado… Inuyasha fue con migo y al ir caminando a través de los pasillos echaba una tras otra caja de algún alimento, pues aunque que era un humano por alguna extraña razón seguía teniendo ese desarrollado olfato, el carrito quedó lleno de cajas de cereal, sopas instantáneas, bolsas de papas y muchas golosinas… claro yo tuve que intervenir en las compras, eché algunas verduras y frutas además de leche y algunas especias para preparar comida decente que no fueran sopas instantáneas.

De regreso a casa, nos fuimos en su nueva "carroza" según el decía, la verdad es que esa cosa no se me hace muy confiable y al subirme me abrace fuerte de su espalda, la verdad, nunca lo había hecho de esa forma, siempre considere que en su espalda estaba segura, pero ahora, en esa cosa, tan veloz e imponente sentía que no iba a disfrutar mucho de esta ciudad… creo que el noto mi temor pues de inmediato me brindo su casco: "Feh, yo no necesito esta cosa, póntelo tu", eso fue lo que me dijo… la verdad fue un gesto amable de su parte, pero siempre con ese semblante de fastidio e indiferencia, aun así lo tome, en ese momento estaba muy asustada así que no repare en colocarme algún elemento que me diera mas seguridad . Cuando llegamos al estacionamiento del edificio tenia mis ojos bien cerrados y estaba aferrada a su espalda y escuche que me dijo en voz bajita "Llegamos, no se cual fue tu miedo si estabas a mi lado", en cuanto lo escuche abrí mis ojos, me dio la impresión que el me miro al decir aquella frase pero al fijarme el estaba volteado y rápidamente deje de rodearlo con mis brazos y le entregue su casco, claro no sin antes agradecerle.

En recompensa le prepare una rica cena… aunque no se si le gustaría con la tentación de aquella comida chatarra que tanto le gustaba, pero algo paso, se comió los alimentos de una manera muy… educada? Eso si que fue lo mas raro del día, y después de terminar me hizo un cumplido cosa que no era común en el, de hecho, nunca lo había hecho…"gracias kagome, estuvo delicioso" me dijo satisfecho yo solo no tuve palabras que decirle, y ambos nos fuimos a dormir" –

La mujer cerro con cautela el libro y lo llevo a su pecho en un acto reflejo, una triste melodía llegó a su mente, nunca había sabido nada del mundo que la rodeaba, no sabia de familia o amigos que velaran por ella, todo el tiempo en esa habitación, cada día con distintas visitas de personas que ella no conocía solo la veían, ella notaba en sus miradas la lastima lo que la hacían sentirse miserable, pero al fin recordaba una triste canción, una canción que le devolvía un poco de vida pero con ella las lagrimas

" Si fuera solo uno,

Nada más un deseo

Que se volviera realidad,

Me pregunto ¿Qué desearía yo?...

¿Dónde estas ahora?

¿Con quien estas ahora?"

Vivo en la oscuridad de mi memoria, una memoria que no he de recordar, te busco llanamente sin saber donde estas

Suavemente le susurro

al cielo azul.

Contigo, tan cerca de mí;

Pero ahora, tu no estas más a mi lado…

Contigo, incluso si estamos separados,

Eso no cambiará, a pesar de la promesa que hice.

A pesar de que nos volveremos recuerdos.

Eso no se compara a la calidez de estar a tu lado",

Cada día pienso en ti, quiero volver a verte, donde estas?, acaso…a caso tu fuiste una ilusión creada por la necesidad de tu compañía, acaso todo fue producto de una imaginación perdida?

"Un suspiro doloroso de repente se desbordó,

Y volará alto a un lugar lejano para alcanzarte.

En los momentos venideros,

Yo ya me fui,

Yo por fin entendí

Que solo significa eso.

Para mí, perdí mi camino,

Tomaste mis manos en las tuyas.

Para mí, en una sonrisa

Tus ojos tristes estaban escondidos.

¡Háblame!, ve y dime que no es cierto, se que te amo, que te necesito, se que te extraño, y que cada vez que veo al cielo entre las nubes te busco, cada vez que llega la noche yo busco tu rostro…necesito verlo, donde estas ahora?

"A pesar de que tal vez no convirtamos en un "adiós",

Estaba murmurando que quería estar a tu lado,

No puedo manifestar mis recuerdos imperdonables,

Pero al menos este rezo te alcanzará.

Mis recuerdos inolvidables están elevados en el cielo,

A pesar de que estoy solo, seguiré…

Es como las flores Sakura que bailaron ese día,

Reflejando la luz de radiantes recuerdos,

Y un suspiro doloroso, brilla con

Todos estos sentimientos, volará alto y te alcanzará."

Espero que no te moleste saber que no recuerdo tus ojos, no recuerdo tus labios ni tu cabello, no recuerdo tu silueta, el fantasma de tus caricias aun sigue con migo pero amenazan con irse, no te recuerdo pero a pesar de ello te tengo presente

"A pesar de que nos volveremos recuerdos.

Eso no se compara a la calidez de tu lado,

Un suspiro doloroso de repente se desbordo,

Y volará alto a un lugar lejano para alcanzarte."

Esa canción, esa melodía que se escuchaba al unísono de un piano y violines, no solo era que estuviese sonando en el pequeño radio que tenia en una repisa, no, la había oído en algún otro lado, su corazón se vio fuertemente oprimido, el dolor que siempre sufría la albergaba, y la letra de aquella melancólica sinfonía la hacia desfallecer

–quiero saber…quiero saber porque- se cuestionó en su mente mientras se sentaba en la orilla de una cama perfectamente bien tendida con unas sabanas de un tenue color lila y unas flores blancas como estampado, tomó con una de sus manos la cobija y la bajo señal de que se acostaría para descansar, se acomodo entre las sabanas y abrazo fuerte aquel libro del cual no sabía su procedencia, y en un profundo suspiro sus ojos se cerraron y cayó en un sueño profundo hundido en la llana penumbra en la cual recordaba siempre haber permanecido

"Sotsugyo sayonara ashita no Tame ni" del grupo Japonés Tackey and Tsubasa, esta canción sale en el capitulo donde muere Kikyou, aquel donde cae en una grieta en el suelo en una pelea con Naraku. En fin, me gusta la letra y la canción. Nadie jamás especifico que esta canción fuera solo y exclusivamente para este personaje.

En fin, espero les haya gustado!

Ya nÁ!