Hola personitas kawaiii, desde de años de no actualizar, aquí les dejo el siguiente capitulo, no a habido muchos reviews y no se por que, espero saber su opinión de como va la historia.
N/A: Les recuerdo que Harry Potter y su mágico mundo es propiedad exclusiva de J.K. Rowling. Esta es una adaptación de la telenovela "Amor Real" producida por Carla Estrada, adaptación a su vez de "Bodas de Odio" de 1983 con una historia original de Caridad Bravo Adams.
Chapter 7: Harry y Hermione Sufren
La tensión en el coche era igual o peor que cuando habían iniciado su viaje, Hermione sentía la ponderante presencia de Harry a su lado, él cual no dejaba de mirarla inquisidoramente, pero ella no podía alzar la vista, no quería encontrarse con esos esmeralda y ver frustración, enojo, culpa, no quería nada de él, la que tenía que sentirse molesta era ella, por que a pesar de ser marido y mujer, él se había aprovechado de ella.
Hermione se sentía frustrada, quería odiar a Harry más de lo que se odiaba ella misma, quería gritarle a la cara por ser un desgraciado, pero por mas que trataba no podía olvidar lo dulce que había sido en su primera vez, las delicadas caricias que le había regalado sintiendo que ella era como una necesidad para él, un escalofrío recorrió su cuerpo ¿le había gustado sentir a Harry a su lado? ¿le había gustado como la había acariciado? tenía que odiarlo ¿no?, pequeñas lagrimas silenciosas salían de sus ojos, tenía que odiarlo, eso era lo que tenía que hacer, odiarlo por todo lo que había hecho, odiarlo por que simplemente la había comprado para satisfacer sus necesidades, en cuanto tuviera eso de ella, Hermione sabía muy bien que la abandonaría, que se divertiría un rato con ella hasta que se cansara y después la dejaría sola a su merced.
—¿tienes hambre?—preguntó Harry aun sin despegar sus ojos de Hermione—falta mucho para Howgarts, si quieres... podemos parar para que descanses un rato.
Hermione tenía la boca seca, no quería hablar con él, no quería tenerlo cerca, se retiro las lagrimas que salían de sus ojos y siguió en silencio.
—quiero que sepas que mi idea de nuestra primera noche era muy distinta a lo que paso—susurro Harry moviendo insistentemente el anillo de compromiso que se encontraba en su dedo.
—no hable de eso—sollozó Hermione—con todas mis fuerzas, quiero borrar esos recuerdos—dicho esto se encogió en su lugar tratando de olvidar lo ocurrido—ha sido lo mas desagradable de mi vida.
—¿y como crees que me sentí yo cuando me echaste en cara que estabas enamorada de otro?—exclamó Harry—¿por que no me lo dijiste antes...
—por cobarde —interrumpió Hermione—por que desde niña me había dicho que no debía casarme con alguien que no fuera de mi clase ¡que era mi deber anteponer el buen nombre de la familia ante mis sentimientos¡—dijo Hermione alzando su mirada acuosa hacía Harry mientras su voz también se alzaba—¡que debía sacrificarme si era necesario!.
—¡vaya vaya¡ haz cambiado, se te ha quitado la timidez, hasta parece que tienes sangre en la venas—escupió Harry también alzando la voz—hay algo de lo que dices que estimula mi curiosidad, hablaste de alguien de otra clase ¿te refieres a Weasley? ¿acaso es un peón, un lacayo? ¿es un bastardo?.
—Ron es un hombre inteligente, instruido, noble, bondadoso, con el único defecto de ser pobre—contestó Hermione aun con lagrimas en los ojos —pero no se necesita apellido para tener calidad humana.
—así que Ron es su nombre—dijo Harry sopesando el asunto tratando de controlarse—entiendo tu forma de pensar, pero no vuelvas a referirte a tu amante con esos términos en mi presencia por que soy capaz de tomar tu delicado cuello entre mis manos y apretar hasta romperlo—al decir esto, Harry se había acercado peligrosamente a ella.
—¡¿por que no lo hace de una vez?! ¿por que no lo hace y terminamos de una vez con todo esto? ¡máteme! ¡máteme!—gritó Hermione rompiéndose en llanto.
—¡detengan el coche ahora mismo!—gritó Harry golpeando las puertas del coche, una vez que se detuvo salió de este y empezó a tomar grandes bocanadas de aire intentando tranquilizarse.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
El resto del viaje había sido lento y tortuoso, Harry había tomado el caballo de uno de sus criados que los estaban escoltando y había dejado viajar sola en el coche a Hermione. Pese a la cansada situación, no pararon hasta llegar a Howgarts.
—hola Ginny—dijo Harry una vez que se había acercado a la entrada de la hacienda mientras desmontaba el caballo.
—buenas noches, no los esperábamos tan pronto—saludó Ginny, mientras posaba su vista en la mujer que estaba bajando del coche.
—Hermione, esta es Ginny, la hija de Arthur—dijo Harry tendiéndole la mano para ayudarla a bajar pero Hermione la había ignorado consientemente.
—mucho gusto señora—dijo Ginny gélidamente haciendo una pequeña reverencia.
—necesito que se hagan cargo de su equipaje—ordenó Harry viendo como lo criados iban hacía el coche—vamos, te enseñare tu habitación—Harry tomó a Hermione del brazo y la guió al interior de la hacienda—después de eso vamos a cenar algo.
—no tengo hambre—espetó Hermione
—¡vamos a comer algo! que no se te olvide que el ofendido soy yo por tus engaños y en ves de estar con esa actitud, deberías de estarme pidiendo perdón—sentenció Harry volviéndola para tenerla en frente y mirarla a la cara.
—le di la oportunidad de anular nuestro matrimonio—dijo Hermione encarandolo.
—¿y como iba tu familia a devolverme el dinero que pague por ti?.
—¡estoy segura que mi padre hubiera hecho lo imposible...
—¿y por que no pensaste eso antes? ahora, en estas circunstancias estoy seguro que tu padre se moriría de vergüenza al enterarse de lo que hizo su mujer y de que su preciosa hija es una cualquiera...
Antes de que Harry reaccionara, Hermione ya le había dado una cachetada que al principio lo desconcertó pero que después lo hizo recapacitar en las palabras que había soltado, se había dado cuenta que el arrebato de ira era lo que lo había hecho actuar de ese modo, y el que había hecho que dijera esas palabras.
—de acuerdo—dijo Harry sopesando la situación—ya estamos a mano, ¿ahora que? ¿así va a seguir nuestro matrimonio?...
—déjeme volver a mi casa—sollozo Hermione.
—¡no!—gritó Harry con una voz autoritaria.
—¿por que no? ya... ya tubo lo que quería...—susurro Hermione pensando en la noche que habían pasado juntos—por favor...
—¿tu crees que una noche en tu cama vale todo lo que pague por ti?—dijo Harry acercándose a Hermione—¿no crees que te estas subestimando?
Hermione solo soltaba sollozos inteligibles.
Harry sabía que sus palabras eran muy rudas pero también sabía que ella y toda su familia se habían burlado de él, y si Hermione pensaba que él la iba a dejar para que regresara a los brazos de su amante estaba muy equivocada.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Harry se encontraba encerrado en su despacho después de llevar a Hermione a la habitación principal y haber ordenado que le sirvieran la cena ahí mismo. Se sentía exhausto y sin ánimos de hacer nada, toda esa situación lo estaba acabando poco a poco, por un lado sentía la necesidad de colgar a todos los Granger por burlarse de él pero después veía lo frágil que estaba Hermione y una fuerte punzada de angustia se cernió sobre él.
Unos toquidos en su puerta fue lo que lo sacaron de su estupor.
—adelante—dijo Harry
—¿ordenó que sirvan la cena?—preguntó Ginny entrando al despacho.
—si—dijo Harry sin mucho ánimo.
—¿y su mujer?...
—ella comerá en su habitación.
El silencio se hizo presente de la nada.
—¿ya vio los libros?—preguntó Ginny para liberar un poco la tensión.
—la verdad es que no, pero supongo que están bien—dijo Harry en un suspiro, sabía que todos sus problemas estaban repercutiendo en su trabajo.
—si tiene alguna duda de lo que hice, puede decírmelo para solucionarlo, cuando estaba mi padre, yo le ayudaba, pero el hacerlo sola es un poco complicado...
Harry tubo que luchar por dejar un momento de lado todos sus problemas y enfocarse en lo importante, sabía que Ginny acababa de perder a su padre y que se sentía completamente sola, pero eso no le había impedido que dejara la hacienda a un lado, aun cuando estaba de luto no había descuidado Howgarts.
—muchas gracias por todo Ginny—Harry no sabía que mas decirle, ella era como una hermana para él.
—no tiene que agradecer, es mi deber...
El silencio se había apoderado otra vez de la habitación.
—también quiero decirle que a partir de mañana voy a comer en la cocina con los demás criados—dijo Ginny rompiendo el silencio.
—¿por que?—ahora Harry la miraba directamente.
—pues... por que de seguro a su señora no le parece...
—en esta casa nada va a cambiar Ginny, todo seguirá como antes.
—como usted diga—dijo Ginny con una sonrisa en los labios—con permiso.
—Ginny...
—dígame—dijo Ginny deteniéndose en la entraba y volviendose una vez que la llamo.
—¿sabes cuales son mis maletas, verdad?—dijo Harry jugando con el anillo que tenía entre sus dedos.
—si.
—ordena que las lleven a mi cuarto de siempre.
—¿no va a dormir en la alcoba principal?—dijo Ginny con un deje de pregunta en su voz.
—no—añadió Harry secamente
—si señor, enseguida lo ordeno—contestó Ginny con una sonrisa en los labios.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Hermione sabía que llevaba mas de una hora dentro del cuarto de baño, pero las lagrimas no dejaban de salir y su cuerpo no estaba dispuesto a hacer mas esfuerzo del que necesitaba para acurrucarse en la bañera, se sentía cansada y sucia, se sentía desesperada y rota, sentía que todo era un mal sueño, quería despertar y encontrarse en su recamara, esperando a que Padma le dijera que Ron la estaba esperando en el kyosko, quería estar en su enorme jardín viendo como las flores abrían y como los arboles crecían... pero nada de eso iba a pasar, ahora se encontraba encerrada en esa hacienda lúgubre que la hacía sentir insignificante.
Después de otro rato deseando desaparecer sin obtener resultados, y viendo que el agua en la que se encontraba sumergida ya se había enfriado, tomo su bata y se envolvió con ella, saliendo por fin del baño.
—creí que algo te había pasado—dijo Harry cuando Hermione había salido por fin del baño.
Hermione sopeso la idea de volver a meterse al baño, pero sabía que estando en esa casa que no era la suya, en ningún lado estaba segura, sabía que Harry tendría un juego de llaves de todas las puertas y que tarde o temprano lo enfrentaría, no tenía escapatoria.
—tuve que quitarme tanta suciedad que llevaba encima—escupió Hermione con desdén sin acercarse a Harry que se encontraba sentado en la cama.
Hermione estaba aterrada, sabía que esa noche Harry volvería a tomarla y no se sentía preparada para ello otra vez.
—Hermione por Dios, ya no me provoques—dijo Harry alzando la voz—no insistas en sacar lo peor que hay en mi—Harry se había parado de la cama y se acercaba poco a poco a Hermione—¿por que no has probado ni un bocado?—preguntó situándose alado de la mesita donde se encontraba la cena intacta.
—no tengo hambre—contestó Hermione alejándose poco a poco de él.
—no me obligues a forzarte—apuntó Harry con la voz firme.
—usted tiene que conseguirlo todo a la fuerza ¿verdad?—dijo Hermione mirándolo horrorizada—así como lo hizo conmigo...
Harry no dijo nada más, salió de la habitación azotando la puerta y dejando a Hermione sollozando.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
—¿que haces aquí? ¿ocurrió algo? ¿no te casaste?—preguntó el Padre Dumbledore al ver a Harry en el atrio de la Iglesia.
—si me case... si me case y en mala hora Padrino—dijo Harry desesperadamente.
—¿por que? ¿que paso?—volvió a Preguntar el Padre.
—cometí un pecado Padrino, el pecado de la soberbia y demasiado pronto lo estoy pagando.
—¿por que hijo? ¿que hiciste?—dijo Dumbledore posando una mano en el hombro de Harry para darle apoyo.
Harry trago aire con desesperación mientras le explicaba a su padrino todo lo que había ocurrido, desde la contribución que les había hecho a los Granger para salir de la ruina, hasta el descubrimiento de que Hermione sabía todo el plan y había querido fugarse con su amante.
—¿te das cuenta que tu fuiste un demonio al aceptar las condiciones de esa familia?—preguntó Dumbledore después de un rato de sopesar la situación.
—lo admito, me ofrecí a pagar las deudas a cambio de casarme con su hija—aceptó Harry—fue un desplante de "nuevo rico"—suspiro Harry al decir esas palabras—pero también quería comprobar si para esa gente pesaba mas mi posición de bastardo que tener una bolsa bien abultada, y como puede ver, ya estoy casado—dijo Harry señalándose el anillo de compromiso.
—¿les hablaste de tu origen?.
—A la madre si, después ella se lo dijo a su hijo...
—¿y tu esposa lo sabe?—interrumpió Dumbledore.
—no lo se y ni me importa...
—¿y que piensas hacer ahora?
—me iré una temporada a la capital, quiero calmar esta rabia que tengo dentro, por que si sigo bajo su mismo techo tengo miedo de cometer alguna estupidez Padrino.
—no hijo, no... tienes que calmarte y razonar, por lo que me dices, ambos tuvieron la culpa, tal ves si lo hablan...
—no no no—interrumpió Harry—una platica entre nosotros ahora es imposible, ella esta siempre a la defensiva y por cualquier cosa empieza a llorar, y yo pierdo fácilmente los estribos, nos destrozaríamos a la menos provocación, me siento muy mal Padrino, muy mal.
—hijo...
—no Padrino, nada de lo que digas va a hacer que cambie de opinión, ahora si me lo permites, me tengo que ir, tengo que preparar mi equipaje para marcharme—cortó Harry dejando a su Padrino con la palabra en la boca.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
—¿que haces aquí Dean?—preguntó Harry al ver a uno de sus criados en la entrada de la Iglesia.
—yo... señor... traje a su mujer a la Iglesia—contestó Dean con un deje de nerviosismo.
—¿y?—preguntó Harry abruptamente.
—fui a buscarla pero no la encuentro, señor...—dijo Dean sin poder levantar la vista hacía Harry.
—¿estas seguro?
—si señor, di la vuelta por todos lados pero no la encuentro por ningún lado... no aparece...
—¡rápido! desengancha un caballo, hay que ir a buscarla—ordenó Harry alzando la voz.
Después de un rato de estarla buscando por los alrededores, Harry se dirigió hacía el cochero del pueblo.
—disculpe, ¿ha venido una señora pidiendo ir a la capital?—preguntó Harry jalando las cuerdas del caballo para que parara.
—si señor, pero le he dicho que los coches para la capital salen hasta mañana...
—¿y no sabe hacía donde se fue?...
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Hermione sentía que sus pies le iban a explotar, llevaba cerca de una hora caminando por el empedrado esperando ha ver si un coche surgía de la nada para llevarla a la capital, tenía mucho miedo de ver lo que era capaz de hacer Harry cuando se enterara de que había huido, lo único que esperaba es que se enterara demasiado tarde, hasta que ella se encontrara lo mas lejos posible para que él no la alcanzara.
—muchas gracias señor, no sabe cuanto se lo agradezco—dijo la voz de una mujer mientras bajaba de un coche, lo que había provocado que Hermione saliera de su ensoñación.
—no tiene de que agradecer, iba de paso—dijo el conductor de la carreta inclinando su sombrero en señal de despedida.
—señor... señor, necesito ir a la capital—dijo Hermione acercándose a toda prisa al coche.
—lo siento mucho señora, pero no llego hasta allá.
—por favor, se lo suplico—sollozó Hermione—mu urge largarme de aquí, mire... mire...—Hermione empezó a remover desesperadamente su bolso en busca de algo—le doy lo que quiera, tengo joyas, collares, tomé lo que quiera, pero por favor... lléveme a la capital, por favor—ahora no eran sollozos sino lagrimas a viva voz.
—es que...—dijo el hombre sin saber que hacer.
—por el amor de Dios, por favor... necesito ir a la capital, es un asunto de vida o muerte—gritó Hermione aun con lagrimas en los ojos.
—ande señor, hágalo por compasión, ¿no ve que la señorita esta destrozada? debe de ser por algo muy importante—corroboró la mujer que acababa de bajarse del coche.
—¡alto! ¡alto¡ ohhh—gritó Harry bajándose bruscamente del caballo.
—¡vallase ya! ¡arranque!—le gritó la mujer al conductor cuando vio la feroz mirada de Harry y la desesperada y angustiada cara de Hermione.
—usted no se meta...—gritó Harry haciendo a un lado a la mujer que se interponía entre él y Hermione—¡bájate! —ordenó Harry—¡te digo que te bajes!
Hermione sabía que no tenía otra opción, al ver la cara colérica de Harry sabía que discutir iba a ser en vano, el regreso a la hacienda había sido largo y tedioso, sentía que el aire le hacía falta, no quería seguir en ese lugar, el cual parecía su ataúd en vida.
Cuando llegaron a la hacienda, ninguno de los criados se atrevió a acercarse y sentir la furia de la que era capaz Harry Potter, por lo que se militaron a mirar de lejos en lo que Harry metía a la fuerza a Hermione dirigiéndola a la alcoba principal.
—¿te ibas?
—si, me iba a ir por que no soporto vivir a su lado...
—¿y a donde pensabas largarte? ¿con tu amante?—gritó Harry serrando la puerta de un solo golpe.
—no, a mi casa...
—¡tu casa es esta!—interrumpió Harry volviendose hacía ella.
—no lo es y nunca lo será—espetó Hermione—¿no te das cuenta que te odio? ¿que te desprecio? te has portado conmigo como un verdadero canalla, y todavía pretendes mantenerme aquí para seguir torturándome...para humillarme...
—tu fuiste la que me humillo fingiendo sentimientos que nunca tuviste ¿cuantas veces te di la oportunidad de cancelar el compromiso?—Harry tuvo que tomarla del brazo para evitar que se alejara de él—¿crees que si hubiera sabido que no me soportabas te hubiera traído aquí y me hubiera casado contigo? ni tu belleza ni la lengua viperina de tu familia me hubiera convencido de ello—ahora su voz era unos decibeles mas baja—lo hice por que pensé que sentías algo por mi, eso me dieron a entender tu y los tuyos.
—yo jamás dije que te quería...
—¡no! ¡pero tampoco lo negaste!—gritó Harry tomándola por los hombros—te quedabas callada todo el tiempo sin abrir la boca, pensando en el otro ¿verdad?—sus esmeralda irradiaban furia—¡mírame! ¿por que demonios no te largaste con él desde un principio? ¿por que demonios dejaste que me enamorara de ti como un perro faldero? ¿por que permitiste que te entregara mi corazón para después destrozarlo en mil pedazos? ¿por que tenías que hacerme esto?—lagrimas de frustración salían de sus ojos—esta bien, soy un imbécil, lo reconozco... pero ya estamos casados y no hay nada que hacer...
—abría algo si usted quisiera—sollozo Hermione alejándose de su agarre—por favor, déjeme ir... le prometo que no voy a salir de mi casa, que voy a llevar una vida recatada y en el momento que usted guste, puede pedir la anulación
—si, si ¿para que te vayas con ese infeliz no?...
—le juro por lo mas sagrado que tengo que nunca volveré a ver a... Ron...—dijo Hermione reprimiendo un sollozo.
—¡¿y por que debería de creer en tus juramentos cuando de rodillas en el altar me juraste amor eterno?!—Harry no podía controlar su voz, cada palabra que salia de sus labios se escuchaba mas fuerte.
—esta bien ¿que quiere para dejarme ir?—preguntó Hermione alzando la voz, estaba harta de la situación , de sentirse atrapada, de llorar todo el tiempo, de no poder manejar su vida.
—¡quiero un hijo!—espetó Harry volviendo a agarrarla por los hombros.
Dios mío! espero que este capitulo compense el tiempo que me perdí :D fue el capitulo que mas trabajo me costo, no me gusta ver sufrir a Harry y a Hermione pero es necesario para la trama.
¿que piensan de lo que le pide Harry a Hermione?
¿que decisión tomara ella?
Los dos se estan lastimando mucho con sus palabras o acciones pero es por que los dos están dolidos y decepcionados.
Recuerden que su opinión es muy importante.
los quiero mucho, les mando muchos besos.
Atte: Kathy~chan
Ja ne.
