Los personajes son de Stephanie Meyer, el resto de la historia es totalmente mía.


Capitulo 6: Encuentro

Después de tener sexo en el baño, ambos salimos y empezamos arreglarnos. En eso veo que Michael mira el reloj y estaba algo preocupado.

-Vamos tarde. –dijo mientras se vestía algo apurado.

-No es mi culpa. Tú me sorprendiste en el baño. –le dije en tono bromista. –Aunque… si tu quieres… -dije acercándome a él quedándome a centímetros de distancia.

-Se que quieres hacerlo otra vez, pero tenemos un compromiso el día de hoy. –dijo con aquella sonrisa que me encantaba.

-Ya que estas apurado entonces desayunamos afuera. –le dije a Michael.

-De acuerdo. Pero vístete.

-De acuerdo.

Ambos terminamos de arreglarnos y salimos de la casa, rumbo a la iglesia.

Cuando llegamos al lugar Michael estaciono el auto cerca de la iglesia y ambos nos bajamos del auto. Caminamos hacia la iglesia agarrados de la mano, cuando llegamos pensé en el desayuno.

-Amor porque no te adelantas mientras pido cerca de aquí el desayuno. –le dije a Michael.

-De acuerdo amor. No te tardes mucho. –me dijo Michael mientras se iba a la iglesia y yo me le quede viendo hasta que entro a la iglesia, yo me gire y me di cuenta de la persona quien tenía enfrente de mí. Alguien a quien amé hace más de 10 años.

-¿Edward…? –pregunte curiosa. Tenía millones de emociones cuando lo vi, algo me dijo que me acercara a él, que confiara en el aunque mi conciencia me decía ¡PELIGRO!

-Veo que no has cambiado, tu apariencia sigue siendo la misma. –me respondió con aquella sonrisa que me volvía loca hace 10 años pero se veía que estaba nervioso.

-Igual que tú. –le dije a mi antiguo amigo. Inconscientemente sonreí. –Aunque mi personalidad si ha cambiado desde que… bueno… tu sabes. –le dije a Edward. Y era cierto, mi creencia por la religión había cambiado y mi forma de ver el mundo a mi alrededor.

-Si… me imagino. –después de esto hubo un incomodo silencio.

-¿Me puedes explicar qué diablos eres? –le pregunte sin pensarlo primero, mi voz se notaba nerviosa.

-Aquí no puedo explicarte, hay muchas personas, no pueden saber lo que soy y mi procedencia.

-De acuerdo, pero me lo vas a explicar ¿verdad?

-Si… no quería que supieras lo que soy aquel día en la fiesta. Te lo iba a decir… -en ese momento lo interrumpí.

-¿No me harás daño verdad? –le pregunte.

-Yo nunca, pero nunca te haría daño. –le vi aquellos ojos azules intensos que tanto me tenían loca y conociéndolo, supe que era verdad.

-¿Quieres acompañarme a comprar el desayuno? Y así me cuentas que has hecho en estos años. –le dije mientras recuperaba poco a poco mi confianza hacia él.

-Sí, me encantaría. –me respondió con aquella sonrisa ladina y vi que en sus ojos se formaba un brillo al que tenia tanto tiempo que no veía.

Me acompaño a una cafetería que había cerca de la iglesia, quedaba como a una cuadra de aquí. Mientras caminábamos hablábamos de la desaparición de ambos.

-Y… ¿Qué ha sido de tu vida? –me pregunto Edward.

-Bueno yo ahora estoy con alguien. –vi que la expresión de Edward había cambiado un poco, había pasado de ser alegre a cambiar un poco a tristeza. –Termine mi carrera de música en Nueva York, y ahora toco el violín y el piano en una iglesia, trabajo en una escuela de música y doy conciertos ¿y tú?

-Bueno… yo… trato de rehacer mi vida. Después del incidente… entré en frenesí… -me decía Edward con tristeza.

-¿Frenesí? –le pregunte curiosa.

-Después te explico…

-Dímelo ahora en el oído. –le exigí. Edward se puso delante de mí quedándonos cerca.

-Es un tema delicado Bells… hay cazadores por todas partes. No te lo puedo explicar ahora. –dijo susurrando. Después de esto seguimos caminando hasta la cafetería donde iba a comprar el desayuno.

Cuando llegamos al lugar pedí dos sándwiches de pavo y dos malteadas de chocolate. Edward me quiso ayudar a llevarlo hasta la iglesia.

-Tengo entendido que en la iglesia no se puede comer. –me dijo Edward.

-Yo no voy a entrar por la entrada principal. Yo voy a entrar en la trasera, nadie nos va a ver comiendo, también que el dueño de la iglesia es como un padre para Michael y para mí, por lo tanto nos dejan comer en la iglesia sin que nos vea la gente. –le respondí con una sonrisa.

Fuimos a la entrada trasera de la iglesia y caminamos hasta conseguir a Michael. Cuando lo conseguí estaba practicando con la guitarra.

-Hola amor. –me acerque y le di un beso leve a Michael. Mike aparto su guitarra y le entregue el desayuno.

-Gracias. –mientras Michael agarraba el desayuno.

-Amor, te quiero presentar a un antiguo amigo de la universidad. –le dije a Mike. –El es Edward. –dije presentándolo a Michael. –Edward él es mi prometido Michael.

-Mucho gusto. –dijo Edward algo serio ofreciéndole la mano a Michael.

-Igualmente. –dijo Mike agarrando su mano.

Cuando ambos terminamos de desayunar salimos a tocar música en la iglesia. Mientras tocaba, sentía la mirada de Edward encima de mí. El se había sentado en primera fila de las bancas de la iglesia.

Cuando termino la misa salimos de la iglesia, de pronto el padre Eric llamo a Mike.

-Ya vengo amor. Espérame afuera. –después que me dijo esto me beso y entro a la iglesia. Yo me quede afuera con Edward.

-¿Dónde estás viviendo? –le pregunte a Edward.

-En Inglaterra como siempre. Vine aquí porque el alfa de América nos llamo porque al parecer hay un culto que está matando a todo ser fantástico, ya que nos consideran hijos del diablo. El culto no es de extrañarse, pero ahora si están matando a una gran cantidad de seres fantásticos, más que anteriores veces.

-¿Entonces te vas a quedar aquí… en América? –le pregunte a Edward.

-Si quieres que este aquí lo haré. Quiero que vuelva a ser lo mismo que antes. –me dijo Edward.

-Pero solamente amigos. Pero no sé si confiar en ti, después de lo que paso… te tengo miedo.

-No quiero que me tengas miedo. –me dijo Edward mientras colocaba una mano en mi mejilla. Cuando sentí su tacto era muy diferente cuando Mike hacía lo mismo.

No sé si será mi imaginación. Pero la conexión que tengo con Edward es muy diferente que a la de Michael. Algo dentro de mí me dice que debo estar con Edward aunque sea… lo que sea que es.


¿Que les pareció los dos caps?

Espero reviews, cuando tenga tiempo publicare el siguiente cap.

Besos y abrazos para ustedes.

Bye chicas.