Capítulo 7- La cuarta raza

¡Clara, por favor! ¡No me lo pongas más difícil!- Ivano trababa de convencer a la amiga de Bella por todos los medios, pero ella no estaba dispuesta a colaborar.

¡Sigo sin entender por qué tengo que marcharme justamente ahora! ¡No he hecho un viaje tan largo para irme…adonde quiera que tengas pensando llevarme!

¡Estás en peligro! ¡Y estás poniendo en peligro a tu amiga también!

¿Y por qué no me lo dijiste antes?

Tenía la esperanza de que no se enterasen hasta después de la boda, pero…el novio de tu amiga, puede leer la mente y se ha enfadado. Quiere que te ponga a salvo, sin comprometer a su familia.

Pero… ¿No dijiste que solamente me perseguían dos de tus compañeros? ¡Con ocho vampiros en su contra nunca me harían nada!

Es que…- Ivano no quería contarle aquello, pero tendría que hacerlo si quería que accediera a irse con él.

¿Hay más? ¡Dime qué me estás ocultando!- Clara estaba muy enfadada. Ivano le doblaba en tamaño, pero cualquiera había jurado, viendo aquella discusión, que le tenía amedrentado.

Clara…si te tranquilizas, igual puedo explicarte…todo lo que sé.- eso pareció calmarla un poco. Se sentó en la cama del que iba a ser su dormitorio, y esperó a que él hablara. Él consideró la posibilidad de sentarse a su lado, pero por la mirada asesina que le estaba dirigiendo Clara, decidió quedarse de pie.

Es una larga historia, aunque…tienes más derecho a conocerla que yo. Solo te pido que no me odies por no habértelo contado antes.

Estoy esperando…

Hace varios milenios, hubo tres razas de seres, que estaban constantemente compitiendo por la hegemonía de la tierra. Dos de ellas, los vampiros y los licántropos, aún mantienen la antigua enemistad. La de los humanos, la tercera raza, vive creyendo que las otras dos solo existen en los mitos. Pero hay cosas que las dos primeras razas, tardaron algún tiempo en descubrir. La aparición de una cuarta raza. Nadie sabe exactamente cómo surgió, pero parece ser que un vampira, conservó ciertas características humanas. Entre ellas, la capacidad de engendrar hijos. Y misteriosamente, fue fecundada por un hombre lobo. A veces el amor, supera las barreras de la química. En cualquier caso, nació un bebé. Ese niño creció, y cuando llegó a la pubertad, desarrolló sus capacidades. Se volvió bello, como los vampiros, su cuerpo maduró, como el de los licántropos, podía transformarse en un lobo, o deslizarse con la agilidad de un vampiro…incluso hacer ambas cosas al mismo tiempo. Y era inmortal. Los que tuvieron la desdicha de conocerle, le llamaron el "tibio" ya que era una mezcla perfecta entre ambas especies. Pero por algún motivo, ese híbrido, decidió proteger a la tercera raza, de las otras dos. Él no se alimentaba de sangre, sino de comida corriente, lo que le daba una gran ventaja. Desarrolló todas las capacidades necesarias, para convertirse en un ser superior…y las demás razas le temieron. Los lobos, vieron en él la posibilidad de vencer a los vampiros, ya que ellos podían convivir con la tercera raza sin causar muchos problemas. Los vampiros, en cambio, sabían que para conseguir el alimento, debían enfrentarse al "tibio", y a sus descendientes. Era de esperar, que los tibios proliferasen. Sin embargo, a pesar de parecer invencibles, los tibios tenían una debilidad. Su sistema inmune era deficiente. Cuando apareció el virus de la gripe, la especie quedó diezmada. Y quedaron muy pocos…tan pocos que resolvieron esconderse, para evitar ser exterminados. Desesperados, los machos restantes, se enzarzaron en una gran pelea para conseguir el favor de la última hembra. Muchos cayeron en el intento. Y sólo quedó uno. El que había conseguido reproducir su especie. Pero, para su desgracia, la última hembra resultó ser estéril, y además, murió pocos días después. Consciente de su situación, se escondió en el bosque, a la espera de encontrar una humana con la que pudiera concebir hijos. Las características del macho, eran dominantes. De modo que la única forma de asegurarse de que nacería un tibio, era fecundar a una humana. Y la esperó.

Los vampiros, no quisieron correr riesgos, y como sabían que estaba en alguna parte del bosque, se aseguraron de que ninguna mujer se encontrase por los alrededores. Así, pasaron los años, y al no verle por ninguna parte, creyeron que había muerto a causa de la gripe. Pero el muy cerdo, se escapó. Utilizó su forma humana, y burló la vigilancia.

Finalmente encontró una hembra…encontró a tu madre. Y la dejó embarazada…

Pero eso es imposible…- empezó a decir Clara.

Déjame continuar. Uno de los vampiros más viejos, descubrió la huella del "tibio" a la salida del bosque, y dio la voz de alarma. Le buscaron sin descanso durante días. Mi jefe le encontró. Dante, con la ayuda de otros quince vampiros, consiguió, con un soberano esfuerzo, darle muerte. Nueve meses después, y para sorpresa de varios compañeros, el olor del "tibio", regresó. Y lo siguieron.

Eras tú. Muchos de los vampiros, creyeron que debían matarte. Pero otros pensaron que serías útil si te unías a ellos. Dante, Cormac y…algunos más, pensaron que debían acabar contigo, y para no enfrentarse a los otros vampiros, hicieron un pacto. No te tocarían un pelo, hasta saber si heredabas las mismas características que tu padre. Aún no has desarrollado ninguna característica. Y la mayoría sigue esperando. Pero mis compañeros rompieron el pacto. Yo fui el encargado de vigilarte durante tres años. Y…no me pareció bien su decisión. De modo que aquí me tienes. Intentando protegerte y mantener un pacto que ya se ha roto. Sin contar que me estoy jugando la vida, arriesgándome a que te transformes y te vuelvas contra mí.

No…es…posible.

¿Te mentiría yo?

No creo…pero…yo soy normal.

Por ahora. Pero…podrías transformarte en cualquier momento…y entonces ¿Quién sabe cómo reaccionarías?

Está bien. Me iré contigo.

Me alegra que hayas entrado en razón…estaba a punto de obligarte.

Eso no te lo crees ni tú.- Ivano sonrió.

Amber Blanchett, llegó al aeropuerto tan perfecta como siempre. Todos se la quedaron mirando boquiabiertos, pero ninguno de los chicos que pasaba por allí se atrevió a acercarse a ella por miedo a recibir una negativa. La vampira había recibido una breve, pero precisa llamada de Ivano. De modo que no tardaría en encontrarle.

Llevaba puestos unos shorts vaqueros, que mostraban unas largas, blancas e inmaculadas piernas. Y una camiseta ajustada, pero elegante, en la que ponía en inglés con letras rojas " I've got the best two, but i'm not single" (Tengo el mejor "par", pero no estoy soltera) Desde luego, aquella camiseta, era su favorita, y la guardaba para el gran momento. Esa misma tarde, y con una deslumbrante sonrisa de satisfacción, llegó a Forks.