Hola! Acá les dejo un nuevo capítulo de esta historia.

Este capítulo es completamente para una de mis enanas favoritas, para ti Karla que siempre me estás animando a escribir y continuar con esa alegría y picardía que te caracteriza. Sabes que siempre puedes contar conmigo y con las chicas del grupo del chocolatito =) esa gente que está ahí es tremenda y las quiero demasiado!

Gracias a Asuka por corregir el capítulo y a Anatripotter por soportarme demasiado este último tiempo. GRACIAS!

Y nada, aquí les dejo este capitulo que espero de todo corazón disfruten! Gracias por leer esta historia! 3


Capítulo 7

― ¿Ginny? ― Dijo la sorprendida voz de Ron quien permanecía impávido mirando el pálido rostro de su hermana su corazón se aceleró compungido al verla después de tres años. Los recuerdos lo invadieron como si los hubiese convocado mágicamente y solo reinaba en su mente las travesuras que habían realizado cuando eran pequeños, las veces que debió alejar a cuanto moscardón se acercara a rondar a su hermana o las innumerables ocasiones en que charlaban sobre nimiedades y todo parecía estar bien. Todo bien hace tres años antes que ella decidiera largarse con un tipo y así olvidar que tenía una familia que la adoraba y eso para Ronald Weasley era todo. Al ver que Ginny intentaba aproximarse a él evitó todo tipo de contacto con su hermana y la miró duramente.

― Yo... yo volví ― Susurró ella torpemente ganando una mirada fulminante por parte de Ron.

― De eso me puedo dar cuenta perfectamente lo que no entiendo aún es ¿para qué? ― Endosó mirándola fijamente a los ojos.

― Necesitaba saber de ustedes... ― Ron silbó y una risa irónica se formó en sus labios.

― ¿Saber de nosotros dices? ¡en tres años te olvidaste de tu familia Ginevra! ― Exclamó exacerbando la furia contenida que Ginny le hacía sentir.

― No es como tú piensas...

― ¡Deja de mentir! ― La cortó venenosamente ― Te largaste porque se te dio la puta gana y ahora vienes con remilgos ― Le espetó haciendo gestos con las manos completamente enfadado.

― ¡Claro que no! ― Soltó ella comenzando a enfadarse también ― Si cerraras tu bocota yo podría explicarme...

― ¿Qué explicarás mocosa? para mí todo es muy claro, hace tres años te fuiste de la casa de nuestros padres renegando de tu propia familia por un jodido novio!

― ¡Me equivoqué! ― Intentó excusarse histérica.

― Es una pena que te equivocaras de esa manera ― Criticó enajenado.

― ¡Lo sé! Pero estoy...

― Por una vez en tu vida sé honesta y ¿dime por qué vuelves en realidad? ― Ron se llevó una mano hasta la barbilla y compuso un gesto desdeñoso con la mano como si imitara a una persona confundida ― ¿acaso terminaste con tu novio y por eso vuelves? ― Acusó molesto.

― Deja de decir idioteces y escúchame por una vez en tu vida Ron ― Imploró ella con la voz quebrada escrutando el rostro de su hermano, pero él estaba invadido por la inexistencia de Ginny durante tres años. Solo Hermione y Harry entendían cuanta falta hizo su hermana en su vida, cuántas veces precisó de una palabra de su hermana y ésta jamás llegó. La furia agolpada en sus recuerdos resurgió y segundos después fue consciente que su mano colisionó en la mejilla derecha de Ginny fuertemente. Ella miró el suelo por unos segundos mientras las lágrimas surcaban su pálido rostro.

― Jamás debiste volver pero como lo hiciste creo que lo mejor es que te vayas enterando de una vez que para mí estás tres metros bajo tierra ― Ginny alzó la vista y ambas miradas se miraron con rencor ― Estás muerta para mí ― Susurró mordaz y ella no pudo controlar el llanto espasmos recorrían su cuerpo derrumbada por las últimas palabras de su hermano. Segundos después Harry y Sirius se acercaron a la puerta inquietos por la tardanza de Ginny, cuando vieron a Ron furioso en el umbral de la puerta quedaron estupefactos. Sirius miró a Ron y Harry incondicional se acercó a Ginny.

― ¿Qué sucede aquí? ― Preguntó innecesariamente Sirius pues el ambiente allí se podía cortar con cuchillo. Harry miró a Ron intentando averiguar lo que sucedía pero su amigo le lanzó una mirada aireada y el moreno comprendió que él estaba molesto.

― ¿Por qué no me dijiste que esta mujer estaba aquí? ― Preguntó Ron mordaz dirigiéndose a Harry.

― Porque yo quise que así fuera ― Se anticipó Ginny mirando a su hermano él resopló y volvió su mirada a Harry instándolo a hablar.

― Ron tu hermana los visitaría dentro de estos días...

― No es lo que pregunté ― Lo cortó malhumorado maldiciendo a todos internamente.

― No es lo importante cuando o como volvió Ron, Ginny está acá y ya no se irá... ― Ron volvió a reír irónicamente y sin embargo por primera vez su mirada se bañó en lágrimas y su mirada reflejó el dolor y la herida que la ausencia de su hermana había abierto.

― ¿Ya no se irá? y tú le crees a esta hija de...

― ¡Ya basta! no permitiré que la insultes en mi casa Ronald ― Gruñó Harry sin amilanarse frente a su amigo. Había algo con lo que jamás tranzaría y eso era escuchar a alguien ofender a Ginny ― Puedo entender lo que estás sintiendo en este momento hasta compartir algunos sentimientos pero jamás permitiré que ofendas a tu hermana en frente de mi Ron.

― ¡Claro! si existe alguien tan idiota para defender lo indefendible ese es Harry Potter, ¿no? ― Rió sarcástico y Harry dio un paso dispuesto a defender a Ginny.

―Mira tarado no es mi culpa que no puedas controlar tu temperamento y esto te supere pero...

― ¿Pero qué? no es mí culpa que creas a ojos cerrados lo que esta traidora diga y solapes cada acción que ella ejecute, pero entiendo que el amor es ciego y que los corazones que se ven en tus ojos te nublen la verdad de solo verla...

― ¡Deja de decir idioteces Ronald! ― Exclamó Ginny envalentonándose.

― ¡Tú no me hables! ― Gritó Ron obtuso.

― Lamentable para ti Ro-Ro pero a veces hasta los fantasmas hablan y yo no dejaré de joderte la existencia hasta que me escuches.

― Yo que tú buscaría una silla, digo, para que no te canses parada esperado.

― No te preocupes por eso que ese es mi problema ― Dijo ella mordaz sin apartar la vista de la mirada azul de Ron.

― Genial, un problema menos ― Respondió él caprichoso.

― Genial a la mierda Ronald Weasley más temprano que tarde aceptarás escucharme...

― Lo dudo jamás escucharía a los fantasmas ― Finalizó él la absurda charla cruelmente ― Yo solo vine a hablar con Sirius sobre la misión que tuvo los dos últimos días ― Añadió indolente. El animago asintió y por unos segundos se perdió dentro de la casa y luego volvió con su saco en la mano y una tostada en la otra.

― Tú y yo nos vamos al ministerio ― Dijo Sirius contrariado ante tanta seriedad. Le guiñó un ojo a Ginny y compartió una mirada alarmante con Harry.

― Tú y yo tenemos una conversación pendiente ― Dijo Ron seriamente mirando a Harry y éste asintió.

― Claro que la tenemos ― La puerta se cerró tras Sirius y Ginny se lanzó destruida a los brazos de su amigo deshecha en sollozos ― Tranquila cariño ― Trataba de consolarla Harry.

― Él dijo... que yo... estaba m-muerta ― Hipaba incapaz de controlar los espasmos del llanto.

― Él necesita asimilar que estás aquí Ginny solo dale tiempo.

― ¿Más tiempo? ― Lloró.

― Recién te vio después de tres años, cielo ― Dijo Harry dulcemente mientras besaba su frente y sus manos acariciaban las espalda de la pelirroja.

― Mis padres reaccionarán peor que Ron ― Auguró ella desesperada.

― Claro que no cielo te prometo que no será así tus padres llegarán en tres días y ya verás que hasta fiesta harán por celebrar que su hija volvió ― Intentó animarla mientras sonreía y Ginny sin saber porque se relajó al sentir esa sonrisa alzó la vista y se fundió en la mirada de Harry y él la besó dulcemente.

― Cuándo estás conmigo dejo de sentir ese miedo que me mata ― Susurró ella aún rozando los labios de Harry y él esbozó una sonrisa amplia.

― Siempre estaré contigo mi amor ― Suspiró perdido en todo lo que era Ginny para él.

HGHGHGHGHGHGHGHGHGHGHG (1)

Dos días ya habían transcurrido desde aquel fatídico encuentro con Ron y continuaba asustada. El día siguiente enfrentaría a toda su familia y no podía imaginar como reaccionarían ellos tanto tiempo ausente de su familia ya no le otorgaba la seguridad respecto a la reacción que ellos podrían tener al verla después de tres años, pero al recordar el sepulcral susurro de Ron "Estás muerta para mi" acababa con todas las esperanzas que albergaba de ser recibida con afecto y alegría, un escalofrío recorrió su espalda en señal de inseguridad, terror, nervios y angustia. Sintió la suave nariz de Harry acariciar mimosa su mejilla Ginny cerró sus ojos para disfrutar de la caricia, del roce que alejaba todos esos malos sentimientos que la embargaron segundos atrás y solo se dedicó a sonreír y disfrutar.

― No estés nerviosa ― Le suplicó dejando un dulce beso en la mejilla de la chica.

― No puedo evitarlo ― Suspiró ella resignada. Ambos estaban acostados en la cama de Harry luego de una deliciosa cena hecha por Sirius ― Creí que ya estabas dormido ― Agregó mirando afligida el techo de la habitación.

― No puedo estar tranquilo si tú no lo estás ― Ella se enterneció y se giró en la cama para observarlo detenidamente. Él era tan tierno mientras le devolvía la mirada que le era imposible durante los últimos días entregarse a su amigo para que la amara, se había convertido en una necesidad que carecía de sentido para ella puesto que no entendía la facilidad que Harry tenía para hacerla delirar a la hora del sexo, para ella seguía siendo sexo, pero un sexo glorioso que la hacía desvariar cuando estaba en los brazos de Harry. Solo deseaba entender ese sentimiento que la abrumaba cuando sentía la mirada penetrante de Harry como en ese instante él la minimizaba en todos los sentidos porque jamás había recibido tanto amor de un hombre y aunque odiara las comparaciones Harry le había dado un amor fuerte y tierno en tres hermosos días que Dean jamás le brindó en tres años y eso aún dolía, pero desde la perspectiva en dejar a su familia por una aventura que jamás tuvo razón de ser, quizás los primeros meses, pero esa sensación de libertad e independencia no se comparaba por nada con el amor que siempre encontró en la Madriguera. Harry sin interrumpir sus pensamientos levantó una mano y comenzó a acariciarle la mejilla con infinita dulzura y ella se recriminó por ser tan egoísta con él sabía que estaba a salvo en esa relación porque ella no se arriesgaba a sentir algo por él y esa determinación le infundía una seguridad y un estado de estabilidad a sus sentimientos. Ella solo quería disfrutar y sentir por vez primera como un hombre le hacía el amor mientras la hacía volar y deleitarse con el placer que solo en Harry había encontrado.

― ¿En qué piensas? ― Preguntó él desconcertado sin dejar de acariciarla.

― En ti ― Suspiró ella sin apartar su mirada de aquellos brillantes ojos esmeraldas. El corazón de Harry dio un vuelco de emoción miró la apetitosa boca de la pelirroja y sonrió entendiendo esa mirada.

― Jamás podría hacer que olvidaras a Dean eso acá pelirroja no lo encontrarás ― Musitó triste. Poco a poco iba entendiendo las instrucciones de ese juego en cual decidió participar aquella mañana en la cual ella entrara decidida a su habitación. Ella se refugiaba en él solo para olvidar y volver a su familia, en ese aspecto él siempre estaría dispuesto a ayudarla felizmente pero el caso era que él seguían tan enamorado de ella como Ginny de Dean.

― Claro que no Harry ― Él se sentó en la cama frustrado y molesto su espalda desnuda se vislumbraba gracias a la escasa luz de la luna que iluminaba la habitación casi en penumbras Ginny se sentó al lado de él y lo observó en la oscuridad. Justamente en ese momento se sentía intimidada por el amor que Harry le profesaba y le dolía profundamente lastimarlo ― Yo no pretendo, es decir, fuiste enfático en decir que... lo que ― No sabía porque estaba tan nerviosa y tartamudeaba al explicarse pero de pronto se sentía una niña pequeña intimidada por ese héroe que siempre la salvaba en las noches de esas pesadillas truculentas y daba la casualidad que ese héroe estaba siendo sustituido ese último tiempo por el mismo Harry.

― No intentes explicarte Ginevra créeme que lo sé desde que decidimos entorpecer nuestras vidas ― "Mierda" pensó la pelirroja Harry estaba molesto con ella un nudo se le hizo en el estómago ― Sé lo que hicimos y las consecuencias de nuestros actos pero no me arrepiento ni un segundo de haber hecho el amor contigo Ginny y sé también cuales son las instrucciones de este juego, dos semanas y nada más luego tan amigos como siempre ― Reiteró monótonamente mientras se levantaba de la cama, estaba molesto con ella por recordarle ese nefasto pacto que habían hecho que parecía cobrar vida de una forma alarmante.

― Tengo miedo ― Susurró ella aterrada Harry se giró y la miró incrédulo.

― ¿Miedo de qué? tú no tienes que perder absolutamente nada en esto ― Le espetó malhumorado.

― Claro que sí ― Repuso ella y también se levantó para enfrentarlo ― Tú amistad ― Le recordó impasible ― Me aterra perderte ― Mugió y él bufó tomando distancia del cuerpo de ella necesitaba pensar para entender el enredo monumental que había en su cabeza pero la proximidad de Ginny no lo beneficiaba en absoluto en esa labor ― ¿no me crees? ― Urgió desesperada.

― No te entiendo ― Le aclaró él siendo totalmente honesto ― Somos amigos y yo jamás dejaré de estar contigo pero después de lo que pasó, de lo que "está" ― Enfatizó ― pasando entre los dos no podemos pretender que nuestra amistad será la misma de siempre.

― ¿Por qué? ― Inquirió histérica.

― Porque te amo y hemos hecho el amor durante estos días como verdaderos adolescentes ― Tronó Harry y ella se sentó abatida en la cama una vez más.

― Yo...

― Nada Ginny ya enredamos suficiente las cosas y si prefieres que nos limitemos a la amistad que hemos tenido yo... ― Se interrumpió al ver que Ginny se levantaba y caminaba rápidamente hacia él, rodeó su cuello con ambos brazos y se apretó contra él como si de eso dependiera su vida.

― No quiero eso ― Susurró dejando un dulce beso en el hombro desnudo de Harry él suspiró resignado y tomó el pecoso rostro entre sus manos y la miró a los ojos unos segundos.

― ¿Entonces qué? ―

― Quiero que estés conmigo para siempre ― Murmuró compungida traspasándolo con la mirada Harry suspiró resignado y enamorado. Por esa frase mataría, moriría y sufriría también porque sabía que no tenía la intención que él deseaba darle a la frase y a su vida.

― Yo también ― Dijo en un hilo de voz la pelirroja se acercó lentamente tentando los labios de Harry hasta rozar esos dulces labios que tan bien sabían amar se aterró al pensar por unos segundos en permanecer a su lado, al lado de su familia también y a él, ese efímero contacto le hizo saber lo que sucedía ― Mañana no te dejaré sola ni un maldito segundo en que sientas terror ― Le aseguró aún sintiendo los labios temblorosos de Ginny sobre los suyos. Ella sonrió y se sintió complacida.

― Ni un maldito segundo... ― Repitió ella fascinada, hipnotizada por la lujuria camuflada que ella había interpretado en la frase de Harry ― Es embriagante y excitante saber que jamás me dejarás ― Harry sonrió y la besó profundamente ― Me encantan tus besos ― Gimió contra la boca del hombre completamente perdida en el beso él sonrió y puso ambas manos en la cintura de su amiga.

― Creo que deberías descansar, mañana será un día difícil y dormir...

― ¿Dormir? ― Repitió dejando pequeños y sugerentes besos en el mentón de Harry él volvió a sonreír.

― Dormir señorita ― Asintió y ella compuso un puchero encantador, lo tomó de la mano y ambos volvieron a la cama y se acostaron muy cerca del otro conciliando por fin el sueño.

HGHGHGHGHGHGHGHGHGHGHGHGHG

― Harry...

― Mi amor, tranquila.

― Quizás no sea buena idea ― Repuso angustiada.

― Ya estamos en la casa de tus padres ― Insistió él tomando la mano de Ginny comenzando a caminar con decisión hasta la casa, podía observar algunos gnomos corretear por el jardín de la Madriguera, el cuarto de escoba cada vez parecía a punto de venirse abajo de lo viejo y raído que estaba pero permanecía intacto, la ropa que Molly tendía en largas sogas justo al lado de dónde fregaba la ropa sucia de su esposo todo seguía anormalmente igual que hace tres años, todo seguía exactamente igual que le dolió a Ginny profundamente tomar la decisión de marcharse de su hogar. Escucharon las carcajadas descomunales de los gemelos, los regaños de Percy y la pausada voz del señor Weasley el corazón de Ginny latió rápido y un nudo espantoso se formó en su estómago. Ella se detuvo y él la miró.

― No puedo hacer esto ― Lloró.

― Claro que puedes hacer esto, cariño. Solo tú puedes dar este paso y yo estoy feliz y deseoso de hacer esto contigo ― Le aseguró él con ternura.

― Estoy segura que ellos no querrán verme...

― ¿Cómo no cariño? ¡Yo estoy feliz de volver a ver tu sonrisa, tu mirada! ellos se pondrán más felices aún ― Sonrió él exudando esa dulzura tan particular en él Ginny lo miró a los ojos y sintió esa seguridad embriagante que él siempre le brindaba. Asintió y juntos caminaron los últimos pasos que los separaban de la puerta de la casa. Con decisión Harry golpeó la puerta de madera desteñida con su puño tres veces mientras Ginny contraía la respiración.

― ¿Quién? ― Preguntó la cálida voz de Molly Weasley. Ginny miró impactada a Harry y él apretó suavemente su mano.

― Soy yo Molly, Harry.

― ¡Cariño! ― Exclamó ella abriendo la puerta sonriente pero ésta se esfumó al ver el pálido y nervioso rostro de su hija menor luego de tres años en que no la vio.


(1) Una vez leí un fics, creo que era un One Shot donde la autora separaba las escenas poniendo "HGHGHGHG" y me encantó! la idea es de ella y no mía, aclaro desde ya. No recuerdo el nombre de la autora D: soy una desmemoriada tremenda!

La actitud de Ron... quizás sea un poco exagerada, no sé, pero creo que el Ron que leí en siete libros reaccionaría así cuando la situación lo supera... eso fue lo que hablamos la otra vez Susy, ¿Era así verdad? Jajjaja

Sé que soy una mala persona por dejar con tanta intriga el final pero no quedan muchos caps de esta historia y siempre me la planteé con capítulos cortos aunque éste creo fue un poco más largo que los anteriores =)

Gracias por el apoyo de siempre, los quiero montones!