Los personajes no me perteneces, si no a Gorila senpai, Hideaki sorachi,tampoco la imagen de portada, esa pertenece a su respectivo dueño , lo único que me pertenece es la historia.
Aclaraciones:
Los personajes puede contener Out of Character (OoC): fuera del personaje .
Este capitulo contenido sexual explicito , ligeramente lime, malas palabras, fluff.
Capitulo beteado por Cris ~ Shiawase Day :) quien me ayudo en varias partes del capitulo, así como los diálogos de papi gin vs Sougo, la pelea Gin- Toushi y sugerencias lime x3 gracias ;)
Disculpe los posibles errores ortográficos que se llegue a presentar, se corregirán en la brevedad posible.
Aclaraciones: Me di cuenta que no había hecho hincapié en la relación Okikagu-Shinsengumi, así que decidí a completarlo con escenas perdidas, así que habrá intervalos, estas escenas se completan con el anterior capitulo.
Cuatro años y seis meses atrás.
Kagura no se consideraba una persona celosa, quizá algo sobreprotectora y aprensiva, pero no celosa. Sin embargo, en los últimos meses había experimentado ciertos sentimientos en cuanto al sádico del Shinsengumi se trataba, llevaban meses teniendo encuentros casuales, no poseían más que una relación meramente sexual, ambos habían adoptado una rutina, la cual se repetía sin contratiempo alguno, a excepción de ese día.
Kagura llegó puntual a su encuentro, Sougo se encontraba sentado en su banca habitual, con el rostro inexpresivo carente de emoción alguna, no es que fuera bastante vivaz, pero Kagura sabía leer entre líneas cuando Sougo no estaba bien, además que no portaba su usual uniforme negro.
— ¡Hey sádico! ¿Qué tanto piensas? —Kagura tomó asiento a su lado, Okita por primera vez fue consciente de su presencia, la pelirroja cerró su paraguas mientras devoraba un poco de su Sukonbu.
—China.
—Estás listo para…
—Hoy no china— la interrumpió — yo no tengo ganas, nos vemos mañana — acortó rápidamente, Kagura dejo de comer, él jamás desaprovechaba oportunidad alguna para tener sexo con ella, ¿Por qué de pronto la rechazaba?, el castaño se puso de pie— nos vemos china — se despidió, no obstante, Kagura no quería que se fuera, quería saber la razón del porqué de su rechazo, antes de siquiera pensarlo, Kagura tomo su brazo.
— ¿Porque? — Quiso saber —Tú…Tú siempre estás ansioso por… tener sexo —dijo enojada — ¡¿POR QUÉ AHORA NO QUIERES?!—le reclamó casi gritando.
Sougo se quedó mirando a Kagura por un largo tiempo, para luego estallar en risas.
—No sabía que estuvieras ansiosa por que te diera, china —ella giró el rostro avergonzado, pero Okita no se lo permitió, la tomó de la barbilla de forma en que sus ojos se encontraron con los suyos.
—Mañana con gusto te daré hasta que no puedas caminar—sonrió coqueto — pero hoy no puedo, hoy tengo que ver a una persona— la soltó— así china que…
— ¿Quién? — no dejó que terminara de hablar, sintió algo raro en su estómago, ¿con quién mierda la estaba engañando aquel bastardo? ¿Acaso se estaba burlando de ella?, Kagura cerró las manos hasta hacerlas puños, le rompería la cara — ¡¿ACASO ANDAS FORNICADO CON OTRA?! ¡MALDITO PERRO! — Sougo la miró con los ojos abiertos, Kagura estaba furiosa, el ojícarmín sintió algo cálido dentro de él.
No pensó que Kagura sintiera celos, se suponía que ella estaba enamorada del jefe, entonces ¿Por qué parecía bastante celosa?
—Estás celosa, china — se burló. — vaya china, quien diría que fueras tan celosa, tienes miedo que tú amo te cambie por otra perra.
— ¿Qué? … yo no…. Claro que no estoy celosa, ¡Y no soy tu perra! Pendejo, yo…. es solo que…. — balbuceo, no sabía cómo justificar eso que sentía dentro de su ser — tú dijiste que no tendríamos otras parejas, yo... no quiero que me llegue a pegar alguna enfermedad, ¡IDIOTA! No te hagas ideas equivocadas — ella se giró con los brazos cruzados, sus mejillas estaban tan rojas que Sougo no evito sentir ternura, Kagura a veces era bastante tsundere.
—Lo que digas china— él sonreía, parecía que el humor regresaba a su rostro — ¿quieres acompañarme a mi cita? — le cuestiono.
Kagura nuevamente giró su rostro, había escuchado bien, ¿acaso dijo cita?, maldito desgraciado, pensó la chiquilla.
— ¿Y todavía tienes el descaro de invitarme?
—China.
— ¡Eres un desgraciado!
—China.
—Ni creas que te dejaré entrar en mis piernas nuevamente, yo no soy juguete de…. — Se detuvo al sentir que Sougo tomaba nuevamente su rostro, podía sentir la cálida respiración de su amante, los vellos de su cuerpo se erizaron, ese hombre provocaba mil y una emoción dentro de ella.
—Vamos, ella te va agradar mucho —le sonrió.
No quería ir, pensó en largarse de ahí y vengarse dejándolo por una semana sin sexo, no obstante, también tenía curiosidad por saber con qué clase de mujer se encontraría, ¿Quién era capaz de hacer que Sougo la rechazara?, sentía muchos celos, deseaba romper la cara a ese bastardo y golpear a la zorra que intentaba quitárselo.
Kagura detuvo sus pensamientos, ¿Qué acaba de pensar? ¿Cómo que quitárselo? Ellos no eran más que compañeros sexuales, Kagura miró nuevamente a Sougo, este parecía esperar por su respuesta.
Suspiro resignada.
—Está bien, vamos— Sougo sonrió, Kagura siguió al joven castaño, caminaron por las calles un largo rato, hasta que el primer oficial de Shinsengumi se detuvo en una florería, "ahorita regreso china" le había dicho, Kagura se quedó esperando hasta que Sougo regreso con un ramo de claveles rosas.
¿Qué si se enojó? La respuesta es sí, tan solo verlo con ese ramo de claveles hizo que Kagura frunciera el rostro, estaba furiosa, pero no podía perder los estribos, no enfrente de él, a pesar que la ira comenzaba a inundar sus pensamientos; Sougo jamás le había comprado flores ,no es como si esperaba que ese sádico le regalara algo, después de todo no tenía una relación en sí, eran solo compañeros de sexo, no obstante y aun al decir eso, Kagura seguía siendo una jovencita, era normal que esas cosas la ilusionara.
— ¿Cómo es ella? — preguntó, cuando retomaron el paso, Sougo parecía bastante pensativo, analizado las palabras que diría.
—Es muy bella— sonrió — es la mujer más hermosa del planeta, es muy dulce, inocente y noble— la jovencita china solo se limitó a escucharlo, odiaba ver como Sougo sonreía y hablaba de esa persona con tanto amor, parecía otra persona y no el sádico bastardo del Shinsengumi.
— ¿Ella…. te gusta? — no esperaba aquella pregunta, solo se detuvo para mirarla.
— ¿Qué si me gusta? ¿Porque no debería gustarme? — ella no respondió, pero Sougo no era idiota, dejó escapar una pequeña risa — no hay palabra alguna para describir lo que siento por ella, si pudiera daría mi vida con la de ella.
—Si tanto te gusta entonces porque no…. —ella desvió el rostro, no podía dejar de sentir el estómago revuelto.
— ¿No que china? — indago, mirando cada una de sus facciones, intentado descifrar lo que china ocultaba tras ese rostro indiferente.
—Nada — contestó rápidamente, sentía muchas ganas de golpear a ese bastardo sádico, el muy maldito hablaba como si nada, debió suponerlo, era un maldito mujeriego, lo odiaba.
—Sabes, a veces la vida puede ser una mierda…. Bastante injusta si me lo preguntas —sus ojos se veía melancólico —me gustaría volver a estar con ella — no entendió bien lo que trataba de decir, Sougo parecía nuevamente triste, ninguno de los dos volvió a hablar, ambos continuaron caminando hasta que llegaron a las puertas del cementerio.
—Hemos llegado china, procura guardarte tus groserías, trata de ser una dama.
—Sádico ¿Por qué estamos aquí? — él no contestó, se adentró aquel lugar, tuvo un fugaz recuerdo, algo que había ocurrido hace cuatro años.
Los había escuchado por casualidad, ellos no se había dado cuenta, Gin acaba de llegar después de desaparecer los últimos tres días, regreso con un rostro bastante decaído, fue Pachie quien le cuestionó que pasaba, Kagura se encontraba en su closet-habitación cuando lo escucho hablar.
—Ella falleció— ¿ella? ¿Quién? , pensó Kagura mirando por la abertura de su puerta.
— ¿Cómo se encuentra él? — parecía que Shinpachi estaba al tanto de lo sucedido.
—Destrozado, parece que mañana será el funeral, no ha parado de llorar desde que falleció, tuvieron que aplicarle un calmante, gorila tuvo que hacerse cargo de todo el funeral.
—Pobre Okita-san, espero que pronto encuentre consuelo — Kagura se quedó estática, ¿Por qué Pachie decía aquello? ¿Qué le había pasado aquel bastardo? Kagura se sintió inquieta, pensado que algo malo pudiera haberle ocurrido a ese cara de niña, a pesar que eran rivales ella no podía dejar de sentir cierto aprecio aquel bastardo.
Kagura no supo sobre Mitsuba Okita hasta el día siguiente, cuando la Yorozuya estuvo presente en el funeral de aquella joven, la pelirroja jamás olvidará el rostro sin vida de aquel hombre llamado Okita Sougo.
Los días posteriores a la muerte de Mitsuba, Sougo andaba con los ojos vacíos, parecía como si hubiera muerto en vida, a Kagura le molestaba verlo así, odiaba verlo tan roto, odiaba que no fuera el mismo sádico de siempre, por eso en un afán por animarlo, terminó provocando una pelea que terminó con medio parque destrozado, pero con Sougo sonriendo sádicamente, uno que al final del día termino llorando bajo un árbol como si fuera un niño chiquito, uno que Kagura abrazo debajo de un árbol, uno que no mencionó jamás lo ocurrido aquel día.
— ¿Te quedarás aquí todo el día o vendrás conmigo? —preguntó Sougo, Kagura pestaño varias veces saliendo de su ensueño, Sougo la miraba directamente desde la entrada del cementerio, la joven china bajo el rostro bastante avergonzada, ahora entendía aquellas palabras que el sádico le había dicho, se sintió como una tonta.
—Sádico…. —lo llamó — Yo…— no tuvo que decir más, Sougo tomo su mano y la jalo para que continuara su andar, Kagura lo miró con sorpresa.
—Déjalo ya, china, vamos, ya es tarde, ella nos esta esperando. —no supo porque esas palabras provocaron cierta tristeza en ella, sabía lo difícil que era perder a un ser querido, no pudo evitar recordar la sonrisa de su madre y los cálidos besos que solía darle en su mejilla.
"Era su única hermana", escuchó decir a Gin "estaba destrozado". La pelirroja miro la espalda de Sougo, él parecía sereno, pero podía notar el dolor que sentía.
"Tonto" pensó mientras lo seguía por los pasillos del cementerio, caminaron alrededor de diez minutos hasta llegar a la tumba de la joven Okita.
Ella observó cómo el recinto se encontraba en perfectas condiciones, había un poco de incienso, dos ramos de rosas blancas, Sougo arrugó la frente.
—Estúpido Hijikata — balbuceo — como siempre molestando a mi hermana— dejó salir, suspiro mientras se agachaba para reacomodar aquellas flores, Kagura pensó que las tiraría, pero no fue así, aunque Sougo tenía cierto de resentimiento por aquel hombre, sabía que si tiraba aquellas flores su hermana se pondría triste y él odiaba verla triste.
Reacomodo aquellas flores junto a los claveles que había comprado, junto sus manos y comenzó a rezar, Kagura no dudo en repetir dicha acción, juntos comenzaron a rezar por el alma de aquella hermosa mujer que desgraciadamente ya no se encontraba en aquel mundo terrenal.
—Espero que te encuentres bien hermana, lamento si no me he convertido en el hombre que desearías — la jovencita guardó silencio, no sin antes mirar la fecha grabada en aquella lápida, se sorprendió al ver que justamente hoy era su aniversario luctuoso.
~…..~…..~…..~…..~
Estuvieron alrededor de media hora en aquel lugar, hasta que Sougo decidió que era momento de irse, caminaron en silencio un largo rato, Kagura parecía estar meditando hasta que se detuvo a medio camino.
—Sádico — lo llamó, él se giró para verla.
— ¿Qué pasa? ¿Acaso tienes hambre? ¿Quieres ir por algo de comida?
—Yo…
— ¿Qué ocurre, china?
—Vamos al motel —pidió, Sougo la miró sin creer lo que escuchaba.
—China te dije que no estoy de humor para….
—Lo sé—interrumpió, alzó el rostro, sus ojos azules lo miraba decidida — yo solo quiero... Que esté día lo pasemos juntos — dijo tímidamente, Sougo la miró sin poder creérselo.
¿Era una broma? Debía serlo, china jamás iba a un lugar solo a platicar, una mueca de desconcierto apareció en su rostro, ¿Porque le decía aquello? ¿Porque deseaba pasar juntos ese día sin sexo de por medio?, en esos seis meses que llevaban como amantes jamás había pasado un día en un motel de esa forma.
Sougo no sabía porque su corazón sentía una calidez inexplicable, Kagura lo miraba con esos inocentes ojos.
—Yo.
— Iré por ropa— se adelantó — y te veré en media hora en este lugar— la chica inflo sus mejillas — estúpido bastardo — le dio un leve golpe en su hombro para luego salir corriendo, antes de que Sougo pudiera negarse — más vale que vengas, bastardo ~aru.
—Estúpida china — Okita sonrió levemente.
Siempre para estas fechas Kondo le daba el día libre. Él se la pasaba la mayoría del día acostado en su habitación, recordado a su hermana que fue más como una madre para él.
¿Porque la china queria estar con él? ¿Acaso parecía tan patético?, era acaso que Kagura de una forma deseaba hacerlo sentir bien.
—China tonta. — Sougo se encaminó al Shinsengumi, iría por ropa, después de todo, seguramente Kagura se quedaría toda la noche a su lado.
~…..~…..~….~….~
Kagura llegó al Yorozuya directamente a recoger un par de ropas; tanto Gintoki y Shinpachi la vieron extrañados.
— ¿A dónde se supone que vas jovencita?
—Yo —Kagura se giro a verlos— Soyo me invitó a dormir a su casa, Gin-chan, Pachie.
— ¿Otra vez? , Últimamente te invita seguido a su casa.
—Ya sabes Gin-chan, ella no puede salir del palacio como le gustaría.
— ¿Segura? — el hombre la miró con los ojos entre cerrados. — ¿Kagura- chan de verdad te vas a su casa? No te vas por ahí con alguien más—Kagura se tensó, más rápidamente recobró la compostura, se giró a ver a Gin y sonrió como toda jovencita que no deseaba a que su padre se enteraba que ya no era virgen.
— ¿Con quién más me iría, sino es con Soyo, Gin-chan? —él no respondió, sino que la miro fijamente, esperando encontrar algún indicio que ella estaba mintiendo, pero no fue así, Gin suspiro.
—Kagura- chan —ella se giró a verlo — por favor, cuídate mucho.
—Está bien Gin-chan — "jamás lo hago sino hay globito," quiso decir, más no lo hizo, sino que soltó una pequeña risa; Gin y Pachie se miraron, la pelirroja tomo todo lo que necesitaba y lo metió a una mochila, para luego despedirse de ellos.
~….~…~….~…~
Llegó a la hora pactada, Kagura llevaba una pequeña mochila en su espalda al igual que Sougo, ambos se miraron.
— ¿A dónde quieres ir? —le preguntó, ella se encogió de hombros.
—Cualquier lugar es bueno — ambos amantes se dirigieron al motel más cercano, como siempre Sougo término pagando la habitación.
Toda la tarde se la pasaron viendo películas, comiendo pizza y bebiendo refresco hasta el anochecer.
Por primera vez en todo el día Sougo se sentía bastante reconfortado, sobre todo al tener la compañía de Kagura, a cada determinado momento, ella volteaba a verlo, siempre con una sonrisa.
Tanto él como Kagura se encontraban sentados en la cama, fue entonces que Sougo recostó su cabeza en el regazo de Kagura, ella se extrañó por aquel gesto.
—Sádico.
—Solo por hoy, china — pidió suavemente — permíteme estar así — Kagura no respondió, sino que acariciaba el cabello del primer oficial mientras él observaba aquella película.
El sonido del televisor era lo único que se escuchaba en la habitación, así como sus respectivas respiraciones.
Eran pocas las veces donde ese hombre parecía vulnerable, Sougo cerró los ojos y por esta vez como siempre hacía en aquellas fechas se permitió llorar.
Pese que había pasado casi cuatro años desde que su Mitsuba murió, para Sougo le seguía doliendo su partida, no podía evitar recordar todos los sacrificios que ella hizo por él. Kagura lo escucho llorar como un pequeño niño, no hubo burla ni risa. Ella solo se quedó a su lado esa noche.
Sougo parecía un pequeño niño en el rezago de Kagura, ella no dijo nada solo acarició su rostro. Llegó un punto que Sougo terminó abrazado a Kagura, ella le permitió que se recostara en su pecho y durmiera como si fuera un pequeño niño.
Lo escuchó balbucear entre sueños, llamado a su hermana, Kagura ya no veía aquel sádico hombre con quién solía pelear, sino más bien a un pequeño niño llorando por su hermana muerta, un pequeño niño, vulnerable y frágil.
Entendía perfectamente aquellos sentimientos, dolor, tristeza, ella todavía lloraba cada aniversario luctuoso de su difunta madre.
Ella se inclinó besando así su frente, en un acto para transmitirle confort, tal vez no tenía una relación en sí, no eran pareja, solo dos amantes que tenían sexo ocasional, aun así, Kagura sentía la necesidad de consolar aquel hombre. Sougo Okita podía ser un bastardo sádico que le gustaba joderla todo el tiempo, era con quién se agarraba a golpes, era quien la sacaba de quicio, pero al mismo tiempo era el hombre que ella permitió entrar en su cuerpo, era el hombre que solía darle amor casi todos los días.
Era el hombre que sin saber cómo, le hacía latir levemente su corazón, Okita era después de todo alguien importante en su corazón.
No supo en qué momento se quedó dormido, mucho menos cuando ella cayó presa de Morfeo, lo único que fue consciente es que ese día, Sougo y Kagura estuvieron juntos, la primera noche sin sexo de por medio.
Ese día quedó guardado en los recuerdos más valiosos para Sougo, las cálidas manos y las dulces palabras que Kagura decía, era algo que siempre lo seguiría durante toda su vida. A partir de ese momento aquella rutina quedó establecida para cada aniversario luctuoso de Mitsuba, el día donde Sougo se permitirá abrir completamente su corazón a la jovencita china.
Capitulo dedicado a : Shiawase Day ,Ariasm ,beautifly92 ,LostNeko120,Gabyru07
Gracias por su apoyo, por tomarse el tiempo en comentar, este fic continuo gracias a ustedes :)
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Capítulo 7.- Yorozuya & Shinsengumi.
~0~
"Ellos dos eran como los pequeños niños de sus respectivas familias "
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Dos años después
Llegó a las instalaciones del Shinsengumi, Kagura no estaba del todo convencida, pero ya tenía 3 días de no hablar con Sougo, no desde que ella le calentó el horno y lo dejo a medias.
Todo por sus celos.
Tres días atrás Kagura se dirigía a su encuentro matutino con ese bastardo sádico en aquel parque, iba con una sonrisa que se terminó convirtiéndose en mueca al ver como Sougo platicaba bastante animado con la princesa Soyo, Kagura quería mucho a su amiga, pero ver a Sougo sonreír y platicar con ella le incómodo, le hizo sentir algo raro en su estómago.
Se acercó a ellos como si nada, eso creyó Kagura, aunque Sougo noto lo fría y distante que estaba, sobre todo cuando ambos se despidieron de la princesa y se fueron a su ya famoso motel del amor, Okita no pensó que china fuera una celosa, peor aún una china vengativa.
Habían empezado con ella tomando el control de la situación, ellos tenían una extraña rutina, a veces quien dominaba el encuentro sexual era Sougo y otras veces era Kagura. Aunque el fuera un sádico no negará que ver a la pelirroja ejercer control era bastante excitante.
Y ahí estaba Kagura sujetando sus muñecas a la cabecera de la cama, utilizando su corbata para sujetarlo, mientras ella se acomodaba a horcajadas de su sexo ,comenzó a mover su nalgas encima de Sadomaru, estímulo a su tercera pierna mientras Sougo gemía como un animal en celo, claro sin apartar la vista de sus ojos, se vio reflejado en esos orbes azules, sobre todo cuando Kagura movía de forma sensual sus labios, luego regreso hacia el rostro de su amante, comenzó a besar su cuello, bajó por su pecho entre abriendo su camisa dejando al descubierto su bien formado dorso.
Kagura paso su lengua por todo el pecho de su amante, llegando hasta su pezón, verla meter su lengua y comenzar a morder levemente lo encendió, sobre todo cuando ella empezó a descender hasta su ombligo, Kagura lamió esa parte para luego con sus suaves manos abrir el pantalón donde se encontraba prisionero Sadomaru,bajo así el boxer donde estaba prisionero dejando ver un hinchado y erecto pene.
Comenzó a acariciarlo y dándole un leve beso a su sexo, provocando una corriente eléctrica por todo el cuerpo de Sougo, las manos de Kagura acariciaban la punta de su sexo, bajando y subiendo sus manos por todo el pene de Sougo sentía como el placer comenzaba a emerger dentro de él, Kagura apretó levemente su pene, provocando cierto dolor en él.
—China —se quejó, Kagura sonrió sádicamente, bajo sus labios para darle nuevamente un beso — mierda— gimió —vamos, haz lo tuyo perra. — Sougo cerró los ojos disfrutando lo que la pelirroja le estaba haciendo.
Sentía demasiado placer, Kagura había mejorado en esos dos años que llevaba juntos, era una excelente estudiante diría Sougo, sabía complacerlo perfectamente.
Sí Sougo pensaba que Kagura lo complacería esa mañana, se equivocó, por más que ella deseaba hacerlo en ese momento con ese hombre, una parte de ella, una de la cual no era del todo consciente le hizo recordar cómo Sougo platicaba animadamente con Soyo.
La sonrisa del primer oficial apareció en su mente, así como lo alegre que estaba Soyo.
"No debes sentir celos, ustedes solo son amantes, no tienen nada serio", se repetía en su cabeza.
—China — gimió Sougo nuevamente — vamos perra, sabes que tienes hambre— incitaba Sougo.
Sin embargo, la sonrisa de Sougo no desaparecía de su mente, no quería admitirlo, pero estaba celosa, celosa de que Sougo le sonriera a otra mujer que no fuera ella.
Era estúpido, pero se moría de celos.
No debería sentirse así, ellos solo eran amantes, si a Sougo le gustaba hablar con la princesa no debía molestarle, el problema era que su misma mente no dejaba de repetir tal escena, escena que se repetía constantemente y le hacía sentir muchos celos.
Ella metió de una sola vez a Sadomaru en su boca, comenzó a succionar, podía sentir el líquido seminal cerca, más cuando Sougo gemía cada vez más fuerte, sabía que no tardaría en alcanzar el orgasmo y venirse dentro de su boca, no obstante, se detuvo a medio orgasmo, Kagura miro a Sougo con ojos ligeramente oscuros.
La pasión que sentía no se podía evitar, pero eran más sus celos que su propio deseo lo que provocó que ella soltará a Sadomaru, Sougo abrió los ojos para ver cómo Kagura se limpiaba las manos y acomodaba su ropa.
—China— llamo.
—Lo siento, recordé que tengo trabajo en la Yorozuya
— ¿Es una broma, verdad? — ella sonrió sádicamente, negando con la cabeza.
—No veo que me esté riendo, lo siento sádico tengo trabajo que hacer.
—No puedes irte, no me puedes dejar así, perra— acusó el hombre.
—Puedo y lo haré —ella comenzó a caminar hacia la puerta, se giró para verlo, Sougo seguía sujetado a la cabecera de la cama—quizá podrías buscar a alguien más que te ayude, sádico infiel.
— ¿Infiel? ¿De qué hablas tonta China?
— De nada imbécil, quizá deberías decirle a alguna de tus amiguitas que te ayude.
—Kagura. — la llamó por su nombre bastante molesto.
—Soyo quizá pueda ayudarte.
— ¿Que? China no me jodas, no me digas qué estás celosa
— ¿Quién lo estaría de ti, perro?
Kagura tomó el picaporte de la puerta, sin dejar de mirar a Sougo.
—No te puedes ir—intentó liberar su agarre, no obstante, Kagura era una experta en hacer nudos, después de todo Sougo era un excelente maestro.
—Nos vemos ~ aru — sonrió — disfruta tu velada maldito roba impuestos —ella le saco la lengua mientras salía de la habitación, Sougo la insultó a más no poder, la tonta china le había amasado su pan y no lo dejaba meter a su horno, se vengaría, se juró Sougo mientras gritaba con media erección.
Desde aquel día, tanto Kagura como Sougo se volvieron a encontrar. Sin embargo, el primer oficial parecía aún molesto por lo sucedido tres días atrás, de forma que ignoraba a Kagura siempre que la encontraba.
Por eso estaba ahí, aunque no lo admitiera extrañaba a Sougo, no tanto por el sexo sino porque realmente le dolía la forma en que él la miraba, nunca había sentido celos, no de esa forma, se sentía aún rara por aquellas emociones.
Kagura caminaba distraída por los pasillos del Shinsengumi, hasta que una mano la jalo por la espalda atrayéndola a una habitación, todo pasó rápidamente, de pronto ella se encontraba encima de un futón y Sougo la miraba con ojos furiosos, estaba sin camisa dejando ver su bien formado pecho y unos pantalones negros.
—Así que por fin viene la perra, vienes a disculparse con tú dueño — le dijo con tono burlón.
Kagura arrugó el entrecejo.
— ¡Aquí el único perro eres tú! ¡La gran Kagura no viene a disculparse ~ aru!
— ¿Así? — Sougo se colocó encima de Kagura, ella no parecía querer cooperar.
— ¡Suéltame bastardo!
— Y si no lo hago, ¿qué harás? — le dijo poniendo más fuerza en su agarre.
—Sí…sino lo haces, gritaré, gorila no te dejara que me profanes.
— ¿A sí? — una sonrisa sádica se extendió por todo tu rostro— para tu mala suerte china, estamos solos en el cuartel, así que grita todo lo que quieras porque nadie vendrá en tu ayuda —le dijo inmovilizando sus piernas, ella intentó liberarse de su agarre.
—Si serás cabrón— aunque ella no lo admitiera se moría por arreglar las cosas con Sougo, estuvieron forcejeando un rato, hasta que Kagura cedió ante ese hombre, sus deseos carnales comenzaron a tomar control alguno de su cuerpo, Kagura cedió ante Sougo, fue entonces que aprovecho a que estuviera de forma sumisa.
— Eres una tonta — le había dicho mientras sus manos acariciaban su pecho, el hombre comenzó a masajear aquellos pechos que sobresalía de su cuerpo, Kagura gimió al sentir tal tacto, Okita comenzó a levantar aquel vestido dejando en ropa interior a su amante. Como si ejerciera control en ella, hizo que Kagura quedará de espaldas a él.
La castigaría, de eso no había duda alguna, no en vano Kagura lo conocía desde casi siete años.
Él desabrocho su sostén, los labios de Sougo se posaron en su cuello, comenzó a chupar para luego morder provocando que Kagura arqueara más el cuello, la atrajo de forma que la espalda de ella chocara con su dorso desnudo ,Kagura podía sentir cómo las manos traviesas del castaño comenzaron a descender por toda su espalda llegando a sus caderas, de forma brusca arrancó sus bragas dejando a Kagura completamente desnuda y a su merced, fue entonces que Sougo empezó a acaricia la parte trasera de Kagura, ella solo podía gemir ante tales caricias.
—Sádico— gimió al sentir sus dedos acariciando aquella parte tan privada, la estaba lubricado para poder introducirse en ella —yo.
— Eres una celosa — le susurró mordiendo levemente su oreja— tonta.
—Sádico— volvió a gemir. — yo no… estoy celosa.
—Te crecerá la nariz como Pinocho, China — susurro — ahora querida, ponte como se debe, vamos, hazle caso a tu amo, perra.
— Perra tu abuela ~ aru — chillo la chica, no obstante, a pesar que dijo aquello, terminó cediendo ante él, se puso de a cuatro como le indico Sougo.
— Has sido una china mala, es hora que te castigue, no te preocupes— sonrió mientras se aseguraba que su "Sadomaru" no dejará sus soldaditos dentro de ella—no seré tan rudo contigo, china — Kagura giró levemente su cabeza, sus mejillas estaban rojas, estaba sudando, sentía como se volvía cada vez más roja, no le gustaba el sexo anal, no porque no le gustará, sino más bien porque Kagura hacia la posición de perrito y Sougo ahora si podía hacer alusión de que fuera su perra.
Okita se posicionó en la entrada de su trasero, poco a poco comenzó a introducir su pene en aquella parte tan estrecha y sensible, Kagura gimió al sentir aquel intruso dentro de su cuerpo, entonces Sougo atrajo su rostro hacia él, comenzaron a besarse mientras el comenzaba a darle leves estocadas hasta volverse fuertes.
Ambos se sumergieron en una burbuja de placer, no escuchaban más que sus propios gemidos y el sonido de sus cuerpos al estar en contacto, Kagura gemía tan bajo como podía, Sougo no hacía más que provocar más placer dentro de ella. Estaba tan sumidos en su propio mundo que no se percataron de los pasos acercándose a la habitación.
La voz de Hijikata y Kondo se escuchaban levemente por el pasillo, no fueron conscientes de nada hasta que las puertas de la habitación se abrieron, dejando ver a un gorila y aún adicto a la mayonesa con el rostro ensombrecido.
Kagura estaba como dios la trajo al mundo encima del futón de Hijikata, mientras Sougo le estaba dando por detrás.
El pobre gorila había terminado blanco y desmayado a media puerta al ver como su querido pupilo le estaba dando amor a la china de la Yorozuya. Toushi había dejado caer el cigarrillo que traía en los labios, él también perdió el conocimiento cuando Kagura grito tapándose y Sougo arrojó algo directo a su cabeza, hacerlo con Kagura era excitante, sobre todo si manchaban de fluidos la habitación de ese hombre, no obstante, a Sougo no le parecía gracioso que el bastardo de Hijikata viera desnuda a su mujer.
~…~…~…~…~
Habían sido descubiertos.
Kagura estaba con el rostro avergonzado, sentada sobre sus piernas, a su lado se encontraba Sougo con el rostro estoico. Kondo Isao estaba cruzado de brazos y con los ojos cerrados, Hijikata miraba a los dos chiquillos.
—Es una vergüenza — empezó Hijikata— ¿acaso no saben que estas instalaciones son sagradas? ¡Malditos promiscuos! — grito el hombre caminando por la habitación de un lugar a otro, Sougo bufo molesto y Kagura estaba más roja casi como su cabello.
Kondo jamás hubiera pensado encontrarse a Sougo y a Kagura en tal lugar, sobre todo cuando era la habitación de Hijikata.
—Esto es inaudito, Sougo debes cometer seppuku, mantener relaciones con una menor de edad, además de hacerlo en las instalaciones sagradas del Shinsengumi y peor aún en mi habitación, ¡¿carajos que les pasa?! , ahora comprendo porque encontraba resbaloso el piso, bastardos, ¿Cuántas veces lo han hecho?, mejor no me digan. — se talló el puente de su nariz.
— ¿Qué te importa?, no porque seas virgen quiere decir que otros lo sean.
—Así es ~aru, además nosotros no hacíamos nada malo, el sádico y yo estábamos... estábamos... peleando — se excusó rápidamente Kagura.
— ¿Y Sougo seguramente te estaba golpeando por detrás? — le dijo con sarcasmo, Kagura bajo el rostro — maldita niña, seguramente estás seduciendo a Sougo, casi puedo jurar que es plan de ese hombre para chantajearnos.
— ¡Cállate hiji -bastardo!, el único culpable eres tú por descontarme mi quincena, así que es tu culpa que lo hiciéramos en tu cuarto — respondió muy quitado de la pena.
— ¡Sougo! —Grito furioso, Kondo tuvo que intervenir sujetando al vicecomandante por los brazos — ¡Harás seppuku! — sentenció el hombre.
—Toushi favor cálmate, solo fue una pequeña travesura de niños.
— ¿Cómo qué travesura? ¡ESTABAN EN MI CUARTO, EN MI FUTÓN! ¡TENIENDO RELACIONES SEXUALES!
No hubiera sido tan escandaloso el saber que esos dos mantenían tales relaciones, después de todo, hasta donde sabían ambos eran enemigos jurados, no amantes. Además de que la china apenas tenía veinte años, seguía siendo ilegal.
— ¿Yorozuya sabe de esto? — Kagura comenzó a jugar con sus dedos, evitando todo momento de ver a Kondo. —Chinita…
— No ~aru — musitó Kagura tan bajito— él no lo sabe ni debe saber de esto — Sougo arrugó el ceño, estaba enojado, odiaba esta situación, odiaba sentir que Kagura aún seguía interesada en ese sujeto— si Gin-chan se entera, seguramente le dirá a Papi y me llevará al espacio con su calva cabellera, por favor gorila, no digas nada.
—Pero china, él debe saber de esto sobre todo si ustedes están saliendo.
—Pero — es que ellos oficialmente no tenían nada serio. —Gorila.
—Sougo a partir de ahora dejarás de ver a esa niña — Hijikata se adelantó — tendré que moverte a otro distrito y…
—No puedes hacerlo, yo puedo ver a quien quiera y hacer lo que quiera.
—Así es —secundo Kagura— además, si ustedes prohíben que nos veamos, entonces yo... — Sougo la miró sorprendido, no espero que Kagura se negará a terminar esa relación que mantenían — le diré a Papi que este bastardo robo mi flor —señaló a Sougo — y que ustedes dos lo estaban encubriendo, seguramente Papi los matará a todos ustedes, además que el Shinsengumi quedaría desprestigiado ~aru y seguramente tendrá que inbenizarme por todos los traumas causados.
—Es indemnizar, china.
— ¡Lo sabía! Ese estúpido permanente prostituye a su empleada.
— ¡Oye yo no me prostituyo!, además este bastardo jamás le alcanzaría para pagar por mi cuerpo.
—Si china, ya estás más pisada que la carretera de e…—no termino de hablar, Kagura le había lanzado un puñetazo directo a su rostro, lo tomó del cuello para zarandearlo.
— ¡Te mataré desgraciado! — fue así que la pareja nuevamente comenzó a pelearse, Kondo y Toushi simplemente se vieron. Hijikata solo pudo rascar su cabeza en una forma desesperada por arreglar el problema, pero no encontraba solución alguna más que hacerse de la vista gorda.
Desde aquel día Hijikata mandaba lejos a esos dos, se hacía de la vista gorda y a pesar de que las facturas del motel eran recargadas a su cuenta, Tōshirō parecía aceptarlo con tal de no ver a esos dos fornicado en su habitación o en cualquier lugar del Shinsengumi.
~…~…..~…~…~
No tardó mucho para que la Yorozuya se enterara de su relación, de forma irónica fueron descubiertos del mismo modo que el Shinsengumi.
Todo ocurrió cuando Shinpachi los atrapó de forma infraganti en el closet de la Yorozuya.
El joven Shimura había llegado más temprano de lo habitual, debido a que ese mismo día tendrían un trabajo importante, había llegado sin hacer ruido alguno, caminaba directo a la cocina cuando escuchó ruidos raros provenientes del cuarto-closet de Kagura, pensó que podía ser Sadaharu pero este se encontraba acostado en el sillón de la Yorozuya durmiendo como si fuera un bebé.
No le hubiera tomado importancia de no ser porque escuchó gemidos y pequeñas risas.
Su mente virginal pensó que algo malo estaba ocurriendo dentro de ese closet, se preocupó, puesto Kagura no era fea y Gin estando borracho podría hacerle algo, aunque con eso de que sufría de disfunción eréctil, era menos probable, quizá Kagura simplemente hablaba entre sueños, decidió dejar el asunto en paz hasta que volvió a escuchar gemidos, fue entonces que abrió de forma brusca la puerta de la habitación-closet.
Shinpachi Shimura alias "Megane" miró horrorizado como la pequeña Kagurita estaba siendo manoseada por el primer oficial del Shinsengumi, como era de esperar dio tres pasos hacia atrás y grito como toda una señorita.
Gin no se hizo esperar, se levantó rápidamente con un horrible dolor de cabeza, abrió la puerta para ver como Shinpachi gritaba horrorizado, Sadaharu abría los ojos mirando la escena.
—Kagura…Kagura-chan — dijo completamente rojo, Gin aún seguía somnoliento.
— ¿Qué mierda? ¿Qué está pasado? ¿Porque no me dejas dormir Pachie y…? — las palabras se detuvieron cuando Gin dirigió la vista hacia donde Pachie apuntaba, en menos de un microsegundo todo sueño desapareció, su rostro se desencajó y se puso pálido.
Kagura yacía debajo de Sougo, con las mejillas ligeramente rojas, el primer oficial de Shinsengumi sobresalía completamente desnudo encima de ella.
—E-Esto d-debe ser una pe-sa-di-lla— tartamudeó el hombre —Si eso debe ser, no fue buena idea combinar esas cervezas, si eso debe ser, es el efecto de la bebida— dijo regresando a su habitación y cerrando la puerta.
— ¡No es una estúpida pesadilla! —Grito Shinpachi rojo— ellos dos están haciendo eso — dijo el muy recto de Shinpachi, Sougo había tapado a Kagura con su saco mientras salía de ese closet— por dios Okita-san podría ponerse algo de ropa.
Antes de que alguno de los dos pudiera hacer algo, la puerta de la habitación de Gin se abrió, un enfurecido Shiroyasha salía con su famosa espada de madera.
—Ahora si te mueres Sofá-kun — grito Sakata empuñado aquella arma.
Hubiera sido una tragedia de no ser a que Kagura había salido de su cuarto-closet, deteniendo la espada de su querido tutor.
— Tú no matarás a nadie, Gin-chan — dijo muy segura Kagura, quien vestía su típica bata — ¡Y tu maldito, ponte algo de ropa! — grito enfurecida Kagura.
Sougo simplemente bufó, mientras Gintoki deseaba por todos los medios matarlo.
—Hazte un lado Kagura, le enseñaré a este perro que nadie le roba la pureza a mi niña
— ¡Cállate Gin-chan! Él no robó nada.
— ¿De qué estás hablando? ,ese hombre te ... te...profano.
— Él no— ella se sonrojo — él no hizo nada que yo no quisiera — tanto Gin como Shinpachi e incluso el mismo Sougo se quedaron sin habla, nadie podía dar crédito a lo que decía Kagura nadie ni siquiera Sougo.
¿De verdad china lo está defendiendo?
— ¡Maldita sea ponte algo! — gruñó Kagura.
Shinpachi desvió la mirada de forma incómoda, Okita no simplemente había robado la pureza de Kagura sino que también andaba de exhibicionista, presumiendo su ya de por grande ego.
Diez minutos después, ambos Yorozuya se encontraban sentados frente a Okita y Kagura en medio de la sala. A un costado yacía Sadaharu que miraba la escena con aburrimiento.
— ¡Estúpido perro! ¿Acaso no tenías que cuidarla? — acusó Sakata a Sadaharu quien lo miro bufado, se acercó a Kagura y a Okita, a este último poso su rostro cerca de su manos para que lo acariciara.
—Guau— soltó el can, aunque al principio Sadaharu no quería a Sougo, tuvo que aprender aceptarlo, sobre todo cuando él y Kagura se metía a los moteles
Había estado tentado en revelarse a gin lo que hacía la jovencita china, no obstante el perro de gobierno parecía ser consciente de sus planes, por lo que siempre que Kagura desaparecía con él, solía dejarle comida a Sadaharu
Y pues... Comida gratis es comida gratis, el perro del gobierno había aprendido a sobornar al dios perro.
Gintoki no apartaba la vista de esos dos, estaba incómodo sobre todo al pensar que Kagura, su pequeña niña que solía tirarse horribles flatulencias peores que Sadaharu fuera toda una adulta e hiciera cosas de adultos.
Era imposible asociar a Kagura como mujer, ella aún no sabía lavar su ropa, mucho menos cocinar, sus modales aunque había mejorado seguía siendo una pequeña cerdita, no era posible que ella y ese sádico tuvieran algo.
Hasta donde sabía la relación entre ellos seguía igual, se llevaba mal y si tenían oportunidad empezaban una disputa, no obstante también era un hecho que Kagura ya no era tan impulsiva por lo tanto las peleas con ese hombre habían disminuido o eso creía pensar, porque ahora que sabía lo que esos dos hacía en su propia casa, no podía evitar pensar que tal vez, la pelea ahora era arriba de una cama y de otra forma.
Gin se pegó levemente la cabeza, no podía pensar aquello.
Por su lado megane servía el té, con las manos temblorosas.
No podía creerlo, aún seguía en shock, era imposible, Kagura-chan y Okita-san estaban ¿Juntos? ¿Acaso era una broma? Si tan solo dos días atrás los escucho pelear y decir una sartén de groserías, sobre todo como Kagura se mofaba diciendo que ninguna mujer estaría tan loca para salir con él.
Claro que debía estarlo, Shinpachi se llevó aquella taza humeante a los labios, intentando calmar aquellos nervios.
—Entonces...
—Te mataré desgraciado —intervino Gin sacando su katana esta vez era una verdadera y no la de siempre — te vas a morir Sofá-kun, morirás por deshonrar a Kagura.
— No veo que ella se esté quejado.
—Si serás — Sakata desenvainó aquella katana, apuntó directo al cuello de Sougo — una vez muerto el perro se acabó la rabia.
—Gin-chan ya basta, deja de amenazarlo, ya te dije que él no hizo nada que yo no quisiera...
— Él te engatuso, ¿verdad mi Kagura-chan?— dijo Gin tomando su rostro — no te preocupes, Gin-chan arreglará esto, cuando él muera, haremos que el Shinsengumi pague por tal ofensa, ¡oh Kagura-chan! ¿verdad que ese hombre se aprovechó de ti? — Gin se llevó la manos al rostro disimulado llorar.
— ¡Ya deja de actuar! te he dicho que él no hizo nada.
— "Que no quisieras" — repitió enojado— ya lo escuché, pero tú eres tan bruta que quizá no te diste cuenta de sus malas intenciones.
— Gin-chan.
— Este perro abuso de tú confianza y tú torpeza, seguramente te dijo alguna mentira para meterte esa cosa entre tú piernas, ¡NO, NO, NO! me niego aceptarlo, pobre de Kagura-chan.
—¡Ya basta! — dijo pegando la mesa con ambas manos, — estoy harta que me ignore, que digan cosas que no son verdad, yo…..yo no soy una niña, Gin-chan, Shinpachi, ya soy una mujer, yo se lo que estoy haciendo, se lo que quiero, lo que quiere mi cuerpo y no, él no me engañó, yo acepté por voluntad propia.
— No sabes lo que dices mocosa, eres solo una niña, cualquier persona puede aprovecharse de ti.
—He dicho que no soy una niña, ya no tengo 14 años Gin-chan, Pachie, ya tengo 20 años, soy consciente de mis acciones y de lo que hago.
—Kagura-chan.
— Jefe, ella tiene razón, ella ya no es la misma chiquilla, debería al menos considerar sus sentimientos.
— ¡Tú cállate roba impuestos! — contestó molesto Gintoki.
— Aunque haga un alboroto, incluso si me quiere matar, lo hecho está hecho, ella ya no es una niña, ella ya no les perteneces a ustedes, sino a mí, ella ya es mía.
— Tú maldito bastardo.
— ¿Y quién te ha dado el derecho de decir que te pertenezco, eh, maldito sádico?— Kagura lo tomó por el cuello— aunque nosotros estemos de ese modo, no quiere decir que yo te pertenezca — lo zarandeo un poco de su cuello.
— China.
—No, no, no, me niego aceptarlo, esto no puede ser... necesito, necesito... buscar una máquina del tiempo, si eso debo hacer, buscaré una máquina y evitare que este bastardo se aproveche de Kagura, sí, sí, sí,eso haré eso haré y... — de pronto Gin recordó como Kagura solía desaparecer todo el día, también como últimamente pasaba las noches en casa de Soyo, fue entonces que una idea llegó a su mente, sería posible, ¡No, imposible! Esos dos no podían estar viéndole la cara, debía ser una broma, no, el calvo lo mataría, ¿acaso esos dos tenían tiempo estado juntos?
— ¿Desde cuándo? — soltó de repente.
— ¿De qué hablas, Gin-chan?
—Quiero saber desde ¿cuándo están juntos?, dime Souichiro -kun, ¿desde cuándo nos estás viendo las caras? — Lo dijo tomándolo del cuello — ¡RESPONDE! — demandó.
— ¿De verdad quiere saber eso, jefe? hay cosas que no deberían saberse.
— ¡Tú!
— Además, soy un caballero.
— Si como no.
— Los caballeros no tienen memoria
— Cuando te conviene infeliz — dijo Gin zarandeándolo por el cuello — ¡¿AL MENOS SE PROTEGEN, KAGURA-CHAN?! — gritó.
La pelirroja estaba sonrojada, le resultaba incómodo hablar sobre esas cosas.
—Claro que sí — respondió rápidamente Sougo — ¿acaso quiere que tengamos bendiciones que tenga que cuidar?
—Maldito infeliz.
—Okita-san por favor deje de decir esas cosas —por primera vez Shinpachi volvió hablar — lo siento Kagura -chan, no es nuestra intención incomodarte pero, nos preocupa, sabemos que ya no eres una niña sin embargo, para nosotros lo sigues siendo.
— Pachie.
— Nosotros —Pachie suspiro — quizá no tengamos lazos sanguíneo con Kagura pero, Okita-san ella es una Yorozuya, no puede venir a faltarle el respeto de esa manera a nuestro hogar, tú no puedes andar... haciendo el amor — dijo Shinpachi sonrojado — así como si nada.
— En realidad sólo tenemos sexo, Pachie.
— ¡PUES POR ESO MISMO! — Grito rojo — no pueden andar teniendo relaciones en nuestro hogar, ustedes no saben, lo... lo traumante que es encontrarlos a ustedes dos teniendo… — se calló, sentía arder todo su rostro.
— Pero no estábamos haciendo nada de eso…. — se defendió Kagura — este bastardo solo estaba de cariñosito y….
— ¡Ya basta Kagura! — Intervino Gin — ay, esto está cada vez peor, tu padre tendrá que saber de esto.
— Pero Gin-chan no le puedes decir a Papi, si él se entera, yo…
—Kagura, tú papá vendrá a llevarte muy lejos de este perro o mejor aún lo matará y bailaremos en su tumba.
—El calvo no tiene por qué saber aún...
— ¿Porque?
—Porque… — no encontraba alguna excusa creíble, Kagura miró de reojo a Sougo buscando una excusa perfecta.
—Es porque él puede venir y llevarte lejos de este perro, no te preocupes jamás dejaría que te lleve en contra de tu voluntad. Pero si puedo convencerlo que es mejor deshacernos de una plaga.
— ¡Oí gin-san eso es...
— Souichiro-kun pregúntate qué dolerá más... ¿empalarte con una katana o una sombrilla? ¿Estás seguro de querer meterte tan a fondo con nuestra Kagura?
—No lo sé, jefe, dígame ¿ya se estrenó a Hijikata- katana o tal vez extraña a ese calvo-sombrilla? tanto que lo quiere llamar.
—Idiota no hables así de mi papi— se quejó Kagura.
—Ves Kagura-chan este tipo se niega a responder lo más importante, dinos Souji-kun.
— Es Sougo, jefe, además no tengo porque...
— ¡Ya basta! Haré lo que yo quiera, ustedes lo hacen, así que yo también. No pueden hacer nada— sentenció la de cabellos bermellón con los brazos cruzados, Gintoki y Shinpachi comenzaron a cuchichear entre ellos, debatiente algo sumamente importante, al final Gintoki regreso su mirada nuevamente a Sougo.
—Sabes roba impuestos por tu culpa no hemos desayunado, ¿Por qué no vas a comprar algo para comer?
—Jefe.
—Vamos, es lo mínimo que nos debes, además necesitamos hablar con Kagura a solas— Gin se paró hasta llegar al joven de ojos carmesí, lo tomó del cuello y lo llevó hasta la puerta— ve por el desayuno y… prepárate para esta noche, te veremos en el cabaret sonrisa a las 8 — dicho esto Gin se dio media vuelta y regresó con la Yorozuya.
Sin embargo Sougo estaba inquieto, antes de salir miró nuevamente hacia la Yorozuya, el jefe parecía estar diciéndole algo a Kagura y ella parecía estar apenada.
¿Porque de pronto se sentía inquieto?, el jefe acarició la cabeza de Kagura, ella lucía bastante avergonzada. Sougo de pronto sintió algo raro en el estómago, la imagen del jefe acariciando la cabeza de Kagura no se iba.
~….~…..~…..~
Gin nuevamente tomó asiento a un costado de Kagura, la miro serio.
— Exactamente qué tipo de relación tienen ustedes dos ¿es algo solo sexual o hay algo más Kagura? — por primera vez el jefe de la Yorozuya miraba a Kagura como un amigo y no como su tutor o padre sustituto, Shinpachi por otro lado se sonroja por tales insinuaciones, Kagura bajo el rostro mientras jugaba con sus dedos.
—Yo….
— Sé que no soy tu padre e incluso soy el menos indicado para cuestionarte pero Kagura-chan ¿Exactamente porque no deseas terminar con ese Souichiro? ¿Es acaso por el buen sexo o hay algo más?
—Yo.
— ¿Qué sientes por él?
Kagura se queda callada un par de minutos y luego miró a gin.
—No lo sé— se encogió de hombros —Yo... todo empezó de una forma extraña, yo solo sé que no quiero que él me deje….
—Kagura chan no debes estar con Okita -san si no sabes lo que sientes, es feo estar con alguien solo por la comodidad — intervino Shinpachi.
—Ustedes no entiende, yo… solo necesito tiempo.
—Kagura-chan— Gin simplemente suspiro, no pudo más que acariciar la cabeza de su pupila, Kagura parecía bastante avergonzada.
~…..~….~….~….~
— ¿Estas molesta? —cuestionó, se encontraba en un puesto de dango, apenas dos horas Gin y Shinpachi se habían enterado que su linda y virginal Kagura ya no lo era más. La pelirroja no sabía en dónde meter su cabeza, la Yorozuya no había tomado bien saber aquello, habían estado a punto de matar a Sougo si ella no hubiera intervenido en medio de la pelea.
Gin y Shinpachi no dejaban de lamentarse, amenazaron de miles de forma al joven Okita, al final, los dos Yorozuya no podían hacer nada en contra de los deseos de Kagura. Puesto como Sougo había dicho, ella ya le pertenecía y por más que Kagura hubiera negado, tanto Gin como Shinpachi sabían que Kagura ya no era virgen y, por ende, ya no podían proteger su pureza.
Además aún seguía pensado en la conversación que tuvo con Gin y Shinpachi, estaba molesta por no saber que sentía por ese bastardo.
Por otro lado, Sougo estaba inquieto, Kagura parecía bastante molesta con él, no sabía si en realidad esa molestia era porque habían sido descubiertos o porque el jefe se había enterado de su situación.
— Te dije que te fueras temprano, lo sabías, sabías que ellos nos podrían encontrar.
—China, no fue mi culpa, además cómo iba a saber que el Megane iba a llegar temprano.
—Pues pasó, ahora lo saben, seguramente ya no me dejaran salir como antes.
—China.
— ¡Eres un maldito estúpido! —se llevó ambas manos al rostro.
— ¿Qué es lo que molesta? ¿Que ellos se enteraran que eres sexualmente activa o que el jefe lo supiera? — aunque Sougo no lo admitía seguía teniendo esa espinilla sobre los sentimientos de Kagura.
— ¿Ahora estás celoso, sádico?
—No me has respondido.
—No es eso —dijo ella — es vergonzoso que ellos sepan.
— Vergonzoso no, china, esto es algo natural es algo que todos hacen, el jefe también tiene sexo, el Megane no porque sigue virgen e incluso tu perro anda dejado sus perritos por el mundo.
—Sádico.
—No china, debes entender que esto lo que hacemos es natural tarde o temprano lo iban a saber, sobre todo cuando te fueras a vivir conmigo — Kagura recordó como tan solo una semana atrás ella había aceptado irse a vivir con él — ¿crees que ellos no se imaginarían lo que hacemos?, dos personas del sexo opuesto viviendo juntos.
— Sádico.
—Es hora que ellos sepan que me perteneces.
— ¡Yo no te pertenezco! yo sola me pertenezco.
—En eso te equivocas china, tú me perteneces desde el momento que aceptaste tener sexo conmigo.
—Claro que no —se giró cruzado de brazos — yo no...
—Lo eres, desde hace dos años que me perteneces Kagura, eres mi novia.
— ¿Novia? — Ella se giró nuevamente para verlo, se sonrojo ante tales palabras—tú…tú nunca me lo pediste ¡NO DIGAS TONTERÍAS!
— ¿Decirte? Pensé que había quedado claro, Kagura. — Susurró con suavidad su nombre —Eres mi novia, mi mujer, pon el nombre que quieras, pero me perteneces perra.
— ¡Que no soy tu perra! Maldito chihuahua.
—Eres mía — afirmó el hombre, Kagura jamás lo admitiría, pero sonrió ante aquella mención, novia, pensó con una leve sonrisa aquella tarde, después de que regresara a la Yorozuya.
¿Qué era lo que sentía? Kagura recordó las palabras de su mamá, se quedó mirando el techo, soñando con aquel hombre, ¿acaso se había enamorado?
~…..~….~…..~….~
Kagura no lo supo, pero esa misma noche Sougo se reunió con la Yorozuya en el cabaret Sonrisa, los tres hombres habían quedado en verse para charlar sobre lo ocurrido esa mañana. Sakata Gintoki se encontraba a la derecha de Sougo mientras que Pachie a la izquierda y Sadaharu enfrente de ellos.
—Sabes Sofá -kun no queremos que estés con Kagura — le había dicho tomándolo por el hombro y jalándolo hacia él.
—Es Sougo, jefe.
—Si vas a divertirse solo con ella es mejor que lo olvides, puedes conseguirte a cualquier otra pero a nuestra Kagura se respeta —continuó el hombre — hay otras sumisas por el mundo esperando que le des, porque no dejas a Kagura en paz.
—Pero no quiero a otra, la quiero a ella, jefe, es una perra muy resistente.
—Respeto chiquillo — dijo Gin apretado su hombro con fuerza.
—Jefe.
—Tú crees quererla, pero no es así, Sora-kun.
—Es Sougo, jefe.
—Solo estás jugando con ella ¿verdad?, aunque Kagura parezca tener el cuerpo de una mujer, ella sigue siendo una niña, lo sabes ¿verdad?, si solo quieres jugar con las mujeres mejor búscate a otra. — Gin tomó aire — ella no sabe expresar sus sentimientos correctamente, muchas veces confunde las cosas, es mejor que la dejes antes de que alguno de los dos salga lastimado — por primera vez Sakata hablaba como hombre y no como el padre de aquella jovencita — lo sabes, ella parece no entender tus sentimientos.
—Lo se jefe, por eso mismo quiero que ella siga siendo mía.
— ¡Oí! Eso se llama ser masoquista.
—Sé que no estoy al tanto de sus sentimientos por usted, jefe —mencionó el hombre —aun sabiendo eso, estamos juntos.
—Souichiro -kun. — Gin lo miro con pena—ella quizá no entiende el concepto del amor.
—Sé que estoy siendo egoísta con todo esto, pero yo…quiero que esa tonta china me pertenezca por completo, aun si ella no es consciente de lo que siente.
—No veo que le estés proponiendo matrimonio —intentó desviar el tema — es mejor sí...
—Aunque lo hiciera, seguramente ella no aceptaría, las cosas resultan mejor así, por eso quiero que ella se vaya a vivir conmigo.
— ¿Qué pasa si no resulta? Entonces, me la dejaras con un corazón roto.
—Jefe.
—Kagura es demasiado infantil, Okita-san, de verdad no pienso que sea el más correcto para ella — intervino por primera vez Shinpachi —ella tal vez no sepa corresponder de la misma forma a tus sentimientos, estamos conscientes de que la relación de ustedes dos es más pasional que sentimental.
—Pachie.
—Por eso mismo nos preocupa ella, incluso usted mismo— el joven Shimura lo miro— sigo sosteniendo que pese a todo usted no le conviene, pero... ella te ha elegido, nosotros no podemos hacer nada, incluso si su sueldo no es el mejor para ella, yo… acepto su relación.
—Sougo —por primera vez Gintoki lo llamó por su nombre— la Yorozuya respetara su relación momentáneamente, pero escúchame bien, si la haces llorar o que Kagura sufra, te juro que no habrá espada alguna que no atraviese tú patético corazón.
—Sí que das miedo, jefe.
—Así que, pidamos alcohol que me muero de sed.
—Alguien dijo Dom Pernigón — musito Tae trayendo una botella —puedo preguntar ¿Quién de ustedes tres pagará? —sonrió Tae.
Tanto Gin como Shinpachi tragaron grueso.
—Sofa-kun — respondió rápidamente el hombre de permanente— él pagara todo el consumo—Sougo contempló a la mujer gorila sonreírle.
— ¿Qué bien? Por cierto, Okita-san, Shinpachi me dijo que tú y Kagura tiene una relación — el joven de lentes rápidamente desvió la mirada, Sougo lo veía de forma penetrante.
—Algo así.
—Por favor Okita-san, cuida de Kagura-chan — la jovencita Shimura hizo una leve reverencia— por cierto, si alguna vez la llegas a lastimar, no olvides que te arrancaré las bolas— sonrió sirviendo aquella bebida alcohólica, tanto Gin como Shinpachi sudaron frió. — Sigan divirtiéndose — les dijo la castaña dejado al trío de hombres nuevamente solos.
—Megane tú hermana sí que parece un gorila.
~…~….~…~…..~
Kagura sentía algo de incomodidad, nunca se esperó que iría con ellos dos a comer. Kondo Isao yacía enfrente de ella, a su lado como siempre se encontraba el vicecomandante demonio.
—Sé que puede parecerte raro que te invitáramos a comer pero, debido a que ustedes dos parecen ir enserio no pudimos más que intervenir. — Kagura no entendía muy bien esas palabras. —China, queremos saber si realmente vas enserio con Sougo, ¿realmente lo quieres?
— ¡Eh! ¿Por qué…porque me quieres saber esto cuando nunca me cuestionaste antes?
—Porque ahora la Yorozuya lo sabe, pensamos que una vez que ellos se enterarían ustedes dos terminarían, pero por lo que hable con Yorozuya ustedes parecen no querer terminar la relación.
— ¿Eso tiene algo de malo?
—No, claro que no, es su vida después de todo, sin embargo, Sougo es como un hijo para mí y un hermano para Toushi. —El vicecomandante que en ese momento se encontraba fumando, comenzó a toser al escuchar tales palabras.
— ¡ESE BASTARDO NO ES COMO UN HERMANO PARA MÍ! — Tōshirō no lo veía más que un chiquillo sádico que solo quería matarlo.
—Por eso mismo —Kondo ignoró a su vicecomandante — nos preocupa su situación.
—Gorila.
—Quizá Sougo parezca un hombre sádico, algo tosco y desalmado pero… muy en el fondo es solo un niño caprichoso, uno que no sabe expresar lo que siente. Quizá no lo sepas pero el perdió a sus padres muy joven, su hermana mayor fue quién se hizo cargo del pequeño Sougo, el único familiar vivo que tenía era su hermana Mitsuba, Sougo parecía un pequeño niño tras las faldas de su hermana, sin embargo cuando ella murió él sufrió mucho, incluso hoy en día le cuesta hablar sobre ello, yo... Antes de que Mitsuba falleciera le prometí que cuidaría a Sougo como un hijo, como un hermano pequeño, que procuraría que él volviera a ser feliz, que nunca volviera a sufrir de este modo, por eso mismo te cuestionó sobre tus verdaderos sentimientos hacia él, quiero saber si realmente lo quieres o simplemente es algo meramente sexual.
Kagura no pudo dejar de pensar cuál similar sonaba aquello, era lo mismo que Gin le había dicho a Sougo cuando recién descubrió lo suyo.
—Yo...no estoy segura.
—Sabes, no había visto a Sougo tan feliz después de que su hermana murió, pero hace dos años el cambio, ya no lo veía con aquel semblante vacío que en ocasiones lucía, ahora parece bastante alegre y feliz, aunque no lo parezca.
—Gorila.
—Por favor, lo único que puedo pedirte es que no lo lastimes— Kondo hizo una venía.
— ¿Qué haces gorila?
—Por favor, no lastimes a Sougo —pidió el hombre gorila —por favor, cuida de él, dale el amor que ese chico tanto desea, por favor , chinita, no, mejor dicho Kagura por favor no lastimes a Sougo, si no sabes lo que sientes por él, por favor trata de descubrirlo, no quiero ver a mi chiquillo triste.
—Gorila.
Lo siguiente que ocurrió fue que Sougo se enteró de aquella comida y antes de darse cuenta, él había llegado al lugar, Kagura no pudo hablar con Kondo respecto a lo que le había pedido, Sougo no sabía porque ella se había reunido con esos dos hombres, hasta que Kondo dijo una pequeña mentira.
—No te enojes Sougo, es solo que teníamos curiosidad.
~…~….~…~…..~
Las palabras de Gin y Kondo constantemente la seguían, repitiéndose en su cabeza, sentía algo de frustración por no saber exactamente lo que sentía por ese hombre.
~…~….~…~…..~
Había pasado una semana desde que ellos dos había sido captado de forma infraganti en la Yorozuya, se habían puesto de acuerdo para encontrarse íntimamente, esta vez cuando Kagura le dijo a Gin que vería a Soyo, el peliplata solo la miro con los ojos entre cerrados, no dijo nada pero intuía que la princesita ni siquiera estaba enterada que la ocupaba como excusa.
Por un momento intentó persuadir a la chica,diciendo que invitará a Soyo o diciéndole directamente que no se fuera a fornicar con ese bastardo, no obstante Kagura ya no era una niña y aunque él no deseara aceptarlo tuvo que hacerlo.
Él miró a Kagura y antes de que salieran le dijo.
—Cuídate y piensa bien lo que estás haciendo.
~….~…..~…..~
Sus respiraciones estaban entrecortadas, Kagura miró al hombre que la tenía sujetada, su cuerpo era uno, era un solo ser, las descargas invadía su cuerpo ,sus respiraciones se había sincronizado, ella estaba arriba de él, Sougo la miraba de forma intensa, la tenues luz se colaba por la ventana, ella respiraba entre cortada, acarició suavemente el rostro de Sougo, admiró cada facción de su rostro, sus labios, sus ojos, su boca, lo admiro así desnudo dentro de ella.
"¿Qué sientes por él?", la voz de Gin resonaba en su cabeza, "¿Es solo por sexo o realmente lo quieres?"
¿Realmente lo quería?, se cuestionó.
¿Lo quería?
Sougo se inclinó para besar su frente, en un cálido acto por demostrar lo que sentía al tenerla entre sus brazos.
"¿Lo quieres?" se volvió a repetir en su cabeza, las manos de Okita acariciaba su cuerpo, dejado leves sensaciones.
"¿Lo quieres? se volvió a cuestionar.
Fue entonces que bajo la luz de la luna, en medio de esas cuatro paredes y siendo uno con ese hombre, se percató de una verdad infinita, realmente lo quería.
No había forma alguna que no lo hiciera, no sabía cuándo fue pero realmente lo quería, Kagura se acercó y lo miro.
—Sádico.
—China.
—Me llamo Kagura —le dijo — ese es mi nombre ya lo deberías saber.
—Y el mío es Sougo, china tonta. — nunca se hablaban por su nombre en la intimidad, habían raras ocasiones donde Sougo la llamaba por su nombre y viceversa, pero ya no eran unos chiquillos, no siempre dirían "china" o "sádico".
—Sougo— ella se acostó en su pecho.
—Kagura.
—Yo...te quiero —lo dijo en un susurro, uno tan bajito que si Sougo no estuviera atento aquello no la hubiera escuchado.
Su pecho se infló de orgullo, de felicidad, Kagura nunca en esos dos años que llevaban como amantes se lo habían dicho, no fue un te amo pero estaba bien para él, ella le estaba demostrando que lo quería aunque fuera una mínima parte.
—Tan bueno estuvo el sexo de hoy, para que me dijeras esto — sonrió como un tonto enfrente de la mujer que amaba, Kagura escondió su rostro sonrojado.
—Estúpido — farfulló la jovencita —no yo…..
— Está bien — dijo él regalándole suaves caricias por su espalda. —Yo… —"también te amo", le hubiera querido decir pero no era un cursi, pese a que su relación cambio, aun cuando la amaba, no dejaba de ser Okita Sougo, el bastardo sádico roba impuesto y ella la grosera Kagura de la Yorozuya.—Kagura, también te quiero— le susurró dulcemente en su oído, Kagura cerró los ojos, una sonrisa se extendió por su rostro, había sido las palabras más hermosas que habían escuchado, se dejó querer, Sougo la quería a su manera y eso le bastaba por ahora.
~….~…~….~
No tardó mucho para que la relación de ambos se hiciera público, así como la decisión de irse a vivir juntos, la Yorozuya no lo había tomado del todo bien, contrario al Shinsengumi que resultó más serenos en ese sentido, sobre todo al saber de forma indirecta que Kagura realmente quería a su pequeño pupilo.
Cuando ellos se enteraron que Kagura y Sougo se irían a vivir juntos, Kondo se puso a llorar diciendo que Sougo ahora era todo un hombrecito, Kagura no olvidaría como el gorila la invitó a comer y diciendo que Mitsuba estaría orgulloso de su hermano, además de que Sougo había hecho una buena elección, Tōshirō por otro lado estaba pálido, vivir juntos era un gran paso, sobre todo si tenían demasiado tiempo libre, Toushi sintió un miedo atroz al pensar que esos dos podía reproducirse como conejos.
Después de que ambos le dieran la noticia, Tōshirō salió diez minutos, regresó con dos bolsas que no dudo en dárselo a la joven pareja.
— ¿Qué es esto, Hiji-bastardo? — cuestiono Sougo.
—Algún día me lo agradecerás, mocoso. — tanto Kagura como Sougo abrieron el contenido de la bolsa, Kagura se sonrojo ante ello, en cambio Sougo siguió estoico como siempre, las dos bolsas contenían anticonceptivos, desde condones hasta pastillas de emergencias e inyecciones — Están muy jóvenes para sobre poblar el mundo con sus monstruosos hijos.
—Toushi — se quejó Kondo sonrojado — no hables sobre la vida sexual de otros, además, te imaginas un mini Sougo.
—¡Claro que me lo imagino!, por eso mismo les estoy dando esto, ya de por si es malo tener a un sádico en el Shinsengumi, te imaginas tener una bestia mitad Yato y mitad sádico.
— ¡Oye! Mi hijo no sería un monstruo, Toushi —se quejó Kagura.
—Deja de llamar monstruo, al monstruo chino.
— ¿Qué dijiste infeliz? —Kagura sujeto sus mejillas — no soy un monstruo.
—Aunque ahora que lo pienso —Dijo Okita meditando el asunto —no estaría mal tener un hijo, China tengamos un hijo.
— ¿Qué? —Kagura se sonrojo — no quiero tener un mini sádico — se quejó Kagura.
—Pues lo tendrás, tonta China.
— ¡Eres un bastardo! — Fue así como una nueva pelea daba inicio, Toushi solo rezaba porque ese par no encargara por el momento un hijo, casi podía jurar como su vida terminaría a manos de ese pequeño niño.
Por otro lado, Kondo no dejaba de sonreír, en solo imaginar a su pequeño pupilo con un hijo, pensó en lo que diría Mitsuba y lo feliz que sería.
—Seguramente estarías feliz de ver a Sougo sonreír, Mitsuba, al parecer ha encontrado a alguien que lo ame tanto como lo hiciste tú — musitó el hombre gorila quien observaba la escena enternecido, Hijikata no dejaba de hablar sobre la tortura que tendría si tenía hijos, Sougo por su parte le insinuaba a Kagura que debería encargar un niño esa noche y la jovencita no hacía más que intentar golpearlo.
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Paso alrededor de un mes desde que se fueron a vivir juntos, para celebrar tal acontecimiento (por no haberse matado mutuamente ) decidieron hacer una pequeña reunión en su nueva casa, la Yorozuya junto al Shinsengumi se encontraban ahí, bebiendo y peleando como era de esperar, gorila lloraba diciendo que Sougo ya era un hombre y que no se había dado cuenta cuando creció, así mismo le pedía a Otae que se casará con él, ella lo ignoró para seguir con la plática amena con su querido hermano, Gintoki peleaba como siempre con Hijikata, ambos estaban completamente ebrios.
—Maldito roba impuestos tienes que hacerte cargo de que ese bastardo le robara la pureza a mi hija —dijo Gin jalando a Tōshirō por el cuello, estaba borracho.
—Sougo no robo la pureza de esa niña, ella se lo entregó.
— ¿Qué estás diciendo infeliz? — Gin sacó su famosa espada de madera, mataría a ese perro del gobierno, sin embargo apenas podía caminar.
—Lo que escuchaste — insistió Toushi, intentado ponerse recto, pero estaba demasiado tomado, pasaron unos minutos cuando tanto la Yorozuya como el Shinsengumi tomaron asiento nuevamente, volviendo a beber.
— ¿Cómo llegamos a esto?
— ¿No es obvio? es tu culpa, dejabas salir a esa mocosa, no habían reglas, eres un desastre.
— ¡¿Qué?! Es que tú no le enseñas a tu subordinado a respetar a las mujeres. Mi Kagura se dejó engañar por ese maldito perro del gobierno.
— ¿Engañar? — se rio con sarcasmo — Yo vi clarito como ella sabía lo que hacía, ella fue la que sedujo a Sougo y como él es un imbécil cayó como un estúpido puberto virgen.
— ¿Sedujo? ¡Eso solo lo hacen las mujerzuelas! ¿Qué estás diciendo? Es ese mocoso calenturiento, debieron haberlo castrado antes de quitarle la correa... — fue así como el jefe de la Yorozuya y el vicecomandante demonio nuevamente comenzaban otra pelea.
Sadaharu miraba la escena con aburrimiento, era el único que seguía prestándole atención a esos dos locos, no tardó mucho cuando Hijikata y Gintoki volvieron a desenvainar sus Katanas, nuevamente queriendo iniciar una pelea que terminó con dos golpes en sus respectivos rostros, Otae se había hartado de escuchar a Kondo profesarle su amor y decidió mandarlo a volar directo a esos dos hombres que no dejaba de pelear.
Por su lado Sougo bebía mientras platicaba con Saito y Yamazaki, este último no dejaba de ver a cada tanto a Tama quien hablaba con Otose y Catherine, Kagura no pudo dejar de mirar la escena; la velada había transcurrido bastante placentera, la jovencita se llevó una mano al rostro, se quedó observando lo que acontecía a su alrededor, pensó sin querer en su padre, en su hermano.
" Qué hermoso sería tener a toda su familia junta"
—Papá, Kamui— susurro para sí misma Kagura.
En algún punto ella se quedó dormida, no fue hasta que sintió el cálido tacto de su novio que la estaba cargado al estilo nupcial que Kagura abrió los ojos.
— ¿Y los demás? — pregunto, aun tallándose el ojo derecho.
— Ya se fueron.
—Sádico — ella se acercó más a su pecho — no imaginé que me cargarías, ¿desde cuándo eres tan caballeroso?
— No te creas, china, tengo hambre así que espero que me alimentes como se debe.
—Pervertido — lo acusó dejando salir una sonrisa —sabes, me gustaría que Papi y Kamui hubieran estado — Sougo se detuvo a medio pasillo, él la miró, Kagura ocultó su rostro en su pecho — sé que es tonto, pero me sentí tan feliz de que todos estuvieran con nosotros, que yo no deje de imaginar lo que sería estar todos juntos…
—Está bien — aunque no le agradara del todo aquel psicópata que tenía como cuñado, parecía que Kagura realmente deseaba verlo, su padre era más accesible en lo que cabía, no le molestaba si venía a visitarlos en comparación al pirata espacial —quizá en otra ocasión puedas invitarlos.
— Sádico — ella sonrió ante aquello —gracias— le agradeció tan bajito que Sougo pensó que lo había imaginado.
— En vez de agradecerme, deberías darme de comer. — sonrió este con coquetería.
De pronto escucharon un fuerte ronquidos, Kagura y Sougo voltearon a ver como Sadaharu dormía plácidamente en el sillón.
—Parece que tú perro se adueñó de mi sillón.
—Deberías comprarle uno, Sadaharu también necesita una cama. — le dijo inclinándose para besar su cuello.
—China, espero que te hagas responsable de esto— las blancas manos de Kagura comenzaron acariciar su pecho— no me provoques si es que no quieres dormir. — sin embargo Kagura lo miraba con una sonrisa pícara mientras comenzaba abrir su camisa, las traviesas manos de Kagura comenzaron a recorrer su pecho.
—Entonces... — ella se inclinó cerca de su oído, besando así la punta de esto —no tengo sueño — le susurro — sabes sádico, ahorita mismo tengo mucha hambre — le sonrió pícaramente, besando su dorso descubierto sin dejar de acariciar de forma circular sus pechos — tengo mucha hambre, quiero comer a Sadomaru.
— China, ¿acaso estás ovulando?
Kagura dejó escapar una sonrisa traviesa.
— Tal vez — Sougo bajo a Kagura, ella se puso de pie y antes de darle tiempo ella ya lo había jalando hacia la habitación, no tardo mucho para que Kagura lo empujara directo a la cama y ella se pusiera a horcajadas de él, dirigiendo sus manos directo a sus pantalones. — ¿Por qué no empiezas a darme de comer, eh, sádico? —cuestionó la joven mientras Sougo no la dejaba de mirar, las traviesas manos de Kagura abría la cremallera de su pantalón, dejado al descubierto una fuerte erección que sobresalía dentro de su bóxer. — Al parecer alguien ya está demasiado ansioso — la pelirroja de una forma bastante erótica paso su lengua por sus labios— de verdad que tengo mucha hambre, eh, sádico. — susurró con voz inocente, como si se tratara de un simple dulce o una galleta que deseaba comer.
— Ya decía yo que estas en celo, perra, está bien, ven para que te dé un poco de comida, abre grande la boca, Sadomaru te quitará el hambre— Sougo sonrió, definitivamente esa noche ninguno de los dos dormiría.
Continuará...
Según regalar claveles rosas se dan a menudo como signo de gratitud, también puede significar amor eterno, amor profundo e incondicional, decidi que sougo le regalara estas flores como gratitud, amor incondicional por su hermana :'v
Notas finales:
Quiero agradecer infinitamente a todos los que comentaron :) gracias a todos ustedes este fic sigue actualizado :'v no se como expresar mi agradecimientos uwu de todo corazón, frany se lo agradece.
Fueron: 11,610 palabras, 33 paginas en word, rebaso al capitulo anterior :'v
Por votación los capítulos serán largos, hasta el momento no se cuanto capítulos serán al final, ya que este capitulo originalmente no existía, se supone que empezaría con Sougo regresado a edo y como la relación se enfría, sin embargo mientras releía los capítulos finales, me di cuenta que no hable sobre el Shinsengumi y como se relacionaba con okikagu ,después de todo al terminar la relación tanto el shinsengumi como la yorozuya se vera afectados.
Quiza algunos le parezca que es relleno, por mi parte me encanto escribir como se dio a conocer la relacion okikagu, asi como los sentimientos de kagura y sougo se iba aclarando.
Ya ahora si, en el siguiente capitulo me centrare en como la relación Okikagu decae tras el regreso de Sougo, estamos ya casi en la recta final, sin embargo ya no se cuantos capítulos falta, puesto siempre que escribo se duplica la cantidad de palabra y escenas.
¿Cuando actualizare? siempre intento darles una fecha pero como dije antes, no tengo una fecha, solo disfrute la extensión del capitulo, ademas quizá me tome un respiro, últimamente están ocurriendo muchas cosas en mi vida, ademas me siento algo cansada, aunque no lo crean , escribir y editar un capitulo cansa mucho , tanto fisicamente como mental (ya que pienso mucho las escenas).
Antes de irme me gustaría saber : ¿que les pareció el capitulo? , ¿les gusto el momento limen o prefieren lo sad ? ¿les gusto el momento Shinsengumi? esperaban que el okikagu lo hicieran en la habitación de Toushi?(yo no , pero de pronto se me vino la idea) XD papi gin y papi Kondo están preocupados por sus niños.
De ante mano muchas gracias por su apoyo , espero contar con su apoyo hasta el final, se despide frany ;) nos estamos leyendo.
~o~o~
Gracias por sus comentarios , sobre a todo aquellos que se toma la molestia en dejar un sensual review, aquellos que solo leen y agrega en favorito x3 también gracias :'3 me hace feliz que alguien me leean.
Nos leemos pronto , con cariño frany
fanfiction
20-07-2018
