Ok, aquí la segunda parte del capitulo anterior ;)
La Marca de Atenea y sus personajes no me pertenecen, son obra de Rick Riordan.
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"Piper retorció la luma que llevaba en el pelo.
-Como agua filtrandose por un dique -apuntó.
-Si Percy sonrió-. Tenemos una agujero en el dique."
Thalia y Percy compartieron una sonrisa divertida.
"-¿Qué? -preguntó Piper.
-Nada - dijó él-. Lo importante es que tenemos que encontrar las puertas y cerrarlas antes de ir a Grecia. Es la única forma de vencer a los gigantes y de asegurarnos de que no se recuperarán.
Reyna cogió una manzana de una bandeja de fruta que paso junto a ella. La giró entre sus dedos, examinando la superficie de color rojo oscuro.
-Propones que emprendamos una expedición a Grecia en vuestro buque de guerra. ¿Eres consiente de lo peligrosas que son las tierras antiguas y el Mare Nostrum?
-El Mare qué? -preguntó Leo.
-El Mare Nostrum -explicó Jason-. Nuestro mar. Es como los romanos llamaban al Mediterráneo.
Reyna asintió.
-El territorio que antiguamente formaba el Imperio romano no sólo es el lugar de irogan de los dioses. También es el hogar de los antepasados de los monstruos, los titanes y los gigantes... y cosas peores. Por muy peligroso que sea para los semiioses viajar por aquí, en Estados Unidos, allí será diez veces peor.
-Dijiste que Alaska era muy peligrosa -le recordó Percy-. Y hemos sobrevivido.
Reyna sacudio la cabeza. Sus uñas dejaban pequeñas medialunas en la manzana al girarla.
-El grado de peligro de viajar por el Mediterráneo es totalemenete distinto, Percy. Durante siglos, ha estado prohibido a los semidioses. Ningún héroe en su sano juicio iría allí.
-¡Entonses estamos de suerte! -Leo sonrió por encima de su molinete-. Porque todos estamos locos, ¿verdad?. Además, el Argo II es un buque de guerra de primera. Nos llevará sin problemas.
-Tendremos que darnos prisa -añadió Jason-. No sé que traman exactamente los gigantes, pero Gaia está cada vez más consiente. Está invadiendo sueños, apareiendo en lugares extraños, invocando monstruos cada vez más poderosos. Tenemos que detener a los gigantes antes de que la despierten del todo.
Annabeth se estremeció. Últimamente había teniado bastantes pesadillas.
-Siete mestizos respondeán al llamado -dijo-. Tiene que ser una combinación de nuestros dos campamentos. Jason, Piper, Leo y yo. Somos cuatro.
-Y yo -dijo Percy-. Además de Hazel y Frank. Sumamos siete.
-¿Qué? -Octavian se levanté de golpe-. ¿Tenemos que aceptar esto? ¿Sin somenterlo a voto del senado? ¿Sin debatirlo como es debido? ¿Sin...?
-¡Percy!
Tyson el cíclope se dirigió hacia ellos dando brincos seguido de cerca por la señora O´Leary. Sobre el lomo de la perra infernal se hallaba la ariía más flaca que Annabeth había visto en su vida: una chica de aspeco enfermizo con el cabello pelirrojo lacio, un vestido de arpillera y alas con plumas rojas.
Annabeth no sabía de dónde había salido la arpía, pero le alegró el corazón ver a Tyson con una sonrisa de franela, unos tejanos raídos y el estandarte con las siglas SPQR sobre el pecho. Había vivido experiencias muy malas con los cíclopes, pero Tyson era un encanto. Además, era medio hermno de Percy (una larga historia), lo que lo convertía casi en su pariente."
-De que tipo de parentesco hablas, Annabeth?- Riron ambos Stolls, ellos si que habían notado ambiente entre Percy y Annabeth, y eran expertos en poner a la chica de buen humor aunque esta no lo quisiera.
Para alegria de Percy, la chica los callo con una sonrisa en la cara, eso le daba más esperanzas de que lo perdonara.
"Tyson se detuvo junto a su diván y retorció sus manos rollizas.
-Ella esta asustada- dijo.
-S-s-se avabaron los barcos -murmuró la arpía para sí, toque tea´ndose furiosamente las plumas-. El Titanic, el Lusitania, el Pax... Los barcos no son para las arpías.
Leo entorno los ojos. Miró a Hazel, que estaba sentada a su lado.
-¿Esa chica gallina acaba de comparar mi barco con el Titanic?
-No es una gallina -Hazel apartó la vista, como si Leo la pusiera nerviosa-. Ella es una arpía. Sólo es un poco... nerviosa.
-Ella es guapa -dijo Tyson-. Y tiene miedo. Tenemos que llevárnosla, pero no quiere ir en el barco.
-Nada de barcos -declaro Ella. Miró directamente a Annabeth-. Mala suerte. Ahí esta. La hija de la sabiduría anda sola..."
-¡Ella! -Frank se levantó subitamente-. Tal vez no se a el mejor momento...
-La Marca de Atenea arde através de Roma -continuó Ella, tapándose los oídos con las manos y alzando la voz-. Los gemelos apagarán el aliento del ángel, que posee la llave interminable. El azote de los gigantes es pálido y dorado, obtenido con dolor de un presidio hilado."
Hermes bajo el libro impresionado y volteo a tiempo hacia Atenea, su cara estaba totalmente palida, Apolo se había apresurado hacia ella por miedo a que sufriera algún episodio de histeria.
Hestia estaba junto a ella hablandole en voz baja para que ningún semidios pudiera oirla.
-No lo haras Atenea.
-La enviare allí, lo haré de nuevo!.
-Lo evitaremos querida - Afrodita tambien estaba junto a la diosa, la tenía tomada de la mano-. Esto ya no pasara, recuerdalo.
Ajenos a lo que hablaban los semidioses no sabían como reaccionar a lo sucedido, parecia que solo algunos hijos de Atenea tenían el ceño fruncido tratando de procesar el contenido de la lectura. Annabeth estaba peor que los demás, no parecia tan afectada pero temblaba, las palabras de la arpía colandose por sus huesos.
Pery no se contuvo y al instante aparto con algo de brusquedad a Clarisse que no hizo nada por detenerlo y se retiro junto a su novio. El hijo de Poseidon tomo su mano, sin decir nada, solo sosteniendola.
Ella lo miro y tras una mirada de agradecimiento le dio un apreton en la mano, de inmediato correspondido.
-Que significa eso Quiron?- habló bajo Nico, para que los demás no lo oyeran.
-Me temo que nada bueno, chico.- El instructor miro a los dioses, que regresaban a sus asientos igual de preocupados que el-. Nada bueno.
Hermes volvio su vista de nuevo al libro y tras suspirar continuó.
"El efecto fue similar al que habría producido una granada de fogue lanzada sobre la mesa. Todo el mundo se quedó mirando a la arpía. Nadie dijo nada. A Annabeth le latía el corazón con fuerza. La Marca de Atenea... Resistió el impluso de mirar a su bolsillo, pero notó que la moneda de plata, el regalo maldito de su madre, se calentaba. Sigue la Marca de Atenea. Véngame."
La diosa de la sabiduria miro a su hija, toda su cara era de arrepentimiento. Lo siento. decia mentalemente.
Alrededor de ellos, los sonidos del banquete proseguían, pero apagados y lejanos, como si su pequeño grupo de divanes hubiera entrado en una dimensión más silenciosa.
Percy fue el primero en recuperarse. Se levantó y agarró el brazo de Tyson.
-¡Ya lo se! -dijo con falso entusiasmo-. ¿Por qué no llevan tú y la Señora OLeary a Ella a tomar el freco...?
-Un momento -Octavian agarró uno de sus osos de peluche y lo estranguló con las manos temblorosas. Tenía la vista clavada en Ella-. ¿Qué ha dicho? Parecía...
-Ella lee mucho -soltó Frank-. La encontramos en una biblioteca.
-¡Si! -convino Hazel-. Debe de ser algo que ha leído en un libro.
-Libros -murmuró Ella para ayudar-. A Ella le gustan los libros.
Despues de haber recitado los versos, la arpía parecía más relajada. Se quedo sentada con las piernas cruzadas sobre el lomo de la Señora O´Leary, arreglándose las plumas.
Annabeth le lenzó a Percy una mirada de curiosidad. Era evidente que él,Frank y Hazel estaban ocultando algo. Igual de evidente que Ella había recitado una profecía: una profecía que le afectaba a ella.
La expresión de Percy decía: Scorro.
-Ha pronunciado una profecía -insistió Octavian-. Parecía una profecía.
Nadie contesto.
Annabeth no estaba del todo segura de lo que ocurría, pero comprndió que Percy estaba a punto de meterse en un buen lío.
Forzó una risa.
-Ah, sí, Octavian? A lo mejor las arpías son distintas aquí, en el lado romano. Las nuestras tienen la inteligencia justa para limpiar cabañas y preparar comidas. ¿Las vuestras suelen adivinar el futuro? ¿Las consultas para hacer tus augurios?"
-Que falta de respeto!- Grito Octavian en la sala del trono-. Ocultar una cosa como esa al augur deberia ser castigado, en especial si era una verdadera profecía.
-No sabemos porque querian esconderla augur- dijo Will-. Tendrán sus razones.
"-Yo, ejem... -Ocatvian soltó su oso de peluche-. No, pero...
-Soló esta citando frases de un libro - dijo Annabeth-, como Hazel ha dicho. Además, ya tenemos una profecía por la que preocuparnos.
Se volvió haci Tyson.
-Percy tiene razón. ¿Por qué no te llvas a Ella y a la Señora O´Leary y viajan por las sombras un rato? ¿Te parece bien, Ella?
-Los perros grandes son buenos -dijo Ella-. Fiel amigo, 1957, guón de Frid Gipson y William Tunberg.
Annabeth no supo cómo interprestar la respuesta, pero Percy sonrió como si el problema estuviera resuelto.
-¡Estupendo! -dijo Percy-. Les enviaremos un mensaje Iris cuando hayamos terminado y los alcanzaremos.
Los romanos miraron a Reyna, a la espera de su resolución.
Annabeth contuvo la repirción.
Reyna tenía cara de pócker antológica. Observaba a Ella, pero Annabeth no sabía que estaba pensando.
-Bien -dijo por fin la pretora-. Márchense.
-¡Sí, señora!
Tyson recorrió todos los divanes y dio a todos los presentes un fuerte abrazo, incluso a Octavian, al que no pareció hacerle mucha gracia.
A continuación, se subió en el lomo de la Señora O´Leary con Ella, y la perra infernal salió del foro dando saltos. Se lanzarón directos contra una sombra del muro del senado y desaparecierón."
-Que se siente viajar por sombras?- habló Dakota, quien estaba no muy alejado de los griegos.
-Creeme no quieres saberlo- rio Percy.
Ahí fue cuando Afrodita que habia estado sentada con Atenea fijo su vista en el chico y con una sonrisa, observo como el seguía tomado de la mano de Annabeth, consiente o inconsientemente.
Había estado preocupada por ellos. Desde hacia años estaba tras la pista de su relación, era cousante de muchos baches, otros eran mera curiosidad, pero le parecia que sin duda ellos estaban hechos el uno para el otro. Esta lectura se lo confirmaba.
Atenea, sintio el cambio en la diosa del amor y tras comprobar que miraba rodo los ojos, su hija si que tenia muy mal gusto.
"-Bien -Reyna dejó su manzana sin comer-. Octavian tiene razón en una cosa. Debemos obtener el visto bueno del senado de dejar que ninguno de nuestros legionarios emprenda una misión... sobre todo una tan peligrosa como insinuáis.
-¡Todo este asunto me huele a traición -masculló Octavian-. ¡Ese trirreme no es un barco de paz!
-Sube a bordo -propuso Leo-. Te daré un paseo. Podrás pilotar el barco y, si se te da bien, te daré una gorrita de capitán,"
-Ese chico esta empezando a gustarme- Rió Hermes junto con toda la sala.
"Los orificios nasales de Octavian se ensancharon.
-¡Cómo te atreves...?
-Buena idea -dijo Reyna-. Octavian, ve con ellos. Inspecciona el barco. Convocaremos una sesión del senado en una hora.
-Pero... Octavian se interrumpió. Al parecer, advirtió por la expresión de Reyna que seguir discutiendo no sería beneficioso para su salud-. De acuerdo.
Leo se levantó. Se volvió hacia Annabeth, y su sonrisa se alteró.
Ocurrió tan rápido que Annabeth pensó que lo habíaimaginado, pero por un instante otra persona pareció ocupar el sitio de Leo, sonriendo fríamente con un brillo creul en los ojos. Entonses Annabeth parpadeó, y Leo volvió a se el de siempre, con su sonrisa traviesa."
Hefesto que hasta el momento parecia no haber estado prestado atención miro a Hermes con el ceño fruncido. Había observado a su hijo con el correr de los años y aunque no pudiera tener contacto directo con el, le preocupaba.
"-Volvemos enseguida -prometió-. Esto va a ser épico-
Un frío terrible la invadió. Mientras ELo y Octavian se dirigían a la escalera de cuerda, consideró decirles que volvieran... pero ¿cómo podría explicarlo? ¿Cómo podría decirles a todos que se estaba voviendo loca, que veía visiones y notaba frío?"
-Deberias hacerle caso a tus intuciones -dijo Poseidon-. Nunca esta de más prevenir.
Ananbeth asintió con la cabeza, sabia que lo que actuaba siempre era su orgullo.
"Los espíritus del viento empezaron a retirar los platos.
-Esto... Reyna, si no te importa, me gustaría enseñarle a Piper todo esto antes de la reunión del senado -dijo Jason-. Es la primera vez que visita Nueva Roma.
La expresión de Reyna se endureció.
Ananbeth se preguntaba cómo Jason podía ser tan corto. ¿Era posible que no fuera consciente de lo mucho que les gustaba a Reyna?"
Y sí, en ese momento un palido rastro de rubor corrió por las mejillas de la pretora, mientras Jason la miraba un tanto apenado.
Reyna le dirigio una mirada acida a Annabeth, por su culpa sus sentimientos estaban tornandose publicos, justo frente a roda sulegión y los mismisimos dioses.
Como casi todos miraban hacia los romanos, nadie noto el pequeño gesto de dolor que hizo Thalia, apretando la frente. Respiro calmandose, no era nada.
"A Annabeth le resultaba bastante evidente. Pedirle que lo dejara enseñarle la ciudad a su novia era como echar sal en la herida.
-Claro -dijo Reyna fríamente.
Percy tomó la mano de Annabeth.
-Si, yo también. Me gustaría enseñarle a Annabeth...
-No -le espetó Reyna.
Percy frnció el ceño.
-¿Cómo?
-Me gustaria hablar con Ananbeth -dijo Reyna-. A solas. Si a ti no te importa, mi colega pretor.
Su tono dejaba claro que no le estaba pidiendo permiso.
Un escalofrío recorrió la columna de Ananbeth. Se preguntaba qué tramaba Reyna. Tal vez a la pretora no le gustaba la idea de que dos chicos que la habían rechazado enseñaran la ciudad a sus novias. O tal vez queía decirle algo en privado. En cualquier caso, Annabeth era reacia a quedarse sola y desarmada con la líder romana.
-Ven, hija de Atenea -Reyna se levantó del sofá-. Acompañame."
-Eso es todo -dijo Hermes.
Varias cosas pasarón a la vez.
Jason se volteó hacia Reyna y ella le devolvio la mirada. Octavian empezó a fanfarronear con los centuriones de la primera y segunda cohorte.
Casi todo se sumieron en conversaciones con sus amistades.
Solo Nico, que aún no se acercaba a ningun grupo, notó como la hija de Zeus se apartaba del resto, apretandose firmemente la cabeza y se desplomaba en el suelo de un momento a otro.
-THALIA!
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MUAJAJAJA
Ok, no. Espero que les haya gustado y que dejen un bonito REVIEW de esos que me encantan.
Ahora, para resolver algunas dudas:
Jessi: No, Percy no tiene la marca de Aquiles, porque llegarón de poco antes de que el y Nico bajaran al inframundo, más concretamente cuando se encuentra con Nico y Enebro en el bosque.
SIdney-blue: No creo que traer a Rachel porque despues de todo, los mortales no deberian siquiera dar un paso en el Olimpo. Puede que considerara traer a la Rachel del futuro de Thalia, pero no veo muchas posibilidades.
Y SI! Si voy a traer a Leo, pero aún no.
Hasta ahora me doy cuenta de cuan largos estan los capitulos, ya veo porque muchos tienen problemas para continuar las historias jajaja pero espero no defraudarlos, aún asi no duden que si un dia no subo capitulo, es porque aun no lo termino, cada día hago el capitulo de ese mismo dia, y como digo van a ser largos, así que o lo subire muy tarde o lo subire justo a la mañana siguiente.
Ok. ahora si, los leo mañana chicos.
Atte: Tubasa-chan
