Hola a todos y bienvenidos al capítulo 7 de mi fanfic.
En esta ocasión, nos centraremos en los dos protagonistas (Alex y Rachel respectivamente) y después de este capítulo, regresaremos con Kevin para la trama principal.
Este capítulo servirá para el desarrollo tanto de Alex como de Rachel y les puedo prometer que no se arrepentirán de leer este capítulo. ¡Les va a encantar, se los aseguro!
Sin nada que decir, ¡comencemos!
Capítulo 7: Una Conexión Inexplicable:
-Alex-
Mientras veía como Gwen se dirigía hacia el arroyo desde la Roca del Rey no pude evitar dar un suspiro. Frotándome la frente con ansiedad.
No puedo creerlo. Gwen se lo toma todo a la ligera y actúa como si no le importara el hecho de que estemos atrapados aquí. Y no solo Gwen; lo mismo pasa con Kevin y Rachel. Estos tres tipos me van a volver loco.
¿Soy el único en este maldito lugar que usa el sentido común?
Digo, no quiero decir que no esté agradecido con los leones que nos salvaron la vida. Es más, estaríamos muertos de no ser por ellos. Pero sinceramente, al mirar a esos tres, uno diría que pensarían quedarse, en especial la pequeña Rachel e incluso, he llegado a notar una extraña e inexplicable conexión que tengo hacia dos leones: Mufasa y Sarabi. A veces siento que mis padres me cuidan a través de ellos y uno pensaría que estoy loco, pero así era.
Conozco a Kevin perfectamente y se cómo es él. No por nada ha sido como mi hermano de toda la vida pero, a veces hubo momentos en los que actuaba de una manera infantil y despreocupada. Aunque, eso sí, también había veces en los que Kevin era el más positivo y me ayudaba cuando más lo necesitaba. Admito que suelo ser amargado y pesimista a comparación de él. Pero tampoco quita el hecho de que estemos atrapados con una manada de leones quienes pueden matarnos en cualquier momento, si es que lo querían. ¡Hay que estar ciego para no notarlo!
Vigilando atentamente la imagen de Gwen mientras desaparecía entre la hierba, empuje mis lentes hacia atrás dejando escapar un suspiro de irritación y frustración. Simplemente no los comprendía en lo más minino y Rachel era todo un misterio para mí.
"¿Que voy a hacer con ellos?"- susurre para mí.
Todo lo que me ha sucedido recientemente me había ayudado a reflexionar. Si hubiera tenido más tiempo de poner mis pensamientos en orden y poder apreciar más la belleza de este lugar, habría sido capaz de manejar este nuevo entorno con facilidad. Quisiera poder comprender más a Kevin, a Gwen y a Rachel. Por ahora, los tres se han convertido en un completo misterio para mí.
Decidí quedarme parado unos minutos para gozar de la vista. Quiero decir, siempre me gusto venir a África cuando mis padres aún seguían vivos y el hecho de estar aquí debería verlo como un sueño hecho realidad...pero ya no es lo mismo de antes y siento como si algo me faltaba y no supiera que.
Aunque, por otro lado, podría decirse que era una vista increíble. Si mi padre estuviera aquí, diría que es como el cielo en la tierra.
"-Oye Rachel, ¿qué te gustari...?"-.
Mi frase se desvaneció mientras observaba el espacio vació a mi derecha donde, hace unos minutos, tenía a Rachel a mi lado. La llame varias veces y la busque por toda la roca, pero no la encontré. Llegue a la conclusión de que se había ido mientras yo estaba distraído.
¿A dónde se habrá metido esta niña?
Por un lado quería salir a buscarla, ya que si algo le llegara a pasar, Gwen de seguro me mataría. Aunque, por otro lado, me acorde de que, después de que Gwen se fue, vi que tanto Mufasa como Simba subieron por un pequeño camino de piedra que no había notado anteriormente. Aparentemente, el camino podía llegar hasta la cima de la roca. Tenía curiosidad por saber qué es lo que estaban haciendo allá arriba y podría tomar nota de como funcionada la monarquía en este lugar. Era la oportunidad perfecta para hacerlo.
Con ese pensamiento en mente, me dirigí de regreso a la cueva para buscar mi libreta y, una vez que la traía, me dirigí hacia ese camino y comencé a subir.
Finalmente pude llegar a la cima, encontré a Mufasa y Simba observando intensamente las Tierras del Reino cuando el sol se puso en el horizonte, reflejando su luz dorada sobre las aguas a la vista y arrojando una hermosa luz a través de la tierra. ¡Fue el amanecer más hermoso que había visto en toda mi vida! Con la esperanza de no ser notado, me agache rápidamente para poder escuchar la conversación de Mufasa y saque mi libreta con la intención de anotar lo que podría considerar importante.
"Mira Simba. Todo lo que toca la luz, es nuestro reino"-Hablo Mufasa sabiamente a su hijo.-"El tiempo de un soberano, asciende y desciende como el sol. Algún día Simba, el sol se pondrá en mi reinado, y saldrá contigo siendo el nuevo rey"-.
Aquella explicación me dejo sin palabras. Era una de las cosas más sensatas y sabias que había escuchado jamás. Simple, pero significativa. Era algo que realmente todo líder y padre debía explicar a sus hijos en caso de que deban tomar su lugar algún día. Que no durarían para siempre.
"¿Y todo esto será mío?"- pregunto Simba con entusiasmo.
"Todo, hijo"-respondió Mufasa garantizándolo.
Aproveche la ocasión para mirar por el borde de la piedra para ver lo que ocurría.
"Pero ¿y ese lugar de sombras?"- pregunto Simba con curiosidad a su padre, mirando hacia una dirección que no veía, girando su cabeza para verlo, aparentemente sin haberme notado.
Gire hacia donde se refería Simba y pude observar un punto oscuro cubierto de sombras a unos metros de las Tierras del Reino.
La expresión de Mufasa paso de una paternal a una seria y le dijo:-"Esta más allá de nuestro reino. Nunca debes ir allá Simba"-.
Sabía exactamente lo que estaba pensando Mufasa. De seguro no era un lugar muy agradable y quería que Simba se mantuviera alejado de allí.
"Creí que un rey podía hacer lo que quería"- respondió Simba, mirando a Mufasa esperando una señal de que su declaración fuera cierta. Pero no lo hubo.
"Ser un rey es más que solo hacer lo que quieres"- dijo Mufasa con naturalidad mientras se daba la vuelta para retirarse. Simba hizo lo mismo.
"¿Hay más?"- pregunto con entusiasmo.
Me dispuse a irme para evitar ser visto, pero lamentablemente no tuve tiempo de hacerlo. Puesto que cuando levante la mirada para toparme con Mufasa mirándome sorprendido, pues no esperaba que yo estuviera allí. ¡Había sido descubierto!
Mierda...
"Yo...em. Buenos días"- dije rápidamente.
Por un momento, pensé que me había metido en un serio problema por andar espiando.
Sin embargo, para mi sorpresa y alivio, Mufasa no se veía ni enojado ni molesto. Al contrario, tenía la mirada divertida en su rostro que lo caracterizaba y eso me tranquilizo un poco.
"Buenos días Alex"-respondió Mufasa amablemente. -"Creo que ya te había visto en la mañana ¿no lo crees?"-.
Asentí con la cabeza con nerviosismo. -"Tienes razón...pero"-.
Mufasa y Simba comenzar a bajar por el sendero. Los seguí rápidamente para no tener que enfrentar más problemas. Mientras bajábamos, pude notar que Simba tenía la misma mirada que su padre, solo que de una forma más infantil.
Tras una pequeña caminata de bajada por el sendero, Finalmente mis pies pudieron tocar la plataforma de la roca.
"Dime algo Alex"- Mufasa comenzó a hablarme-" ¿Que tienes en mente?"-.
"Para serte sincero"-le dije nerviosamente-"En realidad, no lo sé. Kevin se fue esta mañana, Gwen dijo que se iría al arroyo y Rachel no se en dónde está. Pensaba en recorrer más el lugar; digo, quien sabe, tal vez encuentre algo...interesante"-.
Repentinamente, Mufasa me tomo por sorpresa y pregunto:-"¿Escuchaste algo?"-.
Oh no... ¡Esto es malo! ¿Acaso abre roto una regla antigua o algo así?
Me empecé a asustar y, casi presa del pánico, busque en todas las direcciones disponibles para encontrar un lugar donde escapar. Aunque, en el fondo, sabía que era completamente inútil tratar de huir de un león en su habitad natural, es decir, de este tipo. Por lo que las probabilidades de que salga ileso eran casi nulas.
Inclinando la cabeza y encogiéndome de hombros, decidí responder.
-"Si, los estuve escuchando."-Murmure, admitiéndolo. -"Subí porque tenía curiosidad por saber que hacían ustedes allá arriba. Sé que no debí haberlo hecho pero, no pude evitarlo, en serio. Así que, majestad, si vas a darme un castigo eso me lo merezco."-.
Cerré mis ojos y me prepare para lo peor.
Pero nunca llego y en su lugar y, para mi sorpresa, escuche que Mufasa soltó una carcajada mientras volteaba para ponerse frente a mí.
"Nunca dije que estabas en problemas"- Mufasa respondió con ese tono natural tan característico de él. -"Simplemente tenia curiosidad y solo eso. Además, si quisiera castigarte, ya lo habría hecho"-.
Sonríe levemente al no poder evitar golpearme mentalmente por ser tan paranoico. Ahora me doy cuenta de que Kevin no mentía al decirme que era tan miedoso, pero no es mi culpa.
"Está bien. Gracias por la aclaración, Majestad"-dije solemnemente, inclinando la cabeza con respeto.
"Por favor, ya te lo dije antes, no te molestes con las formalidades"-Respondió Mufasa.
"Oh, pues, de acuerdo"- respondí avergonzado-"Lo siento, no pude evitarlo"-.
Seguimos caminando hasta llegar a las praderas, pero seguí hablando.
-"De todas formas, como dije anteriormente. Había pensado en conocer un poco más acerca de este lugar y quizás poder obtener algún tipo de conocimiento que me pueda servir de algo. Pero también pensaba sobre cómo ayudar a su manada de alguna u otra forma, ya que Kevin se había comprometido en encontrar un lugar donde encajar. En pocas palabras, poder serles útil en algo, ya que al menos no soy un peso muerto para ti y tus súbditos... ¿o sí?"-.
Mufasa me miro. -"Alex, no te preocupes por eso. Ni tu ni tus amigos NECESITAN hacer algo por nosotros. Estamos felices de darte un lugar donde quedarte. Ayudamos a los necesitados y mantenemos la paz con todos en las Tierras del Reino"-.
Suspire derrotado y le dije: -"Bueno, sé que no TENGO que hacer nada, pero es más que eso, quisiera poder hacer algo por cualquiera de ustedes. Han hecho tanto por nosotros y me gustaría poder devolverles el favor. Después de todo, nos diste refugio y salvaste nuestras vidas ese día, y es correcto que pueda devolverle el favor"-.
Mientras Mufasa permanecía en silencio, comencé a perder un poco las esperanzas. A pesar de que Mufasa era un rey amable y comprensivo, aparentemente, era difícil hacer que cambiara de idea respecto a lo que había decretado.
-"Alex,"-Mufasa volvió a hablar, sonando aún más acogedor que antes, -"si realmente deseas hacer de lo que creas que ayudara a nuestra manada, eres libre de hacerlo. Aunque no veo nada en que puedas ayudar, pues la manada puede cuidarse por sí sola. Si simplemente deseas acompañarme a Simba y a mi durante el día, puedes hacerlo"-.
Yo dude. Al principio me acorde de mi idea original sobre cómo funcionaba la monarquía en este lugar. Pero luego, la idea de mi padre apareció en mi mente. Recordé los viejos tiempos que teníamos antes. Las veces que íbamos al cine o las veces en las que lo acompañaba a su trabajo. Personalmente, daría cualquier cosa por recuperar esos recuerdos. Y sabía que para cuando Simba se convirtiera en rey, Mufasa tendría que haberse ido. Realmente me sentiría como un estorbo a pesar de mi idea anterior acerca de "ayudar". Aunque también tenía otro plan en mente.
"Agradezco su oferta Mufasa, pero creo que tengo algo que hacer antes."- dije con cortesía.
El asintió con la cabeza, comprendiendo mi decisión, mientras se daba la vuela y continuaba pastando por las Tierras del Reino. Simba se dio la vuelta y me miro con desilusión y se giró para seguir a su padre atentamente.
Eso fue incomodo -pensé.
-Rachel-
Caminaba sin rumbo por los pastizales. Aun me quede intrigada ante la pregunta que me hizo Gwen antes de que se fuera hacia algún lugar que no entendí de cual se trataba. Kevin se había ido y Alex veía a Gwen irse hacia ese lugar. Yo me fui de ahí mientras él se encontraba distraído y decidí buscar algo que hacer.
Estaba aburrida, pues había estado caminado por horas y no había encontrado nada interesante o divertido. Se sentía tan aburrido el no poder hacer nada de nada. Aunque en la Roca del Rey siempre hay alguien haciendo algo, no era algo que me interesaba del todo. Kevin y Alex siempre eran bombardeados con preguntas por todas las leonas de la roca y me acuerdo que Alex era al quien mas le preguntaban pues era, según Kevin, el más listo de nosotros.
Gwen y yo éramos las únicas quienes nunca nos habían atacado con preguntas de ese tipo y eso me alegraba.
Pensaba en buscar a algún cachorro con quien jugar, pero al final decidí que no. Siempre he sido muy tímida desde que tengo memoria y no solía hacer muchos amigos por culpa de eso. Tengo 12 años y aun así, sentía que no cambiaba,y a pesar de que solo se trataba de cachorros de león, eso era básicamente lo mismo que estar con otro niño de mi edad y eso me ponía nerviosa.
Los únicos cachorros con los que realmente confiaba eran solo Simba y Nala. Simba era alguien adorable, pero valiente e intrépido. Siempre salía hacia la pradera en busca de aventuras y era impresionante desde mi punto de vista. Nala era igual de aventurera que Simba, pero también era amable y tierna. Los dos me agradaban, pero con Nala lo era aún más. Ella se había convertido en mi mejor amiga desde el día en que llegue y me agradaba mucho el poder tener a una amiga.
Los chicos de mi grupo tampoco eran la excepción. Kevin era una persona con un fuerte sentido de liderazgo y parecía tomarse las cosas en serio. Alex era el más inteligente de todos, pero también era algo miedoso cuando no sabe qué hacer y Gwen era muy amable conmigo. Siempre se preocupa por mí y fue ella la que me salvo ese día.
Los tres eran diferentes en personalidad, pero unidos por una sola causa. Los tres habían perdido a sus padres y se mantenían juntos por esa razón.
Yo no comprendo lo que es tener padres y eso me entristece, pues aunque no lo crean; Yo no tengo padres. No es que los haya visto morir, simplemente nunca los conocí. Mi abuelita me contó que cuando era pequeña, mis padres habían muerto en un accidente y que desde ese día, ella cuidaba de mí. Yo tenía 3 años cuando ocurrió, por lo que no recuerdo mucho acerca de ellos. Mi abuela era la única persona que tenía y me quería mucho.
Ella y yo íbamos en camino a un safari en Tanzania. Mi abuelita tenía planeado llevarme allí ese día por mi cumpleaños. Hasta que aquel accidente la llevo a un mejor lugar y dejándome sola, o al menos eso pensé hasta que los conocí.
Y cuando conocí al Sr Mufasa y a la Sra. Sarabi, sentí una extraña conexión que nunca antes había sentido y era muy difícil de explicar. Sentía como si ellos fueran mis padres y se sentía muy agradable. En cuanto a Simba, él era como mi hermano menor, mientras que Gwen era como mi hermana menor. Sentía que formábamos una gran familia y no me gustaría que esa conexión se perdiera.
Seguí paseando hasta que me detuve frente a un tronco cerca de unos arbustos y me senté sobre el a descansar un poco. Tras una búsqueda sin éxito, me sentí derrotada y me quede pensando en que podría hacer y suspire.
Mire a través de la extensa sabana que parecía durar millas y millas.
"¡Pero que aburrida estoy!"- suspire.
Pero mis pensamientos fueron interrumpidos cuando vi a alguien caminando desde la distancia y ese alguien era Gwen. Gwen había regresado de su "rutina" o no sé qué cosa y ya iba de regreso hacia la Roca del Rey. Se veía disgustada, como si hubiese pasado por algo desagradable. Pero igualmente me sentía feliz de verla.
Estaba a punto de ir a saludarla y caminar hacia ella cuando de repente, me tropecé con algo y rodé por el pasto como una pelota. Seguí rodando hasta que choque contra algo suave.
Me sacudí la cabeza y vi a un cachorro tirado a unos centímetros de mí. El cachorro era de un pelaje de color naranja pálido, muy similar al de Kala. Tenía un penacho en la cabeza de color negro, al igual que unos mechones de pelo alrededor de sus oídos. Tenía el vientre y el hocico de un color pálido y su cola era de un color marrón oscuro. Al verlo tirado, me levante preocupada y me acerque hasta él.
-"¡Lo...lo siento! Yo...no quise hacerlo. ¡No era mi intención! ¿Estás bien?"-.
Para mi alivio, el cachorro se levantó, se sacudió la cabeza y me miro. Luego retrocedió e hizo una postura como si estuviera a punto de atacarme.
"Oye, ¿Tú quién eres y que haces aquí?"- gruño el cachorro.
Asustada, empecé a retroceder mientras que el cachorro avanzaba lentamente hacia mí.
"Yo...yo...no era mi intención..."-Tartamudee mientras retrocedía.
Tan pronto como intente escapar, el cachorro se abalanzo sobre mí haciéndome caer contra el suelo.
"¿Quién eres y que haces aquí?"- repitió.
Quede petrificada y sin palabras ante lo que veía. Nunca creí que un cachorro como el fuera capaz de hacerme daño, pero ahí estaba ante uno que era todo lo contrario...o eso pensaba. Cerré mis ojos y me prepare para lo peor.
Pero nunca llego y en vez de eso, escuche una carcajada proveniente del cachorro. ¡Se estaba burlando de mí!
Notando eso, lo fulmine con la mirada. -"Oye, ¿Que es tan gracioso?"-.
"Hubieras visto tu cara muerta del miedo"- dijo el cachorro, aun riéndose de mí. -"¡Fue tan gracioso!"-.
El cachorro siguió riéndose mientras se bajaba de mí y se quedo viéndome. No solo estaba confundida, ¡También estaba avergonzaba! Siempre he sido bastante tímida y miedosa, pero esto era muy humillante. Especialmente cuando apenas lo estaba conociendo.
El cachorro dejo de reír, pero siguió hablando.
-"Vaya, eres tan rara. Jamás había conocido a alguien tan miedosa como tú ¿sabes? Creo que ya me caíste bien"-.
"¿En serio?"- pregunte aún más confundida todavía.
Asintió con la cabeza y dijo: -"Mi nombre es Tonika. ¿Y tú cómo te llamas?"-.
Me pregunto mi nombre... ¡Me pregunto mi nombre! ¿Qué hago?
"R...Rachel..."Tartamudee algo nerviosa.-" Soy Rachel"-.
"Gusto en conocerte"- dijo Tonika, sonriendo.
Le sonreí de regreso. Al menos él no es malo como yo pensé que seria. Era la primera vez que hablaba con alguien y se sentía tan extraño. Nunca antes había hablado con una persona desconocida y el hecho de que pudiera hacerlo, era un poco vergonzoso para mí. Aunque también estaba haciendo un nuevo amigo y eso me pone feliz.
"Dime algo Rachel. Te lo preguntare de nuevo ¿Que haces aquí?"- Pregunto de repente, volviendo al tema.
Me encogí de hombros y le relate acerca de mi fallida búsqueda por encontrar que hacer o con que poder divertirme. Tonika se quedó sin decir nada cuando termine.
"Oh, ya veo..."-susurro -"Así que no sabes que hacer y estas aburrida ¿no?"-.
"Así es"-le dije.
-"¡Que coincidencia, Yo también lo estoy!"-
Tonika se quedó pensando por un segundo. Luego sonrió y anuncio. -"¡Ya se!"-.
Y acto seguido, se agacho y se abalanzo sobre mí. Tocó mi cara con su pata y cuando aterrizo, se dio la vuelta y se echó a correr, mientras gritaba: -"¡Tocada! ¡Tú eres!"-.
Tarde en darme cuenta de lo que estaba pasando. Cuando lo comprendí, me fui corriendo tras él. Tonika y yo corríamos por las praderas, riendo y perseguirnos el uno al otro. En un momento salte hacia adelante, solo para deslizarme por la tierra, manchando mi vestido blanco.
"Vamos Rachel, a que no me alcanzas"- Tonika se burló mientras seguía corriendo.
Minutos después, Finalmente nos agotamos. Lamentablemente, no pude atrapar a Tonika. Al final, lo que pude lograr, fue quedarme exhausta y mancharme la ropa de tierra y con sudor en la frente, mientras escuchaba la risa triunfante de Tonika. Era el juego de la etiqueta más agotador que había jugado en mi vida.
"Me doy. Eres bien rápido"- murmure exhausta mientras me limpiaba, sacudiéndome la tierra de mi vestido. -" Un día de estos, te voy a atrapar. ¡Vas a ver!"-.
Tonika sonrió. -"Pues eso ya lo veremos"-.
Riéndonos, los dos nos tumbamos sobre el pasto. Fue una sensación tan relajante, con el sol brillando sobre mí, calentando mi piel. Me encontré perezosamente sobre la hierba, lista para tomar una siesta.
"Vaya que valió la pena"- me dije a mi misma, mientras cerraba mis ojos y me quede dormida.
Gracias por leer este capítulo. Espero que lo hayas disfrutados.
Quizás la Subtramas de Rachel no haya sido tan relevante como la de Alex, pero digamos que valió la pena escribirlo. No quisiera que ningún personaje se sintiera desaprovechado.
Ya que conocieron un poco a mis protagonistas. Finalmente regresaremos con Kevin para la trama principal de la historia.
Antes que nada, tengo un anuncio importante que decirles:
La próxima semana comienzan mis clases y ya estere entrando a 5to de preparatoria. Por lo que no tendría tiempo de escribir esta historia. Pero no se preocupen, tratare de escribirla cuando termine con mis tareas o durante mi tiempo libre.
La crítica constructiva es muy apreciada. Por favor revise y nos vemos en el próximo capítulo.
Adiós.
