He aquí el sexto capítulo :D espero que les guste, seguimos en la dimensión normal, que, pues no diré que es esta, pero es una muy parecida
"Realmente tienes razón, estas en lo correcto, discutimos por nuestra hija y no ponemos atención en que además estamos dañando a otra persona, hablo por los dos cuando digo que lo sentimos" –Hablo Sergio, el padre de Samanta
"No, no dices la verdad, en este preciso momento me doy cuenta que no están realmente molestos por la desaparición de su hija, al parecer es un enojo que no han podido descargar desde hace tiempo, y ahora que encontraron excusa la aprovechan al máximo, una oportunidad que nadie se arriesgaría a perder, algo para demostrar que son, según su perspectiva, mejores, pero para mí no es mejor el que gana una discusión, sino que aquel que sabe cuando guardar silencio y escuchar, mantener su cabeza fría y hablar sin interés alguno que no sea descubrir la verdad, porque para eso son las discusiones en sí, son para descubrir la verdad y llegar a un buen acuerdo, un acuerdo que no se rompa y pueda durar lo suficiente para que la discusión no vuelva a encenderse nunca, hablen, que es lo que les molesta realmente, yo estaré escuchando y podre aportar ideas para que el problema se solucione" –la pequeña Alejandra demostraba ser una gran portadora de la palabra, podía hablar y convencer a cualquiera, aunque esta vez tardaría un poco más de lo normal.
"Esto es ridículo, lo que esta niña dice no tiene coherencia alguna" – Amanda estaba todavía molesta, pretendía salir de la habitación
"Esta niña tiene razón ¿Por qué no me cuentas que te pasa? Últimamente has estado muy distante" – Dijo Sergio tomando a Amanda del brazo, pero esta salió de todas formas conteniendo el sollozo –"¿Qué voy a hacer?, ella no quiere hablar conmigo" –Sergio veía a los ojos de la pequeña, el siempre percibía en la mirada de su pequeña Samanta una mirada vacía y fría, esto lo atribuía a que los ojos estaban cambiando continuamente de color, cuando fue creciendo Samanta, se dio cuenta que la mirada de todos los niños era así, no le daban a sentir que era el padre de la pequeña, pero, cuando vio los ojos de la pequeña Alejandra, sintió algo, sintió tibieza, se sentía como si su mirada diera un aire de amor, ella era algo que Samanta no.
"No lo sé, nunca me había tocado ver que después de que yo hablara alguien se fuera, mis padres decían que tengo poder en la palabra" –Alejandra veía hacia la puerta
"Oye, ¿y cómo es que te llamas?" –Pregunto Sergio asiendo que la pequeña lo mirara a los ojos, algo en ella encendió, algo que no había sentido con mamá o papá, a pesar de que ella los quería mucho, con aquel hombre se sentía protegida, como una pequeña escondiéndose detrás de su padre y sintiendo que este lo podía todo
"Emmm" –Se quedo viendo los ojos del hombre un momento, eran del mismo azul que los suyos, entonces contesto –"Mi nombre es Alejandra, ¿Usted como se llama?"
"Mi nombre es Sergio, mi esposa se llama Amanda y mi pequeña desaparecida se llama Samanta" –Sergio se sentía triste por la pérdida de su hija, pero aun así tenía una sonrisa en el rostro, está provocada por aquella niña de nombre Alejandra –"y tus papás… ¿Cómo se llaman ellos?"
"Mi mam… mi madre se llama Samanta" –Por alguna razón se le hizo raro querer decir mami –"y mi padre se llama Raciel"
"a que bien, oye, ¿Tienes hambre? Creo que ya es la hora de comer" –Sergio estaba preocupado por la pequeña
"Sí, tengo un poco de hambre, pero… ¿No será una molestia para usted? Tiene que hablar con su esposa" –Alejandra tenía hambre, pero le preocupaba mas el bienestar de aquella familia
"No te preocupes, en cuanto se le baje el enojo hablare con ella, ahora lo importante es comer, ven acá" – Dijo cargando a la pequeña y llevándola a la cocina para comer
Aquí acaba el capítulo, agradezco a Andersonforever y a Princess15eevee por seguir enviando reviews, los cuales me animan para seguir escribiendo
