Alguien fuerte y que no teme a nada, como Booth, también tiene su punto débil. Eso no le hace peor, por el contrario le convierte en una mejor persona. Y el punto débil de Booth está claro que siempre van a ser sus seres queridos, y sobre todo sus hijos.

Capítulo VII.- Padres e hijos

- "No, no es posible. ¿Cómo va a alejar miles de kilómetros a un niño de su padre?"

- "Legalmente, ella es la única responsable de Parker. No figuro en su partida de nacimiento ¿recuerdas? Hasta ahora creí que no tenía importancia, que eso que ella hizo cuando quería mantener su independencia y el control sobre su vida y la de su hijo no iba a tener ninguna repercusión, ya que conseguí que me dejara tener una relación con mi hijo, formar parte de la vida de Parker... Pero no sé si te das cuenta de que, legalmente, no tengo ningún derecho sobre él. Es más, si su marido lo adopta, él será el padre del niño"

- "¿Y cuándo piensan irse?"

- "La semana que viene es la boda, y en diez días se van... Me ha dicho con toda su cara que no me lo comunicó antes para que no tuviera tiempo de montar escenas"

- "Dios mío... Seeley, tenemos que consultarlo. Voy a llamar a Caroline"

Caroline acudió en cuanto pudo. Cuando le expusieron el caso, no pudo menos que compadecerse de Booth.

- "Lo tienes muy difícil. ¿Cómo permitiste que te dejara al margen? Legalmente no eres nadie para tu hijo, tenías que haber solucionado eso a tiempo..."

- "Si eso es todo lo que se te ocurre, gracias por nada". Booth Salió de despacho con un portazo sin dar a las mujeres tiempo para reaccionar.

- "Veo que está muy afectado, no debí hablarle tan crudamente. Pero es verdad, Dra. Brennan. La madre del niño no tiene que compartir con él la patria potestad, por lo que puede decidir ella sola sobre todos los aspectos de la vida de su hijo. Y si se lo lleva con ella a Hawaii, está en su derecho"

Temperance apoyaba los codos en su mesa, con la cara entre las manos.

- "Esto es demasiado para Booth. No podrá ser feliz si no puede tener con él a su hijo. Por muchos otros hijos que tenga, Parker es una parte de sí mismo. Creo que preferiría que le arrancan un brazo, o una pierna, antes de que le quiten a Parker. No sé qué vamos a hacer"

"Legalmente, poca cosa, créeme". Caroline prefería ser sincera y no dar esperanzas infundadas.

Por la tarde, Booth no fue a recogerla. Ángela y Hodgins la acompañaron a casa. Temperance se empezó a preocupar cuando tampoco apareció a la hora de cenar. Ni siquiera había llamado. Hacia la medianoche, le oyó entrar en el apartamento, pero se quedó en el salón. Ella se le unió allí. Había bebido algo, pero no estaba borracho. Cuando la vio, empezó a llorar.

- "Lo siento, soy un mierda. Voy a perder a mi hijo y sólo se me ocurre beber y llorar"

Ella se sentó en el sofá junto a él, lo atrajo hacia sí y dejó que apoyara la cabeza en su pecho

- "No eres un mierda, eres el mejor hombre que he conocido, y el mejor padre"

- "Prométeme que nunca alejarás a mis hijas de mí"

- "Te lo prometo. Jamás, nunca, nunca te apartaré de tus hijas"

Temperance no pudo dormir, y oía a Booth suspirar ahogadamente a su lado. Tenía que hacer algo pero ¿qué? Decidió que hablaría ella con Rebecca. Total, no había nada que perder. No confiaba mucho en lograr algo positivo, ya que la última vez que hablaron no habían acabado de forma amigable, pero estaba dispuesta a lo que fuera, incluso a pedir perdón a Rebecca por interferir en la educación de su hijo, si con ello conseguía que no apartara al niño de ellos.

Al día siguiente, se presentó en su casa...

Continuará...