Princesse bleue

Disclaimers

Hola a todos.

Todavía mi país sigue en tan cruenta situación y por lo tanto la incertidumbre reina en cada uno de los hogares, incluyéndome.

Por lo tanto, insisto que por favor tengan en cuenta para sus oraciones por Nicaragua.

Mientras tanto, espero que disfruten el capítulo correspondiente. Ojalá les gusten…

Miraculous Ladybug (la serie y sus personajes) no me pertenecen, siendo propiedad intelectual de Thomas Astruc, Zagtoon, Method Animation, Toei Animation, SAMG, TF1, The Walt Disney Company (France), SK Broadband, AB y De Agostini Editore S.p.A.

Capítulo 7: De vuelta a la rutina

Querido diario:

Ha sido una semana inolvidable para mí.

El hecho de ir a Suiza acompañando a Adrien ha sido fenomenal, una fantasía cumplida.

Asimismo he compartido con tres nuevas amigas: Eloise, Corinne y Dorothy. Son unas chicas muy agradables e hiperactivas emocionalmente hablando. ¡Conversé infinidad de horas con ellas y nos dormimos muy tarde! Un record en pijamadas consecutivas :P

Y por fin he dominado las tablas cuando esquío. Una nueva experiencia para mi novel vida.

Justamente estoy tomando vuelo a casa y miro el atardecer brillando en las nubes. No obtuve regalos materiales, pero conseguí nuevas amistades y estar más cerca con el chico de mis sueños. ¿Cómo? Por medio de una serie de mensajes con él fingiendo ser Ladybug. No quiero empañar el nombre de una heroína con más de mil años pero quizá sea el momento de que yo supere mis temores en cuanto a conversar con él.

Por ahora es momento de que duerma mientras llegamos a Francia…

Marinette revisaba atentamente la página de su diario íntimo, cuando de repente.

—¡Marinette! ¿Ya estás lista para el primer día de clases? —preguntaba Tikki.

—¡T-Tikki! ¡Por poco me matas del corazón! —dijo aliviada la peliazul.

—Falta más de una hora para que entres a la escuela y veo que te has alistado a tiempo—prosiguió la kwami.

—Así es. Hace más de unos días que no recibo llamada de Alya y tengo que verla además de Adrien—dijo con emoción Marinette mientras guardaba sus útiles—Y también Ladybug vuelve de sus reparadoras vacaciones.

—Me pregunto si Chat Noir tuvo problemas con tu ausencia—proseguía la catarina roja.

—Espero que sí. Ojalá Hawk Moth no haya producido muchos akumas…—respondió la diseñadora tras recoger su mochila cuando de pronto Sabine se asomó en las escaleras, provocando que Tikki se escondiera en su bolso.

—¡Primera vez que madrugas, Marinette!—dijo con picardía a su hija—Ya está listo el desayuno. No vaya ser que llegues tarde en tu primer día de clases.

—Descuida mamá. Yo estoy totalmente emocionada porque es mi último año en la escuela…—dijo la peliazul—Estoy a un solo paso de entrar al Liceo.

—Así que mi pequeña bebé crece mucho más…—comentó Tom.

—¡PAPÁ!

—¡Sólo bromeaba!—aclaraba el panadero a su hija, después de recibir un pellizco de su esposa. Posteriormente desayunaron tranquilamente mientras comentaban las últimas noticias.

Unos cuantos metros de la panadería…

El despertador sonaba por tercera vez y Adrien finalmente decide levantarse de su cama con un rostro nada amigable.

—¡Muy bien! Me levanto…—se quejó el rubio para dirigirse a la ducha.

Una vez que terminó de vestirse, Plagg despertó con un mal genio.

—¡Suficiente beeps por hoy! —se quejó el kwami negro después de apagar la alarma de su celular.

—¿Sabes qué día es hoy, Plagg?

—Ni idea…

—Hoy es el primer día de clases y no quiero perderme por nada del mundo—comentaba el modelo.

—¿Ah sí? Eres el único chico del mundo que le encuentra divertida la escuela—dijo Plagg.

—Es que es el último año que asisto a la escuela. Por lo que el próximo año iré al Liceo y estaré a un paso de ser libre—comentaba Adrien parte de sus aspiraciones de vida.

—Eso suena muy ambicioso y fuerte Adrien. Pero…¿Crees que tu padre te deje hacer lo que quieras?

—No lo sé…a veces tengo poco tiempo para hablar con él…—dijo con melancolía el chico después de coger su mochila para dirigirse al amplio comedor de la mansión para desayunar y empezar su último año escolar.

En la entrada de la escuela…

Marinette corría con las fuerzas que tenía para llegar a tiempo a su aula cuando de repente choca con alguien inusual.

—¡Ouch!…Disculpa por no fijarme—se disculpaba la peliazul pero se dio cuenta que era nada menos que Adrien.

—Déjame que te ayude a levantar…—dijo el modelo al lograr que se reincorpore dejando entrever un sonrojo extremo en la tez de la joven.

—Yo…¡Tengo que irme!—exclamó Marinette para correr como una bala hacia Alya. Adrien seguía sin comprender su comportamiento cuando está con él hace exactamente un año.

Justamente su mejor amiga se encontraba sentada en una banca revisando su ordenador para hablar con ella.

—¡Marinette! ¿Cuánto tiempo?—exclamó la morena al abrazarla después de muchos días sin comunicación.

—¡Alya! ¿Cómo te encuentras? Estuve preocupada por ti desde la última comunicación hace días

—Fui de vacaciones a Martinica para ver a mis abuelos, así que la cobertura por teléfono es inexistente.

—¿Cómo se encuentra tu familia?

—Todos bien de salud, mi hermana mayor llegará a Paris en unos meses. ¡No sabes cuánto estoy emocionada con verla!—dijo con una sonrisa enorme la bloguera mientras caminaban al aula.

—¿Y a que se dedica ella?—preguntó la franco china.

—Ella terminó de estudiar música en Bélgica y está terminando con sus composiciones de Jazz. ¡Me muero por escucharlas!—comentaba Alya con euforia.

En ese instante, observaron a Juleka entrar un poco molesta después de que su madre lo dejara a la escuela.

—¿Qué le pasa a Juleka—preguntó Alya.

—No lo sé…

—¡Con permiso chicas! Abran paso a la inigualable Chloé—gritaba la hija del alcalde a ambas logrando entrar en el recinto.

—En el caso de Chloé, su humor no tiene incógnita…—comentó burlona la morena para sentarse en sus respectivos lugares.

—¿Cómo estás Adrinikis? ¿Cómo estuvieron tus vacaciones? —preguntó la rubia a su mejor amigo.

—¡Excelente! Fui a Suiza y…

—¿Tú fuiste a Suiza sólo? ¿Y SIN MÍ? —exclamó indignada Chloé.

—¡Espera! Estuve bien acompañado. Fui con Nino, Marinette y unas chicas así que…—justificó el modelo pero la furia de la hija del alcalde llegaba a su punto de ebullición.

—¿Has dicho chicas? ¿Has dicho Marinette? ¿Qué te hicieron? ¿Te robaron tu inocencia?—interrogaba con paranoia la chica sacudiéndolo de los hombros.

—¡Chloé! Es sólo un concurso que organizó mi padre. Sólo son vacaciones, no una especie de secuestro terrorista—aclaró Adrien con un poco de enfado.

—¿Eso es cierto Sabrina?—le preguntó con furia a su compañera mientras revisaba las redes.

La pelirroja afirmó con la cabeza.

—¡Ejem!... Lamento haber dudado de ti Adrien. Es mejor olvidar eso y quizá te invite a un café después de clases…—dijo la rubia para evitar problemas con su amigo.

—Lo siento Chloé, pero lamentablemente estoy ocupado por la tarde, tendré un entrenamiento de esgrima. No es nada personal pero así es mi pesada agenda…—aclaró el modelo.

—Pobre Adrien. A veces siento pena por él…—dijo Marinette con melancolía.

—Si es porque sigue siendo amigo de Chloé, lo mismo digo…—prosiguió Alya.

—¡No es eso Alya!—aclaró rápidamente la peliazul—Adrien con costo tiene para respirar en la noche. La verdad es que ser modelo es muy agotador para uno y no es como lo pintan…

El timbre suena en el recinto indicando el inicio de la primera hora de la jornada.

—¡Muy buenos días chicos! Espero que hayan tenido unas reparadoras vacaciones—saludó con amabilidad Madame Bustier—Veo que nuevamente coincidimos en Tercer año. Por lo que habrán un par de novedades…¡Pueden pasar chicas!

En ese momento la primera en entrar es una chica de cabello corto, pecosa y de rasgos japoneses. Ella es bastante tímida y de poco hablar por lo que la docente la presentó.

—Ella es Kagami Tsurugi. Ella es de Lyon y sus padres se mudaron de Paris. No suele hablar mucho, pero espero que sean amigos y se lleven bien—afirmaba Bustier.

—Mucho gusto. Soy Kagami Tsurugi. Es un gusto conocerlos…—saludaba la chica después de hacer reverencia a sus compañeros como lo indica la tradición japonesa.

—En cuanto a la segunda alumna. Ya muchos la conocen y es momento de que le demos otra oportunidad por lo que pasó el año pasado. Pasa querida Lila…—ordenó la profesora a la italiana para volver a reencontrarse con sus compañeros.

—Este.…bueno…yo…—titubeaba la morena.

—Recuerda Lila, como lo has practicado conmigo hace rato—le indicaba la profesora a la joven en referencia a la disculpa formulada con anterioridad.

—Bien…la vez pasada empecé mal al presentarme ante ustedes y reconozco que mentí bastante en cuanto a mi vida…—proseguía la italiana al alumnado con arrepentimiento—Ahora es momento de empezar de cero y que conozcan a mi verdadero yo…

El silencio abarrota la salón pero un aplauso por parte de Rose rompió la monotonía. Poco a poco los chicos la seguían empezando por Kagami. La excepción era Marinette, Alya, Chloé y Sabrina que se abstuvieron.

—¿Sabes? Lila es una experta en decir mentiras. Mira cómo se ganó el perdón de los demás…—le decía por el oído la diseñadora a su mejor amiga.

—Ya se ganó su Óscar honorifico por este discurso…—dijo la bloguera.

Mientras tanto en el otro extremo del aula, los cuchicheos proseguían entre Chloé y Sabrina.

—No dejaré que esta tal Lila me arme competencia. Aquí la única chica bonita y popular soy yo…—comentó con orgullo la hija del alcalde.

—¡Eso es cierto! Tienes que luchar por tu territorio ganado—secundó la pelirroja de lentes gruesos.

Bustier observaba atentamente los escritorios para tomar una drástica decisión.

—Es momento de que haga unas pequeñas modificaciones…—indicaba la docente al señalar a Nathaniel y a Iván que están en la parte alta—Iván, puedes subirte para donde está Nathaniel. Lila y Kagami se situarán en este escritorio al lado de Marinette y Alya.

La peliazul sentía un pinchazo en su ser al tener a nada menos que Lila en lo que resta del año escolar. Alya se apiadó de ella por lo que sentía en ese instante al ver a una pretendiente más que quiere ganar de manera sucia el corazón de Adrien además de Chloé.

Mientras la italiana acomodaba su butaca, la chica nipona intenta hablar con ella.

—Este, ¿Lila Rossi?…—comenzaba a articular las palabras adecuadas para conversar—Me encantó muchísimo tu discurso y me llegó al alma.

—¿Lo dices en serio?—dijo sorprendida la morena.

—¡Desde luego! No sabes lo difícil ser nueva en una escuela con profesores y alumnos diferentes. Me sentía rara en París pero poco a poco me he estado acoplando a ese nuevo estilo de vida junto a mis padres…—le explicaba la joven—Por cierto, permíteme presentarme: soy Kagami Tsurugi. Espero que seamos amigas más adelante.

—Lo mismo digo yo, tendremos cosas en común —comentó Lila para estrecharle su mano para un amigable apretón dando inicio a una alianza en común.

O más bien temible...

La primera hora ha sido bastante larga por las intervenciones de cada alumno sobre sus últimas vacaciones, sobresaliendo los relatos de Marinette, Adrien, Nino, Alya, Chloé y Lila contando sobre sus desventuras en Suiza logrando un sinnúmero de carcajadas de los jóvenes.

Una vez concluidas, Madame Bustier se incorporó para anunciarles la primera actividad asignada en la clase de Historia Universal.

—¡Qué mejor momento para empezar de buena forma una clase tan esquisita como lo es la Historia Universal!, ¿Cómo? Por medio de una exposición sobre las diferentes culturas y civilizaciones a lo largo de ella—comentaba la maestra con inspiración—Por lo que conformaré al azar grupos de cuatro para coordinar un trabajo magnifico.

Posteriormente sacó de su escritorio un sombrero de palma con dieciséis papeles escritos de cada uno de los chicos para escogerlos de su propia mano.

Luego de sacar los primeros cuatro nombres del sombrero, empezó a llamar a los primeros escogidos.

—Max, Kim, Alix y Sabrina serán los encargados de explicar sobre la civilización egipcia…

Chloé se giraba frente a su secuaz con preocupación dejándola que haga sola su trabajo después de mucho tiempo.

—¡Descuida Chloé! Es momento de que experimentes algo nuevo ahora que trabajarás con los demás pero yo estaré bien…—dijo tranquila la joven a su amiga.

—Mylene, Alya, Iván y Nino. Van a exponer sobre la civilización griega…—le explicaba Bustier al segundo grupo escogido.

—¡Excelente Nino! Esta es tu oportunidad—le susurró Adrien a su mejor amigo que todavía titubeaba al estar ubicado junto con Alya.

—Juleka, Rose, Kagami y Lila. Les toca exponer la civilización romana.

Cada una de ellas se observó mutuamente para conocerse, por su parte la gótica suspiraba pesadamente al coincidir con la más egocéntrica de la clase.

—Espero que podamos llevarnos bien más allá del trabajo—le dijo Rose a Kagami y Lila.

—Lo mismo digo. El trabajo será en equipo y cada uno lo aportará por igual—comentaba la japonesa.

—Aquí hay cuatro chicos sobrantes que van a investigar sobre la civilización china. Son nada menos que: Chloé, Nathaniel, Adrien y Marinette —anunció Bustier.

La última en mención por poco se desmaya de la impresión al saber que trabajaría con Adrien para una clase en particular. En cambio la rubia echaba chispas en su interior al coincidir con la antipática panaderita y el pelirrojo sentía que la suerte le daba una oportunidad al estar cerca de su amor platónico pero tendría que hacer competencia con un joven popular como Agreste.

—¡Bravo Marinette! ¡Este año si te toca conquistar a Adrien!—le hablaba la morena a su compañera.

—Adrien…Finalmente…—susurraba cada palabra mientras soñaba con los ojos abiertos de nuevo.

Hora del recreo…

Marinette y Alya se reunían en un rincón mientras observaban un emocionante juego de balonmano por parte de los chicos.

—¿No lo crees Alya? Trabajar con Adrien, eso será muy emocionante. Aunque tengo que soportar a Chloé. No sabes lo estresante que es trabajar con ella…—comentaba la peliazul al recordar aquella vez que trabajó junto a Sabrina para un reporte de química.

—¡Vamos Marinette! Deja a un lado a Chloé y haz lo posible en codearte con el chico de tus sueños. Ya has dado el primer gran paso en Suiza, ¿No? —dijo la bloguera.

—Por supuesto y tengo que acercarme aún más hacia él…—siguió Marinette decidida a todo—Además esta tarde tiene entrenamiento de esgrima, ¿Por qué no lo apoyamos?

—¡Suena bien! ¡Por supuesto que te acompañaré!—respondió Alya.

Y a escasos metros, Adrien y Nino hablaban un rato también.

—¿Cómo te sientes al estar cerca de la chica que te gusta, Nino?—le preguntó el rubio.

—¡Adrien!—dijo sorprendido el DJ para que hablara en voz baja—No quiero que Alya se entere por favor…

—Muy bien, empieza en ser menos tímido y más sociable con ella. Habla cosas triviales como el cine o la música…—le aconsejó Adrien.

—Ya veo…Eres toda una enciclopedia en cuanto a conquistas femeninas—respondió el moreno.

—La verdad no…—comentó Adrien con sinceridad—La prensa siempre me inventa novias a cada rato pero nunca tuve una relación sentimental bastante seria…

—¿En serio? ¿Ni siquiera has pensado en salir con Chloé Bougeouis?

—¡Ni loco Nino! La considero mi mejor amiga y mi hermana pero no quisiera llegar a ese extremo…—exclamó inmediatamente con desagrado oculto—De todos modos te enviaré muchos consejos para que finalmente le confieses a Alya.

—Si tú lo dices, muchas gracias por tu apoyo. Espero finalmente llegar a ese día…—finalizó el moreno con una sonrisa.

Igualmente espero yo con Ladybug…—pensó Adrien al ver la imagen de la heroína de Paris paseando en su mente.

Juleka se sentó en el oscuro rincón de las escaleras, ha sido siempre su lugar predilecto cuando está triste o sin humor para sonar su playlist con canciones de Muse.

En ese caso, su estado emocional ha estado más bajo de lo normal.

Rose la buscó incansablemente por todo el patio hasta hallarla en estado fetal mientras trataba de evitar que sus lágrimas se escaparan de sus ojos.

—¿Qué pasó Juleka?—preguntó su mejor amiga con cándida voz—¿Nuevamente Chloé empezó a molestarte?

La gótica lo negó con la cabeza después de dirigirse cara a cara con ella.

—Es mi hermano mayor Luka…—empezó a hablar la joven con un tono rencoroso—Viene a París hoy…

—¿Y qué tiene de malo?

—Lo has conocido hace poco, pero la verdad no soporto ser su sombra porque es más talentoso y versátil en la música, lo detesto mucho...

—No digas eso Juleka…—le suplicaba la rubia para abrazarla fuertemente. El rostro pálido de Juleka se puso rojo al sentir aquel gesto de su mejor amiga y a la vez una catarata de lágrimas cayeron sobre sus mejillas.

Para gran parte de los chicos han empezado con el pie derecho, pero a Juleka fue todo lo contrario.

Continuará…

¿Qué pasará? ¿Qué misterio habrá? Puede ser mi gran noche..

Quien sabe…

En fin. Si habrá misterio, aventuras, descubrimientos y sobre todo mucho amor.

Mientras tanto, esperen otros quince días para el próximo capítulo.

¡Hasta la siguiente, amigos!