Shin Makoku

— ¿No-no he dicho hace unos días que no va a haber guerra? Mientras yo esté vivo no quiero ver a nadie morir en batalla. —

—En ese caso, ¿qué es lo que desea hacer, Su Majestad? — dice Gwendal enviándole una fría mirada al mismo instante en que se cruza de brazos recargándose en la pared cerca a la puerta. — ¿Está planeando entregar el reino a los humanos sin siquiera defendernos? —

—Las personas mueren todos los días, inclinarnos ante humanos es tu símbolo de paz — ataco Wolfram.

—Podemos encontrar una oportunidad para negociar. Preguntemos que quieren de nuestro reino hagamos un tratado o algo. —

Wolfram lo mira con tristeza y Gwendal hace una seña de disgusto y llama a uno de los guardias.

—Su Majestad parece estar cansado. Guíalo a su habitación. —

—Eso es muy amable de su... ¡hey! ¡Esperen, no hemos terminado! ¡Ha sido una orden del rey, así que tienes que obedecer! — Gwendal lo mira con claro enojo —Po-por favor obedece. — dice Yuuri con cautela.

—No hable como si supiera. No son del tipo que están dispuestos a debatir. — Comenta Gwendal irritado.

—Si estamos buscando una manera de evitar la batalla, tengo una sugerencia. — dice Conrad entrando a la reunión.

— ¿Qué? ¡¿Qué?! —

—Gunter sería tan amable de explicarlo. —

—Nosotros los mazokus poseemos un arma legendaria que solo el maou Su Majestad puede usar. Se dice que una vez invocada tiene el poder de reducir el mundo hasta las cenizas... se trata de una espada legendaria su nombre es Mörgif. El último en invocarla fue Su Majestad von Bielefed Marehall, el Maou de hace cuatro generaciones. Su paradero era desconocido hasta que solo hace poco.

— ¡¿La encontraron?! — exclamo Wolfram sorprendido, dejando ver sus verdaderos sentimientos, aunque fuera solo unos segundos. —Ya veo, si tomamos el arma los países vecinos no se atreverán a atacarnos sin pensarlo. Nadie la ha poseído desde hace al menos doscientos años, temerán el poder del rey que lo haga. —

—Entonces, si conseguimos este arma nuestro país será el más fuerte, y no querrán atacarnos. ¡Está bien! ¡Partamos ahora mismo! ¿Dónde está? ¿Quién va a ir por Melgib? —

—Es Mörgif. —

—Cierto. —

—Es un viaje muy largo en barco. Fue d-des... descubierta en la isla de Van dar Via en Shimaron...territorios humano. —

—Está bien. Así que Mörgif es una de esas espadas sagradas. Como Ragnarok o Excalibur, ¿verdad? —

Gunter, Conrad y Wolfram impresionados por la inteligencia se su maou preguntan: — ¿Espada sagrada? —

— ¿N-no es una espada sagrada? —

—Su Majestad está bromeando de nuevo. — dice Gunter riendo.

—Claro, Yuuri, ¿para qué querrías una espada sagrada?, es la espada que pertenece al Maou, así que...Obviamente tiene que ser una maken. ( maken es una espada demoniaca) —

Mundo mágico

—Draco ¿Dónde estabas? —pregunta Harry con los brazos cruzados lanzado una fría y escalofriante mirada.

— ¡Lamento la tardanza, Harry! Sr. Wophess podría decirme donde debo firmar para que nos entreguen al Joven Lupin — dice sin dejar de mirar a la secretaria que traía los documentos de tutela. Una vez firmado los documentos se fueron con el niño sin antes dar las gracias por su buen trabajo.

— ¿Por qué tardaste Draco? — dice con el niño en los brazos tratando de ocultar los celos.

—Oh, lo siento amor, pero el ministro insistió que acompañara a Theodore a una cita de negocios que tenia con Pansy Parkinson y Astoria Greengrass, trate de negarme pero fue inutil. — dijo Draco con voz calmada.

—Fuiste a una cita con la zorra de Parkinson y la resbalosa de Greengrass y me lo cuentas como si nada pasara ¡eres un infiel Malfoy! — los celos de Harry salieron a flote.

— De negocios Harry ¡Negocios! — aclaro Draco entrando a la casa— ven Teddy esta noche dormirás con nosotros mañana iremos a comprarte ropa tambien recogeremos tu varita y la de tu primo que conocerás pronto —

— Si claro negocios— bufo Harry.

—Sabes que te amo Harry, pronto nos iremos y no volveremos hasta que alguno de nuestros futuros hijos entre al colegio, ¡no quieres despedirte de tus amigos, yo cuido a Teddy! — Draco envolvió a un Harry en un abrazo, dándole un tierno beso.

—Seguro— Draco asiente— ¿Draco podemos llevar elfos domésticos?

—Elfos—

—si ¡podemos! —

—Claro, aunque no entiendo para que allá hay personas que hacen el trabajo de un elfo—

Shin Makoku

Yuuri dejo el país escoltado solo por Conrad.

Abordaron un lujoso crucero que media ciento veinte metros de longitud, un botones los guió hasta mejor la habitación del barco. Apenas abrieron la puerta analizaron la habitación.

La habitación contaba con suficiente espacio para unas seis personas, las paredes y los marcos de las ventanas están decorados con hermosos detalles floridos, pintadas de blanco con verde esmeralda, contaba con un baño con ducha integrada, tambien había sofás y una mesa de té. El piso tapizado con una alfombra de color negro. Contaba con una cama matrimonial con dos lámparas nocturnas, cada una ubicada al lado de la cama.

— ¡Llegan tarde! — dice una voz proveniente de la cama, Yuuri camina hacia la cama y abre el dosel para encontrarse con Wolfram sentado sobre la cama matrimonio. Conrad lo observaba de forma incrédula y dice: — ¿Pero no te marean los barcos?... Por eso no estabas en el Castillo. Y nuestro equipaje era más pesado de lo normal, ¿has subido como polizón? —

—S-solo porque Gwendal no dejaba de insistir que me quedara — Durante el viaje Wolfram se la pasaba mareado.

En otra parte de Shin Makoku se encontraba Lord von Christ lamentándose.

—Gunter, ¿todavía no te vas a la capital? —

— ¡No hay tiempo para pensar en eso! ¡Él ha desaparecido, ha desaparecido! ¡Llama a los guardias! ¿Qué busquen en la zona? ¡Ha de tener hambre, solo con frio! ¡Lo raptaron!

—Cálmate. — dijo Gwendal ganándose un mirada de reproche por parte Gunter.

— Wolfram ha desaparecido... ¿qué debería hacer? ¡Esto es un desastre! Si algo le pasa, ¿cómo podría enmendar a Su Majestad? —

—No exageres. Wolfram puede cuidarse solo... ¿ha seguido a su majestad?... —

— ¡¿Ese Principito Caprichoso?! Como pudo hacernos esto. —

— ¿Principito Caprichoso? — el silencio se hizo presente mientras una gélida mirada recorria el cuerpo de Gunter.

Mundo mágico

Las noches parecían cortas y los días largos, la espera por ver a su angelito le consumía, los celos de ver a su marido siendo amable con otros cuando en el colegio nunca lo fue, le hacía pensar lo contrario.

La noche era tormentosa el pequeño Teddy yacía a su lado acurrucado entre las sabanas, los relámpagos parecían avisar el peligro. Aunque su esposo dijera que todo se encontraba bien, algo le decía a Harry que no era cierto.

— ¡Despierta, Draco! — decía Harry temblando y con el pequeño Teddy en brazos. — ¡Depieta, tío Daco! — sollozaba Teddy asustado.

—Harry ¿Qué pasa? —

—Altair está en peligro ¡Vamos ya por favor! — suplicaba.

—Bien vamos, pero antes pasare por las varitas ¡coge un baúl, que los elfos te ayuden a empacar! ¡Ordena a los elfos que empaquen sus cosas y todos los libros que encuentres en la mansión! ¡En el laboratorio hay un baúl, ayer guardé mis ingredientes para preparar pociones, cógelo junto al resto de los baúles y espérame en medio de la piscina con los elfos! — dijo Draco usando la aparición para transportarse a una pequeña casa a las afueras Londres, cogió las varitas para volverse a transportar al patio de su casa donde lo esperaba su esposo en medio de la piscina, con quince elfos domésticos, cuatro baúles y el pequeño Teddy, al que tenia cargado en sus brazos. — Ya llegue, Harry. ¡¿Están todos listos?! — todos asintieron y Draco los transporto a lo que parecía el patio de un templo a los pocos segundos se encontraban rodeados de hermosas mujeres, algunas vestían túnicas blancas y otras vestidos cortos de manga larga con botas y en las manos sostenían lanzas con las que les apuntaban.

— ¿Quiénes son? — Pregunta una chica de cabello café — Este es el palacio de Shinou. ¡Está prohibida la entrada sin permiso! —

— ¿El palacio de Shinou? Draco te equivocaste de dirección. ¡Nosotros íbamos al Castillo Pacto de Sangre! —

— ¡Silencio! ¡Salgan del estante! — dijo una rubia acercando mas la lanza a Draco. Uno de los elfos trono los dedos y la mando a volar golpeándose contra la pared—

— La sangre sucia inmunda, intento atacar al amo Malfoy—

Una niña pequeña de pelo plateado se acerca. —Ulrike ¿Cómo ha estado el abuelo? — le pregunta Draco.

—Su Majestad ¡Shinou no aviso de su regreso! — dijo la pequeña.

—Ulrike ¡Basta de formalidades! Oh es verdad casi lo olvidaba Ulrike te presento a mi esposo Harry Malfoy y a mi Sobrino Edward Lupin le puedes decir Teddy y apuesto a que ya conoces a mi honorable hijo Altair Wolfram Malfoy Potter, Harry Teddy ella es la Doncella principal del templo Ulrike se encarga de hablar con el anciano y trasmitir sus caprichos. Ah... ellos son mis elfos domésticos. — dice Draco viendo como el resto de las hermosas doncellas bajan las lanzas.

—¡Ma... ma... ma ... majestad! —Balbucea una de las doncellas —Majestad Malfoy. Joven Draco—

—Harry Cariño si vinimos primero aquí era para presentarte con el tata tatarabuelo—

—Y ¿Dónde está? ¿Cómo es? —

—Adentro fingiendo ser el centro del universo, es arrogante, presumido, rubio... —

—Draco, amor pregunte como es tu tata tatarabuelo no como eras tú —

En otra parte de Shin Makoku

— ¿Estabas bailando? — pregunta Wolfram sentado sobre la cama vistiendo una bata blanca.

— ¿Por qué vistes como una chica?

—Te pregunté si bailaste —demanda bruscamente.

—Claro que bailé, ese es el punto de un baile. —

— ¡Buscón! —

— ¡¿Qué?! ¡¿No golpee a nadie en el baile?!— dice preocupado de que Wolfram lo tache de un buscapleitos.

— ¡Te he llamando infiel! —

— ¿Eso de nuevo? ¿Cuándo y dónde se supone que te traicione? Además, no he traicionado a nadie, ¡Traicionar a alguien significa romper o violar una promesa, así que yo sabría si te traicione! ¿Pero aun así optas por reclamarme? —

— ¡Escúchame bien Yuuri! Si, eres guapo, reconoceré eso. Y estoy seguro de que muchas personas que han puesto sus ojos en ti, pero eso no significa que puedas andar aceptando las invitaciones de todos ¡no importa lo lindo que seas! Si careces de principios. —

— ¡Espera un momento! ¡Se supone que tú eres el lindo en esta relación! — El impacto y los sentimientos de las palabras que surgen de sus labios lo confunden— e-es- espera eso no estarte de decir... — pero no pudo terminar de hablar porque unos cálidos, carnosos y dulces labios se posan sobre los suyos. — aaah... mmm... — gimió por el placer que le brindaba la boca de su prometido.