Hola, pues aquí por fin está el septimo capítulo. Muchas gracias por sus reviews. Ya saben que SECMHFY le pertenece a Ciro Nieli

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Capítulo 7: Cara a Cara otra Vez

Chiro corría con todas sus fuerzas entre la oscuridad y el frío de regreso a su hogar. Sus pensamientos estaban llenos de melancolía, miedo y gratitud hacia Keith. Podía recordar con todo detalle lo que había sucedido algunas horas antes.

-Flashback-

-¿Cómo que me vas a liberar?- preguntó Chiro confundido.

-Ya me oíste, largo- continuó Keith.

-Pero… ¿cómo es que…?-

-¡Que te largues!, si el rey esqueleto te ve no será nada compasivo- dijo Keith.

-Bien…pero, ¿y tú?-

-No te preocupes, nadie sabe que estoy haciendo esto. Solo vete- respondió Keith con un tono un tanto más comprensivo.

-Fin del Flashback-

-Gracias, Keith… te juro que algún día te regresaré el favor- pensó Chiro mientras divisaba a lo lejos la ciudad Shuggazoom. Ahora era libre y estaba fuera de peligro, pero sabía que su enemigo no tardaría en darse cuenta de eso y que cuando eso ocurriera todos estarían en riesgo mortal.

Y en efecto, justo en ese momento la guarida de hueso del rey temblaba a causa de la furia de su amo y señor. Keith no había sido descubierto pero el hecho que el elegido se había esfumado ya no era ningún secreto.

-¡¿Cómo pudo escapar ese mocoso?!- gritó el rey esqueleto con un inmenso coraje.

-Ni idea, señor- contestó Keith arrodillado frente a él y luchando por que sus nervios no lo delataran.

-¡Maldita sea!, ¡esta vez no!, ¡ese niño estúpido no volverá a escapar de mi!- siguió gritando el rey esqueleto.

-¿Qué piensa hacer, amo?- preguntó Keith.

-¡Ponerle fin a esto!, ¡esta vez me aseguraré de que la ciudad Shuggazoom sea totalmente destruida!- dijo el rey esqueleto.

-¿No deberíamos buscar al chico primero?-

-Él vendrá a nosotros cuando vea que su amada ciudad es atacada…y cuando eso suceda voy a matarlo lenta y dolorosamente, jajajajajaja- exclamó el rey esqueleto -¡Pronto, prepara a mis tropas!, es momento de que la guerra comience-

-…como ordene, amo- terminó Keith retirándose y pensando seriamente si había hecho lo correcto al dejar ir a Chiro.

No le gustaba la idea, su corazón le decía que todo estaba mal. Sentía un inmenso cargo de conciencia por invadir la ciudad Shuggazoom. No obstante sus dudas habían desaparecido, no se trataba de venganza lo que él deseaba. Ya no quería destruir, pero aún así no tenía alternativa.

-¿Qué piensas hacer?- preguntó Axel apareciendo nuevamente junto a él. Pero esta vez, Keith no se sobresaltó.

-Obedecer… ¿Qué más puedo hacer?- contestó Keith sin voltear a mirarla.

-Elegir- dijo Axel.

-Sabes que no se trata de esto, Ash- dijo Keith utilizando el diminutivo con el que siempre se refería a su amiga –No puedo hacerlo-

-Siempre se puede-

-Esta vez no… además es lo que he esperado por años- dijo Keith –Sería ilógico haber aguardado tanto para que al final me retracte-

-Mas ilógico es hacer algo aún cuando se tiene la seguridad de que no se desea hacerlo- contestó Axel.

-¿De qué hablas?-

-Tú no quieres atacar a la ciudad, no quieres destruir al escuadrón… anhelas regresar con ellos- dijo Axel.

Keith ya no estaba dispuesto a discutir sobre eso, ya estaba harto de evadir ese pensamiento. Sonrió entonces con tristeza y bajó la mirada. Sus ojos parecieron ensombrecerse un poco pero solo era el efecto de la luz. Caminó entonces a un ventanal cercano desde el cual podía ver la ciudad Shuggazoom a lo lejos.

-Si… tienes razón. Quisiera volver a ser miembro del escuadrón, quisiera volver a casa… pero no puedo. No puedo traicionar al amo ahora, tomé mis decisiones, fueron erróneas pero debo aprender a vivir con eso- dijo Keith.

-¿Entonces simplemente vas a quedarte viendo como los aniquilan a todos?- preguntó Axel un tanto disgustada.

-No…yo mismo voy a pelear este día- dijo Keith.

-No te comprendo. Dices que quieres regresar al escuadrón pero a la vez que vas a luchar contra ellos… ¿Qué es lo que quieres en verdad?, ¿matar a Chiro y ser nuevamente el elegido?-

-No, Chiro no es mi objetivo. Quiero que él viva- dijo Keith sin dejar de mirar a la ciudad –Tampoco me interesa dañar a los monos, solo a uno de ellos-

-¿A Antauri?-

-Exacto… es a él a quien juré derrotar. Y un juramento es sagrado- siguió Keith –Una vez que Antauri haya sido destruido abandonaré al rey esqueleto… y después solo el destino lo dirá-

Axel comprendió que Keith estaba decidido y en un serio conflicto psicológico. Ni él mismo sabía lo que deseaba y eso le preocupaba, puesto que esa confusión solo sería contraproducente para él. Si la había necesitado en algún momento, era ese día.

-De acuerdo… entonces iré contigo- dijo Axel.

-No tienes que hacerlo, esta no es tu pelea-

-Tal vez, pero tú eres mi amigo y algo me dice que en esta ocasión debo estar a tu lado- terminó Axel.

Minutos después, enromes hordas de esqueletos iniciaron la marcha hacia la ciudad con el único objetivo de exterminar a todo ser viviente que se interpusiera en su camino. El momento de la batalla se acercaba y en el súper robot no tardaron en enterarse. Los monos notaron la alarma de ataque activándose e inmediatamente se prepararon para el inminente y funesto suceso.

-¡Antauri!, ¡el rey esqueleto acaba de mandar a sus tropas hacia acá!, ¡por lo visto esta vez planea destruirlo todo!- exclamó Gibson viendo el radar.

-Debemos permanecer firmes… la ciudad depende de nosotros- dijo Antauri en su usual tono sabio.

En ese momento Chiro llegó hasta el súper robot jadeando y sudando por el cansancio. Inmediatamente fue recibido por su querido escuadrón, el cual estaba más que feliz de verlo, pero a la vez extrañados.

-¡Chiro!, ¡qué bien que estés aquí!, ¿pero cómo te escapaste del rey esqueleto?- preguntó Nova acerándose a él.

-No fue difícil…alguien me ayudó- explicó Chiro.

-¿Quién?- preguntó Sprx.

-Keith- contestó Chiro.

-¿Qué?- preguntó Antauri completamente esperanzado -¿Keith te ayudó?-

-Sí, de no ser por él seguro me habrían ejecutado- dijo Chiro.

Antauri estaba asombrado, no se había equivocado después de todo. Aún había algo de bondad en su antiguo aprendiz y eso significaba que una pequeña luz de esperanza aún brillaba en medio de toda la oscuridad.

-Eso es… estupendo- susurró Antauri.

En ese momento Gibson lamentablemente rompió su péquela burbuja al recordarle la cruda realidad.

-Les reitero que las fuerzas del mal vienen hacia acá para destruirnos, y eso incluye a Keith- dijo Gibson.

-¡Que vengan!, ¡esta vez estoy listo para esto!- exclamó Antauri -¡es momento que enfrentar a mi pupilo una vez más!-

-¿Pero… estás dispuesto a derrotarlo?- preguntó Otto.

-No voy a derrotarlo… voy a recuperarlo- terminó Antauri mirando el reloj. Ya casi eran las 12:15. La hora marcada, la hora de la verdad.

Continuará………

Uyyyy, el momento se acerca. Nos vemos/leemos, se cuidan. y por cierto, lean "Un Vampiro entre Nosotros", yo soy coautor.