Disclaimer: Nada de esto me pertenece, Fullmetal alchemist es creación de Hiromu Arakawa & Harry Potter es creación de J.K. Rowling.
Advertencia: Este Fic contiene Yaoi.
N/A: ¡Perdón por la tardanza! No habia tenido inspiracion y luego mi teclado se hecho a perder y tuve que quitarle la computadora a mi mamá xD ¡Disfruten el capitulo! perdon por las faltas de ortografia :$
PD: Aunque ella no lo lee aqui, capitulo dedicado a Orphen n.n muchas gracias por tu ayuda y sugerencias n.n y esas hermosas fotos inspiradoras!
Lunes 18 de Octubre
Los hermanos Elric caminaban con dirección al despacho de Dumbledore, Alphonse charlaba animadamente mientras Edward sonreía y asentía, sumido en sus propios pensamientos.
– Oye Al…
– ¿Qué ocurre hermano?
–Lamento no haber pasado tanto tiempo contigo como debería… es decir… te hice venir desde tan lejos, solo para pasar tan poco tiempo juntos y yo…
–No te sientas culpable –Le interrumpió con una sonrisa- pude verte, eso es lo que importa, necesitaba saber que estabas bien.
Llegaron a la gárgola y diciendo la contraseña, pasaron con un poco de tristeza. No habían estado separados tanto tiempo, y se extrañarían demasiado.
– Promete que me enviaras cartas más seguido –Le pidió Alphonse abrazando a Edward.
– Lo prometo.
Ambos hermanos se soltaron y Alphonse entró en la chimenea mientras se despedían bajo la mirada del director.
– Oye – le llamó Edward cuando entraba en la chimenea – ¿Por qué tú llegaste en chimenea y yo tuve que estar tantas horas en un tren? – preguntó con curiosidad.
–La chimenea es más rápida, pero llegaras muy mareado.
– No te notabas tan mareado al llegar – Argumentó Edward.
– Bueno, es porque no te lo dije, además que el viajar en tren fue un capricho del Coronel – Dijo Al con diversión al ver el rostro confundido de su hermano.
– Ese bastardo… –Murmuró molesto.
– Edward, pórtate bien, no quiero que tengas problemas… – Le reprendió con cariño – ¿Te veré en navidad?
– Lo dudo – Dijo Edward suspirando y rascándose la nuca con nerviosismo - Creo que pasare vacaciones con los Weasley, es peligroso viajar en tren y no creo que Mustang quiera dejarme usar la chimenea en mi estado…
– ¿Estado? – Preguntó Alphonse con preocupación – ¿Qué tienes?
– Alphonse –Le interrumpió el director- Creo que es hora de que partas, deben estar esperándote en casa.
– ¿Casa? –Dice Alphonse con mucha curiosidad.
– Me tome la libertad de conectar las chimeneas para que llegues directo a tu hogar, debes llegar cansado y no debe ser agradable tener a muchos militares preguntándote sobre… tu sabes.
– Oh, muchas gracias director.
– No hay de que, ten un buen viaje – respondió Dumbledore con una sincera sonrisa.
– Adiós hermano, cuídate mucho, y no me hagas tío tan pronto eh – insinuó Edward, causando un sonrojo en su hermano.
– ¡Hermano! – El castaño le dio un último abrazo a su hermano mayor y se preparo para partir, tomando un puño de cenizas – Nos mantendremos en contacto, te quiero Edward, muchas gracias por todo profesor Dumbledore.
Alphonse dijo unas palabras y desapareció entre unas llamas color verde que iluminaron tenuemente la habitación.
– Creo que debería regresar a clases – dijo Edward tomando dirección a la puerta.
– ¿Sabes Edward? Si quisieras tomar un tiempo para pensar yo se lo informaría al Coronel Mustang, después de todo no afectaría tus clases, tienes excelente conocimiento sobre la alquimia.
– Muchas gracias profesor, pero creo que lo mejor sería asistir, no quisiera darle más razones a Mustang para que me moleste o me repruebe.
– Como gustes, Edward.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
La primera hora de alquimia había pasado aburrida, Roy se la había pasado haciendo alarde de su conocimiento en la alquimia de fuego. Para ese momento Edward estaba pensando seriamente sobre si el haber aceptado ir al baile con Roy era buena idea. Aun no entendía como habían aceptado hacer el baile con Sirius Black tan cerca del colegio.
La primera hora finalizó y Edward se estiró con pereza, toda la clase se la pasó dibujando círculos alquímicos e intentando dormir unos minutos. Él tenia suerte, gracias a haber estudiado alquimia desde niño sabia todo lo que sus compañeros apenas estaban viendo y tenia tiempo para si mismo cada que terminaba el ejercicio. Observaba a todos sus compañeros estresados, incluso Hermione parecía volverse loca. Mustang había estado demasiado estricto, que si los círculos estaban mal hechos, que si ese trazo estaba chueco, etc. Aunque también notó algo curioso, muchas chicas le lanzaban miradas coquetas a Roy pero el azabache ni siquiera las miraba, se dedicaba a reprender a Draco por cada línea mal hecha y cada dibujo mal hecho. Pareciera que el Coronel le había tomado contra el pobre Malfoy que solo se dedicaba a hacerle muecas y mirarlo feo cada vez que Roy no lo veía.
Roy miró un poco impaciente la puerta y decidió continuar con las clases normalmente como lo habría hecho.
– Bien, ¿Quién cree que tiene conocimientos suficientes para realizar un poco de alquimia practica? – Preguntó observando todo el salón.
Varias manos se alzaron alegremente, entre ellas estaban las manos de Harry, Hermione, y por supuesto, Edward.
–Bien – Roy apareció varios objetos rotos enfrente de cada estudiante y se cruzó de brazos –Quiero que reparen los objetos.
– Profesor – Dijo un rubio platinado de ojos grises - ¿No cree que es alquimia algo avanzada para las pocas clases que llevamos?
– Señor Malfoy – Dijo fulminando con la mirada al rubio – No veo que nadie más se queje.
– Porque les quitara puntos – Argumentó un poco molesto.
–Si piensas que no puedes hacerlo, jamás podrás lograrlo. La práctica hace al maestro –Miró a todo el salón y pregunto en voz alta - ¿Alguien piensa que es incapaz de lograrlo? – Antes de que nadie pudiera responder, un resplandor azul iluminó a Edward y Roy sonrió – Elric, muy bien, eres un chico talentoso – Dijo queriendo reír y evitando decirlo con sarcasmo.
– ¿Qué puedo decir profesor? Aprendo rápido – Dijo Edward con suficiencia devolviendole la sonrisa a Roy y viendo a toda la clase que le miraba con algo de envidia y admiración.
Otro resplandor iluminó a una chica que sonrió satisfecha con sí misma, desviando la atención de los demás hacia la chica castaña.
– ¡Profesor Mustang! Lo hice – Dijo un poco sonrojada.
– Muy bien Hermione, eres una chica muy lista – Dijo dedicándole una sonrisa coqueta.
– Gra…Gracias profesor – Contestó sonrojada.
– ¿Alguien más quiere intentarlo? ¿O piensa que no podrán hacerlo como el señor Malfoy? – Preguntó el azabache burlonamente.
– Puedo hacerlo – Contesto arrogantemente el Slytherin.
– Me gustaría verlo – Le respondió desafiante.
Malfoy estaba a punto de colocar las manos sobre el circulo de alquimia que tenía dibujado junto al objeto a ser reparado frente a el, bajo la desafiante mirada del azabache, pero la puerta del salón se abrió de repente interrumpiendo al rubio y llamando la atención de todos los presentes.
– Oh, Hohenheim, pensé que no vendría – Dijo Roy con sorpresa
– Lamento la tardanza profesor – Se disculpó entrando y observando al salón, encontrando con la mirada a su hijo. Al igual que Edward, Hohenheim era rubio y de ojos color ámbar, llevaba su cabello recogido en una coleta y usaba barba. Lo que los diferenciaba era que Hohenheim usaba lentes, y obviamente, la estatura, ya que Edward no pasaba del metro cincuenta y Hohenheim media fácilmente metro noventa.
– No importa – Añadió restándole importancia a la tardanza - Alumnos, ¿Recuerdan que en la primera clase les hable de un gran alquimista? El es Hohenheim de la Luz, el alquimista de quien les hable.
–Mucho gusto, me alegra que el profesor Mustang me haya invitado a venir – Edward rodó los ojos y recargó la cabeza con pereza en la mesa.
–El señor Hohenheim vino a darnos unas demostraciones sobre lo que podrían hacer ustedes si prestaran atención a la clase – Dijo fulminando mas con la mirada a Malfoy - Después, ¿Le molestaría responder preguntas de los alumnos?
– En lo absoluto.
Hohenheim se puso a hacer demostraciones alquímicas (cuidando siempre el hacerlo con círculos, si alumnos supieran que es posible hacer alquimia sin círculos seria peligroso) desde las más sencillas (como reparar objetos) hasta otras más complejas, que incluían sacar agua de círculos (y mojar "accidentalmente" al Coronel, ganándose el aplauso y adminaración de muchos, y renovando las ganas de trabajar más en la materia de algunos, como en el caso de Draco Malfoy, que al ver eso sonrió de forma arrogante, su propósito seria demostrarle al arrogante profesor que el podía ser tan bueno como quisiera en alquimia, y claro, podía molestar "accidentalmente" al azabache).
Después de más demostraciones, comenzaron las preguntas.
–Señor Hohenheim, ¿Cuántos años tiene? –Preguntó Lavender Brown.
– Jovencita, perdí la cuenta después de los cuatrocientos –Respondió divertido Hohenheim.
Los alumnos mostraron sorpresa, excepto Edward y Roy, quienes ya sabían la edad del alquimista.
–El profesor Mustang nos hablo sobre que tiene dos hijos, ¿Cuántos años tiene el mayor? ¿Es guapo? –Preguntó Pansy Parkinson con curiosidad.
Unas pequeñas risitas se escucharon por toda el aula, haciendo sonrojar a la chica y de paso a Edward, sabiendo que se referían a él y esperando la respuesta de su padre.
– Mi hijo mayor tiene, en este momento, quince años, y el menor tiene catorce. Y no es solo por ser su padre, pero si, mis hijos son apuestos, se parecen mucho a su madre – Dijo con un semblante triste.
– ¿Y cómo son? – Pregunto la misma chica con un sonrojo aun más notorio.
– No tiene que contestarlo Hohenheim – Interrumpió Roy.
– No me molesta – Dijo con una sonrisa tranquila y amable – Pues, el menor tiene cabello dorado oscuro y ojos café, el mayor tiene cabello rubio y ojos dorados como los míos, aunque es un poco bajo para su edad – Dijo riendo, mientras que Edward se levantaba molesto de su asiento causando sorpresa en todos.
– Lo lamento – Se disculpo tomando asiento- Había un insecto molestando.
Hermione miro extrañada la actitud de Edward pero no dijo nada, había una duda que tenia y no pensaba quedarse con ella, luego podría preguntarse el porqué de la actitud de su amigo.
– Señor Hohenheim – La castaña levantó la mano y al tener la atención del rubio mayor dudo un poco sobre la pregunta – ¿Usted conoció a Nicolas Flamel?
– ¿Flamel?
–Usted sabe… el creador de la piedra filosofal.
–No tuve el honor de conocer a Nicolas Flamel, pero sobre la piedra filosofal…
–Oh, miren que rápido pasa el tiempo, olvide que tenia que hacer algo… pueden salir, tienen de tarea contestar el cuestionario de la página 62 y practicar los círculos que hemos hecho estas clases.
– Profesor, faltan cuarenta minutos para salir.
– ¿Estas cuestionándome Malfoy? –Preguntó Roy mirando fulminantemente al rubio.
– Para nada…profesor Mustang – Respondió con un dejo de sarcasmo al tiempo en que salía del salón.
– Vamos Edward–Le llamo Harry haciendoles señas para que se uniera a ellos en su camino hacia el vestíbulo.
– Voy en un minuto Harry, váyanse yendo, los veré en el Gran Comedor.
El trió salió del aula y Edward se quedó junto con Roy y su padre.
– ¿¡Ibas a contestar eso! – Explotó Edward con furia – ¡Es peligroso! Es… es… ¡Ellos no deben de saber sobre la piedra! Se pondrán a investigar y si se enteran para que sirve…– Le reclamó a su padre de brazos cruzados.
–Cálmate hijo, no soy tonto, les iba a decir que no existía. –Le contesto Hohenheim con calma.
– ¡Es algo muy arriesgado! Ni siquiera deberíamos seguir tocando el tema–Reclamó Edward demasiado molesto como para bajar el tono de su voz.
Hermione iba caminando por el pasillo, sin embargo la curiosidad la carcomía por dentro y decidió regresar a preguntar más sobre la piedra. Fue algo sospecho el que el profesor Mustang los dejara salir en cuanto tocaran el tema, algo sabían ellos y ella quería averiguar.
Iba a entrar en el salón cuando escuchó algo de la conversación y decidió esconderse, parecían hablar sobre algo importante.
– Cálmate Edward –Le pidió Roy, pero al ver la mirada fría de Hohenheim sobre él, se corrige a sí mismo - Acero, tu padre sabe lo que hace, además, estos estudiantes jamás podrían acercarse a la piedra, no pueden tan siquiera reparar un simple objeto. –Agregó Roy tratando de restarle importancia.
– No los subestimes Ro… Coronel– Se corrigió rápidamente Ed – hay cosas de esos chicos que tú no sabes.
– Pues es tu obligación decírmelas –Roy frunció el seño -recuerda que no vinimos a hacer amigos acero, vinimos a investigar – Le reprendió el Coronel con firmeza.
– Pero…
– Nada. Recuerda que no pertenecemos a este mundo, en cuanto podamos, volveremos a Amestris, tengo mucho papeleo y seguro que Hawkeye me matara en cuanto llegue.
Edward volvió sus ojos a los de su padre, miró a Roy y luego de nuevo a su padre, finalmente bajo la mirada y suspiró.
– Cuando me entere de algo, se lo diré – Respondió Edward con resignación y molestia – ¿Puedo retirarme?
– Adelante.
Hermione al ver que su amigo salía, fue corriendo con Harry y Ron. ¿Acero? ¿Amestris? ¿Investigar? ¿Sobre qué?... ¿Escucho bien o el profesor dijo que no pertenecían a ese mundo?
Frustración, si, frustración podía definir muy bien lo que Edward sentía en esos momentos. Quería gritar, quería llorar, quería golpear a Mustang, quería irse a Amestris, quería estar con su hermano, pelear con Pinako, incluso extrañaba los golpes de Winry… ¡Quería lanzarse a Mustang y besarlo apasionadamente! que sus manos recorrieran su abdomen hasta bajar a… ¡Alto! ¿Qué demonios pensaba? Si seguía así, probablemente ocuparía un buen baño de agua helada, y él prefería el agua caliente.
Cuando iba a dar vuelta al pasillo, unas pálidas manos cubrieron sus ojos y unos labios susurraron en su oído con voz armoniosa, causándole un escalofrió.
– ¿Quién soy?
–Malfoy – suspiró cansado, y al notar como el rubio aprieta más sus ojos, sonríe- Esta bien, Draco.
– ¿Cómo lo supiste? –pregunta sonriendo y caminando a un lado del Gryffindor.
–Humm… creo que soy adivino.
– ¡Genial! Eres bueno en alquimia, pociones, transformaciones ¿Y ahora también eres adivino? ¿Qué mas no se de ti, Edward Elric? – Preguntó Draco con coquetería.
–Hay muchas cosas que no sabes sobre mi Draco, pero tampoco te las contare– le respondió con una sonrisa siguiendole el juego.
–Eres malo Elric.
–Gracias Malfoy, es todo un honor –Respondió sarcástico y soltando una risa. Por primera vez no fingía amabilidad con Draco, bueno, podía ser un imbécil y arrogante, pero era un buen chico, o eso creía por ahora. Por lo menos Draco no le había hecho nada, y se portaba bien con él, bien podría servirle para investigar cosas de la escuela, además de que Roy lo odiaba, y era tan divertido ver a esos dos peleando, y… sería bueno tener otro amigo, uno del cual no deba preocuparse de investigar nada, solamente tenía que evitar que lo vuelva a besar, o que los vean juntos.
Pensando en eso último, se reclamó mentalmente el no salir con Draco en los pasillos y caminar con él como si fueran amigos, definitivamente no era buena idea, y menos si se encontraban con sus amigos, el trío dorado.
Definitivamente la mirada que le lanzaron Harry, Ron y Hermione no expresaba nada bueno.
– ¿Qué haces con Malfoy? – La cara de Ron era de asco al proclamar el nombre del rubio Slytherin.
– Yo… él… nosotros… – Dudo Edward al ver la expresión en el rostro de su amigo.
– Es simple comadreja–Interrumpió Draco– Edward prefiere mi compañía, ¿No es así Edward?
– ¡Yo nunca dije eso! –Se defendió Edward.
– ¡Hace un minuto me dijiste Draco! –Reclamó molesto.
– Pero…
– ¿Lo llamaste por su nombre? ¿Qué? ¿Ahora son amigos? –Preguntó Ron molesto. Cuando se trataba de Draco Malfoy, toda su amabilidad se desaparecía.
– ¡Por Dios, Edward! ¡Es Malfoy! –Gritó Harry alzando los brazos exasperado.
– Yo…Harry…Ron… – No sabía que decir, los nervios de la pelea lo consumían por dentro. Sentía los reclamos de sus amigos, sentía cuatro pares de miradas sobre él, exigiendo respuestas. ¿Tan grave era ser amigo de Malfoy? Al parecer sí.
De pronto, cayó al suelo hiperventilando, sudando frio. Las grandes emociones no le hacían bien, después de todo acababa de descubrir que era doncel, su cuerpo estaba cambiando para adaptarse y prepararse a tener hijos, el que su estomago se moviera para acomodarse le provocaba nauseas, y tanta presión terminaría por volverlo loco.
– ¡Edward! –gritaron al unísono los cuatros adolescentes presentes mientras intentaban levantar al rubio.
Hermione, que se había mantenido seria y sin discutir desde que llego, grita un "alto" y todos los chicos la voltean a ver.
– ¡Basta ya! Ron, vamos a buscar al profesor Mustang –El pelirrojo asiente de mala manera por no querer dejar a sus amigos solos con Malfoy, y Hermione se voltea a ver a Harry – Harry, compórtate, cuida a Edward, no tardamos.
Después de que Ron y Hermione se fueran, Edward sigue intentando respirar, las miradas de Harry y Draco se cruzan pero se voltean rápidamente.
– ¿Por qué demonios estabas con Edward? – Le preguntó Harry con molestia, aunque por algún motivo no sabía si era por la rivalidad que tenían o por que había sentído cierta molestia en su pecho al verlos juntos de una forma tan familiar.
– Eso no te incumbe, Ed prefiere mi presencia que la tuya –Le respondió desafiante Draco al notar ese pequeño brillo de duda en los verdes ojos de su rival, algo dentro de él le hacia querer seguir presionando al ojiverde para ver su reacción.
– ¿Ed? ¿Lo llamaste Ed? ¿Tanta confianza le tienes ya? –Explotó Harry ya sin poder contener ese sentimiento molesto que tenía en el pecho.
– ¿Qué? ¿Celoso, Potter? –Preguntó con satisfacción al ver la reacción de Harry y ese brillo en sus ojos
– ¿¡Qué! –Preguntó Harry con sorpresa e incredulidad mientras bajaba la mirada intentando ocultar su sonrojo y apretando los puños con molestia - ¡Claro que no! Es ridículo que digas eso –dijo tratando de defenderse, aunque parecía querer convencerse a si mismo en vez de a Malfoy.
–Oh vamos, no te culparía, ¿Cómo no desearme? –Respondió Malfoy con suficiencia y acercando su rostro a una distancia muy corta de su rostro.
– ¡Estás enfermo Malfoy! ¡Soy hombre! – Negó Harry con vehemencia, volteando el rostro y dando un paso atrás para separarse del rubio.
– ¿Y? –Preguntó Draco restándole importancia a su negativa.
– ¡No soy gay! –Dijo Harry con un sonrojo, aunque Edward no supo decir si era por vergüenza o furia.
– Eso no te lo creo del todo, vamos, no has tenido ni una sola novia más que la pelirroja Weasley.
– No metas a Ginny en esto, ella no era ni es mi novia. Además, ¡Tenemos trece años! ¿Qué te pasa?
– Eso son solo excusas.
– Chicos – Interrumpió Edward, causando que Harry y Draco voltearan a verlo avergonzados
– Se que su plática esta de lo más interesante, pero sus gritos me están generando jaqueca.
Draco le iba a responder y disculparse con Edward cuando un hombre alto llegó corriendo junto con Ron y Hermione.
– ¡Edward! ¿Estás bien? – Roy no evita poner una mano sobre el abdomen de Edward, ganándose una mirada asesina de parte de este y miradas confusas de parte de los adolescentes –Te llevare a la enfermería.
Roy lo levantó en brazos como si fuera un esposo cargando a su esposa en la luna de miel.
– ¡Bájame! ¡Puedo caminar perfectamente! ¡Esto es vergonzoso! ¡Bastardo! ¡En cuanto me recupere te romperé la cara!
El trío dorado y Malfoy observaba confundido la escena. Un Edward furioso siendo cargado como niña en los brazos de un maestro del colegio, y aunque Harry, Ron y Hermione habían oído como peleaba con Roy, jamás lo habían oído insultarlo tan familiarmente frente a ellos.
La pareja de alquimistas se perdió de vista y los cuatro magos se miraron confundidos.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Roy caminaba lentamente y con dificultad por los berrinches del rubio, que avergonzado y muy molesto, le exigía que lo bajara.
Ambos estaban en un pasillo desierto y Edward seguía moviéndose y gritando insultos a Roy, golpeándolo en el pecho y amenazándolo de muerte.
– ¡Bájame imbécil! ¡Te odio! ¡Déjame! ¡Te odio, te odio!
– ¡Basta ya! – Roy puso en el suelo a Edward y lo empujó a la pared, aplastando el cuerpo de Edward con el suyo – ¡Deja de comportarte como un niño berrinchudo! ¡Estás enfermo! No debes caminar. Aunque me digas que me odias, nunca voy a alejarte de mi lado, ¿Oíste? No tienes idea de lo que me arrepiento por lo que te hice pasar, pero Edward, eres el único que me hace sentir así –Roy levanta la cara de Edward y lo hace mirarlo a los ojos. Los ojos ámbar de Edward se muestran cristalinos y Roy deposita un beso en su frente – Eres la única persona que me hace desear no ser el mismo hombre mujeriego; eres el único que me hace sentir mariposas en el estomago cuando te veo, por mas cursi que suene; eres el único que pone mi corazón así – Roy lleva la mano izquierda de Edward a su pecho para que sienta sus latidos, agitados al verlo y tenerlo tan cerca.
–Yo… no sé si pueda confiar de nuevo en ti… me lastimaste mucho…
–Por favor Ed, yo te… a… –La mirada de Roy y su incapacidad para decir las palabras volvían loco a Edward.
– ¿Tu me que, Roy? – "Vamos Roy, dos palabras, cinco letras, dilas y podría ser tuyo…" pensaba con un nudo en la garganta.
–Te amo.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
– ¡Oye Malfoy! – Draco, que estaba por irse, voltea a ver de forma molesta a Harry, pero al ver la cara sonrojada y un poco molesta de su enemigo, no pudo evitar sentir un extraño sentimiento que no lograba reconocer, algo raro en su estomago y pecho…
– ¿Qué quieres cara rajada? –Le insultó tratando de espantar esa extaña sensación.
–Que te alejes de Edward, el es un buen chico, te aprovechas de que el no sabe cómo eres.
– ¿Estás seguro de eso? Tal vez quien no sabe como soy eres tú–Volvió a preguntarle con ese tono sugerente que hace unos momentos estaba usando.
–Oh, se cómo eres–Respondió dudoso Harry al escucharle hablar de esa forma.
– ¿Ah sí? – Draco se dirige a Harry y se acerca, quedando frente a él – ¿Y cómo soy, Potter?
– Arrogante –Responde enfrentándole, Draco levanta la ceja y Harry sonríe para sí mismo –Eres un chico arrogante, egocéntrico, orgulloso, prejuicioso y… un patán.
La sonrisa arrogante de Malfoy se borró cambiando a una mueca de molestia.
– No me parece que un chico tan cobarde que se desmaya con dementores este en posición de insultarme.
– ¿Cobarde? ¿Es enserio? Tú, al igual que todo el colegio, sabes lo que he pasado en los años anteriores y aun así, ¿Me llamas cobarde? Además, no te insulto, solo te digo la verdad, y si no quieres que te insulten, ¡Tú no me insultes!
– Oye Malfoy – Hermione quería evitar la pelea, y aunque el haber salido de alquimia con cuarenta minutos de anticipación les daba tiempo de sobra, no quería meterse en problemas o que bajaran puntos a su casa – ¿Has notado que molestas a Harry desde que inició el ciclo escolar con los dementores?
– ¿Y qué?
– Nada, solo que me parece raro que lo molestes por eso y a Edward no le digas nada, siendo que ambos tuvieron la misma reacción.
– ¿Insinúas que te gustaría que molestara a Edward?
– No, pero es extraño. ¿No te estarás ablandando con los Gryffindor, verdad? –Preguntó un tanto en burla.
– Eso te gustaría, sangre sucia. Deja de querer defender a tu "noviecito" –Dijo refiriéndose a Harry, aunque un tono de molestia se notó en su voz- Y no te metas en algo que no te importa… oh espera, no es tu novio –Al decir esto, Draco sintió algo de alivio en su pecho, una sensación bastante extraña, pero intento restarle importancia y continuo con su discurso –Es mas, dudo que algún día lo tengas…Vamos no me mires así –La mirada cristalina y desafiante de Hermione se fijo en sus fríos ojos grises- Es la verdad, no te intentes engañar. ¿Quién querría estar con una sangre sucia sabelotodo como tu?
Hermione, le dio una cachetada a Draco y salió corriendo. Sin darse cuenta, se fue por el pasillo en dirección a la enfermería, al encontrarse con Roy y Edward frente a ella intentó dar media vuelta para no ganarse una reprimenda del severo profesor, pero no evitó escuchar un trozo de la conversación que, la dejo helada e incapacidad para irse, escondiéndose a la vuelta del pasillo y asomando la cabeza para ver.
–Aunque me digas que me odias, nunca voy a alejarte de mi lado, ¿Oíste? No tienes idea de lo que me arrepiento por lo que te hice pasar, pero Edward, eres el único que me hace sentir así –Roy levanta la cara de Edward y lo hace mirarlo a los ojos. Hermione no creía lo que escuchaba y veía, ¿De verdad estaba pasando? Roy deposita un beso en la frente de su amigo y ella se pellizca automáticamente para saber si era un sueño o realidad – Eres la única persona que me hace desear no ser el mismo hombre mujeriego; eres el único que me hace sentir mariposas en el estomago cuando te veo, por mas cursi que suene; eres el único que pone mi corazón así –Roy llevó la mano izquierda de Edward a su pecho para que sienta sus latidos. Hermione continúo pellizcándose y al sentir demasiado dolor, para y observa al rubio y al azabache con total atención.
–Yo… no sé si pueda confiar de nuevo en ti… me lastimaste mucho…
–Por favor Ed, yo te… a…
– ¿Tu me que, Roy?
–Te amo.
Si haber oído toda la conversación no fue suficiente, el ver como Roy se inclinaba y besaba tiernamente a Edward fue el colmo. Sus libros cayeron al suelo y ella recogió lo que pudo antes de salir corriendo y evitar que la descubrieran.
– ¿Escuchaste eso? –Preguntó Edward alarmado.
–Si –Roy se dirigió a la vuelta del pasillo y encontró un cuaderno, lo abrió y leyó un nombre.
– ¿Qué es eso?
–El cuaderno de Hermione Granger.
Edward abrió los ojos con terror y por tantas emociones mezcladas, se desmayó.
– ¡Eso está mal! No puede ser… –la castaña comenzó a tallarse los ojos al llegar al baño de las niñas, después de asegurarse que nadie estuviera escuchando, se miró en el espejo –Estuvo cerca. Supongo que tendré que hablar con Edward… meterse con un maestro no está bien. ¡Por dios! ¡Es su tutor! Debe haber una gran diferencia de edad y… ¡Son hombres! –Comenzó a jalarse el cabello y pensar que hacer sin decidirse –Según yo en New York esta prohibido... aquí la homosexualidad es legal desde 1967 pero… nunca me había tocado conocer a alguien así… menos a dos y que al parecer son pareja…
Una idea cruzó la mente de Hermione y salió corriendo a la biblioteca. Al llegar se aseguró de que nadie la viera y corrió a la sección de historia. Cogió un libro de "Historia del país" y se puso a buscar algo de información que le ayudara a averiguar el porqué de que el profesor Mustang y Edward fueran a Londres.
–Umm… veamos… Londres, 1967… hechos importantes… tratado del espacio exterior, la llegada del ministro soviético Alexei Kosygin a Reino Unido… -Hermione siguió leyendo en voz sumamente baja hasta que encontró lo que buscaba- ¡Lo encontré! –Al recordar que estaba en una biblioteca (Aunque la furiosa mirada de Irma Pince, la bibliotecaria, influyó mucho en eso) se sonrojó y comenzó a leer rápidamente –La homosexualidad es legal en Inglaterra desde 1967, la ley de delitos sexuales despenalizaba las practicas homosexuales en privado, siempre y cuando fuera entre adultos mayores de veintiún años –La castaña suelta un gritito ahogado y se cubre la boca –Tal vez por eso no lo dicen, Edward es menor de edad… si algien se enterara… ¡Es mi deber hablar con el y hacerlo entrar en razón! Dejando de lado su homosexualidad… ¿Por qué vendría a Londres? –La castaña continúo buscando cuando un pensamiento la interrumpió.
No podía ser cierto… apenas en ese momento recordaba algo muy importante… ¡Edward tenia trece años! Daba igual si estaba enamorado del profesor… ¡El profesor Mustang era por lo menos diez o quince años mayor! Eso… eso era… ¡Por Merlín! El profesor podía estar abusando de Edward… le pudo meter ideas erróneas y… ¡No podía ser! Quien sabe cuanto tiempo llevaban en esa… ¿Relación? Según ella Edward odiaba o se llevaba a pleito con el profesor… debía estar equivocada… no podía ser…
–En 1890, New York poseía un distrito gay, el Bowery. A principios de 1930, Times Square se convirtió en un distrito homosexual, en el que hombres homosexuales vivían juntos… – ¡Pero si el profesor Mustang y Edward vivían juntos! Bueno… eso era de suponer… el profesor era su tutor, ¿No? – Según esto, la homosexualidad en New York fue aceptada entre 1976 y 1980… Si es legal… ¿Adopción? –Hermione automáticamente se regaño mentalmente y evitó soltar una carcajada –Si claro… ¿Para que querría adoptar un chico de trece años? Tenía que ser otra cosa… ¿Matrimonio? Tampoco es legal, y aunque lo fuera jamás dejarían que un menor de ¡Trece años! Se casara… -Hermione suspiro cuando sintió que alguien le hablaba.
–Herms, necesito que me ayudes a buscar un libro de traducción al latín –La chica se sobresaltó y observó al rubio un poco nerviosa, cerró el libro de golpe y sonrió nerviosa.
– ¿Latín? Hay muchos en la sección de idiomas de la magia… eh tengo que irme.
– ¿Qué lees?
–Nada.
–Déjame ver.
–No es nada, Edward.
El rubio intentaba leer la portaba mientras la castaña la escondía detrás de su cuerpo, hasta que finalmente Edward la abrazo por la cintura y le quitó el libro, haciendo sonroja a Hermione y que la chica mirara a otro lado.
– ¿Historia del país? ¿Eso no querías que leyera?
–Oh bueno… jeje, ¿Me das el libro?
–Claro –Edward le sonrió y se fijó que la página donde Hermione había estado leyendo estaba doblada, probablemente fue porque tenía la hoja entre sus dedos y cuando cerró el libro se quedó doblada.
–Bueno… nos vemos en pociones –Hermione dejo el libro en cualquier estante y salió corriendo.
Edward lo tomó, abrió el libro en la página doblada y comenzó a leer, mientras un sonrojo se mostro en su rostro y cientos de ideas cruzaron su mente.
El tema era sobre la homosexualidad en Londres, otros países y en todos los aspectos. Por lo que al dar la vuelta a la página, su rostro se volvió un poema.
– ¿Qué demonios? –En grandes letras negras, estaba escrito "Kamasutra Gay" y a pesar de la sorpresa y el sonrojo, Edward observó la foto mientras miles de imágenes mentales se cruzaban en su mente, donde él era el protagonista junto con un Coronel muy apuesto.
Dejando el libro de lado, fue a la sección de idiomas de la magia. Tomó un gran libro de pasta dura color negro con letras doradas que decía: Latín.
Se sentó en la mesa y comenzó a leer rápidamente, tenia que comer y en la biblioteca estaba expuesto a que Roy lo encontrara. Seguramente le esperaba un buen regaño por escaparse de la enfermería.
Sus dedos pasaban rápidamente cada oración y sus ojos se movían rápidamente hasta que encontró algo de gran utilidad, murmuro un "Adoro la magia" y escribió lo que Mustang le había dicho. El libro tenía una hoja en blanco donde ponías lo que querías traducir y automáticamente se traducía.
Escribió "Desiderium Corde" con fina letra, espero unos segundos y la traducción se noto.
– ¿El deseo del corazón? –Se preguntó en voz alta leyendo el significado. Ahora lo que tenía que hacer era investigar que era eso. Pero antes… intentaría sacarle información a Roy, no debía ser fácil encontrar algo de una misión de Amestris en otro mundo, además, el Coronel siempre actuaba como si supiera todo.
Pidió prestados varios libros con títulos extraños a la señora Pince y fue a la torre de Gryffindor para dejar los enormes volúmenes en su habitación. Extraños títulos se podían leer en esa montaña se libros, al parecer no muy originales, títulos como: "Descubrimientos del siglo XIX" "Grandes descubrimientos de la magia" "Objetos mágicos de gran utilidad" y "Objetos peligrosos del mundo mágico". Los guardó en su baúl y tomó una rana de chocolate.
Iba distraído degustando el dulce chocolate que casi no se fija en el cromo que obtuvo.
Albus Dumbledore, actualmente director de Hogwarts. Considerado por casi todo el mundo como el más grande mago del tiempo presente, Dumbledore es particularmente famoso por derrotar al mago tenebroso Grindelwald en 1945, por el descubrimiento de las doce aplicaciones de la sangre de dragón, y por su trabajo en alquimia con Nicolás Flamel. El profesor Dumbledore es aficionado a la música de cámara y a los bolos.
– ¿Alquimia? ¿Nicolás Flamel?... –Su mirada no se alejaba del cromo hasta que chocó con la persona con quien menos querría toparse.
–Acero –La dura mirada del Coronel se topó con los ojos de Edward – ¿Por qué te fuiste de la enfermería?
–Bueno, vera Coronel… yo… eh… ¡Una chica en minifalda! –Apunto Edward detrás de Roy. Sin embargo el azabache miro más molesto a Edward.
–No caeré en eso, te dije que solamente me interesas tú.
–Yo… –Edward se sonrojó y bajo la mirada –Pues que mal que no quiere voltear Coronel, la teniente Hawkeye esta apuntándolo con su arma.
Ante la mención de la rubia teniente, Roy voltea para ver como Edward sale corriendo como loco dejándolo solo.
–Adolescentes –Murmuró caminando por el mismo camino y negando con la cabeza.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Edward llegó sofocado al gran salón por la carrera que dio intentando huir de Roy. Se sentó junto a Harry y se sirvió un pedazo de milanesa de pollo acompañado de papas fritas y arroz. Se sirvió un vaso de jugo de calabaza y comenzó a cortar la milanesa.
– Edward, ¿Estás mejor? – preguntó Harry.
– Muy bien. Solo fue una recaída, he estado enfermo pero ya se me pasara –"Espero" pensó para si mismo – ¿Ya no están molestos porque iba platicando con Malfoy?
– Ron sigue un poco molesto, pero ya se le pasara… -Dijo Harry restándole importancia – ¿Se puede saber que hacías con Malfoy? – Preguntó dudoso y con un ligero toque de molestia.
– Nada, solo charlábamos.
Siguieron en silencio por unos minutos hasta que llegaron Ron y Hermione. La castaña evadía la mirada de Edward y el rubio se sintió un poco mal, se sentía discriminado y le dolía que su amiga se portara así con el al descubrir… bueno, que el y el Coronel… podían tener algo.
– Chicos, ¿Les puedo hacer una pregunta? – Estaba dispuesto a averiguar quien era Nicolás Flamel, aunque le costara la vida.
– ¿Qué ocurre? – Preguntó Harry. Empezaba a sospechar que el único que le respondería seria Harry. Ron seguía molesto y Hermione lo ignoraba.
– ¿Quién es Nicolás Flamel?
El trió dorado se miro entre si, dudando sobre si debían responder eso.
–Pues… Ya te había hablado sobre él, cuando te conte lo sucedido años anteriores…
– ¿¡Le contaste! No me lo tomes a mal Edward, pero Harry, eso no es algo que se dice a la ligera.
– Tienes razón Ron, pero no se… hay algo en Edward que me inspiro a decírselo.
– Debes tener mas cuidado, Harry–Le reprendió la castaña evitando la mirada de Edward.
– Lo se Hermione, pero confió en mi instinto.
– Chicos… sigo aquí–Dijo Edward con algo de incomodidad al ver que le ignoraban al discutir.
– Lo siento, Ed –Se disculpo Harry voviendo su atención a el– Pues como te dije, fue el creador de la piedra filosofal… ¿Por qué la pregunta?
– Nada… leía un cromo de Albus Dumbledore y decía que el trabajo en alquimia con Flamel.
– Te interesa mucho la alquimia, ¿No?
–No es que me interese – Mintió bajando la mirada – Si no que… he vivido rodeado de libros de alquimia y…
– No tiene nada de malo que te interese. ¿Por qué lo ocultas? Eres muy bueno en la materia, es normal que quieras saber más –Dijo Ron, dedicándole una mirada por primera vez desde que se sentaron en la mesa.
– Bueno, no parece muy común que un adolescente de qui… trece años este muy interesado en la alquimia –Se corrigió y regaño mentalmente por su descuido, pero era verdad, ¿Qué adolescente esta tan interesado en la alquimia? El desde niño lo había estado, eso era raro… cuando todos jugaban con carritos o coloreaban, él y su hermano leían libros y dibujaban círculos.
– A mi me parece normal, todos se interesan en materias raras pero interesantes.
– Gracias, Ron – Edward le dedicó una sonrisa y continúo comiendo.
Hermione había estado callada toda la comida, muchas palabras se cruzaban en su mente, no podría ver a Edward igual. Tal vez le gustaba la alquimia solo por Roy, eso le asustaba. No podía sacarse de la cabeza que Edward tuviera algo con el profesor Mustang. Trece años. Trece años… ¡Eso no era fácil de sacar de la cabeza! Debería hablar con algún profesor, incluso con Dumbledore, pero quería asegurarse de que Edward dijera lo que pasó, sin la acusación de la victima, no podrían hacerle nada a Roy. ¡Mucha información por un día! Ellos no son de este mundo, Roy y Edward son pareja, ¡Son homosexuales! ¡Se llevan como quince años de diferencia! Definitivamente ese no era su día, se volvería loca...
Dumbledore se levantó de su asiento y se paró frente a todo el comedor.
–Alumnos, quería informarles que el baile de Halloween de este año… se llevara a cabo tal y como estaba planeado el día 30 de Octubre.
Muchos murmullos se escucharon y algunas chicas empezaron a soltar grititos de emoción al pensar en asistir con el chico de sus sueños.
Dumbledore, después de concederles unos segundos de emoción se dispuso a hablar e inmediatamente todos guardaron silencio y le miraron con expectación –Solo habrá unas cuantas condiciones – Dijo mirando a los alumnos con algo de severidad tras esos ojos azules – Primeramente, no podrán salir del colegio. No se pierdan de vista de los maestros. Tienen la opción de asistir o no, si asisten cumplan las reglas, si deciden no asistir, no salgan de su sala común. Eso es todo.
Edward esbozó una sonrisa y termino de comer rápidamente.
–Me iré yendo a las mazmorras, nos vemos.
Hermione vio eso como su oportunidad para hablar con Edward por lo que se levanto y salió detrás de el.
–Edward, quisiera hablar contigo…
– ¿Sobre que?
–Bueno yo… tú… te vi… tú y el profesor Mustang… estaban…
– ¿Estaban que, señorita Granger?
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Fin del capitulo n.n
Maho Kijutsu:
¡Oh dios! no te enojes con Draco xD el no tiene la culpa de que Edward sea endemoniadamente sexy .-. sera un Drarry D: pero me divirtio el hecho de ponerlo de coqueto xD puede ser un crossover raro pero ami me encanta! cuando los descubri se me hizo raro pero... soy curiosa xD asi que lo lei y que decir.. me enamore xD pero a falta de que los terminaran :( cree uno n.n ¡Me alegra que te gustara mi fic! n.n
MsMerlein:
¡Wiii! viva el Roy Ed n.n ¿Te gustaria un lemon? 8-) ami si pero no se escribirlos xD ok no .-. Edward es tan tierno n.n no habia pensado lo del puchero, y si Ed no fuera tan orgulloso lo pondria e.e los disfraces... no lo habia pensado mucho .-. se el de Roy... pero el de Ed ni idea .-. ¿Alguna propuesta?
CamiSxN:
¿Como no amar al caprichoso de Ciel? Es el unico uke que quiero de esposo... bueno... a el y a Ritsu y Hiroki xD los demas los amo pero no me casaria con ellos hehe...me alegra que te gustara el cap n.n
