VI: SHEN-LONG

Era plena mañana, Mister Popo dotaba de forma a la arcilla. Meticulosamente, daba relieve a las escamas sobre el cuerpo de serpiente, a la cornamenta de ciervo, a los bigotes que se ondeaban imposiblemente.

El Kami-sama tiene un recuerdo distante de un cielo sin noches, dominado eternamente por tres soles perpetuos.

Reconocé, en esa figurilla inacabada, a aquel sueño en el reverso de su mente. Era el dios conjurado por la imaginación, era la fuerza primigenia del deseo que desafiaba toda realidad…

Era feroz, sublime, como el impulso mismo de la inspiración.

—Mister Popo, cuéntame, ¿cuál es su nombre?