Hola a todos, lamento la tardanza, espero que este capítulo sea de su agrado, sin más que decir, les dejo el siguiente capítulo de Un nuevo desafío.
¿El principio y el fin?
Mientras tanto, en algún lugar desconocido, y muy apartado de la mansión hellsing…
-amo, todo está listo
-Muy bien –respondió el vampiro- Este será un aniversario muy interesante para la familia hellsing
-Entonces será ese día amo?
-Exacto, atacaremos la mansión en tres días…
-como usted diga –respondió- con su permiso, me retiro
-Al fin, después de tantos siglos- afirmo para sí mismo- acabare con toda la dinastía hellsing…
Simultáneamente a este hecho, Dorian llevaba a en brazos a Victoria, que seguía inconsciente, llegaron a la habitación de ella, la recostó en la cama y trato de despertarla, después de varios intentos, la vampiresa despertó, apenas y tenía fuerza para hablar, el poder que Dorian poseía era mucho mayor al que había supuesto, apenas la había rozado, y el daño en su cuerpo era tremendo, y justo como él había mencionado antes de que perdiera el conocimiento, las heridas, no cerraron.
-Victoria –llamo Dorian sacándola de sus pensamientos- tienes que beber mi sangre, de lo contrario, no sanarás
-E-está bien – respondió con dificultad-
-Se que no toleras alimentarte de otros –afirmo el vampiro agachando la cabeza-lamento que tengas que hacer esto, si no hubiera perdido el control tu…
-N-no digas… ton-tonterías –hablo con dificultad- Fue… fue mi… culpa por inter ve…
No pudo terminar de hablar, por que Dorian la estaba abrazando, no supo en qué momento, para cuando se dio cuenta, estaba entre sus brazos.
-Do-Dorian… estas –trato de decir al sentir como un liquido tibio salía de los ojos del vampiro-
-Perdón –dijo en un susurro cerca de su oído- Por mi culpa tienes que hacer algo que te desagrada, te lastime, pude haberte matado… no tengo ningún derecho de juzgara a Alucard…
-…-no dijo nada, solo abrazo al vampiro por un momento hasta sentir que se había calmado-
-si sigues así te desangraras –alego Dorian con una ligera sonrisa, separándose de ella con cuidado- bebe mi sangre –agrego mientras le ofrecía su cuello- Por favor
Victoria no respondió, odiaba beber sangre, mas si venía de una persona, en este caso de un vampiro, aun así, lo hizo, con delicadeza, tratando de no lastimarlo, sintió como Dorian cerraba los puños guardando un gemido de dolor al sentir los colmillos de la muchacha introducirse en su nívea piel, unos momentos después, Victoria sintió como su herida empezaba cerrarse, se separó de Dorian, viendo como las maracas de sus colmillos desparecían del cuello del vampiro.
-Te sientes mejor? –cuestiono Dorian una vez estuvieron separados-
-Sí, la herida está cerrada por completo –respondió con una sonrisa- gracias Dorian
-No me agradezcas por algo que yo provoque –Habló con un deje de tristeza en su voz-
-Olvídalo si? –Pidió con una sonrisa- ya te dije, fue mi culpa al interferir
-Aun que digas eso, yo…
-si continuas con esto, me enojare contigo
-Está bien –respondió mas animado- saldré un momento, iré a la cocina, te traeré algo, así puedes cambiarte –agrego- y descuida no paleare con el
Ella solo asintió, su ropa estaba hecha un desastre, en verdad necesitaba un cambio.
Mientras tanto, Alucard seguía en la habitación, escuchando los reclamos de su ama al ver como había quedado la habitación, aunque escuchar, no era la palabra correcta, su ama gritaba, y el… el estaba en su mundo interno, las palabras de Dorian aun resonaban en su cabeza, haciendo eco por todas partes, repitiéndose así mismo una sola frase "qué diablos hice", mientras que afuera de su mundo, integra seguía con su griterío…
-Me estas escuchando! –exclamo furiosa al ver que había estando hablando prácticamente sola- Alucard!
No respondió, se puso de pie, dado que había estado sentado en el mismo lugar que Dorian lo dejo, y se dirigió a la salida de la habitación, podía oír cómo integra lo llamaba, no le importo, debía encontrar a Victoria, se sentía como un estúpido, tener que recibir el golpe de su rival para entender sus propios sentimientos, era un duro golpe para su ego, pero eso era lo que menos le importaba, su principal objetivo, era encontrarla, verla y darle la respuesta que ella le pidió, ¿qué pasaría después de estar juntos?, simple, sería su compañera, para toda la eternidad.
Llego a la habitación de la muchacha, esperando encontrarla ahí, atravesó la pared, como era su costumbre, al hacerlo, se encontró con una victoria a medio vestir, al notarlo su presencia, la chica se cubrió como pudo, aun no llevaba puesta la blusa, es le recordó lo ocurrido antes, en el mismo lugar, retrocedió unos pasos, la escena parecía repetirse, ella chocando contra una pared, y el acercándose peligrosamente a ella, cerró los ojos y apretó los labios con fuerza, resignándose a lo que venía, sin embargo, esta vez fue diferente, el contacto, nunca llego, abrió los ojos, temerosa de lo que podría encontrar, se miraron mutuamente, Victoria puedo ver algo diferente en el, trato de decir algo, pero no pudo, sintió como los brazos del vampiro la rodaban por completo, como temiendo que huyera…
-Ma- maestro –trato de articular palabra- que…
-Vine… vine a darte una respuesta –hablo para luego apretarla más contra el- querías saber que pasaría entre nosotros después de estar juntos – susurró en su oído con voz ronca- pues… serás mi compañera…. Para todo la eternidad
-N-no está… -trato de decir, pero fue interrumpido
-Jugando? –cuestiono separándose un poco de ella- esta vez, lo que digo es enserio –agrego para luego tomar los labios de la sorprendida vampiresa-
Decir que Victoria estaba sorprendida, fue poco, tardo en procesar lo que estaba sucediendo, para cuando lo entendió, estaba siendo acorralada contra la pared y siendo besada por su maestro, pero no un beso salvaje como la ultima vez, ahora, era lento, dulce, hasta podría llegar a ser tierno, esta vez no lo detuvo, se dejo llevar, rodeando el cuello de su maestro con sus manos, dejando caer el sombrero de este, algo le decía que debía creerle, que esta vez no le mentía, que era sincero…
Al cabo de unos minutos, rompieron el contacto por falta de aire, ambos con la respiración agitada, ella sonrojada, el… el no podía describir lo que sentía, era algo desconocido para él, pero de algo estaba seguro, esa sensación le agradaba, y no iba a permitir, que Dorian se la quitase, no por orgullo, no por avaricia, simplemente, no quería perderla…
-Ma-maestro –lo llamo Victoria- se encuentra bien?...
-Mejor que nunca –respondió mientras la levantaba del suelo y la cargaba en forma nupcial-
-Qu-que hace? –cuestiono fingiendo molestia- bájeme…
-Nos vamos de aquí –dijo desparecía del lugar con la chica en brazos- No quiero que ese imbécil nos interrumpa
Ambos desparecieron de la habitación, dejando como única prueba de su estadía el sombrero de Alucard, para cuando Dorian volvió, solo encontró el objeto, entendiendo que victoria había cedido ante el vampiro…
-Así que… al final fuiste con el –dijo en un susurro mientras rebelde lagrima rodaba por su mejilla- supongo que así tiene que ser...
Mientras tanto, Victoria y Alucard, habían salido de la mansión, llegando a una pequeña cabaña a las afueras de la ciudad.
-Llegamos –dijo Alucard bajando a la chica-
-Que es este lugar? –Cuestiono entrando a la cabaña-
-Es aquí donde vengo cuando quiero estar solo –respondió mientras la abrazaba por la espalda- te gusta?
-Este lugar tiene su toque maestro–contesto divertida-
-Tú crees? –Susurro cerca del oído de la chica haciéndola temblar-
-S-si maestro –respondió con dificultad-
-Pues ahora quiero que tenga el tuyo –susurro para luego besar su cuello, descendiendo poco a poco, dejando notorias maracas a su paso-
-Ma-maestro –trato de hablar entre suspiros-
-Mmm –fue lo único que dijo mientras comenzaba a deshacerse de la blusa de la chica-
-Yo nunca…nunca…
-Lo sé Victoria –respondió deteniéndose y girándola para verla directamente a los ojos- es tu primera vez, seré cuidadoso –agrego mientras acariciaba su mejilla- no temas
Culmino para luego besarla, con deseo, con pasión, y con…amor, esto basto para que ella cediera, entre besos y caricias, llegaron a la única habitación que había en la cabaña, poco a poco las ropas de ambos fueron cayendo, Victoria se dejo guiar por las expertas manos de su maestro, el por su parte, no sabía cómo describir lo que sentía en ese momento, tuvo sexo otras veces, pero con ella, era diferente, todo era nuevo, esa sensación en el estomago, esas pequeñas descargas eléctricas que sentía la rozar su piel, se sentía nervioso, como si nunca lo hubiera hecho antes, es ahí donde lo comprendió, antes solo tuvo eso, sexo, esta era la primera vez, que hacía el amor…
Embelesado, esa era la palabra que describía el rostro de Alucard en ese momento, contemplando el cuerpo desnudo de la que sería su compañera, recorriendo con la mirada cada rincón de su cuerpo, la chica, avergonzada, trato de cubrirse, siendo detenida en el acto, "eres hermosa" le susurro antes de besarla con desenfreno, con lujuria, disfrutando del dulce sabor de la boca de su protegida. Abandono su boca, para descender con lentitud por su cuello, lamiendo cada rincón de sus piel, deslizando su lengua por sus hombros, llegando a sus senos, deteniéndose a succionar y lamer los pezones del mismo, mientras masajeaba el otro con su mano libre, Victoria solo emitía gemidos, gemidos del más puro placer, llamándolo, pidiendo por mas, esto era música para los oídos de Alucard, el oír su nombre de boca de Su chica policía entre gemidos lo excitaba aun mas, dejo sus senos, para descender poco a poco por su abdomen, llegando a su zona intima, masajeando con delicadeza su clítoris, haciendo que los gemidos de la chica resonaran por toda la habitación, alejo sus dedos de la intimidad de victoria, para luego estimular aun mas a la ya excitada muchacha, usando su lengua para lamer su sexo, introduciéndola levemente, siguiendo un ritmo constante, un nuevo gemido, más fuerte que el anterior, le indico al vampiro, que el primer orgasmo de su compañera estaba cerca, siendo corroborado al poco tiempo por victoria, que derramo su esencia en la boca de su maestro, el mencionado, alzo la vista, saboreando aun el preciado elixir que había recibido, encontrándose con el rostro sonrojado de la muchacha, se inclino sobre ella, lamiendo la comisura de sus labios, rosando su miembro con la intimidad de la chica, de pronto, sintió las manos de victoria alrededor de su excitado miembro, masajeándolo con suavidad, un ronco gemido escapo de su garganta, haciendo evidente el placer que esta acción le producía, ella aumento el ritmo de sus masajes, produciendo oleadas de placer en el vampiro, quien llegado a cierto punto la detuvo, temiendo haber hecho algo malo, la muchacha busco la mirada de su maestro, el solo la beso, inclinándose más sobre ella, indicándole que el momento había llegado, victoria asintió, y él se introdujo en ella, despacio, a pesar de su excitación, no quería lastimarla,, era realmente estrecha, siguió introduciéndose, hasta llegar a una barrera, que demostraba su pureza, el seria quien le robaría la inocencia, sería su primer hombre, sería el único, un gemido de dolor escapo de los labios de la chica en el momento que Alucard trapazo la barrera, siendo callada por los labios de su maestro, se aferro con fuerza a su espalda arañándolo ligeramente, el se quedo quieto, esperando que se acostumbrara a él, un ligero movimiento de caderas de la vampiresa, le dio a entender que estaba lista, iniciando un vaivén lento, poco a poco subió el ritmo de las embestidas, siendo cada vez más fuertes, pronto no hubo lugar de la casa que no se llenara con el gemido de placer de ambos al llegar al clímax, dejando su esencia dentro de ella, mordiendo el cuello del contrario en un momento de desenfreno, añadiéndole un toque más de furor, cegados por sus instintos, por la pasión…
Ambos permanecieron abrasados por un rato, el aun dentro de ella, recuperando el aliento, al cabo de unos minutos, salió con cuidado del cuerpo de su amante, recostándose a su lado, envolviéndola con sus brazos, un "te amo", surgió de los labios de la chica policía, para luego caer rendida por el cansancio, "podría decirte lo mismo" fue lo que respondió el vampiro antes de rendirse por el cansancio. Mientras afuera los primeros rayos del sol iluminaban las calles, dando paso a la figura de muchos humanos, dos criaturas de la noche, se entregaban a los brazos de Morfeo, cansados, sudorosos y felices…
El día paso de manera rápida, para cuando el sol callo, dando paso a la luna, los vampiros apenas y despertaban de su pequeña sesión amatoria.
-Buenos días Victoria –saludo el vampiro mayor al ver como la chica despertaba-
-He? –cuestiono aun adormilada- ma-maestro!
-Qué pasa? –cuestiono el no-muerto mientras acariciaba un de las mejillas de la chica- no me digas que olvidaste lo que hicimos?, si quieres podemos repetirlo –agrego con voz ronca, antes de besarla-
En verdad los besos de ese vampiro eran adictivos, o por lo menso eso pensaba victoria, una nueva sesiona amatoria estaba por comenzar, Alucard estaba sobre ella, descendiendo por su cuello, remarcando las marcas dejadas la noche anterior, cuando de repente victoria lo llamo…
-Ma-maestro
-Mmm
-Qu-qué hora es?
-Ni idea –respondió prosiguiendo con su labor- acaso importa?
-maestro… por favor
-Deben ser como las ocho –respondió-
-Las ocho! –Exclamo levantándose de la cama bruscamente, empujando a Alucard a un lado- sir integra va amatarme, tampoco me presente a la práctica de tiro ayer!
-Y eso pro qué? –Cuestiono el resignado vampiro colocándose los pantalones-
-Me quede dormida y Dorian no…
-No menciones a ese imbécil aquí –dijo con cierta molestia en su voz-
-Perdón –se disculpo- no fue mi intención molestarte
-Vámonos –respondió secamente-
-Si maestro –dijo la vampiresa con tristeza-
-Alucard
-He?
-Dime Alucard –ordeno el mayor- eres mi compañera, puedes llamarme así
-E-esta bien –respondió la chica, aguantando la risa al ver un ligero sonrojo en el rostro de su maestro-
-En marcha -dijo mientras la abrazaba, de allí en adelante, tenía la intención de no soltarla jamás-
Al cabo de unos minutos, llegaron a la mansión, lo que los esperaba, era una integra furiosa, reclamándole a victoria por no ir a las clases de tiro, a Alucard por desaparecer, pero pareciera que nada de lo que dijera les afectara, extrañada ante esto, puso más atención en victoria, y pudo notar lo que era una maraca, y no una marca cualquiera, esa marca era de…
-Donde estuviste anoche victoria – cuestiono la mujer-
-He… bueno…
-Sir integra –la llamo Walter- llego un informe que indica que gouls, han aparecido en la ciudad
-Alucard encárgate –ordeno –
-Si ama –respondió antes de desparecer, no sin antes mirara a su ahora compañera-
-Walter, déjanos a solas –pidió Integra-
-Si señora –respondió para luego salir del lugar-
-Voy a ser directa –dijo con claro enojo en su voz- Alucard solo te ve como un juguete, cometiste un error al acostarte con el
-He?, no sir integra yo no….
-No trates de negarlo –replico la mujer- esas marcas te delatan
-…
-Créeme, Alucard No te ama–dijo recalcando la palabra no- nunca lo hará, y puedo probártelo
-No! –Respondió la vampiresa fuera de sí- el… el me dijo que seré su compañera, usted está mintiendo
-Eso lo veremos…
Victoria salió de lugar y se encerró en su habitación, no quería ver a nadie, esperaría a Alucard, hablarían con su ama y le diría la verdad, que de allí en adelante ella sería su compañera, espero pacientemente, y al cabo de unas horas, recibió el llamado de integra, Alucard había llegado.
Mientras ella se dirigía al lugar, una conversación se llevaba a cabo entre el vampiro y su ama.
-Ya te divertiste con ella, ahora déjala- ordeno la mujer-
-No sé de qué habla ama –replico el no-muerto-
-No sabes? –Cuestiono irónica- no me hagas reír, te revolcaste con ella!
-Si fue así, eso no tiene nada que ver con usted ama
-No me digas que te enamoraste Alucard
-No dije eso
-Entonces por qué te molestas en negarlo, acéptalo, te revolcaste con ella,
-Sí, está bien lo hice –afirmo el vampiro- Hay algo de malo?
-No, si la dejas claro está, después de todo, para ti solo fue una mas verdad?
-Que le hace pensar eso
-Vamos, no me digas que te enamoraste –replico con ironía-
-Tampoco dije eso –replicó castigándose mentalmente por ser tan orgullos y no aceptar frente a su ama sus sentimientos por su chica policía-
-Entonces que es Alucard? –Cuestiono- por qué ese afán con ella
-Eso no tiene que ver con usted ama- respondió ya cansado del acoso sufrido- lo que haga con ella es cosa mía
-Entonces solo la vez como un objeto –afirmo con una ligera sonrisa en el rostro, una que Alucard no vio-
-Si! –exclamo ya cansado- eso es lo quería escuchar? , Pues si! La veo como un objeto!, solo la use!, me acosté con ella,! jugué con ella!, eso es lo que quería escuchar?
-Sí, era justamente eso, la verdad por tu propia boca –respondió con un aire de superioridad- te lo dije, el solo te uso…
-a quien le está…imposible –replico girándola cabeza lentamente, rogando que sus sospechas no sean ciertas, mientras la puerta daba paso a una silueta, a SU silueta- Victoria… -agrego en un ligero susurro-
La vampiresa lo miro, con decepción, con rabia, pero sobre todo, en su mirada había dolor, lagrimas rodaron por sus mejillas, cerro los puños con fuerza, y salió corriendo del lugar, esa noche, que había empezado como la mejor de su vida, se había transformado en una pesadilla.
Notas de la autor
Y por pedido general, escribí el lemon, es el primero que hago, y sin ayuda ¬¬ mi ayudante sigue en cama, desde aquí saludos Kimi-chan, recupérate pronto ^_^, en resumen, les pido clemencia, es la primera vez que hago uno de estos T_T, espero sea de su agrado, ahora sí, sin más que decir, me despido, sayonara!
