Capítulo 6
-¿De qué estás hablando?-dijo asombrado por lo que su hermano le había dicho.
-Ya te lo dije, presiento que dentro de poco voy a perder a Hinata.-
-¿Pero, por que lo dices?-estaba preocupado.
Itachi estaba bastante preocupado por su hermano, nunca lo había visto así. Según el ambos estaban bastante bien con la amistad, seguían jugando como lo hacían con tus estupideces y se trataban como los hermanos molestos del otro. Pero al ver la mirada de Sasuke se daba cuenta de que algo lo atormentaba, sus ojos mostraban mucha angustia que parecía que no podría soportar.
-No lo se, solamente lo presiento. No me gusta para nada.-dijo el menor mientras se sostenía la cabeza mientras apoyaba los codos en sus rodillas.-Estoy a su lado como normalmente siempre estamos, pero me siento incómodo, como que algo en el ambiente no esta bien a nuestro alrededor.-
-Yo no lo creo Sasuke, los he visto y estas como siempre los hemos visto. Hinata te quiere y mucho sabes que eres como su hermano, además, no pueden estar enojados por mucho tiempo aunque normalmente es ella la que pide perdón.-dijo intentando sonar gracioso.-Tranquilo si pasa algo será por poco tiempo y todo volverá a ser normal.-
-No es eso Itachi.-dijo volteando a ver a su hermano.-Esta vez siento que puedo perderla. No se sí es alguien o algo pero eso hará que nos alejemos demasiado; tanto, que podríamos terminar nuestra amistad.-
-Sasuke. ¿Ya lo has consultado con ella? Al fin y al cabo es algo que también la involucra a ella y no le va a gustar que no le hayas dicho.-
-No la quiero preocupar.-
-Es mejor que le digas la conoces, es muy tímida pero cuando quiere realmente a alguien es capaz de cualquier cosa.-
-Ya lo se, pero quiero que este tranquila. Además ya le he dicho algo aunque no todo.-dijo sentándose bien.-Prefiero cargar con ello yo solo.-
-Hermanito estúpido.-le dijo poniéndose de pie.-Ella se dará cuenta, ambos se leen demasiado bien las miradas. Los dos son demasiado transparentes para el otro. Mejor coméntalo con ella.-
-No me digas estúpido. Ya te lo he dicho. Y pues sí me sigue preguntando lo haré, si no; no tengo porque atormentarla.-dijo también poniéndose de pie.-Me voy a dormir, gracias por todo.-
-Ya sabes hermanito. Aquí estoy para lo que necesites, para eso somos hermanos.-dijo sonriendo.-Buenas noches.-
Ambos hermanos subieron a sus habitaciones para poder descansar de ese día tan tedioso, simplemente querían sentir la almohada bajo sus cabezas y esperar a lo que se les avecinaba al día siguiente. Sasuke estaba plácidamente dormido hasta que algo turbó se sueños.
Él estaba caminando por las calles de su colonia sabiendo a quien estaba buscando, seguía simplemente su instinto así que doblaba en las esquinas correspondientes, cruzaba por los cruces peatonales, así fue su camino hasta que llego a un parque. Le extraño de sobré manera el que llegará a ese lugar, no había parado ahí ni por casualidad desde los diez años. Camino hasta llegar a los columpios donde pudo ver a Hinata, estaba sentada en uno de ellos meciendose levemente con los pies pegados al suelo. Se le hizo sumamente extraño verla cabizbaja jugando con sus dedos, sabía que ello involucraba malas noticias por lo que poco a poco se fue acercando. Al estar a un metro de distancia de ella, la dulce y tierna cara de Hinata lo volteo a ver dejando ver aquella mirada que él tanto odiaba.
-Enana. ¿Estás bien?-dijo sin acercárselo un centímetro más.
-Sasuke. Lo lamento tanto, perdóname. Ya no puedo verte más.-dijo en un tono triste.
-¿qué es lo que me estas diciendo peque?-dijo sorprendido.-¿Cómo que ya no podemos vernos?-
-Lo siento menso, será mejor así. No te preocupes sabes que siempre te voy a querer.-dijo levantándose para empezar a irse.
-Espérate Hinata.-dijo volviendo a moverse para tomarla del brazo.- Si eso es lo que quieres de acuerdo, respeto tu decisión; pero, ¿No merezco una explicación de ello?-
-No me preguntes porque, no te lo diré y no insistas. Simplemente debemos dejar de vernos. Encuentra a alguien que te quiera y nunca te lastime, como yo lo estoy haciendo ahora. Aunque recuerda, que yo siempre te voy a querer. Adiós.-dijo soltándose de su agarre mientras corría para desaparecer de su campo de visión.
-¡ENANA!-grito Sasuke sentándose en la cama.
Su respiración era totalmente irregular como sí hubiera estado corriendo, algunos de sus mechones del flequillo estaban pegados a su frente en señal del sudor que invadía todo su rostro. Enfoco la vista se pasó el dorso de la mano y el antebrazo por la casa quitando el exceso de sudor mientras intentaba regular su respiración. Había sido tan real, se había sentido impotente y herido; no había tenido tiempo de reaccionar, simplemente había visto como ella se alejaba de él.
-Oye, ¿todo bien?-escucho cerca de su puerta.-Me despertó tu grito.-
-Estoy bien.-dijo volviendose a acostar.-Lamento haberte despertado.-
-¿Quieres hablar de lo que ocurri?-dijo su hermano sentándose en el borde de la cama.-Sabes que te voy a escuchar.-
-Es lo mismo que te dije antes solo que ahora lo soñé, y te lo juro Itachi se sintió tan real.-dijo volviendo a pasarse la mano por la cara.
-Tienes que hablar con ella. Y tempo digo enserio si no lo haré yo.-
-Ni se te ocurra hablar con la enana.-dijo volverse a sentar.-Eso solo es entre ella y yo, entendido.-
-Ya, ya. Calmado.-dijo pegándole en la frente como solía hacerlo cuando su hermano era más chico.-Sólo haré eso si algo cambia entre los dos y tu no quieres hablar del tema. ¿De acuerdo?.-dijo suspirando.-¿Quieres un vaso con agua? Digo, las que te tranquilices un poco, o un poco de leche caliente.-se puso de pie para irse a su dormitorio.
-No, estoy bien. Voy a ir a pensar un momento.-dijo colocándose una camiseta que tenía a un lado.-Ya sabes, no le digas a nadie donde ando.-
-Por supuesto, ten cuidado. Fíjate donde pisas.-
Sasuke abrió su ventana mientras tomaba su guitarra y cuidadosamente como lo venía haciendo desde hace ocho años, salió intentando no romper alguna tema que no hubiera roto ya. Al llegar a donde podía pensar que era arriba de su alcoba en la parte más llana de aquel tejado inclinado, suavemente empezó a tocar algunos acordes melancólicos y tristes haciendo expresar todos los sentimientos que recorrían su cuerpo dejándolos salir con el simple sonido de la guitarra. Pensaba en aquel día, los juegos, las palabras, los chistes, lo extraño que se sentia a su lado, su sueño, la llegada de sus nuevos compañeros; un momento, eso fue lo he empezó a detonar su desconfianza. ¿Sería alguno de ellos que empezaría a distanciarlos? ¿Sería que aquellas dos personas arruinarían la única amistad que había podido entablar en su vida? Estaba bastante confundido, decidió dejarse llevar por lo único que lo podía tranquilizar para cualquier cosa. Empezó a jugar con las notas que sus dedos, había algunas que no le agradaba pero al final pudo componer una canción que podía expresar toda su angustia, tristeza, miedo, dolor; entre otros sentimientos.
Mientras tanto sentado en la silla de aquella habitación, Itachi escuchaba perfectamente los acordes que su hermano sacaba, se había deprimido sólo de medio segundo que había empezado a escucharlo tocar. Pero de algo estaba seguí, haría todo lo posible para que su hermano dejara de sentirse así. Volvió a acostarse en su cama mientras se arrullaba con aquella melodía.
-Espero que sólo sea tu imaginación hermanito.- dijo callejeo de nuevo a los dominios de Morfeo.
