Hola a todos! La verdad hay partes de este Fic que no me convencen ajaja pero bueno. Creo que el fin se acerca… pero no teman, volveré! Tal vez la historia me alcance para unos 4 capítulos más. Recuerden que el poco tiempo libre me impide escribir algo mejor. Muchas gracias a los que siguen mi fanfic.. Aca va el 7mo capítulo. Espero que sea de su agrado, ya saben lo fácil que es demostrar si te gusta o no.. jejeje expláyense en los Reviews :P

*Créditos para el gran Masashi Kishimoto por supuesto..Creador de Naruto y sus personajes.

Séptimo capítulo:

"Basta de relatos.. ¡Los vestigios de la misión!"

-Me refiero a que yo.. -sonrió sonrojado mientras tomaba su mano- Yo te amo Sakura-chan.- La Haruno abrió los ojos y sintió sus mejillas arder. Entonces una alegría infinita la invadió. Soltó su mano pero sólo para acercarse rápidamente a él con un abrazo.

-Naruto.. no sabes lo mucho que esperé a que me dijeras eso- le susurró en el oído con los ojos cerrados, disfrutando de su cercanía.

El chico sólo la apegó más a su cuerpo y cerró los ojos con fuerza, conteniendo las ganas de gritar.

- ¿Sabes lo más chistoso de esto?- una pausa se hizo presente, entonces al no recibir respuesta, la ojiverde se separó lentamente- Que yo también te amo, Naruto- le dijo acariciando su rostro.

Naruto no cabía en su felicidad y dejó salir su sonrisa que había permanecido apagada por mucho tiempo. –Que bueno es verte sonreír otra vez- dijo la pelirosa mientras se acercaba lentamente a sus labios con los ojos cerrados y una notoria sonrisa adornando su rostro ruborizado.

El rubio sólo imitó su gesto y se dejó llevar sintiendo como el amor afloraba desde el fondo de su alma. Se acercó lentamente a ella y al fin se juntaron sus labios, convirtiendo aquel día soleado en el mejor día de sus vidas.

El viento acompañó aquel mágico momento, haciendo que las hojas de cerezo adornaran la escena de aquel esperado primer beso.

Paulatinamente el contacto se perdió, Sakura fue la primera en abrir los ojos, y al ver que su acompañante aún los mantenía cerrados, sonrió; pero su rostro de embobado la hizo sentir aún más feliz.

-Realmente eres un Idiota Naruto..- susurró muy cerca de su boca, el rubor se negaba a abandonar sus pálidas mejillas.

-Hey! Se supone que después de algo como eso debes decir algo lindo Sakura-chaan!- refunfuño con un tono infantil

-Algo como.. ¿Me ha encantado?-contestó con un tono coqueto llevando parte de su cabello detrás de su oreja.

-Jejeje… tal vez, pero te aseguro que aún falta mucho para poder decir eso… Sakura-chan- respondió con una sonrisa traviesa acercándose nuevamente hasta su rostro, robándole un segundo beso algo más experimentado; y rodeándola por la cintura con sus brazos, entrelazó sus dedos en su espalda para mantener el contacto que le hacía sentir en la nube más alta del cielo.

Al oír unas risas a un lado se separaron sobresaltados en un segundo. Se trataba de Ino y Sai, quienes sonreían con orgullo, pero la más feliz ahí era la rubia.

-Vaya vaya… Pero, ¿Qué tenemos aquí?- preguntó la Yamanaka con una gran sonrisa

-Calla Ino-cerda! No tienes nada que hacer aquí- se quejó molesta con los ojos blancos, completamente sonrojada.

-Veo que la misión si funcionó, ¿no es cierto preciosa?- dijo Sai rodeando con su brazo el cuello de la ojiazul, quien asistió con la cabeza.

-¿Mi-misión? ¿De qué misión hablan?- preguntó confundida mirando a Ino.

-Mmm.. sólo recuerda que me debes una… –contestó guiñándole un ojo, alejándose con su acompañante, dejándoles nuevamente a solas.

-Espera Ino! Inooooo!- suspiró -Bueno, supongo que tú sí me dirás de que va todo esto..– dijo mientras se ponía de pie frente al ojiazul, con las manos en la cintura. Su mirada denotaba incertidumbre. Naruto sonrió al verla tan interesada en el tema y rió para sus adentros al notarla tan impaciente por saber que ocurría entre sus amigos y él.

Se puso de pie. Tomó sus manos y sin dejar de mirarlas, le dijo- ¿Recuerdas cuando te pedí que nos alejáramos? ¿Qué no me hacía bien estar tan cerca de ti?- Ante estas preguntas la chica palideció y apretó sus manos temiendo lo peor. Suavemente asistió con la cabeza mirando tristemente sus manos entrelazadas.

El silencio reinó por unos momentos, y finalmente fue interrumpido por el chico. Sakura levantó la mirada y se encontró con los ojos azules de Naruto

-Sakura-chan… La verdad es que tenía miedo, no quería perderte. Creí que tú no sentías lo mismo que yo, así que pensé que si me alejaba un poco de ti, podría verte sólo como una amiga- rió -Siempre he sido un tonto, y de no ser por la ayuda de Ino y Sai, ahora mismo estaría en mi habitación torturándome con la idea de olvidarte- Sakura soltó sus manos y se pegó al cuerpo masculino, refugiando su rostro en su torso.

–Eres un tonto- dijo entre sollozos -Yo creí que ya no querías saber nada más de mi… No sé en qué momento me enamoré de ti. Lo único que sé, es que quiero estar contigo, Naruto- Finalizó aferrándose fuertemente a su chaqueta anaranjada.

El rubio correspondió el abrazo y acarició el cabello rosa de su compañera de equipo, quien aún mantenía la mirada oculta en su pecho –No llores Sakura-chan.. Ahora estaremos juntos, ¿verdad?- ella levantó la vista sin soltarse de su agarre. Su mirada penetrante hizo que él se ruborizara una vez más.

- ¿Entonces..Quieres que estemos juntos?- Preguntó con ilusión

- ¡Por supuesto que sí! Jejejeje esto.. Sakura-chan, yo.. tú.. ¿Quieres…-

-Claro que quiero ser tu novia tonto, no necesitas preguntármelo- Sonrió secándose las lágrimas con el torso de su mano. Repentinamente al abrir los ojos se encontró a ella misma entre los brazos de Naruto dando vueltas en el aire.

-¡SIIIIIIIIIII! ¡SAKURA-CHAN ES MI NOVIA! ¡ES MI NOVIA! JAJAJAJA ¡SAKURA-CHAN ES SÓLO MIA! ¡MIA! JAJAJAJAJA

-¿¡Qué haces idiota! ¡Suéltame! ¡SHANAROOO!- Un fuerte escalofrío recorrió su espalda, suavemente dejó en el suelo y espero con los ojos cerrados aquel golpe.. que nunca llegó.

Al abrir los ojos, se encontró con la ojiverde mirándole con ternura, extrañado por la actitud de su "novia" preguntó. -¿No vas a golpearme?- Preguntó asustado en posición de defensa. Ella sólo negó con un suave movimiento de cabeza.

-Ven aquí- Dijo tomando su chaqueta y acercándolo rápidamente a ella. El tercer beso no demoró en aparecer. La ojiverde rodeó con sus brazos el cuello de su novio, quien sólo atino por abrazar su delgada cintura y seguir el suave movimiento de sus labios.

El único testigo de su amor en ese momento eran los pétalos de cerezo que caían guiados por el viento y la luz del sol que amenazaba con marcharse pronto. Y así, aquella tarde, ambos jóvenes descubrieron que de la amistad puede nacer el sentimiento más bello de todos.. El amor.

El sol se despedía de aquel ajetreado día, dejando tonos rosáceos y anaranjados en el cielo. Los mismos colores les que caracterizaban a ellos. Aquellos que se mezclaban a la perfección en el horizonte, en una fusión armónica y serena..

El día terminado. Mostrándose los signos de la noche, algunas estrellas no dudaron en hacerse notar en lo alto del cielo, y la luz de la luna comenzó a iluminar cada rincón de la pacífica aldea en donde vivían.

La recién formalizada pareja caminaba de camino a la villa. Naruto no podía creer en lo que había pasado, tenía que agradecerles de alguna manera a sus amigos. Estaba muy feliz por haber sacado todo aquel peso de su interior.

-Sabes.. De haber sabido todo esto, te lo habría dicho mucho antes- habló el rubio refiriéndose a sus sentimientos

-Eres un cobarde- rió –Pero supongo que ambos lo somos..-

-¡Oye, Oye! ¡Tenemos que contarles a todos! ¡Todos deben saber que Sakura-chan es mi novia! ¡Ya quiero ver la cara del cejotas cuando nos vea besarnos!- rió malévolamente -¡Esto hay que celebrarlo, VAMOS A COMER RAMEN SAKURA-CHAN! Creo que aún me queda algún cupón de descuento en mi apartamento.. ¿Pero dónde habrá quedado? Mmmm- dijo pensando- Ya sé, ¡Vamos a buscarlo! Muero de hambre ¿Tienes hambre, Sakura-chan?- La chica rió al verlo tan emocionado. Hace mucho tiempo que Naruto no mostraba esa faceta tan lúdica e infantil, que en lo personal a ella le mataba. Extrañaba que hablara tanto, ya que últimamente se había comportado muy extraño. Quería celebrar aquel día especial, pero tenía una idea mejor para celebrar su primera noche de noviazgo -Naruto.. ¿Te parece si mejor vamos a tu departamento y cocino algo para ti?- Preguntó sin rodeos. El chico la miró impresionado y esbozando una enorme sonrisa gritó -¿Sakura-chan va a cocinarme Ramen? ¡Este es definitivamente el día más feliz de mi vida!- Empezó a saltar por todos lados y a celebrar como un niño pequeño –¡Viva! ¡Lo logré! ¡Yupi!

-Sigues siendo el mismo idiota de siempre- se burló la pelirosa con una sonrisa –Vamos a comer algo- dijo finalmente tomándole de la mano.

Cuando llegaron al departamento de Naruto, todo estaba muy ordenado. La Haruno estaba alegre, se ahorraría el trabajo de tener que limpiarlo ella, porque de seguro Naruto no lo haría. Sin embargo, al rubio no pareció alegrarle tanto el asunto, para él era un territorio desconocido. Hace meses no veía el suelo de su habitación, esto era demasiado distinto a su acostumbrada morada -¿¡Pero qué demonios le hicieron Ino y Sai a mi casa!- Gritó desesperado tomándose la cabeza con ambas manos.

-Deberías estar agradecido, si todo esto hubiese sido un desastre te habrías ganado un buen golpe. No pensabas traer a tu novia a un lugar sucio y mal oliente, ¿verdad?- Le miró amenazante.

-¿Eh? Jejeje Claro que no Sakura-chan!– Se rascó la nuca en un acto de nerviosismo.

Después de unas risas y golpes por partes de la chica, los ninjas se dispusieron a preparar la cena. Sakura reunió todo lo necesario para cocinar en unos segundos y no estaba dispuesta a preparar aquellas pastas instantáneas que solía comer el rubio, sino que una cena como Dios manda. Sacó la carne de la nevera, y puso a hervir el agua. Naruto se impresionó con la velocidad y facilidad con que la chica picaba las verduras. Simplemente le encantaba verla cocinando para él.

Una vez que los humeantes platos de sopa de fideos estuvieron sobre la mesa, se sentaron a comer uno en frente del otro. Ninguno dijo algo en el transcurso de la cena, aunque Naruto de vez en cuando se quedaba mirando a Sakura mientras comía, y aún tenía su plato a medio terminar cuando esta ya había acabado.

-Naruto… ¿No te gustó el ramen?- preguntó apenada

-¡Claro que sí! ¡Me gustó muchísimo! Es sólo que aún no puedo creer todo esto- Se rascó la nariz sin perder su característica sonrisa –No sabes lo mucho que significa para mí que estés aquí conmigo, que hayas preparado esto para mí y que seas mi– hizo una pausa -¡Novia!- Recalcó con una risita

-Yo también estoy feliz, y a decir verdad tampoco lo asimilo aún. Pero ya verás que dentro de poco nos habremos acostumbrado, ¿No lo crees?- dijo poniéndose de pie –¿Sabes? creo que me quedaré a dormir aquí esta noche, mis padres no están en casa y no quiero quedarme sola. Me gustaría estar contigo hoy, después de todo es nuestra primera noche juntos- levantó su plato para llevarlo a la cocina.

Naruto permanecía sentado mirándola completamente ruborizado- ¿¡Quieres dormir aquí con.. con.. Conmigo!- Apoyó sus brazos en el suelo a su espalda para no caer por la impresión. Su corazón bombeaba a mil por hora y millones de imágenes llegaron a su cabeza haciéndole sonrojar cada vez más.

-¿Qué hay de malo con que una chica duerma con su novio?- le guiñó un ojo adentrándose en la cocina.

Naruto no podía creerlo. ¿Estaba siendo un pervertido al imaginar todo aquello… o Sakura realmente quería llevar su relación a otro nivel?. Se puso de pie y rápidamente llevó su plato a la cocina. Tenía que averiguar todo esto, y estaba dispuesto a recibir la paliza de su vida a costa de saber a lo que su novia se refería.

"¡Ero-Sennin! Estarías tan orgulloso de mi ahora mismo viejo pervertido.. Gracias, tenías razón respecto a Sakura-chan" Pensó mientras entraba a la habitación contigua con una sonrisita retorcida.

Muchas gracias por leer mi historia! Este me quedó más largo. Bueno ojala les haya gustado el capítulo. Nos vemos!

Saludos! =)