Bueno! Cuannto tiempo, ¿Verdad?
Gracias a todos los que me esta apoyando!
Espero que disfruteis de mi 6 capitulo!
~ºShimgetsuº~
PRIMERA MISION DE RINA WALKER (parte I)
Después de la explicación de Rina, los chicos y Lenalee se fueron al comedor.
Estuvieron hablando de la explicación de la peli-plata. Kanda, que ya había tenido más que suficiente por ese día, se fue muy enojado hacia su habitación, en donde no salió durante todo lo que quedaba de mañana.
Lenalee se fue en busca de su hermano mayor, para ayudarle con los papeles y misiones y Allen y Lavi se quedaron hablando de temas triviales y comiendo tranquilamente.
Rina se fue a buscar a su Golem ya que no lo había visto.
— ¿Dónde se abra metido este tonto…? – Se preguntaba con un deje de preocupación en su voz. – ¿William? – Dijo en voz alta. Abrió una de las puertas y si, lo encontró. Estaba hablando con un chico…
— ¡William! Por fin te encontré. – Dijo sonriéndole desde la puerta y acercándose a los dos chicos. – Veo que te cambiaste de ropa… – Dijo fijándose en su Golem. (Llevaba puesto algo parecido a Tikky Mikk) – ¿Os conocéis? – Preguntó mirando el chico.
Junto a William, había un chico un poco más alto que él, de unos 25, 26 años máximo.
Tenía unos ojos verdes oscuros y una piel ligeramente morena. Tenía el cabello largo y color dorado, amarrado en una coleta alta. Poseía un pentágono negro en la frente.
Llevaba puesto unos pantalones largos y una camisa totalmente blanca.
— S-si bueno… – Dijo un poco nervioso William.
— Encantado, me llamo Tim. – Dijo sin inmutarse del comportamiento de su compañero.
— Encantada. Me llamo Rina. – Dijo cogiéndole la mano extendida por el mayor y soltarla.
— Bueno, me tengo que ir. Lo siento, nos veremos en otra ocasión, Rina. – Dijo Tim alegándose de ellos para después salir de aquella habitación.
— ¿De que hablabais? – Dijo Rina con curiosidad.
— Yo…No te puedo decir. – Dijo con terminación y un poco nervioso.
— Vamos William… – Dijo con tono suplicante.
— No. No te lo voy a contar. Vamos, tenemos que irnos. – Dijo con tranquilidad y desapareciendo de la vista de la chica.
— Pe- ¡Espera! – Dijo corriendo para llegar a donde estaba su Golem.
Rina pensó que no debería decir nada más sobre el tema ya que sabía que no le diría nada. Suspiro resignada y le conto como eran sus nuevos compañeros.
Más tarde…
— Lenalee, Kanda, Lavi, Allen y Rina. Preséntense en la sala de Operaciones. Tienen una misión.
Kanda…
— ¡Maldito sea este día! ¡Maldita sea Rina! ¡Maldito sea Marian Cross! ¡Maldito sea este estúpido mundo! – Dijo esto gritando y azotando la puerta de su habitación de una manera tan brusca que resonó por toda la Orden, haciendo que cogieran escalofríos internos los presentes y los que no.
Lavi y Allen…
—
Vaya una misión. Si acabamos de llegar… – Dijo suspirando pesadamente Lavi.
— ya, ya… Vamos antes de que nos maten. Me parece haber oído retumbar una puerta y si mi instinto no falla…Esa puerta fue la de Kanda… – Dijo cogiendo un escalofrió.
— Si… Mejor vayamos… (¿Por qué? ú.ù)– Comento Lavi.
Rina y William…
— ¡Una misión! ¡Yuppi! William, William, ¿Oíste? ¡Nuestra primera misión como Exorcistas! – Dijo entusiasmada Rina. Antes de que su Golem pudiera decir algo, Rina Le cogió del brazo y salió disparada hacia la sala indicada.
Sala de Operaciones…
— Creo que Kanda esta muy enojado… No tuvo su mejor día… – Dijo Lenalee.
— Bah… ya se le pasara, no te preocupes Lenalee.
— ¿Qué mi…?
¡BOOM! (N/A: Como sabréis, los afectos de animación por mi parte, son nulos.)
— ¡LLEGAMOS! – Dijo una alegre Rina.
— Vaya, si que has llegado pronto, Rina. – Dijo Lenalee con una pequeña gotita bajando lentamente por su nuca.
— Bueno, si es que tengo ganas de ir a mi primera misión. – Dijo más calmada. A su lado estaba William, un poco mareado por su viaje, poco después cayó de lado (cómicamente) y se convirtió en Golem. Rina lo cogió delicadamente y le pidió disculpas.
— Lo siento William, ¿estas bien? – Dijo preocupada.
— Aja… Mareado… – Dijo esto con espirales en los lados. Rina lo coloco lentamente es su hombro.
— Llegamos. ¿Qué hay de nuevo? – Dijo Lavi.
— Tendréis una nueva misión. – Dijo Komui tomando su taza de café y saborearlo.
La puerta del despacho fue azotada fuertemente, de allí salió Kanda hecho una furia. Nadie se atrevió a decir nada. Hasta Lavi aprendió a callarse este día.
— Ejem… Bueno. ¿Ya estamos todos? – Dijo un poco nervioso Allen.
— Bueno…– Komui se coloco sus gafas bien en su puntiaguda nariz, pero perfecta en su rostro. Extendió un gran mapa y poso su dedo encima de Francia. – Hace poco recibimos que en Paris están desapareciendo personas. Sospechamos que es un Akuma de nivel 3. Tendréis más información en los documentos que se os darán.
— Pues venga, ¡en marcha! – Dijo Rina cogiendo uno de los documentos y dirigiéndose hacia la puerta.
— ¡E-Espera! – Dijo Lenalee. Esta solo desapareció y los chicos fueron tras las chicas.
Poco después…
Ahora ya se encontraban en un vagón de tren. Era casi de noche. Así que decidieron dormir asta la llegada a Francia. Les tardaría unos 2 días y 3 noches seguramente.
Casi todos dormían, tranquilos, molestos o angustiados. Con pesadillas o sueños, pero dormían.
Rina no podía dormir. Sentía que algo o alguien la miraban y le atravesaba la piel.
Al final, su sueño ganó al miedo y se quedo dormida, eso si, sin saber la sombra y los ojos ámbares que la miraban desde el cielo.
A la mañana siguiente…
— Hmf… – Dijo Allen. La verdad es que levantarse no estaba en la lista de cosas que iba a hacer hoy.
— Vamos, Allen, despiértate. Son las 12 y media de la mañana. – Dijo con voz cansina la voz.
— Déjame dormir… Además, estaremos en este tren dos días y medio. ¿Qué hay de malo en que quiera descansar? –Dejo girándose cara al cristal, notablemente molesto por la insistente vocecita.
— ¡AAAAHHH! – Dijo saltando y levantándose con los ojos abiertos completamente. – ¿¡ESTAS LOCA!? – Dijo mirando a los ojos a la culpable.
— Vamos, no te quejes. Estuve llamándote y pasaste de mí. Lo mejor que pude hacer es verte gritar como loco y completamente mojado. – Dijo Rina agitando su mano sin darle importancia alguna a lo sucedido.
— ¡Me dejaste empapado! – Dijo molestamente.
— ¡Lo siento! – Dijo Rina saliendo corriendo por una de las ventanas del vagón.
Este iba a ser un largo día…
Bueno, aqui acaba mi 6to capitulo.
Deciros que puede que Allen y Rina se acaben juntandose, pero depende de como se desarrolle la historia.
Seguro que una partida de Poker entre estos peli-platas seguro que habra, jejej
Nos vemos la semana que viene! (Eso espero)
~ºShimgetsuº~
